Las cámaras con IA llegan a las carreteras catalanas: detectados más de 8.500 conductores usando el móvil

La inteligencia artificial empieza a abrirse paso en la vigilancia de las carreteras catalanas. El Servei Català de Trànsit (SCT) ha realizado una prueba piloto en diferentes puntos de la A-2 y la AP-7 con un sistema móvil de cámaras de alta definición capaz de detectar automáticamente a los conductores que utilizan el teléfono mientras circulan y a los ocupantes que no llevan correctamente puesto el cinturón de seguridad.

El dispositivo consiste en un remolque equipado con varias cámaras, que puede desplazarse por diferentes puntos de la red viaria. Las imágenes registradas permiten observar el interior de los vehículos y un algoritmo analiza el comportamiento de sus ocupantes para identificar posibles infracciones. Además, la movilidad del sistema es su principal punto fuerte en relación a otros dispositivos que están instalados de manera permanente.

Los primeros resultados, correspondientes a los meses de junio y julio, muestran la gran cantidad de distracciones que hay al volante. Durante el periodo analizado, el sistema detectó más de 8.500 casos de conductores utilizando el teléfono móvil. La tecnología puede identificar tanto a quienes sujetan el dispositivo con una mano mientras conducen como a aquellos que lo mantienen apoyado sobre las piernas y apartan la mirada de la carretera para consultarlo.

Los datos obtenidos apuntan a que entre un 3,6% y un 6,6% de los conductores observados podrían utilizar el teléfono durante la conducción, dependiendo de la carretera y de las condiciones del tráfico. Para el conjunto de la prueba piloto, la estimación se sitúa en el 4,3%.

Más infracciones por usar el móvil que por el cinturón

El uso del teléfono tuvo una mayor incidencia en la A-2, a la altura de Cornellà de Llobregat, donde la prevalencia estimada alcanzó alrededor del 5% de los conductores observados y comprobados, mientras que en la AP-7 se situó en el 3,6%.

La prueba también permite conocer cuándo se producen con mayor frecuencia estas conductas. Las distracciones relacionadas con el móvil aumentan durante los días laborables, especialmente entre el miércoles y el viernes, mientras que durante el fin de semana disminuyen. Por horas, la mayor concentración se produce entre las 11:30 y las 15:30, seguida de las primeras horas de la tarde.

Las cámaras no se han limitado solo a vigilar los teléfonos, también identificó unos 4.500 casos de personas que no utilizaban el cinturón de seguridad o lo llevaban colocado de manera incorrecta. Se estima que entre un 1,3% y un 1,8% de los ocupantes observados incumplían esta medida de seguridad.

En este apartado, la incidencia fue superior en la AP-7, con alrededor de un 1,8%, mientras que en la A-2 se situó en torno al 1,2%. Además, estas infracciones aumentaron durante los fines de semana.

Una tecnología que Trànsit quiere ampliar

Los resultados muestran también la capacidad de la inteligencia artificial para localizar estas conductas. En la detección automática del uso del teléfono móvil, la precisión del sistema superó el 84%, un resultado que abre la puerta a extender esta tecnología a otros puntos de la red viaria.

El director del SCT, Ramon Lamiel, ha explicado que “en la red viaria catalana la siniestralidad es muy dispersa y apostamos por una estrategia de movilidad en el control y vigilancia, que es lo que nos proporciona esta tecnología con remolque”. El organismo catalán prevé incorporar este sistema móvil al futuro Plan de Seguridad Vial 2027-2030 para reforzar la lucha contra las distracciones y el incumplimiento del cinturón.

Esta iniciativa forma parte de un proyecto internacional destinado a evaluar las posibilidades de esta tecnología en materia de seguridad vial. La posibilidad de trasladar las cámaras de una carretera a otra permitirá al SCT adaptar la vigilancia a diferentes puntos y momentos, mientras analiza los resultados de una herramienta que podría adquirir más peso en los controles de tráfico durante los próximos años.