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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Sader]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta-sader/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Sader]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gurus-manosfera-falsa-receta-ninos-chavales-conviertan-hombres_1_13115686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f81c9a96-994d-47fb-b822-518f57926624_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental 'Dentro de la manosfera', estrenado recientemente en Netflix, constata que la mayoría de los seguidores de estos influencers son menores de edad y jóvenes: "'Si eres duro, independiente y controlas tus emociones, obtendrás estatus, poder y respeto'. Esa es la promesa"</p><p class="subtitle">Pável Dúrov y los “hombres de alto valor”: la nueva idea de éxito pasa por el culto al cuerpo y el ultraliberalismo</p></div><p class="article-text">
        Mientras Harrison Sullivan (@HSTikkyTokky) camina por las calles de Marbella, montones de ni&ntilde;os se le acercan para saludarlo y hacerse una foto con &eacute;l. Pero Sullivan (Reino Unido, 2001) no es un deportista, ni tampoco es actor: es un <em>influencer&hellip; </em>de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/manosfera-comunidad-online-hombres-feminismo_1_9670894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manosfera</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escena, que aparece en el documental <em>Dentro de la manosfera</em> recientemente estrenado por Netflix y dirigido por Louis Theroux, se repite en otros pa&iacute;ses, con otros <em>influencers </em>del estilo: la mayor parte de sus seguidores &ndash;y ellos lo saben&ndash; son menores de edad y j&oacute;venes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ha escrito mucho sobre por qu&eacute; ni&ntilde;os y adolescentes se sienten atra&iacute;dos por esta ideolog&iacute;a que exacerba los rasgos tradicionalmente asociados con la masculinidad, a&ntilde;adiendo a ese mix una notable dosis de misoginia. Pero quiz&aacute; sea hora de poner no el foco en el s&iacute;ntoma, sino en su origen m&aacute;s primitivo: &iquest;ser&aacute; que lo que les ofrece la manosfera no es realmente un discurso novedoso, sino uno que resuena en ellos porque no contradice los valores que han mamado desde la cuna? &iquest;Ser&aacute; que lo que dicen Andrew Tate y sus ac&oacute;litos es el siguiente escal&oacute;n de una infancia en la que todav&iacute;a perviven el &lsquo;no llores&rsquo;, el &lsquo;s&eacute; un hombre&rsquo;?
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El &lsquo;maric&oacute;n&rsquo; sigue funcionando como mecanismo de control&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son tratados de manera diferente desde la gestaci&oacute;n es un hecho sabido, como prueban estudios recientes como este llevado a cabo <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10102084/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Alemania en 2023</a> con futuros padres. &ldquo;Se prepara el dormitorio y la ropa con una decoraci&oacute;n y unos colores determinados seg&uacute;n vayan a ser ni&ntilde;os o ni&ntilde;as; se hace la fiesta de <em>baby shower,</em> d&aacute;ndole importancia al <a href="https://www.eldiario.es/nidos/nina-nino-fiestas-revelar-sexo-bebe-reproducir-patriarcado-tartas-regalos_1_10642007.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sexo que vaya a traer el beb&eacute;</a>; reciben juguetes distintos desde peque&ntilde;os&hellip; y tambi&eacute;n mensajes diferentes: &lsquo;Eres un machote&rsquo;; &lsquo;los ni&ntilde;os fuertes no lloran&rsquo;; &lsquo;tienes que ser valiente&rsquo;; &lsquo;si te pegan, te defiendes&rsquo;&hellip;&rdquo;, cuenta Micaela Guzm&aacute;n Bernal, profesora de primaria en activo con m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de experiencia en las aulas.
    </p><p class="article-text">
        Judy Y. Chu, investigadora y educadora especializada en el desarrollo psicosocial de los ni&ntilde;os y la construcci&oacute;n de la masculinidad, lo comprob&oacute; de manera emp&iacute;rica en 1999, durante la elaboraci&oacute;n de su tesis doctoral para Harvard. La autora, supervisada por la reconocida psic&oacute;loga, fil&oacute;sofa y feminista Carol Gilligan, pas&oacute; varios cursos observando al mismo grupo escolar, empezando cuando los peque&ntilde;os ten&iacute;an cuatro a&ntilde;os y acabando cuando ya hab&iacute;an cumplido siete.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante ese tiempo, Chu descubri&oacute; c&oacute;mo la capacidad temprana de los chicos para ser emocionalmente perceptivos, elocuentes y receptivos en sus relaciones fue mermando conforme fueron creciendo y entendiendo que esas eran cualidades &ldquo;femeninas&rdquo;, y, por tanto, menos deseables y m&aacute;s inadecuadas para poder encajar entre sus pares. &ldquo;Se volvieron menos visibles a medida que los ni&ntilde;os aprend&iacute;an que demostrar que son chicos implica, ante todo, demostrar que no son chicas&rdquo;, se lee en la sinopsis del libro que a&uacute;na esta investigaci&oacute;n, <em>When Boys Become Boys: Development, Relationships, and Masculinity</em> (NYU Press, 2014) [<em>Cuando los ni&ntilde;os se convierten en chicos: desarrollo, relaciones y masculinidad</em>].&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si te sales de lo que se considera aceptable, te arriesgas a la vergüenza o a la exclusión. Así que muchos niños y hombres sienten que tienen que demostrar constantemente que cumplen ciertos estándares. Ese proceso no ha cambiado demasiado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Judy Y. Chu</span>
                                        <span>—</span> investigadora (NYU)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero ha pasado mucho tiempo desde 1999, &iquest;no? &ldquo;Las cosas deben haber cambiado&rdquo;, le digo a Chu durante una videollamada, y nombro como ejemplo algunos de los &uacute;ltimos personajes de Disney alejados del estereotipo masculino tradicional, como Miguel, de <em>Coco</em>, Elio, de la pel&iacute;cula de mismo nombre, o Searcher, de <em>Mundo extra&ntilde;o</em>. Pero, aunque considera que parte de la cultura est&aacute; evolucionando, a nivel personal &ndash;en las casas, en los patios de recreo&ndash; cree que los peque&ntilde;os no se enfrentan a una diferencia demasiado grande con respecto a hace 27 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Creo que los fundamentos siguen ah&iacute;, la idea de que hay una sola forma correcta de ser un hombre &lsquo;de verdad'. Parte de esto tiene que ver con algo que lleva observ&aacute;ndose mucho tiempo: Margaret Mead, la antrop&oacute;loga, se&ntilde;al&oacute; que la masculinidad a menudo necesita demostrarse. No es autom&aacute;tica. Est&aacute; asociada al estatus y al privilegio, as&iacute; que las personas sienten que tienen que probarla para acceder a esas ventajas y sentirse valiosas. Hoy en d&iacute;a, incluso las chicas que quieren tener &eacute;xito sienten a menudo que deben probarse en t&eacute;rminos masculinos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n hay fuertes presiones sociales: jerarqu&iacute;as, competencia y lo que podr&iacute;amos llamar &lsquo;vigilancia de g&eacute;nero'. Si te sales de lo que se considera aceptable, te arriesgas a la verg&uuml;enza o a la exclusi&oacute;n. As&iacute; que muchos ni&ntilde;os y hombres sienten que tienen que demostrar constantemente que cumplen ciertos est&aacute;ndares. Ese proceso no ha cambiado demasiado. &lsquo;Si eres duro, independiente y controlas tus emociones, obtendr&aacute;s estatus, poder y respeto&rsquo;. Esa es la promesa&rdquo;, resume Chu, que sigue trabajando con ni&ntilde;os y adolescentes. Como escribe Nuria Alabao en<em> &Iacute;nceles, gymbros, criptobros y otras especies antifeministas </em>(CTXT, 2025):<strong> </strong>&ldquo;El &lsquo;maric&oacute;n&rsquo; sigue funcionando como mecanismo de control que patrulla las fronteras del g&eacute;nero masculino y castiga a quienes se desv&iacute;an de la norma&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;El ‘maricón’ sigue funcionando como mecanismo de control que patrulla las fronteras del género masculino y castiga a quienes se desvían de la norma&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ser &lsquo;m&aacute;s hombre&rsquo;, la receta perfecta para solucionarlo todo</h2><p class="article-text">
        El problema, claro, es que por su mera condici&oacute;n de seres humanos, resulta muy complicado para ni&ntilde;os y hombres ser duros e independientes todo el tiempo. &ldquo;Eso genera inseguridad y ansiedad. La masculinidad se convierte en algo fr&aacute;gil: puede ponerse en cuesti&oacute;n en cualquier momento&rdquo;, asegura Chu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, lo que ofrecen los gur&uacute;s de la manosfera es una especie de receta para &lsquo;ser aut&eacute;nticamente hombres todo el rato&rsquo;. Es decir, en el fondo, para ser queridos y apreciados, para estar protegidos por el grupo. Para tener un lugar, para pertenecer. Aunque sea de una manera muy perversa, quienes se sienten atra&iacute;dos por las promesas de la manosfera buscan lo mismo que el resto de las personas de este planeta: conexi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sucede, sin embargo, que es muy dif&iacute;cil conectar con los dem&aacute;s cuando uno no es capaz de mostrarse vulnerable. Que la sociedad mutile a los ni&ntilde;os su capacidad de expresarse emocionalmente conlleva, pues, un vac&iacute;o que solo pueden traducir en rabia (pr&aacute;cticamente, la &uacute;nica emoci&oacute;n que se le permite a la masculinidad tradicional). Esa sensaci&oacute;n de inadecuaci&oacute;n se exacerba cuando crecen y se dan cuenta de que la sociedad espera de ellos que sean emocionalmente competentes, cuando es una habilidad que apenas han podido desarrollar durante la ni&ntilde;ez. El entorno se antoja entonces perfecto para un depredador de la manosfera, que les ofrece una salida que &lsquo;les suena&rsquo;; una estrategia de supervivencia que ya conocen, alentada durante a&ntilde;os en c&iacute;rculos familiares, de amigos y productos culturales: ser &lsquo;m&aacute;s hombres&rsquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Los tíos estamos destinados a sufrir, no a ser felices. Aprendemos más de nuestros fracasos. No creemos en la depresión, no nos lo tragamos&quot;, dice uno de los acólitos de Justin Waller en el documental."
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            <span class="title">
                &quot;Los tíos estamos destinados a sufrir, no a ser felices. Aprendemos más de nuestros fracasos. No creemos en la depresión, no nos lo tragamos&quot;, dice uno de los acólitos de Justin Waller en el documental.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Para las ni&ntilde;as, acercarse a rasgos tradicionalmente masculinos se ve como ascender. Para los ni&ntilde;os, expresar rasgos tradicionalmente femeninos se considera a menudo descender, y eso se desincentiva. Como resultado, los ni&ntilde;os siguen restringidos. Y estamos viendo las consecuencias: m&aacute;s malestar, m&aacute;s desconexi&oacute;n, m&aacute;s infelicidad&rdquo;, relata Chu. Seg&uacute;n numerosos <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8518785/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>, ese malestar derivado de la restricci&oacute;n emocional se traduce en la adolescencia y la adultez con problemas de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Esta tormenta perfecta se aprecia en una escena del documental en la que Theroux charla con un ac&oacute;lito del <em>influencer</em> Justin Waller: &ldquo;Los t&iacute;os estamos destinados a sufrir, no a ser felices. Aprendemos m&aacute;s de nuestros fracasos. No creemos en la depresi&oacute;n, no nos lo tragamos. Mi hermano muri&oacute;. Lo pas&eacute; muy mal, pero trat&eacute; de convertirlo en algo positivo&rdquo;. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo muri&oacute;?&rdquo;, pregunta Theroux. &ldquo;Se suicid&oacute;&rdquo;, responde el joven, sin darse cuenta, quiz&aacute;s, de que esa respuesta invalida todo lo que ha dicho anteriormente.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos contenidos están diseñados para captar la atención, optimizados para los algoritmos, y circulan en un ecosistema donde ciertos marcos reaccionarios ya forman parte del sentido común</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Alabao</span>
                                        <span>—</span> antropóloga y autora de &#039;Ínceles, gymbros, criptobros y otras especies antifeministas&#039; 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por supuesto, para que un joven empiece a interesarse por la manosfera no basta con haber recibido una fuerte socializaci&oacute;n de g&eacute;nero en la infancia; solo apuntamos aqu&iacute; a que es una condici&oacute;n necesaria para que perciban esa soluci&oacute;n como &lsquo;familiar&rsquo;, como una manera de comportarse que promete prestigio y protecci&oacute;n desde la cuna. &ldquo;Son mensajes interiorizados desde peque&ntilde;os. Se aprovechan tambi&eacute;n de que a una edad determinada, los menores pueden estar un poco perdidos y con referentes inestables&rdquo;, apunta Guzm&aacute;n Bernal.
    </p><p class="article-text">
        Alabao, por su parte, explica: &ldquo;Estos contenidos [los emitidos por la manosfera] est&aacute;n dise&ntilde;ados para captar la atenci&oacute;n, optimizados para los algoritmos, y circulan en un ecosistema donde ciertos marcos reaccionarios ya forman parte del sentido com&uacute;n. No hace falta una convicci&oacute;n previa fuerte; basta con curiosidad o con cierto malestar difuso para que esos discursos empiecen a estructurar c&oacute;mo interpretas tu propia experiencia&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Masculinidades m&aacute;s diversas, pero una presi&oacute;n persistente</h2><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n general que ofrecen los personajes masculinos &lsquo;evolucionados&rsquo; a los que alud&iacute;a frente a Chu, los libros infantiles con mensajes en esa misma l&iacute;nea o los programas educativos centrados en la igualdad son esencialmente positivos, pero, seg&uacute;n nota Guzm&aacute;n Bernal, pueden llevarnos a observar a la infancia actual con un sesgo. &ldquo;En las familias a&uacute;n hay una gran cantidad de mensajes expl&iacute;citos y no expl&iacute;citos. Por ejemplo, la forma en la que se reparten las tareas de casa, los juegos y juguetes que tiene cada uno, el tipo de ropa, las actividades extraescolares a las que se apuntan&hellip; Y, sobre todo, hay una gran cantidad de mensajes de socializaci&oacute;n de g&eacute;nero en medios de comunicaci&oacute;n, en los programas y series que ven y en las redes sociales, con <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estereotipos del cuerpo que deben tener, de c&oacute;mo deben hablar y comportarse</a>&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La maestra reconoce, no obstante, que percibe que han cambiado cosas desde que empez&oacute; a trabajar hace tres d&eacute;cadas: ahora hay m&aacute;s interacciones entre ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y algunos ni&ntilde;os son capaces de expresar sus sentimientos sin reservas. Eso s&iacute;, se trata, seg&uacute;n sus observaciones, de los que menos se adscriben al estereotipo masculino: &ldquo;Curiosamente, son aquellos a los que les gusta menos jugar al f&uacute;tbol o a juegos agresivos. Son excepciones, pero son capaces de llorar en clase por diversos motivos y muestran mayor empat&iacute;a&rdquo;, explica. Esta observaci&oacute;n tiene correlaci&oacute;n con <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0191886925004210" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que demuestran que, a mayor conformidad a las normas de g&eacute;nero tradicionalmente masculinas, menos expresi&oacute;n afectiva revelan los sujetos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que los seres humanos nacemos con la potencialidad de manifestar nuestra dimensi&oacute;n emocional, sea cual sea nuestro sexo, es algo ampliamente estudiado. Pero igual que se sabe eso, tambi&eacute;n se conoce que ya entre los cuatro y los seis a&ntilde;os, los ni&ntilde;os empiezan a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4469291" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrar diferencias en este &aacute;mbito</a>, reprimiendo sentimientos de tristeza o ansiedad y expresando m&aacute;s enfado, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Los padres y madres de los alumnos que observ&oacute; Chu ya notaron ese cambio. Y, aunque les entristec&iacute;a que sus peque&ntilde;os perdieran esa parte m&aacute;s tierna y espont&aacute;nea, de alguna manera, entend&iacute;an que deb&iacute;a ser as&iacute;: por una parte, supon&iacute;an que &lsquo;los ni&ntilde;os son ni&ntilde;os&rsquo; (lo que les extra&ntilde;aba a algunos, de hecho, es que fueran capaces de dicha ternura y espontaneidad siendo varones). Por otra, consideraban que la expresi&oacute;n de actitudes t&iacute;picamente masculinas era necesaria para integrarse con &eacute;xito en la sociedad. Chu relata, por ejemplo, c&oacute;mo le compr&oacute; a su hijo el vestido que quer&iacute;a&hellip; pero acab&oacute; neg&aacute;ndole la posibilidad de salir de la casa con &eacute;l por miedo a las consecuencias que eso podr&iacute;a acarrear.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La representaci&oacute;n est&aacute; mejorando: estamos viendo un abanico m&aacute;s amplio de masculinidades, m&aacute;s expresi&oacute;n emocional, m&aacute;s vulnerabilidad. Eso es muy positivo. Pero incluso con m&aacute;s opciones, la presi&oacute;n por demostrar la masculinidad sigue ah&iacute;. Ahora hay m&aacute;s categor&iacute;as aceptables, lo cual es bueno, pero sigue habiendo l&iacute;mites. Y eso hace que la gente siga actuando para los dem&aacute;s, intentando encajar y ser aceptada. La clave est&aacute; en si creamos entornos en los que distintas formas de ser est&eacute;n realmente respaldadas. Eso puede ayudar a que los ni&ntilde;os se sientan m&aacute;s sanos y m&aacute;s seguros&rdquo;, cuenta la investigadora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave es que entiendan que el feminismo también lucha contra lo que les oprime a ellos —los mandatos de masculinidad, la exigencia de ser siempre fuertes, la soledad emocional— y que sus frustraciones legítimas tienen causas estructurales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria Alabao</span>
                                        <span>—</span> antropóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Yo nunca recomendar&iacute;a poner a un ni&ntilde;o en una situaci&oacute;n de peligro. Nuestro trabajo es protegerlos, pero tambi&eacute;n prepararlos para el mundo. Podemos apoyar sus decisiones y, al mismo tiempo, ayudarlos a navegar la realidad. No todo el mundo va a ser comprensivo, y los ni&ntilde;os necesitan entender eso. Aunque tambi&eacute;n necesitan saber que tienen un lugar seguro en el que son aceptados. Tener aunque sea una sola relaci&oacute;n de apoyo es enormemente protector para el bienestar de un ni&ntilde;o&rdquo;, cuenta Chu.
    </p><p class="article-text">
        Los padres pueden ejercer esa relaci&oacute;n de apoyo. Pero lo cierto es que toda la sociedad tiene que caminar de la mano para que los discursos asociados al g&eacute;nero, y todo lo que conllevan, no calen en los m&aacute;s peque&ntilde;os. Para esto, seg&uacute;n Alabao, har&iacute;a falta potenciar la educaci&oacute;n sexual y afectiva. &ldquo;Sigue siendo muy deficiente. Los chavales reciben antes la influencia de la manosfera que una conversaci&oacute;n seria sobre deseo, consentimiento o relaciones&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y contin&uacute;a: &ldquo;Pero no se trata de imponer un catecismo feminista ni de dar charlas sobre igualdad que los chicos perciban como sermones morales. Probablemente, lo que funcione mejor es crear espacios donde puedan expresar dudas y equivocarse. Generar espacios donde pensar con ellos de verdad, porque el feminismo tampoco tiene todas las soluciones y a veces sus dudas son muy leg&iacute;timas. La educaci&oacute;n feminista tiene que ense&ntilde;ar a pensar de forma aut&oacute;noma, a discriminar argumentos, en vez de exigir adhesi&oacute;n a un dogma. Y sobre todo, debe incluirles como parte de nuestro proyecto: si solo reciben el mensaje de que ellos son el problema o son parte del problema, dif&iacute;cilmente van a sentirse interpelados por la soluci&oacute;n.<strong> </strong>La clave es que entiendan que el feminismo tambi&eacute;n lucha contra lo que les oprime a ellos &mdash;los mandatos de masculinidad, la exigencia de ser siempre fuertes, la soledad emocional&mdash; y que sus frustraciones leg&iacute;timas tienen causas estructurales que no se resuelven culpando a las mujeres ni votando a la extrema derecha&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gurus-manosfera-falsa-receta-ninos-chavales-conviertan-hombres_1_13115686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los gurús de la manosfera y su falsa receta para que niños y chavales se conviertan en ‘hombres de verdad’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Influencers,Internet,Netflix,Machismo,Misoginia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El éxito de los vídeos que hacen humor con la heterovergüenza: ¿resignación, desahogo o problema?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/videos-humor-heteroverguenza-heteropesimismo_1_13075075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26e2b95f-b701-4a93-be63-46f0c5eb1c3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El éxito de los vídeos que hacen humor con la heterovergüenza: ¿resignación, desahogo o problema?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos virales hechos por mujeres para mujeres están por todas partes, alineados con la conversación sobre heteropesimismo</p><p class="subtitle">“El mundo está hecho para las parejas”: ¿ha cambiado nuestra forma de ver la soltería?</p></div><p class="article-text">
        Hace meses que ocurre: en un grupo que tengo en Instagram con mis amigas solo llegan <em>reels </em>acerca del desastre que son los hombres y de la pesadumbre que genera que nos gusten. Hay humor gr&aacute;fico (&ldquo;Muchas gracias hombres por:&rdquo;, reza <a href="https://www.instagram.com/p/DRU4duNjeGp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una vi&ntilde;eta</a> con una chica sonriendo. El resto de los<em> slides </em>est&aacute;n vac&iacute;os). Hay <a href="https://www.instagram.com/p/DRzjnCmjJCT/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deos al ritmo de </a><a href="https://www.instagram.com/p/DRzjnCmjJCT/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Manchild</em></a>, de Sabrina Carpenter (&ldquo;Lista de cosas EST&Uacute;PIDAS que dijeron los hombres esta semana sobre las mujeres&rdquo;). Hay <a href="https://www.instagram.com/p/DSYuimvDHaE/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parodias hechas con Sylvanian</a> (unos adorables mu&ntilde;equitos de fieltro): &ldquo;Me encantan los pitos. Son mi adicci&oacute;n y mi maldici&oacute;n. Me fascinan. Si no me gustaran los pitos, mi vida ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;. Hay <a href="https://www.instagram.com/p/DTGZ0R1jOm8/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una chica sentada en el coche</a> que dice mirando al m&oacute;vil: &ldquo;Hoy te traigo una buena noticia, y es que, si te gusta un hombre, lo &uacute;nico que tienes que hacer es conocerle y esos sentimientos van a desaparecer&rdquo;. Hay <a href="https://www.instagram.com/p/DQnG-d6ETkC/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una se&ntilde;ora mayor bailando</a> bajo un texto que muestra c&oacute;mo varias palabras con connotaciones negativas en ingl&eacute;s tienen la s&iacute;laba <em>&ldquo;men&rdquo;</em> (hombres) en ellas. Hay elaborados <em>sketches </em>en los que se aprecia <a href="https://www.instagram.com/p/DNxRTwZXtuE/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un futuro m&aacute;s feliz, sin hombres.</a> Hay muchos con <a href="https://www.instagram.com/p/DSkWm_aDGbZ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chicas que ponen caras de asco</a> con el texto: &ldquo;Mi reacci&oacute;n a los hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el grupo estamos dos casadas con hijos, una embarazada con pareja y una soltera. No importa; esta concatenaci&oacute;n de contenidos humor&iacute;sticos me llegan tambi&eacute;n de otras amigas con diferentes estados civiles. Lo &uacute;nico que tenemos en com&uacute;n es que nos gustan los hombres, parece ser que a nuestro pesar.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DRzjnCmjJCT/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Pero mis amigas no son las &uacute;nicas que los consumen: todas las piezas de las que he hablado al principio cuentan con decenas de miles de &lsquo;me gusta&rsquo;, cuando no cientos de miles, e incontables comentarios y compartidos. Es contenido viral hecho por mujeres y para mujeres, en lo que parece un g&eacute;nero que hasta hace mucho no exist&iacute;a, o no de esta manera. Si ahora son ubicuos es porque tambi&eacute;n lo son la conversaci&oacute;n sobre el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heteropesimismo</a> y la heteroverg&uuml;enza.
    </p><h2 class="article-text">Heteropesimismo en clave de humor</h2><p class="article-text">
        La propia Asa Seresin, autora del <a href="https://thenewinquiry.com/on-heteropessimism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo que populariz&oacute; el t&eacute;rmino heteropesimismo</a>, hablaba ya en 2019 de c&oacute;mo el fen&oacute;meno se expresaba en forma de broma y encontraba terreno f&eacute;rtil en las redes sociales. &ldquo;Encaja con la idea de Henri Bergson de que la comedia proporciona &lsquo;una anestesia moment&aacute;nea del coraz&oacute;n&rdquo;, escrib&iacute;a. &ldquo;A diferencia de la comedia tradicional, sin embargo, el heteropesimismo es anticat&aacute;rtico. Su estructura es anticipatoria: est&aacute; dise&ntilde;ada para anestesiar de antemano el coraz&oacute;n frente a la omnipresente penosidad de la cultura heterosexual, as&iacute; como frente al brusco golpe del dolor rom&aacute;ntico cotidiano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, pues, los contenidos &lsquo;antihombres&rsquo; que recibimos a trav&eacute;s de redes sociales <em>adormecen </em>el impacto emocional del desencanto heterosexual. Pero, al final del chiste, seg&uacute;n ella, no hay alivio: el malestar permanece intacto. La risa servir&iacute;a en este caso para protegernos de la continua decepci&oacute;n que nos causa la heterosexualidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me parecen muy graciosos, representan estereotipos y situaciones en las que hemos estado y en las que nos vemos reflejadas: &#039;ghosting&#039;, migajas (...) Visibilizan lo que nos ha pasado a todas, es validación y desahogo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inma</span>
                                        <span>—</span> 41 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No es necesariamente la opini&oacute;n de quienes lo consumen, que s&iacute; parecen encontrar en ellos cierta catarsis: &ldquo;Me parecen <em>reels </em>muy graciosos que representan estereotipos y situaciones en las que hemos estado y en las que nos vemos reflejadas: <em>ghosting</em>, migajas, hombres emocionalmente analfabetos con cero responsabilidad afectiva, poca empat&iacute;a, etc. Estos <em>reels </em>visibilizan lo que nos ha pasado a todas, y verlos es terap&eacute;utico, es validaci&oacute;n y desahogo&rdquo;, me cuenta Inma, de 41 a&ntilde;os, casada y con dos hijas.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DQnG-d6ETkC/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un canal para la cr&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que Instagram cumple el papel que sol&iacute;a tener la copla en la primera mitad del siglo pasado. Entonces, muchos temas cantados por mujeres narraban amenazas de muerte hacia los hombres de su vida, fantaseaban con su fallecimiento o, directamente, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DvyCjGsFIPM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relataban su asesinato</a> a manos de ellas. As&iacute;, se convert&iacute;an en una suerte de v&aacute;lvula emocional para canalizar la rabia femenina en un contexto en el que no ten&iacute;a muchas otras formas de ser expresado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, aunque la cultura haya cambiado mucho, el desencanto con lo masculino sigue ah&iacute;, y usamos los canales y el tono que nos resultan pertinentes en esta &eacute;poca para transmitirlo. &ldquo;Muchas veces consumimos y compartimos esos contenidos porque necesitamos gritar todas esas cosas que no les decimos a los hombres cuando nos vinculamos con ellos. Estamos tan entrenadas para no ocupar espacio, generar problemas o empezar discusiones, para que no nos vean llenas de ira o hartas, tragamos, callamos y luego nos quedamos retorci&eacute;ndonos en esa tela de ara&ntilde;a de contenidos y pensamientos que creemos que nos alivian el enfado&rdquo;, opina Laura (37 a&ntilde;os), soltera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esther Linares, doctora en Filosof&iacute;a y Letras especializada en humor y g&eacute;nero, coincide en el diagn&oacute;stico: &ldquo;El humor refleja c&oacute;mo va la sociedad y ayuda a visibilizar conflictos y problemas que de otra forma ser&iacute;an imposibles de comunicar. Aunque estos <em>reels </em>puedan ser &lsquo;blancos&rsquo;, son ideol&oacute;gicos, como cualquier tipo de humor, y vehiculan cr&iacute;ticas que son leg&iacute;timas, como la desigualdad de las cargas dom&eacute;sticas. Pero est&aacute;n encapsuladas en f&oacute;rmulas m&aacute;s simplificadas, como un v&iacute;deo corto, o un <em>sticker</em>&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque estos &#039;reels&#039; puedan ser ‘blancos’, son ideológicos, como cualquier tipo de humor, y vehiculan críticas que son legítimas, como la desigualdad de las cargas domésticas. Pero están encapsuladas en fórmulas más simplificadas, como un vídeo corto o un &#039;sticker</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Esther Linares</span>
                                        <span>—</span> doctora en Filosofía y Letras especializada en humor y género
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El poder de compartir</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La carga mental y de trabajo dom&eacute;stico y emocional que llevan las mujeres d&iacute;a a d&iacute;a es un tema bien delicado. Me parece bien que ese resentimiento que se va acumulando en las relaciones heterosexuales se saque con humor, porque al final es algo que desgasta much&iacute;simo, much&iacute;simo&rdquo;, explica en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica Coral Herrera, escritora, docente y comunicadora feminista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Compartir c&oacute;mo nos sentimos de forma grupal, aunque sea de manera virtual, tambi&eacute;n le parece una herramienta poderosa que estas piezas ayudan a canalizar:<strong> </strong>&ldquo;Durante mucho tiempo hemos estado sosteniendo todo esto en silencio, mientras que p&uacute;blicamente habl&aacute;bamos de lo perfectos que eran nuestros maridos, de lo felices que &eacute;ramos en pareja. Ahora eso est&aacute; cambiando. Estos contenidos, aunque sean humor&iacute;sticos, son tambi&eacute;n un ejercicio de queja com&uacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y si fuera al rev&eacute;s?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Cuando en 2024 el actor Jeremy Allen White protagoniz&oacute; un anuncio en el que se quedaba en ropa interior, las redes ardieron con comentarios que ensalzaban el f&iacute;sico del actor. En redes y corrillos particulares, muchas confesaban que se entregar&iacute;an rendidas a &eacute;l, y ese era solo el m&aacute;s inocente de los millones de comentarios que suscit&oacute; el<em> spot</em>. Me pregunt&eacute; qu&eacute; pasar&iacute;a si fuera al rev&eacute;s: &iquest;Sentir&iacute;an los hombres esa libertad para escribir en p&uacute;blico lo que le har&iacute;an a una actriz ligera de ropa?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las frases que ellas escrib&iacute;an eran le&iacute;das con complicidad, entre risas; si fueran ellos quienes hiciesen lo propio, el resultado, probablemente, ser&iacute;a percibido como censurable. La raz&oacute;n est&aacute; en que Allen White no est&aacute; en peligro de ser abusado por una mujer, ni siquiera si realmente fuese por la calle en calzoncillos. Casi una de cada tres mujeres, sin embargo, han sido v&iacute;ctimas de violencia f&iacute;sica o sexual por parte de hombres al menos una vez en su vida, seg&uacute;n <a href="https://www.unwomen.org/es/articulos/datos-y-cifras/datos-y-cifras-violencia-contra-las-mujeres" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;ltimo informe de la ONU</a>. Adem&aacute;s, m&aacute;s del 73% de las mujeres que usan Internet han sufrido violencia digital en forma de acoso, control, amenazas o difusi&oacute;n no consentida de im&aacute;genes &iacute;ntimas, seg&uacute;n <a href="https://violenciagenero.igualdad.gob.es/sensibilizacionconcienciacion/campannas/violenciagobierno/violenciadigital-esviolencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del Ministerio de Igualdad</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante mucho tiempo hemos estado sosteniendo todo esto en silencio (...) Estos contenidos, aunque sean humorísticos, son también un ejercicio de queja común</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Coral Herrera</span>
                                        <span>—</span> escritora, docente y comunicadora feminista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el humor tambi&eacute;n opera en estas din&aacute;micas. Ya en los primeros carnavales se entend&iacute;a que la gracia del evento era invertir el orden social, haciendo que los de abajo ridiculizaran al poder. Cuando quienes lo ostentaban se re&iacute;an de las clases bajas, no obstante, no hab&iacute;a risa, sino violencia. Esa es tambi&eacute;n la m&aacute;xima en el <em>stand up</em> contempor&aacute;neo: si ya no est&aacute; bien visto re&iacute;rse de las minor&iacute;as, pero s&iacute; del hombre hetero blanco, es porque se considera que el humor es leg&iacute;timo cuando transita de los oprimidos a los opresores, y no lo contrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con los hombres y las mujeres pasa lo mismo: &ldquo;No estamos en la misma situaci&oacute;n social&rdquo;, sentencia Linares. Ainhoa, soltera de 30 a&ntilde;os, que habitualmente se pasa <em>reels </em>heteropesimistas con sus amigas, lo resume as&iacute;: &ldquo;Si este contenido fuese al rev&eacute;s no tendr&iacute;a absolutamente nada de gracia, ser&iacute;a realmente preocupante. La diferencia entre a qui&eacute;nes se parodia en estos v&iacute;deos reside en tener un sistema detr&aacute;s que respalde ese odio. Nosotras somos las que sufrimos la violencia sistem&aacute;tica, la desigualdad&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DSYuimvDHaE/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Cristina, soltera de 32 a&ntilde;os, se muestra de acuerdo: &ldquo;Estos v&iacute;deos no van de odiar a hombres concretos como individuos, sino de se&ntilde;alar (y cuestionar) un sistema. Me aparece contenido mis&oacute;gino en redes con frecuencia y no creo que pueda compararse. El humor mis&oacute;gino se centra en deshumanizarnos, silenciarnos y justificar la violencia que vivimos. No vale decir que es solo una broma cuando la prensa nos recibe casi a diario con noticias sobre violencia machista&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El humor tambi&eacute;n educa&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana, mientras paseamos, le ense&ntilde;o los <em>reels</em> de los que hablo al principio de este texto a un amigo feminista que produce y consume muchos contenidos humor&iacute;sticos. Aunque entiende el fen&oacute;meno &mdash;&eacute;l es el primero en se&ntilde;alar los comportamientos nocivos que genera el heteropatriarcado&mdash;, se siente decepcionado: me dice que le parece que no son m&aacute;s que la repetici&oacute;n de viejos chistes machistas, solo que con el g&eacute;nero cambiado.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos vídeos no van de odiar a hombres concretos como individuos, sino de señalar (y cuestionar) un sistema</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina</span>
                                        <span>—</span> mujer, 32 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Frente al trabajo de autoras como Flavita Banana, que se&ntilde;alan a trav&eacute;s de la s&iacute;ntesis y la reflexi&oacute;n conductas masculinas inapropiadas, considera que estos v&iacute;deos, debido a su simpleza y a su mala baba, no pueden llevar a nada m&aacute;s que a la animadversi&oacute;n entre hombres y mujeres, en lugar de hacia un cambio real. El contraste es evidente: mientras que ellas me han hablado de los <em>reels</em> en t&eacute;rminos de &ldquo;desahogo&rdquo; y &ldquo;complicidad&rdquo;, quiz&aacute;s cansadas de se&ntilde;alar ese cambio que parece que no llega, &eacute;l los considera ofensivos, y los pone casi al nivel de ciertos chistes que circulan por la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/hijo-adolescente-convertido-bro-manosfera_1_11777563.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">machosfera</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No piensa lo mismo Aitor, hombre heterosexual de 38 a&ntilde;os que tambi&eacute;n consume estos v&iacute;deos (aparecen en su<em> feed</em> de Instagram, o los ve en las <em>stories</em> de alguna chica). &Eacute;l los encuentra divertidos: &ldquo;No me siento atacado, me parece parte del c&oacute;digo de las bromas t&iacute;picas de g&eacute;nero:<strong> </strong>hemos estado muchos a&ntilde;os con el clich&eacute; de la mujer rubia que es tonta, o con la broma de que &lsquo;si est&aacute; enfadada es porque tiene la regla&rsquo;, y supongo que es buena se&ntilde;al que ahora se hagan esas bromas desde el otro lado de manera abierta. Lo que hace este tipo de humor es valerse de los clich&eacute;s del hombre insensible, poco atento, con poco conocimiento del cuerpo de la mujer, etc., y exagerarlo. Al final es humor, y todo lo que sea humor es bienvenido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Ritxar Bacete, especialista en g&eacute;nero y masculinidades, en la ubicuidad de estos mensajes late un fen&oacute;meno social &mdash;&ldquo;son un s&iacute;ntoma de relaciones de g&eacute;nero da&ntilde;adas y de una frustraci&oacute;n muy real en muchas mujeres&rdquo;&mdash; y una descarga emocional compartida. Eso s&iacute;, pese a que, a diferencia de lo que ocurre con muchos contenidos mis&oacute;ginos, no emplean el odio para expresarse, s&iacute; que cree que pueden incidir en c&oacute;mo las mujeres que los consumen perciben a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que el humor tambi&eacute;n educa. Cuando es reiterativo y hegem&oacute;nico, acaba por ser estereotipante, reforzando aquello que pretende cuestionar. Tambi&eacute;n puede servir para crear una mirada cr&iacute;tica, pero para eso tiene que ser complejo&rdquo;, matiza. &ldquo;Esto genera una doble v&iacute;a: por un lado, resignaci&oacute;n en las mujeres &mdash;&lsquo;los t&iacute;os son as&iacute;&rsquo;&mdash;; por otro, cinismo o postura defensiva en los hombres &mdash;&lsquo;si siempre lo hago mal, sigo haci&eacute;ndolo mal&rsquo;&mdash;. Es una mala estrategia para la transformaci&oacute;n&rdquo;, cuenta Bacete.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema es que el humor también educa. Cuando es reiterativo y hegemónico, acaba por ser estereotipante, reforzando aquello que pretende cuestionar. También puede servir para crear una mirada crítica, pero para eso tiene que ser complejo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ritxar Bacete</span>
                                        <span>—</span> especialista en género y nuevas masculinidades
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Linares se muestra de acuerdo: &ldquo;Por una parte, tenemos a las mujeres ri&eacute;ndose de esto. Pero si&nbsp;los hombres los ven, experimentar&aacute;n una sensaci&oacute;n de rechazo, o generar&aacute;n un contraataque. Esto crea distancia emocional entre unos y otros. Vamos hacia cada vez m&aacute;s polarizaci&oacute;n y m&aacute;s cr&iacute;tica, tambi&eacute;n a nivel social: cada vez son m&aacute;s las mujeres solteras, separadas. Hay cada vez m&aacute;s hast&iacute;o&rdquo;<strong>,</strong> expresa la fil&oacute;sofa. Con ello apunta a conceptos tan contempor&aacute;neos como el <a href="https://www.eldiario.es/era/dificultad-quedar-amigos-obsesion-caras-tendencias-dominaron-conversacion-2025_129_12878038.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">celibato voluntario</a> o el <em>dating </em>y el <em>mating gap</em> [la brecha en las citas y en el emparejamiento], que describen la distancia que hay entre las aspiraciones relacionales de las mujeres y la disponibilidad de hombres considerados &lsquo;adecuados&rsquo; con los que salir o reproducirse.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, Leticia, de 36 a&ntilde;os, cuenta: &ldquo;No odio m&aacute;s a los hombres por ver estos contenidos, y no interfieren en mi deseo de encontrar o no pareja&rdquo;. Eso s&iacute;: reconoce que ahora que est&aacute; soltera no se siente muy identificada con ellos; lo estaba m&aacute;s cuando ten&iacute;a novio.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DSkWm_aDGbZ/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">&iquest;Resignaci&oacute;n o transformaci&oacute;n?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres <a href="https://www.eldiario.es/era/no-hijo-novio-trabajo-emocional-relaciones-pasa-factura-mujeres_1_12559410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">buscamos un compa&ntilde;ero, no un hijo adolescente</a> a quien maternar. Muchas de mis amigas se separan cuando las hijas cumplen alrededor de 14 a&ntilde;os, y las veo tan liberadas&hellip; Han dicho: &lsquo;Hasta aqu&iacute;&rsquo;, y ya no viven quej&aacute;ndose continuamente. Mi abuela me dec&iacute;a que las mujeres de hoy no aguant&aacute;bamos nada, pero es que, &iquest;por qu&eacute; hay que aguantar? &iquest;Para qu&eacute;?&rdquo;, cuenta Coral Herrera. &ldquo;Es una idea que yo creo que ha calado mucho en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Trabajo porque las mujeres solteras no idealicen a las emparejadas, y no solo con relato, tambi&eacute;n con datos. Tener marido nos quita tiempo libre, por ejemplo: crea unas <a href="https://news.umich.edu/exactly-how-much-housework-does-a-husband-create/?utm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siete horas extra</a> de trabajo dom&eacute;stico a la semana para las mujeres. Adem&aacute;s, supone para nosotras <a href="https://www3.gobiernodecanarias.org/noticias/una-encuesta-del-ici-concluye-que-la-vida-en-pareja-repercute-negativamente-en-el-autocuidado-de-las-mujeres" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tener menos salud</a>, y para ellos, todo lo contrario. As&iacute; que a las mujeres solteras les digo que no, que no les hace falta nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la docente, el hecho de que los contenidos heteropesimistas puedan afianzar la mirada de insatisfacci&oacute;n con la que cada vez m&aacute;s mujeres observan a los hombres no es problem&aacute;tico: es, m&aacute;s bien, una llamada de atenci&oacute;n sobre una preocupaci&oacute;n real. Bacete, sin embargo, lo ve desde otra perspectiva: &ldquo;La cuesti&oacute;n es: &iquest;constatar el resultado fat&iacute;dico del patriarcado o entenderlo para transformarlo? Hay un ingrediente b&aacute;sico que es la fe: creer que se puede. Si no creemos que se puede, y si estos memes refuerzan la idea de que no se puede, de que es un destino, entramos en una narrativa de toxicidad&rdquo;, resume el autor. En sus palabras, re&iacute;rnos de los hombres puede aliviar un rato, pero no transforma las relaciones. &ldquo;Lo que transforma es comprender, exigir, acompa&ntilde;ar cambios y demandar estrategias colectivas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El algoritmo nos lleva a monopolizar las conversaciones con amigas bajo el mismo tema (...) Invertimos una cantidad de tiempo preciosa en retroalimentar ese bucle de pensamientos que buscan una respuesta a algo que no depende de nosotras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura</span>
                                        <span>—</span> mujer, 36 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bacete ofrece, de hecho, datos optimistas: incide en c&oacute;mo han cambiado los hombres de unos a&ntilde;os hasta ahora. Cita una <a href="https://www.equimundo.org/es/resources/state-of-the-worlds-fathers-2023" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n global sobre el estado de la paternidad</a>, con datos de 17 pa&iacute;ses. &ldquo;Sal&iacute;a algo maravilloso: por primera vez en la historia conocida, los hombres expresaban mayor deseo de cuidar que las mujeres, con el matiz de que cuidar tambi&eacute;n implicaba cuidarse. Cuando cruz&aacute;bamos variables, ve&iacute;amos que las parejas m&aacute;s equilibradas &mdash;en carga mental, emocional, cuidados&mdash; eran las que practicaban m&aacute;s igualdad. Y los hombres que m&aacute;s cuidaban eran tambi&eacute;n los m&aacute;s satisfechos con su vida y con su sexualidad. Hay mucho que ganar con la igualdad. Hay que empezar a construir una narrativa distinta de la masculinidad, de los hombres y de las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre las mujeres con las que hablo, sin embargo, se percibe m&aacute;s resignaci&oacute;n que esperanza. S&iacute;, saben que hay hombres feministas de discurso y de acci&oacute;n, pero los consideran casi unicornios. Otros hacen lo que pueden, pero no resulta por ahora suficiente. Tanto es as&iacute; que hay quienes toman un camino diferente: no compartir estos contenidos para no dedicarles ni un minuto de m&aacute;s a quienes no est&aacute;n a la altura.
