Los precios de los coches nuevos y usados se congelan en julio y ayudan a contener el IPC

Los precios de los coches dieron un respiro a la inflación en julio. Aunque el Índice de Precios de Consumo (IPC) general aceleró su tasa interanual hasta el 3,6%, cuatro décimas más que en junio, el coste de los automóviles mantuvo una evolución mucho más contenida. Los coches nuevos apenas se encarecieron un 0,6% respecto a julio de 2025, mientras que los vehículos de segunda mano registraron una subida del 5,5%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esas cifras suponen la congelación de precios en el mes pasado, según el análisis realizado por Movilidad+Auto.

La evolución de los automóviles contrasta con la presión que volvió a ejercer el transporte sobre el coste de la vida. Este grupo elevó su tasa anual en más de un punto, hasta el 6,2%, principalmente por el comportamiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, cuyos precios aumentaron más que un año antes.

Sin embargo, el automóvil en sí mantiene una evolución mucho más estable. El precio de los coches nuevos acumula en julio una tasa interanual del 0,6%, el mismo porcentaje que en junio y por debajo de los incrementos registrados durante buena parte de 2025. En julio del año pasado, por ejemplo, la subida anual era del 1,5%.

La moderación es todavía más significativa si se observa la evolución de los últimos meses. Los turismos nuevos comenzaron 2026 con una subida del 0,6% y se han mantenido en una banda muy estrecha, entre el 0,4% y el 0,6%, durante los primeros siete meses del año. En mayo y junio la tasa también fue del 0,6%.

Los usados frenan la escalada

El mercado de ocasión presenta una situación diferente. Los automóviles de segunda mano subieron un 5,5% en julio, la misma tasa que en junio, aunque por debajo del 6,8% registrado en abril. El encarecimiento continúa siendo notablemente superior al de los vehículos nuevos, pero también muestra signos de estabilización.

La comparación con el año pasado refleja, además, cómo se ha enfriado la presión sobre los precios de los usados. En julio de 2025, la tasa interanual era del 4,1%, mientras que llegó a alcanzar el 7,2% en enero de 2024. Tras tocar el 6,8% en abril de este año, el incremento se ha moderado hasta el 5,5% en los dos últimos meses.

De esta forma, el automóvil no está entre los principales responsables del repunte de la inflación registrado en julio. El mayor impacto procede de otros componentes relacionados con el transporte y la energía, especialmente los carburantes.

El combustible dispara el coste del transporte

El grupo de transporte registró en julio una variación mensual del 2,3% y fue el que más contribuyó al aumento mensual del IPC, con una repercusión de 0,365 puntos porcentuales. La causa principal fue el incremento de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. En términos anuales, el transporte pasó del 5,1% de junio al 6,2% en julio. Dentro de los productos directamente vinculados al automóvil, el gasóleo registró una tasa interanual del 15,7%, mientras que la gasolina alcanzó el 7,3%.

El encarecimiento afecta, por tanto, más al coste de utilizar el coche que al de comprarlo. También aumentaron los precios de los servicios de mantenimiento y reparación de vehículos personales, con una tasa interanual del 4%, mientras que las piezas para vehículos subieron un 0,5%.

Por el contrario, algunos productos vinculados al automóvil bajaron de precio. Los accesorios para vehículos personales registraron una caída anual del 3,3%, aunque su peso sobre el gasto total de los hogares es mucho menor.