Las nuevas titulaciones universitarias canarias se autorizarán en un plazo de nueve meses
El Gobierno del Canarias ha aprobado este lunes el nuevo decreto que regula la implantación de titulaciones universitarias oficiales en Canarias y que reducirá el plazo para su aprobación de dos años a nueve meses, según ha informado la consejera del área, Migdalia Machín.
En la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consejo de Gobierno, Machín ha explicado que el nuevo decreto sustituye al 168/2008, actualiza el marco autonómico conforme a la legislación estatal vigente y, para su elaboración, se ha contado con las propuestas de las universidades públicas y privadas canarias.
El objetivo de este decreto es aclarar y agilizar los procedimientos vinculados a la creación, modificación y extinción de titulaciones, al tiempo que se refuerza la calidad del sistema universitario, ha asegurado la consejera.
“Ordenar cómo se implantan las titulaciones es también ordenar el futuro de Canarias, porque estamos hablando de qué oportunidades generamos y de cómo conectamos la formación académica con la realidad de nuestras islas”, ha recalcado.
El decreto introduce cambios orientados a reducir los tiempos de tramitación y eliminar pasos innecesarios y, entre ellos, se simplifica el procedimiento para evaluar la necesidad y viabilidad de nuevas titulaciones y se establecen plazos más definidos para su resolución, lo que facilita una mejor organización por parte de las universidades.
Además, reorganiza el proceso de implantación de los títulos, que pasa a realizarse una vez verificado el plan de estudios por el Consejo de Universidades, previo informe de la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa (ACCUEE), evitando duplicidades y ajustando el sistema al marco estatal vigente.
La consejera ha subrayado que “esta actualización permite a las universidades anticipar el desarrollo de nuevos títulos y responder con mayor agilidad a las demandas de la sociedad, reforzando la conexión entre la formación académica y la realidad de Canarias”.
El texto incorpora también medidas para garantizar la sostenibilidad de las titulaciones, de forma que, cuando se detecten determinadas circunstancias tras su implantación, las universidades deberán analizar su evolución y, en su caso, plantear actuaciones para asegurar su continuidad.
Asimismo, refuerza el seguimiento de las enseñanzas universitarias, especialmente en aquellos centros que no cuentan con acreditación institucional, con el fin de garantizar el cumplimiento de los compromisos académicos y proteger los intereses formativos de los estudiantes.
Las universidades, en el ejercicio de su autonomía, impulsarán actuaciones de internacionalización adaptadas a la naturaleza y objetivos de cada titulación, tanto en su dimensión profesional como investigadora, en el marco de sus propias estrategias lingüísticas orientadas a reforzar la competencia comunicativa de los estudiantes en segundas lenguas.
Entre estas medidas podrán contemplarse la impartición de asignaturas, módulos o itinerarios en otros idiomas, así como programas de movilidad o dobles titulaciones internacionales, garantizando en todo caso que no supongan un coste económico ni una carga adicional para los alumnos.
La norma recoge también medidas para mejorar la conexión de las titulaciones con el entorno profesional, incorporando formación orientada a la inserción laboral, que podrá incluir prácticas académicas externas en función de la naturaleza de cada estudio.
“Con este decreto damos estabilidad al sistema universitario y mejoramos su capacidad para anticiparse, ordenar su oferta y adaptarse a lo que Canarias necesita”, ha remarcado Machín.
Además, ha señalado que el nuevo decreto responde a una demanda expresa de las universidades canarias, que han participado activamente en su elaboración, y recoge sus aportaciones y da respuesta a la necesidad de contar con un marco más “claro, ágil y útil” para el desarrollo de nuevas titulaciones, ha abundado.