    </p><p class="article-text">
        Lo cuenta Laura: &ldquo;El problema viene cuando el algoritmo nos lleva a monopolizar las conversaciones con amigas bajo el mismo tema: por qu&eacute; los hombres son as&iacute; y nos tratan de cierta manera. Invertimos una cantidad de tiempo preciosa en retroalimentar ese bucle de pensamientos que buscan una respuesta a algo que no depende de nosotras.<strong> </strong>Creo que es un acto de resistencia cortar ese bucle y cambiarlo por un &lsquo;&iquest;Y si aprovecho mi tiempo libre de hombres en nutrir mis v&iacute;nculos con cuestiones que verdaderamente me alimentan y s&iacute; puedo controlar?&rsquo;. Pasar de enviarnos unas a otras ese contenido que abona nuestra ira femenina (y con raz&oacute;n que la tengamos) a compartir otros que nos abran a placeres o metas donde s&iacute; merece la pena poner la energ&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/videos-humor-heteroverguenza-heteropesimismo_1_13075075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 21:08:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El éxito de los vídeos que hacen humor con la heterovergüenza: ¿resignación, desahogo o problema?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Virales,Igualdad,mujeres,TikTok,Instagram]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caso de Brooklyn Beckham o cómo se está rompiendo el estigma de los hijos que cortan la relación con sus padres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/caso-brooklyn-beckham-rompiendo-estigma-hijos-cortan-relacion-padres_1_12930360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbae41d1-1f0c-4a62-acba-30b221face75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x511y28.jpg" width="1200" height="675" alt="El caso de Brooklyn Beckham o cómo se está rompiendo el estigma de los hijos que cortan la relación con sus padres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un comunicado en redes del primogénito de Victoria y David Beckham cargando contra sus padres por anteponer los intereses económicos y su imagen pública a la relación familiar ha desatado la conversación: "Crecí con una ansiedad abrumadora"</p><p class="subtitle">El tabú de cortar la relación con tus propios padres: “Le agradezco que me diera la vida, pero también me la quitó”</p></div><p class="article-text">
        En uno de los &uacute;ltimos v&iacute;deos que ha posteado, Brooklyn Beckham <a href="https://www.instagram.com/p/DTdv2M5EoSZ/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prepara pollo a la parmesana</a>. El contenido tiene 190.000 &lsquo;me gusta&rsquo; y cientos de miles de comentarios. Pocos hablan, sin embargo, de la calidad de la receta: &ldquo;No pierdas a la gente que te quiere incondicionalmente, especialmente a tu madre, que dio a&ntilde;os de su vida para criarte y asegurarse de que todas tus necesidades estaban cubiertas&rdquo;, escribe una joven. &ldquo;Tu padre cocina mejor. No ser&iacute;as nadie si no fuera por &eacute;l. Ub&iacute;cate, s&eacute; humilde&rdquo;, indica un hombre en cuya foto de perfil camina con un ni&ntilde;o peque&ntilde;o. Una mujer indica simplemente: &ldquo;Llama a tus padres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay tambi&eacute;n quien lo apoya, indicando que nadie mejor que &eacute;l conoce las razones por las que ha decidido cortar la relaci&oacute;n con sus padres, los todopoderosos Beckham. Pero son los menos: la mayor&iacute;a de los comentarios hacen alusi&oacute;n a la necesidad de respetar a quienes le dieron la vida, la carrera y el apellido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece que el tab&uacute; persiste: la familia es lo primero. Sin embargo, con el comunicado que comparti&oacute; a trav&eacute;s de <em>stories</em>, Brooklyn Beckham se suma a una tendencia peque&ntilde;a, pero notoria, de personajes p&uacute;blicos que afirman sin ambages haber roto los lazos con sus progenitores. Su caso, de hecho, recuerda bastante al del pr&iacute;ncipe Harry, que (tambi&eacute;n tras su emparejamiento) ha hecho part&iacute;cipe al mundo entero de los problemas familiares que le llevaron a cesar la comunicaci&oacute;n con su padre, sacando de ello un jugoso r&eacute;dito econ&oacute;mico. En el caso de Brooklyn, se dice que ya podr&iacute;a estar negociando la publicaci&oacute;n de sus memorias, en las que por fin contar&iacute;a la historia de su vida bajo sus propios t&eacute;rminos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque sin ese tipo de presencia medi&aacute;tica, tambi&eacute;n la presentadora In&eacute;s Hernand y la <em>youtuber</em> Esty Quesada (Soy una Pringada) han hablado abiertamente acerca de la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/tabu-cortar-relacion-propios-padres-le-agradezco-diera-vida-quito_1_10908438.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruptura de relaci&oacute;n con sus padres</a> y su madre, respectivamente. Curiosamente, en ingl&eacute;s este concepto se denomina <em>estrangement</em>, una palabra que no tiene equivalente en espa&ntilde;ol. Quiz&aacute; porque aqu&iacute; la familia nos parece a&uacute;n m&aacute;s irrenunciable que en la cultura anglosajona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante a&ntilde;os, el lazo con los padres se ha sostenido como algo incuestionable. Ese t&eacute;rmino ten&iacute;a un peso tan grande que aunque hubiese conflicto, sufrimiento o incluso violencia, lo esperable y deseable como hijo era callar y tragar&hellip;&rdquo;, cuenta Alicia Esca&ntilde;o, psic&oacute;loga cl&iacute;nica. &ldquo;Hoy en d&iacute;a s&iacute; que aparece con m&aacute;s fuerza la idea de que no todo v&iacute;nculo nos protege, incluido el de los padres. Ahora, el corte de ciertas relaciones, incluida esta, se empieza a ver como una forma de cuidado ps&iacute;quico&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante años, el lazo con los padres se ha sostenido como algo incuestionable. Ese término tenía un peso tan grande que aunque hubiese conflicto, sufrimiento o incluso violencia lo esperable y deseable como hijo era callar y tragar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alicia Escaño</span>
                                        <span>—</span> psicóloga clínica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Una vida bajo el foco</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Durante toda mi vida, mis padres han controlado las narrativas en la prensa sobre nuestra familia. Las publicaciones en redes sociales, los eventos familiares y las relaciones falsas han sido parte de la vida en la que nac&iacute;&rdquo;, revelaba Brooklyn, primog&eacute;nito de los Beckham, en el comunicado publicado en sus redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El texto continuaba se&ntilde;alando los efectos que ha tenido el <a href="https://www.eldiario.es/nidos/facebook-adultos-familias-redes-sociales_1_12108293.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>sharenting</em></a><em> </em>en su vida: &ldquo;Mi familia valora la promoci&oacute;n p&uacute;blica y los patrocinios por encima de todo. La marca Beckham es lo primero. El amor familiar se define por cu&aacute;nto publicas en redes sociales o por la rapidez con la que lo dejas todo para posar para una foto familiar, incluso si eso implica renunciar a nuestras obligaciones profesionales. (...) Mis padres me han controlado la mayor parte de mi vida. Crec&iacute; con una ansiedad abrumadora. Por primera vez en mi vida, desde que me separ&eacute; de mi familia, esa ansiedad ha desaparecido. Me despierto cada ma&ntilde;ana agradecido por la vida que eleg&iacute; y he encontrado paz y alivio&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DTth3GojPX3/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Son cada vez m&aacute;s los hijos adultos que lamentan que sus padres hayan subido fotos suyas a las redes, creando una narrativa que ellos no pudieron controlar. O incluso exponi&eacute;ndolo a peligros potenciales, como denuncia Delphine de Vigan en la ficci&oacute;n<em> Los reyes de la casa</em> (Anagrama, 2022).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos testimonios toman a&uacute;n m&aacute;s fuerza en el caso de personas cuyos padres hayan sacado r&eacute;dito econ&oacute;mico de la exposici&oacute;n de los menores, como relata Shair Franke en <em>La casa de mi madre. La lucha de una hija por la libertad</em> (Penguin Random House, 2026). En el volumen, Franke relata la ansiedad que experiment&oacute; viviendo una infancia mediatizada por la exposici&oacute;n en Internet, donde ella y sus hermanos deb&iacute;an interpretar continuamente el canon de familia perfecta. El documental de Netflix <em>Malas influencias. El lado oscuro de las redes en la infancia </em>(2025) se centra por su parte en el caso de la estrella de YouTube Piper Rockelle, una menor cuya madre somet&iacute;a, junto con sus amigos, a jornadas maratonianas de grabaci&oacute;n y exposici&oacute;n en redes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi familia valora la promoción pública y los patrocinios por encima de todo. La marca Beckham es lo primero. El amor familiar se define por cuánto publicas en redes sociales o por la rapidez con la que lo dejas todo para posar para una foto familiar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Brooklyn Beckham</span>
                                        <span>—</span> en su comunicado
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Franke consigui&oacute; deshacerse por fin de la relaci&oacute;n con su madre, condenada por abusar de dos de sus hermanos. Piper, no. Tampoco Lauryn Licari, la protagonista del documental <em>N&uacute;mero desconocido</em> (2025), a quien su madre ciberacos&oacute; durante a&ntilde;os. &ldquo;Separarse de los padres siempre ser&aacute; algo muy complejo, ya que son figuras que est&aacute;n en la base de la constituci&oacute;n subjetiva&rdquo;, resume Esca&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede la exposici&oacute;n p&uacute;blica de casos como el de Brooklyn Beckham cambiar esta din&aacute;mica? &ldquo;Las redes sociales juegan un papel central. Funcionan como espacios donde lo &iacute;ntimo se vuelve relato. Cuando alguien conocido verbaliza esto, no solo legitima una decisi&oacute;n, sino que pone palabra a quienes no las ten&iacute;an o no se permit&iacute;an tenerlas&rdquo;, cuenta la profesional. &ldquo;Pero tiene un doble filo: para algunos, es acompa&ntilde;amiento, alivio y pertenencia, pero, en otros casos, puede precipitar decisiones impulsivas basadas en la identificaci&oacute;n, y quiz&aacute;s no tanto en el proceso &iacute;ntimo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando alguien conocido verbaliza esto, no solo legitima una decisión, sino que pone palabra a quienes no las tenían o no se permitían tenerlas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alicia Escaño</span>
                                        <span>—</span> psicóloga clínica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La familia vende</h2><p class="article-text">
        Cuando Brooklyn naci&oacute; en 1999, Facebook ni siquiera se atisbaba; la suya ha sido una vida expuesta, primero, en las revistas y la televisi&oacute;n, y luego, ya s&iacute;, en Internet. Como demostr&oacute; el documental <em>Beckham </em>(2023) y como se aprecia en las redes sociales de David y Victoria, los cuatro hijos de la pareja son parte importante del mensaje que quieren transmitir, que ahora est&aacute; sufriendo un rev&eacute;s debido al desplante de su primog&eacute;nito.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en el siglo XXI, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/gran-familia-espanola-exito-influencers-venden-maternidad-ultraconservadora_1_12181387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la familia feliz</a> a&uacute;n vende. En estos tiempos de celibato voluntario, <em>mating </em>y <em>dating gap</em> (la brecha entre hombres y mujeres a la hora de salir juntos y tener hijos) y tasas baj&iacute;simas de natalidad, encontramos cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil poder abonarnos al <em>pack</em> madre-padre-hijos, cuando no los rechazamos directamente por principios o identidad sexual. Quiz&aacute; precisamente por eso es tan eficaz como artefacto de marketing en medios: porque se asemeja cada vez m&aacute;s a una imagen ideal, una <em>rara avis</em> asociada globalmente a sensaciones de confianza, cercan&iacute;a, bienestar y seguridad (siempre que sus miembros sean blancos y tengan dinero), sin esas fricciones inevitablemente asociadas a las relaciones humanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, sea esa amalgama de sensaciones lo que late detr&aacute;s de todos esos comentarios que cientos de personas an&oacute;nimas se apresuran a escribir en las publicaciones de Brooklyn Beckham. &ldquo;Mis padres murieron cuando era joven: aprovecha t&uacute; que los tienes vivos&rdquo;, dicen algunos. &ldquo;C&oacute;mo puedes dejar de hablar con tus padres&hellip; alg&uacute;n d&iacute;a te dar&aacute;s cuenta de lo que has hecho y ser&aacute; demasiado tarde&rdquo;, dicen otros. Es, de alguna manera, como si se lo dijeran a s&iacute; mismos. Como si temieran que les sucediese algo similar con sus hijos. Como si Brooklyn, con su retah&iacute;la de quejas paternales de alto <em>standing</em> &mdash;que incluyen vestidos de dise&ntilde;ador, bodas de cientos de miles de d&oacute;lares y herencias millonarias&mdash; hubiese roto la nostalgia capitalista definitiva: la de la familia perfecta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es como si Brooklyn Beckham, con su retahíla de quejas paternales de alto &#039;standing&#039; –que incluyen vestidos de diseñador, bodas de cientos de miles de dólares y herencias millonarias– hubiese roto la nostalgia capitalista definitiva: la de la familia perfecta </p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">A los cuatro vientos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las expectativas sociales pesan fuertemente sobre las experiencias de las personas en situaciones de distanciamiento familiar, especialmente en sus decisiones sobre si revelarlo a otros y de qu&eacute; manera hacerlo&rdquo;, se lee en el estudio de la Universidad de Melbourne <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/00380385241247252" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Family Estrangement and the Unseen Work of Not Doing Family</em></a><em> </em>(2024). En el trabajo, muchos de los 1.200 participantes relataban los problemas que ten&iacute;an a la hora de contar que hab&iacute;an cortado lazos con alguien de su familia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De forma abrumadora, el distanciamiento familiar era algo que a la gente le resultaba dif&iacute;cil de revelar sobre s&iacute; misma. Era un tema sensible que en ocasiones pod&iacute;a compartirse con amistades cercanas, pero lo m&aacute;s habitual era que las personas temieran una mala reacci&oacute;n y desarrollaran estrategias para gestionar las conversaciones sobre la familia. La l&oacute;gica de fondo coincide con el an&aacute;lisis de Smart [en otra investigaci&oacute;n] sobre por qu&eacute; las personas guardan secretos familiares: la amenaza de emociones sociales como la verg&uuml;enza y el bochorno impone a las personas la obligaci&oacute;n de &lsquo;crear un relato familiar a trav&eacute;s del cual las familias reales pasan a parecerse m&aacute;s a la familia ideal o m&iacute;tica&rdquo;, escribe su autora, la profesora de Ciencias Sociales y Pol&iacute;ticas Ashley Barnwell.
    </p><p class="article-text">
        Brooklyn, desde un lugar de alto privilegio y exposici&oacute;n, est&aacute;, pues, rompiendo una narrativa extraordinariamente implantada en nuestra sociedad (y a&uacute;n no sabemos a qu&eacute; precio). Haci&eacute;ndolo, visibiliza un camino que, t&iacute;midamente, parece abrirse para aquellos que han decidido cortar v&iacute;nculos con sus progenitores. &ldquo;Lo nuevo no es tanto la separaci&oacute;n en s&iacute;, sino la posibilidad de visibilizarlo y verbalizarlo sin que la culpa nos atraviese.<strong> </strong>Antes, decir que no te hablabas con tus padres sol&iacute;a vivirse con verg&uuml;enza o remordimiento. Hoy, en cambio, puede decirse sin tanto silencio alrededor, incluso encontrando reconocimiento o identificaci&oacute;n en otros&rdquo;, concluye Esca&ntilde;o.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/caso-brooklyn-beckham-rompiendo-estigma-hijos-cortan-relacion-padres_1_12930360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 22:30:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caso de Brooklyn Beckham o cómo se está rompiendo el estigma de los hijos que cortan la relación con sus padres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,familias,Padres,Madres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: "Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/vida-matrimonio-abierto-molly-roden-tres-novios-marido-feliz-sido-duro_1_12858514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb140cfa-1f38-45bc-9f60-517beae31c4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: &quot;Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre el amor, la maternidad y la libertad, Molly Roden Winter narra en '¡Más! Memorias de un matrimonio abierto' (Gatopardo, 2025) su experiencia y el viaje hacia su verdadera identidad</p><p class="subtitle">¿Cuándo podemos hablar de ‘adicción’ al amor?
</p></div><p class="article-text">
        La euforia al conocer una nueva pareja (y la decepci&oacute;n al conocerla <em>de verdad)</em>; los problemas para manejar los celos; la alegr&iacute;a de profundizar en el amor de formas inesperadas; la b&uacute;squeda de marcos te&oacute;ricos que den respuesta a su nuevo estatus como mujer casada en un matrimonio abierto&hellip; Y, por supuesto, las dificultades que entra&ntilde;a conjugar todo lo anterior con la crianza de dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todo ello habla el primer libro de Molly Roden Winter, que atrapa desde la primera p&aacute;gina. Unas memorias extremadamente francas que nos invitan a explorar los altos y los bajos por los que pasa desde que decide, junto con su pareja, abrir su relaci&oacute;n sentimental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras haber entrado desde su lanzamiento el a&ntilde;o pasado en la prestigiosa lista The New York Times Best Sellers azuzando en Estados Unidos la conversaci&oacute;n en torno al poliamor y su conjugaci&oacute;n con la maternidad, <em>&iexcl;M&aacute;s! Memorias de un matrimonio abierto</em> (Gatopardo, 2025) se edita ahora en Espa&ntilde;a. Hablamos con su autora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo primero que llama la atenci&oacute;n de su libro es la honestidad con la que est&aacute; escrito. Y no es una novela, sino unas memorias. &iquest;C&oacute;mo se prepar&oacute; para tal nivel de exposici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en parte tuve que escribirlo como si nadie fuera a leerlo jam&aacute;s. Y la verdad es que no sab&iacute;a si alguien lo leer&iacute;a. Mi primer borrador era muy diferente y fue rechazado por muchas agencias y editoriales. Me di cuenta de que hab&iacute;a estado evitando ciertos temas, as&iacute; que volv&iacute; y empec&eacute; de nuevo unas cuatro veces, y la forma en que finalmente lo escrib&iacute; fue en presente en lugar de en pasado. Eso hizo que todo resultara m&aacute;s inmediato, y daba mucho miedo estar escribi&eacute;ndolo&hellip; A veces, mientras lo le&iacute;a, ten&iacute;a que tumbarme y llorar, porque recordaba cosas dolorosas, y tambi&eacute;n vergonzosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una cita genial &mdash;no recuerdo de qui&eacute;n&mdash; que dice que en la ficci&oacute;n la pregunta es '&iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?', y en las memorias la pregunta es: '&iexcl;&iquest;Qu&eacute; demonios pas&oacute;?!'. Al escribirlas, empiezas a conectar los puntos de tu propia vida y piensas: &ldquo;C&oacute;mo pens&eacute; que aquello estaba bien&rdquo; o, simplemente, &ldquo;&iquest;C&oacute;mo lo pude hacer?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escribir en presente me ayud&oacute; a meterme en la mentalidad de aquel momento, cuando ten&iacute;a 35 a&ntilde;os o as&iacute;. La historia cubre diez a&ntilde;os, de 2008 a 2018, y yo me puse a escribir a partir de 2020. As&iacute; que estaba mirando atr&aacute;s, viendo otra versi&oacute;n de m&iacute;, como explic&aacute;ndome a m&iacute; misma lo que hab&iacute;a pasado, sin pensar en la audiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras un ejercicio de honestidad tal, &iquest;c&oacute;mo ha sido la respuesta de los lectores?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La manera en que la gente responde al libro es muy bonita, as&iacute; que siento que cuando eres muy honesta, la historia se vuelve m&aacute;s universal. Aunque alguien no haya tenido un matrimonio abierto o no tenga hijos o no haya hecho las cosas que yo hice, la emoci&oacute;n se siente cercana. Creo que todo el mundo ha sentido verg&uuml;enza en su vida. Todo el mundo ha sentido deseo. Todo el mundo se ha sentido estancado o perdido. As&iacute; que espero que mi historia permita a la gente sentir esas cosas sin tener que vivirlas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque alguien no haya tenido un matrimonio abierto o no tenga hijos o no haya hecho las cosas que yo hice, la emoción se siente cercana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A veces digo que tengo un matrimonio abierto para que el resto no tenga que tenerlo <em>[risas]</em>. No quiero convencer a nadie, sino ser honesta sobre c&oacute;mo es. Aunque tambi&eacute;n hay mucha alegr&iacute;a en ello. Escribo tambi&eacute;n para quienes s&iacute; quieren vivir algo as&iacute;: quiero que vean que es posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora que sabe que la lee mucha gente, si tuviera que enfrentarse a un segundo libro, &iquest;cree que podr&iacute;a escribir con la misma honestidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;. Siento que ya no tengo miedo. Creo que vivir en un matrimonio abierto es algo valiente: abrir tu coraz&oacute;n y permitir que tu pareja abra el suyo requiere coraje. Y luego compartirlo con todo el mundo, y hablar de ello en p&uacute;blico&hellip; Ahora todos los miembros de mi familia, incluso mis primos lejanos, lo saben. Adem&aacute;s, mis hijos ya son adultos, as&iacute; que no me preocupa el impacto que pueda tener sobre ellos. Todo el mundo conoce esta parte de mi historia, as&iacute; que ya no me siento asustada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro, de hecho, empieza con la llamada de uno de sus hijos, que pregunta: &ldquo;&iquest;Est&aacute;is pap&aacute; y t&uacute; en un matrimonio abierto?&rdquo;. Para la protagonista es un momento aterrador, pero hablando con usted veo que es algo que ya tienen completamente normalizado. &iquest;C&oacute;mo ha evolucionado todo desde aquella llamada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hijo al que llamo Daniel en el libro, que no es su nombre real, ahora tiene 23 a&ntilde;os, y lo ha le&iacute;do. Mi hijo menor no lo ha hecho. En el libro escribo algo como: &ldquo;Ay, qu&eacute; alivio, parece que Daniel lo lleva bien&rdquo;, pero m&aacute;s tarde me dijo que, en realidad, fue dif&iacute;cil. Aunque siempre es dif&iacute;cil ser adolescente, y a veces los padres pueden pasar por cosas que son complicadas. Y creo que esto tambi&eacute;n lo fue.
    </p><p class="article-text">
        Pero siento que no habr&iacute;a sido bueno para mis hijos que yo siguiera en ese lugar tan constre&ntilde;ido [la pareja mon&oacute;gama], donde no era feliz. Algunas personas sienten que cuando eres madre <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nunca puedes ser una persona completa</a>, que est&aacute;s constantemente pensando: &ldquo;Ay, &iquest;qu&eacute; opinar&aacute;n mis hijos de esto o de aquello?&rdquo;. Y no. Su&eacute;ltalo. Es mejor vivir plenamente, siempre. De hecho, mi hijo mayor, por ejemplo, pas&oacute; por una ruptura muy dura este verano, y me llamaba para que lo acompa&ntilde;ara y lo aconsejase. S&eacute; que valora mi perspectiva sobre ser fiel a uno mismo y sobre las relaciones. Al final, creo que todo esto ha sido muy bueno para mis hijos y para mi relaci&oacute;n con ellos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el libro soy muy honesta sobre las veces en que la relación fue difícil, o las veces en las que quise cerrar el matrimonio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi hijo menor no estaba encantado con que escribiera un libro sobre esto, pero bueno: es lo que estoy llamada a hacer. Se est&aacute; adaptando. No podemos proteger a nuestros hijos de la vida, pero a la vez siempre he sido muy, muy cari&ntilde;osa con ellos. Si mi hijo peque&ntilde;o se siente inc&oacute;modo, no tiene por qu&eacute; leer el libro. No voy a hablar de ciertas cosas con &eacute;l. Nunca ha conocido a ninguna de mis parejas, pero mi hijo mayor s&iacute; ha conocido a mi pareja de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, porque quer&iacute;a invitarla a una fiesta de cumplea&ntilde;os y &eacute;l iba a estar all&iacute;. El peque&ntilde;o no estaba, as&iacute; que habl&eacute; con mi hijo mayor y le dije: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo te sentir&iacute;as si lo invito?&rdquo;. Y &eacute;l dijo: &ldquo;Genial, ning&uacute;n problema&rdquo;. Y lo conoci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La vida de su marido tambi&eacute;n se expone con detalle en el libro. &iquest;C&oacute;mo ha sido eso para &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No ha tenido ning&uacute;n problema con ello. Creo que lo m&aacute;s dif&iacute;cil para &eacute;l es cuando la gente dice cosas en los comentarios [de redes sociales], como &ldquo;Stewart manipulaba a Molly&rdquo;, o &ldquo;Stewart la presionaba&rdquo;. Y en el libro soy muy honesta sobre las veces en que la relaci&oacute;n fue dif&iacute;cil, o las veces en las que quise cerrar el matrimonio. Pero nunca sent&iacute; que &eacute;l fuera a dejarme si cerr&aacute;bamos el matrimonio. Siempre sent&iacute; que su amor por m&iacute; era s&oacute;lido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora estamos muy bien. Somos muy felices. Llevamos casados 26 a&ntilde;os ya. Hemos sido abiertos durante 17. Es absurdo que la gente piense que estoy como encadenada a un armario&hellip; Es como&hellip; tengo tres novios y un marido y soy muy feliz. Pero ha sido duro. Ha sido un camino dif&iacute;cil, y soy honesta sobre eso, pero algunas personas solo quieren hacerlo quedar mal y convertirlo en el villano, y eso a veces es dif&iacute;cil para &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo ya no leo los comentarios, lo dejo pasar. Pero en general, mi marido es muy comprensivo y nunca me ha dicho que no diga algo; de hecho, al contrario. Ley&oacute; mi primer borrador, en el que yo estaba como escondiendo la verdad, y me anim&oacute; a cambiarlo. Ha sido la persona que m&aacute;s me ha apoyado con todo esto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He aprendido sobre mí misma a través del sexo. Y sí, hay otras maneras, pero el sexo, para mí, es una buena</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La primera vez que queda con un hombre en el libro, cuenta que se siente libre. Que, por un rato, no es ni esposa ni madre: que es de nuevo usted. Para la protagonista, es un sentimiento nuevo y muy intenso. &iquest;Cree que es posible alcanzar esa sensaci&oacute;n de otra manera, m&aacute;s all&aacute; de teniendo relaciones fuera del matrimonio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una muy buena pregunta. Y creo que s&iacute;. Pienso en una amiga que se cas&oacute; tarde y tuvo a sus hijos cuando ten&iacute;a como 40 a&ntilde;os, que siempre me dice: &ldquo;Molly, no quiero volver a tener una cita en mi vida&rdquo;. Ya las tuvo todas en sus 30. Yo no las tuve, as&iacute; que para ella, ahora que tiene hijos, la libertad se ve de una forma muy distinta; no es el mismo tipo de libertad que yo estaba deseando. Creo que yo ten&iacute;a cosas que aprender sobre mi propia sexualidad que eran muy profundas.
    </p><p class="article-text">
        He aprendido sobre m&iacute; misma en un retiro, he aprendido sobre m&iacute; misma en la pista de baile con mis amigas y haciendo otras cosas que me hacen sentir libre. Pero, definitivamente, he aprendido sobre m&iacute; misma a trav&eacute;s del sexo. Y s&iacute;, hay otras maneras, pero el sexo, para m&iacute;, es una buena. Cada vez que una relaci&oacute;n terminaba, sobre todo, era como si me lanzaran de vuelta a m&iacute; misma. Y los momentos m&aacute;s duros eran cuando Stewart segu&iacute;a saliendo con alguien y yo no, porque me sent&iacute;a muy sola.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien lea el libro y diga: &ldquo;Est&aacute; llorando todo el tiempo, parece miserable, &iquest;por qu&eacute; sigui&oacute; haci&eacute;ndolo?&rdquo;. Pero yo sab&iacute;a que hab&iacute;a algo que estaba aprendiendo, que ah&iacute; hab&iacute;a algo. Y estoy muy agradecida a mi terapeuta, que segu&iacute;a pregunt&aacute;ndome: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; significa esto para ti?&rdquo;. Siento que aprend&iacute; much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado que, a diferencia de su amiga, usted no tuvo muchas relaciones antes de casarse. &iquest;Cree que esas relaciones son experiencias que necesitamos para construirnos a nosotras mismas, para vivir la vida que se supone que tenemos que vivir en el siglo XXI? &iquest;Que si no las experimentamos antes, sentimos que nos falta algo y salimos a experimentarlas despu&eacute;s?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que esa es una muy buena teor&iacute;a. Me parece que es muy valioso tener esas experiencias, ya sea salir con muchas personas, viajar o simplemente tener libertad e independencia como mujer adulta, en lugar de adscribirse a la manera en que se han organizado hist&oacute;ricamente las cosas para las mujeres. Yo conoc&iacute; a Stewart cuando ten&iacute;a 23 a&ntilde;os y acababa de terminar una relaci&oacute;n de cuatro a&ntilde;os. O sea, no ten&iacute;a ninguna experiencia real de estar sola. Y habr&aacute; quien diga: &ldquo;Oh, era muy joven para casarse&rdquo;, pero no eres demasiado joven si encuentras a una pareja que es capaz de apoyar tu libertad y decirte: &ldquo;Quiero que tengas las experiencias que necesites para crecer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; es conmigo y con Stewart: ambos queremos que el otro siga creciendo y cambiando, y que vaya donde la vida le lleve. Pero tambi&eacute;n seguimos eligi&eacute;ndonos el uno al otro. Seguimos queriendo tener una relaci&oacute;n con una base s&oacute;lida, y a nuestros hijos, y nuestro hogar, y nuestras familias. Pero ya no veo las otras relaciones como una amenaza para eso, y &eacute;l tampoco ve mis relaciones como una amenaza. Es simplemente una manera de seguir explorando.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estar casado con una persona y amar a muchas otras es una gran opción. No tenemos por qué limitar el amor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No existe una &uacute;nica forma de hacerlo, pero me gustar&iacute;a animar a la gente a no asumir que la monogamia es el ajuste predeterminado. Para m&iacute;, el matrimonio es un lazo para conectar con otra persona para siempre. Creo que estar casado con una persona y amar a muchas otras es una gran opci&oacute;n. No tenemos por qu&eacute; limitar el amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es dif&iacute;cil, tal y como se aprecia en su libro, llegar a ese nivel de generosidad en la pareja. Y no solo en t&eacute;rminos individuales: hace falta romper todo lo que nos han ense&ntilde;ado sobre el amor, las relaciones, la familia&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que ese constructo tiene que ser cuestionado. Perjudica a las mujeres, pero creo que el romperlo tiene tambi&eacute;n un beneficio real para los hombres. Veo c&oacute;mo Stewart ha crecido al tener otras mujeres en su vida. Siento que me entiende mejor gracias a tener intimidad con otras mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongo la menopausia como ejemplo: todas las mujeres con las que sale est&aacute;n pasando por la menopausia, as&iacute; que eso lo hace m&aacute;s sensible al tema en muchos sentidos; lo ha suavizado. Tiene a otras personas con quienes mostrarse vulnerable emocionalmente. Creo que el hecho de que un hombre solo tenga amigos del sexo masculino, dada la forma en que se les ense&ntilde;a a comportarse, es muy limitante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado que tiene tres compa&ntilde;eros, adem&aacute;s de su marido. Sin embargo, debido a lo que se ha dado en llamar </strong><em><strong>mating gap,</strong></em><strong> para las mujeres heterosexuales resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar pareja. &iquest;C&oacute;mo de f&aacute;cil ha sido dar con nada menos que cuatro hombres con los que tener una relaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los hombres poliamorosos quiz&aacute; est&eacute;n un poco m&aacute;s evolucionados, pero lo digo con cautela, porque te encuentras de todo. No obstante, me parece que los hombres que son capaces de mantener una relaci&oacute;n mientras sostienen otras varias a la vez, es casi como si tuvieran una carta de recomendaci&oacute;n de otra mujer. Es como: &ldquo;Ah, genial, a tu esposa todav&iacute;a le gustas, o a tu novia todav&iacute;a le gustas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiero que mis parejas tengan otras parejas porque as&iacute; tambi&eacute;n se alivia un poco la presi&oacute;n. Siento que, como solo salgo con hombres poliamorosos, puedo tener una vida libre y plena: ninguno de esos hombres tiene que serlo todo para m&iacute;, ni siquiera mi marido. El otro d&iacute;a, por ejemplo, hice un ritual durante la superluna con una de mis parejas, y Stewart dio gracias porque yo tuviera esa relaci&oacute;n, porque no tiene ning&uacute;n inter&eacute;s en hacer una ceremonia de la superluna conmigo. Estaba aliviado. Tampoco le gusta bailar, y tengo otro compa&ntilde;ero al que le encanta. Cada una de mis parejas alimenta una parte de m&iacute;, no necesito cargar todo en una sola.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los hombres poliamorosos quizá estén un poco más evolucionados, pero lo digo con cautela, porque te encuentras de todo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La entiendo, pero, en la mayor&iacute;a de las relaciones de pareja, esa funci&oacute;n la cumplen los amigos. &iquest;Por qu&eacute; en su caso siente que una amistad no es suficiente para ello?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay un nivel de intimidad que solo se desarrolla a trav&eacute;s de una relaci&oacute;n f&iacute;sica. Ocurre algo m&aacute;s profundo y m&aacute;s &iacute;ntimo. Y yo disfruto mucho de eso. Hay gente que dice que la energ&iacute;a emocional de una sola pareja es suficiente, pero yo no me imagino que la energ&iacute;a emocional de una sola pareja me bastara. Creo que tengo mucha energ&iacute;a emocional, y las relaciones son mi cosa favorita. Me encantan. Me encanta meterme de verdad en alguien y explorar sus profundidades, llegar a un gran nivel de intimidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; de la energ&iacute;a emocional de la que habla, debes invertir tambi&eacute;n un mont&oacute;n de, simplemente, energ&iacute;a. Adem&aacute;s del trabajo, la familia y la vida, &iquest;c&oacute;mo encuentra tiempo para mantener cuatro relaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que requiere mucho tiempo. Cuando conoc&iacute; a mi pareja m&aacute;s reciente, hace cuatro meses, no estaba realmente buscando a nadie m&aacute;s, y pens&eacute;: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; estoy haciendo? &iquest;Es demasiado?&rdquo;. Pero est&aacute; funcionando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No veo a cada uno de ellos cada semana. De hecho, mi pareja de cinco a&ntilde;os acaba de mudarse de vuelta a Australia. Va a estar viniendo cada par de meses. Pero sigo queri&eacute;ndole, y no hay ninguna raz&oacute;n para terminar la relaci&oacute;n. Lo ver&eacute; cuando pueda y puedo seguir queri&eacute;ndolo desde la distancia. No pasa nada. Pero s&iacute;, el tiempo es un factor.
    </p><p class="article-text">
        Ayuda que mis hijos ya son adultos y no viven en casa. Y que mi trabajo es b&aacute;sicamente escribir sobre el matrimonio abierto, as&iacute; que mientras est&eacute; viviendo mi vida y prestando atenci&oacute;n, est&aacute; todo bien [risas].
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro, sin embargo, comienza cuando sus hijos tienen tres y seis a&ntilde;os.</strong> <strong>&iquest;C&oacute;mo se las apa&ntilde;abas entonces? Porque la maternidad es agotadora y usted era la principal cuidadora de los ni&ntilde;os, as&iacute; que para poder quedar con otras personas necesitaba contratar una ni&ntilde;era o ponerse de acuerdo con su marido. Es decir: ten&iacute;a que gestionar muchas cosas solo para salir de casa. &iquest;C&oacute;mo encontraba la energ&iacute;a y el tiempo para hacerlo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No durmiendo casi nada [risas]. Pero tambi&eacute;n sent&iacute;a que, de alg&uacute;n modo, esas salidas me daban energ&iacute;a; era dif&iacute;cil, pero sent&iacute;a como si estuviera despertando en ciertos aspectos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante que una madre se dé cuenta de algo que me parece fundamental: tus hijos se irán, así que es vital mantener nuestra propia vida y nuestra propia identidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y hay otra cosa: no fue hasta que ambos ni&ntilde;os ten&iacute;an unos doce y nueve a&ntilde;os que empec&eacute; a salir m&aacute;s. Los recog&iacute;a del colegio, hac&iacute;a los deberes con ellos y pas&aacute;bamos tiempo juntos. Y luego me dec&iacute;a: &ldquo;Vale, les preparo la cena y salgo un rato&rdquo;. Entonces, el mayor ten&iacute;a que acostar al peque&ntilde;o, y ellos tan contentos, les encantaba. Como yo quer&iacute;a independencia, se la daba, asegur&aacute;ndome siempre de que estuvieran bien, de que pudieran contactarme y todo eso. Pero nunca llev&eacute; un control obsesivo sobre ellos. Los dejaba ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y creo que es importante que una madre se d&eacute; cuenta de algo que me parece fundamental: tus hijos se ir&aacute;n, as&iacute; que es vital mantener nuestra propia vida y <a href="https://www.eldiario.es/nidos/perder-identidad-personal-convertirte-madre-acabe-pensando_1_12823220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra propia identidad</a>. Si lo sacrificas todo durante esos a&ntilde;os, para cuando cumplen 13 o 14 ya est&aacute;n fuera, viviendo en su mundo la mayor parte del tiempo. A veces damos demasiado peso a esos a&ntilde;os en que son peque&ntilde;os, y en realidad hay mucha libertad que podemos darles y mucha libertad que podemos permitirnos a nosotras mismas sin hacer da&ntilde;o a nadie. De hecho, es algo sano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante la lectura del libro, me sorprend&iacute;a lo vulnerable que se mostraba la protagonista, porque reconoc&iacute;a algo muy doloroso y que a veces lleva mucha verg&uuml;enza asociada: que emprend&iacute;a nuevas relaciones fuera del matrimonio, en cierta medida, porque buscaba validaci&oacute;n. No obstante, ahora, hablando con usted, no siento que su b&uacute;squeda de otras parejas nazca de ah&iacute;. &iquest;C&oacute;mo ha evolucionado a lo largo de este proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siento que ha sido un viaje de regreso a m&iacute; misma. He aprendido a quererme, a valorarme. Para m&iacute;, la terapia fue muy importante, as&iacute; como la honestidad que exige abrir la relaci&oacute;n. Escribir el libro me ayud&oacute; tambi&eacute;n a ser honesta conmigo misma. Adem&aacute;s, desde hace siete a&ntilde;os, medito dos veces al d&iacute;a, y esa experiencia me trae de vuelta a m&iacute; misma. Ya no miro tanto hacia afuera. Ya no estoy en plan: &ldquo;Te necesito&rdquo;. Sigo queriendo a la gente, queriendo estar con ellos, sintiendo amor y dolor. Pero me siento mucho m&aacute;s fuerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora tengo 52 a&ntilde;os y &mdash;quiero que las mujeres lo sepan&mdash; simplemente va a mejor. Esa es la idea de mi pr&oacute;ximo libro tambi&eacute;n, que estar&aacute; centrado en la menopausia. Antes me daba miedo envejecer, y creo que, como mujeres, queremos congelar el tiempo, como si nuestras vidas terminaran con la menopausia. &ldquo;Oh, tengo 50, 60, 70&hellip; &iquest;qu&eacute; voy a hacer?&rdquo;. Y no: te conviertes m&aacute;s y m&aacute;s y m&aacute;s en quien eres, y eso se siente incre&iacute;ble.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/vida-matrimonio-abierto-molly-roden-tres-novios-marido-feliz-sido-duro_1_12858514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 17:44:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: "Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexualidad,Pareja,Poliamor,Maternidad,Matrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Criar en tiempos de consejos para todo: por qué las millennials sienten tanta presión por "ser una madre impecable"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/criar-tiempos-consejos-millennials-sienten-presion-madre-impecable_1_12801140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df88804e-1220-45d0-9104-b2a24ece0553_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Criar en tiempos de &#039;consejos para todo&#039;: sobreinformación, exigencia y culpa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy, la maternidad se vive entre consejos infinitos, estudios contradictorios y la presión de mostrar que cuidamos ‘bien’ en redes sociales. La culpa y la ansiedad acompañan cada decisión, mientras lo esencial, como la presencia, el juego y la calma, queda muchas veces en segundo plano</p><p class="subtitle">Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ser&aacute;n esos juguetes los m&aacute;s adecuados para su desarrollo? &iquest;Tienen demasiados colores, son poco Montessori? Busco &lsquo;juguetes Montessori seis meses&rsquo; y a&ntilde;ado unos utensilios y un bol de madera a la manta donde est&aacute; mi hijo. M&aacute;s tarde, hago crema de calabaza, la pongo en un plato, elijo una cuchara. &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; mejor para un beb&eacute;, la de metal o la de bamb&uacute;? Cojo las dos; busco la respuesta en Internet. De pronto, me asalta la duda: &iquest;interferir&aacute; esta cena con cubiertos en el proceso de introducir alimentos con las manos que hemos elegido para nuestro beb&eacute;? Busco: &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/nidos/blw-baby-led-weaning-que-es_1_12124736.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Baby Led Weaning</a> con cuchara&rsquo;, y una bloguera afirma que no pasa nada si a veces se usa cuchara en vez de las manos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este extracto sale de algo que escrib&iacute; cuando mi hijo ten&iacute;a seis meses, tras un d&iacute;a agotador no solo por lo que implica trabajar y cuidar a un ni&ntilde;o; tambi&eacute;n por toda la energ&iacute;a mental que supone estar tomando continuamente la mejor decisi&oacute;n posible para su vida actual y futura. Esta sensaci&oacute;n volvi&oacute;, exacerbada, cuando pens&eacute; que ser&iacute;a buena idea cambiarlo de colegio: estuve, literalmente, una semana sin dormir. Nunca he tenido ansiedad, pero creo que lo que experiment&eacute; aquellos d&iacute;as fue justo eso: una inquietud constante que solo se resolv&iacute;a buscando y buscando informaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; horario hab&iacute;a demostrado ser mejor para el bienestar de los ni&ntilde;os? &iquest;Qu&eacute; impacto emocional tendr&iacute;a cambiar de colegio a una persona de siete a&ntilde;os? &iquest;Qu&eacute; resultados hab&iacute;an arrojado diferentes sistemas educativos&hellip;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde que piensas en quedarte embarazada, interiorizas que la vida presente y futura de tu criatura depende de que hagas las cosas <em>bien</em>. Al menos, eso te dicen las noticias, los libros, los anuncios, las redes sociales. Tienes que comer adecuadamente, monitorizar tu ciclo para saber cu&aacute;ndo eres m&aacute;s f&eacute;rtil; tienes que dejar de beber alcohol y hacer ejercicio (pero no demasiado).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este peso se exacerba una vez que el ni&ntilde;o ya ha nacido: tienes que darle el pecho, y de cierta manera. Tienes que elegir ropa y peluches de algod&oacute;n org&aacute;nico, para que no respire micropl&aacute;sticos. Tienes que aprender a poner l&iacute;mites, pero tambi&eacute;n ser flexible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta <a href="https://www.eldiario.es/era/dia-gestionando-emociones-no-paramos-hablar-si-estuvieramos-consulta-psicologo_1_12591345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad psicologizada</a>, adem&aacute;s, todas nos descubrimos compartiendo traumas en <em>posts </em>de Instagram y en consultas de psic&oacute;logos para curar a &lsquo;nuestra ni&ntilde;a interior&rsquo;, porque &lsquo;nuestros padres no supieron hacerlo mejor&rsquo;. Eso quiere decir que hay una forma de hacerlo mejor, y esa forma, nos grita todo a nuestro alrededor, est&aacute; disponible para nosotras. Solo tenemos que ser estudiantes aplicadas: comparar tablas, medir estad&iacute;sticas, seguir los consejos de quienes m&aacute;s saben &mdash;averiguando antes qui&eacute;n, en efecto, sabe m&aacute;s&mdash;. As&iacute; lograremos, nosotras solitas, romper el ciclo del trauma generacional. &iexcl;Est&aacute; en nuestra mano! &iexcl;Somos la generaci&oacute;n elegida!
    </p><h2 class="article-text">La crianza en la era digital</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&iacute;a que seguir a los expertos adecuados, implementar los trucos necesarios. Juntos, podr&iacute;amos criar mejor, podr&iacute;amos criar<em> m&aacute;s a tope</em>. Podr&iacute;amos cambiar el mundo creando a los mejores ni&ntilde;os posibles&rdquo;, escribe Amanda Hess en <em>Second Life: Having a Child in the Digital Age</em> (Doubleday, 2025).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre absorber consejos sobre crianza, ‘recriarse’ a una misma y desempeñar su trabajo real, una madre o un padre puede descubrir que no le queda espacio para casi nada más —y eso sin contar las horas que pasa, de hecho, estando con sus hijos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amanda Hess</span>
                                        <span>—</span> en &#039;Segunda vida: tener un hijo en la era digital&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el libro, Hess se enfrenta a un mundo tecnol&oacute;gico que abarca desde <em>apps </em>que la ayudan a quedarse embarazada hasta cunas que balancean a su hijo hasta dormirlo, pasando por grupos de Facebook para padres y gur&uacute;s de crianza <em>online</em>. La periodista de The New York Times, que lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada documentando c&oacute;mo las redes sociales y las nuevas tecnolog&iacute;as han trastocado nuestras identidades, reflexiona en el volumen sobre c&oacute;mo este universo digital afecta a madres y padres en un momento tan vulnerable. Y por qu&eacute; nos apela con tanta eficacia a los<em> millennials.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los <em>millennials</em> crecimos fundiendo nuestras identidades con la exigencia neoliberal de hipercompetitividad. Una posible respuesta ha sido preparar con ansiedad a nuestros hijos para el &eacute;xito, asumiendo el ser padres como una especie de segunda carrera profesional. Entre absorber consejos sobre crianza, &lsquo;recriarse&rsquo; a una misma y desempe&ntilde;ar su trabajo real, una madre o un padre puede descubrir que no le queda espacio para casi nada m&aacute;s &mdash;y eso sin contar las horas que pasa, de hecho, estando con sus hijos&mdash;&rdquo;, escribe.
    </p><p class="article-text">
        Roc&iacute;o Paricio del Castillo, doctora en derechos humanos y especialista en psiquiatr&iacute;a perinatal en el Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, est&aacute; de acuerdo con este argumento:&nbsp;&ldquo;Las mujeres<em> millennial </em>han crecido con un mandato muy claro: &lsquo;s&eacute; la mejor en todo&rsquo;. De alguna forma, la emancipaci&oacute;n nos lleg&oacute; con un relato de que deb&iacute;amos demostrar que cada una de nosotras somos valiosas precisamente destacando en todos los &aacute;mbitos de nuestra vida. Ser competente, eficiente, saludable, emocionalmente inteligente, profesionalmente exitosa&hellip; y ahora tambi&eacute;n una madre impecable. A esa generaci&oacute;n se le ha ense&ntilde;ado que el valor personal se mide por el rendimiento y la imagen, no por el bienestar. Por eso, cuando llega la maternidad (que por definici&oacute;n es ca&oacute;tica, imprevisible y llena de grises y ambivalencias), muchas sienten que est&aacute;n &lsquo;fallando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por si todo esto no fuera suficiente, Paricio a&ntilde;ade un matiz que suma a&uacute;n m&aacute;s peso a la crianza: &ldquo;La maternidad actual no solo implica cuidar, sino tambi&eacute;n demostrar que se cuida bien (&hellip;) Las redes sociales se convierten en una especie de escaparate donde hay que exhibir el desayuno ecol&oacute;gico, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/presion-recuperar-cuerpo-inmensa-madres-empujadas-inyecciones-adelgazar-posparto_1_12721815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuerpo postparto &lsquo;recuperado&rsquo;</a>, la calma infinita ante la rabieta&hellip; Todo eso configura un relato de perfecci&oacute;n imposible, pero tremendamente persuasivo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las mujeres &#039;millennial&#039; han crecido con un mandato muy claro: sé la mejor en todo. De alguna forma, la emancipación nos llegó con un relato de que debíamos demostrar que cada una de nosotras somos valiosas precisamente destacando en todos los ámbitos de nuestra vida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rocío Paricio del Castillo</span>
                                        <span>—</span> psiquiatría perinatal en el HU Puerta de Hierro Majadahonda
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto, es evidente, consume tanto tiempo como recursos. El ilustrador Javitxuela lo resume muy bien en <a href="https://www.instagram.com/p/DPvkJlVCP_L/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de sus &uacute;ltimas vi&ntilde;etas</a>: &ldquo;Dadle tiempo de calidad a vuestro hijo, nada de entretenerle con pantallas para poneros a hacer vuestras cosas. Dedicaci&oacute;n plena y consciente. Ni <a href="https://www.eldiario.es/nidos/ninos-hiperocupados-poner-limite-extraescolares-espera-sigan-ritmo-propio-adultos_1_12681996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchas extraescolares</a> cada tarde ni dejarlo a toda prisa en acogida temprana. No atend&aacute;is nunca al tel&eacute;fono cuando est&eacute;is con &eacute;l. Apagado. Y dedicad al menos tres horas al d&iacute;a a juego libre y compartido&rdquo;, dice una experta. &ldquo;&iquest;Y nuestros jefes saben todo esto?&rdquo;, pregunta la pareja con beb&eacute; a la que se lo est&aacute;n contando.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPvkJlVCP_L/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En el texto del <em>post</em>, el artista habla de c&oacute;mo estas exigencias terminan por culpabilizar a la clase obrera, que no tiene el tiempo ni la energ&iacute;a que requiere una maternidad consciente. Y anima a seguir luchando para que el modelo econ&oacute;mico haga viable este tipo de educaci&oacute;n para todo el que la quiera seguir.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El precio de una crianza tranquila</h2><p class="article-text">
        Por ahora, no obstante, los reinos de la crianza digital est&aacute;n tamizados por una lente de tonos <em>beige,</em> escenarios perfectamente curados y etiquetas de precios que solo son posibles para familias por encima de cierto umbral econ&oacute;mico. En <em>Second Life, </em>Hess relata que, antes de tener a su hijo, recibe de unos amigos una hoja de Excel con &iexcl;114 l&iacute;neas! en el que se especifica todos los cachivaches necesarios para llevar a cabo una crianza segura, tranquila y feliz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es la cuna Snoo (1.500 euros), que promete no solo dormir a tu hijo con su suave oscilaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/nidos/graficas-bebe-partes-buena-idea-medir-aspecto-crianza-app_1_12034787.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monitorear su sue&ntilde;o</a>, compar&aacute;ndolo con la media deseada. Y lo m&aacute;s importante: tambi&eacute;n pretende, manteni&eacute;ndolo siempre boca arriba mediante una suerte de arn&eacute;s, alejar de ti el fantasma de la muerte s&uacute;bita (el fallecimiento repentino e inexplicable de un beb&eacute; aparentemente sano mientras duerme).
    </p><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico dispositivo que promete tranquilidad para quien pueda pagarla. Hess tambi&eacute;n prueba Owlet (299 euros), un monitor para beb&eacute;s en forma de calcet&iacute;n que registra sus signos vitales mientras duerme y los manda a tu m&oacute;vil, enviando alertas si los valores se salen de rasgos predefinidos. Y Nanit (349 euros), una c&aacute;mara que hace lo mismo que los dos anteriores y sirve tambi&eacute;n como monitor de sue&ntilde;o. &iquest;Su lema? &lsquo;El arte de cuidar bien&rsquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DQ5CSvDD9pk/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Entonces, si no lo compro, &iquest;no estoy cuidando bien? Eso es lo que parece sugerir este cat&aacute;logo de <em>gadgets</em> que aparece una y otra vez en el <em>feed</em> de las madres, capitalizando nuestros temores m&aacute;s profundos. Hess, de hecho, entrevista a varias mujeres que le cuentan que estos productos, cuyos precios no son para todos los bolsillos, les sirven para una sola cosa: acallar su incesante ansiedad maternal. Sentir que lo est&aacute;n haciendo <em>bien</em>.
    </p><h2 class="article-text">La buena madre</h2><p class="article-text">
        &lsquo;El arte de cuidar bien&rsquo;, eso s&iacute;, puede ser algo muy distinto seg&uacute;n a qui&eacute;n preguntes. Los gur&uacute;s de la crianza natural, que abogan por mantener al ni&ntilde;o cerca de tu cuerpo en todo momento, no aprobar&iacute;an de ninguna manera la cuna que se balancea sola. Antes de tener a mi hijo, yo misma le&iacute; que hasta una hamaquita de beb&eacute;, del tipo de las que se impulsan con el pie, pod&iacute;a ser da&ntilde;ina para &eacute;l por no dejarle moverse con la suficiente libertad, as&iacute; que no la compr&eacute;&hellip; pero miraba con envidia a aquellas que s&iacute; la ten&iacute;an, pues pod&iacute;an ducharse tranquilas sabiendo que su hijo no se caer&iacute;a de ning&uacute;n sitio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; claro es que, hagas lo que hagas como madre, siempre va a haber alguien a quien no le parezca bien. Y basta con asomarse a los comentarios de cualquier <em>post</em> en el que salga un beb&eacute; o un ni&ntilde;o para saberlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es algo que haya pasado siempre. En tiempos de nuestros abuelos, e incluso de nuestras madres, criar era un proceso bastante est&aacute;ndar, con ense&ntilde;anzas compartidas que se transmit&iacute;an de madres a hijas y alg&uacute;n elemento extra novedoso (como la introducci&oacute;n de la leche de f&oacute;rmula).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora, sin embargo, los consejos de crianza, en vez de impartirse en la intimidad del hogar, se dirimen en los espacios a la vez públicos y anónimos de las redes sociales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, son sumamente rigurosos y cambiantes, pues est&aacute;n sometidos, por una parte, a la ciencia (que revisa constantemente sus conclusiones) y, por otra, a un presente social convulso. En este contexto, surgen, por ejemplo, padres profundamente preocupados por <a href="https://nymag.com/intelligencer/article/ai-future-predictions-parenting-kids-children-technology-education.html?utm_source=nymag_app_article_share" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qu&eacute; deber&iacute;an ense&ntilde;arles a sus hijos</a> en un futuro marcado por la implantaci&oacute;n de la inteligencia artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si estos consejos cambian es, sobre todo, porque est&aacute;n sometidos a las l&oacute;gicas aceleradas del <a href="https://www.eldiario.es/nidos/crianza-vinculo-hijos-psicologia_1_12051019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rentable mercado dirigido a padres y madres</a>, que no puede permitirse parar el ciclo de consumo y ha de estar renov&aacute;ndose constantemente. La maternidad se convierte as&iacute; en una carrera sin meta, que obliga a estar al d&iacute;a de la &uacute;ltima evidencia o del &uacute;ltimo consejo viral, alimentando una sensaci&oacute;n de insuficiencia cr&oacute;nica. Como ocurre con el mundo del <a href="https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollo personal</a>, que permea en cada aspecto de nuestra vida, siempre hay algo m&aacute;s que podr&iacute;as estar haciendo mejor. Y siempre hay un nuevo estudio que contradice el anterior, un m&eacute;todo que no conoc&iacute;as, una herramienta que <em>todas est&aacute;n usando menos t&uacute;.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Y digo &lsquo;todas&rsquo; porque las principales perjudicadas por este contexto son las madres. Sobre ellas, a&uacute;n hoy, recae el grueso de la crianza tanto real como simb&oacute;licamente: seg&uacute;n Oxfam, el cuidado de hijos e hijas ocupa de forma habitual al 37% de las mujeres espa&ntilde;olas, frente al 5,6% de los hombres. M&aacute;s datos: de todas las excedencias que se tomaron en Espa&ntilde;a tras el nacimiento de un hijo, el 84,4% <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/crece-la-brecha-de-genero-de-los-cuidados-mas-del-85-de-las-excedencias-son-de-mujeres_1_11207119.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron pedidas por mujeres</a>. Es una brecha que, en muchos casos, contin&uacute;a a lo largo del tiempo: en el tramo de edad entre 25 y 49 a&ntilde;os, con hijos menores de 12 a&ntilde;os, solo <a href="https://www.20minutos.es/noticia/5680245/0/primero-cuidar-los-hijos-luego-los-padres-tasa-empleo-las-mujeres-baja-ser-madres-vuelve-caer-partir-los-55/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 72% de las mujeres est&aacute;n empleadas,</a> frente a un 90% de los hombres en la misma situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como ocurre con el mundo del desarrollo personal, que permea en cada aspecto de nuestra vida, siempre hay algo más que podrías estar haciendo mejor. Y siempre hay un nuevo estudio que contradice el anterior, un método que no conocías, una herramienta que todas están usando menos tú
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Simb&oacute;licamente, el ideal de &lsquo;buena madre&rsquo; est&aacute; a&uacute;n profundamente arraigado en nuestro imaginario colectivo, y alejarse de &eacute;l genera s&iacute;ntomas de ansiedad, impotencia y frustraci&oacute;n en las mujeres. <a href="https://scielo.isciii.es/pdf/neuropsiq/v40n138/2340-2733-raen-40-138-0033.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo explica</a> la propia Roc&iacute;o Paricio del Castillo junto a la tambi&eacute;n psiquiatra Cristina Polo Usuaola en <em>Maternidad e identidad materna: deconstrucci&oacute;n terap&eacute;utica de narrativas</em>: &ldquo;Las inseguridades maternas se alimentan de los m&uacute;ltiples consejos y cr&iacute;ticas desde todos los &aacute;mbitos que la mayor parte de las madres, especialmente las primerizas, experimentan incluso desde antes del parto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las autoras son conscientes, adem&aacute;s, de que el juicio social responsabiliza a la madre &mdash;y no al padre&mdash; de las dificultades que pueden surgir en el desarrollo de los ni&ntilde;os, algo que &ldquo;la marcar&aacute; de forma personal, &iacute;ntima e ineludible&rdquo;. Y de que&nbsp;las generaciones de mujeres que criaron entre las d&eacute;cadas de los 70 a los 90 en nuestro pa&iacute;s estaban menos sometidas a la imposici&oacute;n de la &ldquo;buena madre&rdquo; que las de ahora, que viven bajo continuas recomendaciones y advertencias sanitarias que generan una gran presi&oacute;n a la hora de tomar decisiones respecto a la forma de educar a los hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El seguimiento o no de preceptos como la lactancia materna genera a su vez &lsquo;guerras de madres&rsquo;. En ellas, las mujeres se exponen a la vez a ser v&iacute;ctima y verdugo, seg&uacute;n la forma de crianza elegida y cu&aacute;nto se asemeje esta a lo que la sociedad considera en ese momento &lsquo;una buena madre&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el seguimiento en redes que suscitan las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tradwives-peligros-antifeminismo-camuflado-amor-cuidados-empieza-llegar-espana_1_11550957.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>tradwives</em></a> (esposas devotas que trabajan en el hogar, criando de manera abnegada, amant&iacute;sima y <em>aesthetics</em> de su familia) parece que este ideal es una suerte de versi&oacute;n idealizada del de hace 200 a&ntilde;os. Ellas, con su ristra de chiquillos rubios, a los que miran con dulzura mientras preparan un revitalizante caldo con huesos de la vaca a la que acaban de matar con sus propias manos, son el ejemplo perfecto de que se puede criar a&uacute;n <em>m&aacute;s a tope</em>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El peso de la culpa</h2><p class="article-text">
        Tanta exigencia, claro, tiene su precio: &ldquo;En consulta, cada vez m&aacute;s mujeres expresan sentirse agotadas, comparadas e insuficientes. Saben racionalmente que las redes no muestran la realidad completa, pero emocionalmente es muy dif&iacute;cil no caer en la trampa de la comparaci&oacute;n constante&rdquo;, cuenta a elDiario.es Paricio.
