<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis de la Cruz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis_delacruz]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis de la Cruz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/900009" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[No es solo la Ley del Suelo: Almeida y Ayuso reducen plazos o requisitos para construir a golpe de boletín oficial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/no-ley-suelo-almeida-ayuso-reducen-plazos-requisitos-construir-golpe-boletin-oficial_1_13114167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0e1149a-ee35-47b8-8d75-ca0018537178_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es solo la Ley del Suelo: Almeida y Ayuso reducen plazos o requisitos para construir a golpe de boletín oficial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Región (LIDER), que espera aprobarse a finales de año, presenta un nuevo paradigma urbanístico que prepara Madrid para muchas más viviendas. Una dirección estratégica presente en varias normas que refuerzan la iniciativa privada, acortan plazos y flexibilizan el cambio de uso del suelo</p><p class="subtitle">Más metros cuadrados para vivienda sobre el mismo suelo: la gran apuesta de Almeida en el avance del Plan Estratégico de Madrid</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, ha copado titulares el PEM (Plan Estrat&eacute;gico Municipal) de la ciudad de Madrid, el nuevo marco urban&iacute;stico destinado a sustituir el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana de 1997. Las primeras noticias sobre el contenido de la novedosa &ldquo;norma magna&rdquo; del urbanismo madrile&ntilde;o ya han generado los primeros debates al otro lado de los foros del sector inmobiliario. Las asociaciones de Tetu&aacute;n, por ejemplo, han levantado la voz<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/asociaciones-tetuan-cuentan-solares-explicar-ayuntamiento-madrid-no-hay-sitio-construir_1_13091865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> contra la inclusi&oacute;n del distrito entre los espacios susceptibles de aumentar su parque residencial</a> por ser ya unas barriadas muy densas de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Si echamos unos pasos hacia atr&aacute;s para tomar perspectiva, nos daremos cuenta de que la norma en preparaci&oacute;n viene acompa&ntilde;ada de otras ya aprobadas y alguna por venir cuya motivaci&oacute;n de fondo obedece a un mismo an&aacute;lisis: la regi&oacute;n y la ciudad de Madrid van a crecer mucho y es necesario movilizar suelo. O, dicho de otra manera, las reglas urban&iacute;sticas deben cambiar para facilitar la construcci&oacute;n de m&aacute;s vivienda.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, la Comunidad de Madrid se asoma a la sustituci&oacute;n de la actual Ley del Suelo (ley del 9/2001) por una nueva, que adem&aacute;s<strong> </strong>integrar&aacute; las competencias de la vigente Ley&nbsp;9/95 de Ordenaci&oacute;n del Territorio. Con esta nueva dualidad el gabinete de Ayuso pretende agilizar el urbanismo madrile&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Regi&oacute;n (LIDER) se present&oacute; en noviembre del a&ntilde;o pasado y va quemando plazos hacia su aprobaci&oacute;n final, que se espera a finales de 2026. El Anteproyecto <a href="https://www.comunidad.madrid/transparencia/anteproyecto-ley-impulso-y-desarrollo-equilibrado-region" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es ya consultable</a> y ha estado &ndash;Semana Santa mediante&ndash; en periodo de informaci&oacute;n p&uacute;blica y tr&aacute;mite de audiencia (entre el 7 de marzo y el lunes 6 de abril).
    </p><h2 class="article-text">Normativas que agradan a la patronal de la construcci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El texto se ha venido presentando en los dos &uacute;ltimos meses con la presencia de Sara Aranda (Directora General de Urbanismo en la Consejer&iacute;a de Medio Ambiente, Agricultura e Interior) y otros responsables de la Comunidad de Madrid. As&iacute; ha sucedido en el Colegio Oficial de Aparejadores de Madrid, el ilustre Colegio de la Abogac&iacute;a (secci&oacute;n Urbanismo), el Colegio de Economistas de Madrid o el Colegio Arquitectos de Madrid, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la norma se ha visto contenido, hasta el momento, dentro de los c&iacute;rculos estrictamente profesionales. Pero los foros y publicaciones especializadas del sector de la construcci&oacute;n y las inversiones, sin embargo, vienen celebrando lo que enuncian como un &ldquo;cambio de paradigma&rdquo; en el urbanismo madrile&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las frases que se repiten en las presentaciones se refieren a &ldquo;agilizar el urbanismo en la regi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;activar suelo&rdquo;, &ldquo;generar vivienda&rdquo;, &ldquo;reducir cargas burocr&aacute;ticas&rdquo;, &ldquo;acortar los plazos&rdquo; o &ldquo;simplificar los instrumentos de planeamiento y el r&eacute;gimen jur&iacute;dico del suelo&rdquo;. La norma en ciernes parece ser del agrado de la patronal de la construcci&oacute;n. As&iacute; lo expresaba recientemente en un debate sobre el tema el director de Estrategia de Crea Madrid Nuevo Norte cuando <a href="https://www.youtube.com/watch?v=cgFOptJH_58" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expresaba</a> que, legislativamente &ldquo;la Comunidad de Madrid ya est&aacute; en lo que espera el mercado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las novedades t&eacute;cnicas m&aacute;s llamativas de la ley, que se asienta sobre la figura del PEM para los diferentes municipios, es la introducci&oacute;n de los llamados Planes Ejecutivos. Este instrumento de ordenaci&oacute;n urban&iacute;stica reflejar&aacute; las condiciones concretas para que el suelo pueda ser transformado o edificado. Los particulares &ndash;es decir, los promotores&ndash; formular&aacute;n estos plantes directamente ante los ayuntamientos, que podr&aacute;n activar una tramitaci&oacute;n abreviada de unos 12 meses a trav&eacute;s de Ordenanza Municipal. Lo que se busca es &ldquo;la puesta en el mercado de suelo finalista&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Prepararse para crecer a trav&eacute;s del bolet&iacute;n oficial</h2><p class="article-text">
        La Ley LIDER (un acr&oacute;nimo que parece pensado desde el convencimiento de su importancia) se asienta sobre novedades legislativas precias que, <em>soto vocce</em>, han andamiado el nuevo edificio. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://gestiona.comunidad.madrid/wleg_pub/secure/normativas/contenidoNormativa.jsf?opcion=VerHtml&amp;nmnorma=13906&amp;eli=true#no-back-button" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley 7/2024</a>, <em>de Medidas para un desarrollo equilibrado en materia de medio ambiente y ordenaci&oacute;n del territorio</em>, incorporaba la figura del PEM (Plan Estrat&eacute;gico Municipal) para fijar la estrategia del municipio a futuro, que es uno de los elementos clave de LIDER. Se considera que los detallados Planes de Ordenaci&oacute;n Urbana en vigor son aparatajes demasiado <em>pesados</em> y se crea por ello el nuevo instrumento de ordenaci&oacute;n urban&iacute;stica, que tiene m&aacute;s que ver con unas directrices generales que con una lista pormenorizada de usos. Ya no ser&aacute; necesario introducir cambios puntuales en la <em>macronorma</em> cada vez que se quiera llevar&nbsp;a cabo un uso del suelo que no encaje con el marco.
    </p><p class="article-text">
        Antes, se hab&iacute;a introducido en la <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2024-15001" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ley 3/2024, de 28 de junio de la Comunidad de Madrid</a>, la posibilidad de convertir f&aacute;cilmente edificios de uso terciario (oficinas/industrial) a residencial (viviendas) sin modificar el planeamiento urban&iacute;stico, con el objetivo de fomentar la vivienda protegida en alquiler. La llegada de los usos mixtos, la flexibilidad y la simplificaci&oacute;n de pasos para acometer cambios de uso est&aacute;n en el esp&iacute;ritu de toda la panoplia de normas.
    </p><p class="article-text">
        Elocuente es el nombre de otra de las novedades recientes del sector: <a href="https://www.comunidad.madrid/servicios/urbanismo-medio-ambiente/aceleradora-urbanistica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Aceleradora urban&iacute;stica</a>. Se trata de un &oacute;rgano colegiado que opera en la capa de los informes sectoriales. Es decir, de los documentos t&eacute;cnicos obligatorios emitidos por organismos p&uacute;blicos que eval&uacute;an c&oacute;mo un plan o proyecto urban&iacute;stico afecta a materias espec&iacute;ficas (carreteras, costas, medio ambiente, cultura, etc.).
    </p><p class="article-text">
        Se aprob&oacute; en diciembre del a&ntilde;o pasado, se constituy&oacute; en enero y su objeto es dar seguridad jur&iacute;dica y agilidad a todo el proceso a trav&eacute;s de un repositorio electr&oacute;nico. A la intenci&oacute;n de acelerar los plazos se une el hecho de que el proyecto de construcci&oacute;n de vivienda o servicios puede declararse de inter&eacute;s general, entrando en una v&iacute;a urgente que permite acelerar los plazos en la mitad de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos documentos y normas son, por supuesto, prolijos y tocan&nbsp;numerosos aspectos sobre lo que una ciudad debe ser, pero la idea rectora que sobresale por encima del resto &ndash;y que resaltan en las presentaciones a los profesionales del sector sus responsables pol&iacute;ticos&ndash; es la de preparar Madrid para acoger a nuevos vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Los responsables de organizar la regi&oacute;n manejan proyecciones que llevar&aacute;n la poblaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/comunidad-madrid-crece-7-1-millones-poblacion-ciudad-sur-entra-top-5-habitantes_1_13013859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los actuales siete millones de personas</a> a 8,5 y hasta 10 millones en los pr&oacute;ximos 15 o 20 a&ntilde;os. En el caso de la ciudad de Madrid la tendencia es menos clara que en el de la regi&oacute;n y crece con altibajos que hacen m&aacute;s complicado hacer esas proyecciones tan rotundas para la ciudad m&aacute;s all&aacute; de la obvia &ndash;e importante&ndash; eclosi&oacute;n de los nuevos desarrollos inmobiliarios.
    </p><p class="article-text">
        La mirada pol&iacute;tica articulada para afrontar la tendencia al alza de la poblaci&oacute;n es la de que el crecimiento es una gran oportunidad para incrementar a&uacute;n m&aacute;s el peso pol&iacute;tico de Madrid a nivel estatal. Para ello, se mira a su corona metropolitana y se piensa en t&eacute;rminos de un nuevo Gran Madrid &ndash;as&iacute; se llamaba en el siglo XX al Madrid expandido anterior a la importante anexi&oacute;n de municipios de mediados de siglo&ndash;. Un espacio mancomunado de facto de 12 o 20 municipios que, unidos, se considera la gran conurbaci&oacute;n del sur de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        La idea de la recentralizaci&oacute;n espa&ntilde;ola a trav&eacute;s del peso de la regi&oacute;n, para competir con las grandes metr&oacute;polis globales, es un asunto que se ha visto con buenos ojos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en &aacute;mbitos de la derecha pol&iacute;tica y empresarial. Un buen ejemplo de este debate es el libro <em>Madrid DF</em> (en referencia a Distrito Federal), del arquitecto Fernando Caballero.
