Las tres cartas de GWM en su regreso al mercado español

Después de haber abandonado territorio europeo en 2024, GWM (Great Wall Motors) aterriza de nuevo en España con planes que pretenden gozar de mejor fortuna. La compañía china inicia una nueva etapa con filial propia, dirección local y una estrategia que busca transmitir permanencia, todo ello bajo el mando de José Ignacio Olazábal, quien anuncia un proyecto con continuidad, red comercial, posventa y una gama que crecerá de forma progresiva.

El primer movimiento visible será el ORA 5, un SUV compacto que asume una función doble. Por un lado, es el modelo de entrada con el que GWM empezará sus actividades en nuestro país. Por otro, actúa como carta de presentación de una forma de entender el mercado que no se limita a una única tecnología de propulsión. La marca lo ofrecerá con versiones de gasolina, híbrida y eléctrica, una decisión que resume su lema internacional, basado en llegar a todos los escenarios, con todos los sistemas de propulsión y para todo tipo de usuarios.

El modelo contará por tanto con una variante de gasolina 1.5 turbo de 160 CV, una híbrida de 223 CV y una eléctrica de 204 CV provista de una batería LFP de 58,3 kWh y hasta 435 kilómetros de autonomía en ciclo combinado WLTP.

Como es habitual entre las marcas chinas, el ORA 5 busca competir en un segmento de alta demanda, el de los SUV compactos (este mide en concreto 4,47 metros de longitud), por medio de una combinación equilibrada entre precio, dotación y tecnología. Sin promociones ni ayudas, la gama parte de 26.950 euros en la versión de combustión Explore, 28.950 euros en la híbrida y 34.950 euros en la eléctrica; en condiciones financiadas y con campañas, las cifras bajan a 19.950 euros para el modelo de combustión, 22.350 euros para el híbrido y 23.850 para el eléctrico.

El ORA 5 llega con dos acabados, Explore y Advance, y un equipamiento de serie extenso que comprende faros led, llantas de 18 pulgadas, climatizador automático, acceso y arranque sin llave, pantalla central de 14,6 pulgadas, cuadro digital de 10,25“, conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, actualizaciones remotas y control desde aplicación móvil.

En cuestión de seguridad, incorpora siete airbags y más de 20 sistemas de asistencia a la conducción, entre ellos control de crucero adaptativo inteligente, frenada automática de emergencia, asistente de mantenimiento de carril, alerta de tráfico cruzado y monitorización de ocupantes y del conductor.

La apuesta tecnológica también es bien visible en el interior, construido sobre una arquitectura digital conocida como Coffee OS 3.0 que incluye, por ejemplo, control por voz con inteligencia artificial y una gestión integrada de las funciones del vehículo. Nicole Wu, directora de Tecnología del grupo, ha defendido durante la presentación de la marca, y del ORA 5, que la tecnología debe hacer la conducción más sencilla, no más compleja, un matiz no menor en un mercado donde muchas firmas -especialmente las chinas- han convertido la digitalización en una carrera por añadir pantallas, menús y asistentes.

Posventa y recambios

Para una marca que necesita ganar reconocimiento, como muchas otras que han recalado en España en los últimos tiempos, la posventa será tan importante como el diseño o la ficha técnica de sus vehículos. GWM ofrecerá siete años o 150.000 kilómetros de garantía, además de ocho años o 160.000 kilómetros para las baterías. También garantiza la disponibilidad de recambios gracias a un almacén europeo ubicado en Países Bajos y otro nacional que se sitúa en el corredor del Henares, en Madrid.

La red comercial dispondrá de más de 30 puntos de venta y posventa este verano, y el objetivo es superar los 50 antes de finalizar 2026. La elección del Port de Barcelona como puerta de entrada logística añade otra pieza a este esquema general de la actividad.

La dimensión global de la compañía ayuda a explicar la ambición del proyecto. GWM se presenta como un fabricante privado chino con presencia en más de 170 países y regiones, más de 16 millones de usuarios, una red internacional que supera los 1.500 concesionarios y unas ventas que en 2025 alcanzaron las 1.323.672 unidades.

GWM cuenta además con 10 plantas de producción completas en China, fábricas en Tailandia y Brasil, más de 23.000 profesionales dedicados a I+D y cerca de 30.000 patentes concedidas. Son todas cifras que vienen a reforzar la impresión de que el fabricante no vuelve a Europa protagonizando una aventura improvisada, sino como parte de una estrategia global de expansión.

España e Italia se perfilan como dos mercados clave en esta nueva fase basada en organizaciones comerciales propias. La marca ya tenía presencia en otros países europeos a través de distribuidores independientes, pero el movimiento actual apunta a un control más directo de la implantación, la red y la experiencia de cliente.

En España, esa apuesta se acompañará de una gama más amplia a partir de 2026 de la que formarán parte modelos como el GWM H7, el Tank 300, el Poer P500 y el Wey G9. La lista anticipa una estrategia que irá más allá del SUV compacto para abarcar vehículos familiares, todoterreno, pick-up e híbridos enchufables de mayor tamaño.