    </p><p class="article-text">
        Y contin&uacute;a: &ldquo;La exposici&oacute;n digital amplifica el malestar, sobre todo en un momento vital tan vulnerable como el posparto, y en una sociedad tan individualista como la nuestra, en la cual pr&aacute;cticamente no contamos con maternidades reales y cercanas con las que poder contrastar nuestras vivencias. Hay una gran cantidad de mujeres que la primera vez que han sostenido entre sus brazos un beb&eacute; en su vida ha sido el suyo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ese panorama, es normal que tratemos de buscar respuestas en fuentes que pueden quedar muy lejanas de nosotros, real y metaf&oacute;ricamente. En estas diferencias, la experta incluye tambi&eacute;n la crianza de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con discapacidad o neurodivergentes, en pareja o en soledad, con trabajo o sin &eacute;l&hellip; Los consejos de crianza se presentan, sin embargo, como verdades absolutas dirigidas a un <em>p&uacute;blico est&aacute;ndar, </em>cuyo ideal ser&iacute;a una pareja blanca, de clase media urbana y con hijos sanos. Pero eso puede no encajar para nada con nuestra realidad familiar. &ldquo;Por desgracia, cuando las redes sociales dictan c&oacute;mo &lsquo;deber&iacute;a ser&rsquo; una madre, se genera una brecha entre lo ideal y lo posible, y en esa brecha se instala el malestar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por desgracia, cuando las redes sociales dictan cómo ‘debería ser’ una madre, se genera una brecha entre lo ideal y lo posible, y en esa brecha se instala el malestar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rocío Paricio del Castillo</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Compartir, el mejor ant&iacute;doto contra la presi&oacute;n maternal</h2><p class="article-text">
        Paricio se&ntilde;ala un dato de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud: una de cada cinco mujeres va a padecer alg&uacute;n trastorno mental durante el embarazo y/o el postparto. En Espa&ntilde;a, seg&uacute;n una <a href="https://makemothersmatter.org/mmm-state-of-motherhood-in-europe-2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta de la ONG MMM</a>, la salud mental materna est&aacute; a la cola de Europa, con un 57% de madres con s&iacute;ntomas de ansiedad y/o depresi&oacute;n, y un 78% experimentando sobrecarga emocional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica estad&iacute;stica en la que puntuamos bajo: somos tambi&eacute;n el segundo pa&iacute;s europeo con la <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-eurostat-news/w/ddn-20250307-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">natalidad m&aacute;s baja</a>, un hecho atribuible a que el contexto no nos lo pone f&aacute;cil para ser madres. &ldquo;Las pol&iacute;ticas sociales deber&iacute;an poner de su parte para reforzar la protecci&oacute;n de la maternidad con medidas que verdaderamente permitan a las mujeres vivir sus crianzas seg&uacute;n deseen, sin tener que sacrificar en el camino su salud mental y f&iacute;sica, su desarrollo profesional o su capacidad econ&oacute;mica&rdquo;, dice Paricio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y a eso hay que sumarle un malestar profundo asociado irremediablemente con la maternidad: &ldquo;La culpa es desgraciadamente una losa que nos cae a las mujeres en el momento en que nos convertimos en madres&rdquo;, sentencia la psiquiatra. Sobre esa culpa, como ella misma explica, se erigen castillos de exigencias imposibles, pero de los que podemos librarnos entendiendo que lo &uacute;nico que necesita una criatura para estar bien es m&aacute;s simple de lo que creemos: &ldquo;Una madre que est&eacute; emocionalmente disponible, que pueda equivocarse y fallar, pero tambi&eacute;n disculparse y reparar, no una que cumpla con todos los est&aacute;ndares de Internet&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su recomendaci&oacute;n como experta pasa por romper el tab&uacute; en torno a la salud mental materna y animarnos a pedir ayuda cuando lo necesitemos, sin culpa ni verg&uuml;enza. Pero tambi&eacute;n por recordarnos que las redes son escaparates, tanto de lo mejor (la crianza edulcorada) como de lo peor (la crianza tormentosa, que tambi&eacute;n, seg&uacute;n ella, experimenta una gran exposici&oacute;n en Internet). &ldquo;Lo que vemos es una versi&oacute;n editada de la maternidad, que poco o nada tiene que ver con la realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La maternidad puede tambi&eacute;n convertirse en el momento perfecto para replantearnos los mandatos sociales que el patriarcado capitalista y su ideal materno nos imponen. &ldquo;Muchas veces, la exigencia externa cala porque se alinea con nuestra exigencia interna. Tenemos muchos mandatos interiorizados (&lsquo;si te organizas, puedes llegar a todo&rsquo;, &lsquo;hay que ser madre trabajadora, una mujer que paraliza su carrera profesional por criar a su beb&eacute; est&aacute; traicionando a la lucha de las mujeres&rsquo;, &lsquo;tengo que criar a mis hijos mejor de lo que me criaron a m&iacute;&rsquo;&hellip;) de los que, en ocasiones, ni siquiera somos conscientes. La maternidad es una oportunidad estupenda para replantearse el origen de estos mandatos, si los sentimos genuinamente nuestros o nos vemos en la obligaci&oacute;n de acatarlos por una cuesti&oacute;n de encaje a la deseabilidad social&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en opini&oacute;n de la m&eacute;dica, el mejor ant&iacute;doto para la culpa, y quiz&aacute; el m&aacute;s sencillo, es compartir la experiencia materna con otras personas: grupos de embarazadas, grupos de lactancia, grupos de crianza, grupos de amigas que son madres&hellip; &ldquo;La maternidad deber&iacute;a vivirse como una experiencia compartida y no evaluada. Recuperar redes reales de apoyo &mdash;amigas, familiares, grupos presenciales&mdash; es una forma muy poderosa de resistir a la tiran&iacute;a del ideal digital. No hay algoritmo que sustituya el consuelo de otra madre diciendo: &lsquo;a m&iacute; tambi&eacute;n me pasa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/criar-tiempos-consejos-millennials-sienten-presion-madre-impecable_1_12801140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 20:33:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Criar en tiempos de consejos para todo: por qué las millennials sienten tanta presión por "ser una madre impecable"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Crianza,Igualdad,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Wajszczuk, escritora: “La industria de la fertilidad puede resultar muy frustrante y muy deshumanizada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ana-wajszczuk-escritora-industria-fertilidad-resultar-frustrante-deshumanizada_1_12782848.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d97319b-8eff-454c-b441-e29febb3b6b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Wajszczuk, escritora: “La industria de la fertilidad puede resultar muy frustrante y muy deshumanizada”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista y editora argentina publica en España 'Fantasticland' (Paripé Books), una novela sobre el deseo ser madre o no, y del espinoso camino de la reproducción asistida para conseguirlo</p><p class="subtitle">Así es la fórmula que ya utilizan algunas familias para acabar con el exceso de cumpleaños infantiles
</p></div><p class="article-text">
        Ana, la protagonista de <em>Fantasticland</em> (Parip&eacute; Books, 2025) se propone tener un hijo con su&nbsp;pareja, pero pronto se da cuenta de que no ser&aacute; posible. Al menos, no de la manera tradicional. A partir de ah&iacute;, se sumerge en el universo de la reproducci&oacute;n asistida, y va narrando su periplo a trav&eacute;s de un sistema que la va enfrentando a decisiones muy complejas: &iquest;cu&aacute;nto merece la pena sacrificarse por el deseo de tener un hijo? &iquest;C&oacute;mo afectan los procesos de hormonaci&oacute;n y sus sucesivas esperanzas y desesperanzas a la relaci&oacute;n de pareja? &iquest;De d&oacute;nde nace el anhelo de tener un hijo propio, en lugar de uno adoptado o con genes distintos? Todas esas preguntas se las ha hecho tambi&eacute;n Ana Wajszczuk (1975), autora argentina que presenta ahora en Espa&ntilde;a esta novela basada en sus experiencias con la maternidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la novela exploras el deseo de maternidad. Un deseo que, como cualquier otro, puede ser apremiante y obsesivo. En el caso de la reproducci&oacute;n asistida, adem&aacute;s, tambi&eacute;n puede estar asociado a grandes costes f&iacute;sicos, psicol&oacute;gicos y a veces incluso econ&oacute;micos. Cuando t&uacute; no estabas buscando un beb&eacute;, &iquest;ten&iacute;as una opini&oacute;n formada acerca de lo que las mujeres estaban dispuestas a pasar para quedarse embarazada? &iquest;C&oacute;mo ve&iacute;as el proceso desde fuera?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, y por eso me pareci&oacute; interesante poder contarlo en un libro. Cuando yo, no la protagonista del libro, empec&eacute; a querer tener un hijo fue hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os, y no ten&iacute;a a nadie a mi alrededor que hubiera tenido ning&uacute;n problema de fertilidad, ni tampoco era algo que se hablara mucho. No ten&iacute;a la m&aacute;s p&aacute;lida idea de qu&eacute; significaba un tratamiento de fertilidad. De hecho, creo que parte del duelo que tuve que hacer, y que le traslad&eacute; a la protagonista del libro, tiene que ver con eso: con darse cuenta de golpe de que algo que una cree que es sencillo y que todo el mundo puede hacer, tener un hijo de manera &lsquo;natural&rsquo;, no le estaba resultando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me parece que en estos diez a&ntilde;os el tema s&iacute; ha ocupado las conversaciones, e incluso se habla de congelar &oacute;vulos entre personas que no est&aacute;n en el proceso de tener un hijo. Pero sigue sin haber muchas novelas que hablen de todo esto. Yo no encontr&eacute; pr&aacute;cticamente ninguno hasta publicar este en Argentina, hace dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute;, despu&eacute;s de todo, sigue siendo un tema tab&uacute;&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Por eso me parec&iacute;a un tema muy interesante, que abre un juego muy, muy rico para la literatura. Porque habla de decisiones humanas que son novedosas, en t&eacute;rminos de que la reproducci&oacute;n asistida es algo relativamente nuevo. Pero, a la vez, abre preguntas que son de siempre: &iquest;Por qu&eacute; quiero tener un hijo? &iquest;Qu&eacute; pasa con mi pareja cuando tengo un hijo? &iquest;O cuando intento tener un hijo y no puedo? &iquest;Es un mandato? &iquest;Es un deseo? &iquest;Son las dos cosas juntas&hellip;? &iquest;Hasta d&oacute;nde voy a llegar por tener un hijo, y de qu&eacute; manera? &iquest;Soy menos madre si lo tengo de esta manera? Hay un mont&oacute;n de cuestiones universales que abordar a trav&eacute;s de algo &lsquo;novedoso&rsquo;, que es el acceso m&aacute;s masivo a los procesos de reproducci&oacute;n asistida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, tambi&eacute;n me parece interesante mostrar la historia desde el lado de una paciente de &lsquo;la industria de la fertilidad&rsquo;, que puede resultar muy frustrante y muy deshumanizada. Toda esa cadena de circunstancias por la que esta protagonista tiene que pasar est&aacute; basada en mi experiencia personal y en la de muchas otras mujeres que conozco y que han atravesado procesos de fertilidad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es algo solo físico querer tener un hijo y no poder. Implica también la relación con la pareja, la salud mental, las emociones… </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el libro se exageran quiz&aacute;s algunas cosas para poder mostrar la frustraci&oacute;n y la ira y la desilusi&oacute;n ante un sistema m&eacute;dico al que le falta calidad humana, que creo que ha fallado mucho en acompa&ntilde;ar a las personas en procesos de fertilidad. No es que vayas a la cl&iacute;nica porque te has roto un dedo: no es algo solo f&iacute;sico querer tener un hijo y no poder. Implica tambi&eacute;n la relaci&oacute;n con la pareja, la salud mental, las emociones&hellip; Me parec&iacute;a que estaba bueno poder mostrar ese periplo sobre el que quiz&aacute;s las personas que no tienen que pasar por un tratamiento de fertilidad no tienen ni idea, como la protagonista y yo misma no la ten&iacute;amos antes de tener que atravesarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tengo la impresi&oacute;n de que tambi&eacute;n es dif&iacute;cil de entender, para quienes no est&aacute;n en este proceso, lo que a veces se percibe como una falta de l&iacute;mites por parte de las mujeres que buscan un hijo. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el final de la carrera? &iquest;El m&aacute;ximo que una est&aacute; dispuesta a soportar en un tratamiento que implica hormonaciones continuas &ndash;con todo lo que eso conlleva a nivel f&iacute;sico y emocional&ndash;, e incluso p&eacute;rdidas prenatales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso tambi&eacute;n me parec&iacute;a interesante, s&iacute;. Mis editores en Argentina quer&iacute;an ponerle una bajada al t&iacute;tulo que especificara que habl&aacute;bamos de maternidad y tratamiento de fertilidad. Y yo no quise, porque me parec&iacute;a que era una historia que pod&iacute;a apelar tambi&eacute;n a quienes nunca tuvieran que pasar por eso: una historia de amor y de obsesi&oacute;n en un punto, y de ganas de tener un hijo, algo que nos constituye de alguna manera a todos. Porque todos, o somos madres o padres, o venimos de madres y padres. Entonces es tambi&eacute;n una experiencia muy universal, con esta particularidad que me parec&iacute;a muy rica literariamente.
    </p><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito de tu pregunta, me acord&eacute; que justo hace unos d&iacute;as sali&oacute; la actriz Jennifer Aniston a decir que, cuando quiso ser madre, todo el mundo le preguntaba: &lsquo;&iquest;Pero por qu&eacute; no adoptas?&rsquo; Y ella dec&iacute;a: &lsquo;Bueno, yo quer&iacute;a una personita que viniera de mis propios genes. Ese era mi deseo&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las personas, a veces, hablan de lo que no conocen con la misma liviandad con que en el libro los m&eacute;dicos le proponen a la protagonista: &lsquo;Bueno, y ahora que no podemos con este tratamiento, sigamos con esto, sigamos con el otro&rsquo;, como si fuese algo l&oacute;gico y no tuviera un mont&oacute;n de cuestiones, muy &iacute;ntimas, muy personales y hasta morales y &eacute;ticas para pensar. Desde afuera todo se ve como m&aacute;s simple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay publicidad de cl&iacute;nicas de fertilidad que aseguran que si no nace un beb&eacute; tras el tratamiento, te devuelven el dinero&hellip; &iquest;Crees que esta idea es la que subyace tras la proposici&oacute;n casi mec&aacute;nica de todo tipo de procesos a sus pacientes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y adem&aacute;s, a sus estad&iacute;sticas les conviene ciertas cosas tambi&eacute;n: la estad&iacute;stica cl&iacute;nica necesita producir &lsquo;reci&eacute;n nacidos vivos&rsquo;, como dicen los m&eacute;dicos. Sanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro, de hecho, llegan a proponer a la protagonista tener un hijo por ovodonaci&oacute;n, y a ella esto le causa mucho conflicto interno por la misma raz&oacute;n que a Jennifer Aniston: quiere tener un hijo propio, suyo. Es un deseo que otros personajes casi tildan de egoc&eacute;ntrico&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece que el rechazo que tiene la protagonista se explica porque no concibe no saber de d&oacute;nde viene ese &oacute;vulo. No poder contarle a su posible hijo o hija cu&aacute;l es su origen gen&eacute;tico. Ac&aacute; en Argentina eso tiene un peso particular por venir de una dictadura donde m&aacute;s de 500 ni&ntilde;os fueron robados de sus familias y criados con otra identidad. Creo que el hecho de saber de d&oacute;nde uno viene gen&eacute;ticamente quiz&aacute;s es por eso especialmente importante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La donaci&oacute;n an&oacute;nima no es la &uacute;nica posible en la Argentina, pero a las cl&iacute;nicas es la que m&aacute;s les conviene en t&eacute;rminos de productividad. Un par de personas que conozco que han optado por este tratamiento no saben qu&eacute; decirle a sus hijos respecto a su origen, por lo menos, cuando son peque&ntilde;os. Y me parece que el rechazo de la protagonista tiene que ver un poco con esto, con la anonimidad. Porque todo lo que se oculta tiende a ser tab&uacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n creo que el tema de la ovodonaci&oacute;n es algo muy nuevo. Que su manera de ser madre tenga que ser diferente a c&oacute;mo lo fue su propia madre o su abuela, tambi&eacute;n le genera rechazo a la protagonista. Me parece maravilloso que haya diferentes maneras de armar una familia que hace 50 o 60 o 100 a&ntilde;os eran casi inconcebibles, pero a la vez creo que nos deja un poco en unas arenas movedizas en las que no sabemos bien adonde aferrarnos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, cada vez aparecen m&aacute;s asociaciones de adultos que fueron concebidos con gametos de donantes an&oacute;nimos exigiendo saber qui&eacute;nes son sus padres, y poniendo de relieve el vac&iacute;o identitario que les ha dejado esa falta de informaci&oacute;n. Esto est&aacute; haciendo que se replanteen las condiciones de anonimidad de las donaciones en muchos pa&iacute;ses&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y me parece fant&aacute;stico. Me acuerdo de una pel&iacute;cula en la que sale un hombre que se dec&iacute;a que ten&iacute;a 500 hijos porque hab&iacute;a donado semen. No, no tiene 500 hijos: no son sus hijos.&nbsp;Hay t&eacute;rminos que me parece que la industria del entretenimiento confunde un mont&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se nos pone mucha presión a las mujeres. No solo tenemos que salir perfectas de la clínica después de parir, sino que además tenemos que ser fértiles hasta los 50. Es una locura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ac&aacute; en Argentina ha pasado mucho que vemos a actrices o modelos que de repente a los 50 a&ntilde;os aparecen con un beb&eacute;, y est&aacute; perfecto que no quieran contar c&oacute;mo. Pero tambi&eacute;n dan una ilusi&oacute;n falsa de que nosotras, como mujeres, podemos ser f&eacute;rtiles hasta cualquier edad. &iquest;Cu&aacute;l es el problema en decir que fue con un &oacute;vulo? Hay algo todav&iacute;a tab&uacute; que no se termina de desenterrar, y creo que eso nos pone mucha presi&oacute;n a las mujeres. No solo tenemos que salir perfectas de la cl&iacute;nica despu&eacute;s de parir, sino que adem&aacute;s tenemos que ser f&eacute;rtiles hasta los 50. Es una locura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me parece que vivimos en un mundo donde los medios de comunicaci&oacute;n y la industria del entretenimiento tampoco favorecen que se hable de estos temas de una manera que contribuyan a sacarle el polvo a las cosas y poder verlas como son.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay que hablarlo, hay que decirles a los ni&ntilde;os de d&oacute;nde vienen. Esta generaci&oacute;n empieza a ver que hay nenes que tienen dos mam&aacute;s o dos pap&aacute;s, entonces creo que empiezan a entender que hay muchas maneras de llegar al mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con el tema de la ovodonaci&oacute;n, surge tambi&eacute;n otro asunto: para muchas feministas es dif&iacute;cil aceptar un &oacute;vulo conseguido de esta manera, sabiendo las condiciones tan precarias en las que se lleva a cabo la donaci&oacute;n y los riesgos que corren las donantes&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que eso deber&iacute;a estar en el debate, y es tambi&eacute;n un poco la pregunta que me hago en el libro: &iquest;de d&oacute;nde viene este &oacute;vulo? Ac&aacute; no hay una donaci&oacute;n: ac&aacute; hay una compraventa, hablemos las cosas como son. Y a las mujeres les pagan muy, muy poco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No conozco ninguna mujer que haya dicho alegremente: &lsquo;Voy a donar mis &oacute;vulos&rsquo;. Las que lo hacen, lo hacen apremiadas por una necesidad econ&oacute;mica. Por eso tambi&eacute;n la cr&iacute;tica a la industria de la fertilidad: todo esto es algo que, por supuesto, las cl&iacute;nicas no cuentan. Es como si el &oacute;vulo viniera del cielo. O como si viniese una donante con toda buena onda y te regalara algo. Sin hablar de los procesos, que una misma conoce por haberlos pasado. Son muy duros, y a cada mujer le afectan de manera diferente. A algunas quiz&aacute;s menos, pero en general, afectan mucho. Y no se sabe si veremos de aqu&iacute; a 50 a 100 a&ntilde;os qu&eacute; consecuencias en la salud hubo para las mujeres que fuimos sometidas a procesos de hormonaci&oacute;n&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Digamos que los l&iacute;mites &eacute;ticos en la industria de la fertilidad son bastante difusos. Es una industria a la que no le conviene que esas mujeres salgan a la luz, porque encarece sus costos. Y el libro habla de esto tambi&eacute;n, que vuelvo a lo que habl&aacute;bamos al principio: &iquest;cu&aacute;les son los l&iacute;mites cuando la ciencia ya no tiene ninguno? Cuando la tecnolog&iacute;a te permite cualquier cosa, los l&iacute;mites se los tiene que poner uno mismo tambi&eacute;n, porque si no te arrastra. A vos, pero tambi&eacute;n arrastra a otro mont&oacute;n de personas que est&aacute;n invisibilizadas dentro del proceso de una fertilizaci&oacute;n asistida. Ojal&aacute; todo esto se debata m&aacute;s y no se cuestionen todas estas cosas desde un lugar &lsquo;resultadista&rsquo;, por decirlo de alguna manera, sino &eacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el caso de la industria de la fertilidad, parece que tira m&aacute;s el negocio que la &eacute;tica. Pero tambi&eacute;n vivimos en el contexto perfecto para no poner l&iacute;mites nosotras mismas: en el libro se refleja c&oacute;mo la protagonista, cuando quiere quedarse embarazada, ve a su alrededor c&oacute;mo muchas de sus amigas lo consiguen, o entra en Instagram y solo ve v&iacute;deos de parejas con beb&eacute;s. En una sociedad de consumo como la nuestra, en la que estamos acostumbrados a tener inmediatamente todo lo que queremos, debe ser una sensaci&oacute;n casi extraterrestre sentir que hay algo que queremos, pero no podemos conseguir&hellip; Sobre todo, cuando se supone que es algo tan &lsquo;natural&rsquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Y temas como este te hacen tener que redefinir muchas veces tus deseos, porque no siempre se puede, y no siempre se puede de la manera que uno quiere. Lo mismo cuando hubieras querido tener un parto natural y tienes una ces&aacute;rea. A trav&eacute;s de estos temas nos damos cuenta de que, contrariamente a lo que te quiere hacer creer la sociedad, no todo est&aacute; en tus manos, no todo es m&eacute;rito propio. Se nos dice que todo depende de nuestro esfuerzo: te levantas a las 05:00 y te pones las tiras estas en la cara, para no arrugarte y haces no s&eacute; qu&eacute; cosa&hellip; Pero estas experiencias nos hacen entender que no, que a veces hay que soltar y ver qu&eacute; pasa, y lidiar con la situaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A través de estos temas nos damos cuenta de que, contrariamente a lo que te quiere hacer creer la sociedad, no todo está en tus manos, no todo es mérito propio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y est&aacute; tambi&eacute;n toda esta confusi&oacute;n de tener un hijo como si fuese un derecho, cuando es un deseo. Ac&aacute; en Argentina, adem&aacute;s, hay varios personajes p&uacute;blicos de la televisi&oacute;n que de repente aparecen con sus hijos rubios, de nariz respingada y ojos celestes, perfectos. Pareciera una cosa que hasta tiene reminiscencias hitlerianas, que tiene que ver con criar a un hijo de dise&ntilde;o. Es como si la modernidad hubiera abierto una caja de Pandora que ya no podemos cerrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los procesos de fertilizaci&oacute;n asistida forman parte de esta caja de Pandora que ha ayudado a un mont&oacute;n de personas, pero que tiene un doblez muy peligroso: es un poco el fin de la humanidad tal como la conocimos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si cambiamos la forma en la que nacemos, algo que tiene que ver con lo m&aacute;s esencial de la experiencia humana, estamos cambiando la humanidad. Por otra parte, creo que eso que mencionabas de que todo dependa de nuestro esfuerzo genera mucha culpa tambi&eacute;n: puede que haya quien sienta que, si no ha podido tener un hijo, es porque &lsquo;no lo manifest&oacute; lo suficiente&hellip;&rsquo;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un poco lo que le pasa tambi&eacute;n a la protagonista: &lsquo;Estoy haciendo todo lo posible para tener un hijo. Pero quiz&aacute; no lo tengo porque no hice tal terapia, no hice una sanaci&oacute;n de &uacute;tero&hellip;&rsquo;.&nbsp;Porque as&iacute; como est&aacute; la industria de la fertilidad, tambi&eacute;n est&aacute; todo lo que no viene por la alopat&iacute;a, toda esa otra industria &lsquo;alternativa&rsquo;. Al final, puedes acabar pensando que si no quer&eacute;s tener un hijo es porque en realidad vos te est&aacute;s haciendo da&ntilde;o a vos misma, no est&aacute;s manifestando bien, como dec&iacute;s vos, no est&aacute;s haciendo lo suficiente, o en el fondo quiz&aacute;s no quer&eacute;s. Es volver a poner la culpa en la persona y no en que, a veces, las cosas pasan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y te pongo una nota al pie de esto: esa culpa casi nunca se le aplica a los hombres. Es otra carga m&aacute;s con la que tenemos que lidiar las mujeres por el hecho de ser mujeres. Un poco lo quise poner en el libro: al protagonista masculino, nadie le da bola, nadie lo mira. En las consultas m&eacute;dicas, nadie le dice nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ana-wajszczuk-escritora-industria-fertilidad-resultar-frustrante-deshumanizada_1_12782848.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Nov 2025 21:05:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Wajszczuk, escritora: “La industria de la fertilidad puede resultar muy frustrante y muy deshumanizada”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Madres,Fertilidad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Intenté ser tu esposa moderna”: qué nos dice el nuevo disco de Lily Allen sobre las exigencias en las relaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/intente-esposa-moderna-dice-nuevo-disco-lily-allen-exigencias-relaciones_129_12747530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf21996f-cdf2-4841-9d3e-8c6a5658cb21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x501y253.jpg" width="1200" height="675" alt="“Intenté ser tu esposa moderna”: qué nos dice el nuevo disco de Lily Allen sobre las exigencias en las relaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'West End Girl', la artista británica revela los pormenores de su matrimonio con el actor David Harbour, con quien mantuvo una relación abierta; ¿se han convertido estas en un nuevo requisito contemporáneo para vivir al máximo y 'de verdad'?</p><p class="subtitle">Por qué algunas parejas están agendando el sexo</p></div><p class="article-text">
        Lily Allen est&aacute; en Londres cuando recibe la llamada: &ldquo;Vale. Bueno. Quiero decir, no me hace sentir muy bien. Bueno, si eso es lo que tienes que hacer, entonces&hellip;&rdquo;. Es el final de la primera canci&oacute;n de su &uacute;ltimo disco,<em> West End Girl</em>, y nosotros solo la escuchamos hablar a ella: no sabemos qu&eacute; le dice su interlocutor. &ldquo;Bueno, &iquest;c&oacute;mo&hellip; c&oacute;mo funcionar&aacute;? [...] Quiero decir, me pone muy triste, pero&hellip; No, estoy&hellip; estoy bien, de verdad, solo quiero&hellip; quiero que seas feliz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya en la siguiente canci&oacute;n empezamos a entender de qu&eacute; trata la conversaci&oacute;n: Allen dice no poder dormir, est&aacute; rumiando en su habitaci&oacute;n. En mitad de la noche, no dejan de asaltarle im&aacute;genes de su pareja con otra persona en la cama. Conforme avanza el disco, entendemos que lo que &eacute;l le ha propuesto es <a href="https://www.eldiario.es/era/relacion-abierta-no-monogama-con-hijos-familia_1_11337812.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abrir la relaci&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resto de los temas va desgranando, con honestidad y claridad, c&oacute;mo se siente la cantante brit&aacute;nica conforme los pactos que estableci&oacute; con su pareja no se cumplen. Y c&oacute;mo ella va d&aacute;ndose cuenta de que su marido es, en realidad, un indeseable.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de toda la cobertura medi&aacute;tica que ha tenido el disco debido al alto perfil de la pareja (aunque no se mencione en las letras expl&iacute;citamente, se entiende que el LP habla de la relaci&oacute;n con su exmarido David Harbour, el sheriff de la serie <em>Stranger Things; </em>recientemente <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/netflix-stranger-things-millie-bobby-brown-denuncio-david-harbour-padre-adoptivo-acoso-e-intimidacion-laboral_1_12736000.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunciado</a> por su compa&ntilde;era de rodaje Millie Bobby Brown por acoso e intimidaci&oacute;n laboral), hay algo en &eacute;l que llama la atenci&oacute;n. Y est&aacute; en esa primera llamada, en la que Allen se siente impelida a decir que s&iacute; a abrir la relaci&oacute;n, algo que, por lo que o&iacute;mos, no le apetece en absoluto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ella <em>quiere que &eacute;l sea feliz</em>. Y, cuando &eacute;l le pide que dejen de ser mon&oacute;gamos, se sorprende volviendo a adquirir ese comportamiento complaciente del que cre&iacute;a haberse librado hace a&ntilde;os, tal y como relata en sus memorias <em>My thoughts exactly </em>(Blink Publishing, 2018).&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Intent&eacute; ser tu esposa moderna&rdquo;</h2><p class="article-text">
        No obstante, m&aacute;s all&aacute; de sus razones personales, hay un componente social en su aceptaci&oacute;n, y Allen lo detalla en varias de las canciones del &aacute;lbum: &ldquo;Intent&eacute; ser tu esposa moderna, pero la ni&ntilde;a que hay en m&iacute; se rebela&rdquo;, dice en <em>Relapse</em>. Y en<em> Nonmonogamummy</em>, declara:&nbsp;&ldquo;He estado intentando ser abierta / Solo quiero cubrir tus necesidades / [...] Ser&eacute; tu mami no mon&oacute;gama. / Solo estoy intentando ser abierta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay cierto ambiente social que hace que ella entienda que aceptar lo que él le pide es algo ‘moderno’, algo de personas ‘abiertas’ de mente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay cierto ambiente social, pues, que hace que ella entienda que aceptar lo que &eacute;l le pide es algo &lsquo;moderno&rsquo;, algo de personas &lsquo;abiertas&rsquo; de mente. Si le hubieran propuesto lo mismo hace 25 a&ntilde;os, por ejemplo, su respuesta quiz&aacute; hubiese sido diferente: hasta hace muy poco, tener una relaci&oacute;n como la que quiere su pareja era algo que estaba lejos de ser visto como una elecci&oacute;n com&uacute;nmente aceptada, m&aacute;s all&aacute; de peque&ntilde;os c&iacute;rculos &lsquo;alternativos&rsquo;. Hoy, sin embargo, se considera algo as&iacute; como una <em>forma evolucionada </em>de relacionarse, que deja atr&aacute;s viejas constricciones y prejuicios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son las relaciones abiertas un nuevo requisito contempor&aacute;neo para vivir al m&aacute;ximo y <em>de verdad?</em> Con lo que eso implica: estar siempre disponibles para conocer a otras personas; mantenerse sexualmente deseable &ndash;y est&eacute;ticamente joven, que es el paradigma aceptado de la deseabilidad&ndash; e incluso <a href="https://www.eldiario.es/era/amor-no-aire-telefonos-prefiero-ligar-persona-hoy-dia-complicado_1_12631030.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volver a la &lsquo;ansiedad de Tinder&rsquo;</a>. Lo resume Allen en <em>Dallas Major</em>, tema en el que cuenta su incursi&oacute;n en el mundo de las citas<em> online</em>: &ldquo;Busco a alguien con quien divertirme mientras mi marido est&aacute; fuera por trabajo. Tengo casi 40 a&ntilde;os y mido poco menos de metro sesenta / Soy madre de hijas adolescentes, &iquest;te suena bien?&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Pero la no monogamia no es solo una realidad de la que se hable con normalidad en redes sociales y productos de entretenimiento. En la <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3400marmt_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta del CIS</a> <em>Relaciones sociales y afectivas pospandemia, </em>llevada a cabo en 2023, el 48% de los encuestados aseguraba que es posible mantener &ldquo;dos o m&aacute;s relaciones afectivo-sexuales a la vez&rdquo;, y m&aacute;s de cuatro de cada diez defend&iacute;a que una pareja puede acordar tener relaciones con otras personas &ldquo;sin que haya v&iacute;nculo sentimental con ellos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Tener novio es de perdedoras</h2><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; la monogamia pasada de moda, es algo propio de gente aburrida? Es lo que se deduce de la viralidad con la que se ha acogido uno de los &uacute;ltimos art&iacute;culos de la edici&oacute;n brit&aacute;nica de Vogue:<em> </em><a href="https://www.vogue.com/article/is-having-a-boyfriend-embarrassing-now" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Is Having a Boyfriend Embarrassing Now?</em></a><em> (&iquest;Es vergonzoso tener novio hoy en d&iacute;a?).</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estar obsesionada con tener novio te hace parecer, culturalmente, un poco perdedora&rdquo;, escribe Chant&eacute; Joseph. El contexto en el que se hace esta afirmaci&oacute;n tiene que ver con lo que se ha denominado<em> mating gap,</em> o &lsquo;brecha de apareamiento&rsquo;. El concepto describe la distancia que hay entre las aspiraciones relacionales de las mujeres y la disponibilidad de hombres considerados &lsquo;adecuados&rsquo;, algo que ejemplifica perfectamente el <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/movimiento-4b-victoria-trump-reimpulsa-huelga-sexual-varones-surgida-corea-sur_1_11825480.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">movimiento coreano 4B</a>. Las mujeres que lo siguen viven &ldquo;sin citas, sin matrimonio, sin hijos y sin sexo con hombres&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estar con un hombre se ha convertido casi en algo que provoca culpa&rdquo;, se lee en el art&iacute;culo de Vogue. &ldquo;En esencia, &lsquo;tener novio suele restarle aura a una mujer&rdquo;. Joseph entrevista a Sophie Milner, una creadora de contenido a la que mucha gente dej&oacute; de seguir cuando comparti&oacute; que ten&iacute;a una relaci&oacute;n rom&aacute;ntica: &ldquo;Estar soltera te da una libertad absoluta para decir y hacer lo que quieras. No le pasa a todas las mujeres, desde luego, pero s&iacute; noto que cuando estamos en una relaci&oacute;n tendemos a volvernos m&aacute;s neutras y descafeinadas en Internet, yo incluida&rdquo;, cuenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Son las relaciones abiertas un nuevo requisito contemporáneo para vivir al máximo y &#039;de verdad&#039;?</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un nuevo mandato relacional</h2><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, parece que estar en una relaci&oacute;n heterosexual mon&oacute;gama es&hellip; un rollo. Algo que te hace perder capital social, por no mencionar su coste de oportunidad: estando con una sola persona, nos perdemos vivir aventuras con todas las dem&aacute;s. En la sociedad de la experiencia, del consumo, del FOMO, &iquest;qui&eacute;n quiere estancarse, aburrirse? &iquest;C&oacute;mo conformarse con un solo <em>producto, </em>teniendo disponibles miles de <em>otros productos</em> en el <em>scroll</em> infinito de nuestras pantallas? &iquest;C&oacute;mo aferrarse a una sola persona <em>para siempre</em>?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo es todo movimiento, una ilusi&oacute;n de vida eterna. Por eso, &ldquo;jurar fidelidad es como morir&rdquo;, tal y como escribe la autora sueca Liv Str&ouml;mquist en <em>No siento nada</em> (Reservoir Books, 2021). &ldquo;Pero no soportamos morir. Y por eso seguimos en esta confusi&oacute;n, en la que todo se esfuma y nada, en ning&uacute;n lugar, empieza o acaba, sino que la vida es, por el contrario, un largo, largo e infinito ciclo con diferentes personas&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En este escenario, la pareja de Allen solo est&aacute; performando hasta sus &uacute;ltimas consecuencias la teor&iacute;a del amor l&iacute;quido, que propuso Zygmunt Bauman en 2003. Quiere lo que se considera <em>preferible</em>: una relaci&oacute;n flexible, en la que se priorice su independencia y su bienestar personal sobre la entrega al otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un marco contextual en el que, en mayor o menor medida, nos movemos todos (y por eso la cantante siente que <em>debe</em> aceptarlo), solo que &eacute;l lo lleva hasta el extremo salt&aacute;ndose las normas que ambos hab&iacute;an puesto: que las relaciones fuera de su matrimonio no se aireasen, que fuesen solo sexuales y con pago de por medio.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Nos encontramos ante un nuevo mandato moderno? El de mantenernos deseables, j&oacute;venes y <em>sexualmente hambrientos</em> incluso aunque estemos en pareja. Pero tambi&eacute;n deconstruidos, desapegados y&nbsp;&lsquo;generosos&rsquo;, pues solo as&iacute; podremos compartir a nuestros amantes, escapando de esa manera de <a href="https://www.eldiario.es/era/verano-enamore-verano-enamore-eterno-retorno-amor-romantico_1_12609340.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;la trampa del amor rom&aacute;ntico&rsquo;</a> que tanto da&ntilde;o nos ha hecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, dado el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heteropesimismo-huelgas-sexo-hombres-terminan-emociones-legitimas-empieza-discurso-conservador_129_12304701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heterofatalismo</a> imperante (que describe la sensaci&oacute;n de desilusi&oacute;n y frustraci&oacute;n en mujeres heterosexuales respecto a las relaciones con hombres), parece que seguir este nuevo mandato nos va a resultar a nosotras todo un reto: si es tan dif&iacute;cil encontrar &lsquo;un buen novio&rsquo;, y mantenerlo es aburrido, &iquest;c&oacute;mo vamos a conseguirnos varios a la vez&hellip;?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/intente-esposa-moderna-dice-nuevo-disco-lily-allen-exigencias-relaciones_129_12747530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Nov 2025 20:47:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Intenté ser tu esposa moderna”: qué nos dice el nuevo disco de Lily Allen sobre las exigencias en las relaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amor,Pareja,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adriana Cavarero, filósofa: “El mercado trata los cuerpos de las mujeres como algo a su disposición, en lo que puedes trabajar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/adriana-cavarero-filosofa-mercado-trata-cuerpos-mujeres-disposicion-puedes-trabajar_1_12634175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77a8a9b1-2bf7-4154-9ae6-3bc7fb2c29fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x410y394.jpg" width="1200" height="675" alt="Adriana Cavarero, filósofa: “El mercado trata los cuerpos de las mujeres como algo a su disposición, en lo que puedes trabajar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Charlamos con la filósofa feminista italiana Adriana Cavarero a su paso por España, donde ha participado en el Festival de las Ideas, y coincidiendo con la publicación de su último libro, 'Mujeres que amamantan cachorros de lobo'</p><p class="subtitle">“Ser hijo único no debería considerarse un problema”: mitos y realidades de crecer sin hermanos </p></div><p class="article-text">
        Este libro empieza con una cita: &ldquo;La vida humana de este planeta nace de la mujer. La &uacute;nica experiencia unificadora, innegable, compartida por mujeres y hombres. [...] Sin embargo, una rara falta de elementos nos ha impedido comprenderla y utilizarla. Sabemos mucho m&aacute;s acerca del aire que respiramos o de los mares que atravesamos, que acerca de la naturaleza y del significado de la maternidad&rdquo;. Es de Adrienne Rich, y est&aacute; extra&iacute;da de su ic&oacute;nica<em> </em>obra <em>Nacemos de mujer. </em>En ella, la autora aborda la cuesti&oacute;n de la maternidad con una complejidad que no hab&iacute;a conocido hasta la aparici&oacute;n del libro, en 1976.
    </p><p class="article-text">
        Adriana Cavarero se propone algo parecido en <em>Mujeres que amamantan cachorros de lobo </em>(Galaxia Gutenberg, 2025). En su caso, el objeto de an&aacute;lisis parte de la propia dimensi&oacute;n visceral del parto, ese acto tremendo en el que el cuerpo se abre y se desgarra para escindirse en dos. Ese fen&oacute;meno generador de vida que inserta a la mujer en el proceso procreador de la naturaleza, y que a lo largo de la historia se ha clasificado como &ldquo;aterrador, excesivo, cercano a la animalidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cavarero se interesa por la dimensi&oacute;n nutricia y maternal de las mujeres, recurriendo a la biolog&iacute;a para tratar de resultar objetiva en su reflexi&oacute;n. De esta manera, supera esa suerte de &lsquo;censura&rsquo; feminista que parece evitar el tema para no &ldquo;aprisionar a las mujeres en la trampa de la reproducci&oacute;n de la especie&rdquo;, como ella misma narra.
    </p><p class="article-text">
        La autora, profesora honoraria y presidenta del comit&eacute; cient&iacute;fico del Centro Hannah Arendt de Estudios Pol&iacute;ticos en la Universidad de Verona, desaf&iacute;a as&iacute; lo que ella considera la indiferencia de la filosof&iacute;a hacia el cuerpo materno. Para ello, no le valen ni las interpretaciones id&iacute;licas de la maternidad ni las absolutamente pesimistas. Cavarero, materialista, trata de abarcar el fen&oacute;meno de la manera m&aacute;s real posible, y para hacerlo, analiza la literatura de autoras como Annie Ernaux, Elena Ferrante o Clarice Lispector; el pensamiento de Simone de Beauvoir, Plat&oacute;n o K&aacute;roly Ker&eacute;nyi, y tragedias griegas como la de Las Bacantes o la de N&iacute;obe transformada en piedra.
    </p><p class="article-text">
        Con todos estos elementos, tamizados por el filtro de su original pensamiento, la autora va trazando una visi&oacute;n propia de la maternidad como experiencia sobrecogedora y contradictoria, lo que le lleva a reflexionar tambi&eacute;n acerca de cuestiones como la condici&oacute;n femenina, la crisis clim&aacute;tica o el feminismo actual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablas de devolver a la maternidad su verdad cruda, nutritiva y material. &iquest;Crees que incluso hoy hay todav&iacute;a resistencia a mostrar ese lado no idealizado, ambivalente, e incluso tremendo de la maternidad y el parto? &iquest;Quiz&aacute; nos asusta que este fen&oacute;meno nos acerque </strong><em><strong>demasiado </strong></em><strong>a las bestias, una idea que en tu libro aparece varias veces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Soy feminista y en mi experiencia feminista, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, ha habido una especie de prohibici&oacute;n de hablar de la maternidad. Es una prohibici&oacute;n relacionada con el hecho de que, por un lado, tenemos ese icono id&iacute;lico de la madre de Dios, una imagen &eacute;tica que hace obligatorio para las mujeres convertirse en madre. Porque si no te conviertes en madre, no eres una mujer de verdad, lo cual es una trampa. En la tradici&oacute;n feminista ha habido cierto miedo a centrarse en la maternidad porque hacerlo era centrarse en esa vieja trampa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, cito a Simone de Beauvoir en <em>El segundo sexo</em> &ndash;que se public&oacute; hace muchos a&ntilde;os, en 1949&ndash;: Ella se&ntilde;alaba lo biol&oacute;gico como una trampa porque not&oacute; que hab&iacute;a una diferencia anat&oacute;mica entre var&oacute;n y mujer, pues la mujer tiene una estructura anat&oacute;mica funcional para dar a luz. Y como esto es una trampa biol&oacute;gica, mejor no hablar de maternidad. Mejor no hablar de biolog&iacute;a, porque la biolog&iacute;a es una trampa. Esta era la posici&oacute;n de Beauvoir y de algunas corrientes de la tradici&oacute;n feminista.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si no te conviertes en madre, no eres una mujer de verdad, lo cual es una trampa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para m&iacute; fue dif&iacute;cil superar estas prohibiciones, pero simplemente me centr&eacute; en lo biol&oacute;gico y en ofrecer un enfoque positivo de lo biol&oacute;gico. Aunque prefiero no usar la palabra <em>bio</em>, prefiero usar la palabra <em>zo&eacute;</em>. Son dos antiguos t&eacute;rminos griegos que significan vida, pero prefiero <em>zo&eacute;</em> porque significa lo biol&oacute;gico entendido como la multiplicidad y la pluralidad de las formas de vida que constituyen el mundo. Formas de vida entre las cuales los seres humanos somos solo una m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esto &uacute;ltimo es importante, en mi opini&oacute;n. Es lo que Elena Ferrante en sus novelas llam&oacute; el &ldquo;lado oscuro de la maternidad&rdquo;. El &ldquo;lado oscuro&rdquo;, porque trata del cuerpo, de la experiencia singular de cuando est&aacute;s embarazada o cuando das a luz, cuando sientes tener una complicidad con el proceso general de la generaci&oacute;n, del que todas las formas de vida forman parte. Esta complicidad es, de alg&uacute;n modo, maravillosa. Pero de otro modo, tambi&eacute;n es terrible. Usar&iacute;a la palabra 'sobrecogedor' [<em>uncanny</em>]. Sobrecogedor, pero familiar, porque desde el principio de la vida humana, las mujeres siempre han dado a luz a nuevas generaciones, as&iacute; que no tiene nada de especial. Pero, a la vez, tiene algo de sobrenatural, porque para la experiencia maternal, existe este contacto directo con la grandeza del proceso general de la procreaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y esto, como dijiste, da a la experiencia maternal la sensaci&oacute;n de estar muy cerca de la animalidad. Pero somos animales. Somos formas de vida. Y, por supuesto, todo lo que es natural y est&aacute; vivo tiene que ver con esta animalidad. Aunque eso represente solo un aspecto, porque el otro aspecto es, por supuesto, la psique y la conciencia de la madre.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/eldiario/private/content/image/original/2025/0926/13/mujeres-que-amamantan-cachorros-de-lobo-de-adriana-cavarero-e201bff.jpg?X-Amz-Content-Sha256=UNSIGNED-PAYLOAD&X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIA2M6SND5L4DATCTVO%2F20250926%2Feu-west-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20250926T130239Z&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Expires=86400&X-Amz-Signature=ff11aece2117e27ff3c6c49b41724027a67f09d3b03fde48182ae4b90c0bd65c" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Para m&iacute; es importante que las nuevas generaciones est&eacute;n preocupadas por esto, por lo que podemos llamar una &lsquo;ecolog&iacute;a radical&rsquo;. Una ecolog&iacute;a radical es comenzar a pensarnos como formas de vida de la naturaleza, formada por una pluralidad de formas de vida. Ser conscientes de que la especie humana es solo una m&aacute;s de esas formas de vida, es parte de la red. No tiene privilegios por encima del resto, algo que podr&iacute;a percibirse a trav&eacute;s de la experiencia maternal con lo que yo llamo &lsquo;conocimiento visceral&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro tambi&eacute;n se observan los rasgos de esta &lsquo;ecolog&iacute;a radical&rsquo; cuando hablas de los matriarcados hist&oacute;ricos como tiempos de paz, como momentos en los que el ser humano ha estado en comuni&oacute;n con el entorno, y no contra &eacute;l. &iquest;Crees que las mujeres, por este &lsquo;conocimiento visceral&rsquo; que las conecta con la naturaleza, pueden &lsquo;liderar&rsquo; de alg&uacute;n modo los movimientos ecologistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres, m&aacute;s que los hombres, tienen una estructura corporal muy conectada con la animalidad y la naturaleza. Y no hablo solo de la elecci&oacute;n de la maternidad, sino tambi&eacute;n de cuando eres muy joven y tienes la primera menstruaci&oacute;n. No es una elecci&oacute;n. No es tu voluntad. Hay algo en la naturaleza que regula tu cuerpo. Y as&iacute; te sientes muy cercana a la naturaleza, entendida como la forma m&uacute;ltiple y din&aacute;mica de vida, de regeneraci&oacute;n continua.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cuerpo femenino tiene una especie de proximidad sobrecogedora y desconcertante con el proceso de regeneración y el proceso de la vida, de la nutrición o de la multiplicidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ciencia es muy importante. Y tenemos que responder a la cat&aacute;strofe ecol&oacute;gica, primero, con la ciencia, pero tambi&eacute;n esta proximidad del cuerpo femenino a la naturaleza puede transformarse en una forma de conocimiento visceral. Desde el cuerpo masculino a la naturaleza hay una especie de distancia. Por supuesto, el cuerpo masculino es un cuerpo biol&oacute;gico, y es la naturaleza la que hace que el cuerpo masculino funcione. Pero el contacto no se da en una proximidad total. El cuerpo femenino tiene una especie de proximidad sobrecogedora y desconcertante con el proceso de regeneraci&oacute;n y el proceso de la vida, de la nutrici&oacute;n o de la multiplicidad. As&iacute; que pienso que considerar este conocimiento visceral a la hora de enfrentarse a la cat&aacute;strofe ecol&oacute;gica puede ser una aproximaci&oacute;n al problema especial y &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras toda la investigaci&oacute;n y reflexi&oacute;n que has llevado a cabo en este libro sobre la naturaleza, el parto y el cuerpo maternal, &iquest;c&oacute;mo abordas la cuesti&oacute;n de la gestaci&oacute;n subrogada? &iquest;Qu&eacute; cuestiones &eacute;ticas, pol&iacute;ticas o simb&oacute;licas entran en juego si entendemos la gestaci&oacute;n a trav&eacute;s de la materialidad radical a trav&eacute;s de la cual analizas la existencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy muy cr&iacute;tica con la gestaci&oacute;n subrogada porque la gestaci&oacute;n subrogada consiste en la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica del &uacute;tero, en general, de mujeres pobres. Es un nuevo fen&oacute;meno del mercado industrial de la procreaci&oacute;n que trata a las mujeres y, en general, a las mujeres pobres, como instrumento, como un puro instrumento, como una especie de m&aacute;quina de regeneraci&oacute;n. En mi opini&oacute;n, es una explotaci&oacute;n. Y, por tanto, es terrible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debemos trabajar juntos en el campo de la adopción y no en el campo de la explotación de la reproducción a través de los cuerpos de las mujeres, tratadas como instrumentos en un mercado de procreación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, entiendo que la gente, no importa qu&eacute; sexo tenga, tiene un deseo de paternidad y maternidad, un deseo de tener hijos. Pero pienso que debemos trabajar juntos en el campo de la adopci&oacute;n y no en el campo de la explotaci&oacute;n de la reproducci&oacute;n a trav&eacute;s de los cuerpos de las mujeres, tratadas como instrumentos en un mercado de procreaci&oacute;n. Como mujer, lo siento muy ofensivo, como algo que nos retrotrae a la esclavitud. Es muy, muy ofensivo para la imagen simb&oacute;lica de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que el mercado de la gestaci&oacute;n subrogada es de alg&uacute;n modo posible porque, como sociedad, estamos desconectados de nuestros cuerpos, de lo que realmente significa dar a luz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estoy de acuerdo. Y uno de los problemas es el hecho de que el cuerpo est&aacute; culturalmente, en nuestra sociedad contempor&aacute;nea, considerado como algo que puedes manipular, algo que puedes cambiar a tu voluntad. Por ejemplo, tenemos el importante mercado de la cirug&iacute;a est&eacute;tica. Luego tenemos el mercado del gimnasio o del culturismo para transformar tu cuerpo en un modelo ideal, o la persecuci&oacute;n del modelo ideal de las mujeres muy delgadas, anor&eacute;xicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pensamos que el cuerpo es algo a nuestra disposici&oacute;n, algo en lo que podemos trabajar y transformar a voluntad. Y en este sentido, tambi&eacute;n el mercado trata los cuerpos de las mujeres como algo a disposici&oacute;n del mercado, algo en lo que puedes trabajar. En ese mercado, estas mujeres firman un contrato. Y en este contrato, durante nueve meses, el &uacute;tero es propiedad de la agencia [de subrogaci&oacute;n]. As&iacute; que las mujeres est&aacute;n obligadas a soportar todo el embarazo y dar a luz, y no pueden decidir abortar, por ejemplo. El cuerpo est&aacute; a disposici&oacute;n de los deseos y de los intereses de la sociedad. As&iacute; es nuestra era.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Simone de Beauvoir dijo que &ldquo;la biolog&iacute;a no es destino&rdquo;. Despu&eacute;s de analizar tan de cerca la experiencia del parto y la maternidad, &iquest;ha cambiado de alg&uacute;n modo tu manera de leer esa afirmaci&oacute;n? &iquest;Crees que la realidad visceral de ser mujer a la que te has enfrentado otorga a la biolog&iacute;a un cierto peso en las vidas de las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gusta mucho Simone de Beauvoir, pero debe insertarse en su propio contexto hist&oacute;rico. Pienso que &ldquo;la biolog&iacute;a no es destino&rdquo; sigue siendo verdad. Porque el hecho de la maternidad, de dar a luz, forma parte de la biolog&iacute;a. Pero, por supuesto, como mujer, puedes rechazarlo y eres libre de elegir si quieres dar a luz o no. Por eso realmente no es un destino, porque ahora tenemos d&eacute;cadas y d&eacute;cadas de feminismo. Estamos hablando como mujeres hijas de la liberaci&oacute;n feminista. As&iacute; que la biolog&iacute;a no es destino.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por otro lado, pienso, como dije antes, que la biolog&iacute;a es importante, y la biolog&iacute;a podr&iacute;a ser un campo crucial de investigaci&oacute;n. Y esta negaci&oacute;n de la biolog&iacute;a es t&iacute;pica de la tradici&oacute;n filos&oacute;fica. La filosof&iacute;a siempre despreci&oacute; la biolog&iacute;a, la mera animalidad, el mero cuerpo, la mera materialidad. Eso no es importante para la filosof&iacute;a. Lo que es importante es el alma, la mente, las grandes verdades universales. Y esa es la raz&oacute;n por la cual nuestra tradici&oacute;n filos&oacute;fica metaf&iacute;sica desprecia la biolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La filosofía siempre despreció la biología, la mera animalidad, el mero cuerpo, la mera materialidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi perspectiva es completamente diferente. Pienso que la metaf&iacute;sica es muy peligrosa. La abstracci&oacute;n es muy peligrosa, porque es t&iacute;pica del antropocentrismo, esa visi&oacute;n del universo donde el hombre es la ra&iacute;z y el se&ntilde;or, el regulador del sistema. Estoy en contra del antropocentrismo y estoy a favor de un biocentrismo radical en el cual somos una forma de vida.