    </p><p class="article-text">
        Las presentaciones de la nueva Ley del suelo y de otras normas en preparaci&oacute;n, como el propio PEM para la ciudad de Madrid, abundan en enunciar la centralidad social del problema de la vivienda. Agarrados a las l&oacute;gicas m&aacute;s evidentes de las leyes de la oferta y la demanda, los rectores de Madrid (ciudad y autonom&iacute;a) apuntan con decisi&oacute;n hacia la construcci&oacute;n masiva como soluci&oacute;n. Tanto en las &aacute;reas de crecimiento periurbano como dentro de la ciudad consolidada. El debate sobre la conveniencia (o inconveniencia) del crecimiento ilimitado es habitual tambi&eacute;n en los foros te&oacute;ricos sobre la ciudad y no est&aacute; cerrado pero, mientras los que saben se aclaran, los textos que se publican en los boletines oficiales ya parecen albergar certezas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/no-ley-suelo-almeida-ayuso-reducen-plazos-requisitos-construir-golpe-boletin-oficial_1_13114167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 20:10:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c0e1149a-ee35-47b8-8d75-ca0018537178_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="130736" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c0e1149a-ee35-47b8-8d75-ca0018537178_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="130736" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No es solo la Ley del Suelo: Almeida y Ayuso reducen plazos o requisitos para construir a golpe de boletín oficial]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c0e1149a-ee35-47b8-8d75-ca0018537178_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunidad de Madrid,Isabel Díaz Ayuso,Vivienda,Especulación urbanística,José Luis Martínez-Almeida,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid dice adiós a Marta Plaza, la activista en salud mental y el feminismo loco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/madrid-dice-adios-marta-plaza-activista-salud-mental-feminismo-loco_1_13120686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92681de0-983e-48df-a012-c214118d5c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid dice adiós a Marta Plaza, la activista en salud mental y el feminismo loco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el Centro Social Tres Peces Tres convocan una jornada de homenaje a Plaza, que falleció el pasado 29 de marzo. El acto del próximo 18 de abril pone en valor la figura de la feminista y activista en salud mental desde el apoyo mutuo</p><p class="subtitle">Adiós a Sito, el entrañable vendedor de pañuelos en Santa María de la Cabeza que hizo del paso de cebra su oficina</p></div><p class="article-text">
        El pasado 29 de marzo muri&oacute; Marta Plaza. Su nombre y apellidos no eran particularmente originales ni su figura se mov&iacute;a en los pasillos que hubieran hecho que los responsables de los medios de comunicaci&oacute;n corrieran en busca de alguien para redactar su obituario.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la noticia, de eco leve al principio &ndash;propagada a trav&eacute;s de grupos de afinidad en <em>WhatsApp </em>o con mensajes faltos de contexto en redes sociales&ndash;no tard&oacute; en amplificarse en internet a lo largo de las siguientes horas. No hab&iacute;a textos sobre ella en Google Noticias pero mucha gente, muy diversa, desde lugares muy distintos entre s&iacute;, atesoraban encuentros, experiencias, textos o aprendizajes prendidos a la figura de Marta Plaza. Especialmente en el campo (amplio) de los derechos de las personas psiquiatrizadas.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo s&aacute;bado 18 de abril, por la tarde, se celebra un homenaje a Marta Plaza en el Centro Social Autogestionado <a href="https://3peces3.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tres Peces Tres</a>, un proyecto en el que ella misma particip&oacute;. Se llevar&aacute; a cabo una lectura de textos suyos, mico abierto y exposici&oacute;n de obra de Marta (en los &uacute;ltimos a&ntilde;os cultiv&oacute; caligramas y juegos visuales). Adem&aacute;s, se nombrar&aacute; la biblioteca del centro con el nombre de la activista.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWmJDjBChq-/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Marta fue una compa&ntilde;era generosa, discreta y amorosa, que dedic&oacute; su lucha a la defensa de las redes de cuidados, el apoyo mutuo y contra las violencias psiqui&aacute;tricas. Transfeminista y antirracista, siempre acompa&ntilde;ando a la lucha de las de abajo&rdquo;, han dicho de ella desde el centro social en su convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje a Plaza en Lavapi&eacute;s es una muestra m&aacute;s de la ola creciente de reivindicaci&oacute;n de su figura que se ha producido en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Que se ha manifestado en los innumerables mensajes que han aparecido en redes sociales, los recuerdos en <a href="https://www.pikaramagazine.com/author/marta-plaza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los medios en los que colabor&oacute;</a>,&nbsp;los dibujos sobre Marta o en quienes se han organizado para redactar su <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Marta_Plaza_Fern%C3%A1ndez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo en Wikipedia</a>. Quien no la conociera, puede escuchar su voz en la pel&iacute;cula de Mar&iacute;a Ruido <a href="https://vimeo.com/303029740" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estado de malestar</a>, que durante unos d&iacute;as se puede ver en abierto.
    </p><p class="article-text">
        Marta era una chica de Chamber&iacute; (y lo llevaba muy a gala). Para ella fueron muy importantes los &aacute;mbitos del 15M y post-15M en la asamblea del distrito. Se ha ido  justo cuando van a hacer quince a&ntilde;os de la experiencia.&ndash;&iquest;nos hablan los tiempos?&ndash;. Pero su curiosidad y capacidad de escucha la llevaron a acercarse y, frecuentemente, involucrarse, con muchos otros &aacute;mbitos relacionados con los movimientos sociales y el apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        Su campo de actuaci&oacute;n primordial fue, sin embargo, el de la salud mental, que afront&oacute; desde una perspectiva vivencial y las posturas innegociables del feminismo y la organizaci&oacute;n colectiva. Se convirti&oacute; en gran representante del feminismo loco, una&nbsp;<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">corriente cr&iacute;tica y un movimiento de mujeres y disidencias supervivientes de la psiquiatr&iacute;a que cuestiona la patologizaci&oacute;n patriarcal</span>.
    </p><p class="article-text">
        Con Marta, se han ido la sonrisa franca del <em>activismo loco</em> y una de las siluetas m&aacute;s libres del Madrid rebelde. Muchos y muchas hablan estos d&iacute;as de ella (el esfuerzo por despedirla p&uacute;blicamente de Luis, su compa&ntilde;ero, es un ejemplo de amor y compromiso). Las reacciones a su marcha subrayan su figura de la manera m&aacute;s coherente posible con su forma de vivir: sus amigas &ndash;todas, muchas, de tantos sitios&hellip;&ndash;est&aacute;n situando a Marta dentro de una genealog&iacute;a alternativa, colectiva y hecha as&iacute; misma. Falta nos hace.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/madrid-dice-adios-marta-plaza-activista-salud-mental-feminismo-loco_1_13120686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 14:00:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92681de0-983e-48df-a012-c214118d5c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="37259" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92681de0-983e-48df-a012-c214118d5c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="37259" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Madrid dice adiós a Marta Plaza, la activista en salud mental y el feminismo loco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92681de0-983e-48df-a012-c214118d5c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Cuidados familiares,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colectivos sociales de Tetuán debaten sobre la exclusión y la desigualdad de un distrito con dos orillas y muchos acentos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/colectivos-sociales-tetuan-debaten-exclusion-desigualdad-distrito-orillas-acentos_1_13079712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b9e3bc1-2e41-457d-a834-89594373a126_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colectivos sociales de Tetuán debaten sobre la exclusión y la desigualdad de un distrito con dos orillas y muchos acentos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colectivo Invisibles de Tetuán reunió el pasado 10 de marzo a varias decenas de vecinos y colectivos sociales para abordar el estado del distrito, que han reflejado en su Radiografía social de Tetuán</p><p class="subtitle">Lo que los 103 tipos de bichitos de un jardín comunitario pueden hacer por el bienestar de tu barrio</p></div><p class="article-text">
        El pasado 10 de marzo, a pesar de ser un d&iacute;a entre semana, no cab&iacute;a un alma en el nuevo local de Espacio Bellas Vistas. Hab&iacute;a m&aacute;s gente sentada en el suelo y de pie que repartida en las numerosas sillas que, ordenadas en un gran &oacute;valo, rodeaban el espacio vecinal de la calle Adri&aacute;n Pulido. La reuni&oacute;n se llamaba <em>Tetu&aacute;n ante la exclusi&oacute;n</em> y se hablaba de desigualdad y apoyo mutuo, a ras de barrio. Convocaba <a href="https://invisiblesdetetuan.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Invisibles de Tetu&aacute;n,</a> que presentaba la quinta edici&oacute;n de su <em>Radiograf&iacute;a social de Tetu&aacute;n</em>, y quienes hablaban eran, precisamente, protagonistas de la exclusi&oacute;n o actores del barrio involucrados con la lucha contra la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Jessica, de la Organizaci&oacute;n de Vivienda de Tetu&aacute;n, explic&oacute; su caso personal, con tres desahucios a cuestas y muchas horas empleadas arrimando el hombro en la lucha contra los desahucios. Francisca, de la Despensa Solidaria de Chamber&iacute; &ndash;que hace a&ntilde;os est&aacute; radicada, en realidad, en Tetu&aacute;n&ndash; comparti&oacute; el modelo de grupo horizontal que mueve al colectivo, donde los propios beneficiarios de la despensa son quienes recogen los alimentos a la puerta de los supermercados. Ana, del Sindicato de Vivienda de Tetu&aacute;n, ofreci&oacute; una versi&oacute;n joven de la misma lucha contra los desahucios y Marta, representante <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/proyecto-europeo-ensayara-tetuan-climaticamente-sostenibles-barrios-participacion-vecinos_1_12747340.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del proyecto europeo JUST4CARE</a>, introdujo los conceptos de pobreza y desigualdad clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
         El debate fue animado e intervinieron representantes de otros colectivos sociales en el turno de preguntas, bajo la atenta mirada de los alumnos de Integraci&oacute;n Social del Instituto Pr&iacute;ncipe Felipe del Barrio del Pilar, que tambi&eacute;n participaron del intercambio.
    </p><p class="article-text">
        Invisibles de Tetu&aacute;n, el colectivo anfitri&oacute;n de la reuni&oacute;n, es un grupo de trabajo vecinal que naci&oacute; en el contexto de las asambleas del 15M en Tetu&aacute;n y viene trabajando sobre la desigualdad en el barrio desde diciembre de 2013. Su nacimiento hay que buscarlo justo despu&eacute;s de que el Ayuntamiento de Madrid intentara precintar el local del Banco de Alimentos de la Asamblea Popular de Tetu&aacute;n del 15M. Por entonces, la comida se guardaba en un espacio cedido por la Asociaci&oacute;n Vecinal Cuatro Caminos-Tetu&aacute;n en su antigua sede social, que estaba junto al Mercado de San Enrique. Haciendo gala de las habilidades ensayadas por los activistas en los grupos de vivienda &ndash;la asamblea hab&iacute;a parado el primer desahucio de Madrid despu&eacute;s del 15M&ndash; se improvis&oacute; un <em>Stop Precinto</em>.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s se presentaba en sociedad Invisibles y lo hac&iacute;a con una espectacular acci&oacute;n que pretend&iacute;a hacer visible en el espacio p&uacute;blico lo que la sociedad no quiere mirar. Las calles de Tetu&aacute;n se llenaron de p&oacute;sters en los que vecinos de carne y hueso, en situaci&oacute;n de vulnerabilidad, miraban desde los muros al paseante. A las magn&iacute;ficas fotograf&iacute;as los acompa&ntilde;aban datos fr&iacute;os y sangrantes sobre la situaci&oacute;n social de los protagonistas. &ldquo;Como yo, en Tetu&aacute;n somos 8400 personas paradas, sin prestaci&oacute;n ni renta b&aacute;sica&rdquo;, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, han seguido trabajando sobre la desigualdad bajo el mismo paradigma con el que nacieron: tratando como compa&ntilde;eros a las personas que se acercan a pedir ayuda. Desde un plano pr&aacute;ctico, ayudando a la gente a lidiar con la <em>burorepresi&oacute;n</em> inherente a la Renta M&iacute;nima de Inserci&oacute;n o el Ingreso M&iacute;nimo Vital; o te&oacute;rico, haciendo informes independientes, como sus radiograf&iacute;as de Tetu&aacute;n, cuya quinta actualizaci&oacute;n se presentaba el otro d&iacute;a en Espacio Bellas Vistas.
    </p><p class="article-text">
        La radiograf&iacute;a del distrito pone el foco en la desigualdad y el estado de los servicios sociales de Tetu&aacute;n, desmenuzando con rigor cient&iacute;fico cada uno de los apartados que aborda el documento: renta, pobreza, prestaciones p&uacute;blicas, desempleo, vivienda o salud, entre otros asuntos que describen bien la calidad de vida &ndash;o la falta de ella&ndash; del vecindario.
