Bosch frena el desplome del beneficio pero sigue reduciendo su rentabilidad
El Grupo Bosch ha conseguido contener la caída de sus resultados en el primer semestre de 2026, aunque todavía no logra recuperar los niveles de rentabilidad de hace un año. El proveedor alemán cerró los seis primeros meses con unas ventas de 46.400 millones de euros, un 3,6% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que el beneficio operativo (EBIT) de las operaciones se situó en 2.200 millones, frente a los 2.300 millones de un año antes. La evolución de las ventas estuvo impulsada en buena medida por la incorporación del negocio de climatización (HVAC) adquirido a Johnson Controls y Hitachi.
El crecimiento de la facturación no se trasladó, sin embargo, a los márgenes. El margen EBIT de las operaciones bajó al 4,6%, frente al 5,1% registrado un año antes. Bosch atribuye buena parte del deterioro a la evolución de su división de Movilidad, afectada por el estancamiento de la producción mundial de automóviles y por efectos extraordinarios.
En concreto, el negocio de Movilidad generó 27.800 millones de euros en ingresos, un 0,5% menos interanual, aunque en términos ajustados por tipo de cambio registró un crecimiento del 2,3%. Su margen operativo cayó al 4,7%, desde el 5,8% del primer semestre de 2025. Entre los factores que lastraron las cuentas figuran 270 millones de euros en pérdidas por deterioro de instalaciones productivas, relacionadas principalmente con unas expectativas para la expansión mundial del vehículo eléctrico inferiores a las previstas inicialmente.
Reducción de empleo en marcha
La presión sobre la rentabilidad llega en un momento en el que Bosch está acelerando su programa de reducción de costes. La compañía prevé eliminar alrededor de 13.000 puestos de trabajo adicionales hasta 2030, principalmente en su negocio de componentes para automóviles, dentro de un plan con el que pretende generar unos ahorros de 2.500 millones de euros. El ajuste se suma a las reducciones de plantilla anunciadas en los últimos años y tendrá un impacto especialmente relevante en Alemania. Forma parte del goteo de recortes laborales en la industria de automoción de Alemania, que suma unos 150.000 empleos encabezados por los 100.000 del grupo Volkswagen.
La evolución de la plantilla ya refleja parte del proceso. Bosch contaba con 406.225 empleados al cierre de junio, 6.549 menos que a finales de 2025. En Alemania, la plantilla se redujo en 4.036 personas, hasta 118.932 trabajadores, mientras que el área de Movilidad concentró una gran parte del descenso.
“Nuestro objetivo es reducir aún más los costes y la complejidad”, señaló el director financiero y vicepresidente del consejo de administración de Robert Bosch, Markus Forschner, durante la presentación de los resultados. El ejecutivo defendió al mismo tiempo el mantenimiento de las inversiones en nuevas tecnologías para aprovechar futuras oportunidades de crecimiento.
Previsión de mejora
El resto de las divisiones presentó una evolución desigual. Tecnología Industrial elevó sus ventas un 6,8%, hasta 3.400 millones de euros, aunque su margen EBIT cayó del 4,5% al 2,5%. Bienes de Consumo redujo sus ingresos un 2,9%, hasta 9.600 millones, debido principalmente a la creciente competencia de proveedores chinos, y su margen bajó al 4,4%. En sentido contrario, Energía y Tecnología de la Construcción aumentó sus ventas un 45,9%, hasta 5.400 millones, gracias en buena medida a la adquisición de Home Comfort, y elevó su margen hasta el 7,3%.
Por regiones, Europa aportó 22.400 millones de euros, un 1,4% más, mientras que América creció un 5,7%, hasta 9.400 millones, y Asia-Pacífico avanzó un 5,9%, hasta 14.600 millones. La fortaleza de estas dos últimas regiones también estuvo vinculada a la incorporación del negocio de climatización.
Bosch mantiene sus previsiones para el conjunto de 2026, pese a la incertidumbre económica y geopolítica. La compañía espera aumentar sus ventas entre un 2% y un 5% y situar el margen EBIT de las operaciones entre el 4% y el 6%. Para ello, afrontará el segundo semestre con el foco puesto en reducir costes y complejidad, mientras mantiene sus inversiones en tecnologías emergentes.