    </p><p class="article-text">
        Hay otras formas de vida, pero tenemos que entender y percibir nuestro ser como una forma de vida que es muy vulnerable y muy fr&aacute;gil por nuestra conexi&oacute;n constitutiva con otras formas de vida. Si el mundo vegetal desapareciera, todos los animales morir&iacute;amos,&nbsp;porque no habr&iacute;a ox&iacute;geno. As&iacute; que esta conexi&oacute;n es real, no es metaf&iacute;sica, no es una fantas&iacute;a. Tenemos que ser conscientes de nuestra dependencia y nuestra parcialidad, de la dependencia y parcialidad rec&iacute;proca. Es un enfoque material de la realidad, muy alejado y cr&iacute;tico con el enfoque metaf&iacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro confiesas vacilar sobre si escribir &lsquo;mujeres&rsquo; o &lsquo;cuerpos con &uacute;tero&rsquo;, en un esfuerzo por ser inclusiva. &iquest;C&oacute;mo conecta esto con tu enfoque material de la realidad y la biolog&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es un tema importante de la cultura y la pol&iacute;tica contempor&aacute;nea. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, ha habido muchas alianzas entre el feminismo y el colectivo gay, pero, en tiempos recientes, ha aparecido una nueva ola cultural y pol&iacute;tica de la galaxia LGBT y <em>queer. </em>Trata de imponer un lenguaje nuevo, disciplinando lo que podemos decir o no para ser inclusivos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El feminismo nunca habló de un lenguaje universal que deba imponerse a los hombres. No tenemos este deseo absoluto de que nuestro lenguaje sea universal, un valor para todos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este nuevo lenguaje contrasta con la historia del feminismo y la historia de la libertad de las mujeres. Durante el &uacute;ltimo siglo de libertad de las mujeres, hemos vivido cambios hist&oacute;ricos importantes, una &eacute;poca en la que las mujeres son la nueva subjetividad. Una subjetividad que se atreve a ser afirmativa, y se atreve a generar un nuevo enfoque y una nueva cultura, una nueva manera de interpretar el mundo y de pensar a las mujeres, en las que ellas son el sujeto. Y no se puede borrar al sujeto de un movimiento pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo hist&oacute;rico ha sido la &uacute;nica revoluci&oacute;n exitosa del siglo XX, y somos el resultado de esta revoluci&oacute;n. No puedes borrar esta revoluci&oacute;n con una especie de disciplina ling&uuml;&iacute;stica totalitaria. As&iacute; que no quiero decir &ldquo;cuerpo con &uacute;tero&rdquo;. Quiero decir &ldquo;mujeres&rdquo; porque, como sabes, hay mujeres que no tienen &uacute;tero porque han sido operadas. Y tambi&eacute;n hay mujeres que ya no menstr&uacute;an, como yo, que ya soy mayor. As&iacute; que, &iquest;por qu&eacute; sacrificar el mismo sujeto de esta subjetividad pol&iacute;tica revolucionaria en nombre de la imposici&oacute;n de otra subjetividad pol&iacute;tica?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como movimiento feminista, siempre supimos que las mujeres no son la totalidad. Las mujeres son una parcialidad de la forma humana de vida. Y por eso el feminismo nunca habl&oacute; de un lenguaje universal que deba imponerse a los hombres. No tenemos este deseo absoluto de que nuestro lenguaje sea universal, un valor para todos. Mi invitaci&oacute;n a la galaxia pol&iacute;tica LGBT es que se alegre de ser parcial y de adoptar su propio lenguaje, pero que no imponga el lenguaje sobre la subjetividad pol&iacute;tica de otros. Especialmente, cuando se trata de una subjetividad pol&iacute;tica tan importante como la del movimiento feminista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/adriana-cavarero-filosofa-mercado-trata-cuerpos-mujeres-disposicion-puedes-trabajar_1_12634175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 20:31:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adriana Cavarero, filósofa: “El mercado trata los cuerpos de las mujeres como algo a su disposición, en lo que puedes trabajar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Mujer,Gestación subrogada,Derechos sociales,Filosofía,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El encuentro del fenómeno pop más extraño del verano: "Son superauténticas, son naif, son puras"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/encuentro-fenomeno-pop-extrano-verano-superautenticas-naif-son-puras_1_12405310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b44df0ff-db95-45ef-8d1c-a499a9ebeb4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120338.jpg" width="5638" height="3172" alt="El encuentro del fenómeno pop más extraño del verano: &quot;Son superauténticas, son naif, son puras&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las hermanas Bellido Durán ofrecen una actuación en Toledo ante centenares de seguidores entregados al grupo musical que surgió de la disolución de Flos Mariae</p><p class="subtitle">Podcast - Flos Mariae: las mesías del ultracatolicismo friki </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es un momento hist&oacute;rico&rdquo;, repet&iacute;an los asistentes al concierto de &lsquo;Mariah&rsquo;s Pop grupo musical&rsquo;. Muchos de ellos llevaban esperando desvirtualizar a las hermanas Bellido Dur&aacute;n desde los tiempos de Flos Mariae (su agrupaci&oacute;n anterior), y solo ayer, m&aacute;s de diez a&ntilde;os despu&eacute;s de que aquel fen&oacute;meno de vestidos de colores y temas cat&oacute;licos <em>rompiera</em> internet, tuvieron la oportunidad de hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        El evento, que convoc&oacute; a 400 personas de toda Espa&ntilde;a en el auditorio del Hotel Beatriz en Toledo, era una olla de entusiasmo en ebullici&oacute;n. El espacio vibraba con la emoci&oacute;n incontenible que se respira un d&iacute;a de fiesta en una clase de p&aacute;rvulos, imagen a la que contribu&iacute;a el que el p&uacute;blico estuviera sentado con las mesitas desplegadas -tal y como Montse y Flor les hab&iacute;a instruido en sus muchos v&iacute;deos preparatorios del concierto en Instagram-. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquier cosa serv&iacute;a para desatar los gritos y ponerlos en pie: la aparici&oacute;n del trajeado Juan Pablo, marido de Montse, ya sirvi&oacute; para caldear el ambiente, y el apoteosis lleg&oacute; con el anuncio de la inminente llegada de Mariah&rsquo;s Pop, cuyas integrantes entrar&iacute;an, &ldquo;como nosotros&rdquo;, por la puerta de atr&aacute;s (en lugar de a trav&eacute;s del escenario, como suelen hacerlo los artistas en las salas de conciertos). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El público, después de haberlas visto crecer a través de la pantalla desde 2013, estaba completamente entregado a la mera presencia de las artistas.                            </span>
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        Una vez que las dos hermanas aparecieron, se sucedieron v&iacute;tores y proclamas: &ldquo;&iexcl;Reina, reina, reina! &iexcl;Guapa, guapa, guapa!&rdquo;. El p&uacute;blico, despu&eacute;s de haberlas visto crecer a trav&eacute;s de la pantalla (comenzaron su carrera musical en 2013), estaba completamente entregado a la mera presencia de las artistas. &ldquo;&iexcl;Flor a Eurovisi&oacute;n!&rdquo;, gritaban tras cualquier gorgorito de la artista.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Es un evento hist&oacute;rico, irrepetible&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las conozco desde el primer a&ntilde;o de Flos Mariae. Eran lo que m&aacute;s nos gustaba a nuestro grupo de amigos, esto es ic&oacute;nico: llev&aacute;bamos esper&aacute;ndolo much&iacute;simos a&ntilde;os&rdquo;, me cuentan Mirk y Cynthia en la cola, llegados desde Madrid y Granada. Iv&aacute;n y Adri&aacute;n, cantantes de musical -se decidieron a comprar las entradas en los camerinos de <em>Godspell</em>, de Antonio Banderas- tambi&eacute;n coinciden en lo especial del momento: &ldquo;Llevamos a&ntilde;os siguiendo al grupo y es la primera vez que podemos disfrutar de ellas en persona: su primer concierto es una cosa que hay que vivir, ser&iacute;a un error no hacerlo. Es un evento hist&oacute;rico, irrepetible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Los que est&aacute;is aqu&iacute; confi&aacute;is en Dios y quer&eacute;is seguir adelante, porque sois de los nuestros!&rdquo;, clama Montserrat al principio del concierto. Despu&eacute;s, una enorme pantalla detr&aacute;s de ellas sustituye la imagen de un tel&oacute;n con purpurina con las letras &ldquo;Bienvenido al primer concierto de Mariah&rsquo;s Pop grupo musical&rdquo; por un fondo en rojo con dos rosas blancas cruzadas. Es el decorado elegido para cantar el primer tema de la tarde: <em>Te prometo, mam&aacute;</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuando hablan de “los suyos”, Mariah’s Pop hace alusión a los que, como ellas, tienen fe en Dios."
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            <span class="title">
                Cuando hablan de “los suyos”, Mariah’s Pop hace alusión a los que, como ellas, tienen fe en Dios.                            </span>
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        Cuando hablan de &ldquo;los suyos&rdquo;, Mariah&rsquo;s Pop hace alusi&oacute;n a los que, como ellas, tienen fe en Dios. Sin embargo, es dif&iacute;cil encontrarlos aqu&iacute;: hablo con m&aacute;s de 20 personas, y ninguno me dice que sea creyente. Pese a todo, los asistentes est&aacute;n convencidos de que alguno tiene que haber. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El p&uacute;blico es una mezcla. Est&aacute; la gente que sigue a <em>Soy una pringada,</em> a la que perfectamente le puede gustar ese grupo, pero tambi&eacute;n le puede interesar a gente que reivindica valores cristianos o m&aacute;s cl&aacute;sicos&rdquo;, me cuentan Mirk y Cynthia. Con la alusi&oacute;n a la <em>youtuber</em>, conocida por poner en valor fen&oacute;menos esperp&eacute;nticos, se refieren a quienes acuden atra&iacute;dos por la extravagancia de un grupo que, por actitud, est&eacute;tica y m&uacute;sica, no se parece a ning&uacute;n otro. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Es un gran meme&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es cultura nicho espa&ntilde;ola. Es un gran meme, ha sido una gran risa, pero al final, gusta genuinamente por la perseverancia que han tenido, por ese esfuerzo. No puedo no escuchar las canciones nuevas que sacan todo el rato&rdquo;, contin&uacute;a Cynthia. 
    </p><p class="article-text">
        Esa reconversi&oacute;n de &lsquo;risa&rsquo; a admiraci&oacute;n es palpable en el ambiente: &ldquo;Son super aut&eacute;nticas, son naif, son puras&rdquo;, explican Vanesa y Estefa, componentes del grupo gallego Aamigafea. &ldquo;Son s&uacute;per inspiradoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las propias Mariah&rsquo;s Pop aluden en el concierto a su dif&iacute;cil periplo en el mundo digital y laico. &ldquo;Ah, &iquest;eres cat&oacute;lico? &iexcl;Pues te machaco! Antes, a los cristianos nos echaban a los leones, y ahora nos calumnian. Pero no os preocup&eacute;is, porque Dios tiene la &uacute;ltima palabra. &iexcl;Arriba y hacia el cielo!&rdquo;, dice Montserrat para introducir uno de sus mayores <em>hits: Mayonesa: &ldquo;</em>Tu alma triturada / se siente atribulada / de forma incontrolada / por gente malvada / que no te conviertan en mayonesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las hermanas Bellido tambi&eacute;n animan en sus canciones a levantar la cabeza con orgullo frente a la diferencia: &ldquo;Soy especial / soy original / no soy como lo habitual. / Soy genial, porque en m&iacute; vive Santa Mar&iacute;a&rdquo;, dicen en <em>Soy especial</em>. Y en <em>A mi bola</em>, su particular <em>A qui&eacute;n le importa</em>, claman: &ldquo;Soy un alma libre / y voy a mi bola /sin miedo al tigre / &iexcl;Esconde su cola!&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los integrantes del grupo Mariah&#039;s Popper se han perdido el Orgullo de Murcia para estar aquí.                            </span>
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        Los asistentes se levantan, bailan, cantan y gritan con fervor estos himnos, quiz&aacute; porque entre ellos tambi&eacute;n hay muchos que &ldquo;no son como lo habitual&rdquo;.&ldquo;Pens&aacute;bamos que el p&uacute;blico pod&iacute;a ser &lsquo;muy mal&rsquo;, gente muy af&iacute;n, o puro Almod&oacute;var, puro circo <em>queer</em>. Y al final ha sido eso: solo gente real&rdquo;, dice el tr&iacute;o vestido con camisetas de Mariah&rsquo;s Popper. 
    </p><p class="article-text">
        El juego de palabras entre <em>&lsquo;popers&rsquo;</em>, como las artistas denominan a sus fans, y <em>&lsquo;popper&rsquo;</em>, nombre de una droga utilizada por su efecto euforizante y afrodisiaco, es evidente. &ldquo;Como sabemos que esto est&aacute; muy <em>queer coded </em>todo, muy gay, hemos hecho la fusi&oacute;n de los dos mundos&rdquo;, dice este grupo, que se ha perdido el Orgullo de Murcia para estar aqu&iacute;. &ldquo;Este es el verdadero Orgullo de los <em>real gays. </em>Vamos a hacer historia, como dicen ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, una r&aacute;pida vista alrededor confirma su percepci&oacute;n: la mayor&iacute;a de los <em>looks</em> de los asistentes, como ocurre con los de las propias Mariah&rsquo;s pop, resultan &lsquo;alternativos&rsquo;. &ldquo;Estamos aqu&iacute; un mont&oacute;n de gente <em>queer</em>, de psicolog&iacute;a, de sociolog&iacute;a, de este tipo de <em>vibe</em>&rdquo;, dice Mirk. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;&iexcl;Vivan los sacerdotes!&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Realmente, hay belleza en este encuentro: Flor y Montse, que se ganan al p&uacute;blico desde el primer minuto con su simpat&iacute;a, su cercan&iacute;a y su naturalidad, plantan una bandera de Espa&ntilde;a gigante en sus proyecciones y dedican una canci&oacute;n &ldquo;A los espa&ntilde;oles de pura cepa&rdquo;. Al grito de &ldquo;&iexcl;Viva Espa&ntilde;a!&rdquo;, todo el p&uacute;blico, &ldquo;puro circo <em>queer</em>&rdquo;, vitorea con fuerza. Sucede lo mismo tras la introducci&oacute;n de <em>Black men, </em>canci&oacute;n dedicada a los curas. &ldquo;Si no fuera por los sacerdotes no podr&iacute;amos confesarnos ni ir a la Eucarist&iacute;a. &iexcl;Vivan los sacerdotes!&rdquo;, clama mientras la gente aplaude con fervor, al tiempo que la imagen de fondo que las acompa&ntilde;a cambia a una foto, generada por inteligencia artificial, que muestra a tres atractivos cl&eacute;rigos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Dos seguidoras de Mariah&#039;s Pop acceden al recinto donde se celebró su primer concierto este sábado, en Toledo."
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                Dos seguidoras de Mariah&#039;s Pop acceden al recinto donde se celebró su primer concierto este sábado, en Toledo.                            </span>
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        &iquest;Es Mariah&rsquo;s Pop cantando una versi&oacute;n tecno del Ave Mar&iacute;a en lat&iacute;n el pegamento definitivo de Espa&ntilde;a? Posiblemente. Aunque haya quien no pueda reprimir la risa ante los pasajes m&aacute;s &aacute;ridos del concierto (esos en los que ecos de canto gregoriano se entremezclan con gritos punk en melod&iacute;as imposibles que parecen emplear una escala tonal alien&iacute;gena), en general, reina un clima de profundo respeto y admiraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me gustan mucho las bases, la m&uacute;sica como tal es incre&iacute;ble, superoriginal&rdquo;, dicen Gabriel y Sol, que llegan desde Tenerife. &ldquo;Me gusta que mezclen el tecno pop con algo que no est&aacute; asociado normalmente con ello, que le den un aire m&aacute;s fresco. Son muy rompedoras. Ven&iacute;amos cantando sus canciones, nos encantan&rdquo;, dicen los artistas de musical. &ldquo;La personalidad y la est&eacute;tica que llevan es muy marcada, muy caracter&iacute;stica suya, y musicalmente es interesante verlo. Hacen unos tipos de armon&iacute;a que no suelo encontrar en otros tipos de m&uacute;sica y la verdad es que eso me llama mucho la atenci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;aden Mirk y Cynthia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos gusta su surrealismo, el espect&aacute;culo, el color. Que se reinventan constantemente. Cada tema es diferente, no dejan de sorprender nunca. A este nivel solo est&aacute;n Bj&ouml;rk y Mariah&rsquo;s Pop&rdquo;, cuentan Javier y Miguel, toledanos que se las han encontrado varias veces por la calle (viven en un pueblo de la zona) pero no las han saludado, &ldquo;por respeto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El silencio, de hecho, es sepulcral cada vez que hacen una pausa entre canciones, que Montse aprovecha para ganarse al p&uacute;blico con chistes religiosos y blancos. Su marido, que la acompa&ntilde;a en uno de los temas, se anima tambi&eacute;n con otro, y cuando el p&uacute;blico pide &ldquo;que se besen&rdquo;, ella, como la casta cristiana que afirma ser, le pone la cara. &ldquo;El resto, en privado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Siempre adelante con la fe&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Esta particular <em>rave</em> de Dios alcanza su punto &aacute;lgido con <em>Adelante con la fe</em>, un tema maquinero cuyas bases podr&iacute;an haber sido firmadas por Camela. A pesar de que solo consta de una frase, repetida como un mantra (&ldquo;Siempre adelante con la fe&rdquo;), enardece a los asistentes, que experimentan el arrebato desatado, el &eacute;xtasis, que encontrar&iacute;amos en lo &aacute;lgido de un macrofestival a las cinco de la ma&ntilde;ana (aunque sean las nueve de la noche y no se pueda meter alcohol en el auditorio). 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, las dos artistas, que se han ido sentando alternativamente a un lado del escenario en una butaquita con mesa <em>LACK</em> de IKEA cuando no les tocaba cantar, que han le&iacute;do muchas de las letras en un atril, que han salido a actuar solo acompa&ntilde;adas de la virgen Mar&iacute;a -convenientemente colocada en un peque&ntilde;o altar- han conquistado Toledo (y el mundo, a trav&eacute;s de la reproducci&oacute;n en <em>streaming </em>del concierto) con su irreductible autenticidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las integrantes de Mariah&#039;s Pop entregaron a los tres ganadores de la rifa un lote de merchandising."
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                Las integrantes de Mariah&#039;s Pop entregaron a los tres ganadores de la rifa un lote de merchandising.                            </span>
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        &ldquo;Ofrecen algo distinto, que es lo que queremos, que nos den chicha&rdquo;, dicen Miguel y Javier. &ldquo;Son muy genuinas. Y les da igual todo. Est&aacute;n como en su burbuja, me parecen muy guays. En este &aacute;mbito tan capitalista, donde todo es un producto, ellas son superreales&rdquo;, dicen las integrantes de Aamigafea.
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que su concierto, ejecutado con pulcritud suiza (empieza a su hora, acaba tras 20 canciones exactas cuyo orden se ha repartido previamente a los asistentes en un folleto, y termina con el aviso de que dejemos salir primero a quienes van en transporte p&uacute;blico) tiene momentos nunca vistos en un espect&aacute;culo de estas caracter&iacute;sticas. As&iacute;, al final se celebra una rifa en la que se sortea gratuitamente un lote de su <em>merchandising</em> por un valor de 136,09 euros, y despu&eacute;s, son las propias cantantes las que agradecen a sus m&aacute;s destacados seguidores su entrega en redes. &ldquo;Yo no s&eacute; si dorm&iacute;s o com&eacute;is, &iexcl;siempre est&aacute;is comentando nuestras publicaciones!&rdquo;, dicen mientras les reparten tres galardones con su nombre. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede ser que algunos vengan de forma ir&oacute;nica: cuando nosotros llev&aacute;bamos un a&ntilde;o escuch&aacute;ndolas era m&aacute;s como una risa, pero al final les acabas cogiendo cari&ntilde;o a su forma de hacer arte&rdquo;, dicen Mirk y Cynthia. Ya fuera, en el pasillo con olor a cloro -el spa del hotel est&aacute; cerca- la cola para hacerse una foto con las dos Bellido Dur&aacute;n que a&uacute;n hacen m&uacute;sica (y <em>coaching</em>, y ropa, y libros, y miel&hellip;) re&uacute;ne a centenares, extasiados por poder estar cerca de estas &iacute;dolas improbables que parece que ofrecer&aacute;n pronto nuevos conciertos. La pregunta que hizo Montse durante la actuaci&oacute;n queda ahora en el aire: &ldquo;&iquest;Traer&eacute;is a amigos y enemigos para llenarlo?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/encuentro-fenomeno-pop-extrano-verano-superautenticas-naif-son-puras_1_12405310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jun 2025 12:08:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El encuentro del fenómeno pop más extraño del verano: "Son superauténticas, son naif, son puras"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Artistas,Conciertos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nahir Gutiérrez, escritora: “Los críos tienen que saber que hay cosas que no queremos que pasen y pasan”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/nahir-gutierrez-escritora-crios-hay-cosas-no-queremos-pasen-pasan_1_12342904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/207a82d0-4fa8-4eb2-aea3-4a160158a827_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118970.jpg" width="5847" height="3289" alt="Nahir Gutiérrez, escritora: “Los críos tienen que saber que hay cosas que no queremos que pasen y pasan”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora presenta, junto con Iván Harón, 'El cajón de las cosas que no duelen', una historia que enseña a pequeños y mayores a ‘dejar ir’
</p><p class="subtitle">No puedes pedir a un niño que use menos el móvil si tú siempre lo tienes en la mano: cómo jugar sin pantallas</p></div><p class="article-text">
        La chispa surgi&oacute; durante los primeros d&iacute;as de la pandemia, cuando cancelaron el viaje a M&eacute;xico en el que iban a embarcarse una amiga y su pareja. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; faena!&rdquo;, exclam&oacute; Nahir Guti&eacute;rrez al o&iacute;rlo. Y sigui&oacute; lament&aacute;ndose: &ldquo;Qu&eacute; pena, era la primera vez que ibais&hellip;&rdquo;, pero pronto, su amiga le cort&oacute;: &ldquo;No te preocupes: ya lo he echado al caj&oacute;n de las cosas que no duelen&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Guti&eacute;rrez, directora de comunicaci&oacute;n de la editorial Planeta, aquella frase se le qued&oacute; grabada. &ldquo;Se merece un cuento&rdquo;, pens&oacute;. Y es ahora, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando ve la luz <em>El caj&oacute;n de las cosas que no duelen</em> (Destino Infantil &amp; Juvenil, 2025), su tercer libro infantil, que ser&aacute; presentado este domingo por la tarde en la Feria del Libro de Madrid. &ldquo;Como sociedad, creo que a&uacute;n estamos aprendiendo que hay cosas que hay que dejar caer. Y ese es el objetivo del cuento, ense&ntilde;ar a los cr&iacute;os a dejar caer las cosas que ya no tienen arreglo por lo que sea: porque hace mucho que pasaron, porque no est&aacute; en su mano arreglarlas&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mensaje, no obstante, tambi&eacute;n va dirigido a los adultos: &ldquo;Hay padres que no dejan soltar. En el libro, por ejemplo, el protagonista va a 'por chuches' y le roban la bici. Pues bien, si el padre le est&aacute; recordando todo el rato el tema (&lsquo;Cuidado, a ver si van a volver a hacer con esta bici como con la que se la llevaron, etc&eacute;tera'), el ni&ntilde;o no va a poder dejar eso en el caj&oacute;n de las cosas que no duelen. De hecho, yo suelo decir que esta historia es para ni&ntilde;os peque&ntilde;os y para adultos con s&iacute;ndrome de Di&oacute;genes emocional. Nos cuesta mucho dejar las cosas atr&aacute;s, y son cosas que al final se te enquistan y acaban en una contractura muscular, o haciendo que no respires bien&hellip;&rdquo;, explica la autora.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La mochila emocional</h2><p class="article-text">
        Entre tantos libros en torno a las emociones, para Guti&eacute;rrez, la lecci&oacute;n que proclama el suyo tiene una especial importancia en la sociedad actual: &ldquo;Somos unos cuantos los que llevamos una mochila emocional pesada. Y lo corroboran las cifras acerca de la cantidad de gente que tiene ansiedad, que tiene trastornos... En Espa&ntilde;a somos el pa&iacute;s m&aacute;s medicado para dormir, por ejemplo. Seguramente, hay un porcentaje de cosas que no estamos soltando y podr&iacute;amos soltar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo tengo una teoría, y es que no les estamos preparando para el mundo real. Los críos tienen que saber que hay gente mala en el mundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nahir Gutiérrez</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la literatura infantil actual, pese a que se trata el tema de la muerte, por ejemplo (lo hace la propia Guti&eacute;rrez en su libro <em>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; g&uuml;elita Queta?</em>), muchas de las historias parecen estar cada vez m&aacute;s vac&iacute;as de la complejidad de la verdad, de la vida real. De hecho, ver en ellas un villano es ya <em>rara avis</em>, y si lo hay, siempre tiende a tener una gran excusa para justificar sus fechor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo tengo una teor&iacute;a, y es que no les estamos preparando para el mundo real. Los cr&iacute;os tienen que saber que hay gente mala en el mundo. Y que hay cosas que no queremos que pasen y pasan, como la guerra. Esa realidad no se la puedes escamotear a los ni&ntilde;os&rdquo;, opina Guti&eacute;rrez. &ldquo;Considerar a los ni&ntilde;os ciudadanos de segunda, seres menos inteligentes, es un error de base. Es como la costumbre de pedir el men&uacute; infantil: tu hijo es una persona como otra cualquiera. Si le acostumbras a comer <em>nuggets </em>de pollo y macarrones, no le vas a educar el paladar. Pasa lo mismo en la literatura, no hay que d&aacute;rselo todo hecho. Como autora, debes confiar y dejar que ellos mismos lleguen a una conclusi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un armario parlante en el que guardar las emociones</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El libro infantil &#039;El cajón de las cosas que no duelen&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es Robusto Ropero Picaporte, &lsquo;armario de alta gama&rsquo;, quien se encarga de poner a disposici&oacute;n de Sim&oacute;n, el ni&ntilde;o protagonista, &lsquo;el caj&oacute;n de las cosas que no duelen&rsquo;. Lo hace de una forma tan atildada que termina siendo c&oacute;mica, una sensaci&oacute;n en la que tienen mucho que ver las divertidas ilustraciones de Iv&aacute;n Har&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El reto era conseguir que Robusto fuese un armario que resultase cre&iacute;ble, pero al que, a la vez, se le cogiese cari&ntilde;o&rdquo;. El armario &lsquo;vivo&rsquo; de <em>La Bella y la Bestia</em> fue su primera inspiraci&oacute;n, aunque al final, Robusto acab&oacute; pareci&eacute;ndose m&aacute;s a los forzudos de circo de los a&ntilde;os 40.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su interior, sin embargo, es el de un armario al uso. Solo que lo que guarda dentro Robusto son peque&ntilde;os universos emocionales: &ldquo;Reflejar las emociones es complej&iacute;simo, porque intentas no caer en cosas manidas. La alegr&iacute;a est&aacute; representada como un caj&oacute;n que realmente es un auto de choque de cristal porque, muchas veces, los ni&ntilde;os tienen esa particularidad de que, cuando est&aacute;n muy contentos, cogen much&iacute;sima velocidad y luego, al final, acaban llorando. Es muy transparente. Es imposible no demostrar que est&aacute; alegre, pero, por otra parte, tambi&eacute;n es muy fr&aacute;gil. Quer&iacute;a utilizar esa peque&ntilde;a dualidad&rdquo;, explica Har&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El texto dice que el colgador de la ira hay que ventilarlo, y yo lo asemejé con ese olor así como un poco profundo y desagradable que tiene el pescado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iván Harón</span>
                                        <span>—</span> Ilustrador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el miedo, por ejemplo, el ilustrador no plasma un fantasma, sino una videoconsola rota (&iquest;qu&eacute; puede ser m&aacute;s terror&iacute;fico para un ni&ntilde;o?), y la ira est&aacute; simbolizada por un personaje con forma de raspa de pescado: &ldquo;Representa a estas personas que se nos cruzan a todos por la vida y est&aacute;n amargad&iacute;simas. El texto dice que el colgador de la ira hay que ventilarlo, y yo lo asemej&eacute; con ese olor as&iacute; como un poco profundo y desagradable que tiene el pescado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los cuentos &lsquo;para&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En un panorama saturado de t&iacute;tulos bienintencionados destinados a gestionar las emociones, los autores de este libro consideran que se diferencian en algo clave: ellos no tienen solo vocaci&oacute;n did&aacute;ctica; tienen, sobre todo, una historia. &ldquo;Quer&iacute;amos hablar de un ni&ntilde;o que no sabe c&oacute;mo gestionar lo que le pasa, algo que le sucede muchas veces tambi&eacute;n a los adultos. Tanto Robusto como Sim&oacute;n van creciendo y van evolucionando a lo largo del cuento, porque Robusto realmente cree que es un tipo superpreparado, que es el mejor de los mejores, y no entiende lo que le est&aacute; pasando a Sim&oacute;n, porque &eacute;l est&aacute; acostumbrado a gestionar las emociones de los adultos. Nos gustaba plantear esa especie de contraste entre un personaje y otro, pero sin poner el foco en hablar de una emoci&oacute;n concreta y c&oacute;mo gestionarla: quer&iacute;amos contar una historia&rdquo;, resume Har&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Queríamos hablar de un niño que no sabe cómo gestionar lo que le pasa, algo que le sucede muchas veces también a los adultos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">I. Harón</span>
                                        <span>—</span> Ilustrador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Le&iacute; un art&iacute;culo de prensa que me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n, que hablaba de los cuentos infantiles &lsquo;para&rsquo;. Son cuentos a los que se les ven las costuras, y ahora te hablo como madre: m&aacute;s que nada, son libros de instrucciones, que est&aacute;n muy bien para los microondas, pero no para los ni&ntilde;os. De hecho, ellos son los primeros que les ven las costuras, y ya les dejan de hacer gracia. Los ni&ntilde;os no tienen un pelo de tontos&rdquo;, reflexiona, por su parte, Guti&eacute;rrez. &ldquo;Lo importante es que los ni&ntilde;os se lo pasen bien con un cuento, que se r&iacute;an&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y con el suyo se r&iacute;en, tal y como ha experimentado Guti&eacute;rrez en las presentaciones. Y, tambi&eacute;n, encuentran el contexto perfecto para expresar lo que sienten: &ldquo;Hicimos un taller en la Feria del Libro en el que invit&aacute;bamos a los ni&ntilde;os a decir las cosas que quer&iacute;an dejar atr&aacute;s, y en un momento dado, les pregunt&aacute;bamos por la emoci&oacute;n del miedo. &lsquo;&iquest;A qu&eacute; ten&eacute;is miedo?&rsquo;, les dije, y, de pronto, se levant&oacute; una ni&ntilde;a muy peque&ntilde;a y dijo: &lsquo;Yo tengo miedo a la muerte&rsquo;. Su madre se qued&oacute; tiesa, era una cosa que nunca hab&iacute;a dicho en casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la autora, es en ese tipo de confesiones donde radica la importancia del cuento nocturno. Pero hay que estar a la altura del momento, pues, en su opini&oacute;n, los ni&ntilde;os exigen de nosotros la verdad, no respuestas edulcoradas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/nahir-gutierrez-escritora-crios-hay-cosas-no-queremos-pasen-pasan_1_12342904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 May 2025 20:25:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nahir Gutiérrez, escritora: “Los críos tienen que saber que hay cosas que no queremos que pasen y pasan”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Menores,Literatura,Literatura infantil,Cuentos,Cuentos infantiles,Crianza,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andrea Ros: "Tenemos que aceptar que nuestros hijos van a sufrir, y sufrir no es traumático"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/andrea-ros-aceptar-hijos-sufrir-sufrir-no-traumatico_1_12145066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/564dbf38-897e-4d8f-b449-e64b0cedb077_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114439.jpg" width="1095" height="616" alt="Andrea Ros: &quot;Tenemos que aceptar que nuestros hijos van a sufrir, y sufrir no es traumático&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La divulgadora tras la popular cuenta @madremente, aborda en su ensayo 'Comadres. El secreto era estar juntas' (Destino) debates como el de la crianza respetuosa (¿para quién?), la ansiedad de las madres millennial ante la idea de 'traumatizar' a los hijos o la importancia de la amistad en esta etapa vital</p><p class="subtitle">En primera persona - Mi experiencia criando a una niña con un hombre 14 años mayor que yo: recae todo sobre mí, estoy agotada
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las madres? &iquest;C&oacute;mo est&aacute;n las madres? Andrea Ros, que es actriz, activista, fundadora de El refugi de las mares y divulgadora (en la popular cuenta de Instagram @<a href="https://www.instagram.com/madremente/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">madremente</a> y en el p&oacute;dcast <em>El secreto de las madres)</em>, se lo pregunta en su segundo ensayo, <em>Comadres. El secreto era estar juntas </em>(Destino, 2025).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El volumen, breve y contundente, aporta su experiencia &iacute;ntima como madre y acompa&ntilde;ante de otras madres, poniendo sobre la mesa debates como el de la crianza respetuosa (respetuosa, &iquest;para qui&eacute;n?), la ansiedad que sentimos las madres <em>millennial</em> (constantemente angustiadas ante la idea de 'traumatizar' a nuestros hijos) o la importancia casi adolescente de la amistad en esta etapa vital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de ello, Ros radiograf&iacute;a la precaria situaci&oacute;n de la maternidad actual en Espa&ntilde;a, y aporta soluciones concretas para mejorar su estado: mayor n&uacute;mero de matronas, actualizaci&oacute;n del personal sanitario en salud mental y lactancia, ampliaci&oacute;n y universalizaci&oacute;n del permiso de maternidad, retribuci&oacute;n del cuidado de los menores, redise&ntilde;o de las ciudades&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro hablas de la exigencia a la que se someten las madres </strong><em><strong>millennial</strong></em><strong>, y tengo un ejemplo reciente: me he pasado tres d&iacute;as sin dormir, d&aacute;ndole vueltas y vueltas a si ser&eacute; buena madre solo porque estoy pensando en cambiar a mi hijo de colegio&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, es que es un sinvivir, estamos todas igual. Somos una generaci&oacute;n a la que se nos dijo que si estudi&aacute;bamos mucho nos iba a ir bien, entonces, &iquest;c&oacute;mo quieren que afrontemos la maternidad? Pues estudiando mucho, y sobrepensando mucho, y analizando mucho, y viendo todos los pros y los contras. Adem&aacute;s, somos una generaci&oacute;n superansiosa, que se imagina todos los escenarios en los que la cosa va a ir mal antes que en los que puede ir bien.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, las madres que hemos le&iacute;do tanto, nos pensamos que somos las culpables de todo, que somos las que vamos a hacer m&aacute;s da&ntilde;o a nuestros hijos con nuestras decisiones. Y no todas las decisiones hacen da&ntilde;o. O sea, que algo impacte en tu vida no quiere decir que sea traum&aacute;tico. Entonces, s&iacute;, claro, si se cambia de cole, pues se va a acordar, pero eso no tiene por qu&eacute; ser traum&aacute;tico <em>per se</em>: no todo es culpa nuestra. Ellos tienen una vida, y han venido a que les pasen cosas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La crianza respetuosa no se basa en evitar el malestar, sino en poder estar ahí cuando estén mal. Yo creo que tenemos que aceptar que nuestros hijos van a sufrir, y sufrir no es traumático</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las madres <em>millennials</em> tenemos que aflojar con eso. No podemos meter a nuestros hijos en una bola de cristal y que no les pase nunca nada. La crianza respetuosa no se basa en evitar el malestar, sino en poder estar ah&iacute; cuando est&eacute;n mal. Yo creo que tenemos que aceptar que nuestros hijos van a sufrir, y sufrir no es traum&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llorar, que te rompan el coraz&oacute;n, que tengas nostalgia, todo esto son emociones necesarias para el desarrollo. Porque, si no, &iquest;qu&eacute; van a hacer cuando sean mayores y sientan todo eso? Crianza respetuosa no es que el ni&ntilde;o est&eacute; ri&eacute;ndose todo el d&iacute;a. Es que tenga recursos para hacer algo con sus emociones, que es lo que nosotras no tenemos, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Claro, hemos estudiado tanto que luchamos por matricular a nuestros hijos en colegios superrespetuosos y nos da pavor llevarlos luego 'al sistema'. Con todo lo que hemos le&iacute;do sobre lo que es mejor para ellos, &iquest;c&oacute;mo vamos a hacer eso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Te entiendo perfectamente. Pero tambi&eacute;n te dir&eacute; que la crianza es como una siembra. O sea, que hay que ir sembrando y confiar en que lo que hacemos va a tener un impacto. No necesitan lo mismo cuando tienen tres a&ntilde;os que cuando tienen siete. Y una buena madre es aquella que va adaptando lo que da a sus hijos en funci&oacute;n de sus necesidades. Si t&uacute; a un ni&ntilde;o de siete a&ntilde;os que necesita sociabilizar, lo sigues dejando en un sitio que es superrespetuoso, pero que son tres ni&ntilde;os y sin recursos&hellip; Lo bueno de la maternidad es poder seguir adapt&aacute;ndonos a cada etapa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos pasa tambi&eacute;n es que tenemos etapas de duelo. Entonces, como no nos sabemos hacer cargo de nuestro duelo, lo ponemos en nuestros hijos: &ldquo;Pobrecito, que lo estoy cambiando de cole&rdquo;. Ya, pero lo que sucede tambi&eacute;n es que yo tengo que hacer el duelo de que mi hijo ya no es un beb&eacute;, que necesita otras cosas, que ya no me necesita a m&iacute; tanto, que necesita otro tipo de sociabilizaci&oacute;n. A m&iacute; es lo que m&aacute;s me ha dolido de la maternidad, pero, a la vez, lo que m&aacute;s feliz me est&aacute; haciendo: aprender a ir d&aacute;ndole cuerda y a ir adaptando lo que necesita. Y haciendo esos microduelos de, mira, pues ya no es un beb&eacute;. Pues mira, ya no toma teta, ya no duerme conmigo, o ya no me pide ayuda cuando se cae&hellip;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/25e6b55f-2397-4f4d-89e7-c6c3a3c1d5eb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Lo dices en el libro: que se escribe mucho de cuando los ni&ntilde;os son beb&eacute;s, pero no tanto de cuando crecen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo estoy con mucha necesidad de esta etapa y no estoy encontrando gran cosa, porque parece que hay un salto. Se habla de 0 a 6, y luego, de la adolescencia, y en medio hay como una especie de limbo. Pero a m&iacute; es una etapa que me parece fascinante. La he metido un poco en el libro: aunque no me gusta hablar de la intimidad de mis hijos, s&iacute; que he puesto un poco qu&eacute; es lo que me sucede personalmente con estos nuevos retos. Pero s&iacute; que siento que falta literatura, que las mujeres tenemos que seguir hablando de maternidad m&aacute;s all&aacute; del 0-3, porque hay un mundo muy complejo. Y tambi&eacute;n necesitamos hacer un debate sobre qu&eacute; significa 'respetuoso'.