    </p><p class="article-text">
        El documento pone asideros a la idea bien conocida de Tetu&aacute;n como un distrito de distintos acentos y colores. Y de Tetu&aacute;n como un espacio desigual socialmente en el que la crisis de la vivienda juega un papel importante a la hora de entender la expulsi&oacute;n de una parte del vecindario. &ldquo;Una l&iacute;nea de continuidad es que hay una gran desigualdad social&rdquo;, dijo en el encuentro Carlos Pereda, soci&oacute;logo de Invisibles de Tetu&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El distrito ha crecido un 10% en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, a pesar de que haya habido momentos de baj&oacute;n demogr&aacute;fico, como los que siguieron a la crisis de 2008. Es el sexto distrito de la ciudad con m&aacute;s personas nacidas fuera de Espa&ntilde;a (58.936, 35,4%) y el &uacute;nico del norte con estas caracter&iacute;sticas. Las cifras son m&aacute;s altas en los cuatro barrios del lado oeste de Bravo Murillo y hay hasta ocho secciones censales en las que el 50% de los vecinos nacieron en el extranjero. Son muchos los vecinos migrantes que han obtenido la nacionalidad espa&ntilde;ola, eso s&iacute; (un 38%), y las familias mixtas (en la que uno de sus miembros tiene nacionalidad extranjera) alcanzan a una cuarta parte de las unidades familiares de Tetu&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad se ceba con una parte de los vecinos nacidos en el extranjero y, as&iacute;, las personas extranjeras con rentas muy bajas (menos de 5000 euros por persona) son notablemente m&aacute;s que las espa&ntilde;olas. Si la renta se repartiera por igual entre las familias, &eacute;stas tendr&iacute;an unos ingresos medios de 42.500 euros.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;La renta de los hogares se distribuye en las 117 secciones electorales con gran desigualdad: mientras los dos barrios situados entre Bravo Murillo y la Castellana concentran el 100% de las secciones de renta alta y el 85% de renta media-alta, los cuatro situados a la izquierda (Almenara, Valdeacederas, Berruguete y Bellas Vistas) contienen el 100% de las secciones de renta baja&rdquo;, explica el informe.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Esto sucede en un contexto en el que vivir en Tetu&aacute;n se est&aacute; poniendo imposible. En los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os el alquiler ha subido un 40% y la compra un 36%. &ldquo;Seg&uacute;n el Catastro de 2024, Tetu&aacute;n ten&iacute;a 80.733 inmuebles de uso residencial, lo que podr&iacute;a ser suficiente para los 71.701 hogares contabilizados por el Padr&oacute;n municipal en dicho a&ntilde;o&rdquo;, se explica en el documento. Pero no es as&iacute; y el problema parece agravarse en los &uacute;ltimos tiempos con la proliferaci&oacute;n de apartamentos tur&iacute;sticos en el distrito. 
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad del distrito de Tetu&aacute;n toma la forma un rompecabezas social lleno de recovecos que va m&aacute;s all&aacute; de la imagen de las famosas dos aceras. Una realidad compleja cuyas sombras, a veces, quedan ocultas por las medias aritm&eacute;ticas de unas estad&iacute;sticas, deformadas por el perfil socioecon&oacute;mico de los vecinos de la Castellana y la falta de foco en el territorio observado. Es aqu&iacute; donde el trabajo laborioso, constante, de Invisibles de Tetu&aacute;n se hace importante. Un quehacer diario en el que tratan con personas con cara, nombres y apellidos; en el que se dan de bruces con las instancias m&aacute;s refractarias de la administraci&oacute;n y colaboran con los movimientos sociales de Tetu&aacute;n. Una actividad que explica por qu&eacute; varias decenas de personas de todas las generaciones posibles se re&uacute;nen a abordar el tema de la exclusi&oacute;n social. 
    </p><h2 class="article-text">CONSULTAR LA QUINTA EDICI&Oacute;N DE LA RADIOGRAF&Iacute;A SOCIAL DE TETU&Aacute;N:</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
                                  
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/SomosTetuan/"  target="_blank">Facebook</a> o <a href="https://bsky.app/profile/somostetuan.bsky.social/" target="_blank">Bluesky</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>

            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/colectivos-sociales-tetuan-debaten-exclusion-desigualdad-distrito-orillas-acentos_1_13079712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 04:00:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6b9e3bc1-2e41-457d-a834-89594373a126_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="145350" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6b9e3bc1-2e41-457d-a834-89594373a126_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="145350" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Colectivos sociales de Tetuán debaten sobre la exclusión y la desigualdad de un distrito con dos orillas y muchos acentos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6b9e3bc1-2e41-457d-a834-89594373a126_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Vecinos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Mandrágora, la cueva cultural que estrenó a Sabina y a Almodóvar cuya memoria se desvanece en un mural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/mandragora-cueva-cultural-estreno-sabina-almodovar-cuya-memoria-desvanece-mural_1_13038806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eada603a-c081-4446-985d-f69cf7b2a6b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Mandrágora, la cueva cultural que estrenó a Sabina y a Almodóvar cuya memoria se desvanece en un mural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el sótano de lo que hoy es un bar de pinchos en la Cava Baja estuvo un epicentro de la cultura nocturna de la Transición. Abierta por los artistas Manuel Paniagua y Enrique Cavestany, se recuerda por el disco de Sabina, Krahe y Alberto Pérez, pero pasaron por allí cineastas, magos, actores e intelectuales. El mural de Cascorro que lo recuerda lleva años esperando ser rehabilitado</p><p class="subtitle">El Despertar, café de la comunidad jazzística de Madrid y museo de los artesanos desaparecidos de Antón Martín</p></div><p class="article-text">
        Entre los a&ntilde;os 1978 y 1982, una de las cuevas habituales en los edificios de la Cava Baja se convirti&oacute; en un secreto que corr&iacute;a de boca en boca por los ambientes de un Madrid que inauguraba con ah&iacute;nco el t&oacute;pico 'ciudad que no duerme'. Eran los a&ntilde;os de la hoy tan manoseada Movida. Pero los chavales m&aacute;s j&oacute;venes de la Nueva Ola, con estilismo de SEPU y pelos de color tropical, no eran los &uacute;nicos que estrenaban pa&iacute;s. La Mandr&aacute;gora, en el n&uacute;mero 42 de la calle, fue el local que aglutinaba a una generaci&oacute;n un poco m&aacute;s mayor &ndash;sus fundadores estaban en la treintena&ndash;, acaso de perfil m&aacute;s intelectual.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la experiencia no dur&oacute; mucho, su recuerdo fue rebotando en las paredes del tiempo gracias a <em>La Mandr&aacute;gora</em>, un disco publicado en 1981 con canciones grabadas en el s&oacute;tano de la Cava Baja por los cantautores Joaqu&iacute;n Sabina, Alberto P&eacute;rez y Javier Krahe. En el aire de grabaci&oacute;n casual del disco, se cuelan las risas de la noche 'mandragorera' y el tintineo de los vasos. Casi se puede oler el humo de los cigarrillos de Krahe.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el viaje a trav&eacute;s de un pu&ntilde;ado de canciones desternillantes oculta el resto de las actividades que, durante a&ntilde;os, convirtieron el local en centro neur&aacute;lgico de la movida cultural. La Mandr&aacute;gora fue el proyecto de los artistas Manuel Paniagua y <a href="https://enriquecavestany.com/sobre-mi/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Enrique Cavestany</a><a href="https://enriquecavestany.com/sobre-mi/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>, Enrius</em></a><em>, </em>que le dedic&oacute; un libro llamado<em> Una cueva diluvial en la Cava Baja. </em>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2014433507578085517?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cavestany rememora c&oacute;mo conoci&oacute; a Paniagua y a su pareja, Piluca Pascual &ndash;tambi&eacute;n pionera en la aventura&ndash;, en el obituario <a href="https://elpais.com/diario/2005/04/08/agenda/1112911210_850215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">que los dedic&oacute;</a> despu&eacute;s de que ambos fallecieran en un desgraciado accidente de tr&aacute;fico en 2005<em>: </em>&ldquo;Nos conocimos hace 30 a&ntilde;os y Bego&ntilde;a me los present&oacute; como unos padres del Colegio Siglo XXI, de Moratalaz, lo que en aquella &eacute;poca formaba parte de nuestras se&ntilde;as de identidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su libro, narra tambi&eacute;n el primer encuentro con Joaqu&iacute;n Sabina, que se produjo al poco tiempo de abrir las puertas del local: &ldquo;Ser&iacute;an las once y media cuando Manolo me dijo que un tipo quer&iacute;a hablar con el baranda. Sal&iacute; de la cocina donde estaba terminando de fabricar un gazpacho y junto a la barra me encontr&eacute; con un individuo carniseco, pero flamenco, con un voluminoso &aacute;lbum de fotos bajo el brazo. Se present&oacute; como vecino del barrio y confes&oacute; de manera desenfadada que su mujer le hab&iacute;a informado acerca de la reciente apertura de nuestro peque&ntilde;o local, al tiempo que le hac&iacute;a ver la urgente necesidad de procurarse algunos ingresos para afrontar los apremios alimenticios de las pr&oacute;ximas horas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b2c2576-193b-40fe-8cd3-753a6b045a4f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b2c2576-193b-40fe-8cd3-753a6b045a4f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b2c2576-193b-40fe-8cd3-753a6b045a4f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b2c2576-193b-40fe-8cd3-753a6b045a4f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b2c2576-193b-40fe-8cd3-753a6b045a4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b2c2576-193b-40fe-8cd3-753a6b045a4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7b2c2576-193b-40fe-8cd3-753a6b045a4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El sótano, actualmente en el establecimiento Lamiak, de la Cava Baja"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El sótano, actualmente en el establecimiento Lamiak, de la Cava Baja                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Empezaron una colaboraci&oacute;n que al principio se pagaba a 1.500 pesetas la noche y la mitad de la recaudaci&oacute;n por las copas. &ldquo;A las pocas semanas sus actuaciones en la cueva conoc&iacute;an un &eacute;xito muy por encima de nuestras expectativas y atra&iacute;an a otros vocalistas y acr&oacute;batas, as&iacute; como a un p&uacute;blico devoto que celebraba generosamente sus interpretaciones&rdquo;, explicaba.
    </p><p class="article-text">
        Fueron muchos los que fueron llegando al local al socaire de las actuaciones y se quedaron. Entre ellos, Pancho Varona, un joven aspirante a funcionario que, a fuerza de acudir todas las semanas a las actuaciones, se hizo amigo de Sabina y acab&oacute; acompa&ntilde;&aacute;ndole en el escenario &ndash;y en la composici&oacute;n del repertorio&ndash; durante varias d&eacute;cadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8fc5307-ba1b-409e-b4b3-d7cc64069a91_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8fc5307-ba1b-409e-b4b3-d7cc64069a91_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8fc5307-ba1b-409e-b4b3-d7cc64069a91_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8fc5307-ba1b-409e-b4b3-d7cc64069a91_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8fc5307-ba1b-409e-b4b3-d7cc64069a91_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8fc5307-ba1b-409e-b4b3-d7cc64069a91_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f8fc5307-ba1b-409e-b4b3-d7cc64069a91_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La caída de Sódoma (1975) pudo de ser uno de los cortos de Almodóvar que se pasaran en La Mandrágora"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La caída de Sódoma (1975) pudo de ser uno de los cortos de Almodóvar que se pasaran en La Mandrágora                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se unieron a la fiesta Javier Krahe y el bolerista Alberto P&eacute;rez. Las actuaciones de los cantautores se fueron haciendo cada vez m&aacute;s famosas, especialmente cuando el cr&iacute;tico Alberto Caffaratto les dedic&oacute; un elogioso art&iacute;culo en la Gu&iacute;a del Ocio.&nbsp;Los cantantes, haciendo gala de guasa, le entregaron una noche un jam&oacute;n de jabugo durante el transcurso de una actuaci&oacute;n. Luego, vinieron las apariciones en el programa de Garc&iacute;a Tola, el revuelo nacional cuando Krahe pronunci&oacute; por primera vez en pantalla la palabra 'gilipollas' durante la interpretaci&oacute;n de Marieta&hellip; Y el resto es historia.
