La portada de mañana
Acceder
Bomberos precarios y con retenes incompletos, contra megaincendios
Del piso de su padre moroso a los áticos: los enredos inmobiliarios de Ayuso
Opinión - 'La batalla por explicar los incendios', por Alberto Garzón

Qué hacer si te pica una carabela portuguesa y por qué suele aparecer en Canarias

La carabela portuguesa se ha convertido en un visitante frecuente de las playas de Canarias durante los últimos años. Aunque muchos creen que es una medusa, realmente es una especie colonial que pertenece a los hidrozoos. Es decir, que cada carabela que vemos no es un solo animal, sino una colonia formada por numerosos organismos especializados, cada uno con una función concreta. Su picadura es extremadamente dolorosa debido a que el veneno de sus filamentos tiene efectos neurotóxicos, citotóxicos y cardiotóxicos, capaces de inmovilizar a sus presas en cuestión de segundos. Por ello, es importante saber cómo actuar si se produce un contacto con sus tentáculos, ya que una respuesta adecuada puede aliviar los síntomas y reducir el riesgo de complicaciones.

Qué es realmente una carabela portuguesa

La carabela portuguesa también conocida como physalia physalis o falsa medusa, es una agrupación de hidroides que se dividen el trabajo en: flotación (la “vela” que vemos fuera del agua), digestión; detección, defensa y captura de presas y reproducción. El biólogo Matías Fonte Padilla señala, además, que se trata de una especie atlántica, lo que explica su presencia habitual en Canarias, islas a las que llegan arrastradas por el viento y las corrientes.

Sin embargo, recientemente han aparecido varios ejemplares en el mar Cantábrico. La razón estaría motivada, principalmente, por el aumento progresivo de la temperatura del mar, especialmente durante los meses de verano, ampliando su área de distribución.

Tal y como podemos observar, su aspecto es el de una vejiga de color azulado con una cresta que funciona como vela, pero el verdadero peligro reside en sus tentáculos, que pueden llegar a alcanzar los 50 metros, aunque lo usual es que lleguen hasta los 10 metros. Asimismo, su incapacidad para desplazarse por sí mismas hace que el viento las arrastre dejando una estela de filamentos urticantes.

Por ello, la principal recomendación si se avista una es colocarse de la zona hacia donde están viniendo y nunca por detrás, para evitar la zona de mayor riesgo.

El mecanismo de defensa de la carabela se activa automáticamente cuando se siente amenazada, liberando un veneno paralizante a través de sus tentáculos. Cada centímetro cuadrado de estos tentáculos contiene más de un millón de elementos urticantes que pueden causar reacciones alérgicas en los bañistas.

Qué hacer si te pica una carabela portuguesa

La picadura de una carabela portuguesa puede resultar mortal para un niño o incluso para un adulto con salud comprometida. Pero para una persona de peso y salud normal, no debería ser extremadamente dañina, y sus efectos normalmente desaparecerán en unas pocas horas. En una persona adulta sana, el veneno causa un dolor muy fuerte y heridas en la piel, pero no suele poner la vida en peligro

Los síntomas más comunes de una picadura incluyen escozor y picor en la zona afectada. Sin embargo, también puede provocar dolores intensos, náuseas, fiebre o vómitos. Su veneno permanece activo incluso después de que el ejemplar ha sido retirado de la arena, por lo que es fundamental no tocarlo.

Si se produce una picadura de una carabela portuguesa, lo primero que hay que hacer es salir del agua de inmediato, quitar los restos de tentáculos sin tocar con las manos y lavar la zona solo con agua de mar. Es crucial evitar el agua dulce, ya que el cambio de salinidad activa el veneno y aumenta el dolor.

Tampoco se recomienda aplicar remedios caseros ni secar la zona con toallas. El vinagre, el amoníaco, el alcohol o la orina no solucionan la picadura. El remedio más efectivo es aplicar calor, ya que el tóxico que tienen las carabelas portuguesas se rompe con la temperatura, por lo que sumergir la zona en agua tibia ayuda a desactivarlo.