    </p><p class="article-text">
        Respetuoso no significa 'suave': el respeto tiene que ver con tratar al otro con dignidad. A partir de aqu&iacute;, &iquest;qu&eacute; es respetuoso? Creo que tenemos que tener este debate, porque que una madre ponga sus l&iacute;mites para cubrir sus necesidades tambi&eacute;n es respetuoso. Si no, &iquest;la crianza respetuosa para qui&eacute;n? &iquest;Para el beb&eacute;, solo?&nbsp;La crianza respetuosa es para nosotras tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>Comadres</strong></em><strong>, dices, de hecho, que te parece importante que, como madres, nos apoderemos de la rabia y les quitemos a los gritos la mala prensa que tienen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que gritar no es maltratar: no te llegar&iacute;as a imaginar la cantidad de maltrato infantil que hay sin gritos, lo doloroso que puede ser que un padre insulte a su hijo, menosprecie a su hijo o ignore a su hijo sin necesariamente estar gritando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El grito no va ligado a la violencia. Que yo grite para que mi hijo no cruce en rojo, o porque estoy harta de repetir las cosas, o que grite 'basta' no es violencia; es un l&iacute;mite. Evidentemente, si me desbordo, les voy a pedir perd&oacute;n, pero es que a veces hace falta desbordarse, porque si no, &iquest;c&oacute;mo les vas a explicar que su desborde es correcto? Estamos validando las emociones de nuestros hijos, pero ignorando las nuestras, como si fu&eacute;ramos seres de luz y no nos enfad&aacute;semos nunca.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Estamos validando las emociones de nuestros hijos, pero ignorando las nuestras, como si fuéramos seres de luz y no nos enfadásemos nunca</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Obviamente, si le grito &ldquo;eres tonto&rdquo;, pues ah&iacute; estamos hablando de violencia. Pero es que yo no hablo de ese tipo de gritos. Todas gritamos en el d&iacute;a a d&iacute;a, todo el tiempo: cuando nos sorprendemos, cuando nos asustamos, cuando nos ponemos contentas. O sea, el grito forma parte de la expresi&oacute;n. Entonces, demonizar una forma de expresi&oacute;n nos acaba encorsetando. El tema es qu&eacute; hago con el grito, si lo uso para menospreciar o no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablas en el libro de la maternidad como adolescencia, como momento de reconfiguraci&oacute;n de una misma. Ahora, en vez de ser emos, o punks, nos hacemos de la tribu de la educaci&oacute;n respetuosa y miramos mal a cualquiera que se salga de ah&iacute;&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todas pasamos por esta ambivalencia y por estas contradicciones, que es por lo que me parece interesante hablar de todo esto. Creo que necesitamos tener este debate inc&oacute;modo, de qu&eacute; significa un grito, de si gritar est&aacute; bien o mal, porque, si no, tenemos a las madres completamente encorsetadas, dici&eacute;ndole a su hijo: &ldquo;Amor, por favor, no metas los dedos en el enchufe&rdquo;. Es que eso no es un l&iacute;mite.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que hago con la rabia es otro tema, pero la rabia es mía. Nos hemos quedado solo en la ternura, pero tienen que poder convivir las dos cosas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si yo le quiero explicar a mis hijos que la rabia tambi&eacute;n les pertenece, primero tengo que apropiarme yo de ella, porque la rabia no es violencia <em>per se</em>, es una emoci&oacute;n. Lo que hago con la rabia es otro tema, pero la rabia es m&iacute;a. Adrienne Ritz ya dec&iacute;a en el 75, cuando public&oacute; <em>Nacemos de Mujer, </em>que la maternidad es c&oacute;lera y ternura. Nos hemos quedado solo en la ternura, pero tienen que poder convivir las dos cosas, porque si no, hay una parte de nosotras que no se est&aacute; expresando nunca: acabamos encerradas en nosotras mismas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n es cierto que quiz&aacute; las que hacemos todas estas reflexiones en torno a la infancia, a la educaci&oacute;n respetuosa, etc&eacute;tera, estamos en una burbuja.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, depende del tiempo que tengas libre, porque si est&aacute;s precarizada, tienes tres empleos y est&aacute;s cuidando de tu madre tambi&eacute;n, pues igual no piensas tanto. A veces, pensar es un privilegio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con una generaci&oacute;n como la nuestra criando, &iquest;c&oacute;mo crees que ser&aacute;n nuestros hijos cuando sean padres?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a pensar que ser&aacute;n personas que tendr&aacute;n m&aacute;s herramientas para gestionar sus emociones, y eso les va a hacer autom&aacute;ticamente mejores. No s&eacute; si lo conseguiremos, porque en una generaci&oacute;n no se puede cambiar tantas cosas, pero s&iacute; que es lo que me gustar&iacute;a que pasara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Andrea Ros en El refugi de las mares.                            </span>
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        <strong>El libro gira en torno a las comadres, a las mujeres que comparten maternidad contigo, con las que se forman unas amistades muy intensas, muy parecidas a las de la adolescencia. Hablas de c&oacute;mo, cuando estamos entre comadres, nos </strong><em><strong>aflojamos</strong></em><strong>, nos tranquilizamos, estamos en paz, hasta el punto de que esta relaci&oacute;n se siente a veces m&aacute;s poderosa que la que tienes con tu pareja en ese momento.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es que la monogamia, como estructura, nos provoca esperarlo todo de una misma persona, y&nbsp; eso no funciona. Entonces, puedes tener una pareja espl&eacute;ndida &ndash;yo tengo una incre&iacute;ble&ndash;, pero hay cosas que me gusta hablar con mis amigas, porque solo me siento entendida con ellas, con mis iguales. Eso no significa que la pareja est&eacute; mal, significa que hay cosas que quiero vivir con otra gente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, mantener una pareja mon&oacute;gama no tiene nada que ver con tener espacios para otras muchas personas, aunque no tengas relaciones sentimentales con ellas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, es que para m&iacute; no tiene nada que ver la monogamia como estructura con los pactos mon&oacute;gamos con tu pareja. Pero lo que dice la estructura mon&oacute;gama es que hay una jerarqu&iacute;a donde est&aacute; tu marido arriba y el resto de gente, abajo. Podemos ser cr&iacute;ticas con esta estructura sin dejar de tener pactos mon&oacute;gamos si eso es lo que deseamos, teniendo en cuenta que esta estructura nos lleva a lugares un poco chungos en los que estamos completamente solas con una persona m&aacute;s. Y criar entre dos es horrible: hace falta m&aacute;s gente: abuelos, amigas, t&iacute;as&hellip; hace falta m&aacute;s m&uacute;sculo, m&aacute;s red.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro dices que la falta de corresponsabilidad es violencia de g&eacute;nero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y no hablo solo de la falta de corresponsabilidad en la pareja: hablo de una falta de corresponsabilidad social, que empuja a las madres a estar m&aacute;s enfermas, a tener m&aacute;s problemas de salud mental, a posponer sus tratamientos. Hay mujeres que se est&aacute;n meando encima despu&eacute;s del parto y no van al fisio porque no tienen dinero, o no tienen tiempo porque est&aacute;n con sus hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La falta de corresponsabilidad de la pareja y social empuja a las madres a estar m&aacute;s locas, m&aacute;s solas, mucho m&aacute;s enfermas y sobre todo, desquiciadas y desbordadas. Sobrecarga a las mujeres de tal forma que impacta en su vida.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">No hablo solo de la falta de corresponsabilidad en la pareja: hablo de una falta de corresponsabilidad social, que empuja a las madres a estar más enfermas, a tener más problemas de salud mental, a posponer sus tratamientos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto tambi&eacute;n lo reivindican las <em>kellys</em>, que hablan de c&oacute;mo el cuidado impacta en su cuerpo, de c&oacute;mo tienen las rodillas, de c&oacute;mo tienen la espalda. Solo hay que ver a nuestras abuelas, solo hay que ver c&oacute;mo est&aacute;n los cuerpos de las que cuidan: m&aacute;s enfermos que los de las que no cuidan. Entonces, s&iacute;, claro: es violencia de g&eacute;nero porque solo est&aacute; afectando a una parte de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este sentido, te preguntas ad&oacute;nde van las madres, y lo ejemplificas con el relato de esa madre que ves en la calle y que, cuando te fijas, te das cuenta de que solo est&aacute; dando vueltas y vueltas con el carrito&hellip; Especialmente cuando nuestros hijos son beb&eacute;s, no hay lugares p&uacute;blicos a los que ir con ellos: no los puedes llevar a un parque, porque hay ni&ntilde;os m&aacute;s mayores que les pueden hacer da&ntilde;o y porque, normalmente, est&aacute;n a pleno sol. No los puedes llevar a una cafeter&iacute;a, porque no tienen espacio donde moverse y jugar sin molestar&hellip;&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese es el problema, que las madres salimos de casa para que nos d&eacute; el aire, pero no tenemos ad&oacute;nde ir. Y eso es lo que tenemos que empezar a pedir, que no se cubra la maternidad solo en el &aacute;mbito sanitario: hay que cubrir la maternidad en el &aacute;mbito social. &iquest;Qu&eacute; hacen las madres? &iquest;D&oacute;nde van las criaturas? No podemos asumir que, como hemos inventado los colegios, las criaturas ya est&aacute;n cubiertas. Hay muchas horas en el d&iacute;a, hay muchas cosas que hacer, y las criaturas tienen que poder ocupar los espacios.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, ser&iacute;a buena idea preguntarse qui&eacute;n idea los parques. Hace falta otro tipo de arquitectura, otro tipo de mirada. Para eso, es muy interesante leer a Tonucci, que ha dedicado toda su vida a hablar sobre c&oacute;mo las ciudades deber&iacute;an abrazar la infancia. Pero, para eso, tendr&iacute;an que cambiar diametralmente, porque est&aacute;n hechas solo para producir, no est&aacute;n hechas para la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es cierto, pero Tonucci escribi&oacute; su primer libro en los 70: ha dado tiempo a leerlo. Y en el libro haces otras muchas reivindicaciones que ya se llevan d&eacute;cadas pidiendo: la introducci&oacute;n de m&aacute;s matronas en el sistema sanitario; la eliminaci&oacute;n de la violencia obst&eacute;trica; la extensi&oacute;n del permiso de maternidad&hellip; &iquest;Por qu&eacute; desde el poder se hace tan poco para cambiar todo esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo siguen viendo como un tema menor. Pero, por suerte, cada vez tenemos m&aacute;s pol&iacute;ticas que se est&aacute;n metiendo en ello, como Ione Belarra, que se parte la cara por cambiar los derechos de las madres. Es la &uacute;nica diputada que ha llevado al Congreso la opci&oacute;n de alargar el permiso de maternidad nueve meses para poder sostener la exterogestaci&oacute;n. O sea, es una pol&iacute;tica que est&aacute; hablando de exterogestaci&oacute;n en el Congreso. Entonces, hay gente. Lo que pasa es que es gente a la que medi&aacute;ticamente se est&aacute; callando y destruyendo, porque sus discursos no interesan. Lo que le interesa al sistema es que sigamos cuidando gratis, porque as&iacute; es como se sostiene. Yo propongo, por ejemplo, que se retribuya el cuidado de los ni&ntilde;os, que luego ser&aacute;n los que pagar&aacute;n las pensiones de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, hablas tambi&eacute;n de &ldquo;la trampa de la conciliaci&oacute;n&rdquo;: asumimos que todo el mundo tiene una carrera que quiere proteger, cuando realmente no tiene por qu&eacute; ser as&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. De hecho, la mayor&iacute;a de gente no tiene una carrera laboral, tiene un empleo. Entonces, asumir que todo el mundo quiere volver a su empleo a las 16 semanas y separarse de su beb&eacute; para trabajar durante 12 horas para otra persona, es sencillamente mentira.
    </p><p class="article-text">
        Claro que hay gente que tiene carrera laboral, y claro que, obviamente, hay que proteger a esas mujeres para que sigan tirando para adelante, pero no podemos asumir que eso es la realidad de todas. Hay mucha gente que no quiere volver a trabajar a las 16 semanas, y ese derecho deber&iacute;a poder estar, igual que existe en otros lugares. No estamos pidiendo la luna:&nbsp; en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos tienen bajas de entre nueve meses y un a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es la gran paradoja: la preocupaci&oacute;n pol&iacute;tica es que las mujeres no tengan hijos, pero, a la vez, tal y como est&aacute; montado el sistema, es una aut&eacute;ntica locura ponerse a tener hijos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ser madre es un poco arriesgado para tu vida, la verdad. A nivel de salud mental lo es, por poner un ejemplo. Las propuestas del libro de las que hablabas tienen que ver con eso: si os interesa que sigan naciendo ni&ntilde;os, lo que hay que hacer son estas cosas, porque es lo que va a mejorar realmente la calidad de vida de las madres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como sociedad, &iquest;qu&eacute; tenemos que hacer para que estas propuestas se hagan realidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seguir hablando de esto, que est&eacute; en el debate p&uacute;blico. Que tengamos conversaciones sobre el tema y que la gente se enfade mucho. Que suceda como ha pasado con el feminismo, que hasta que no ha estado en boca de todo el mundo no ha habido cambios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/andrea-ros-aceptar-hijos-sufrir-sufrir-no-traumatico_1_12145066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Mar 2025 21:44:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andrea Ros: "Tenemos que aceptar que nuestros hijos van a sufrir, y sufrir no es traumático"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Madres,Padres,Niños,Menores,Maternidad,Paternidad,familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He estado seis meses usando una cinta de andar mientras trabajo y esto es lo que ha cambiado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinta-de-andar-mientras-trabajas_129_11980718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebcc94db-1968-46fe-aa6e-c95bb8bf9db7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="He estado seis meses usando una cinta de andar mientras trabajo y esto es lo que ha cambiado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siento que el esfuerzo mental que he hecho a lo largo de la jornada tiene asimismo un correlato físico, y no que mi cerebro está agotado pero mi cuerpo está simplemente aburrido de estar sentado, incómodo y dolorido</p><p class="subtitle">El rincón de pensar - No solo se hace camino al andar</p></div><p class="article-text">
        Mi hermano, fisioterapeuta, es mi gur&uacute; deportivo. Fue &eacute;l quien me convenci&oacute; de que empezase a practicar <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ejercicios-fortalecer-musculatura-partir-50-anos_1_11762497.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicio de fuerza</a> para que pudiese valerme por m&iacute; misma en la vejez, el que me aconsej&oacute; tomar creatina (combin&aacute;ndola con el entrenamiento) para evitar la p&eacute;rdida de densidad &oacute;sea cuando llegase la menopausia. Y tambi&eacute;n el que, cuando reform&eacute; mi despacho, me sugiri&oacute; sustituir mi mesa por una elevable&hellip; y mi silla por una cinta de andar.
    </p><p class="article-text">
        En realidad yo no ten&iacute;a silla, sino una pelota de pilates (el &uacute;nico 'asiento' que no me hac&iacute;a sentir molesta tras pasar mucho rato frente al ordenador) pero aun as&iacute;, me pareci&oacute; un cambio interesante. Me puse a investigar: la recomendaci&oacute;n general aconseja dar unos 10.000 pasos al d&iacute;a &mdash;o, lo que es lo mismo, andar en torno a siete kil&oacute;metros, o alrededor de 80 minutos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo, viviendo en el campo (paradojas de la vida) no puedo ir caminando al supermercado, a la farmacia o al colegio de mi hijo: tengo que hacerlo todo en coche. Y, siendo como soy una adulta que depende del sistema capitalista para sobrevivir, tampoco tengo tiempo para darme cada d&iacute;a largos paseos por el bosque (aunque ser&iacute;a id&iacute;lico). Pronto, lo de la cinta, que en principio me horrorizaba por sonar a algo que te animar&iacute;an a hacer desde esos perfiles que te exhortan a <a href="https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">levantarte a las cinco de la ma&ntilde;ana</a> para aprovechar al m&aacute;ximo el d&iacute;a, se perfilaba como la ocasi&oacute;n perfecta de matar dos p&aacute;jaros de un tiro: trabajar y ejercitarme a la vez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 35% de la población entre 15 y 69 años no alcanza el nivel de actividad física saludable recomendado por la OMS</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/hay-caminar-10-000-pasos-dia_1_11929644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La cifra de los 10.000 pasos</a>, no obstante, no est&aacute; escrita en piedra. De hecho, se remonta a una campa&ntilde;a de salud para animar a sus ciudadanos a moverse m&aacute;s, lanzada por Jap&oacute;n con motivo de los Juegos Ol&iacute;mpicos de 1964, celebrados en Tokio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los japoneses no iban muy desencaminados con el consejo, pues se sabe que andar es un buen medidor de la salud presente y futura. Seg&uacute;n un metaan&aacute;lisis llevado a cabo por la <a href="https://secardiologia.es/blog/14481-cuantos-pasos-debemos-realizar-diariamente-para-disminuir-la-mortalidad-en-poblacion-general-cuanto-mas-mejor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Cardiolog&iacute;a</a>, caminar al menos 3.967 pasos diarios puede reducir el riesgo de muerte por cualquier causa. Con 2.337 pasos al d&iacute;a, ya podr&iacute;amos estar disminuyendo el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares. Cada 1.000 pasos adicionales se asocian con una reducci&oacute;n del 15% en el riesgo de mortalidad por cualquier causa.
    </p><p class="article-text">
        Parecen exigencias bajas, pero en Espa&ntilde;a, hombres y mujeres refieren que pasan la mayor parte de la jornada laboral (que ocupa ocho horas cada d&iacute;a) <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/pasas-horas-sentado-cinco-cosas-puedes-anadir-actividad-dia-dia_1_11950645.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentados</a>, y lo hacen en proporciones similares (38%). Respecto al tiempo libre, tambi&eacute;n el 38% de la poblaci&oacute;n de 15 y m&aacute;s a&ntilde;os lo ocupa de forma casi completamente sedentaria. De hecho, el 35% de la poblaci&oacute;n entre 15 y 69 a&ntilde;os no alcanza el nivel de actividad f&iacute;sica saludable recomendado por la OMS, seg&uacute;n datos de la &uacute;ltima <a href="https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/encuestaNacional/encuestaNac2017/ACTIVIDAD_FISICA.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta Nacional de Salud espa&ntilde;ola</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto, en resumidas cuentas, quiere decir que pasamos sentados muchas m&aacute;s horas de las que debi&eacute;ramos, siendo hom&iacute;nidos dise&ntilde;ados para estar en cierto movimiento. De hecho, la <a href="https://www.who.int/es/news/item/26-06-2024-nearly-1.8-billion-adults-at-risk-of-disease-from-not-doing-enough-physical-activity" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OMS</a> advierte de que el sedentarismo, &ldquo;una amenaza silenciosa para la salud global&rdquo;, aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, as&iacute; como <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/bebidas-azucaradas-asocian-diez-nuevos-casos-diabetes-tipo-2-mundo_1_11940059.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diabetes tipo 2</a>, demencia y ciertos tipos de c&aacute;ncer, incluyendo el de mama y el de colon.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mero hecho de pasar a escribir de pie ya cambia bastante la sensación habitual, pero hacerlo andando añade cierta capa de inestabilidad a todo el asunto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bien, no necesitaba m&aacute;s informaci&oacute;n: estaba convencida de que deb&iacute;a caminar hacia la inmortalidad. Compr&eacute; una cinta est&aacute;ndar, que no tuviese ninguna parte alta que interfiriera con la mesa (las venden por alrededor de 150 euros), un tablero grande de madera y unas <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/escritorios-de-pie-beneficios_1_10569299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patas que pudieran elevarse</a> y bajarse electr&oacute;nicamente (por unos 200 euros). Ya estaba preparada para combatir la enfermedad y la muerte paso a paso.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7141182173645638955"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Las ventajas inesperadas de caminar mientras trabajas</strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n compruebo al subirme a la cinta para trabajar, la primera impresi&oacute;n puede resultar algo vertiginosa. El mero hecho de pasar a escribir de pie ya cambia bastante la sensaci&oacute;n habitual, pero hacerlo andando a&ntilde;ade cierta capa de inestabilidad a todo el asunto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, pasa r&aacute;pido: para empezar, porque puedes ajustar la rapidez de los pasos hasta situarla exactamente donde te resulte c&oacute;modo, de manera que se puede comenzar por el nivel m&aacute;s bajo e ir aument&aacute;ndolo con las semanas si lo necesitas. Para seguir porque, en realidad, camino con un extra de solidez en comparaci&oacute;n con lo habitual, pues tengo los antebrazos apoyados en la mesa para poder manejar el teclado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al principio, sobre la cinta, me siento m&aacute;s segura llevando a cabo tareas sencillas como responder e-mails. Pronto, sin embargo, el dinamismo, la ligereza de andar mientras escribo, me cautiva. Me siento como una suerte de <em>fl&acirc;neuse</em>: una mujer con los pasos perdidos, pero la cabeza activamente ocupada en sus pensamientos.
    </p><p class="article-text">
        Se dice de los <em>fl&acirc;neurs</em> que eran hombres que paseaban sin rumbo, atentos a las vicisitudes de la ciudad y lo que esta pudiera depararle en forma de inspiraci&oacute;n. La figura se populariz&oacute; en el Par&iacute;s del XIX, por lo que la palabra <em>fl&acirc;neuse</em>, su femenino, no se utilizaba en realidad, pues las mujeres rara vez pod&iacute;an darse a ese feliz caminar por caminar, que en ellas no estaba bien visto. Yo, a pesar de no transitar la ciudad, de que el paisaje fuera sea siempre el mismo, tengo la sensaci&oacute;n de que (como les ocurr&iacute;a a valientes <em>fl&acirc;neuses </em>de la &eacute;poca,<em> </em>como Virginia Woolf o George Sand), mis pasos avivan mis reflexiones: las ideas acuden a mi mente mejor y m&aacute;s r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        Hay una base de verdad en esto: seg&uacute;n explican los investigadores del CSIC Coral Sanfeliu y Jos&eacute; Luis Trejo en <em>El cerebro en movimiento </em>(Los libros de la Catarata, 2024), el ejercicio f&iacute;sico promueve la creaci&oacute;n de neuronas en adultos, e incluso mejora el flujo sangu&iacute;neo en ciertas regiones cerebrales. Es m&aacute;s: se ha demostrado que el cerebro del sujeto en ejercicio funciona de forma diferente al del sujeto sedentario, pues mejora sus capacidades para procesar cantidades de informaci&oacute;n variables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al principio, sobre la cinta, me siento más segura llevando a cabo tareas sencillas como responder e-mails. Pronto, sin embargo, el dinamismo, la ligereza de andar mientras escribo, me cautiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El ejercicio aumenta la capacidad cognitiva tanto en seres humanos como en animales de laboratorio. Concretamente, mejora la ejecuci&oacute;n tanto en pruebas que miden aprendizaje y memoria&nbsp;espacial como no espacial, aprendizaje y memoria de tareas&nbsp;que requieren asociar una recompensa o un castigo con un lugar espec&iacute;fico, la memoria al miedo asociado a un lugar o a un contexto, y la capacidad de discriminar est&iacute;mulos, habilidad que resulta sumamente necesaria en nuestra vida cotidiana&rdquo;, escriben sus autores. &ldquo;Tambi&eacute;n&nbsp;incrementa la capacidad de an&aacute;lisis matem&aacute;tico, as&iacute; como la habilidad ling&uuml;&iacute;stica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Resulta que, m&aacute;s all&aacute; de los beneficios f&iacute;sicos, me encontraba en mis paseos laborales con ciertas ventajas extraordinarias, relacionadas directamente con lo cognitivo. La cosa llega tan lejos que, seg&uacute;n estos investigadores, la mejora del cerebro creada por el ejercicio se transmite a la descendencia. As&iacute;, acorde con los experimentos realizados con ratones, las cr&iacute;as se beneficiar&iacute;an de las ventajas de tener el 'cerebro de deportista' de sus padres incluso si son sedentarias.
    </p><p class="article-text">
        En los d&iacute;as siguientes constato algo m&aacute;s: tengo una agradable sensaci&oacute;n de leve cansancio al terminar la jornada laboral, que, en mi caso, es de unas cinco horas diarias. No estoy todo el rato andando, eso s&iacute;: si en alg&uacute;n momento quiero parar de andar porque me apetece, o porque la menstruaci&oacute;n me pide sentarme y acurrucarme, puedo hacerlo tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esto quiere decir que, por fin, siento que el esfuerzo mental que he hecho tiene asimismo un correlato f&iacute;sico, lo que me produce una cierta sensaci&oacute;n de equilibrio, incluso de paz (que podr&iacute;a estar relacionada tambi&eacute;n con el hecho de que el ejercicio f&iacute;sico tiene efectos antidepresivos y ansiol&iacute;ticos). Es como si percibiera de alguna manera primitiva que justo eso es lo que deber&iacute;a sentir, y no que mi cerebro est&aacute; agotado pero mi cuerpo est&aacute; simplemente <em>aburrido</em> de estar sentado, inc&oacute;modo y dolorido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A pesar de no transitar la ciudad, de que el paisaje fuera sea siempre el mismo, tengo la sensación de que (como les ocurría a valientes flâneuses como Virginia Woolf o George Sand) mis pasos avivan mis reflexiones: las ideas acuden a mi mente mejor y más rápido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De esta manera, cuando termino de trabajar y quiero tumbarme un rato a ver una serie, por ejemplo, siento que es lo correcto: que estoy cansada a todos los niveles, y debo descansar. Antes, si hac&iacute;a algo as&iacute;, me sent&iacute;a culpable: despu&eacute;s de estar todo el d&iacute;a sentada, &iquest;c&oacute;mo iba a tumbarme a&uacute;n un rato m&aacute;s?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la hora de dormir, me doy cuenta tambi&eacute;n de otro beneficio relacionado con esta nueva pr&aacute;ctica: ahora, conciliar el sue&ntilde;o por la noche (incluso aunque <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">use el m&oacute;vil antes de dormir</a>) me resulta bastante m&aacute;s f&aacute;cil.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo empezar a andar sobre una cinta mientras trabajas</strong></h2><p class="article-text">
        Los amigos que vienen a casa, curiosos ante la disposici&oacute;n de mi estudio, me piden probar a escribir en el ordenador mientras caminan. A algunos no le convence, les parece dif&iacute;cil llevar a cabo las dos tareas a la vez. Tiene sentido. &ldquo;Mantener dos actividades simult&aacute;neas, como es caminar prestando atenci&oacute;n para no salirse de la cinta, y, por otro lado, estar atento al trabajo de ordenador, que puede requerir m&aacute;s o menos atenci&oacute;n, probablemente exija un esfuerzo importante y provoque una fatiga mental considerable, de manera que los tiempos de trabajo deban ser reducidos&rdquo;, explica Miguel Gil S&aacute;nchez, fisioterapeuta y docente en la Universidad de M&aacute;laga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, lo ideal es simultanearlo durante poco tiempo y en tareas menos complejas de ordenador, o hacerlo de manera asincr&oacute;nica, es decir: llevar a cabo durante un tiempo una tarea &ldquo;m&aacute;s de ordenador, m&aacute;s puramente sedentaria, y cada equis tiempo, hacer pausas activas andando en la cinta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, seg&uacute;n explica el fisioterapeuta, la manera ideal de iniciar esta tarea no deber&iacute;a haber sido a lo loco -como, <em>ups</em>, yo he hecho-, sino de esta &uacute;ltima forma: &ldquo;Trabajar sentado, y a partir de los 30-40 minutos, hacer una pausa, y durante un rato, ponerse a caminar en la cinta como reposo activo para el cuerpo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando movemos nuestro sistema cardiocirculatorio, a nuestro cerebro le llega más sangre y más nutrientes, y, por tanto, es más capaz</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Gil Sánchez</span>
                                        <span>—</span> fisioterapeuta y docente en la UMA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una vez que se tenga cierta destreza en la cinta y se sepa qu&eacute; velocidad e inclinaci&oacute;n se tolera, se pueden ir simultaneando primero llamadas telef&oacute;nicas, que no requieren atenci&oacute;n visual en la pantalla, y luego ejecuciones sencillas en el ordenador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todas maneras, para Gil, incluso si solo anduvi&eacute;semos durante las pausas, la mejora en nuestro estado f&iacute;sico y neurol&oacute;gico ya ser&iacute;a significativa. Seg&uacute;n Sanfeliu y Trejo, en efecto, se pueden compensar ocho horas o m&aacute;s de permanecer sentado al d&iacute;a con entre 60 y 75 minutos diarios de actividad f&iacute;sica de intensidad moderada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema de estar en cualquier puesto de trabajo que genere una postura m&aacute;s o menos est&aacute;tica es que genera fatiga muscular y estr&eacute;s articular, y muchas de las estructuras que forman nuestro sistema neuromuscular requieren movimientos para mantenerse en estado &oacute;ptimo. Eso implica que todo lo que suponga aportar movimientos e interrupci&oacute;n de una postura est&aacute;tica dentro de la actividad habitual siempre genera una oportunidad para reducir la fatiga por posturas est&aacute;ticas&rdquo;, explica Gil.
    </p><p class="article-text">
        El profesional conoce tambi&eacute;n las ventajas cognitivas del ejercicio, y establece: &ldquo;Andar en la cinta durante el horario laboral, en periodos de exposici&oacute;n no demasiado amplios, es beneficioso porque activa el sistema cardiocirculatorio y mejora el sistema respiratorio, lo que, a su vez, implica ventajas sobre el procesamiento cerebral: cuando movemos nuestro sistema cardiocirculatorio, a nuestro cerebro le llega m&aacute;s sangre y m&aacute;s nutrientes, y, por tanto, es m&aacute;s capaz&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="6981841930938338566"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Esta mejora cognitiva podr&iacute;a tener beneficios, incluso, para las empresas. &ldquo;Igual que en su d&iacute;a se tom&oacute; conciencia de que fumar es perjudicial y se promovieron cambios sociales, deber&iacute;a pasar lo mismo con las actividades profesionales que requieren estar sentado toda la jornada&rdquo;, afirman Feliu y Trejo, haciendo alusi&oacute;n a las medidas en favor de las pausas activas en las compa&ntilde;&iacute;as. Google, Microsoft y Evernote, por ejemplo, ya <a href="https://www.bbc.com/news/magazine-21076461" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">instalaron en 2013</a> escritorios con cintas de correr en &aacute;reas comunes de sus oficinas para que los empleados puedan usarlas durante un rato antes de volver a su lugar de trabajo habitual, aunque no es una pr&aacute;ctica com&uacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según explica el fisioterapeuta Miguel Gil, la manera ideal de iniciarse es: &#039;Trabajar sentado, y a partir de los 30-40 minutos, hacer una pausa, y durante un rato, ponerse a caminar en la cinta como reposo activo para el cuerpo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una evidencia fuerte de que mantener la misma actividad y la misma postura durante tiempos prolongados reduce la eficiencia de la tarea, minimiza la eficacia y genera mayor fatiga, no solo muscular, sino tambi&eacute;n fatiga cerebral. Por tanto, introducir medidas que impliquen una mayor participaci&oacute;n activa del sistema osteomuscular en tareas que requieren una tarea de desarrollo mental genera una oportunidad para reducir riesgos de salud a las personas y una v&iacute;a de exploraci&oacute;n de qu&eacute; efectos se pueden conseguir en cuanto a beneficios tanto para las empresas como para los trabajadores en t&eacute;rminos de&nbsp;eficiencia, eficacia, resoluci&oacute;n de problemas, etc.&rdquo;, reflexiona Gil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, es cierto: soy m&aacute;s eficiente mientras ando. Me distraigo menos porque me <em>acomodo </em>menos, y el mero hecho de estar activa en lugar de repantigada en la silla hace que mi nivel de actividad mental se incline tambi&eacute;n m&aacute;s hacia la movilidad, hacia una especie de din&aacute;mico flujo de concentraci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nunca es tarde para echarse a andar</strong></h2><p class="article-text">
        Yo, con 37 a&ntilde;os, siento que a&uacute;n tengo <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/como-ponerse-forma-partir-35_1_11963404.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiempo de encaminar mi vida</a> (valga la redundancia) hacia una vejez saludable. Sin embargo, los beneficios de andar, aunque solo sea durante las pausas del trabajo, se pueden cosechar a todas las edades.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recogen los investigadores del CSIC, un estudio llevado a cabo en m&aacute;s de 2.000 hombres de entre 71-93 a&ntilde;os que realizaban&nbsp;actividades poco intensas, como andar al menos 3 kil&oacute;metros&nbsp;diarios, mostr&oacute; que disminu&iacute;a el riesgo de sufrir alzh&eacute;imer en comparaci&oacute;n con andar menos de medio kil&oacute;metro. &ldquo;Es interesante destacar que las actividades f&iacute;sicas de ocio realizadas en edades anteriores, en la d&eacute;cada de los cincuenta, disminuyen el riesgo posterior de sufrir la enfermedad&rdquo;, a&ntilde;aden los profesionales.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, lo importante es empezar, sea cuando sea, pues una prueba cl&iacute;nica repetidamente validada por su capacidad de predecir la esperanza de vida en ancianos es, seg&uacute;n se recoge en<em> El cerebro en movimiento</em>, el an&aacute;lisis de la velocidad al caminar. En este test se mide el tiempo que se tarda en recorrer al paso habitual una distancia de cuatro metros. &ldquo;La velocidad de 1,0 m/s se propone como un estado de envejecimiento m&aacute;s saludable, y con mayor esperanza de vida que el promedio, que estar&iacute;a en los individuos que andan a 0,8 m/s, mientras que andar por debajo de 0,6 m/s indicar&iacute;a problemas de salud, fragilidad y riesgo de muerte prematura&rdquo;. Y como est&aacute; claro que en esta sociedad no queremos morirnos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ruleta-rusa-longevidad-peligroso-experimento-millonarios-quieren-vivir_1_11970236.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajo ning&uacute;n concepto</a>, m&aacute;s vale echarse a andar cuanto antes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinta-de-andar-mientras-trabajas_129_11980718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jan 2025 21:51:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[He estado seis meses usando una cinta de andar mientras trabajo y esto es lo que ha cambiado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Salud,Bienestar,Deporte,Fisioterapia,Salud psicológica,Trabajo,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la incertidumbre laboral al sexo sin artificio: por qué muchos 'millennials' se identifican con 'Los años nuevos']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/los-anos-nuevos-serie-sorogoyen_1_11897149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3527d097-6bbf-4b9e-9c93-32f0f1e75de9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la incertidumbre laboral al sexo sin artificio: por qué muchos &#039;millennials&#039; se identifican con &#039;Los años nuevos&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La miniserie que dirige Rodrigo Sorogoyen y escriben Paula Fabra y Sara Cano cuenta la historia de una pareja a lo largo de una década, entre sus 30 y 40 años: "No es como esas series en las que no entiendes en qué trabajan para vivir así (...) La hemos visto con esa sensación de 'mierda, soy yo"</p><p class="subtitle">Sarah Jaffe: "Fomentar el amor al trabajo es una forma de hacernos seguir trabajando para que Bezos acumule dinero"</p></div><p class="article-text">
        Chica conoce chico en una fiesta de fin de a&ntilde;o. As&iacute;, con esa idea aparentemente sencilla, comienza <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/anos-nuevos-trabajo-intimo-maduro-sorogoyen-proyecto-personal-habla_1_11631942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los a&ntilde;os nuevos</em></a><em>,</em> la miniserie de Movistar+ que no solo est&aacute; cosechando buenas respuestas de cr&iacute;tica y p&uacute;blico: tambi&eacute;n es probable que ostente el r&eacute;cord de m&aacute;s &ldquo;&iexcl;Esa soy yo!&rdquo; entonados por cap&iacute;tulo de nuestros estrenos recientes. La historia de Ana y &Oacute;scar, que se desarrolla en diez nocheviejas consecutivas desde que ambos cumplen 30 a&ntilde;os, ha hecho que muchas personas se sientan reflejadas en ella, gan&aacute;ndose el t&iacute;tulo de ficci&oacute;n generacional para quienes nacieron alrededor de los 80.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque no son mi generaci&oacute;n &ndash;creo que son diez a&ntilde;os m&aacute;s j&oacute;venes&ndash;, me he sentido muy identificado en multitud de situaciones que nos han pasado a todos a lo largo de nuestras vidas: vivienda, <a href="https://www.eldiario.es/era/como-repartir-gastos-en-pareja_1_11353299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">econom&iacute;a en pareja</a>, drogas, futuro, vejez, muerte, melancol&iacute;a, sexo y sus problemas, hijos, viajes, trabajo, econom&iacute;a sumergida, relaci&oacute;n de nuestras parejas con nuestros padres y amigos&hellip;&rdquo;, explica a elDiario.es Gonzalo Payo, productor musical.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me siento identificado con determinadas situaciones que viven (y sufren) los personajes: el momento ese en el que 'dejas de ser joven' y te preocupa la vivienda, el alquiler o el ganarte la vida con tu profesi&oacute;n, por ejemplo&rdquo;, aporta, por su parte, Izan Guerrero, periodista.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La generaci&oacute;n de la precariedad</strong></h2><p class="article-text">
        &Oacute;scar es m&eacute;dico y, en 2014, a&ntilde;o en el que se ambienta el primer cap&iacute;tulo, se puede permitir alquilar un piso en Madrid para &eacute;l solo. Y eso, aunque reconoce que no cobra mucho (&ldquo;he hecho las cuentas y me pagan diez euros la hora, incluso las extra&rdquo;, dice). Ahora, diez a&ntilde;os despu&eacute;s, quiz&aacute; no podr&iacute;a hacerlo: el <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_11454157_1108557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precio de la vivienda de alquiler</a> en la Comunidad se ha duplicado en una d&eacute;cada, con una subida del 103% en diez a&ntilde;os seg&uacute;n el estudio <em>Variaci&oacute;n acumulativa de la vivienda en Espa&ntilde;a en 2024</em> de Fotocasa.
    </p><p class="article-text">
        Ana, por su parte, es camarera en un bar. Estudi&oacute; periodismo, pero no encuentra nada de lo suyo. Es un caso habitual: seg&uacute;n el Ministerio de Educaci&oacute;n, en 2014, aproximadamente el 45% de los titulados universitarios ten&iacute;a un trabajo por debajo de su cualificaci&oacute;n cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de acabar la universidad mientras que, seg&uacute;n el <a href="https://www.ine.es/prensa/np957.pdf?t&amp;utm_source=perplexity" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">INE</a>, un total de 14.901 egresados universitarios afirmaban no haber trabajado desde que se titularon en 2010.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En periodismo, las circunstancias son a&uacute;n m&aacute;s flagrantes, pues esta carrera y turismo son las que cuentan con m&aacute;s estudiantes arrepentidos cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, seg&uacute;n el <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736176991&amp;menu=ultiDatos&amp;idp=1254735976597" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">INE</a>. As&iacute;, incluso actualmente, m&aacute;s de una de cada tres personas que terminaron su grado en 2014 escoger&iacute;a otra especialidad si volviese a empezar, o directamente, no ir&iacute;a a la universidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de un <a href="https://www.eldiario.es/era/dedicate-a-lo-te-gusta-y-no-tendras-que-trabajar_1_11851826.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo satisfactorio</a> es una de las tramas principales de la protagonista, que en el piloto est&aacute; a punto de irse a vivir a Vancouver para mejorar su situaci&oacute;n laboral y vivir una experiencia en el extranjero. Es, tambi&eacute;n, un caso paradigm&aacute;tico, pues en 2014, seis de cada diez j&oacute;venes espa&ntilde;oles planeaban emigrar en busca de empleo, seg&uacute;n una <a href="https://www.vodafone-institut.de/wp-content/uploads/2015/09/VFI_YouGov_EN.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macroencuesta</a> realizada por el Instituto para la Sociedad y las Comunicaciones de Vodafone.
    </p><p class="article-text">
        Una de esas j&oacute;venes era Paula Fabra, coguionista y cocreadora de la serie, que acab&oacute;, de hecho, march&aacute;ndose a la ciudad canadiense en busca de las condiciones laborales que no encontraba en Espa&ntilde;a.&nbsp;&ldquo;Nunca tuvimos la intenci&oacute;n de hacer una serie generacional. Es solo que hemos elegido unos personajes que tienen una edad concreta en un mundo que es este mundo. Y bueno, supongo que eso hace que se hayan enfrentado a los mismos problemas que se ha enfrentado nuestra generaci&oacute;n&rdquo;, cuenta Sara Cano, tambi&eacute;n coguionista y cocreadora. &ldquo;Yo he sido m&eacute;dico y he vivido c&oacute;mo funciona la sanidad. Creo que hemos conectado con la gente desde esa honestidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conforme avanzan los cap&iacute;tulos, vemos que Ana y &Oacute;scar se van a vivir juntos a la casa de &eacute;l, pues ella comparte piso con dos personas m&aacute;s. Esta decisi&oacute;n pesar&aacute;, m&aacute;s tarde, en su relaci&oacute;n: &ldquo;Te dije que busc&aacute;ramos algo juntos, pero no quisiste&rdquo;, dice ella. &ldquo;&iexcl;No ten&iacute;as trabajo!&rdquo;, responde &eacute;l. &ldquo;&iexcl;Pero si encontr&eacute; curro dos meses despu&eacute;s! Pens&eacute; que &eacute;ramos un equipo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, con el paso del tiempo, Ana consigue emplearse en su campo, pero siempre est&aacute; buscando una mejora de sus condiciones, incluso en el extranjero. Sin embargo, no le resulta f&aacute;cil que su pareja, con trabajo estable, la apoye en su decisi&oacute;n de irse juntos, lo que crea rencillas en la relaci&oacute;n.
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                    alt="Iría del Río y Francesco Carril son Ana y Óscar en &#039;Los años nuevos&#039;."
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            <span class="title">
                Iría del Río y Francesco Carril son Ana y Óscar en &#039;Los años nuevos&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &Eacute;l, adem&aacute;s, quiere tener hijos, pero ella, como muchas mujeres universitarias en la treintena, est&aacute; centrada en afianzarse laboralmente. &ldquo;Ya habr&aacute; tiempo para pensar en eso&rdquo;, dice en la Nochevieja en la que ambos tienen 35 a&ntilde;os, en lo que vuelve a apuntar a retrato generacional: seg&uacute;n el INE, la edad media a la que las mujeres espa&ntilde;olas tienen su primer hijo fue de 32,6 a&ntilde;os en 2023, siendo esta cifra a&uacute;n mayor para aquellas con estudios superiores. Y m&aacute;s de la mitad (52%) de las mujeres de 30 a 34 a&ntilde;os no ha tenido a&uacute;n hijos (y quiz&aacute; no lo hagan nunca).
    </p><p class="article-text">
        El af&aacute;n de mejora laboral de Ana tampoco gusta a su madre: &ldquo;No puede ser: 'me aburro de este trabajo y <em>pum</em>, lo dejo. En la vida toca aguantar, uno no siempre hace lo que quiere&rdquo;, le recrimina durante una cena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta visi&oacute;n estoica de la vida, ese inmovilismo, est&aacute; evidentemente mediatizado por las circunstancias de una generaci&oacute;n que pod&iacute;a conseguir con relativa facilidad un <a href="https://www.eldiario.es/era/el-descontento-generacional-trabajo_128_10844835.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'trabajo para toda la vida'</a>, y que, a la vez, no siempre conceb&iacute;a el empleo como una oportunidad de realizaci&oacute;n personal, sino como una obligaci&oacute;n necesaria. El hecho de que los <em>millennials </em>prioricen el bienestar en el lugar de trabajo (en el que, a veces, se pasan m&aacute;s horas que en la propia casa) es, de hecho, una de las razones por las que se les ha etiquetado injustamente como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libro-millenials-anne-helen-petersen_1_8378114.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'la generaci&oacute;n de cristal'</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es como esas series en las que no entienden <a href="https://www.eldiario.es/era/he-visto-sexo-nueva-york-primera-vez-ahora-he-alucinado-arrugas-protagonistas_129_11727354.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en qu&eacute; trabajan para vivir as&iacute;</a>&rdquo;, reflexiona Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez, comunicadora que se ha sentido completamente reflejada en la serie. <em>&ldquo;Los a&ntilde;os nuevos</em> ha sido un tema de conversaci&oacute;n &uacute;ltimamente entre el grupo de amigas que tenemos entre 35 y 40 a&ntilde;os. No puedes dejar de mirar la pantalla porque te est&aacute;s viendo ah&iacute;, o te has visto ah&iacute;. Todas vimos la serie con esa sensaci&oacute;n de: 'Mierda, soy yo'. Incluso nos sentimos identificadas a nivel grupal con el conjunto de amigos, con esa Nochevieja juntos en una casa, etc&eacute;tera&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ha sido un tema de conversación últimamente entre el grupo de amigas que tenemos entre 35 y 40 años. No puedes dejar de mirar la pantalla porque te estás viendo ahí, o te has visto ahí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Fernández</span>
                                        <span>—</span> espectadora de &#039;Los años nuevos&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La vida sin artificios</strong></h2><p class="article-text">
        Efectivamente, si por algo se caracteriza la serie es por su abrumadora naturalidad, algo que se percibe tanto en el extraordinario trabajo de los actores protagonistas, Iria del R&iacute;o y Francesco Carril, como por la brillantez de unos guiones escritos y reescritos hasta encontrar una fluidez que se parece m&aacute;s a la improvisaci&oacute;n. Adem&aacute;s, est&aacute; plagada de momentos que en nada extra&ntilde;an a quienes tenemos entre 30 y 40 a&ntilde;os, pero que rara vez plasman en las ficciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nadie se extra&ntilde;a, por ejemplo, de que la ma&ntilde;ana del 1 de enero, todos los coches de una calle del centro de Madrid amanezcan vandalizados, e incluso se toma con cierta normalidad que apu&ntilde;alen a un chico en una fiesta de Nochevieja (todos hemos escuchado alg&uacute;n caso). Tambi&eacute;n se ha vuelto habitual el ir a casa de un desconocido a comprar cosas de segunda mano, e incluso regalar un succionador de cl&iacute;toris a tu pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La serie refleja, de una manera tan realista que a veces es inc&oacute;modo verlo, desde las conversaciones normales &ndash;que est&aacute;n plagadas de silencios, miradas, con las que te puedes reconocer muy f&aacute;cilmente&ndash; hasta las relaciones sexuales: no he visto nunca una cosa tan realista y con tanta complicidad, con lo bueno, con lo malo, con la torpeza, con los nervios, con absolutamente todo&rdquo;, indica Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, Fabra, guionista, explica: &ldquo;Recuerdo una conversaci&oacute;n muy divertida que tuvimos los tres [las guionistas y creadoras junto con Rodrigo Sorogoyen] sobre qu&eacute; m&eacute;todo anticonceptivo usaban los protagonistas, porque quer&iacute;amos ser muy realistas&rdquo;, explica Cano. &ldquo;No quer&iacute;amos dejarnos los detalles reales de cuando te acuestas con alguien por primera vez, que adem&aacute;s es muy probable que no salga bien. Y luego, el mero hecho de que usen cond&oacute;n ya es una decisi&oacute;n importante, que te dice cosas de los protagonistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con decisiones peque&ntilde;as, con comentarios aparentemente insignificantes, con miradas y gestos, se va dibujando despacio, sin obviedades, la relaci&oacute;n entre Ana y &Oacute;scar, su mundo, que es el nuestro. Un espectador les dijo que la serie &ldquo;te obliga a escuchar&rdquo;, y es un comentario que a Fabra se le qued&oacute; grabado. &ldquo;Creo que en &eacute;l hay algo real&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No queríamos dejarnos los detalles reales de cuando te acuestas con alguien por primera vez, que además es muy probable que no salga bien. Y luego, el mero hecho de que usen condón ya es una decisión importante, que te dice cosas de los protagonistas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paula Fabra</span>
                                        <span>—</span> coguionista y cocreadora de &#039;Los años nuevos&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Personajes sin grandes tormentos </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ana y &Oacute;scar no tienen obsesiones, ni extravagancias ni grandes traumas, que suelen ser algunas de las caracter&iacute;sticas que atraviesan a los personajes principales en las ficciones.&nbsp;&ldquo;Est&aacute; muy buscado&rdquo;, reconocen las guionistas. &ldquo;Uno de nuestras principales referentes al principio era <em>Normal People, </em>que nos gusta much&iacute;simo&rdquo; cuentan, refiri&eacute;ndose a la ficci&oacute;n surgida del <em>bestseller </em>de Sally Rooney,<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/mirada-externa-gente-normal-sally-rooney_132_7164362.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gente normal </em></a>(Random House, 2019).&nbsp;&ldquo;Pero en esa serie, aunque todo es como muy naturalista y tal, si te fijas, los personajes est&aacute;n atormentad&iacute;simos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Fabra y Cano quisieron trazar unos caracteres que no estuvieran mediatizados por grandes traumas. &ldquo;Los padres de &Oacute;scar, por ejemplo, est&aacute;n separados. Me acuerdo de que al principio pensamos como en algo un poco m&aacute;s duro para &eacute;l, pero es que no hace falta. Pusimos mucha energ&iacute;a en normalizar a los protagonistas, dentro de que, evidentemente, tienen sus taras, pero son cosas 'peque&ntilde;as&rdquo;, reflexiona Fabra. De hecho, para ella, el 'trauma' de Ana es que no tiene claro qu&eacute; hacer con su vida en t&eacute;rminos laborales.
    </p><p class="article-text">
        Que esta ausencia de extravagancias de los protagonistas haga que sintamos una alta conexi&oacute;n con ellos tiene su explicaci&oacute;n: &ldquo;La identificaci&oacute;n y la proyecci&oacute;n son dos mecanismos de defensa que poseemos todos los seres humanos y como mecanismos de defensa que son, nos ayudan a separarnos, en parte, de la angustia que nos pueden generar ciertas situaciones de la vida. Con algunos personajes de series o pel&iacute;culas es muy probable que nos sucedan, m&aacute;xime si estos personajes son 'asequibles', es decir, si tienen rasgos considerados comunes o normales&rdquo;, explica la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Alicia Esca&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la profesional, este tipo de ficciones tienen la caracter&iacute;stica de hacer que sintamos que &ldquo;no somos unos bichos raros&rdquo;, mitigando as&iacute; nuestra sensaci&oacute;n de soledad, e incluso nos da la posibilidad de proyectar nuestras ansiedades, afectos y expectativas en los protagonistas. &ldquo;En realidad, lo que nos pasa con ficciones como esta o como <em>This is us,</em> por poner otro ejemplo, es muy parecido al efecto que suele darse en las terapias de grupo, inclusive con su duelo correspondiente una vez finaliza la serie&rdquo;.
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                &#039;Los años nuevos&#039;.                            </span>
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        Pero volviendo a Ana y &Oacute;scar, tanto ellos como sus amigos se mueven en ambientes que gran parte de quienes hemos sido universitarios a finales de la primera d&eacute;cada de los 2000 reconocemos f&aacute;cilmente: la fiesta de Nochevieja en el bar, el misterioso club de Berl&iacute;n, el circuito de conciertos <em>indie&hellip; </em>Ana, de hecho, tiene un p&oacute;ster de Mujeres y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/biznaga-si-quieres-hablar-sociedad-actual-tienes-hablar-vivienda-trabajo-ansiedad-calle-barrio_1_11696944.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biznaga</a> en su habitaci&oacute;n, en un gui&ntilde;o al estilo de la banda sonora que recorre toda la serie. Incluso es f&aacute;cil sentirse reflejado en las escenas de toma de drogas en los ba&ntilde;os y en el taxi, pues, como suced&iacute;a con el sexo, se muestran con total naturalidad, sin ninguna 'oscuridad'.
    </p><h2 class="article-text">Para los de las relaciones estables y largas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo una amiga que acaba de dejarlo con la pareja despu&eacute;s de 17 a&ntilde;os, y ella ha transitado esta serie agarr&aacute;ndose a la televisi&oacute;n, llorando. Se ha visto reflejada, ha visto en ella momentos de su relaci&oacute;n&hellip; Verla ha sido, en su caso, algo poco m&aacute;s que revelador. Si has tenido una pareja durante un tiempo m&aacute;s o menos largos, vas a sentir que has vivido esas idas y venidas&rdquo;, dice Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es verdad que una parte de m&iacute; dice: &iquest;otra historia de amor hetero, sin m&aacute;s? Hay algo como muy cl&aacute;sico en ellos que no me interesa mucho. Son como demasiado normales. Echo en falta rarezas, desviaciones&rdquo;, reflexiona, por su parte, Sara Mart&iacute;n, escritora, a quien, a pesar de todo, le ha encantado la ficci&oacute;n, que considera &ldquo;bell&iacute;sima&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su v&iacute;nculo es, adem&aacute;s, mon&oacute;gamo, cosa que quiz&aacute; no ser&iacute;a igual si hubiese comenzado en 2024. Ahora, las <em>situationships </em>(esas relaciones que se encuentran a medio camino entre la amistad y las de pareja), y el <a href="https://www.eldiario.es/era/relacion-abierta-no-monogama-con-hijos-familia_1_11337812.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poliamor y las relaciones abiertas</a> (abrazado por un 60% de la generaci&oacute;n Z, seg&uacute;n un <a href="https://www.ashley.date/wp-content/uploads/Gen-Z-Report-USA.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de Ashley Madison y YouGov</a>) est&aacute;n a la orden del d&iacute;a. Adem&aacute;s, casi el 20% de los j&oacute;venes se describe como LGTBIQ+, seg&uacute;n un estudio de <a href="https://www.ipsos.com/es-mx/encuesta-ipsos-pride-2024-los-miembros-de-la-generacion-z-tienen-mas-probabilidades-de#:~:text=El%20diecisiete%20por%20ciento%20(en,con%20el%2011%25%20de%20los" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ipsos</a> realizado en 26 pa&iacute;ses, entre ellos Espa&ntilde;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es verdad que una parte de mí dice: ¿otra historia de amor hetero, sin más? Hay algo como muy clásico en ellos que no me interesa mucho</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Martín</span>
                                        <span>—</span> espectadora de &#039;Los años nuevos&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; es eso de conocerse en una fiesta? Quienes tienen 30 a&ntilde;os hoy no solo salen menos, sino que, seg&uacute;n recogen varios informes (como el llevado a cabo por <a href="https://news.gallup.com/poll/509690/young-adults-drinking-less-prior-decades.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gallup</a>) dicen <a href="https://www.eldiario.es/era/orgullo-abstemio-dejar-de-beber-alcohol_1_11702905.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no beber nunca o pr&aacute;cticamente nunca</a>.&nbsp;&ldquo;A lo mejor esta serie a un veintea&ntilde;ero ni f&uacute; ni f&aacute;, a lo mejor no le llega mucho, pero si tienes entre 30 y 40, has estado ah&iacute;, te ves en alguno de esos momentos, reconoces la verdad que tiene. Muchas veces, se busca que las series sean muy grandilocuentes, pero esta, dej&aacute;ndonos mirar por una ventanita c&oacute;mo se desarrolla la vida de estas dos personas, es redonda&rdquo;, explica M&oacute;nica L&oacute;pez, que trabaja en el equipo de un festival de cine.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un equilibrio buscado</strong></h2><p class="article-text">
        Ocurre una cosa curiosa en<em> Los a&ntilde;os nuevos:</em> a primera vista, no hay grandes clich&eacute;s de g&eacute;nero. Por ejemplo, ambos se reparten equitativamente las tareas de la casa (&ldquo;&iexcl;Todo se negocia ahora! Que se parta todo al mil&iacute;metro quita el misterio&rdquo;, exclama la madre de la protagonista en el cap&iacute;tulo de la cena familiar).