    </p><p class="article-text">
        En La Mandr&aacute;gora hab&iacute;a mucho m&aacute;s que aquellos conciertos de los s&aacute;bados, a los que a veces se apuntaba tambi&eacute;n el cantautor ma&ntilde;o y disc&iacute;pulo de Labordeta Joaqu&iacute;n Carbonell. Otro de los espect&aacute;culos m&aacute;s recordados era el que desempe&ntilde;aba Juan Tamariz, entonces uno de los j&oacute;venes que estaba renovando la magia espa&ntilde;ola. All&iacute; tuvieron lugar tambi&eacute;n las proyecciones en Super-8 de Almodovar, que se recuerdan como desternillantes, o las de Jaime Ch&aacute;varri. Hab&iacute;a sitio para el tarot de Flora Pino o las representaciones teatrales de algunos de los grupos de teatro experimental que abundaban en la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Entre la clientela, podr&iacute;amos anotar a los Alberto Coraz&oacute;n, Forges, Luis Eduardo Aute, Maruja Torres, Montxo Almendariz, Chicho S&aacute;nchez Ferlosio, Vainica Doble o Manolo Tena, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La Mandr&aacute;gora se enfrent&oacute; a problemas administrativos antes de su cierre. En 1980 el Ayuntamiento lo clausur&oacute; temporalmente por denuncias de ruido. El 18 de marzo, el diario El Pa&iacute;s <a href="https://elpais.com/diario/1980/03/18/opinion/322182010_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaba una carta</a> firmada por Joaqu&iacute;n Sabina, Juan Tamariz y otros abajo firmantes habituales de La Mandr&aacute;gora:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta vez, la represi&oacute;n econ&oacute;mico-cultural la ha perpetrado el Ayuntamiento contra un local, La Mandr&aacute;gora, en el que los abajo firmantes actu&aacute;bamos, con regularidad unos, espor&aacute;dicamente otros. Los muy reglamentarios y no menos confusos motivos por los que se ha decidido privarnos de unos minipuestos de trabajo y diversi&oacute;n, si se aplicaran coherentemente, y nadie pide esa coherencia, llevar&iacute;an a clausurar centenares de discotecas, <em>puticlub</em>s, salas de fiesta, y, por supuesto, talleres, industrias, ayuntamientos, etc&eacute;tera. Pero no; cerrar&aacute;n La Mandr&aacute;gora porque, en su peque&ntilde;a dimensi&oacute;n, no es un local adocenado, sino con esquemas singulares, donde las sonrisas, risas y &laquo;risotadas&raquo; provienen de una actitud cr&iacute;tica no alineada. Ese cierre no es &eacute;tico. Queremos que se nos abra La Mandr&aacute;gora y una docena m&aacute;s de lugares similares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El s&oacute;tano queda a la izquierda cuando uno baja al ba&ntilde;o en el bar de pinchos que ocupa hoy el n&uacute;mero 42 de la Cava Baja. Sin embargo, el esp&iacute;ritu de La Mandr&aacute;gora sigue muy vivo en el imaginario colectivo y cada cierto tiempo es reivindicado por espacios de marchamo cultural que se quieren herederos de la experiencia de la Cava Baja. Es el caso de distintos espacios culturales con barra que, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, han tratado de convertirse en refugio habitual de cuadrillas noct&aacute;mbulas desafectas a las grandes pistas de baile.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, de La Juntada de La Realidad Club, un <em>Open Mic</em> que comenz&oacute; el pasado 19 de febrero y pretende reunir con &ldquo;el esp&iacute;ritu de La Mandr&aacute;gora&rdquo; cada dos jueves a poetas, m&uacute;sicos y artistas. Se anuncia como &ldquo;espacio de resistencia cultural&rdquo; porque la oposici&oacute;n en la ciudad de Madrid quiz&aacute; est&aacute; hoy en otras coordenadas diferentes a las que atravesaba la postransici&oacute;n, pero sigue habiendo espacio para una cultura contestataria.
    </p><h2 class="article-text">Un mural para recordar el esp&iacute;ritu de La Mandr&aacute;gora</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae62a3f1-7601-4a85-b371-0b923555feb0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae62a3f1-7601-4a85-b371-0b923555feb0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae62a3f1-7601-4a85-b371-0b923555feb0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae62a3f1-7601-4a85-b371-0b923555feb0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae62a3f1-7601-4a85-b371-0b923555feb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae62a3f1-7601-4a85-b371-0b923555feb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ae62a3f1-7601-4a85-b371-0b923555feb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mural de Cavestany en el número 3 de la calle Embajadores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mural de Cavestany en el número 3 de la calle Embajadores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una medianera en la cercana plaza de Cascorro invoca, con colores desva&iacute;dos, al paisanaje de La Mandr&aacute;gora. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/noticias/rastro-aguarda-restauracion-gran-mural-cavestany-comprometio-ayuntamiento-no-hay-dinero_1_8527061.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cocktail Grand Luxe</em></a> es un fresco humano encargado en tiempos de Tierno y pintado por el propio Enrique Cavestany en junio de 1983, con La Mandr&aacute;gora ya cerrada.
    </p><p class="article-text">
        El pintor incluy&oacute; en el mural de 17 metros de altura y 5 de ancho el r&oacute;tulo verde del local y a mucha de la clientela; 35 personajes que desfilan por los puestos del El Rastro entre los que se distingue a Joaqu&iacute;n Sabina, Alberto Coraz&oacute;n, Juan Luis Cebri&aacute;n o el propio Manolo Paniagua, que tambi&eacute;n tuvo puesto en el mercadillo y aparece tumbado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd1abe26-266c-4cd7-924d-d1e65b4419f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd1abe26-266c-4cd7-924d-d1e65b4419f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd1abe26-266c-4cd7-924d-d1e65b4419f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd1abe26-266c-4cd7-924d-d1e65b4419f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd1abe26-266c-4cd7-924d-d1e65b4419f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd1abe26-266c-4cd7-924d-d1e65b4419f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cd1abe26-266c-4cd7-924d-d1e65b4419f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manolo Paniagua, fundador de La Mandrágora y vendedor del Rastro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manolo Paniagua, fundador de La Mandrágora y vendedor del Rastro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cavestany lleva m&aacute;s de veinte a&ntilde;os intentando que el mural se restaure y a la empresa se uni&oacute; tambi&eacute;n la asociaci&oacute;n Nuevo Rastro. Durante el gobierno de Ahora Madrid en el Ayuntamiento, se les inst&oacute; a que incluyeran <a href="https://decide.madrid.es/presupuestos/presupuestos-participativos-2019/proyecto/15406" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la propuesta en los presupuestos participativos</a>, pero fue desestimada estar sobre una propiedad privada.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, ya con el Partido Popular en Cibeles, se anunci&oacute; que la rehabilitaci&oacute;n se har&iacute;a en el segundo trimestre de 2020, pero con la pandemia se instauraron la excepcionalidad y el borr&oacute;n y cuenta nueva. A&uacute;n se volver&iacute;a a anunciar una vez m&aacute;s, habl&aacute;ndose incluso de un presupuesto de 40.000 euros y la colaboraci&oacute;n de una entidad bancaria. Sin embargo, hasta la fecha no se ha producido la ansiada recuperaci&oacute;n y los fantasmas de La Mandr&aacute;gora se desvanecen poco a poco, a la vista de todos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/mandragora-cueva-cultural-estreno-sabina-almodovar-cuya-memoria-desvanece-mural_1_13038806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:01:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eada603a-c081-4446-985d-f69cf7b2a6b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="22525" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eada603a-c081-4446-985d-f69cf7b2a6b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="22525" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Mandrágora, la cueva cultural que estrenó a Sabina y a Almodóvar cuya memoria se desvanece en un mural]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eada603a-c081-4446-985d-f69cf7b2a6b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Joaquín Sabina,Javier Krahe,Música,Cultura,Murales,Restaurantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del edificio Telefónica a los edificios cebra: polémicas y defensas para la creación de un Madrid vertical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/edificio-telefonica-edificios-cebra-polemicas-defensas-creacion-madrid-vertical_1_13102814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b59b28b-d794-4dae-956b-e91862c0838e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del edificio Telefónica a los edificios cebra: polémicas y defensas para la creación de un Madrid vertical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante el siglo XX el perfil de las ciudades quiso mirar al cielo, no siempre sin problemas legales, conflictos o debates. Así ha sido desde que se construyó el Edificio Telefónica en Gran Vía hasta hoy. Miramos atrás para recordar los proyectos de Torre de Valencia, "torres Kio" y otras construcciones controvertidas por razones varias</p><p class="subtitle">Las otras torres de Madrid que los vecinos repudiaron y Almeida sí aceptó construir: de la Ermita a Cocheras</p></div><p class="article-text">
        En octubre de 2022 se inauguraron las torres Skyline, dos rascacielos de 100 metros y 25 pisos llenos de viviendas de lujo que se ubican en el Paseo de la Direcci&oacute;n. Las lujosas torres, de colores blanco y negro, son un buen ejemplo de lo que se ha venido llamando &uacute;ltimamente <a href="https://www.eldiario.es/viajes/bloques-cebra-edificios-que-son_1_12568741.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edificios cebra</a> por su revestimiento y, tambi&eacute;n, de la proliferaci&oacute;n de edificios de gran altura en distintos puntos de Madrid en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, como el levantado por el mismo arquitecto de las Skyline en Madrid R&iacute;o o en Chamart&iacute;n, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Los rascacielos le han robado a muchas panor&aacute;micas del distrito de Tetu&aacute;n las vistas a la sierra. Antes, en la calle de Berruguete sab&iacute;an si este invierno hab&iacute;a nevado. El impacto visual de las Skyline es innegable, pero su irrupci&oacute;n fue sobre todo pol&eacute;mica porque su lujosa inauguraci&oacute;n lleg&oacute;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/barrio-no-invitado-fiesta-estrena-rascacielos-aticos-1-5-millones-zona-humilde-madrid_1_9635583.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> antes que la urbanizaci&oacute;n de buena parte del &aacute;mbito</a> y que los servicios p&uacute;blicos. La operaci&oacute;n de rehabilitaci&oacute;n del barrio &ndash;m&aacute;s bien de sustituci&oacute;n&ndash; fue larga y dura para los vecinos. 
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, el problema de la altura de las torres gemelas de Tetu&aacute;n vino a ser una soluci&oacute;n &ndash;un apa&ntilde;o&ndash; a otro que podr&iacute;a haber sido mayor. Una versi&oacute;n anterior del plan urban&iacute;stico plane&oacute; una barrera de edificios de lujo altos sobre la llamada cornisa del Paseo de la Direcci&oacute;n, que hubiera dejado al barrio en su parte trasera en sombra. Sin vistas ni acceso al Parque Rodr&iacute;guez Sahag&uacute;n, aut&eacute;ntico generador de valor del terreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5562dffa-e0f5-4f18-b0f7-35ae8e162ebb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5562dffa-e0f5-4f18-b0f7-35ae8e162ebb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5562dffa-e0f5-4f18-b0f7-35ae8e162ebb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5562dffa-e0f5-4f18-b0f7-35ae8e162ebb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5562dffa-e0f5-4f18-b0f7-35ae8e162ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5562dffa-e0f5-4f18-b0f7-35ae8e162ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5562dffa-e0f5-4f18-b0f7-35ae8e162ebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parte superior de las torres Skyline en el Paseo de la Dirección encendidas por la noche"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parte superior de las torres Skyline en el Paseo de la Dirección encendidas por la noche                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los problemas de sombra proyectada que amenazaban a los vecinos del Paseo de la Direcci&oacute;n no eran nuevos. Los grandes edificios a menudo crean sombras en penumbra en sus calles traseras que condicionan la vida en las calles posteriores. Un buen ejemplo es la famosa trasera de la Gran V&iacute;a, otro podr&iacute;an ser las calles del barrio de Bellas Vistas detr&aacute;s de los edificios Titanic, cuya fachada posterior, despojada de las molduras vistosas que dan a Reina Victoria, crean un sobrehorizonte, una peque&ntilde;a tapia. 
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n en altura tiene muchos defensores que, con buenos argumentos, aducen que permite optimizar el uso del suelo y los recursos (pi&eacute;nsese, por ejemplo, en la recogida de basuras). Sin embargo, es evidente que lo notorio de su irrupci&oacute;n tambi&eacute;n genera distorsiones en el territorio y que hist&oacute;ricamente muchos rascacielos han dado que hablar.
    </p><p class="article-text">
        El primer rascacielos de Madrid fue el Edificio Telef&oacute;nica, firmado por el arquitecto Ignacio de C&aacute;rdenas y construido entre 1926 y 1930 como sede de la Compa&ntilde;&iacute;a Telef&oacute;nica Nacional de Espa&ntilde;a (CTNE). Eran los a&ntilde;os de predominio indiscutible del discurso sobre la modernidad y el rascacielos, de aires neoyorkinos, una demostraci&oacute;n incontestable de la misma. 
