Modelo turístico en Canarias
La población canaria sitúa la vivienda como principal problema y un 90% cree necesario cambiar el modelo turístico
El 90% de la población canaria cree necesario cambiar el modelo turístico, según el 'Estudio de Percepción Ciudadana sobre el Medio Ambiente en Canarias' encargado por la Fundación Canarina y elaborado por Estudios Sociales GEAS 7. En concreto, el 52,1% de los entrevistados apuesta por un cambio profundo y el 36,9% se limita a proponer ''ajustes parciales''. Además, el 47,6% de la población considera que el turismo de masas está bastante o muy relacionado con los problemas ambientales y sociales que atraviesan las islas, situando el acceso a la vivienda como el principal.
Entre los objetivos de este estudio, a cuyos resultados ha tenido acceso Canarias Ahora, está analizar la percepción de la ciudadanía canaria respecto al medio ambiente, el modelo socioeconómico y los retos de sostenibilidad del Archipiélago. Asimismo, pretende elaborar un diagnóstico social que sirva como base ''para la orientación de políticas públicas y acciones sociales en el ámbito ambiental y territorial''.
Para el estudio se realizaron 409 entrevistas telefónicas dirigidas a población residente en Canarias. Dentro de cada isla, la muestra se distribuyó de forma equilibrada según sexo (50% hombres / 50% mujeres) y edad (18-34 años, 35-54 años y 55 años o más). El nivel de confianza del estudio es de un 95,45%.
Según el diagnóstico, el 61,1% de los entrevistados está totalmente o bastante de acuerdo con limitar el crecimiento turístico. El apoyo hacia esta medida es más elevado entre la población de entre 35 y 54 años (82,9%) y entre la población joven (75%). Las islas donde se ha registrado un mayor apoyo a la limitación del desarrollo turístico son Tenerife (67,8%), El Hierro (70%) y Fuerteventura (66,7%).
Buena parte de la población también valora de forma negativa la atención de las instsituciones a la opinión de la ciudadanía. Dos de cada tres personas consideran que las reivindicaciones sociales no son tenidas en cuenta por parte de las administraciones. Fuerteventura (57,1%) y Tenerife (49,3%) son las islas que registran la mayor desafección en este sentido. Por el contrario, solo dos de cada diez personas valoran que las instituciones están impulsando cambios acordes a las necesidades ambientales y sociales de que tiene Canarias.
La vivienda, la principal preocupación
Para un 70,4% de la población, la calidad de vida en Canarias ha empeorado en la última década. De este porcentaje, un 75,8% son mujeres. Para los entrevistados, el precio y el acceso a la vivienda, el coste de la vida, la masificación turística y la saturación de las infraestructuras son los principales elementos que han provocado este deterioro. Fuerteventura (85,7%) y Tenerife (77,6%) lideran la percepción de empeoramiento. En esta línea, casi la mitad de la población (45,2%) sitúa la vivienda y el alquiler como una de las principales preocupaciones, colocándola muy por encima de la segunda: el turismo (27,6%).
Los residentes canarios también ha expresado su preocupación sobre los episodios climáticos como olas de calor, las sequías o los incendios forestales. El 55,7% ha manifestado una preocupación alta o muy alta por los efectos del cambio climático en el Archipiélago. Por islas, la preocupación más intensa aparece en La Palma, y por grupo de edad, entre los mayores de 55 años.
En este sentido, el 60,1% de la población considera que Canarias no está preparada para afrontar los retos ambientales y sociales de la próxima década, un 28,9% cree que lo está parcialmente y un 3,7% dice que sí lo está. La percepción más crítica la lideran Fuerteventura (81%), La Gomera (70%) y Tenerife (62,5%).
Conciencia ambiental
Las conclusiones del estudio apuntan que la sociedad canaria tiene una alta conciencia ambiental y territorial, con un fuerte arraigo emocional con el territorio, especialmente notable en las islas no capitalinas y las personas mayores, que conviven con ''una percepción generalizada de deterioro de la calidad de vida en la última década''.
De forma paralela, los residentes canarios experimentan un ''profundo malestar'' respecto al modelo de desarrollo vigente y la capacidad institucional de respuesta. Las conclusiones advierten una brecha entre conciencia y acción. ''A pesar de la alta preocupación ambiental, la participación activa en colectivos es reducida (2,4%)'', aunque un 57% de la población reconoce la influencia de los discursos ecologistas en su forma de pensar.
El estudio recoge también sus principales hallazgos con perspectiva de género. Por un lado, entre las mujeres se identifica un mayor arraigo y una mayor valoración del patrimonio, así como una mayor demanda de cambio económico y ambiental. Un 86,3% de ellas considera necesarios cambios profundos para garantizar la sostenibilidad, frente al 79,8% de los hombres.
Por otra parte, el 75,8% de las mujeres percibe que la calidad de vida ha empeorado, frente al 64,6% de los hombres, y su discurso se centra en los impactos cotidianos como la precariedad laboral, la desigualdad social y el acceso a la vivienda. Asimismo, entre ellas se identifica una mayor preocupación climática. El 63% de las mujeres reconoce una preocupación alta o muy alta por el cambio climático, frente al 48% de los hombres.
''Estos patrones refuerzan la necesidad de incorporar la perspectiva de género de forma sistemática en el diseño de políticas públicas ambientales y territoriales en Canarias'', concluye el informe.
La Fundación Canarina ha señalado en una nota de prensa que los resultados de este estudio son el reflejo de una preocupación social y del ''deterioro creciente'' de la calidad de vida en las islas, lo que es ''coherente con las reiteradas acciones de protesta ciudadana'' organizadas a lo largo de todo el archipiélago en los últimos años.
''Es necesario que las instituciones canarias se tomen en serio estos desafíos, pues la transición hacia un modelo más contenido y respetuoso con los recursos, el territorio y las personas es inevitable'', subrayan. Para la Fundación, ''o se aborda democráticamente yendo de la mano con la ciudadanía o vendrá de manera impuesta por los propios límites de la naturaleza''.