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay un momento en el que &Oacute;scar siente celos de Ana (en el plano secuencia de la pelea del quinto cap&iacute;tulo, una aut&eacute;ntica obra maestra), pero es solo porque el personaje de ella es mucho m&aacute;s extrovertido y confiado que &eacute;l. Realmente, las tramas y motivaciones entre ambos podr&iacute;an ser intercambiables.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Alguien nos dijo que &Oacute;scar ten&iacute;a una masculinidad l&iacute;quida, que era un t&iacute;o muy femenino. Pero mis amigos no son machirulos. Los hombres a los que m&aacute;s quiero son tipo &Oacute;scar&rdquo;, explica al respecto Paula Fabra. Y Cano a&ntilde;ade: &ldquo;Ten&iacute;amos claro que no quer&iacute;amos heredar esa especie de guerra de sexos que te cae como una losa de generaciones anteriores&rdquo;. Es un extremo que se pone de manifiesto repetidamente en la mencionada cena con los padres, que parecen comunicarse solo con clich&eacute;s: &ldquo;&iexcl;Que no te vea yo mear sentado, que eres un hombre!&rdquo;, le espeta la madre de Ana a su marido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal es el equilibrio entre los personajes que es dif&iacute;cil ponerse 'de parte' de Ana u &Oacute;scar, algo que las guionistas han conseguido a base de trabajo duro: &ldquo;Nosotras somos mujeres, &eacute;l [Sorogoyen] es hombre, entonces hab&iacute;a veces que de repente escrib&iacute;amos algo y &eacute;l como que no lo ve&iacute;a. Ha habido discusi&oacute;n en este aspecto. Y al final ha jugado mucho el equilibrio. A lo mejor nosotras, al principio, le d&aacute;bamos un poco m&aacute;s de motivaci&oacute;n en una discusi&oacute;n a Ana, y de repente Rui [Sorogoyen] pon&iacute;a la balanza. Ha habido mucho trabajo de intentar entender a los dos personajes. Al final, cuando los cargas de razones, hay un equilibrio&rdquo;, explican las creadoras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con la tit&aacute;nica tarea de empat&iacute;a y honestidad que lleva detr&aacute;s, <em>Los a&ntilde;os nuevos </em>demuestra algo que la gran literatura ya nos explic&oacute; hace tiempo: que para que una experiencia individual resuene en lo colectivo solo hay que contarla con la mayor verdad posible.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/los-anos-nuevos-serie-sorogoyen_1_11897149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2024 20:52:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la incertidumbre laboral al sexo sin artificio: por qué muchos 'millennials' se identifican con 'Los años nuevos']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Trabajo,Series,Ficción,Movistar +,Rodrigo Sorogoyen,Millennials]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He visto 'Sexo en Nueva York' por primera vez ahora (y he alucinado con las arrugas de las protagonistas)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/he-visto-sexo-nueva-york-primera-vez-ahora-he-alucinado-arrugas-protagonistas_129_11727354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de76a2d9-6d54-48ab-8318-76bcdf441f2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="He visto &#039;Sexo en Nueva York&#039; por primera vez ahora (y he alucinado con las arrugas de las protagonistas)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">He empezado a ver la serie que supuso un hito generacional 26 años después de su estreno. Sí, sus protagonistas son cuatro mujeres blancas, delgadas y canónicamente bellas, pero hay algo en sus rostros cada vez más improbable en pantalla: tienen arrugas, labios sin pinchar y dientes normales. Verla revela cómo han cambiado los cánones de belleza y cómo se han homogeneizado los rostros en el audiovisual en estas décadas</p><p class="subtitle">El (eterno) retorno del culto a la delgadez extrema</p></div><p class="article-text">
        He empezado a ver <em>Sexo en Nueva York. </em>S&iacute;, en 2024, 26 a&ntilde;os despu&eacute;s de su estreno en HBO, y 20 despu&eacute;s de que acabase con gran &eacute;xito de p&uacute;blico y cr&iacute;tica (como acreditan sus siete Emmy, sus ocho Globos de Oro, sus dos pel&iacute;culas y su actual continuaci&oacute;n, la ficci&oacute;n <em>And just like that).</em>
    </p><p class="article-text">
        Realmente, nunca hab&iacute;a visto ni siquiera un<em> clip</em> de la serie, algo absolutamente extraordinario para las mujeres que tengo alrededor, que no saben c&oacute;mo he podido permanecer ajena a uno de los hitos televisivos m&aacute;s definitorios de principios del siglo XXI (yo tampoco). Eso quiere decir que no tengo nada con lo que comparar, nada que recordar: mis ojos llegan v&iacute;rgenes al universo de Carrie Bradshaw y sus amigas, cuatro treinta&ntilde;eras blancas y solteras con buenos trabajos en Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez, enciendo la pantalla y ah&iacute; est&aacute; la <em>intro</em> de Sarah Jessica Parker (Carrie) con su ic&oacute;nico tut&uacute;, que acaba mojado cuando pasa un autob&uacute;s y pisa un charco. Esa toma cuenta con una saturaci&oacute;n y un contraste llamativos, por impropios de esta &eacute;poca semidesenfocada, en la que parece que todas las im&aacute;genes estuvieran pasadas por el filtro Par&iacute;s (es decir, como tamizadas por un pa&ntilde;uelo de seda que suaviza cada escena, cada poro de la piel). En eso me estoy fijando cuando de pronto, me asombra un primer plano de la cara de Carrie. Y esa cara, amigas, por dif&iacute;cil que resulte de creer, tiene arrugas.
    </p><p class="article-text">
        Hablo, claro, de arrugas de expresi&oacute;n, esas que salen cuando una gesticula, y que a veces se quedan ah&iacute; tambi&eacute;n cuando est&aacute; quieta. Al fin y al cabo, Parker en ese momento tiene solo 32 a&ntilde;os, de modo que el col&aacute;geno a&uacute;n est&aacute; haciendo su trabajo frente a la gravedad.
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            </figure><p class="article-text">
        Conforme se suceden los cap&iacute;tulos de la primera temporada, la realidad de los rostros de estas mujeres me mantiene casi m&aacute;s ensimismada que las tramas. No solo tienen arrugas; tienen unos labios&hellip; &iexcl;normales! Quiero decir que lucen los labios con los que probablemente vinieron al mundo, tras los que hay <a href="https://www.eldiario.es/era/carillas-alineadores-dientes-invisibles-low-cost-peligros_1_11364883.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dientes no reflectantes ni gigantescos</a>. Cuidados, evidentemente, pero de un tama&ntilde;o y color nada llamativo &iquest;Y el pelo? Carrie exhibe una impresionante melena leonada, que gana en atractivo cuanto m&aacute;s libre y despeinada. S&iacute;, &iexcl;despeinada! &iexcl;E incluso, a veces, sale con <em>frizz!</em>
    </p><p class="article-text">
        Samantha, Miranda, Charlotte y Carrie, las cuatro protagonistas, me parecen hechizantes. Al mirarlas, siento que estas personas, durante a&ntilde;os aut&eacute;nticos iconos de belleza, <em>son de verdad;</em> que, de alguna manera, podr&iacute;amos ser yo y mis amigas &ndash;en una fantas&iacute;a surrealista en la que tenemos dinero para comprarnos trajes de Chanel y zapatos de Manolo Blahnik, claro&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; sus caras y sus melenas me llaman tanto la atenci&oacute;n? Reflexiono: creo que es porque ya no se ven este tipo de rostros <em>reales</em> en los medios de comunicaci&oacute;n. Y menos, en los productos <em>mainstream</em> destinados al consumo femenino y LGTBIQ+, como este. Pese a que el tono y la mayor&iacute;a de los temas de <em>Sexo en Nueva York</em> resultan completamente pertinentes m&aacute;s de 25 a&ntilde;os despu&eacute;s &ndash;y a veces, incluso, novedosos&ndash;, la apariencia de sus protagonistas, aunque decididamente espectacular, resulta rar&iacute;sima por ser tan&hellip; de verdad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Por qué sus caras y sus melenas me llaman tanto la atención? Reflexiono: creo que es porque ya no se ven este tipo de rostros &#039;reales&#039; en los medios de comunicación. Y menos, en los productos mainstream destinados al consumo femenino y LGTBIQ+</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Consumo mucha ficci&oacute;n contempor&aacute;nea, y me resulta dif&iacute;cil pensar en otro casting como este. Se me ocurre que Lena Dunham, escritora y protagonista de la serie <em>Girls</em> (otro hito generacional) podr&iacute;a ser lo m&aacute;s cercano, por mostrar con libertad un cuerpo que no entrar&iacute;a dentro de los rigid&iacute;simos c&aacute;nones de belleza actuales. Pero la cara de Dunham y sus amigas, al final, entra dentro de otro est&aacute;ndar irrenunciable: la juventud. &iquest;Qu&eacute; arrugas va a tener un grupo de chicas de 25 a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y ahora, en la continuaci&oacute;n que han hecho de <em>Sexo en Nueva York</em>, &iquest;tienen arrugas las protagonistas?&rdquo;. Lo cuestiona Marichu Sanz, directora de casting <em>(</em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/segundo-premio-pelicula-planetas-isaki-lacuesta-representara-espana-carrera-oscar_1_11661750.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Segundo premio</em></a><em>, La mujer dormida)</em> con la que hablo por Zoom sobre este tema que me tiene fascinada. Y da en el clavo con la pregunta: efectivamente, ahora apenas tienen, casi se dir&iacute;a que sus rostros han involucionado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la cara de Charlotte (Kristin Davis) en <em>And just like that</em> es justo lo que nadie considerar&iacute;a raro en este siglo, lo que vemos por todas partes: <a href="https://www.eldiario.es/era/esclavas-de-la-belleza_1_11547830.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa belleza ubicua</a> de mejillas acolchadas y labios esponjosos. La belleza de &ldquo;<a href="https://www.newyorker.com/culture/decade-in-review/the-age-of-instagram-face" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cara de Instagram</a>&rdquo;, tal y como la bautiz&oacute; la periodista Jia Tolentino ya en 2019.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un rostro joven, por supuesto, con piel sin poros y p&oacute;mulos prominentes y regordetes. Tiene ojos felinos y pesta&ntilde;as largas y caricaturescas; tiene una nariz peque&ntilde;a y pulcra y labios carnosos y exuberantes (...) El rostro es claramente blanco, pero ambiguamente &eacute;tnico: sugiere una composici&oacute;n de National Geographic que ilustra c&oacute;mo lucir&aacute;n los estadounidenses en 2050, si todos los estadounidenses del futuro fueran descendientes directos de Kim Kardashian West, Bella Hadid, Emily Ratajkowski y Kendall Jenner (que es exactamente igual que Emily Ratajkowski)&rdquo;, escribe la periodista.
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                Las protagonistas de &#039;Sexo en Nueva York&#039;.                            </span>
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        No, definitivamente, en <em>Sexo en Nueva York </em>nadie tiene esa cara. Pero en <em>And</em> <em>Just Like That </em>s&iacute;, y por ello se ha criticado compulsivamente a Davis, que ha acabado quit&aacute;ndose el b&oacute;tox y el &aacute;cido hialur&oacute;nico que se hab&iacute;a inyectado para mostrarse de manera m&aacute;s natural. &ldquo;Me he puesto rellenos y ha ido bien, y me he puesto rellenos y ha ido mal. He tenido que disolverlos y me han ridiculizado sin descanso. Y he llorado por ello. Es muy estresante&rdquo;, explicaba la actriz en una entrevista para <em>The Telegraph</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1999 se llevaron a cabo en torno a <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10745238/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">150.000 intervenciones de cirug&iacute;a pl&aacute;stica</a> poco invasiva en Estados Unidos, categor&iacute;a en la que entrar&iacute;an estos rellenos. En 2018, el n&uacute;mero hab&iacute;a superado los cuatro millones y medio, demostrando la prevalencia del proceso y, por tanto, de este tipo de rostro entre felino y cyborg.
    </p><p class="article-text">
        Como la propia Davis indica, es dif&iacute;cil verse confrontada continuamente con la apariencia que una ten&iacute;a de joven, especialmente, cuando trabajas en la industria del espect&aacute;culo. &ldquo;Es un desaf&iacute;o recordar que no tienes que lucir as&iacute;. Internet quiere que lo hagas, pero tambi&eacute;n quiere que no lo hagas&rdquo;, indicaba.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Retoques desde la adolescencia</strong></h2><p class="article-text">
        La presi&oacute;n est&eacute;tica es enorme cuando una no es rematadamente joven &ndash;una no puede ni 'lucir demasiado joven' ni 'demasiado vieja', en un equilibrio imposible en el que se est&aacute; destinada a fallar&ndash;. Pero ahora hay algo m&aacute;s: hoy en d&iacute;a, la presi&oacute;n es enorme, simplemente, cuando una <em>es</em>: &ldquo;Cuando selecciono actrices y actores j&oacute;venes para trabajos dirigidos al gran p&uacute;blico es com&uacute;n que me vengan muchos retocados. Ya no es solo algo de ellas: ellos tambi&eacute;n lo hacen&rdquo;, explica Sanz.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hacen cada vez antes: seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Medicina Est&eacute;tica (SEME), en 2012 los espa&ntilde;oles empezaban a realizarse intervenciones a los 35 a&ntilde;os. Es una edad que una d&eacute;cada despu&eacute;s, en 2022, <a href="https://expertosenmedicinaestetica.es/seme-lanza-su-ultimo-informe-sobre-la-medicina-estetica-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">baj&oacute; a los 20</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo voy haciendo como un caj&oacute;n de guapas cl&aacute;sicas y gente interesante. De lo que entendemos por 'guapas cl&aacute;sicas', yo me aburro much&iacute;simo, porque es que son exactamente iguales: pelo largu&iacute;simo, labios tocados y ni una arruga, evidentemente. Muchas, porque no tienen ni edad de tener arrugas, aunque se retocan igualmente&rdquo;, reconoce la profesional. Esto hace que sea muy dif&iacute;cil encontrar personas de 16 a 18 a&ntilde;os que puedan interpretar papeles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, una medida habitual en el sector.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), en 2012 los españoles empezaban a realizarse intervenciones a los 35 años. Es una edad que una década después, en 2022, bajó a los 20</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De hecho, seg&uacute;n Sanz, se est&aacute; volviendo complicado encontrar ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que lo parezcan, incluso, cuando se pide expl&iacute;citamente. &ldquo;Hace poco estaba buscando una cr&iacute;a de entre nueve y diez a&ntilde;os, y ped&iacute; fotos y v&iacute;deos. Cuando me llegaron, alucin&eacute; con el grado de sexualizaci&oacute;n al que las someten los padres, que son los que mandan las fotos&rdquo;, recuerda la directora de casting.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sanz habla de maquillaje, de posturas impropias, de prendas adultas. &ldquo;Si yo pido una ni&ntilde;a es porque quiero una ni&ntilde;a que juegue, que se tire al barro, que coja la bici. No quiero peque&ntilde;as mujeres&rdquo;, apostilla. Y ambas recordamos los v&iacute;deos de las peque&ntilde;as <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arrasando en Sephora</a>, mostrando en Internet sus imposibles rutinas de <em>skin care</em>. &iquest;Se puede ser una ni&ntilde;a cuando se tiene acceso a TikTok e Instagram? &iquest;Se puede tener una cara <em>real</em> cuando lo que consumimos a todas horas son rostros alterados por los filtros de estas aplicaciones?
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto queda para que </strong><em><strong>se le baje eso</strong></em><strong>?&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Como directora de casting, Sanz tiende a trabajar con autores con una mirada propia. Lo demuestra su trabajo para directoras como la venezolana Patricia Ortega, nominada al Goya por <em>Mam&aacute; Cruz</em>. &ldquo;Ella solo quiere gente que cumpla el paradigma feo, por decirlo de alguna manera&rdquo;, explica Sanz. La profesional reconoce que existen dos tendencias en liza: la del cine de autor, que busca caras singulares, y la del cine <em>mainstream</em>, que busca f&iacute;sicos 'ideales'.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, para la profesional es habitual hablar con los representantes de los int&eacute;rpretes sobre cu&aacute;nto queda para que 'se les baje eso', es decir, para que se pasen los efectos de los rellenos en las caras de actrices y actores y puedan resultar m&aacute;s naturales ante las c&aacute;maras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en el caso de estrellas de sobra conocidas, como Nicole Kidman, esa ya no es una opci&oacute;n, pues no parecen dispuestas a mostrar un rostro envejecido bajo ning&uacute;n concepto. &ldquo;Es dif&iacute;cil renunciar a verse bien cuando hay herramientas para verse bien&rdquo;, sentencia en conversaci&oacute;n telef&oacute;nica Isabel de Benito, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Cirug&iacute;a Est&eacute;tica Pl&aacute;stica y Reparadora (SECPRE).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando selecciono actrices y actores jóvenes para trabajos dirigidos al gran público es común que me vengan muchos retocados. Ya no es solo algo de ellas: ellos también lo hacen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marichu Sanz</span>
                                        <span>—</span> directora de casting
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Kidman, sin embargo, ha sido muy criticada por sus alteraciones est&eacute;ticas, pues la tendencia es mantener un aspecto juvenil para siempre&hellip; pero sin que se perciba 'nada raro' en tu cara. &ldquo;&Uacute;ltimamente, vuelvo a ver un cambio hacia la naturalidad. Todo el mundo quiere intervenciones que no se noten tanto, que sean m&aacute;s parecidas a un aspecto normal&rdquo;, indica la doctora, que apunta a la popularizaci&oacute;n de las t&eacute;cnicas poco invasivas, como los <em>fillers</em>, <a href="https://www.eldiario.es/era/pincharse-botox-cada-vez-mas-jovenes_1_10302491.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el b&oacute;tox</a>, o los &ldquo;dispositivos que liberan energ&iacute;a&rdquo; para lograr esa 'normalidad'.
    </p><p class="article-text">
        Conforme pasan las temporadas, las actrices de <em>Sexo en Nueva York</em> siguen siendo indudablemente bellas, aunque por supuesto acusen el paso del tiempo con peque&ntilde;os pliegues, marcas en la zona de las ojeras&hellip; Que los estragos de los a&ntilde;os se reflejen en su piel parece algo casi radical, teniendo en cuenta que interpretan a mujeres menores de 40. Hace unas semanas, por ejemplo, nos despert&aacute;bamos con un v&iacute;deo casi dist&oacute;pico de <a href="https://www.tiktok.com/@thextourlive/video/7404137922183613701" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christina Aguilera actuando en Osaka</a>, con una cara sin m&aacute;cula m&aacute;s propia de sus apariciones en los medios con 20 a&ntilde;os que con los 43 que en realidad ha cumplido. Y &iquest;qui&eacute;n se creer&iacute;a, viendo una foto de Madonna, que tiene 66?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Presi&oacute;n est&eacute;tica para ellas y para ellos</strong></h2><p class="article-text">
        Los amantes masculinos de las protagonistas de <em>Sexo en Nueva York</em>, sin embargo, no esconden la edad que tienen, y lucen su f&iacute;sico con normalidad: pese a que existen varios 'guapos est&aacute;ndar', hay otros muchos actores que se muestran calvos, sin abdominales, con gafas, con los labios muy finos&hellip; Eso s&iacute;, por lo general, todos ostentan un nivel de vida alto, lo que les a&ntilde;ade una capa de 'atractivo' que, seg&uacute;n ciertas normas no escritas, los pone 'a la altura' de las protagonistas, propiciando el romance.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sucede, de hecho, algo curioso: al principio de la serie, estos amantes tienen un f&iacute;sico m&aacute;s bien anodino, resultando f&aacute;cilmente olvidables. De hecho, la mayor&iacute;a van vestidos igual, con trajes de colores tristes y m&aacute;s grandes de lo necesario. Sin embargo, conforme avanza la ficci&oacute;n, que abarca desde 1998 a 2004, los hombres tambi&eacute;n ganan en atractivo: est&aacute;n m&aacute;s fuertes, se visten mejor, son m&aacute;s 'can&oacute;nicamente guapos'. Esto, probablemente, tiene que ver con la propia concepci&oacute;n de la belleza masculina: no olvidemos que fue a principios de los a&ntilde;os 2000 cuando se populariz&oacute; el t&eacute;rmino metrosexual, que alud&iacute;a a un tipo de hombre por primera vez preocupado por cuidarse para aparecer como deseable ante los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, ni en las &uacute;ltimas temporadas de <em>Sexo en Nueva York</em> el casting se parece al de otros productos culturales rompedores de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como <em>&Eacute;lite</em>, que, para Sanz, ha marcado un antes y un despu&eacute;s en lo que se refiere al f&iacute;sico que se busca en la ficci&oacute;n contempor&aacute;nea. &ldquo;En esa serie no hay nadie feo&rdquo;, asegura Sanz. &ldquo;Es inclusiva en t&eacute;rminos de identidad sexual, de g&eacute;nero o de procedencia &eacute;tnica, pero f&iacute;sicamente, no. No hay gordos, no hay gente normal, no hay ni una talla 40. T&uacute; a esas personas no te las encuentras por la calle&rdquo;, asegura la directora de casting.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En &#039;Élite&#039; no hay nadie feo. Es inclusiva en términos de identidad sexual, de género o de procedencia étnica, pero físicamente, no. No hay gordos, no hay gente normal, no hay ni una talla 40. Tú a esas personas no te las encuentras por la calle</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marichu Sanz</span>
                                        <span>—</span> directora de casting
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Finalmente, parece que, en lugar de disminuir la <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presi&oacute;n est&eacute;tica</a> sobre las mujeres, como llevan propugnando las pensadoras feministas desde hace a&ntilde;os, lo que ha ocurrido es que se ha aumentado tambi&eacute;n sobre los hombres, en una perversa igualdad muy propia de las din&aacute;micas capitalistas. No obstante, nosotras seguimos 'ganando', pues, seg&uacute;n datos del SECPRE, las mujeres acumulan el 85% de las intervenciones de cirug&iacute;a est&eacute;tica que se realizan en Espa&ntilde;a, mientras que solo el 15% de los hombres se someten a ellas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de &#039;Sexo en Nueva York&#039;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una visi&oacute;n distinta de la cirug&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Sexo en Nueva York</em> se caracteriza tambi&eacute;n por mostrar numerosas escenas de cama, y es habitual verle el pecho a Samantha (Kim Cattrall), Miranda (Cynthia Nixon) y Charlotte (Kristin Davis), las tres coprotagonistas (a Carrie &ndash;Parker&ndash; no, pues la actriz no quiso exponerse). Por dif&iacute;cil de creer que parezca, esos pechos, con los que lucen cada noche fabulosos vestidos para seducir a todo tipo de hombres en el exigente mercado de solteros de Nueva York, son reales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&iacute;a esto posible hoy? Veamos: solo en Espa&ntilde;a, el n&uacute;mero total de intervenciones de cirug&iacute;a est&eacute;tica en 2021 ascendi&oacute; a 204.510, con un incremento del 215% con respecto a 2014, seg&uacute;n datos del <a href="https://secpre.org/noticias-detalle-buscador/279/Nota%20de%20Prensa:%20SECPRE%20presenta%20%E2%80%98La%20realidad%20de%20la%20Cirug%C3%ADa%20Est%C3%A9tica%20en%20Espa%C3%B1a%E2%80%99,%20el%20estudio%20con%20datos%20actualizados%20sobre%20las%20intervenciones%20m%C3%A1s%20demandadas%20por%20edades%20y%20sexos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SECPRE</a>. Las intervenciones m&aacute;s realizadas en aquel 2021 fueron las relacionadas con la cirug&iacute;a de la mama (52,6%), con el aumento de mamas con implante (27,6%) a la cabeza. Entre las actrices y famosas, en general, este tipo de operaci&oacute;n es muy com&uacute;n, lo que hace que la visi&oacute;n de los pechos de las chicas de <em>Sexo en Nueva York</em> resulte todav&iacute;a m&aacute;s extraordinario.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los cap&iacute;tulos, de hecho, Samantha decide ponerse &ldquo;grasa de los gl&uacute;teos en la cara&rdquo;, pues se cruza con una conocida que la lleva. Despu&eacute;s de hacerlo, le pregunta al cirujano qu&eacute; m&aacute;s se podr&iacute;a arreglar, y este comienza a dibujarle con un rotulador rayas negras por absolutamente todo el cuerpo, marcando las zonas a 'mejorar'. Samantha, que se caracteriza por estar muy segura de su f&iacute;sico, termina el cap&iacute;tulo mirando su reflejo pintarrajeado en el espejo, con rostro entristecido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a mitad de la temporada 5 (emitida en 2002), se ve como el personaje va a ponerse b&oacute;tox, un plan al que invita a sus amigas, sin &eacute;xito. &ldquo;Pronto, lo har&aacute; todo el mundo&rdquo;, predice. Y m&aacute;s tarde, frente a las nefastas consecuencias de un <em>peeling</em> qu&iacute;mico, manifiesta: &ldquo;Las mujeres no deber&iacute;an esconderse por haberse hecho la cirug&iacute;a est&eacute;tica cuando la sociedad pr&aacute;cticamente se lo exige&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mitad de la temporada 5 (emitida en 2002), se ve como el personaje de Samantha va a ponerse bótox, un plan al que invita a sus amigas, sin éxito. &#039;Pronto, lo hará todo el mundo&#039;, predice</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque Carrie hace algunas peque&ntilde;as bromas con el tama&ntilde;o de su nariz al principio de la serie (que, como la de Barbara Streisand, es tan poco discreta como definitoria), en ning&uacute;n momento se habla de que le suponga un complejo. Es m&aacute;s, la actriz luce una especie de verruga o lunar en el ment&oacute;n durante todas las temporadas que, finalmente, se elimin&oacute; en 2008, mucho despu&eacute;s de que acabase la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Incluso sabemos algo m&aacute;s de estas mujeres decididas y empoderadas: no se depilan la vulva. De hecho, hacerlo les parece algo completamente extra&ntilde;o y de ninguna manera deseable, tal y como se establece en varios cap&iacute;tulos. Hoy en d&iacute;a, llevar esta parte del cuerpo<em> au naturel</em> resulta, sin embargo, de lo m&aacute;s extraordinario, un gesto casi pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;hemos avanzado&hellip; o todo lo contrario? M&aacute;s all&aacute; de todo lo comentado, no podemos pasar por alto que la <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">delgadez casi extrema de las protagonistas</a> no resulta muy halag&uuml;e&ntilde;a &ndash;Carrie llega a decir que tiene una talla 32&ndash;. Eso s&iacute;, la actriz no luce ese cuerpo esquel&eacute;tico tan propio de la &eacute;poca, sino uno realmente muy fuerte. Resulta ins&oacute;lito que durante toda la serie se jacte de no hacer ejercicio, tanto como que las cuatro se pasen toda la serie comiendo y bebiendo con libertad, sin hacer alusi&oacute;n a dietas m&aacute;s que cuando Miranda coge peso tras su embarazo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Miranda y Carrie en &#039;Sexo en Nueva York&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, el f&iacute;sico que perseguir&iacute;an las solteras de <em>Sexo en Nueva York</em> ser&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil de conseguir: de vientre plano, como el que lucen, pero con pecho y traseros bien voluminosos, labios carnosos y ni una sola arruga. Carrie, por ejemplo, ir&iacute;a al gimnasio, &ndash;algo que, por cierto, vemos a Miranda hacer&ndash;, pues ya ha ca&iacute;do el 'estigma' de que el ejercicio de fuerza es algo masculino, consider&aacute;ndose deseable para alcanzar una menopausia sana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, todas ir&iacute;an a retocarse la cara a menudo, pero sin que resultase nada evidente: solo para alcanzar una pr&iacute;stina lozan&iacute;a eterna, un rostro perpetuamente veintea&ntilde;ero, unos rasgos que no envejecen. Una expresi&oacute;n congelada en el tiempo, que no dijera nada del pasado &ndash;&iquest;qu&eacute; pasado?&ndash;, borrando las l&iacute;neas entre 'lo joven' y 'lo viejo', que, al final, es lo mismo que decir entre lo 'relevante' y lo 'irrelevante'. Tendr&iacute;a sentido: en esta sociedad del <em>swipe</em>, del <em>like</em>, de la <a href="https://www.eldiario.es/era/un-dia-menos-para-jubilarme_1_11688712.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jubilaci&oacute;n</a> cada vez m&aacute;s lejana, &iquest;qui&eacute;n puede permitirse ser <em>irrelevante</em>?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/he-visto-sexo-nueva-york-primera-vez-ahora-he-alucinado-arrugas-protagonistas_129_11727354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Oct 2024 19:23:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[He visto 'Sexo en Nueva York' por primera vez ahora (y he alucinado con las arrugas de las protagonistas)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Estética,Cirugía estética,Cirugía,Series,Tendencias,Bótox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sinceridad o 'sincericidio': qué se le puede decir (y qué no) a una amiga para mantenerla a nuestro lado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/como-sincerarse-con-una-amistad_1_11476063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62066ee2-e44d-44bf-a125-d385784cec7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sinceridad o &#039;sincericidio&#039;: qué se le puede decir (y qué no) a una amiga para mantenerla a nuestro lado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia de las relaciones de pareja, de las que tanto se ha escrito y reflexionado, no existe un mapa para moverse por la geografía amistosa: "Se habla de que es importante, pero no hay mucho apoyo social para protegerla. Incluso las amistades profundas y duraderas necesitan protección y reparación"</p><p class="subtitle">¿Por qué nos cuesta tanto normalizar el duelo por una amistad rota?</p></div><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de los t&eacute;rminos &ldquo;psicolog&iacute;a&rdquo; y &ldquo;amistad&rdquo; en el directorio de art&iacute;culos acad&eacute;micos de Google devuelve 52.000 resultados, pero muy pocos de ellos est&aacute;n orientados a adultos. Casi todos estudian diferentes aspectos de la amistad en la ni&ntilde;ez y la adolescencia, quiz&aacute; porque son las etapas vitales donde se suele enmarcar la mayor importancia de los amigos y amigas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el paradigma est&aacute; cambiando. La <a href="https://www.eldiario.es/era/perdona-pagas-alquiler-jovenes-responden-pregunta-viral-evidencia-calvario-casa_1_10395644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dificultad para emanciparse</a>, la <a href="https://www.eldiario.es/era/derecho-intimidad-vivienda-compartida_1_10947773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesidad de compartir piso</a> y la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-minimo-historico-natalidad-espana-desplome-nacimientos-municipio-municipio_1_10708578.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">natalidad a la baja</a> (en Espa&ntilde;a se tienen hoy en d&iacute;a 1,19 hijos por mujer, que suelen nacer cuando las madres tienen m&aacute;s de 32 a&ntilde;os, seg&uacute;n <a href="https://www.ine.es/prensa/mnp_2021_p.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del INE</a> de 2021) est&aacute;n provocando un cambio en la forma de vida 'tradicional'. A esto se le suma la facilidad de las comunicaciones y el omnipresente <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ansiedad-hiperplanificacion-ocio-convirtio-pesadilla-colas-entradas-anticipadas_1_10225327.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clima de ocio y consumo constante</a>, que tambi&eacute;n fomentan que las amistades contin&uacute;en siendo primordiales durante mucho m&aacute;s tiempo, cuando no durante toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        Esto quiere decir que, a diferencia de lo que ha ocurrido en d&eacute;cadas anteriores, cuando estaba asentado eso de que <a href="https://www.eldiario.es/era/pasar-navidad-familia-elegida_1_10802752.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'la familia es lo primero'</a>, hoy situamos a las amigas en un lugar a&uacute;n m&aacute;s privilegiado en nuestras vidas, compartiendo con ellas un grado de convivencia e intimidad que poco tiene que envidiar al tradicionalmente ejercido por las parejas. Tanto es as&iacute; que conceptos que suenan mucho &uacute;ltimamente, como la <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/anarquia-relacional-repensar-afectos_132_10924596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anarqu&iacute;a relacional</a>, proponen que no exista diferenciaci&oacute;n en el nivel de cuidados y afecto entre amigos y compa&ntilde;eros sentimentales.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, a diferencia de lo que ocurre con las relaciones de pareja, de las que tant&iacute;simo se ha escrito y reflexionado, no existe un mapa muy evidente para moverse por la geograf&iacute;a de las nuevas relaciones de amistad. De hecho, cuando una relaci&oacute;n de pareja est&aacute; en peligro, todos sabemos que existe la posibilidad de acudir a terapia para intentar sanarla, pero, <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;qu&eacute; pasa con las relaciones de amigas?</a> &ldquo;A nivel cultural, se habla mucho de que la amistad es maravillosa e importante, pero no hay mucho apoyo social para proteger lo que tiene de valioso. Incluso las amistades profundas y duraderas como la nuestra necesitan protecci&oacute;n y, a veces, reparaci&oacute;n&rdquo;, cuentan las autoras Aminatou Sow y Ann Friedman, de las que hablaremos m&aacute;s adelante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy situamos a las amigas en un lugar aún más privilegiado en nuestras vidas, compartiendo con ellas un grado de convivencia e intimidad que poco tiene que envidiar al tradicionalmente ejercido por las parejas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que estamos viviendo la edad dorada de la amistad femenina&hellip; y esto solo se pondr&aacute; mejor. Estamos entrando a un futuro en el que las mujeres en nuestras vidas son tan importantes, sino es que m&aacute;s, que cualquier otra persona. Los marcadores convencionales de la feminidad que nos han seguido durante siglos est&aacute;n cambiando, y con esto vendr&aacute; una reformulaci&oacute;n de nuestras relaciones m&aacute;s significativas. Esto quiere decir que, para muchas de nosotras, nuestras amistades femeninas est&aacute;n cobrando un nivel mucho m&aacute;s alto de visibilidad e importancia&rdquo;, escribe por su parte Claire Cohen en <em>&iquest;Amigas para siempre? Rupturas, mitos y realidades de la amistad entre nosotras </em>(Planeta, 2023).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cohen se apoya, adem&aacute;s de en su propio trabajo, que recoge numerosos testimonios de relaciones de amistad entre mujeres, en las declaraciones de diversos expertos como la doctora y antrop&oacute;loga evolutiva Anna Machin, de la Universidad de Oxford, quien afirma: &ldquo;El lazo de la amistad es incre&iacute;blemente poderoso, y para las mujeres se volver&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s importante conforme avance este siglo. De hecho, tenemos que reafirmar la amistad porque para un n&uacute;mero cada vez mayor de mujeres esta va a ser su 'relaci&oacute;n cr&iacute;tica de supervivencia'. El lazo que les dar&aacute; estabilidad, apego seguro e influir&aacute; en sus decisiones de vida y en su salud. Si no quieres estar en una relaci&oacute;n, si no quieres hijos, entonces ser&aacute;n tus amigas las que te sacar&aacute;n adelante. La amistad se est&aacute; volviendo m&aacute;s importante para las mujeres de lo que ha sido en el pasado, y tenemos que reconocer eso&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &#039;Conversaciones entre amigos&#039; (Hulu).                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><em><strong>Best Friends Forever</strong></em></h3><p class="article-text">
        Por si fuera poco, las amistades entre mujeres suelen estar bastante <em>romantizadas</em>. Numerosos libros, series y pel&iacute;culas giran en torno a amistades que comienzan en la infancia y culminan pr&aacute;cticamente en el lecho de muerte, otorgando a este tipo de relaciones una <em>presi&oacute;n</em> mayor que a las rom&aacute;nticas, que, de alguna manera, en el siglo XXI, se cuenta con que puedan no funcionar. En <em>Girls</em> o en <em>Sexo en Nueva York,</em> por ejemplo, los amores van y vienen en sus tramas, pero las amigas permanecen &mdash;aunque no intactas&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las amistades femeninas son, en esencia, historias de amor. De hecho, para muchas mujeres, son los grandes romances de sus vidas. Pi&eacute;nsalo, &iquest;realmente cu&aacute;les son las diferencias entre nuestras amigas m&aacute;s cercanas y nuestros amantes? Todo est&aacute; ah&iacute;: lealtad, desinter&eacute;s, amabilidad, generosidad, compa&ntilde;erismo. Las risas y las l&aacute;grimas. La visi&oacute;n compartida del mundo. En otras palabras, todas las cosas que buscas en una relaci&oacute;n y que finalmente son m&aacute;s importantes que dormir en la misma cama. <a href="https://www.eldiario.es/era/perder-una-amiga-amistad_129_11370948.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Y si una amistad termina?</a> El dolor es igual que en cualquier otra ruptura amorosa y hasta deja heridas m&aacute;s profundas&rdquo;, relata Cohen.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos ha resultado mucho más difícil encontrar un lenguaje para las partes complicadas [de la amistad]. Palabras como &#039;mejor amiga&#039; o &#039;BFF&#039; (mejor amiga para siempre) no captan el trabajo emocional adulto que hemos puesto en esta relación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aminatou Sow y Ann Friedman</span>
                                        <span>—</span> autoras de &#039;Big Friendship: How We Keep Each Other Close&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso son dos amigas, las mencionadas Sow y Friedman, las que protagonizan <em>Big Friendship: How We Keep Each Other Close</em> (Gran amistad: c&oacute;mo nos mantenemos cerca), publicada por Virago Press en 2020, el relato de una amistad de una d&eacute;cada que las hizo felic&iacute;simas y miserables, distanci&aacute;ndolas hasta el punto de dejar de hablarse. Cuando eso pas&oacute;, decidieron dar un paso inaudito: ir a terapia juntas. &ldquo;Nos resultaba dif&iacute;cil hablar libremente entre nosotras sobre aquello que nos hab&iacute;a hecho sentir alguna vez heridas&rdquo;, confiesan en el libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque ambas, copresentadoras de un podcast, sent&iacute;an que ten&iacute;an todo tipo de palabras para describir la parte 'buena' de su amistad, se encontraban mudas cuando se trataba de lo contrario. &ldquo;Nos ha resultado mucho m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar un lenguaje para las partes complicadas: la frustraci&oacute;n de darle a una amiga m&aacute;s de lo que nos devuelve. Las brechas insalvables incluso en las amistades interraciales m&aacute;s cercanas. La din&aacute;mica de alejarnos una de la otra hasta cuando intent&aacute;bamos reconectar. La lucha por encontrar la verdadera paz con una amistad duradera que est&aacute; cambiando. Incluso nos faltaba un nombre para el tipo de amistad que tenemos.<strong> </strong>Palabras como 'mejor amiga' o <em>'BFF</em>' (abreviatura de mejor amiga para siempre en ingl&eacute;s) no captan el trabajo emocional adulto que hemos puesto en esta relaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Conversaciones dif&iacute;ciles: el reto pendiente</strong></h3><p class="article-text">
        A falta de una forma adecuada de comunicaci&oacute;n, a veces parece que la &uacute;nica salida posible para una amistad que se ha atascado en un camino sin salida de rencores, reproches y meros malos entendidos es el silencio y el abandono. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; alguien se someter&iacute;a a la tortura de intentar mantener una amistad complicada a largo plazo?&rdquo;, se preguntan, de hecho, Sow y Friedman. Por una relaci&oacute;n rom&aacute;ntica <em>s&iacute; merece la pena luchar</em>, tirarse en el barro, <em>darlo todo</em>. Pero, &iquest;por una amiga?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como apuntaban las autoras, es bastante perverso que, por un lado, la sociedad presuponga que tenemos que tener 'mejores amigas', 'amigas para siempre' y, a la vez, que no nos ofrezca las herramientas adecuadas para transitar este tipo de relaciones. Porque, &iquest;qu&eacute; s&iacute;, y qu&eacute; no, se le puede decir a una amiga? Tenemos claro que a una pareja debemos decirle pr&aacute;cticamente todo lo que nos molesta de ella, para que, en la medida de lo posible, deje de hacerlo. Pero eso es porque se supone que vamos a pasar la vida con esa persona y, de otro modo, esa vida podr&iacute;a volverse insoportable&hellip; y la relaci&oacute;n podr&iacute;a estallar por los aires en cualquier momento (&iquest;Cu&aacute;ntos calcetines encima de la mesa son <em>demasiados</em> calcetines?).
    </p><p class="article-text">
        A nuestra amiga, sin embargo, &iquest;merece la pena se&ntilde;alarle lo que, a veces, parecen minucias, especialmente teniendo en cuenta que, la mayor&iacute;a de las veces, no nos vemos tan a menudo o convivimos? Resulta todav&iacute;a m&aacute;s confuso cuando lo que est&aacute; haciendo no nos afecta directamente a nosotras, o peor, forma parte de sus creencias (algo tan &iacute;ntimo, tan entretejido con la personalidad, que se podr&iacute;a entender que criticarlo es criticar a la propia persona).
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos, por ejemplo, un caso que &uacute;ltimamente se da no pocas veces: en un grupo de mujeres, una de ellas empieza a interesarse por <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-normalizado-creer-horoscopo_1_10287956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el hor&oacute;scopo, el tarot y el esoterismo</a> en general, cuando antes nunca lo hab&iacute;a hecho. Es m&aacute;s, es posible que incluso hubiese bromeado con el tema junto con sus amigas, todas bastante esc&eacute;pticas, pero ahora est&aacute; absolutamente enganchada a este contenido, e incluso quiere compartirlo con el resto. Poco a poco, se empieza a crear una peque&ntilde;a brecha dentro del grupo, y algunas comienzan a comentar entre ellas lo raro que les parece este cambio. Lo decepcionadas que est&aacute;n con que esta persona, que cre&iacute;an que era de una manera, sea de otra.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es bastante perverso que, por un lado, la sociedad presuponga que tenemos que tener &#039;mejores amigas&#039;, &#039;amigas para siempre&#039; y, a la vez, que no nos ofrezca las herramientas adecuadas para transitar este tipo de relaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer para no acabar irremediablemente alejadas? &ldquo;Las personas somos sujetos del deseo y del lenguaje. Justo este matiz nos diferencia de los animales. Por lo tanto, para las relaciones humanas, la palabra tiene una importancia tremenda&rdquo;, dice Alicia Esca&ntilde;o Hidalgo, psic&oacute;loga cl&iacute;nica. &ldquo;Cuando, dentro del &aacute;mbito de las relaciones en general y de la amistad en particular, 'dejamos pasar' las situaciones que nos generan ciertas emociones inc&oacute;modas, lo que finalmente ocurre es que 'hablamos' mediante el acto&rdquo;. B&aacute;sicamente, y en pocas palabras: lo que no se habla, se act&uacute;a.&nbsp;&ldquo;Por eso, las amigas 'se alejan'. Es decir, llevan al acto lo que no pueden permitirse decir por miedo, ya no solo a hacer da&ntilde;o, si no a la propia culpa&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto suele aparecer en un contexto en el que el v&iacute;nculo de amistad no est&aacute; recorrido de un apego seguro. En los apegos seguros es donde uno tiene m&aacute;s libertad para enfadarse, ponerse triste y ser incoherente. Dentro de un v&iacute;nculo seguro, se da por hecho que nos van a querer y que queremos, a pesar de que existan cosas del otro que no nos gusten, como sus creencias, en este caso. Es decir, en un apego de amistad basado en la seguridad, no tenemos idealizado al otro... Nos puede sorprender que de repente a Fulanita le guste el tarot, pero tambi&eacute;n entendemos que Fulanita tiene derecho a cambiar &mdash;todos lo hacemos&mdash; y a que le gusten otras cosas nuevas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Esca&ntilde;o: &ldquo;Tirando de esta informaci&oacute;n, lo que se podr&iacute;a hacer para que la amistad siga adelante es algo tan sencillo como hablar. Poner palabras a lo que sentimos respecto al otro har&aacute; que no se produzcan los 'actos' (alejarse sin m&aacute;s), que dejar&aacute;n al otro pregunt&aacute;ndose qu&eacute; ha pasado y sumido en la ansiedad. Hablar (siempre desde el cuidado y el afecto) e integrar que el otro es otro, con sus propios deseos, har&aacute; que la amistad pueda superar el bache&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a parece no tener fallo, pero la realidad es que no estamos acostumbradas a tener conversaciones complejas. &ldquo;Resulta dif&iacute;cil decirle a alguien 'ya no puedo ser tu amiga, no quiero seguir con esta relaci&oacute;n', pero es mejor ser transparentes, dejar todo resuelto con amabilidad. Aqu&iacute; el problema podr&iacute;a ser que las personas en general no tenemos un lenguaje para despedirnos de nuestras amistades, como s&iacute; lo tenemos para romper con parejas y relaciones rom&aacute;nticas, aunque sea un quiebre igual de significativo y complicado de llevar. Hasta para hablar de lo que nos molesta sobre una amiga resulta complicado, no sabemos enfrentarlo&rdquo;, comenta Cohen en <a href="https://www.nosotras.com.mx/wellness/claire-cohen-amigas-para-siempre-mitos-en-la-amistad-de-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que tenemos much&iacute;simo miedo a hablar&rdquo;, considera, a su vez, Esca&ntilde;o. &ldquo;Tener conversaciones inc&oacute;modas genera temor porque nos expone a la incertidumbre. &iquest;Se lo tomar&aacute; bien? &iquest;Deber&iacute;a dec&iacute;rselo? &iquest;Le har&eacute; da&ntilde;o? Puede que nos comuniquemos mal, pero porque estamos aterrados. Nadie quiere ser el malo de ninguna pel&iacute;cula, y mucho menos, cargar con una de las emociones m&aacute;s odiadas: la culpa&rdquo;, resume la profesional.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El 's&iacute;ndrome de la ni&ntilde;a buena'</strong></h3><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga nos propone comunicarnos de manera &ldquo;directa, franca y sencilla&rdquo;, pero lo m&aacute;s probable es que, en nuestras relaciones, acabemos diciendo algo relacionado con lo que nos preocupa 'en broma' que, simplemente, esperemos que la otra persona 'se d&eacute; cuenta por s&iacute; misma' o, peor, que actuemos de manera pasivo agresiva. Es decir, expresando nuestros sentimientos negativos de forma indirecta en lugar de abordarlos abiertamente, creando una desconexi&oacute;n entre lo que decimos y lo que sentimos, que acabar&aacute; por llenarnos de rencor tanto a nosotras como a nuestra amiga.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En general no tenemos un lenguaje para despedirnos de nuestras amistades, como sí lo tenemos para romper con parejas y relaciones románticas, aunque sea un quiebre igual de significativo y complicado de llevar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Claire Cohen</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;¿Amigas para siempre? Rupturas, mitos y realidades de la amistad entre nosotras&#039; (Planeta, 2023)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuando realmente decimos lo que estamos pensando, nos exponemos, nos sentimos vulnerables. Puede que nos averg&uuml;encen las cosas que no aceptamos de la otra; puede que nos d&eacute; miedo violentarla o decepcionarla, nosotras, mujeres que hemos sido educadas en su mayor&iacute;a como personas que no deben hacer sentir mal a nadie. No es una forma de hablar: se sabe que las mujeres tienden a sufrir el 's&iacute;ndrome de la ni&ntilde;a buena', es decir, a cumplir con las expectativas sociales de <a href="https://www.eldiario.es/pikara/mujer-maja-atiende_132_9971688.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser amables, complacientes</a> y obedientes en todo momento.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello dificulta este tipo de conversaciones, que, en opini&oacute;n de Esca&ntilde;o tambi&eacute;n deber&iacute;an incluir cierta escucha interna: &iquest;Qu&eacute; es lo que realmente nos hace sentirnos inc&oacute;modas, sentir 'verg&uuml;enza ajena' por lo que nuestra amiga est&aacute; haciendo? &iquest;Qu&eacute; tecla nuestra, personal, est&aacute; tocando cuando lo hace? &iquest;Estamos tan 'fusionadas' con ella que el hecho de que se interese por algo que no nos gusta es igual que si nos interes&aacute;ramos nosotras? &ldquo;Creo que para que la verg&uuml;enza ajena no nos atraviese, los l&iacute;mites relacionales deben estar bien establecidos, y debemos entender que tener ciertos intereses no define a un sujeto, es solo una parte de su conducta&rdquo;, indica Esca&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Conversaciones entre amigos&#039; (Hulu).                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>C&oacute;mo aprender a hablarnos bien</strong></h3><p class="article-text">
        Es posible encontrar las herramientas para 'entrenar' una forma de hablar cuidadosa acudiendo a terapia (solas o, como hicieron Sow y Friedman, en compa&ntilde;&iacute;a) o leyendo libros relacionados con la comunicaci&oacute;n asertiva, por ejemplo. Estos vol&uacute;menes nos suelen proponer todo tipo de ejercicios que nos animan a explicarnos con claridad y cuidado, c&oacute;mo hablar desde el 'yo'. As&iacute;, en lugar de decir: &ldquo;Es que te interesas por cosas que antes te parec&iacute;an tonter&iacute;as&rdquo;, podr&iacute;amos decir, por ejemplo, &ldquo;me siento confundida cuando veo que te interesas por cosas que antes no te gustaban&rdquo;. Es m&aacute;s probable que la otra persona no se sienta atacada cuando nos ponemos a nosotros en el centro de la cuesti&oacute;n, en lugar de a ella.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existe la posibilidad de practicar la Comunicaci&oacute;n No Violenta (CNV), un proceso de comunicaci&oacute;n desarrollado en los a&ntilde;os 60 por el psic&oacute;logo estadounidense Marshall Rosenberg. Esta se enfoca en tres aspectos: autoempat&iacute;a (definida como una profunda y compasiva percepci&oacute;n sobre nuestra propia experiencia), empat&iacute;a (basada en entender y compartir una emoci&oacute;n expresada por otro) y autoexpresi&oacute;n honesta (una forma de expresarse aut&eacute;nticamente, pero de una manera que haga m&aacute;s probable que surja la compasi&oacute;n de los dem&aacute;s).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rosenberg public&oacute; numerosos libros que se pueden adquirir hoy en d&iacute;a para aprender sobre el tema, y tambi&eacute;n es posible acceder a todo tipo de formaciones para integrar estos conocimientos en nuestra forma de proceder diaria.