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de sus 90 metros de altura necesit&oacute; apelar a la excepcionalidad, pues rebasaba con creces la altura permitida para la nueva calle (35 metros). Se apel&oacute; con &eacute;xito a la monumentalidad del inmueble y al inter&eacute;s nacional, sentando las bases de una de las constantes del urbanismo madrile&ntilde;o: la excepcionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero decir que la construcci&oacute;n de este y el resto de edificios altos de la Gran V&iacute;a no provoc&oacute; un debate en su tiempo ser&iacute;a obviar que supuso la desaparici&oacute;n de calles y de casas <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/que-nos-cuenta-la-historia-de-la-gran-via-sobre-el-futuro-de-la-calle_1_6427051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde viv&iacute;an unas 10.000 personas</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a5fd855-f470-4fa3-a573-383a237ec347_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a5fd855-f470-4fa3-a573-383a237ec347_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a5fd855-f470-4fa3-a573-383a237ec347_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a5fd855-f470-4fa3-a573-383a237ec347_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a5fd855-f470-4fa3-a573-383a237ec347_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a5fd855-f470-4fa3-a573-383a237ec347_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1a5fd855-f470-4fa3-a573-383a237ec347_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Edificio  Telefónica"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Edificio  Telefónica                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la guerra, el falangismo, que domin&oacute; la planificaci&oacute;n urban&iacute;stica de la ciudad durante los primeros a&ntilde;os del r&eacute;gimen, consider&oacute; que la calle &ndash;rebautizada como Avenida de Jos&eacute; Antonio&ndash; era un ejercicio decadente, burgu&eacute;s y extranjerizante. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el franquismo tambi&eacute;n quiso demostrar a trav&eacute;s del verticalismo su poder&iacute;o. Iniciado en 1948, momento en el que el R&eacute;gimen quer&iacute;a reclamar su reingreso en el panorama internacional, el Edificio Espa&ntilde;a ten&iacute;a 25 plantas y med&iacute;a 117 metros de alto. Su lenguaje neo-herreriano y sus toques neobarrocos buscaban una s&iacute;ntesis entre el rascacielos moderno y la tradici&oacute;n imperial espa&ntilde;ola. Buena muestra del estilo escurialense de nuestra arquitectura fascista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67de3012-6aa2-4449-850c-83be79527551_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67de3012-6aa2-4449-850c-83be79527551_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67de3012-6aa2-4449-850c-83be79527551_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67de3012-6aa2-4449-850c-83be79527551_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67de3012-6aa2-4449-850c-83be79527551_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67de3012-6aa2-4449-850c-83be79527551_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/67de3012-6aa2-4449-850c-83be79527551_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Viñeta de Antonio Mingote sobre la Torre de Valencia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Viñeta de Antonio Mingote sobre la Torre de Valencia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica sobre el impacto y la calidad de las formas del Edificio Espa&ntilde;a afloraron cuando la Comunidad de Madrid <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/admitido-el-recurso-contra-la-demolicion-del-edificio-espana_1_6421187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rebaj&oacute; su nivel de protecci&oacute;n</a> para permitir que el grupo Wanda, empresa compradora del edificio, pudiera tirarlo entero, salvo la fachada principal y parte de las laterales. El edificio tuvo defensores &ndash;de hecho, distintas asociaciones patrimoniales pusieron pie en pared frente al proyecto&ndash; pero tambi&eacute;n se escucharon voces que pon&iacute;an en duda al rascacielos de Plaza de Espa&ntilde;a. Finalmente, la remodelaci&oacute;n del edificio para instalar un nuevo hotel se llev&oacute; a cabo respet&aacute;ndolo<strong>. </strong>Ya en los a&ntilde;os sesenta, crecer&iacute;a a su vera la Torre de Madrid, de 142 metros de altura y ya despojado de historicismos patrios.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos m&aacute;s claros de pol&eacute;mica en altura de la ciudad lo representa la Torre de Valencia, seguramente por su situaci&oacute;n en medio de una de las panor&aacute;micas m&aacute;s conocidas del Madrid monumental. Construida entre 1970 y 1973 por el arquitecto Javier Carvajal Ferrer, esta estructura de 94 metros y 27 plantas se sit&uacute;a en la esquina noreste del Parque del Retiro y ejerce un subrayado demoledor sobre la Puerta de Alcal&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        La torre brutalista ocasion&oacute; una campa&ntilde;a en contra del diario ABC &ndash;algunas vi&ntilde;etas de Mingote al respecto son muy recordadas&ndash; y las obras llegaron a ser paralizadas en 1971 por el Ministerio de Vivienda, aunque termin&oacute;, obviamente, por construirse. Para su erecci&oacute;n, fue necesario, por cierto, torcer un poco la norma. Con el fin de lograr la edificabilidad deseada, los promotores inventaron una calle peatonal privada que permit&iacute;a aplicar al solar la edificabilidad correspondiente a una manzana entera del barrio de Salamanca, a pesar de que la parcela real era mucho menor.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la transformaci&oacute;n de Madrid en las d&eacute;cadas de los sesenta y los setenta tuvo una de sus voces m&aacute;s cualificadas en la figura del arquitecto e historiador de la arquitectura Fernando Chueca-Goitia. Durante estos a&ntilde;os, que en Espa&ntilde;a coincidieron con el desarrollismo franquista, los perfiles de las ciudades cambiaron radicalmente y miraron hacia el cielo. Chueca-Goitia advirti&oacute; de la p&eacute;rdida patrimonial. A los rascacielos les dedic&oacute; frases contundentes como &ldquo;disparatada y colosalista arquitectura&rdquo; (refiri&eacute;ndose a los del primer tramo de la Gran V&iacute;a) o &ldquo;actuales rascacielos, sin est&eacute;tica, ni gracia&rdquo;, en alusi&oacute;n a la Castellana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25caddf1-0996-4345-a1b8-81e851db74b8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25caddf1-0996-4345-a1b8-81e851db74b8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25caddf1-0996-4345-a1b8-81e851db74b8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25caddf1-0996-4345-a1b8-81e851db74b8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25caddf1-0996-4345-a1b8-81e851db74b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25caddf1-0996-4345-a1b8-81e851db74b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/25caddf1-0996-4345-a1b8-81e851db74b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Puerta de Europa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Puerta de Europa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La verticalizaci&oacute;n de Madrid prosigui&oacute; con el desarrollo tard&iacute;o del centro financiero en Azca (una versi&oacute;n sobre plano de la posguerra, de perfiles escurialenses, qued&oacute; en el tintero) y otras torres de la Castellana (Picasso o BBVA), sin que su altura produjera grandes debates al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        Durante un tiempo, el esc&aacute;ndalo sol&iacute;a llegar, m&aacute;s que por la altura, por asuntos relacionados con la corrupci&oacute;n urban&iacute;stica. Fue el caso de las torres Puerta de Europa, que a&uacute;n son conocidas por mucha gente como Torres Kio, el acr&oacute;nimo de su sociedad impulsora.Los gemelos inclinados de Plaza de Castilla son una puerta al Madrid del norte, de los negocios y de la ciudad neoliberal, m&aacute;s que a Europa. S&iacute;mbolo de los a&ntilde;os noventa y de la cultura del pelotazo, su construcci&oacute;n dio lugar a uno de los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n m&aacute;s sonados en la Espa&ntilde;a de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        El problema aflora, sin embargo, cuando su construcci&oacute;n vuelve a plantearse en barrios consolidados cuyo caser&iacute;o alberga menos altura y puede plantear serios problemas de movilidad en la zona. El &uacute;ltimo episodio lo acabamos de vivir con el pol&eacute;mico <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/almeida-paraliza-torre-planea-defensa-medio-barrio-rico-madrid-despues-quejas-vecinales_1_13078628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bloqueo repentino del Ayuntamiento</a> a un plan para levantar 18 plantas de oficinas en la colonia residencial de lujo El Viso. Otros ejemplos fueron la torre planeada en los terrenos de las antiguas cocheras de Cuatro Caminos (quienes se opon&iacute;an al plan la bautizaron como <em>Horrotorre</em>) o las edificaciones en altura de Madrid R&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Siglos atr&aacute;s quedaron los perfiles chatos de ciudad donde las torres de las catedrales o de las construcciones defensivas marcaban los puntos clave de la silueta. El <em>skyline</em> de una ciudad se convirti&oacute; en el siglo XX en un s&iacute;mbolo mutable de la misma. No hace tanto tiempo, por ejemplo, que Torrespa&ntilde;a &ndash;El Pirul&iacute;&ndash; era uno de los puntos fijos en los silueteados madrile&ntilde;os. La construcci&oacute;n de la torre de comunicaciones de 220 metros queda bien reflejada en la novela de Silvia Nanclares <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/escritora-silvia-nanclares-hablar-barrio-saco-vida-ladrillo_1_12051550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nunca vol&oacute; tan alto tu televisor</em></a>, que da cuenta de un detalle que hoy parece impensable y habla de los tiempos: era una infraestructura p&uacute;blica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/edificio-telefonica-edificios-cebra-polemicas-defensas-creacion-madrid-vertical_1_13102814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6b59b28b-d794-4dae-956b-e91862c0838e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="40026" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6b59b28b-d794-4dae-956b-e91862c0838e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="40026" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Del edificio Telefónica a los edificios cebra: polémicas y defensas para la creación de un Madrid vertical]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6b59b28b-d794-4dae-956b-e91862c0838e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Edificios,Gran Vía Madrid,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mural cerámico de César Manrique sobre el trabajo, nuevo monumento protegido del centro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/mural-ceramico-cesar-manrique-trabajo-nuevo-monumento-protegido-centro-madrid_1_13108564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8c983a5-6621-4fc1-8658-b1838f2c1c2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mural cerámico de César Manrique sobre el trabajo, nuevo monumento protegido del centro de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista canario elaboró la obra de azulejos cocidos a alta temperatura como parte de la decoración del edificio de los años cincuenta. Una parte se ve desde la calle y otra desde dentro del local. Será declarado Bien de Interés Patrimonial en la categoría de Monumento</p><p class="subtitle">Los colosos selváticos de San Bernardo: la obra de un arquitecto bohemio donde vivió Tejero </p></div><p class="article-text">
        Paseando por la calle de Santa Cruz de Marcenado uno se topa, junto a un supermercado de barrio, con un curioso mural cer&aacute;mico de formas esquem&aacute;ticas. Ahora, muchos hemos sabido que la secuencia de escenas relacionadas con trabajadores de la construcci&oacute;n debe ser vista en continuidad con la parte del mural que hay en el interior del local. Y que su autor es nada menos que C&eacute;sar Manrique.
    </p><p class="article-text">
        El martes24 de marzo <a href="https://www.comunidad.madrid/transparencia/incoacion-expediente-declaracion-bien-interes-patrimonial-categoria-monumento-del-mural-ceramico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue publicada</a> en el Bolet&iacute;n Oficial de la Comunidad de Madrid la incoaci&oacute;n como Bien de Inter&eacute;s Patrimonial del mural cer&aacute;mico atribuido a Manrique en la categor&iacute;a de Monumento. El local en el que est&aacute; situado el mural no est&aacute; catalogado, por lo que la protecci&oacute;n afectar&aacute; a la propia obra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf9c829-1c7c-411c-9d72-6593bc0648b7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf9c829-1c7c-411c-9d72-6593bc0648b7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf9c829-1c7c-411c-9d72-6593bc0648b7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf9c829-1c7c-411c-9d72-6593bc0648b7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf9c829-1c7c-411c-9d72-6593bc0648b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf9c829-1c7c-411c-9d72-6593bc0648b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7bf9c829-1c7c-411c-9d72-6593bc0648b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plano de la obra (partes interior y exterior)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plano de la obra (partes interior y exterior)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El mural muestra figuras esquem&aacute;ticas en las que alba&ntilde;iles colocan ladrillos y aparecen varillas met&aacute;licas propias de la construcci&oacute;n en hormig&oacute;n armado del edificio en el que se enmarca. Andamios, encofrados, herramientas&hellip;en una s&iacute;ntesis figurativa &ndash;pero geom&eacute;trica y esquem&aacute;tica&ndash; de los mundos de la modernidad y el trabajo manual.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; compuesto por 369 azulejos esmaltados y tiene una superficie de 15 metros cuadrados. A pesar de que se divide entre la fachada y el interior del inmueble, sus dos planos perpendiculares &ndash;solo el exterior es visible desde la calle&ndash; mantienen un mismo dise&ntilde;o narrativo. Los colores marrones, negros y blancos que predominan en el dise&ntilde;o del mural son, a decir de los especialistas, marca del artista durante los a&ntilde;os cincuenta.
    </p><p class="article-text">
        El mural forma parte de la decoraci&oacute;n del propio edificio, que se construy&oacute; en 1954. Seg&uacute;n recoge el expediente de incoaci&oacute;n, Manrique se encontraba en ese momento en una fase de intensa colaboraci&oacute;n con arquitectos madrile&ntilde;os. El mural, se dice, &ldquo;se inscribe dentro de esa corriente de s&iacute;ntesis entre arte y arquitectura, de figuraci&oacute;n geom&eacute;trica, constituyendo adem&aacute;s el primer mural cer&aacute;mico de su tipo realizado en Madrid por el artista&rdquo;. A pesar de su actividad durante aquellos a&ntilde;os, es el &uacute;nico mural del artista que se puede ver desde la calle en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        A decir de los t&eacute;cnicos que han redactado el informe, &ldquo;el mural representa de manera esquem&aacute;tica el proceso constructivo, interpretando las distintas fases de una obra mediante escenas figurativas que combinan rigor t&eacute;cnico y estilizaci&oacute;n formal; al mismo tiempo, dignifica el trabajo del obrero a trav&eacute;s del arte p&uacute;blico y embellece el acceso al establecimiento, transformando un espacio funcional en un soporte art&iacute;stico que, al situarse a pie de calle, establece una relaci&oacute;n directa con el transe&uacute;nte y democratiza el acceso al arte.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        C&eacute;sar Manrique es una rara avis dentro del universo de lo constructivo de la Espa&ntilde;a franquista. El artista de Lanzarote tiene un universo particular en el que se integran la naturaleza, la arquitectura y el arte. Despu&eacute;s de la etapa madrile&ntilde;a, Manrique residir&aacute; en Nueva York, donde su obra goz&oacute; de reconocimiento internacional.
