¿En qué ciudades es obligatorio el distintivo ambiental?
Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) han pasado de ser una medida limitada a unas pocas grandes ciudades a convertirse en uno de los principales instrumentos de regulación del tráfico urbano en España. La Ley de Cambio Climático y Transición Energética estableció la obligación de implantar estas áreas restringidas en los municipios de más de 50.000 habitantes y también en aquellos de más de 20.000 que superasen determinados niveles de contaminación atmosférica. Como consecuencia, cada vez más conductores deben prestar atención a la clasificación ambiental de su vehículo antes de acceder a determinadas zonas urbanas.
La normativa define las ZBE como espacios delimitados por las administraciones públicas en los que pueden aplicarse restricciones de acceso, circulación y estacionamiento en función del nivel de emisiones de los vehículos. El objetivo es mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante un sistema que utiliza la clasificación ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT) como referencia para establecer quién puede circular y en qué condiciones.
Qué significan las etiquetas ambientales
El distintivo ambiental de la DGT clasifica los vehículos según su eficiencia energética y su impacto medioambiental. La etiqueta Cero identifica a los vehículos eléctricos de batería, eléctricos de autonomía extendida, híbridos enchufables con una autonomía mínima de 40 kilómetros y vehículos de pila de combustible. Un escalón por debajo se sitúan los vehículos con etiqueta ECO, que incluye híbridos no enchufables, híbridos enchufables con menor autonomía eléctrica y vehículos impulsados por gas.
Las etiquetas C y B corresponden a vehículos de combustión que cumplen distintos estándares de emisiones. La etiqueta C se asigna, entre otros, a turismos de gasolina matriculados desde enero de 2006 y diésel desde septiembre de 2015. La etiqueta B corresponde a turismos de gasolina matriculados desde 2001 y diésel desde 2006. Los vehículos que no cumplen estos requisitos quedan fuera del sistema de distintivos y forman parte del grupo considerado más contaminante.
Los vehículos sin etiqueta, los más afectados
La expansión de las ZBE está teniendo un impacto especialmente relevante sobre los vehículos que carecen de distintivo ambiental. Según la información recopilada por la DGT y otras entidades especializadas, este grupo incluye fundamentalmente los turismos de gasolina matriculados antes de enero de 2000 y los diésel anteriores a 2006. Son los automóviles que, con carácter general, encuentran más limitaciones para acceder a las áreas restringidas creadas por los ayuntamientos.
Aunque cada municipio puede establecer sus propias condiciones, las restricciones suelen concentrarse precisamente sobre estos vehículos. En algunos casos también existen limitaciones para determinadas categorías con etiqueta B o C, mientras que los vehículos ECO y Cero suelen disponer de mayores facilidades de acceso. Las excepciones, horarios y condiciones concretas dependen de cada ordenanza municipal.
Qué ciudades ya aplican restricciones
La implantación de las Zonas de Bajas Emisiones avanza a distintas velocidades según el municipio. Entre las ciudades que ya aplican restricciones vinculadas al distintivo ambiental o cuentan con ZBE en funcionamiento figuran A Coruña, Pontevedra, Bilbao, Salamanca, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Cartagena, Granada, Málaga, Marbella, Estepona, Sevilla, Córdoba, Guadalajara, Madrid, Tres Cantos, Boadilla del Monte, Torrejón de Ardoz, Rivas-Vaciamadrid, Getafe, Fuenlabrada, Badalona, Sant Cugat del Vallès y Sant Joan Despí. Tanto el RACE como otras entidades especializadas recuerdan que cerca de 150 municipios españoles deben adaptarse a esta normativa, por lo que el número de ciudades con restricciones seguirá aumentando en los próximos años.
Cómo obtener la etiqueta de la DGT
Aunque la obtención de la etiqueta ambiental no es obligatoria a nivel estatal, su importancia práctica ha aumentado con la expansión de las Zonas de Bajas Emisiones. La Dirección General de Tráfico permite consultar gratuitamente qué clasificación corresponde a cada vehículo a partir de la matrícula. El sistema distingue entre las etiquetas Cero, ECO, C y B, mientras que los vehículos más antiguos y contaminantes quedan fuera de la clasificación ambiental.
Una vez comprobado que el vehículo tiene derecho a distintivo, la pegatina puede adquirirse a través de las oficinas de Correos, gestores administrativos, talleres autorizados y otros establecimientos homologados por la DGT. El organismo señala que la emisión de la etiqueta tiene un coste de 5 euros, aunque el importe final puede variar en función de gastos de gestión o envío. Además, recomienda colocarla en un lugar visible del parabrisas delantero para facilitar su identificación en los controles de tráfico y en las Zonas de Bajas Emisiones.
Multas de hasta 200 euros por incumplir las restricciones
Acceder a una Zona de Bajas Emisiones incumpliendo las limitaciones establecidas puede acarrear sanciones económicas. La información recogida sobre la normativa vigente señala que esta infracción está tipificada como grave y puede ser castigada con multas de 200 euros. Las sanciones se han convertido en uno de los principales mecanismos para garantizar el cumplimiento de unas restricciones que seguirán extendiéndose a medida que más municipios desarrollen sus respectivas ZBE.
La implantación progresiva de estas zonas está transformando la movilidad urbana en España y aumentando la relevancia del distintivo ambiental como herramienta de identificación de los vehículos. Con cerca de 150 municipios obligados a desarrollar Zonas de Bajas Emisiones, conocer la clasificación ambiental del vehículo y las restricciones vigentes en cada ciudad se ha convertido en un aspecto cada vez más importante para miles de conductores.