    </p><p class="article-text">
        Pilar Guzm&aacute;n lleva desde 2016 practicando CNV. &iquest;C&oacute;mo comunicar&iacute;a ella la necesidad de poner cierta distancia con esta amiga de la que hemos hablado, si eso es lo que hemos decidido? &ldquo;La CNV propone expresarnos siempre en t&eacute;rminos de sentimientos y necesidades partiendo de una 'observaci&oacute;n' objetiva de los hechos, por lo que dir&iacute;a: 'Cuando vemos que te est&aacute;s interesando por temas esot&eacute;ricos, porque est&aacute;s aprendiendo a leer el tarot&hellip;'. Despu&eacute;s, se plantean los sentimientos: '&hellip;nos sentimos sorprendidas e inc&oacute;modas'. Y, ahora, se tratar&iacute;a de identificar de qu&eacute; 'necesidades' nos hablan estos sentimientos: 'Nos sentimos as&iacute; porque, para nosotras, son importantes la confianza y la seguridad, y pensamos que, por ese camino, podemos encontrarnos con problemas'. Por &uacute;ltimo, plantear&iacute;amos la 'estrategia' que nos ayuda a ocuparnos de esas necesidades: 'Por eso, hemos decidido distanciarnos un poco por ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hablar de esta manera, adem&aacute;s de mucho entrenamiento, exige cierta valent&iacute;a: &ldquo;Es cierto que suele preocupar el c&oacute;mo se pueda sentir la otra persona; la creencia de que nuestros sentimientos dependen de lo que hagan o digan los dem&aacute;s tiene mucha fuerza en nuestra sociedad. Esta mirada emp&aacute;tica en la que puedes expresar tus sentimientos y lo que es importante para ti suele liberarnos de esa carga tan pesada&rdquo;, considera.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, para ella el principal escollo que existe a la hora de comunicarse 'bien' es saber interpretar nuestros propios sentimientos y emociones. Pese a que es algo a lo que se le suele dar bastante importancia en la crianza moderna &mdash;son muchos los colegios que integran la identificaci&oacute;n de las emociones en su curr&iacute;culo, adem&aacute;s de existir innumerables libros y pel&iacute;culas relacionados con esta tem&aacute;tica, <a href="https://www.eldiario.es/era/reflexiones-psicologo-reves-2-ansiedad_1_11478312.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la reciente </a><a href="https://www.eldiario.es/era/reflexiones-psicologo-reves-2-ansiedad_1_11478312.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Del rev&eacute;s 2</em></a>&mdash;, no es algo que los adultos tengamos demasiado trabajado.&nbsp;&ldquo;Estamos acostumbrados a expresarnos desde el juicio, por lo que es complicado darle la vuelta a lo que llevamos toda la vida haciendo&rdquo;, considera Guzm&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ayuda, probablemente, quitarse la presi&oacute;n de la 'amistad rom&aacute;ntica', de las 'mejores amigas para siempre' de encima, como ya hicimos al desmitificar el amor rom&aacute;ntico: &ldquo;No todas mis amistades femeninas son f&aacute;ciles, incluso ahora. Son &mdash;y ser&aacute;n siempre&mdash; un trabajo continuo definido por las intimidades compartidas, el esfuerzo com&uacute;n y, en general, el tratar de no ser una persona imb&eacute;cil&rdquo;, resume Cohen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/como-sincerarse-con-una-amistad_1_11476063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jul 2024 20:37:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sinceridad o 'sincericidio': qué se le puede decir (y qué no) a una amiga para mantenerla a nuestro lado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,Psicología,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Sonrisas Hollywood' con carillas y ortodoncias 'low cost': qué hay tras la obsesión por unos dientes hiperalineados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/carillas-alineadores-dientes-invisibles-low-cost-peligros_1_11364883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4245e621-82cf-4b34-b369-2c2c57e535a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Sonrisas Hollywood&#039; con carillas y ortodoncias &#039;low cost&#039;: qué hay tras la obsesión por unos dientes hiperalineados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La oferta de tratamientos dentales estéticos en busca de la dentadura (en apariencia) perfecta crece con el impulso de las redes sociales, famosos e 'influencers' que los popularizan, a pesar de que en muchos casos las empresas tras ellos no ofrecen garantías y pueden conllevar peligros para la salud bucodental</p><p class="subtitle">La espiral del acoso en 'Mi reno de peluche': ¿ha averiado el 'true crime' nuestra empatía?</p></div><p class="article-text">
        En los 90, cre&iacute;a que las carillas eran eso que se pon&iacute;an en los dientes los ni&ntilde;os que se hab&iacute;an ca&iacute;do de boca de un columpio, por aquello de no ir por ah&iacute; con solo un trozo de paleta. Ahora, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, lo de las carillas es un concepto ubicuo que nada tiene que ver con parques infantiles, y s&iacute; todo con una nueva forma de estar en un mundo atravesado por la belleza can&oacute;nica actual: la que imponen los filtros de Instagram.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de lucir siempre perfectos, preparados para un mundo que no es m&aacute;s que un gran escenario de <em>selfies</em> genera un chequeo constante de nuestro f&iacute;sico y nos exige actuar en consecuencia. Es decir, <em>filtrarizarnos </em>tambi&eacute;n en la vida real. Como consecuencia, los <em>pinchazos </em>para exhibir una piel lisa, como de ni&ntilde;a o de mu&ntilde;eca, se han vuelto cada vez m&aacute;s comunes: seg&uacute;n <a href="https://www.seme.org/comunicacion/notas-de-prensa/crece-el-interes-y-el-uso-de-la-medicina-estetica-en-espana-en-2021-se-realizaron-cerca-de-900.000-tratamientos-medico-esteticos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Medicina Est&eacute;tica (SEME), un 42% de los tratamientos faciales realizados en 2021 correspondieron a pinchazos de b&oacute;tox y un 32% a los &iacute;dem de &aacute;cido hialur&oacute;nico. Hasta es cada vez m&aacute;s habitual pintarse, e incluso tatuarse, pecas en la cara para conseguir ese aspecto ani&ntilde;ado y encantador que imprimen los filtros en nuestras caras adultas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, el <em>pack  </em>'cara de Instagram' no est&aacute; completo si no lucimos unos dientes perfectos bajo nuestros labios carnos&iacute;simos. Para conseguirlo hay varios m&eacute;todos: podemos acudir a las mencionadas carillas (una fina l&aacute;mina de composite o porcelana que se adhiere a la parte frontal del diente, previamente limado, para tapar sus posibles desperfectos) o blanquearlos y alinearlos, un proceso m&aacute;s lento y complicado.
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                El estreno de &#039;Don&#039;t look up&#039; (2021) trajo consigo titulares sobre su &quot;protagonista inesperado&quot;: los dientes falsos.                            </span>
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        <a href="https://www.clinicaferrusbratos.com/estetica-dental/estudio-demanda-tratamientos-despues-mascarilla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un peque&ntilde;o estudio</a> realizado a nivel interno por la cl&iacute;nica dental Ferrus&amp;Bratos tras la pandemia puso de manifiesto el creciente inter&eacute;s por mostrar una sonrisa perfecta cuando las mascarillas dejaron de ser obligatorias. Entonces, no fueron pocos los casos de adolescentes que hab&iacute;an <em>florecido </em>cuando el uso del tapabocas era forzoso y que<a href="https://www.rtve.es/noticias/20220419/sindrome-cara-vacia-mascarillas-adolescentes-estetica/2333421.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se negaban a mostrar su cara sin ellos</a> cuando la medida se desestim&oacute;. El trabajo, que comparaba las solicitudes de tratamientos entre los periodos de octubre de 2021 a enero de 2022 y de febrero a mayo de 2022, reflejaba un aumento de hasta un 36% respecto a los &uacute;ltimos meses de 2021, con un 28% m&aacute;s de blanqueamientos dentales y hasta un 96% m&aacute;s en el uso de carillas.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Lo que esconden las 'sonrisas de cine'</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;La<em> Hollywood smile, </em>de carillas muy blancas con dientes gigantes, est&aacute; ya muy de moda en Am&eacute;rica Latina; lo s&eacute; porque en Espa&ntilde;a trabajo casi exclusivamente con latinos que han emigrado&rdquo;, cuenta <a href="https://www.instagram.com/drmattiadedo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mattia de Dominicis</a>, dentista en la cl&iacute;nica Belaltia en Madrid y en la cl&iacute;nica De Dominicis Dentisti en Matera (Italia). El profesional, que realiza intervenciones de odontolog&iacute;a cosm&eacute;tica y de medicina est&eacute;tica en los dos pa&iacute;ses, no ve con buenos ojos estas intervenciones &ldquo;poco naturales&rdquo;, que considera &ldquo;un trabajo mal hecho&rdquo;, especialmente, si enmascaran problemas dentales no resueltos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, para asegurar una buena salud bucodental, es imprescindible preparar el diente para la adhesi&oacute;n de la carilla desinfect&aacute;ndolo completamente, de manera que se cree un espacio estanco que impida la filtraci&oacute;n de bacterias. El proceso es similar al que tiene lugar cuando se realiza un empaste, por lo que si se estropea lo m&aacute;s m&iacute;nimo la carilla, existe riesgo de filtraci&oacute;n. En el caso de que esto ocurra, si la carilla es tan aparatosa que no permite vislumbrar el diente por debajo, se corre el riesgo de que se cree una caries de la que no tengamos constancia. Asimismo, el hecho de portar carillas muy espesas, del tipo sonrisa <em>hollywoodiense</em> al que alud&iacute;a de Dominicis, tambi&eacute;n exige un limado mayor del diente, que apenas debe rasparse para colocar una carilla 'al uso'.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Portar carillas muy espesas, del tipo sonrisa &#039;hollywoodiense&#039;, también exige un limado mayor del diente, que apenas debe rasparse para colocar una carilla &#039;al uso&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No obstante, como en cualquier trabajo de odontolog&iacute;a est&eacute;tica, el mayor riesgo de estos tratamientos es no contar con profesionales y centros acreditados para llevarlos a cabo. Frente a la pregunta &ldquo;&iquest;d&oacute;nde se llevan a cabo los tratamientos de medicina est&eacute;tica?&rdquo;, realizada por el SEME en el informe <a href="https://www.seme.org/comunicacion/notas-de-prensa/el-50-por-ciento-de-la-poblacion-espanola-se-ha-realizado-un-tratamiento-de-medicina-estetica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Percepci&oacute;n y uso de la Medicina Est&eacute;tica en Espa&ntilde;a 2023</a>, un 28% de los 1.500 entrevistados se&ntilde;al&oacute; las peluquer&iacute;as y, sobre todo, su propio domicilio. &ldquo;Preguntados por el tipo de profesional que aplica las t&eacute;cnicas de medicina est&eacute;tica, no solo se percibe que la aplican m&eacute;dicos u otros profesionales sanitarios, sino que se considera que un 60% son solo esteticistas&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7165275130803899653"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Por ello, a nadie asombra que uno de los tratamientos que m&aacute;s adeptos gana en los &uacute;ltimos a&ntilde;os sea el de aplicarse en casa las f&eacute;rulas de las ortodoncias invisibles (com&uacute;nmente conocidas por su nombre comercial m&aacute;s relevante, Invisalign). El bombardeo de publicidad a trav&eacute;s de redes sociales, tanto mediante anuncios al uso como de promociones por parte de <em>influencers</em>, promete una sonrisa perfecta con un tratamiento c&oacute;modo, eficiente y bastante m&aacute;s asequible que el ofrecido tradicionalmente en la consulta de un dentista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la mayor estafa a nivel sanitario que puede existir. Hablamos de tratamientos de cl&iacute;nicas como Dr. Smile, para las que t&uacute; mismo te tienes que hacer el molde de tus dientes en casa con una pasta, por tu cuenta. Luego te env&iacute;an decenas de parejas de f&eacute;rulas que te tienes que cambiar t&uacute; solo, sin revisi&oacute;n m&eacute;dica, cada diez d&iacute;as. Eso es una barbaridad&rdquo;, sentencia de Dominicis.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C579uH7Krfb/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C579uH7Krfb/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C579uH7Krfb/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por ❤️‍🔥 Elena Rue Morgue ❤️‍🔥 (@elenaruemorgue)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Movimientos de la tabla &oacute;sea, cefaleas o dolor durante el propio tratamiento &mdash;que no deber&iacute;a causar, si acaso, m&aacute;s que peque&ntilde;as molestias&mdash; son algunos de los efectos colaterales que de Dominicis ha constatado que producen este tipo de alineadores caseros, que ya han sido denunciados por el <a href="https://consejodentistas.es/el-consejo-general-de-dentistas-denuncia-ante-la-aemps-a-varias-empresas-por-vender-alineadores-dentales-directamente-al-publico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo General de Dentistas</a>. &ldquo;Estas compa&ntilde;&iacute;as publicitan, ofrecen y venden al p&uacute;blico a trav&eacute;s de sus p&aacute;ginas webs y redes sociales tratamientos de ortodoncia invisible, creando la apariencia de que se trata de centros sanitarios cuando, en realidad, muchos de ellos carecen de autorizaci&oacute;n sanitaria de funcionamiento porque son meros fabricantes o distribuidores&rdquo;, explican desde el organismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El bombardeo de publicidad a través de redes sociales, tanto mediante anuncios al uso como de promociones por parte de influencers, promete una sonrisa perfecta con un tratamiento cómodo, eficiente y bastante más asequible que el ofrecido tradicionalmente en la consulta de un dentista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ocasiones, adem&aacute;s, cuentan para esa primera cita con una persona ataviada como un dentista, pero que realmente no lo es. Este individuo se encarga, meramente, de informar sobre procedimientos y precios, una pr&aacute;ctica muy extendida entre cl&iacute;nicas <em>low cost. </em>&ldquo;El problema de las cl&iacute;nicas dentales en Espa&ntilde;a &mdash;a&uacute;n no est&aacute; presente en Italia&mdash; es que quien te da presupuesto y tratamiento es un comercial&rdquo;, esgrime de Dominicis, que en su primer empleo vivi&oacute; de primera mano la agresividad a la hora de la venta que exhiben muchos de estos trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, esa falta de contacto con un profesional de la salud bucodental debe ponernos sobre aviso: &ldquo;Antes de iniciar un tratamiento de ortodoncia, el dentista debe realizar un exhaustivo estudio de la boca del paciente (anamnesis, exploraci&oacute;n intraoral, funcional y extraoral, radiograf&iacute;as, impresiones, etc.). Una vez se tengan los resultados de estas pruebas, el dentista har&aacute; el diagn&oacute;stico y elaborar&aacute; un plan de tratamiento personalizado. Iniciado el tratamiento, el dentista realizar&aacute; el seguimiento del mismo&rdquo;, explica el doctor &Oacute;scar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7325816534692007201"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Los afectados por los alineadores sin supervisi&oacute;n profesional vendidos por Dr. Smile, empresa que los tiene como producto estrella, se est&aacute;n agrupando en canales de <a href="https://www.facebook.com/groups/1643708356086739" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook</a>, WhatsApp y Telegram para llevar a cabo demandas colectivas. Arguyen ca&iacute;da de dientes, mand&iacute;bulas desencajadas, mala oclusi&oacute;n y un sinf&iacute;n de problemas dentales m&aacute;s y, adem&aacute;s de eso, se quejan de mala praxis en la venta, con contratos incumplidos, cambio de tarifas una vez iniciado el tratamiento, falta de respuesta ante todo tipo de problemas con las f&eacute;rulas y constantes amenazas de juicio por los impagos en los que incurren los usuarios descontentos con el servicio. A muchos otros pacientes los persiguen para que abonen las cuotas sin ni siquiera haber llegado a firmar el contrato inicial.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas con esta compa&ntilde;&iacute;a no se circunscriben a Espa&ntilde;a. Hay cr&iacute;ticas similares sobre la empresa alemana en <a href="https://nederlandreview-nl.translate.goog/online-shoppen/dr-smile-ervaringen-beoordelingen-reviews?redirected=dr-smile-ervaringen-beoordelingen-reviews&amp;_x_tr_sl=auto&amp;_x_tr_tl=es&amp;_x_tr_hl=es&amp;_x_tr_pto=wapp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">webs neerlandesas</a> y en Polonia, tras otras tantas quejas, la compa&ntilde;&iacute;a <a href="https://businessinsider-com-pl.translate.goog/wiadomosci/kontrowersyjna-firma-dr-smile-znika-z-polski-zostaja-rozczarowani-klienci/ljf79kd?_x_tr_sl=auto&amp;_x_tr_tl=es&amp;_x_tr_hl=es&amp;_x_tr_pto=wapp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ces&oacute; su actividad a finales de 2023</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas compañías publicitan, ofrecen y venden al público a través de sus webs y redes tratamientos de ortodoncia invisible, creando la apariencia de que se trata de centros sanitarios cuando muchos carecen de autorización sanitaria de funcionamiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Consejo General de Dentistas</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Llegar&aacute;n las dentaduras 'feas' a ser aspiracionales?</strong></h3><p class="article-text">
        Pese a la pol&eacute;mica suscitada por los procedimientos dentales est&eacute;ticos a bajo coste &mdash;o al alto precio de aquellos llevados a cabo con garant&iacute;as en cl&iacute;nicas dentales&mdash;, son muchas las personas deseando <em>mejorar </em>su sonrisa, al igual que <em>mejoran</em>, cada vez con mayor ligereza, el resto de su apariencia. As&iacute;, seg&uacute;n <a href="https://secpre.org/noticias-detalle/279/1/Nota%20de%20Prensa:%20SECPRE%20presenta%20%E2%80%98La%20realidad%20de%20la%20Cirug%C3%ADa%20Est%C3%A9tica%20en%20Espa%C3%B1a%E2%80%99,%20el%20estudio%20con%20datos%20actualizados%20sobre%20las%20intervenciones%20m%C3%A1s%20demandadas%20por%20edades%20y%20sexos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe</a> publicado en 2023 la Sociedad de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica, Reparadora y Est&eacute;tica (SECPRE), en Espa&ntilde;a, el n&uacute;mero total de intervenciones de cirug&iacute;a est&eacute;tica en 2021 ascendi&oacute; a 204.510, con un incremento del 215% con respecto al estudio realizado por IMOP Insights en 2014, que estimaba datos sobre la actividad de 2013.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de intervenciones est&eacute;ticas crecientes, lo raro, en realidad, es no hacerse nada. La actriz Alana Haim, protagonista de la celebrada<em> Licorice Pizza</em> (2021) <a href="https://www.facebook.com/100088725074293/videos/alana-haim-says-orthodontists-keep-sliding-into-her-dms-since-starring-in-licori/639272981217025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue noticia precisamente por lo contrario</a>: por no querer <em>estandarizar </em>su dentadura, pese a haber sido contactada por numerosos odont&oacute;logos con suculentas ofertas para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Cate Blanchett, ganadora de un Oscar, corrigi&oacute; hace no mucho su caracter&iacute;stica diastema (el hueco entre las dos paletas) utilizando carillas, convirti&eacute;ndose en una<em> rara avis</em>: ya no existe pr&aacute;cticamente nadie que acceda al mundillo de la imagen (modelos, actrices, cantantes, presentadoras, <em>celebrities&hellip;</em>) con una dentadura <em>normal</em>.
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que, hace unos d&iacute;as, la periodista especializada en belleza Kish Lal se preguntaba <a href="https://www.dazeddigital.com/beauty/article/62384/1/will-being-ugly-be-aspirational-one-day-beauty-trends-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Dazed</a>: &ldquo;&iquest;Llegar&aacute; el d&iacute;a en que ser 'feo' sea aspiracional?&rdquo;. Y argumentaba, al hilo de algunos v&iacute;deos virales en TikTok que exploraban el concepto: &ldquo;A medida que las mejoras cosm&eacute;ticas se vuelven m&aacute;s accesibles, algunas personas predicen que la fealdad y las 'imperfecciones' naturales pueden convertirse en s&iacute;mbolos de estatus&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="6829427258508233990"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Dado que lo exclusivo se caracteriza por su escasez y su dificultad de consecuci&oacute;n (hace unos a&ntilde;os, realizarse retoques est&eacute;ticos era patrimonio casi &uacute;nicamente de las grandes fortunas), quiz&aacute; en el futuro lo verdaderamente extraordinario sea lucir nuestro f&iacute;sico natural. A lo mejor es esa originalidad la que persigue Haim, aunque, visto lo visto, parece que queda todav&iacute;a mucho para que llegue el d&iacute;a en el que abracemos aquello que nos hace &uacute;nicos, en lugar de perseguir una belleza homog&eacute;nea de caras sin arrugas, f&iacute;sicos sin grasa y dientes 'perfectos'.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desafortunadamente, s&iacute;: vamos a tener todos los dientes blancos y grandes y los labios bien pinchaditos. Pero lo que no entiende la gente es que una boca bonita es una boca que funciona bien y, sin embargo, tener un diente medio torcido o masticar solo por un lado parece que no importa. Lo que quieren es ver dientes rectos, blancos y bonitos. Si faltan dos dientes de atr&aacute;s, da igual; que la sonrisa se vea bien es lo principal&rdquo;, dice de Dominicis.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que no entiende la gente es que una boca bonita es una boca que funciona bien y, sin embargo, tener un diente medio torcido o masticar solo por un lado parece que no importa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mattia de Dominics</span>
                                        <span>—</span> dentista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta cr&iacute;tica cobra especial sentido en un pa&iacute;s en el que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pais-dentista-vez-ano-no-pagar_1_10137954.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la salud dental no est&aacute; apenas cubierta</a> por la seguridad social &mdash;el sistema p&uacute;blico cubre poco m&aacute;s que extracciones y tratamientos farmacol&oacute;gicos&mdash;, lo que suscita que la mayor parte de la poblaci&oacute;n no acuda al dentista ni siquiera una vez al a&ntilde;o para no realizar el desembolso que supone la visita. Y en ese hecho radica un dato que deber&iacute;a hacer saltar todas las alarmas: mientras los costosos tratamientos dentales cosm&eacute;ticos son cada vez m&aacute;s comunes, a m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola le faltan al menos diez dientes, y solo el 45% tiene 21 piezas o m&aacute;s, las necesarias para poseer una dentici&oacute;n funcional que permita hablar o comer sin dificultad ni necesidad de pr&oacute;tesis ni implantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/carillas-alineadores-dientes-invisibles-low-cost-peligros_1_11364883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 May 2024 20:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Sonrisas Hollywood' con carillas y ortodoncias 'low cost': qué hay tras la obsesión por unos dientes hiperalineados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[dentista,Tendencias,Redes sociales,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Hija, tenemos una relación abierta": cómo encajan en casa y en la sociedad las relaciones no monógamas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/relacion-abierta-no-monogama-con-hijos-familia_1_11337812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97e5ff51-af6a-4b4b-8690-461b2b265fee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Hija, tenemos una relación abierta&quot;: cómo encajan en casa y en la sociedad las relaciones no monógamas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque ya a nadie le suene ajeno el término "poliamor", es cierto que esta forma de relacionarse resulta aún novedosa; la gestión del tiempo con los hijos y vínculos, cómo contarlo (o no) y el juicio son algunas de las cuestiones que enfrentan quienes eligen estos modelos</p><p class="subtitle">Pregunta a Sara Torres - "Quiero estar en una relación abierta pero hay miedo a las inseguridades, competiciones y envidias, ¿cómo hacerlo?"</p></div><p class="article-text">
        Molly Roden est&aacute; en el aeropuerto a punto de coger un vuelo cuando descubre en su m&oacute;vil numerosas llamadas de su hijo adolescente. Tiene tambi&eacute;n un mensaje: &ldquo;Mam&aacute;, &iquest;ten&eacute;is pap&aacute; y t&uacute; una relaci&oacute;n abierta?&rdquo;. Al leerlo, Roden, que efectivamente la tiene, entra en p&aacute;nico.&nbsp;As&iacute; comienza el libro <em>More, a memoir of open marriage</em> (Doubleday, 2024) escrito por Molly Roden, lanzado a principios de este a&ntilde;o y aterrizado, directamente, en la prestigiosa lista The New York Times Best Sellers.
    </p><p class="article-text">
        Tras esta escena <em>in extrema res</em>, la narraci&oacute;n aborda las relaciones familiares, maritales y extramaritales de la escritora desde que sus hijos tienen en torno a tres y seis a&ntilde;os. En un extraordinario ejercicio de franqueza, Roden nos invita a explorar los altos y los bajos de su vida desde que ella y su pareja deciden abrir su relaci&oacute;n sentimental: la euforia al conocer a alguien nuevo (y la decepci&oacute;n al <em>conocerlo </em>de verdad); los problemas para manejar los celos; la alegr&iacute;a de profundizar en el amor de formas inesperadas; la b&uacute;squeda de marcos te&oacute;ricos que den respuesta a su estatus relacional&hellip; Y, por supuesto, las dificultades que entra&ntilde;a el conjugar todo lo anterior con la crianza de dos ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ya a nadie le suene ajeno el t&eacute;rmino &ldquo;poliamor&rdquo;, e incluso haya quien est&eacute; familiarizado con t&eacute;rminos como <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/anarquia-relacional-repensar-afectos_132_10924596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;anarqu&iacute;a relacional&rdquo;</a>, que propone eliminar la categorizaci&oacute;n t&iacute;pica de los v&iacute;nculos &ndash;en los que la pareja suele estar 'por encima' de los amigos, por ejemplo&ndash;, es cierto que esta forma de relacionarse es a&uacute;n novedosa en nuestra sociedad. No obstante, como suele pasar tambi&eacute;n con la infidelidad, resulta a&uacute;n m&aacute;s chocante cuando quienes la ejercen son madres.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las madres, no</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que la mujer solo puede ser virgen o puta; una madre no mon&oacute;gama combina esos dos conceptos y los revienta&rdquo;, explica <a href="https://www.instagram.com/desvelandoaladiosa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Magde</a>, madre no mon&oacute;gama que comparte sus experiencias a trav&eacute;s de su cuenta de Instagram. Ella lo sabe bien: cuando uno de sus <em>posts </em>sobre crianza en relaciones no mon&oacute;gamas consigue cierta viralidad, le llueven los mensajes de odio. Especialmente, si aparece alguna foto suya embarazada. &ldquo;Remueve ver a mujeres que viven como quieren&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando sobrepasan su c&iacute;rculo de seguidores, estas publicaciones alcanzan a personas que <em>sienten </em>que tienen que increparla por romper esa visi&oacute;n arquet&iacute;pica que se tiene de las madres como seres sacrificados y volcados en la crianza, que viven de espaldas al placer. Y no digamos ya al placer que sobrepasa el &aacute;mbito del tradicional v&iacute;nculo rom&aacute;ntico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, aunque a&uacute;n resulte residual, cada vez son m&aacute;s las parejas con hijos que abren sus relaciones de forma &eacute;tica. &ldquo;Dir&iacute;a que, en general, es un porcentaje bajito, pero tambi&eacute;n que ha ido aumentando con el tiempo poquito a poco&rdquo;, atestigua <a href="https://www.angelaaznarez.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;ngela Azn&aacute;rez</a>, psic&oacute;loga especializada en perspectiva de g&eacute;nero y diversidad de sexualidades, orientaciones, identidades y modelos de pareja.
    </p><p class="article-text">
        Y el matiz de la &eacute;tica es importante porque, como indica Anna, relaciones abiertas hay muchas (en Espa&ntilde;a, un 42% de los hombres y un 31% de las mujeres han sido infieles alguna vez, seg&uacute;n una encuesta realizada para la plataforma de citas para ad&uacute;lteros Gleeden en 2022), solo que se suelen dar a espaldas de uno de sus componentes. &ldquo;M&aacute;s del 50% de las parejas que se casan en Espa&ntilde;a se divorcian, y &iquest;cu&aacute;nta infidelidad hay&hellip;? Ya existen muchas parejas no mon&oacute;gamas, solo que no de forma &eacute;tica. Hacerlo de forma consciente exige vivir conversaciones inc&oacute;modas, mejorar habilidades de comunicaci&oacute;n, gestionar tus bloqueos, tus traumas, tus heridas, tus inseguridades&hellip; Eso no todo el mundo est&aacute; dispuesto a hacerlo&rdquo;, matiza Anna.
    </p><p class="article-text">
        La ficci&oacute;n recoge cada vez m&aacute;s este viraje hacia la no monogamia en parejas con hijos. M&aacute;s all&aacute; de <em>More, a memoir of open marriage</em>, ya en 2016, por ejemplo, se estren&oacute; la serie <em>Easy </em>en Netflix, que pretend&iacute;a retratar &ldquo;las vicisitudes de los habitantes del Chicago actual en el amor, el sexo, la tecnolog&iacute;a y la cultura&rdquo;. El comentado primer cap&iacute;tulo, con Orlando Bloom como protagonista, contaba la historia de una pareja con una hija que se sent&iacute;an atra&iacute;dos por la profesora de m&uacute;sica de la peque&ntilde;a, y le propon&iacute;an un tr&iacute;o.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez hay más gente que se apunta a este tipo de relaciones, pero aún no se habla mucho sobre las que somos madres o queremos serlo. Si la maternidad nos atraviesa enteras, y la no monogamia también, ¿qué pasa cuando ambas se dan a la vez?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Magde</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, quiz&aacute; es Gabriela Wiener la 'madre poliamorosa' m&aacute;s conocida. La escritora, que vive con sus parejas e hijes, ha dado a conocer su forma de vivir en art&iacute;culos, libros y hasta obras de teatro, como la reciente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/enamorarme-cancion-trinchera-sobrevivir-poliamor_1_1060647.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Qu&eacute; locura enamorarme yo de ti,</em></a> protagonizada por su propia familia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un ejercicio de liberaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n es un gesto pol&iacute;tico&rdquo;, <a href="https://www.vogue.es/living/articulos/teatro-obra-gabriela-wiener-poliamor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contaba la autora</a> a Vogue al ser preguntada por su sinceridad a la hora de abordar estos temas sobre los que pesan tantos prejuicios. &ldquo;Ser mujer, sudaca, <em>bisexuala</em>, pero sobre todo, ser sexual, sigue siendo un ejercicio a caballo entre la provocaci&oacute;n y la exposici&oacute;n personal&rdquo;, explicaba, apuntando de nuevo a esa aparente paradoja de ser madre y ser deseante.
    </p><p class="article-text">
        Pese a esta exposici&oacute;n que a veces puede resultar da&ntilde;ina, son m&aacute;s las mujeres hablando de crianza y maternidad p&uacute;blicamente que los hombres. &ldquo;Divulgo en Instagram porque cada vez hay m&aacute;s gente que se apunta a este tipo de relaciones, pero a&uacute;n no se habla mucho sobre las que somos madres o queremos serlo. Si la maternidad nos atraviesa enteras, y la no monogamia tambi&eacute;n, &iquest;qu&eacute; pasa cuando ambas se dan a la vez? Normalmente, la situaci&oacute;n nos deja en un lugar menos privilegiado que a los hombres: el posparto es duro, muy emocional y vulnerable, y las no monogamias tambi&eacute;n, as&iacute; que yo trato de dar herramientas a las madres y ofrecerles la posibilidad de que encuentren a otras para hacer pi&ntilde;a&rdquo;, relata Anna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Magde tambi&eacute;n achaca esta diferencia de g&eacute;nero al hecho de que la maternidad es un tema que &ldquo;toca m&aacute;s&rdquo; a las mujeres por su mayor involucraci&oacute;n en ella &ndash;especialmente, durante los primeros meses&ndash;, pero tambi&eacute;n lo relaciona con que sean ellas las que, en mayor medida, proponen abrir la relaci&oacute;n. <a href="https://www.instagram.com/openmandarina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">L&iacute;dia Manot</a>, que ofrece servicios de acompa&ntilde;amiento en relaciones poliamorosas y crea contenido en redes sobre ello, sostiene tambi&eacute;n que en las consultas que le hacen, el impulso para emprender relaciones no mon&oacute;gamas suele provenir de las mujeres. Quiz&aacute; porque, como ocurre <a href="https://www.eldiario.es/era/perversion-conversacion-sobre-salud-mental_1_10526345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con las terapias psicol&oacute;gicas</a>, ellas son m&aacute;s propensas a buscar ayuda que ellos.
    </p><h3 class="article-text">La gesti&oacute;n del tiempo en las no monogamias</h3><p class="article-text">
        A la hora de criar en parejas no mon&oacute;gamas, las preguntas se acumulan: &iquest;C&oacute;mo se gestiona un tiempo, de entrada, muy limitado? &iquest;C&oacute;mo afectan a los hijos las relaciones de sus padres? &iquest;Es mejor contarlo o no contarlo&hellip;?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez que me convert&iacute; en madre, mi mundo se tambale&oacute;. Me centr&eacute; en mis criaturas y la manera de relacionarme con mi entorno cambi&oacute;. La relaci&oacute;n con mi pareja tambi&eacute;n se transform&oacute;, ya no pod&iacute;amos disfrutar el uno del otro siempre que quisi&eacute;ramos o resolver los conflictos charlando largo y tendido. Vimos que todo ten&iacute;a que estar mucho m&aacute;s medido y hab&iacute;a menos lugar para la improvisaci&oacute;n. Por eso pienso que, a partir de este momento, el tener en cuenta c&oacute;mo se siente la otra parte de la pareja es primordial; debemos asegurarnos de que todos los implicados estamos bien con todo lo que acontece, teniendo en cuenta los sentimientos que nos provoca siempre. La crianza, sobre todo en los primeros a&ntilde;os, es absorbente y agotadora, y no siempre estamos dispuestos a exponernos de esta manera o a gestionar estas cosas 'extra' que pueden da&ntilde;ar nuestra seguridad o nuestra autoestima dependiendo de c&oacute;mo se aborde&rdquo;, explica Luc&iacute;a (pseud&oacute;nimo). Ella y su pareja cerraron la relaci&oacute;n durante el embarazo y hasta que la peque&ntilde;a de sus hijas cumpli&oacute; tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los conflictos m&aacute;s extendidos en consulta es la gesti&oacute;n de los recursos y el tiempo&rdquo;, reconoce la psic&oacute;loga &Aacute;ngela Azn&aacute;rez. &ldquo;Siempre decimos que el amor, el deseo de estar con otras personas, es algo ilimitado e infinito, pero los recursos no lo son. Esto es algo que ocurre de manera general en parejas no mon&oacute;gamas sin hijos, el tema de c&oacute;mo gestionar los tiempos para poder atender a todas las partes con encuentros de calidad, sin olvidarse de que tambi&eacute;n hay que atenderse y dedicarse tiempo a uno mismo, claro. Si adem&aacute;s a esto le a&ntilde;adimos el tema de tener hijos, la cosa se complica un poco m&aacute;s y se hace dif&iacute;cil poder llegar a todo. Hay algunos momentos de la crianza en los que se puede convertir en algo directamente inviable; en esos casos, a veces se toma la decisi&oacute;n de cerrar la relaci&oacute;n temporalmente&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los conflictos más extendidos en consulta es la gestión de los recursos y el tiempo. El amor, el deseo de estar con otras personas, es algo ilimitado e infinito, pero los recursos no lo son</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángela Aznárez</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La escritora <a href="https://www.instagram.com/lavulnerable/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Sent&iacute;s</a>, por su parte, asegura que el hecho de ser madre no ha interferido en el modo de relacionarse con sus v&iacute;nculos. Durante su embarazo, eso s&iacute;, ella y el padre de su criatura tambi&eacute;n sintieron que era mejor cerrar su relaci&oacute;n no mon&oacute;gama, pero tras su divorcio, Sent&iacute;s vive con naturalidad las relaciones con sus parejas. De hecho, considera que esta pluralidad de afectos es buena para la familia. &ldquo;Mi hijo se ha podido nutrir y aprender de cada persona, ya sea por distintas maneras de ser y actuar, como por el tipo de relaci&oacute;n que ha creado. Pero, al final, creo que lo que integra es que somos plurales y que podemos convivir y entender al otre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Anna Magde, su dif&iacute;cil embarazo tambi&eacute;n supuso cierta pausa en el contacto con sus v&iacute;nculos, pero no sucedi&oacute; lo mismo con el padre de su hija. &ldquo;Mi pareja estaba m&aacute;s sexual que yo&rdquo;, recuerda. A trav&eacute;s de conversaciones y chequeos constantes del bienestar emocional del otro, se lleg&oacute; al acuerdo de que &eacute;l siguiera con su v&iacute;nculo, a la que Anna conoc&iacute;a y con la que se sent&iacute;a respetada, una situaci&oacute;n con la que ella se sent&iacute;a completamente c&oacute;moda gracias a los cuidados constantes recibidos por parte del padre de su hija: &ldquo;Yo quer&iacute;a que disfrutase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que la ni&ntilde;a tiene unos meses, la pausa de Magde en la relaci&oacute;n presencial con sus v&iacute;nculos contin&uacute;a en cierta medida, pues dedica la mayor parte de su tiempo a su beb&eacute;. No obstante, se siente apoyada por su pareja, que se queda con su hija cada d&iacute;a durante dos horas para que ella pueda dedicarse a lo que le apetezca, incluida su red de afectos. &ldquo;Para m&iacute;, la soluci&oacute;n es tener una pareja corresponsable, que est&eacute; tan interesado en tus v&iacute;nculos como t&uacute;&rdquo;, resume. Adem&aacute;s, igual que Sent&iacute;s, tambi&eacute;n Magde enfatiza el hecho de que en una relaci&oacute;n no mon&oacute;gama se suele contar con una red de apoyo mayor, lo que redunda asimismo en la facilidad a la hora de apoyarse con el cuidado de la criatura: &ldquo;La no monogamia rompe con la familia nuclear&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/germainramon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Germain Ram&oacute;n</a> es uno de los pocos padres que, como Magde, Manot o Sent&iacute;s, habla y comparte contenido y reflexiones sobre este tipo de relaciones en redes sociales &ndash;cont&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/nidos/hablo-hijos-relaciones-poliamor-sexo-entiendan-normal-cosas_1_10524041.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su experiencia en primera persona</a> a elDiario.es&ndash;, y es consciente de que, por ser hombre, recibe un trato mucho m&aacute;s suavizado que las madres. &ldquo;Claramente, no se juzga igual a padres y madres no mon&oacute;gamas. Los sesgos sociales de g&eacute;nero todav&iacute;a son latentes y condicionan y oprimen a las personas identificadas como mujer, al igual que las personas disidentes en orientaci&oacute;n sexual. Yo comenc&eacute; compartiendo a modo de reflexi&oacute;n, como trabajo de deconstrucci&oacute;n de la orientaci&oacute;n relacional y la masculinidad, pero poco a poco acab&oacute; convirti&eacute;ndose en un compromiso social y espero que un legado al que mis hijos puedan recurrir, cuestionar y reinterpretar&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en su opini&oacute;n, este tipo de relaciones son una extraordinaria herencia para sus criaturas, aunque levanten cejas. &ldquo;Todo paso que se da en la crianza que pueda ser un cambio significativo o que rompa con los patrones heredados en la vida de los ni&ntilde;os se toma como algo delicado y con m&aacute;s aprehensi&oacute;n que motivaci&oacute;n. Pero el trabajo de introspecci&oacute;n, comunicaci&oacute;n honesta y el trabajo por la horizontalidad de las vinculaciones que tenemos en las no monogamia es casi constante. Eso les aporta validaci&oacute;n en sus necesidades, pensamiento cr&iacute;tico y herramientas de gesti&oacute;n emocional en las diferentes situaciones cotidianas, buenas y no tan buenas. Una generaci&oacute;n con todo ese trabajo ahorrado dispondr&aacute; de m&aacute;s herramientas para afrontar la edad adulta con unas bases, a mi parecer, tan valiosas para con ellos mismos como para su entorno&rdquo;, dice Ram&oacute;n. Y contin&uacute;a: &ldquo;Las no monogamias aportan un valor incalculable a la realidad de que, como especie, somos interdependientes y necesitamos cuidarnos no solo en lo emocional, rom&aacute;ntico o sexual, sino tambi&eacute;n para preservar y atesorar lo humano y crear estructuras sociales m&aacute;s sostenibles con el mundo en el que vivimos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Claramente, no se juzga igual a padres y madres no monógamas. Los sesgos sociales de género todavía son latentes y condicionan y oprimen a las personas identificadas como mujer, al igual que las personas disidentes en orientación sexual</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Germain Ramón</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A Anna Magde, por ejemplo, le resulta curioso que nadie vea raro que un peque&ntilde;o viva en una casa en la que los padres discuten continuamente, con el nivel de violencia que eso genera, pero que se enciendan todas las alarmas si la relaci&oacute;n de los progenitores se sale de lo habitual. &ldquo;Los ni&ntilde;os solo necesitan ver que hay amor en casa&rdquo;, resume.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Contarlo o no contarlo?&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        T&iacute;picamente, todo lo relacionado con la sexualidad de los padres es un tema que causa cierta <em>verg&uuml;enza</em> a sus hijos. En el caso de las relaciones no mon&oacute;gamas, a este tab&uacute; se le a&ntilde;ade el extra de abordar un tipo de relaciones a las que a&uacute;n rodean muchos prejuicios. De ah&iacute; que todos entendamos la inquietud que presenta la escena con la que se abre el libro de Molly Roden.
    </p><p class="article-text">
        Sent&iacute;s, no obstante, dice vivirlo con naturalidad. &ldquo;En una familia de progenitores homosexuales, no se les explica expl&iacute;citamente 'Oye, que tenemos esta orientaci&oacute;n sexual'. Le cuento lo que va preguntando adaptado a su edad y si no hay preguntas, no veo por qu&eacute; tengo que explicarle. Mi hijo sabe que soy bisexual, pero porque un d&iacute;a hablando de orientaci&oacute;n sexual y de lo que significaban ciertas palabras, me pregunt&oacute; si a m&iacute; me gustaban los chicos o las chicas&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        Magde tampoco piensa dejar a su hija al margen del tipo de relaci&oacute;n que tiene con su padre. &ldquo;Ella va a ver lo que hay en casa, se lo contaremos de forma natural, org&aacute;nica. Es algo que le estamos aportando: ya no tendr&aacute; que luchar contra el amor rom&aacute;ntico&rdquo;. No obstante, para protegerla de comentarios da&ntilde;inos, tambi&eacute;n quieren dejarle claro que es una situaci&oacute;n &iacute;ntima, que ocurre en su casa pero no necesariamente en el resto. &ldquo;Queremos que conozca a nuestros v&iacute;nculos, no ocultarlo. Se lo iremos explicando entendiendo que es algo que no es normal. Que, aunque lo haga cada vez m&aacute;s gente, es una situaci&oacute;n que no todo el mundo va a entender&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en opini&oacute;n de todos los entrevistados, la proporci&oacute;n de parejas no mon&oacute;gamas con hijos va a crecer en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. &ldquo;Cuando mi pareja y yo nos casamos, me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n que en las cl&aacute;usulas se indicaba que solo se puede estar casado con una persona a la vez. Pens&eacute; que, posiblemente, en unos a&ntilde;os esto podr&iacute;a quedar obsoleto y cambiar, como otras cosas lo han hecho&rdquo;, recuerda Luc&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que tener muy claro de qué forma se quiere vivir la no monogamia. No hay una manera única de ser poliamoroso; creo que la clave está en construir relaciones a medida de las personas que la forman y, desde ahí, crear acuerdos éticos y respetuosos con todas las partes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángela Aznárez</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Pensar que si no les cuento algo, obviar&aacute; que mis hijos lo perciban me resulta iluso&rdquo;, establece, por su parte, Ram&oacute;n. &ldquo;Siempre est&aacute;n recibiendo informaci&oacute;n de sus referentes, no s&oacute;lo a trav&eacute;s de lo que se comparte verbalmente. Eso nos compromete, intr&iacute;nsecamente, a ser honestos y congruentes con nuestras gestiones de las experiencias que vivimos, como enamoramientos, duelos, las din&aacute;micas en nuestra relaciones, etc&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a, no obstante, prefiere que sus relaciones y sus hijas no se <em>mezclen: </em>&ldquo;Intento que sean dos mundos separados. Cuando me toca estar con mis hijas, que es la mayor&iacute;a del tiempo, estoy con ellas y para ellas. Lo dem&aacute;s es un a&ntilde;adido de mi tiempo 'libre' que puedo dedicar a esto. Sin embargo, creo que tarde o temprano les trasmitiremos nuestra manera de vivir las relaciones, aunque no les digamos c&oacute;mo lo hacemos expl&iacute;citamente. Para nosotros, es una manera sana de conocernos, explorarnos y vernos en otros entornos y situaciones, que nos ayuda tambi&eacute;n a ser sinceros y empatizar al m&aacute;ximo posible con los deseos de nuestra pareja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de la psic&oacute;loga &Aacute;ngela Azn&aacute;rez, no hay una decisi&oacute;n 'correcta' al respecto de compartir o no con los hijos las caracter&iacute;sticas de nuestra relaci&oacute;n. Lo que s&iacute; que considera evidentes son los ingredientes que hacen falta para vivir de manera plena una no monogamia con criaturas de por medio: &ldquo;Hay que tener muy claro de qu&eacute; forma se quiere vivir la no monogamia. No hay una manera &uacute;nica de ser poliamoroso; creo que la clave est&aacute; en construir relaciones a medida de las personas que la forman y, desde ah&iacute;, crear acuerdos &eacute;ticos y respetuosos con todas las partes. Eso implica ser muy realistas con los recursos disponibles en el caso de tener hijos, ya que no vas a tener la misma disponibilidad para tener citas con otras personas, irte de viaje con tu otra pareja o v&iacute;nculo, pasar la noche fuera&hellip; ajustar expectativas es fundamental para poder saber qu&eacute; esperar y qu&eacute; proyecci&oacute;n tiene la relaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/relacion-abierta-no-monogama-con-hijos-familia_1_11337812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 May 2024 20:32:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Hija, tenemos una relación abierta": cómo encajan en casa y en la sociedad las relaciones no monógamas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Poliamor,Amor,Crianza,familias,Tiempo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He estado una semana apagando el móvil una hora antes de dormir y esto es lo que ha cambiado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2efc6a4d-626d-4157-b68a-58a47e780ebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="He estado una semana apagando el móvil una hora antes de dormir y esto es lo que ha cambiado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uso el móvil unas 31 horas semanales, casi tantas como un trabajo a jornada completa. Según Susana Barreiro, especialista en sueño, y como apuntan distintos estudios, cuanto más tiempo desconectemos antes de dormir, más beneficios notaremos. Decido empezar por una hora, registrando mis progresos durante una semana</p><p class="subtitle">Por qué dormimos peor con los años (y cómo ponerle remedio)</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La semana pasada, el tiempo de uso del dispositivo aument&oacute; en un 6%, con una media de 4 horas y 24 minutos al d&iacute;a&rdquo;, me dice el iPhone. Las <em>apps </em>que m&aacute;s he abierto: Instagram (durante casi nueve horas), WhatsApp (en torno a ocho) y Safari y Spotify (unas cuatro). A la semana, he usado el m&oacute;vil alrededor de 31 horas. Le he dedicado casi tantas como a un trabajo a jornada completa, subiendo un poco la media mundial: seg&uacute;n muestra <a href="https://www.independent.co.uk/advisor/vpn/screen-time-statistics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Independent</em></a>, en 2023, pasamos tres horas y 46 minutos al d&iacute;a con la mirada fija en esta peque&ntilde;a pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Ver los datos as&iacute; desglosados asusta. No importa realmente cuando una es consciente de que est&aacute; haciendo <em>scroll down</em> en Instagram porque <em>le apetece </em>entregarse a ese imparable chute de dopamina, pero &iquest;qu&eacute; sucede cuando se est&aacute; tan cansado que no se puede parar? Suena contradictorio, pero as&iacute; es: si por la noche termino de ver una pel&iacute;cula en el sof&aacute; y miro el m&oacute;vil, por mucho sue&ntilde;o que tenga, este conseguir&aacute; <em>atraparme </em>durante, como m&iacute;nimo, media hora; lo que har&aacute; que me vaya a la cama m&aacute;s tarde y duerma menos. Y si antes de cerrar los ojos lo cojo para &ldquo;quedarme dormida m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo; &mdash;eso me digo, al menos&mdash;, lo m&aacute;s probable es que ocurra todo lo contrario, y que a la ma&ntilde;ana siguiente sienta que me ha atropellado un cami&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo parar la rueda?
    </p><p class="article-text">
        Acudo a la pantalla del m&oacute;vil &mdash;d&oacute;nde si no&mdash; para investigarlo, y descubro <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7010281/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un peque&ntilde;o estudio</a> que asegura que apagar este dispositivo media hora antes de irse a la cama es suficiente para reducir la latencia del sue&ntilde;o (es decir, para dormirse m&aacute;s r&aacute;pido), aumentar la duraci&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/era/como-descansar-mejor-mas-alla-del-sueno-dormir_1_10815638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calidad del descanso</a>, reducir los despertares y mejorar el humor y la memoria de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.psychologytoday.com/intl/blog/the-good-life-ritual/202203/the-power-powering-your-phone-just-hour" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otro explica</a> que apagando el tel&eacute;fono una hora antes de irse a dormir, los participantes de la investigaci&oacute;n no solo descansaron mejor y m&aacute;s r&aacute;pido, tambi&eacute;n registraron mayor bienestar f&iacute;sico, felicidad y satisfacci&oacute;n con su existencia. &ldquo;Adem&aacute;s, se volvieron m&aacute;s receptivos al mundo que los rodeaba (...) Su adicci&oacute;n al tel&eacute;fono disminuy&oacute;, lo que les permiti&oacute; tener m&aacute;s control de sus vidas&rdquo;, dice. Se minimizaron asimismo sus niveles de ansiedad y la sensaci&oacute;n de estar 'perdiendo el tiempo', un tiempo que pudieron dedicar a tareas para las que normalmente sent&iacute;an que no hab&iacute;a hueco en el d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pese a contar con muestras reducidas, las conclusiones de ambos estudios suenan de lo m&aacute;s l&oacute;gicas. Pero, si voy a autoimponerme la disciplina de dejar el m&oacute;vil a un lado antes de dormir para descansar m&aacute;s tiempo, necesito confirmar que son ciertas, por lo que consulto a Susana Barreiro, <em>sleep coach </em>del <a href="https://www.dormirbien.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Medicina del Sue&ntilde;o</a>.