    </p><p class="article-text">
        Sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Madrid marcaron la relaci&oacute;n del canario con la ciudad de Madrid, ciudad con la que tendr&iacute;a relaci&oacute;n entre los a&ntilde;os 1945 a 1965. Fue en esta &eacute;poca cuando empez&oacute; a sentirse c&oacute;modo con su caracter&iacute;stica abstracci&oacute;n geom&eacute;trica (antes de seguir su camino hacia lo mat&eacute;rico y los c&oacute;digos del informalismo). En 1968 regresar&iacute;a a Lanzarote, el espacio que m&aacute;s se relaciona con su obra y cuyas autoridades le acogieron con los brazo abiertos para que transformara art&iacute;sticamente el paisaje de la isla.
    </p><p class="article-text">
        Colabor&oacute; con numerosos arquitectos, como Jos&eacute; Mar&iacute;a Anasagasti, Julio Cano Lasso, Corrales y Molez&uacute;n o Fernando Higueras. Este &uacute;ltimo firm&oacute; muy cerca del mural de Santa Cruz de Marcenado unos <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/historia/colosos-selvaticos-san-bernardo-obra-arquitecto-bohemio-vivio-tejero_1_7245312.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edificios de viviendas de hormig&oacute;n con vistosas colgaduras vegetales</a> en la fachada hechos para el Patronato de Casas Militares en Madrid. Higueras fue amigo y estrecho colaborador de C&eacute;sar Manrique, para quien dise&ntilde;&oacute; una casa a las afueras de Madrid en 1962. A ambos les un&iacute;a tener por horizonte est&eacute;tico la integraci&oacute;n de lo natural y lo constructivo.
    </p><p class="article-text">
        La obra m&aacute;s conocida &ndash;y popular, en un sentido muy literal&ndash; de C&eacute;sar Manrque en nuestra ciudad es el centro comercial La Vaguada, cuyo dise&ntilde;o acometi&oacute; (el arquitecto fue Jos&eacute; &Aacute;ngel Rodrigo). Sin embargo, dos obras de redise&ntilde;o del centro comercial lo han dejado muy desfigurado, extrayendo muchos de los elementos originales de Manrique, lo que ocasion&oacute; ya en 2002 cr&iacute;ticas de la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar Manrique, que vela por su legado.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el mural de la calle Santa Cruz de Marcenado no se encuentra en una situaci&oacute;n cr&iacute;tica, la parte expuesta hacia la v&iacute;a p&uacute;blica necesitar&aacute; ser rehabilitada. Algunos de los azulejos de los a&ntilde;os cincuenta est&aacute;n da&ntilde;ados y otros han sido surcados por rotuladores en numerosas ocasiones. La buena noticia es que a partir de ahora gozar&aacute;n de una protecci&oacute;n patrimonial que no ten&iacute;an hasta la fecha.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
                                  
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/SomosMalasana/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://twitter.com/somosmalasana/" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://bsky.app/profile/somosmalasana.bsky.social"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>

            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/mural-ceramico-cesar-manrique-trabajo-nuevo-monumento-protegido-centro-madrid_1_13108564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 04:00:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e8c983a5-6621-4fc1-8658-b1838f2c1c2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="111039" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e8c983a5-6621-4fc1-8658-b1838f2c1c2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="111039" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El mural cerámico de César Manrique sobre el trabajo, nuevo monumento protegido del centro de Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e8c983a5-6621-4fc1-8658-b1838f2c1c2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asociaciones de Tetuán cuentan solares para explicar al Ayuntamiento de Madrid que no hay sitio para construir más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/asociaciones-tetuan-cuentan-solares-explicar-ayuntamiento-madrid-no-hay-sitio-construir_1_13091865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b3a8c99-f1c5-4523-b628-541ce7789149_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asociaciones de Tetuán cuentan solares para explicar al Ayuntamiento de Madrid que no hay sitio para construir más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pocos solares que hay en el barrio de Bellas Vistas solo ocupan un 0,25% de la superficie total del barrio y en Berruguete suponen solamente un 0,54% de la superficie total, según cálculos de los vecinos basados en información pública. A pesar de ello, el Ayuntamiento aduce la abundancia de solares para mantener al distrito de Tetuán entre las zonas candidatas a ser densificadas (con aumento del parque de vivienda) en el documento que regirá el urbanismo madrileño durante los próximos años</p><p class="subtitle">“Tetuán no es un solar”: asociaciones vecinales denuncian la intención de redensificar el distrito más denso </p></div><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n de Tetu&aacute;n entre los distritos mencionados <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/metros-cuadrados-vivienda-suelo-gran-apuesta-almeida-avance-plan-estrategico-madrid_1_12874358.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el avance del Plan Estrat&eacute;gico Municipal de Madrid (PEM)</a> como candidatos a ser objeto de &ldquo;intensificaci&oacute;n urbana&rdquo; y &ldquo;redensificaci&oacute;n&rdquo; no ha ca&iacute;do bien entre su tejido social. El PEM es el instrumento urban&iacute;stico con el que el Ayuntamiento quiere sustituir el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana (PGOUM) de 1997, el documento rector de todas las actuaciones urban&iacute;sticas de la ciudad. Algo as&iacute; como un marco para las decisiones por venir en materia urban&iacute;stica para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El plan, entre otras cosas, establece una serie de &aacute;reas prioritarias en las que hacer crecer el parque de viviendas. Junto a zonas que uno esperar&iacute;a en este apartado &ndash;como los nuevos desarrollos del Este o Madrid Nuevo Norte&ndash; aparecen tambi&eacute;n otras de ciudad consolidada como Usera, Moratalaz o Tetu&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Vecinal Cuatro Caminos-Tetu&aacute;n, la Asociaci&oacute;n Vecinal Ventilla Almenara, Espacio Bellas Vistas y la Asociaci&oacute;n de Viandantes A Pie dieron a conocer el pasado mes de febrero <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/tetuan-no-solar-asociaciones-vecinales-denuncian-intencion-redensificar-distrito-denso_1_12976482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un texto</a> titulado <em>Contra el atropello de la &lsquo;redensificaci&oacute;n e intensificaci&oacute;n urbana&rsquo; de Tetu&aacute;n en el Plan Estrat&eacute;gico Municipal</em>, que denunciaba el error que supon&iacute;a incluir Tetu&aacute;n &ndash;un distrito densamente poblado&ndash;en un horizonte de ampliaci&oacute;n del suelo residencial.
    </p><p class="article-text">
        A esta carta sigui&oacute; la petici&oacute;n de una reuni&oacute;n con la Oficina del PEM que se produjo la semana pasada, con una celeridad que alaban las asociaciones de Tetu&aacute;n representadas en la misma (la Asociaci&oacute;n Vecinal Cuatro Caminos-Tetu&aacute;n, Asociaci&oacute;n Vecinal Ventilla-Almenara, Espacio Bellas Vistas, Espacios Comunes-Lorenzana y la Mesa de Urbanismo y Medioambiente del Consejo de Proximidad de Tetu&aacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explican desde la Asociaci&oacute;n Vecinal Cuatro Caminos-Tetu&aacute;n, en la Oficina del Plan &ldquo;admitieron que Tetu&aacute;n no cumple ninguno de sus propios justificantes te&oacute;ricos para entrar en la estrategia de redensificaci&oacute;n, con una excepci&oacute;n. Trataron de defender que, seg&uacute;n ellos, s&iacute; lo justificar&iacute;a la abundancia de solares vac&iacute;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explican quienes estuvieron presentes en la cita, desde la oficina proyectaron un plano con los solares vacantes del distrito. &ldquo;Pero les hicimos ver que el plano que manejan no estaba actualizado ya que por lo menos la mitad de los puntos de colores est&aacute;n ya construidos, en construcci&oacute;n o bien planificados (Paseo de la Direcci&oacute;n o PERI Tiziano-Dulcinea)&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos fueron con los deberes hechos a la reuni&oacute;n y aportaron datos actualizados de la fotograf&iacute;a actual del distrito en la que &ldquo;el n&uacute;mero de solares vac&iacute;os no representa ni el 1% del total de la superficie de esos barrios&rdquo;, seg&uacute;n los representantes de las asociaciones vecinales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el documento es un marco para el posterior dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas urbanas, seg&uacute;n explican los vecinos, la inclusi&oacute;n de Tetu&aacute;n en el documento de forma expl&iacute;cita abre la puerta al incremento de alturas y edificabilidades en un distrito que, aducen, ya es soporta niveles alt&iacute;simos de densidad urbana y carece de espacios verdes y abiertos. &ldquo;Explicaron que una posibilidad ser&iacute;a aumentar, en los casos que se pudiera, una o dos plantas las actuales viviendas con el fin de generar plusval&iacute;as y emplearlo en zonas verdes o dotacionales&rdquo;, dicen desde la Asociaci&oacute;n Vecinal Cuatro Caminos-Tetu&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos se han pateado los barrios de Bellas Vistas y Berruguete y se han peleado con los datos del catastro para demostrar que la presencia de solares no es significativa. Que no faltan habitaciones sino espacios abiertos. 
    </p><p class="article-text">
        En Bellas Vistas solamente han contabilizado siete solares, 1.795 metros cuadrados que no suman nada m&aacute;s que un 0,25% de la superficie total del barrio. En Berruguete, la realidad es similar. Han contabilizado nueve solares, 4.546 metros cuadrados que suponen un 0,75% del total edificado en la barriada.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se han quedado ah&iacute;. Han calculado tambi&eacute;n la superficie dedicada a zonas verdes y plazas, que en Bellas Vistas alcanza solamente un 1,76% de superficie (el &iacute;ndice de &aacute;rboles por cada 100 habitantes es de 3,51 cuando la media se la ciudad es de 15). En Berruguete, la disponibilidad de espacios abiertos es dram&aacute;tica y alcanza un exiguo 0,54% de la superficie total del distrito. &ldquo;El &iacute;ndice de &aacute;rboles por cada 100 habitantes es de un rid&iacute;culo 1,86. No existen pr&aacute;cticamente &aacute;rboles en las calles interiores del barrio&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de espacio para construir en Berruguete se ejemplifica bien en el caso del centro de salud que ha de sustituir al de Villaamil, que est&aacute; en un local alquilado que no re&uacute;ne las condiciones necesarias y cuyos cierres parciales supusieron una importante oleada de movilizaciones vecinales en el barrio hace unos a&ntilde;os. Despu&eacute;s de que la propia administraci&oacute;n admitiera la dificultad para encontrar una ubicaci&oacute;n para el nuevo centro de salud, acab&oacute; por <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/proyecto-nuevo-centro-salud-barrio-berruguete-sale-licitacion-despues-decadas-espera_1_11276472.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decantarse por un solar</a> cuya adecuaci&oacute;n se ha debatido durante d&eacute;cadas por las dudas sobre su tama&ntilde;o, el de la interesecci&oacute;n entre las calles de Nuestra Se&ntilde;ora del Carmen y Hierbabuena. Lo parad&oacute;jico del caso es que la construcci&oacute;n enclaustrada entre edificios de la nueva dotaci&oacute;n dar&aacute; al traste con una de las pocas plazas de Berruguete.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Valdeacederas la realidad debe ser parecida. Por ejemplo, se habla del &aacute;mbito del Paseo de la Direcci&oacute;n cuyo planeamiento ya est&aacute; hecho y en marcha&rdquo;. Lo cierto es que el barrio de Valdeacederas es el que est&aacute; sufriendo un cambio m&aacute;s profundo y r&aacute;pido de todo el distrito de Tetu&aacute;n. Los solares aparecen y desaparecen a gran velocidad. El cielo de Valdeacederas es, ahora mismo, un mar de plumas de gr&uacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Parte de la densidad urbana de los distritos del lado oeste de Tetu&aacute;n se explica por una red viaria de calles estrechas nacida de una planificaci&oacute;n improvisada, en la que los edificios se han ido sustituyendo por otros de mayor altura sin que el espacio de las calles variara. El mismo origen que explica, en ausencia de calles peatonales, la estrechez de las aceras o la ausencia de arbolado urbano; o que las pocas plazas y zonas verdes existentes hayan tenido que planificarse a posteriori, aprovechando derribos y esponjamientos en el caser&iacute;o. En este contexto urbano, la idea de meter m&aacute;s personas en unos barrios cuyas densidades se encuentran entre las mayores de la ciudad resulta extra&ntilde;a. Los vecinos sugieren que ser&iacute;a interesante que la administraci&oacute;n adquiriera espacios para abrirlos a los vecinos ah&iacute;tos de zonas verdes en lugar de incrementar el parque de habitaciones del distrito.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 28 de marzo <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/tetuan-acogera-manifestacion-negocio-vivienda-matones_1_13076100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una manifestaci&oacute;n</a>, convocada por el Sindicato de Inquilinos de Tetu&aacute;n parti&oacute; de la Plaza de Castilla. El bloque vecinal de Tetu&aacute;n consensu&oacute; un lema con las distintas asociaciones y colectivos del distrito que participar&aacute;n en la manifestaci&oacute;n. Se decantaron por &ldquo;Tetu&aacute;n no es un solar&rdquo; para  la pancarta que los represent&oacute; en una manifestaci&oacute;n de vocaci&oacute;n metropolitana cuyo <em>leiv motiv</em> era &ldquo;Contra el negocio de la vivienda y sus matones: organizaci&oacute;n de clase&rdquo;. Parec&iacute;an querer decir que el barrio no se construye desde cero, parte de una realidad muy concreta y un vecindario que est&aacute; reclamando otras cosas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
                                  
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/SomosTetuan/"  target="_blank">Facebook</a> o <a href="https://bsky.app/profile/somostetuan.bsky.social/" target="_blank">Bluesky</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>

            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/asociaciones-tetuan-cuentan-solares-explicar-ayuntamiento-madrid-no-hay-sitio-construir_1_13091865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 04:00:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4b3a8c99-f1c5-4523-b628-541ce7789149_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="306930" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4b3a8c99-f1c5-4523-b628-541ce7789149_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="306930" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Asociaciones de Tetuán cuentan solares para explicar al Ayuntamiento de Madrid que no hay sitio para construir más]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4b3a8c99-f1c5-4523-b628-541ce7789149_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sigue impune: a 46 años del asesinato de Jorge Caballero por la extrema derecha con un machete a la salida del cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sigue-impune-46-anos-asesinato-jorge-caballero-extrema-derecha-machete-salida-cine_1_13099409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8738377f-81e7-4357-8d32-079506650123_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sigue impune: a 46 años del asesinato de Jorge Caballero por la extrema derecha con un machete a la salida del cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tal día como hoy, el 28 de marzo de 1980, el joven de 21 años fue rodeado, apaleado y acuchillado cuando salía del cine Azul con su novia. La única razón fue llevar una A en la solapa. El recuerdo del asesinato de aquel militante de CNT, cuyo asesino vive impunemente en República Dominicana, es más tenue que el de otras víctimas de la extrema derecha de aquellos años</p><p class="subtitle">Vicente Cuervo, víctima del terrorismo 1.454 y precedente para los asesinados por la extrema derecha en la Transición</p></div><p class="article-text">
        Ir al cine con tu pareja un viernes por la tarde y resultar asesinado por tus ideas pol&iacute;ticas. Esto es lo que le sucedi&oacute; a Jorge Caballero S&aacute;nchez, una de las v&iacute;ctimas de la extrema derecha durante la Transici&oacute;n cuya historia es menos conocida que la de otras de aquellos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Jorge y su novia fueron el 28 de marzo de 1980 a ver <em>La naranja mec&aacute;nica</em> en el cine Azul de la Gran V&iacute;a. A la salida de la proyecci&oacute;n, intentaron coger un taxi para volver a casa, pero una decena de j&oacute;venes, seg&uacute;n cr&oacute;nicas de la &eacute;poca, los pararon. Se fijaron en la chapa con la A circulada de Jorge, que era militante de CNT, y empezaron a increparle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mira, un rojo cabr&oacute;n&rdquo;, le espetaron, seg&uacute;n recoge un relato de los hechos publicado por Diario 16. Otras cr&oacute;nicas incluyen el apelativo &ldquo;anarquista&rdquo;. Le rodearon y uno de los fascistas le abofete&oacute;, desatando una espiral de violencia sobre el joven propio de la pel&iacute;cula de Stanley Kubrick. Le apu&ntilde;alaron con un cuchillo de grandes dimensiones. Hay quien habla de un machete, o de un cuchillo de pesca dentado, utilizado a veces por los grupos fascistas durante aquellos a&ntilde;os. Ya en el suelo, se ensa&ntilde;aron con &eacute;l a base de patadas. Luego, se dieron a la fuga en direcci&oacute;n a la Plaza de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La pareja de Jorge hab&iacute;a conseguido escapar y pedir ayuda a los conserjes del cine, que metieron al herido en el vest&iacute;bulo del Azul y llamaron a Emergencias. Jorge Caballero fue trasladado al Hospital Cl&iacute;nico, donde se debati&oacute; entre la vida y la muerte durante quince d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La convalecencia en el hospital fue dura y se lleg&oacute; a reponer de un infarto de miocardio producido durante su ingreso hospitalario. Finalmente, su cuerpo no pudo m&aacute;s y muri&oacute; el 14 de abril v&iacute;ctima de una septicemia. Seg&uacute;n declararon sus familiares, el joven manten&iacute;a la esperanza de salir de all&iacute; y poder identificar a sus agresores, cuyas caras recordaba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c23aa627-8dc1-47c4-9d55-1b9a16d25956_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c23aa627-8dc1-47c4-9d55-1b9a16d25956_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c23aa627-8dc1-47c4-9d55-1b9a16d25956_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c23aa627-8dc1-47c4-9d55-1b9a16d25956_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c23aa627-8dc1-47c4-9d55-1b9a16d25956_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c23aa627-8dc1-47c4-9d55-1b9a16d25956_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c23aa627-8dc1-47c4-9d55-1b9a16d25956_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Concentración de CNT el día del entierro de Jorge Caballero"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Concentración de CNT el día del entierro de Jorge Caballero                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El entierro de Jorge Caballero se produjo el 16 de abril al mediod&iacute;a. Aunque el acto fue &iacute;ntimo por petici&oacute;n de la familia, posteriormente se produjo una concentraci&oacute;n, convocada por CNT, a la que acudieron unas 2000 personas, seg&uacute;n publicaba la prensa confederal de la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones apuntaron r&aacute;pidamente a los cachorros de Fuerza Joven (rama juvenil de Fuerza Nueva<a href="https://zaguan.unizar.es/record/108178/files/TAZ-TFG-2021-2306.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">), formada en su mayor&iacute;a por adolescentes de familias acomodadas del centro de Madrid</a>. Muchos proven&iacute;an de un n&uacute;cleo inicial que se hab&iacute;a llamado Secci&oacute;n C, que emulaba a los escuadristas fascistas de los a&ntilde;os treinta. Dos de los detenidos eran de familias militares conocidas. Queipo y Saliquet, que fueron sacados del proceso judicial. Entre los abogados, encontramos al yerno de Blas Pi&ntilde;ar, que tambi&eacute;n defendi&oacute; a los asesinos de Yolanda Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Juan Llobregat, alias <em>Loco</em>, fue identificado como el autor de la cuchillada que alcanz&oacute; el h&iacute;gado y un pulm&oacute;n de Jorge. Huir&iacute;a del pa&iacute;s (presuntamente auxiliado por Ricardo Alba, subjefe de Fuerza Nueva) hacia Santo Domingo, como otros asesinos de la extrema derecha del momento. 
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de siete a&ntilde;os de espera, los &uacute;nicos dos encausados entre la decena de personas detenidas iniacialmente fueron juzgados, pero se enfrentaron a cargos de des&oacute;rdenes p&uacute;blicos y fueron condenados a pagar multas de 50.000 pesetas. Aunque la acusaci&oacute;n ped&iacute;a 17 a&ntilde;os de c&aacute;rcel para ellos, el juez estim&oacute; que no hab&iacute;a pruebas de su participaci&oacute;n en el asesinato y, en cambio, castig&oacute; las &ldquo;pintadas y la agitaci&oacute;n callejera&rdquo; que los chicos hab&iacute;an hecho ese mismo d&iacute;a por la cercan&iacute;a del 1 de abril (<em>D&iacute;a de la Victoria</em> para los franquistas). Ni CNT ni otras organizaciones sindicales pudieron personarse como acusaci&oacute;n popular porque se les ped&iacute;a 3.400.000 pesetas de fianza para ello.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia, donde no se mencionaban organizaciones ni ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas, es un buen ejemplo de c&oacute;mo se trataron de despolitizar muchos de los cr&iacute;menes cometidos por la extrema derecha durante los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n. Solo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, historiadores como Sophie Baby o Gonzalo Wilhelmi han elaborado censos de asesinatos en los que participaron la extrema derecha y elementos de los cuerpos de seguridad del Estado, cont&aacute;ndolos por centenares y desmintiendo el mito de la Transici&oacute;n pac&iacute;fica. 
    </p><p class="article-text">
        En 2015, el peri&oacute;dico El Pa&iacute;s localizaba en Santo Domingo a Llobregat. &ldquo;Es un deportista nato. Su pasi&oacute;n es el golf. Ha ganado competiciones en el campo Isabel Villas&nbsp; de Santo Domingo, donde reside con su esposa y dos hijos. Tiene 51 a&ntilde;os y trabaj&oacute; hasta hace dos en un holding familiar de construcci&oacute;n. En la capital del pa&iacute;s caribe&ntilde;o, donde pasa por ser el hijo de un adinerado clan, nadie conoce su secreto. <em>De lo que pas&oacute; no se habla en mi familia</em>, confiesa uno de sus seis hermanos&rdquo;, <a href="https://elpais.com/politica/2015/11/07/actualidad/1446929049_777022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenzaba el art&iacute;culo</a> de Joaqu&iacute;n Gil.
    </p><p class="article-text">
        La cr&oacute;nica de Diario 16 a la que hemos hecho referencia mencionaba que una semana despu&eacute;s se produjo una agresi&oacute;n similar en el mismo lugar. En aquella ocasi&oacute;n, la v&iacute;ctima fue un joven argelino, que prefiri&oacute; no denunciar los hechos despu&eacute;s de ser atendido en una casa de socorro, probablemente por su condici&oacute;n migrante. 
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes fascistas, que aquel d&iacute;a iban pertrechados con <em>nunchakos </em>y otras armas blancas, eran habituales en el centro de Madrid, que reclamaban como <em>zona nacional</em>,  y ten&iacute;an uno de sus puntos de encuentro en la sede que Fuerza Nueva ten&iacute;a en la calle Mej&iacute;a Lequerica.
    </p><p class="article-text">
        Un mes antes que Caballero, hab&iacute;an asesinado a Yolanda Gonz&aacute;lez y a Vicente Cuervo (cuya memoria ha tardado muchos a&ntilde;os en ser reivindicada tambi&eacute;n). Aquel Primero de Mayo, las v&iacute;ctimas tuvieron una presencia importante, y, precisamente despu&eacute;s de una manifestaci&oacute;n del 1M, fue asesinado por el Batall&oacute;n Vasco Espa&ntilde;ol Arturo Pajuelo, de la Asociaci&oacute;n de Vecinos de Orcasitas.