    </p><p class="article-text">
        La profesional me asegura que dejar de usar el m&oacute;vil una hora antes de dormir elimina varios 'obst&aacute;culos' a la hora de descansar: &ldquo;En primer lugar, la luz azul emitida por las pantallas puede interferir con la producci&oacute;n de melatonina, la hormona que regula el sue&ntilde;o. La melatonina se produce en la oscuridad, por lo que la exposici&oacute;n a esta luz puede retrasar la producci&oacute;n de esta hormona y dificultar el descanso&rdquo;, me explica. A mi pregunta de si valdr&iacute;a, entonces, configurar la pantalla en modo c&aacute;lido, responde que podr&iacute;a ayudar, pero que, en realidad, esta opci&oacute;n no elimina por completo la mencionada luz azul.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para no dar la espalda al &#039;experimento&#039;, cojo el &#039;ebook&#039; media hora antes de dormirme y no puedo evitar preguntarme: en caso de que uno no pueda despegarse del móvil a estas horas, ¿qué contenidos sería &#039;mejor&#039; consumir para conciliar el sueño? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En segundo lugar, el uso del m&oacute;vil antes de dormir puede ser estimulante. Esto se debe a que las redes sociales, los juegos o los v&iacute;deos pueden aumentar la actividad mental y dificultar la relajaci&oacute;n necesaria para conciliar el sue&ntilde;o&rdquo;, contin&uacute;a. &ldquo;En tercer lugar, el uso del m&oacute;vil antes de dormir puede provocar ansiedad al ser una fuente de estr&eacute;s, ya que nos puede conectar con noticias, mensajes o notificaciones que nos preocupan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Barreiro, cuanto m&aacute;s tiempo tengamos el m&oacute;vil apagado antes de dormir, mayores ser&aacute;n los beneficios que notar&iacute;amos en el descanso, aunque la recomendaci&oacute;n extendida de una hora podr&iacute;a ser suficiente. &ldquo;Es importante encontrar un equilibrio que funcione para cada persona&rdquo;, me cuenta. Decido empezar por una hora, registrando mis progresos durante una semana.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Es lo mismo mirar un m&oacute;vil que un </strong><em><strong>ebook </strong></em><strong>antes de dormir?</strong></h3><p class="article-text">
        El primer d&iacute;a, tras volver a casa de una cena con amigos, siento el impulso de abrir la aplicaci&oacute;n del banco, quiz&aacute; la m&aacute;s estresante de todas. Dejo esa idea a un lado y uso un libro electr&oacute;nico hasta quedarme dormida, lo que realmente no hace que me duerma mucho m&aacute;s pronto de lo normal. Eso s&iacute;, duermo muy bien y no tengo esa sensaci&oacute;n de &ldquo;perder el tiempo&rdquo; de la que habl&aacute;bamos antes. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;no es acaso un libro electr&oacute;nico una pantalla, al fin y al cabo? Acudo a Barreiro: &ldquo;Mirar la pantalla del Kindle antes de dormir puede interferir en la calidad del sue&ntilde;o. Sin embargo, hay algunas diferencias entre esta pantalla y la del m&oacute;vil, pues la del Kindle emite menos luz azul, por lo que puede ser menos perjudicial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El segundo d&iacute;a me cuesta mucho dejar el tel&eacute;fono a un lado, pues estoy en medio de la interesante documentaci&oacute;n para un art&iacute;culo. Al final, sin saber muy bien c&oacute;mo, acabo viendo en bucle v&iacute;deos de <a href="https://www.instagram.com/tinafriml/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la humorista Tina Friml</a>, lo que me engancha un buen rato ya en la cama. Para no dar la espalda al 'experimento', al final vuelvo a coger el <em>ebook </em>una media hora antes de dormirme y no puedo evitar preguntarme: en el caso de que uno no pueda despegarse del m&oacute;vil a estas horas, &iquest;qu&eacute; contenidos ser&iacute;a 'mejor' consumir para conciliar el sue&ntilde;o? 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Barreiro, podr&iacute;amos emplear el dispositivo para llevar a cabo actividades relajantes y que no estimulen la mente, como por ejemplo, escuchar m&uacute;sica tranquila o meditaciones guiadas. Entrar en redes sociales, jugar a videojuegos o ver pel&iacute;culas de acci&oacute;n o suspense estar&iacute;an entre aquellas cosas que ser&iacute;a mejor evitar por completo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El miedo a la oscura madriguera del conejo</strong></h3><p class="article-text">
        El tercer d&iacute;a me quedo trabajando hasta tan tarde delante del ordenador que me pregunto si realmente tendr&aacute; alg&uacute;n efecto que use o no el m&oacute;vil una vez me tumbe en la cama. Me acuerdo del meme que dice: 
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; Bienvenido a casa. &iquest;Has tenido un buen d&iacute;a mirando pantallas en el trabajo?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; S&iacute;, mis pantallas estuvieron bien, &iquest;qu&eacute; tal las tuyas?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; No estuvieron tan bien, as&iacute; que me gustar&iacute;a que vi&eacute;semos algo en la gran pantalla de nuestra casa.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash; Vale, pero puede que use mi pantalla peque&ntilde;a mientras lo hacemos.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La caída libre hacia un precipicio de pensamientos turbadores que, en mitad de la oscuridad, parecen más terroríficos que a la luz del día es justo lo que quiero evitar. Eso es lo que siento que el móvil ayuda a mitigar con su trampa de estímulo continuo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Evito la tentaci&oacute;n de usar la &ldquo;pantalla peque&ntilde;a&rdquo;, aunque me cuesta: s&eacute; que tumbarme y simplemente cerrar los ojos me puede llevar a lugares inh&oacute;spitos, entre los que se incluyen el patio del colegio en el que aquella amiga me dijo que no ir&iacute;a a mi cumplea&ntilde;os en el 2000 o la pila de ropa que lleva una semana sin lavar.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da libre hacia un precipicio de pensamientos turbadores que, en mitad de la oscuridad, parecen mucho m&aacute;s acuciantes y terror&iacute;ficos de lo que ser&iacute;an a la luz del d&iacute;a es justo lo que quiero evitar. Eso es lo que siento que el m&oacute;vil ayuda a mitigar con su trampa de est&iacute;mulo continuo. No obstante, en este caso, estoy tan agotada que me duermo antes de poder esbozar cualquier escenario mental. Algo que, sin duda, no habr&iacute;a conseguido si hubiera encendido el m&oacute;vil. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede conseguirse este peque&ntilde;o milagro sin llegar a tales extremos de cansancio? Seg&uacute;n Barreiro, es posible si creamos las condiciones id&oacute;neas para el sue&ntilde;o. Estas incluyen medidas como llevar a cabo una rutina relajante antes de acostarnos (puede incluir lectura, un ba&ntilde;o caliente, m&uacute;sica tranquila&hellip;), establecer una hora regular para acostarnos y levantarnos (que ayudar&aacute; a nuestro cuerpo a regular su ritmo circadiano) y evitar la cafe&iacute;na y el alcohol en las horas previas al descanso. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es buena idea crear un <a href="https://www.eldiario.es/era/temperatura-para-dormir-bien_1_10626677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ambiente sereno en el dormitorio, que debe ser oscuro, silencioso y fresco</a>. Y para los que tendemos a rumiar cuando cae la noche, dos consejos clave: no estar continuamente mirando el reloj para evitar una ansiedad que, sin duda, no ayuda a la hora de caer dormidos, y escribir en un papel los pensamientos que nos 'atormentan' antes de irnos a la cama, para 'liberarnos' de ellos antes de apagar las luces.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Es mejor poner la tele? &#039;La televisión, al encontrarse más alejada de la persona, interfiere la mayoría de las veces menos que un móvil. Sin embargo, esto difiere en cada persona y circunstancia&#039;, dice Susana Barreiro, especialista en sueño</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>La trampa del cansancio</strong></h3><p class="article-text">
        El cuarto d&iacute;a llego tan cansada a casa despu&eacute;s de trabajar durante toda la tarde que realmente solo quiero 'despejar' la mente. Miro deliberadamente el m&oacute;vil para evitar ponerme una pel&iacute;cula por dos razones: la primera es que siento que estoy demasiado agotada para centrar mi mente en algo que dure m&aacute;s de un minuto y la segunda, que tengo la impresi&oacute;n de que as&iacute; me ir&eacute; m&aacute;s pronto a la cama. Al final, tardo lo mismo en dormirme que si me hubiese puesto un largometraje. 
    </p><p class="article-text">
        Me doy cuenta de que cuanto m&aacute;s cansada estoy, m&aacute;s me inclino a consumir el tipo de contenido ligero y lleno de est&iacute;mulos que ofrecen las redes sociales. Si durante todo el d&iacute;a no he hecho nada 'para m&iacute;', mi cerebro siente que 'se merece' esta gratificaci&oacute;n instant&aacute;nea. Es una pescadilla que se muerde la cola, la rueda del h&aacute;mster que no va a ninguna parte. &iquest;Hubiera sido mejor poner la tele? &ldquo;La televisi&oacute;n, al encontrarse m&aacute;s alejada de la persona, interfiere la mayor&iacute;a de las veces menos que un m&oacute;vil. Sin embargo, esto difiere en cada persona y circunstancia&rdquo;, contesta la experta en sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Los tres d&iacute;as restantes siguen el mismo patr&oacute;n: cuanto m&aacute;s descansada estoy y m&aacute;s control siento que he tenido de mi tiempo durante el d&iacute;a, m&aacute;s sencillo me resulta dejar el m&oacute;vil a un lado y antes concilio el sue&ntilde;o. Una vez que lo alejo de m&iacute;, siempre me asombra el gran n&uacute;mero de actividades diarias que est&aacute;n relacionadas con &eacute;l m&aacute;s all&aacute; de las obvias: si quiero mandar un documento al <em>ebook, </em>necesito el m&oacute;vil. Si quiero lanzar una pel&iacute;cula a la pantalla de televisi&oacute;n o buscar informaci&oacute;n sobre la misma, igual. Si quiero registrar mis gastos, ponerme un recordatorio para el d&iacute;a siguiente, programar la alarma&hellip; Y, en el camino de hacer todas esas cosas 'serias', hay que evitar activamente la automatizaci&oacute;n que supone chequear Facebook o Instagram.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más cansada estoy, más me inclino a consumir el tipo de contenido ligero y lleno de estímulos que ofrecen las redes sociales. Si durante todo el día no he hecho nada &#039;para mí&#039;, mi cerebro siente que &#039;se merece&#039; esta gratificación instantánea</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al final, apagar el dispositivo una hora antes de dormir &mdash;algo que por supuesto nunca hago, simplemente, trato de apartarlo de m&iacute;&mdash; requiere, adem&aacute;s de voluntad, un extra de planificaci&oacute;n. Tambi&eacute;n me resulta dif&iacute;cil porque, a pesar de tener la sensaci&oacute;n de que me cuesta mucho separarme de este aparatito (las redes sociales poseen complejos <a href="https://www.eldiario.es/era/escapar-algoritmo-cuesta-redes-dejarnos-arrastrar-ruido_1_10642753.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mecanismos para hacernos entrar en un bucle infinito de consumo</a>), no suelo sentir que estoy perdiendo el tiempo cuando lo uso: s&iacute;, en Facebook ya solo hay v&iacute;deos de perritos que cuidan patos &mdash;irresistibles&mdash;, pero Instagram no para de lanzarme noticias relevantes o contenidos de creadores que me resultan verdaderamente interesantes.
    </p><p class="article-text">
        Para estos casos, quiz&aacute; lo mejor sea <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/configurar-movil-no-robe-tiempo_1_10334149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">limitar el tiempo de uso de las </a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/configurar-movil-no-robe-tiempo_1_10334149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>apps</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/configurar-movil-no-robe-tiempo_1_10334149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de manera efectiva</a>. Y digo efectiva porque los controles que iPhone ofrece por defecto son demasiado f&aacute;ciles de burlar para una <em>adicta </em>(basta con presionar &ldquo;ignorar el l&iacute;mite&rdquo; para seguir con la aplicaci&oacute;n abierta). Hay <em>apps </em>que restringen de manera m&aacute;s efectiva el uso, por ejemplo, creando una clave que t&uacute; no conozcas y que solo puedas recuperar a trav&eacute;s de tediosos procedimientos, pero eso ser&iacute;a quitarme realmente la zanahoria de delante de la cara. Y, lamentablemente, por mucho que eso interfiera en mi sue&ntilde;o, muchas noches siento que <em>me la merezco</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 21:52:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[He estado una semana apagando el móvil una hora antes de dormir y esto es lo que ha cambiado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Bienestar,Descanso,Desconexión,Salud,Psicología,Telefonía móvil,Smartphones,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["¿Qué te impide ser tu mejor versión?": la obsesión por el desarrollo personal en una sociedad 'exitocéntrica']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56b679fd-a1f2-4b97-a955-11cab6973cdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;¿Qué te impide ser tu mejor versión?&quot;: la obsesión por el desarrollo personal en una sociedad &#039;exitocéntrica&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El crecimiento personal ha sumergido sus tentáculos en cada ámbito de la vida, convirtiéndose casi en obligación social: uno puede perfectamente no tener resueltas sus necesidades básicas y, aun así, sentirse impelido a alcanzar las más altas cotas de consciencia y productividad</p><p class="subtitle">“Ahora fantaseamos con ser funcionarios”: el descontento de una generación que ha desacralizado el trabajo</p></div><p class="article-text">
        Cuando era peque&ntilde;a, mi madre me dec&iacute;a que lo importante en la vida, pasase lo que pasase, era ser buena. Ser 'buena', seg&uacute;n sus ense&ntilde;anzas, era ser amable, generosa, emp&aacute;tica. Sostener a los que te acompa&ntilde;an en la vida, tratar de hacer el bien.&nbsp;Ahora no basta con eso. Ni siquiera s&eacute; si 'ser buena' forma parte de las aspiraciones del siglo XXI. Probablemente, no del todo, pues el desarrollo personal hace mucho hincapi&eacute; en eso de poner l&iacute;mites, de modo que quiz&aacute; no tendr&iacute;a sentido 'ser buena' con alguien que no te aporta 'energ&iacute;a positiva' o que no es tu 'persona vitamina' (&ldquo;&iexcl;Aporta o aparta!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;A llorar, a la llorer&iacute;a!&rdquo;, se oye ininterrumpidamente en los mentideros del desarrollo personal). En realidad, ser&iacute;a algo as&iacute; como perder el tiempo. Y si de algo carece esta &eacute;poca es de tiempo, raz&oacute;n por la cual hay que destilarlo al m&aacute;ximo, persiguiendo solo aquellos prop&oacute;sitos que contribuyan a nuestro 'crecimiento'. Todo el rato, en cada uno de los &aacute;mbitos de nuestra vida.
    </p><p class="article-text">
        El <em>bestseller</em> <em>H&aacute;bitos at&oacute;micos: Cambios peque&ntilde;os, resultados extraordinarios </em>(Diana, 2020) es un ejemplo de este tipo de filosof&iacute;a. El libro no solo te facilita los pasos para ser la persona m&aacute;s plena posible en la cotidianidad: si lo adquieres con <em>bonus</em> desde la <a href="https://jamesclear.com/atomic-habits" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina web</a> de su autor, James Clear, te ofrece tambi&eacute;n una gu&iacute;a para aplicar estos h&aacute;bitos dedicados a cambiarte la vida a los negocios e, incluso, a tu forma de crianza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro caso es el de <a href="https://www.wearesanctum.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sanctum</a>, una nueva escuela de fitness basada en &ldquo;una secuencia de movimientos inigualable para potenciar el cuerpo y expandir la mente dise&ntilde;ada para desbloquear el potencial humano, alcanzando los l&iacute;mites f&iacute;sicos y la euforia consciente&rdquo;, seg&uacute;n sus creadores. En mitad de la sesi&oacute;n, mientras los participantes saltan y se esfuerzan en respirar seg&uacute;n el patr&oacute;n que se marca, el entrenador pregunta cosas como: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l es tu intenci&oacute;n de hoy? &iquest;Qu&eacute; te impide ser tu mejor versi&oacute;n?&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La sociedad del cansancio</strong></h3><p class="article-text">
        Es evidente que no vale con dejarse ir, no basta con 'ser'. Hay que <a href="https://www.eldiario.es/era/contar-pasos-calorias-apps-monitorizacion_1_10794929.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aplicar los an&aacute;lisis de eficiencia</a> que anta&ntilde;o us&aacute;bamos para medir la rentabilidad de una empresa tambi&eacute;n a cada ser humano individual, en un nuevo y demandante giro del poscapitalismo denunciado ya por el fil&oacute;sofo surcoreano Byung-Chul Han en <em>La sociedad del cansancio</em> (Herder, 2012). Y lo m&aacute;s interesante del tema es que nadie nos lo pide: somos nosotros los que nos esforzamos, los que invertimos con gusto (y quiz&aacute;, tambi&eacute;n, con cierta dosis de ansiedad) en nuestro desarrollo personal.
    </p><p class="article-text">
        Compramos libros, acudimos a cursillos, nos tragamos <em>reels</em> en los que se nos exhorta a levantarnos a las cinco de la ma&ntilde;ana para aprovechar el d&iacute;a al m&aacute;ximo. Llevamos un 'diario de agradecimiento' para asegurarnos de ver siempre el lado bueno de la vida y no 'intoxicarnos' con pensamientos negativos. Nos empujamos a 'salir de nuestra zona de confort' (cuando para muchos es un m&eacute;rito el mero hecho de haberla encontrado), <a href="https://www.eldiario.es/era/contar-pasos-calorias-apps-monitorizacion_1_10794929.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contamos nuestros pasos</a>, no tomamos 'alimentos que nos inflamen', vamos a yoga y a terapia, nos ponemos una alarma cada hora que nos recuerda que debemos beber agua. Si suena agotador, es porque lo es.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos empujamos a &#039;salir de nuestra zona de confort&#039;, contamos nuestros pasos, no tomamos &#039;alimentos que nos inflamen&#039;, vamos a yoga y a terapia, nos ponemos una alarma cada hora que nos recuerda que debemos beber agua. Si suena agotador, es porque lo es</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, Rodrigo Taramona, creador digital especializado en tecnolog&iacute;a, comparti&oacute; en Instagram <a href="https://www.instagram.com/reel/C1r74Jjq_-p/?igsh=aHJrZ25pMnlobHY2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo</a> en el que aconsejaba c&oacute;mo hacer una agenda &ldquo;&uacute;til de verdad&rdquo;. La misma inclu&iacute;a un &ldquo;registro de h&aacute;bitos&rdquo;, as&iacute; como un inventario personal con los logros que quieres alcanzar, lo que est&aacute;s haciendo para conseguirlos e, incluso, lo que no est&aacute;s llevando a cabo (pero deber&iacute;as) para obtener tus objetivos o, simplemente, para disfrutar (&ldquo;cosas que te molan y no haces&rdquo; es otro de los &iacute;ndices a rellenar).
    </p><p class="article-text">
        Taramona explica adem&aacute;s que, al final de cada d&iacute;a, conviene hacerse tres preguntas: qu&eacute; has hecho bien hoy, qu&eacute; has hecho mal y qu&eacute; puedes hacer para mejorar. Tal y como sucede cada enero, cuando los gimnasios se llenan de caras nuevas, puede que sean muchos los que se apunten a customizar la agenda con este m&eacute;todo, conocido y comercializado como <a href="https://bulletjournal.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>bullet journal</em></a>. Por supuesto, si quieres implementarlo, desde la web de su autor (Ryder Carroll) se te anima a hacer un curso, a comprar un libro y a adquirir la agenda en cuesti&oacute;n para poder llevarlo a cabo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n hay quien se pone a temblar ya a mitad de la explicaci&oacute;n de Taramona solo de pensar en el grado de an&aacute;lisis y planificaci&oacute;n que requerir&iacute;a completar un diario as&iacute;. &ldquo;&iexcl;Estresada solo con o&iacute;rlo!&rdquo;, se lee en uno de los comentarios. &ldquo;Yo no tengo tiempo para apuntar todo eso y luego, adem&aacute;s, hacerlo&rdquo;, indica otro. Pero son minor&iacute;a; la mayor&iacute;a de perfiles participantes afirman que se apuntar&aacute;n a probarlo.
    </p><p class="article-text">
        La pir&aacute;mide de Maslow, que se ha convertido ya casi en verdad de perogrullo pese a haber sido sobradamente refutada, afirmaba en 1943 que el desarrollo personal solo llegar&iacute;a cuando estuvieran satisfechas el resto de necesidades b&aacute;sicas del ser humano. Es decir, las alimentarias, las fisiol&oacute;gicas, las de seguridad y protecci&oacute;n y las afectivas. El tema es que, actualmente, el crecimiento personal ha sumergido sus tent&aacute;culos en cada &aacute;mbito de la vida, convirti&eacute;ndose casi en obligaci&oacute;n social &mdash;&ldquo;si no va a terapia, no te lo folles&rdquo; es la frase de moda&mdash;, de modo que uno puede perfectamente no tener resueltas ninguna de sus necesidades b&aacute;sicas y, aun as&iacute;, sentirse impelido a alcanzar las m&aacute;s altas cotas de consciencia y productividad.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El lado m&aacute;s oscuro del crecimiento personal</strong></h3><p class="article-text">
        La vertiente m&aacute;s inquietante del desarrollo personal propugna a veces imposibles, como conquistar a la mujer de tus sue&ntilde;os (los cursos de ligue est&aacute;n destinados normalmente a hombres heterosexuales) o ganar un sueldo muy alto trabajando muy poco siguiendo sencillos pasos &mdash;previo paso por caja, claro&mdash;. En este caso, son precisamente personas con dificultades econ&oacute;micas las que se sienten tentadas a probarlos. En ocasiones, incluso, son la puerta de entrada a verdaderas estafas piramidales, como la de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/jovenes-victimas-criptosectas-acabe-loco-perdido-convirtieron-alguien-no-reconocia-criptomonedas-im-academy_1_9004471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IM Academy</a>. O la que muchos sospechan que puede estar llevando a cabo el controvertido <em>influencer </em>Amadeo Llad&oacute;s, famoso por sus duros discursos, cargados de aporofobia, gordofobia y machismo contra los &ldquo;panzas&rdquo;, los &ldquo;blandos&rdquo; y los &ldquo;mileuristas&rdquo;. A todos ellos los conmina a vivir la mejor vida posible (la suya) mediante ejercicio, disciplina y, por supuesto, inversi&oacute;n en sus cursos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El crecimiento personal ha sumergido sus tentáculos en cada ámbito vital, convirtiéndose casi en obligación social: uno puede no tener resueltas sus necesidades básicas y, aun así, sentirse impelido a alcanzar cotas más altas de consciencia y productividad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El desarrollo personal est&aacute; lleno de mentiras&rdquo;, explica en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=0GfnkAbw8eQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de sus v&iacute;deos</a> el <em>youtuber </em>Hemisferio Derecho, cuyo perfil &mdash;con casi 140.000 suscriptores&mdash; est&aacute; dedicado, precisamente, al desarrollo personal. &ldquo;Es triste ver c&oacute;mo un &aacute;mbito como este, con tanto potencial para ayudar a la gente, se encuentra tan sumamente sobrecargado. <em>Coaches </em>de palo, millonarios de la noche a la ma&ntilde;ana, supuestos eruditos y gur&uacute;s que tienen todos los remedios para todos los problemas y un largo etc&eacute;tera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Particularmente, el autor se queja de quienes venden &ldquo;mierda&rdquo; en lugar de contenido genuino, aprovech&aacute;ndose de las necesidades de la gente, y cita como ejemplo el <em>bestseller El secreto </em>(Rhonda Byrne, 2007). El mismo que puso de moda el 'poder de la manifestaci&oacute;n', que <a href="https://www.eldiario.es/era/delulu-solulu-filosofia-autoengano-tiktok_1_10833740.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propugna que basta con pensar en algo que deseas para conseguirlo</a>. Tambi&eacute;n se muestra en contra de aquellos que proponen seguir un camino sencillo para conseguir objetivos excesivamente ambiciosos, pues considera que est&aacute;n comerciando con imposibles.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;deo denuncia asimismo que el desarrollo personal se puede convertir en algo adictivo e ineficiente si lo &uacute;nico que se hace es consumir m&aacute;s y m&aacute;s contenido enfocado a la mejora sin llegar a llevarlo nunca a cabo. Aunque, en realidad, puedes incluso estar poni&eacute;ndolo en pr&aacute;ctica y acabar siendo adicto a tu mejoramiento, una tarea que puede tornarse interminable: &iquest;cu&aacute;ndo se supone que uno es lo 'suficientemente' bueno?
    </p><h3 class="article-text"><strong>Olv&iacute;date de tu mejor versi&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no basta con conseguir tus objetivos en el trabajo; ya tenemos presi&oacute;n en el ocio (&iquest;c&oacute;mo no vas a ir al restaurante de moda?) o en los viajes, que tenemos que mostrar a trav&eacute;s de las redes&rdquo;, comienza Buenaventura del Charco, psic&oacute;logo sanitario, profesor universitario y autor del libro <em>Te est&aacute;s jodiendo la vida. Olv&iacute;date de tu mejor versi&oacute;n y s&eacute; t&uacute; mismo </em>(Ed. Mart&iacute;nez Roca, 2023). El profesional se refiere a ese mantra mil veces repetido del &ldquo;acumula experiencias, acumula momentos&rdquo;, un<em> carpe diem </em>tan exigente como propio de esta &eacute;poca. &ldquo;Mi padre, que era m&eacute;dico, se preocupaba de ser bueno en su trabajo, pero luego se tiraba todo el verano en el mismo chiringuito, tomando la misma cerveza, y no ten&iacute;a ning&uacute;n problema con estar calvo o con su <em>outfit</em>. Ahora el perfeccionismo lo inunda todo y hay un mont&oacute;n de expertos tecnificando la vida humana &mdash;en este sentido la psicolog&iacute;a es un verdadero c&aacute;ncer&mdash; y dici&eacute;ndole a la gente c&oacute;mo vivirla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En conversaci&oacute;n telef&oacute;nica, el autor explica que nuestro ancestral miedo al rechazo (el ser humano, d&eacute;bil depredador, siempre ha necesitado de una comunidad de pares para sobrevivir) es el motor del que se alimentan las estrategias de crecimiento personal en la sociedad actual, en su opini&oacute;n, profundamente <em>exitoc&eacute;ntrica</em>. &ldquo;Me hace mucha gracia cuando vas a terapia y un psic&oacute;logo te dice que si te rechazan, bueno, no te tiene que importar. Pero &iexcl;tu cerebro est&aacute; dise&ntilde;ado para que te importe! Yo creo que lo que hay que hacer es aceptar que el rechazo nos duele y permit&iacute;rnoslo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El perfeccionismo lo inunda todo, hay un montón de expertos tecnificando la vida humana y diciéndole a la gente cómo vivirla</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Buenaventura del Charco</span>
                                        <span>—</span> psicólogo sanitario y profesor universitario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con su tono directo y nunca exento de humor, Del Charco se muestra en contra de ese &ldquo;poco de az&uacute;car&rdquo; que Mary Poppins usaba para que los ni&ntilde;os se tomaran la p&iacute;ldora. &ldquo;Actualmente, se emplea una psicoterapia un poco infantil que trata de evitar lo negativo a trav&eacute;s de una <a href="https://www.eldiario.es/era/positivismo-toxico_1_10603952.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reformulaci&oacute;n en positivo</a>&rdquo;. De hecho, como respuesta a este af&aacute;n de mejora interminable, del Charco propone el amor incondicional por uno mismo y la autocompasi&oacute;n. &ldquo;Llaman desarrollo personal a lo que es dependencia del logro. S&iacute;, cuando consigues tus objetivos te sientes bien, pero eso tambi&eacute;n le ocurre a una persona anor&eacute;xica que llega a la talla 28, y todos sabemos que no es sano. Lo que est&aacute;s intentando es crear una nueva versi&oacute;n de ti mismo para compensar lo que no aceptas de tu ser. Yo reivindico romper con esta idea actual de autoestima en la que vales lo que produces, en la que solo te puedes querer si cuentas con m&aacute;s caracter&iacute;sticas 'buenas' que 'malas', y aceptarte incondicionalmente, con tus defectos, como haces con la gente a la que quieres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en el momento de la historia en el que la vida es m&aacute;s agradable y, a la vez, es cuando peor salud mental tenemos. Somos la generaci&oacute;n m&aacute;s insatisfecha de la historia. Nos dicen que todo depende de nuestra actitud, de nuestras herramientas, de nuestra voluntad. Pero ser <em>freelance</em>, por ejemplo, hace que tengas ansiedad, porque la estabilidad socioecon&oacute;mica es uno de los marcadores que mayor salud mental aporta. Tambi&eacute;n el tiempo que pasas con la gente a la que quieres, que ya se ha demostrado cient&iacute;ficamente que mejora el &aacute;nimo mucho m&aacute;s que hacer deporte. Y, sin embargo, en esta sociedad hiperindividualista que privatiza el malestar lo &uacute;nico que te dicen una y otra vez es que vayas al gimnasio para estar mejor, pero no, por ejemplo, que llames a tu abuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El autor Christopher Ryan lo resume de esta manera en <em>Civilizados hasta la muerte. El precio del progreso</em> (Capit&aacute;n Swing, 2020): la civilizaci&oacute;n es como un zool&oacute;gico para los humanos, en el que la comida y el entorno son solo suced&aacute;neos de lo que realmente necesitamos. En realidad, nuestra evoluci&oacute;n de miles de a&ntilde;os no nos ha programado para vivir en cub&iacute;culos cerrados, alejados de la naturaleza y de nuestra comunidad, ni para trabajar durante ocho horas (con suerte), ni para ser sedentarios, ni para relacionarnos a trav&eacute;s de una pantalla. El desarrollo personal ser&iacute;a, pues, un 'parche', como tantos otros, ante la constante insatisfacci&oacute;n que nos genera el mundo tal y como est&aacute; concebido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si cada vez estoy m&aacute;s aislado y m&aacute;s solo porque invierto en m&iacute; y en mi proyecto todo el tiempo, eso me acerca a la depresi&oacute;n. Si siempre tengo un discurso autocr&iacute;tico en el que me digo que no soy suficiente o me llevo al l&iacute;mite y trabajo por encima de mis capacidades, probablemente, acabe con ansiedad. &iquest;Por qu&eacute; lo bueno es solo lo productivo? Por qu&eacute; mi 'mejor versi&oacute;n' no es la m&aacute;s descansada, o la que ve m&aacute;s a sus amigos. No hay nada bueno ni malo <em>per se </em>en el desarrollo personal<em>,</em> no me gusta ser reduccionista, pero toda esta narrativa lleva al perfeccionismo y a la autocr&iacute;tica, que pueden generar ansiedad, depresi&oacute;n y trastornos de la conducta alimentaria; los problemas de salud mental m&aacute;s extendidos entre la poblaci&oacute;n actual&rdquo;, resume del Charco.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En esta sociedad hiperindividualista que privatiza el malestar lo único que te dicen una y otra vez es que vayas al gimnasio para estar mejor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Buenaventura del Charco</span>
                                        <span>—</span> psicólogo sanitario y profesor universitario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Puede ser beneficioso el desarrollo personal?</strong></h3><p class="article-text">
        El reto, quiz&aacute;s, est&eacute; en poder usar las herramientas del desarrollo personal con sensatez para aprovecharlas verdaderamente. Pero en un entorno extremadamente cr&iacute;tico, exigente y vigilante, saturado de programas de este tipo lanzados por toda suerte de perfiles con mayor o menor profesionalidad, &iquest;c&oacute;mo manejarnos? &iquest;C&oacute;mo saber de qui&eacute;n fiarnos?
    </p><p class="article-text">
        Algunas <em>red flags </em>(banderas rojas)<em>,</em> seg&uacute;n del Charco, se dejar&iacute;an notar en aquellos libros, consejos o cursos que te quieren vender una receta m&aacute;gica e igual para todo el mundo. &ldquo;La herramienta es algo preconcebido; tienen que mirarte a ti y hacer algo desde ah&iacute;&rdquo;, dice. Tambi&eacute;n en los discursos que te generan culpabilidad, partiendo del 'no lo est&aacute;s haciendo bien', as&iacute; como en quienes los articulan (<em>coaches</em>, psic&oacute;logos, gur&uacute;s) que solo aportan 'soluciones' sin cuestionar los objetivos.&nbsp;En general, para el profesional, lo importante es desde d&oacute;nde nos posicionamos para hacer lo que hacemos: &ldquo;&iquest;Vas al gimnasio porque te hace sentir mejor o para alcanzar unos est&aacute;ndares?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Lo malo es que tu bienestar dependa de ello, que ser digno de amor y de felicidad dependa de tu rendimiento y de tu consecuci&oacute;n de objetivos&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jan 2024 20:47:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["¿Qué te impide ser tu mejor versión?": la obsesión por el desarrollo personal en una sociedad 'exitocéntrica']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Bienestar,Tendencias,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre el 'dopaminazo' y el abrazo: cómo los pódcast se han instalado por completo en nuestras rutinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dopaminazo-abrazo-podcast-han-instalado-completo-rutinas_1_10659482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8f98f23-653f-4d86-87d6-392a59fed6f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre el &#039;dopaminazo&#039; y el abrazo: cómo los pódcast se han instalado por completo en nuestras rutinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como entretenimiento mientras realizamos tareas en casa o cuando nos desplazamos, y a veces con auténtico fervor por los 'podcasters' y las comunidades que surgen en torno a ellos; el consumo de estos programas se ha colado en nuestra cotidianidad para acompañarnos, pero esto nos dificulta también encontrar momentos de (necesario) silencio</p><p class="subtitle">Buscando a Mr. Darcy ardientemente: por qué 'Orgullo y prejuicio' se ha convertido en un 'Imperio romano' femenino y generacional</p></div><p class="article-text">
        Te levantas y, mientras te haces el desayuno, escuchas un p&oacute;dcast. De camino al trabajo, te pones otro. Vuelves a sintonizarlo en la pausa para el caf&eacute;, en el viaje de vuelta a casa, cuando sacas al perro, mientras preparas la cena. Al hecho de tener constantemente una pantalla delante, &uacute;ltimamente le hemos sumado el llevar todo el d&iacute;a los o&iacute;dos ocupados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la gran paradoja de un mundo en el que se venden a millones los libros de autoayuda que ensalzan el <em>mindfulness</em> e invitan a desconectar y estar presente en el d&iacute;a a d&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/era/bienestar-terapias-alternativas-fascismo-teorias-conspiracion_1_10429021.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para ganar bienestar</a>. De hecho, cabe preguntarse: con el <em>input </em>constante de contenido de redes sociales, series, noticias, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/descargar-libros-gratis_1_10561929.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>e-books</em></a><em> </em>y ahora p&oacute;dcast&nbsp;(un formato que consumimos con mucha m&aacute;s fruici&oacute;n que la radio convencional) en nuestro cerebro, &iquest;c&oacute;mo es posible seguir teniendo ideas cuando, aparentemente, no tenemos la mente 'en blanco' ni un segundo para reflexionar?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es que, efectivamente, tenemos menos ideas. David Sales, psic&oacute;logo especializado en adicciones tecnol&oacute;gicas y salud digital, cuenta a elDiario.es que este universo de 'conexi&oacute;n' constante a los contenidos empieza a mostrar sus consecuencias en nuevos estudios que reflejan que &ldquo;cada vez pensamos menos, que tenemos una menor capacidad de reflexi&oacute;n, de introspecci&oacute;n, de analizar por qu&eacute; sentimos lo que sentimos&rdquo;. El trabajo <a href="https://www.eurekalert.org/news-releases/490177" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La abundancia de informaci&oacute;n reduce nuestra capacidad de atenci&oacute;n colectiva</em></a>, publicado en 2019 por la Universidad T&eacute;cnica de Dinamarca, es un claro ejemplo de ello.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro cerebro, ya habituado al <em>dopaminazo </em>[el chute de dopamina que nos proporciona consumir nuevo contenido], encuentra estas formas de pedir discretamente que le des su nueva dosis. Y cuanto m&aacute;s saturados estamos de informaci&oacute;n, m&aacute;s complicado resulta concentrarnos. Entonces es m&aacute;s dif&iacute;cil despejar la mente para tener ideas frescas y tambi&eacute;n para recordar cosas. De ah&iacute; la importancia de ser conscientes de nuestro consumo de contenidos&rdquo;, escribe Roger Casas-Alatriste en <em>Tu atenci&oacute;n, por favor</em> (LID Editorial, 2023).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestro cerebro, ya habituado al &#039;dopaminazo&#039; [que nos proporciona consumir nuevo contenido], encuentra estas formas de pedir discretamente que le des su nueva dosis. Y cuanto más saturados estamos de información, más complicado resulta concentrarnos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roger Casas-Alatriste</span>
                                        <span>—</span> en &#039;Tu atención, por favor&#039; (LID Editorial, 2023)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil sentirse identificado con ese 'chute': &ldquo;Mi propio consumo de p&oacute;dcast obedece a un impulso dif&iacute;cil de ignorar: tal y como, frente al momento en blanco, abrimos Instagram casi como por instinto, as&iacute; le doy al <em>play</em> para llenar cualquier momento de silencio que se abra ante m&iacute;&rdquo;, cuenta a este medio Mar&iacute;a F., periodista y consumidora habitual de este formato.
    </p><p class="article-text">
        Para Casas-Alatriste, el hecho de que haya crecido el n&uacute;mero de personas con problemas de ansiedad a nivel mundial (aument&oacute; un 50% entre 1990 y 2013, en un per&iacute;odo de poco m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, <a href="https://www.who.int/es/news/item/13-04-2016-investing-in-treatment-for-depression-and-anxiety-leads-to-fourfold-return#:~:text=Entre%201990%20y%202013%2C%20el,mundial%20de%20enfermedad%20no%20mortal." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la OMS</a>) puede estar relacionado precisamente con esa &ldquo;cultura del <em>check-in</em>&rdquo;, que nos tiene constantemente 'chequeando' nuevos contenidos. &ldquo;Podemos plantear la hip&oacute;tesis de que existe una correlaci&oacute;n entre el aumento en el consumo de contenidos y esta cultura del <em>check-in </em>con la disminuci&oacute;n de nuestra atenci&oacute;n y el aumento de enfermedades mentales como la ansiedad o la depresi&oacute;n&rdquo;, explica en el citado libro.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Sales a&ntilde;ade: &ldquo;A nivel psicol&oacute;gico, el problema est&aacute; en buscar siempre algo para 'rellenar' esos huecos de tiempo que tenemos; lo ideal es adquirir las herramientas necesarias para aprender a convivir con nosotros mismos y nuestros pensamientos, que nos generan esa ansiedad que mucha gente siente cuando est&aacute; sola. En su lugar, lo que hacemos es apartar esos pensamientos, silenciarlos con un p&oacute;dcast para no encontrarnos solos, para sentir que tenemos a alguien hablando con nosotros continuamente&rdquo;. Esta acci&oacute;n se podr&iacute;a equiparar, en su opini&oacute;n, a ese 'dejar la tele de fondo' de las personas mayores &ndash;aunque, como veremos a continuaci&oacute;n, el 'efecto antisoledad' es mucho m&aacute;s intenso en este nuevo formato digital&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, seg&uacute;n Sales, este miedo a la soledad ser&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s potente entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, las que han sido en mayor medida 'criadas' por los dispositivos tecnol&oacute;gicos. Es el t&iacute;pico &ldquo;Me est&aacute; molestando el ni&ntilde;o, as&iacute; que le pongo la <em>tablet</em> para que vea algo y me deje tranquilo&rdquo;, en palabras del especialista. &ldquo;Cuando hacemos esto en lugar de dedicarle tiempo a nuestros hijos, que es lo que desarrolla v&iacute;nculos fuertes, estamos potenciando su futura soledad, pues son esos v&iacute;nculos los que har&aacute;n que no se sientan solos el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, a pesar de que pueda haber distancia f&iacute;sica entre nosotros&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A nivel psicológico, el problema está en buscar siempre algo para &#039;rellenar&#039; esos huecos de tiempo que tenemos; lo ideal es adquirir las herramientas necesarias para aprender a convivir con nosotros mismos y nuestros pensamientos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David Sales</span>
                                        <span>—</span> psicólogo especializado en adicciones tecnológicas y salud digital
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Los p&oacute;dcast acompa&ntilde;an</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Escucho p&oacute;dcast por no escucharme a m&iacute; mismo&rdquo;, cuenta Aitor, cineasta, resumiendo perfectamente una sensaci&oacute;n de sobra conocida para muchos. Santy, una vecina, me dice: &ldquo;Los escucho de camino al trabajo y cuando vuelvo a casa. Son 40 minutos cada vez, y la m&uacute;sica, aunque sea elegida, me acaba aburriendo. Adem&aacute;s, especialmente cuando vuelvo de noche, hacen que no me sienta tan sola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, fue en un gran momento de soledad, el encierro durante la pandemia, cuando eclosionaron los p&oacute;dcast en Espa&ntilde;a. &ldquo;Los grandes promotores del p&oacute;dcast tomaron al principio la noticia del confinamiento como un p&eacute;simo augurio, ya que se pensaba que el p&oacute;dcast era un formato perfecto para la itinerancia, para el movimiento (para escuchar en un paseo, en un trayecto en coche, tren o avi&oacute;n) (&hellip;) Sin embargo, los meses de encierro fueron el perfecto caldo de cultivo para que la gente, encerrada, comenzase a redescubrir el p&oacute;dcast&rdquo;, se lee en <em>Tu atenci&oacute;n, por favor.</em>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; aqu&iacute;, en esta 'soledad' percibida, radique una de las claves del vertiginoso crecimiento de la escucha de p&oacute;dcast en Espa&ntilde;a, el pa&iacute;s europeo donde m&aacute;s se consume este contenido seg&uacute;n el informe <a href="https://www.digitalnewsreport.es/2023/la-escucha-de-podcast-se-consolida-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2023 de Digital News Report</a>, elaborado por el Instituto Reuters de la Universidad de Oxford y la Universidad de Navarra.
    </p><p class="article-text">
        Esto cobra a&uacute;n m&aacute;s sentido cuando leemos titulares como: &ldquo;Casi el 40% de las personas que sufren soledad no deseada son j&oacute;venes, una cifra que <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/recursos-proximidad-clave-futura-estrategia-soledad-no-deseada-personas-mayores_1_8914210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dobla a la de los mayores de 65 a&ntilde;os</a>&rdquo;. Aunque tras a&ntilde;os de constatar que la soledad es un sentimiento m&aacute;s persistente entre la tercera edad esto suene parad&oacute;jico, los datos los arroja el Observatorio Estatal en el <a href="https://www.soledades.es/sites/default/files/contenidos/Estudio%20El%20coste%20de%20la%20soledad%20no%20deseada%20en%20Espa%C3%B1a.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer estudio</a> que mide esta cuesti&oacute;n. El informe calibra los costes de la soledad no deseada, que alcanza al 13,4% de la poblaci&oacute;n &ndash;m&aacute;s a las mujeres, y con una media de seis a&ntilde;os en esa situaci&oacute;n&ndash;, con efectos negativos sobre la salud f&iacute;sica y mental y la calidad de vida de las personas que la sufren, as&iacute; como con importantes costes econ&oacute;micos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin duda alguna, hay una inclinaci&oacute;n generacional en la escucha de p&oacute;dcast&rdquo;, explican los responsables de Podimo a elDiario.es. &ldquo;Por un lado, est&aacute;n los<em> millennials</em>, que ya se han hecho con la tecnolog&iacute;a, y gran parte de los contenidos que consumen son en formato digital. Pero tambi&eacute;n tenemos a los <em>gen Z</em>, esa audiencia mucho m&aacute;s joven compuesta por la primera generaci&oacute;n aut&eacute;nticamente nativa digital. A ellos, la cultura, la m&uacute;sica y lo audiovisual les generan mucho inter&eacute;s, y son elementos que forman parte de los p&oacute;dcast&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El público, en general, ve los pódcast como una fuente que &#039;aporta información práctica y consejos&#039; e &#039;información fiable y creíble&#039;, y parte de esta la reciben de personalidades, en el caso de los jóvenes, de figuras e &#039;influencers&#039; que son sus referentes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Estudio de Audio Digital 2023 de IAB Spain</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto se ve reflejado en los datos del <a href="https://iabspain.es/estudio/estudio-audio-digital-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudio de Audio Digital 2023 de IAB Spain</a>, que aporta Podimo: &ldquo;El p&uacute;blico, en general, ve c&oacute;mo los p&oacute;dcast son una fuente que 'aporta informaci&oacute;n pr&aacute;ctica y consejos' as&iacute; como 'informaci&oacute;n fiable y cre&iacute;ble' y parte de esa informaci&oacute;n la reciben de personalidades, en el caso del p&uacute;blico m&aacute;s joven, de figuras e <em>influencers</em> que se han convertido en sus referentes. Quieren conocer sus opiniones y puntos de vista sobre diferentes temas y verlos en escenarios posiblemente distintos a aquellos en los que se suelen desarrollar y entablar esa cercan&iacute;a. Asimismo, las tem&aacute;ticas tan definidas y al mismo tiempo amplias fomentan esas comunidades: es mucho m&aacute;s sencillo, por medio de la afinidad a un p&oacute;dcast, encontrar a personas con las que compartas m&aacute;s de una cosa en com&uacute;n y formar parte de ese c&iacute;rculo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Intimidad y sentido de pertenencia: as&iacute; te 'abrazan' los p&oacute;dcast</h3><p class="article-text">
        Este sentimiento de pertenencia se evidencia, especialmente, en el caso de p&oacute;dcast que tienen lugar en directo, como <em>La Ruina</em> o<em> Deforme Semanal Ideal Total</em>. Ambos cuentan con la participaci&oacute;n del p&uacute;blico, lo que crea una mayor sensaci&oacute;n de comunidad, de tribu, una realidad que podr&iacute;a tener a&uacute;n m&aacute;s poder a la hora de desbancar la soledad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto hay que sumarle el fen&oacute;meno de las relaciones parasociales, descrito por los soci&oacute;logos Donald Horton y R. Richard Wohl en 1956. En los albores de la televisi&oacute;n, estos profesionales ya detectaron que se creaban potentes conexiones entre la gente de a pie y los personajes ficticios y las celebridades que sal&iacute;an en los medios, sin que existiese entre ellos una interacci&oacute;n real o directa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este concepto se ve multiplicado exponencialmente en la era de las redes sociales, cuando no solo conocemos la cara p&uacute;blica del <em>podcaster</em>, sino tambi&eacute;n, en muchas ocasiones, qu&eacute; toma para desayunar y cu&aacute;l es su marca de pijamas favorita. Ocurre de manera flagrante en casos en los que <em>influencers </em>se ponen al mando de programas de audio digital, como sucede con <em>Entre el cielo y las nubes</em>, presentado por Laura Escanes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, ocurre algo con los p&oacute;dcast que no suced&iacute;a con la misma potencia en la radio habitual: debido a la 'informalidad' del formato (a veces, tan solo aparente), caracterizado por la naturalidad y la espontaneidad tanto de presentadores como de participantes, parece m&aacute;s f&aacute;cil percibir a la persona que se esconde tras el personaje.
    </p><p class="article-text">
        En <em>El sentido de la birra</em>, por ejemplo, Ricardo Moya no oculta sus opiniones y tendencias pol&iacute;ticas frente a los entrevistados. Asimismo, son muchas las que conocen a Sindy Takanashi por su activismo y por compartir instantes de su vida en redes, lo que ampl&iacute;a su presencia en el p&oacute;dcast feminista <em>Queridas hermanas</em> y el programa de entrevistas <em>Utameda</em>, que codirige junto a su pareja, Dar&iacute;o Eme Hache.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ocurre algo con los pódcast que no sucedía con tal potencia en la radio: la &#039;informalidad&#039; del formato (a veces, solo aparente), caracterizado por la naturalidad y la espontaneidad, hace que parezca más fácil percibir a la persona tras el personaje</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La escucha de un p&oacute;dcast es, probablemente, una de las formas de consumo m&aacute;s &iacute;ntimas que puede haber. Con los auriculares puestos te sumerges en el universo que te propone la narraci&oacute;n y que es solo para ti&rdquo;, reflexiona Casas-Alatriste en su libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente: frente a la televisi&oacute;n o la radio generalistas, que han de satisfacer a un p&uacute;blico muy amplio, los p&oacute;dcast solo deben hacer lo propio con un nicho muy concreto de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este formato est&aacute; mucho m&aacute;s personalizado y se dirige al oyente concreto, a veces, incluso, directamente (pidiendo su opini&oacute;n en algunos temas o pregunt&aacute;ndole si quiere que profundice en ciertas cuestiones en siguientes programas)&rdquo;, reflexiona David Sales. &ldquo;Esto genera una falsa sensaci&oacute;n de cercan&iacute;a, que hace que nos sintamos muy ligados a estos personajes, aunque no los conozcamos directamente. Sentimos que sabemos mucho de esas personas, que, adem&aacute;s, nos cuentan parte de su vida; parece que los conoci&eacute;semos tanto como a un amigo de toda la vida. Esto genera un fuerte sentimiento de pertenencia, que es una de las necesidades b&aacute;sicas del ser humano: necesitamos sentirnos incluidos en alg&uacute;n grupo o colectivo, y todos los seguidores de un mismo p&oacute;dcast se sienten claramente parte de un grupo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Sales aclara que los p&oacute;dcast &ndash;como sucede con el resto del <em>software&ndash;</em> no son nocivos <em>per se</em>, mientras no se haga un uso excesivo de los mismos. Aunque, teniendo en cuenta los datos que afirman que los espa&ntilde;oles emplean <a href="https://www.europapress.es/portaltic/gadgets/noticia-espanoles-emplean-35-tiempo-diario-usando-pantallas-moviles-ordenadores-20230419143303.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 35% de su tiempo diario</a> (unas 5 horas y 45 minutos) en consultar ordenadores y tel&eacute;fonos m&oacute;viles, &iquest;acaso no hacemos todos un uso 'excesivo' de estas tecnolog&iacute;as? En cualquier caso, lo importante es, seg&uacute;n abunda el profesional, &ldquo;tener las herramientas necesarias para ser personas capaces de convivir con nosotros mismos, de estar a solas con nuestros pensamientos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/dopaminazo-abrazo-podcast-han-instalado-completo-rutinas_1_10659482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Nov 2023 21:49:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre el 'dopaminazo' y el abrazo: cómo los pódcast se han instalado por completo en nuestras rutinas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Tendencias,Bienestar,Soledad]]></media:keywords>
    </item>
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