    </p><p class="article-text">
        En el momento de escribir este art&iacute;culo, Jorge Caballero S&aacute;nchez carece de p&aacute;gina propia en Wikipedia. Ha pasado ya m&aacute;s de un cuarto de siglo de su asesinato a la salida del cine y el crimen, impune, aparece de vez en cuando en art&iacute;culos de prensa sin que se haya llegado a convertir nunca en uno de los atentados m&aacute;s conocidos del periodo. Es, sin embargo, uno m&aacute;s de los que conviene recordar para entender.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/sigue-impune-46-anos-asesinato-jorge-caballero-extrema-derecha-machete-salida-cine_1_13099409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 05:00:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8738377f-81e7-4357-8d32-079506650123_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="26608" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8738377f-81e7-4357-8d32-079506650123_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="26608" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sigue impune: a 46 años del asesinato de Jorge Caballero por la extrema derecha con un machete a la salida del cine]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8738377f-81e7-4357-8d32-079506650123_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tetuán acogerá una manifestación contra 'contra el negocio de la vivienda y sus matones']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/tetuan-acogera-manifestacion-negocio-vivienda-matones_1_13076100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/154d7e11-c54f-4823-9592-8f1105349c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tetuán acogerá una manifestación contra &#039;contra el negocio de la vivienda y sus matones&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Sindicato de Vivienda de Tetuán pone la vivienda en el foco con una manifestación que transcurrirá el próximo 28 de marzo desde Plaza de Castilla a la calle Francos Rodríguez</p><p class="subtitle">“Tetuán no es un solar”: asociaciones vecinales denuncian la intención de redensificar el distrito más denso</p></div><p class="article-text">
        El Sindicato de Vivienda de Tetu&aacute;n ha convocado el pr&oacute;ximo 28 de marzo una manifestaci&oacute;n bajo el lema <em>Contra el negocio de la vivienda y sus matones, organizaci&oacute;n de clase. </em>La cita ser&aacute; a las 19 h en Plaza de Castilla y transcurrir&aacute; por el barrio hasta la calle de Francos Rodr&iacute;guez<em>. &ldquo;</em>El recorrido est&aacute; dise&ntilde;ado para pasar por lugares que han sido relevantes para la lucha del sindicato/barrio&rdquo;, cuentan los organizadores.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Sindicato de Vivienda de Tetu&aacute;n explican las causas de la convocatoria por la confluencia de circunstancias que conforman una aut&eacute;ntica crisis global de la vivienda como bien b&aacute;sico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El porqu&eacute; de esta manifestaci&oacute;n es el acoso inmobiliario, acoso el cual comprende desde las pr&aacute;cticas m&aacute;s sutiles y normalizadas hasta las acciones m&aacute;s violentas y sangrantes, desde subidas desorbitantes del alquiler para echarnos y reconvertir las viviendas en pisos tur&iacute;sticos, pasando por el corte de suministros o las amenazas diarias por parte de nuestros caseros, hasta la violencia que llevan a cabo las empresas de desokupaci&oacute;n para echarnos de nuestras casas. Nuestro barrio no es ajeno a todas estas pr&aacute;cticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En conversaci&oacute;n con este medio, desde el Sindicato de Vivienda de Tetu&aacute;n explican que las acciones de desokupaci&oacute;n son habituales en Tetu&aacute;n y que su propia organizaci&oacute;n se ha topado con ellas recientemente. &ldquo;Conocemos bien sus pr&aacute;cticas. En los &uacute;ltimos meses hemos tenido que defendernos de estas empresas en repetidas ocasiones, ya que de manera reiterada han acudido a un bloque organizado con el sindicato, el de la calle de las Azucenas 22, con el fin de amedrentar a uno de sus vecinos&rdquo;, se&ntilde;alan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bd0ac30-66dc-43e2-a7ed-50d3ed8c73f4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bd0ac30-66dc-43e2-a7ed-50d3ed8c73f4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bd0ac30-66dc-43e2-a7ed-50d3ed8c73f4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bd0ac30-66dc-43e2-a7ed-50d3ed8c73f4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bd0ac30-66dc-43e2-a7ed-50d3ed8c73f4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bd0ac30-66dc-43e2-a7ed-50d3ed8c73f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9bd0ac30-66dc-43e2-a7ed-50d3ed8c73f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel de la convocatoria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel de la convocatoria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los convocantes se acercan tambi&eacute;n a las manifestaciones concretas de la pol&iacute;tica institucional local y nacional, se&ntilde;alando a Ayuntamiento y Gobierno como culpables de la situaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Basta con observar qu&eacute; implica el llamado <em>Plan Almeida</em>, del que tanto se ha hablado en los &uacute;ltimos d&iacute;as. El proyecto prev&eacute; aumentar los metros cuadrados edificables en uno de los barrios ya de por s&iacute; m&aacute;s densamente poblados de Madrid&rdquo;, explican, uni&eacute;ndose as&iacute; a <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/tetuan-no-solar-asociaciones-vecinales-denuncian-intencion-redensificar-distrito-denso_1_12976482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reclamaci&oacute;n del tejido asociativo del distrito</a> contra la inclusi&oacute;n de Tetu&aacute;n entre los territorios susceptibles de ser densificados en el pr&oacute;ximo Plan Estrat&eacute;gico Municipal, una hoja de ruta urban&iacute;stica destinada a sustituir el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana vigente.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a La Moncloa, denuncian que es el gobierno &ndash;&ldquo;c&oacute;mplice del rentismo&rdquo;, dicen&ndash; el &uacute;ltimo responsable, por acci&oacute;n o inacci&oacute;n, de los distintos niveles de acoso inmobiliario que se dan en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Ese Gobierno que habla de una legislatura de la vivienda, y se niega, al mismo tiempo, a ilegalizar y desarticular las empresas de desokupaci&oacute;n&rdquo;, reclaman, e inciden en sus pol&iacute;ticas de vivienda de bonificaciones y colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, &ldquo;que riega de dinero p&uacute;blico a constructoras privadas&rdquo;; o la negativa &ldquo;a ilegalizar y desarticular las empresas de desokupaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque habitualmente las manifestaciones sobre temas estructurales se celebran en zonas m&aacute;s c&eacute;ntricas, no es la primera vez que Bravo Murillo o la misma Plaza de Castilla son escenario de convocatorias que apelan al resto de la ciudad. As&iacute; sucedi&oacute; en Bravo Murillo, por ejemplo, con la manifestaci&oacute;n contra el genocidio palestino que reuni&oacute; a miles de personas <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/miles-personas-recorren-calle-bravo-murillo-convocados-asociaciones-vecinales-grito-stop-genicidio_1_12614674.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en septiembre de 2025</a>. O con la que protestaba por la presencia de casas de apuestas en los barrios populares en 2019. 
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n del Sindicato de Vivienda de Tetu&aacute;n es extender la lucha colectiva por la vivienda desde sus instancias m&aacute;s locales a las metropolitanas. En las &uacute;ltimas semanas han estado en contacto con el movimiento de vivienda de Madrid y con el tejido asociativo, organizando encuentros vecinales y asambleas, explican:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperamos tambi&eacute;n que la manifestaci&oacute;n sirva para estrechar lazos entre colectivos y reforzar la colaboraci&oacute;n entre sindicatos de vivienda, asociaciones vecinales y otros movimientos sociales. Creemos que solo ampliando el trabajo conjunto y el aprendizaje com&uacute;n podremos hacer frente tanto a las distintas expresiones del acoso inmobiliario como al conjunto del negocio de la vivienda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A efectos pr&aacute;cticos, relatan que buscan &ldquo;extender el conocimiento de la herramienta del sindicato entre nuestras vecinas, poner en com&uacute;n con el tejido vecinal experiencias y problem&aacute;ticas relacionadas con la vivienda y, m&aacute;s all&aacute; del barrio, aumentar la coordinaci&oacute;n con otros sindicatos de vivienda y colectivos para plantar cara a la creciente amenaza que supone el rentismo y sus matones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Radiograf&iacute;a Social de Tetu&aacute;n, elaborada por <a href="https://invisiblesdetetuan.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Invisibles de Tetu&aacute;n</a> y actualizada recientemente, el alquiler ha subido en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os un 40% en Tetu&aacute;n. A tenor de las estimaciones del colectivo contra la desigualdad, desde el a&ntilde;o 2000 se han iniciado en el distrito m&aacute;s de 8.000 desahucios. Tetu&aacute;n es un distrito con una pronunciada desigualdad entre sus barrios en el que la vivienda se ha convertido, como en otros distritos de la ciudad, en un serio problema para sus vecinos. El a&ntilde;o pasado se supo, por los datos del propio Ayuntamiento, que era <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/asociaciones-tetuan-unen-exclusion-distrito-plan-luchar-viviendas-turisticas_1_12300363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuarto distrito con m&aacute;s vivienda tur&iacute;stica de Madrid</a>. El domingo, 28 de marzo, los vecinos de Tetu&aacute;n est&aacute;n llamados a una manifestaci&oacute;n para expresar su hartazgo por el alto precio que hay que pagar por vivir en all&iacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
                                  
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/SomosTetuan/"  target="_blank">Facebook</a> o <a href="https://bsky.app/profile/somostetuan.bsky.social/" target="_blank">Bluesky</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>

            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/tetuan-acogera-manifestacion-negocio-vivienda-matones_1_13076100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:00:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/154d7e11-c54f-4823-9592-8f1105349c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="80433" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/154d7e11-c54f-4823-9592-8f1105349c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="80433" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tetuán acogerá una manifestación contra 'contra el negocio de la vivienda y sus matones']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/154d7e11-c54f-4823-9592-8f1105349c23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corralas y casas bajas, el difícil camino de la vivienda popular como servicio público que solo logra la lucha colectiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/corralas-casas-bajas-dificil-camino-vivienda-popular-servicio-publico-logra-lucha-colectiva_1_13087349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bd4a8cd-97e2-4f0d-9c4d-e9d0fbf701e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Corralas y casas bajas, el difícil camino de la vivienda popular como servicio público que solo logra la lucha colectiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Contamos con pocos ejemplos de vivienda popular rehabilitada para albergar servicios públicos en Madrid. La corrala de la calle Carlos Arniches o la del viejo barrio de Las Californias, cedida para su gestión a colectivos vecinales, son algunos ejemplos. Las casas de Peironcely en Entrevías o las casas de trabajadores del Canal de Isabel II, en Chamberí, están en proceso de poder serlo. En todos los casos, ha sido la lucha desde abajo la que ha salvado a estos edificios de la piqueta</p><p class="subtitle">Los valedores del legado de Robert Capa prohíben a Almeida usar su nombre en el centro municipal de Peironcely 10</p></div><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os, hubo un museo escondido en los s&oacute;tanos de la facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid que no era conido ni siquiera por la mayor parte de los estudiantes. El Museo de Artes y Tradiciones Populares, con una interesante colecci&oacute;n formada por piezas de car&aacute;cter etnogr&aacute;fico y antropol&oacute;gico de toda Espa&ntilde;a. Las piezas, que llevaban desde los a&ntilde;os setenta en el campus de Cantoblanco, encontratron un acomodo m&aacute;s digno en 2011 y fueron trasladas a una vieja corrala de la calle Carlos Arniches, junto a El Rastro, donde el museo convive con el Centro Cultural La Corrala, un recoleto espacio que acoge actividades de la universidad.
    </p><p class="article-text">
        Entrar al patio del Corral&oacute;n, como se conoc&iacute;a popularmente el edificio de 1860 , ofrece una panor&aacute;mica privilegiada de la vivienda y la vida popular de siglos pasados. Es f&aacute;cil imaginar la vida bulliciosa en las habitaciones de la primera planta, unidas por el caracter&iacute;tico corredor, y en las buhardillas galdosianas. Los espacios de la planta baja se adivinan adecuados para el almacenaje del g&eacute;nero, en una zona caracterizada por el mercadeo. Y la reconstrucci&oacute;n de la fuente en el patio abre las puertas de la imaginaci&oacute;n a estampas de la vida comunitaria de las clases populares en los llamados barrios bajos de Madrid durante el siglo XIX.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdeef1e0-7344-439f-9c3b-e2fa5ca730b9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdeef1e0-7344-439f-9c3b-e2fa5ca730b9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdeef1e0-7344-439f-9c3b-e2fa5ca730b9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdeef1e0-7344-439f-9c3b-e2fa5ca730b9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdeef1e0-7344-439f-9c3b-e2fa5ca730b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdeef1e0-7344-439f-9c3b-e2fa5ca730b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cdeef1e0-7344-439f-9c3b-e2fa5ca730b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Corralón en los años sesenta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Corralón en los años sesenta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La atinada rehabilitaci&oacute;n, sin embargo, estuvo a punto de no producirse. El entonces propietario de la corrala consigui&oacute; en la d&eacute;cada de los noventa la declaraci&oacute;n de ruina del edificio y la orden de desahucio para sus inquilinos. Un patr&oacute;n id&eacute;ntico al que siguieron la mayor&iacute;a de corralas y edificios del Madrid hist&oacute;rico durante muchos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Las casas de vecindad (o corralas), que se desarrollaron sobre todo a lo largo del siglo XIX, estaban pensadas para acoger a vecinos de rentas bajas, a menudo hacinados, que compart&iacute;an retrete y fuente de agua. Durante a&ntilde;os, se dejaron caer inmisericordemente, aunque en los noventa alcanzaron un cierto estatus como aportaci&oacute;n original de Madrid a la arquitectura civil contempor&aacute;nea. Las corralas, debidamente adecentadas sus condiciones de habitabilidad, nos hablan de unas clases, las populares, cuya memoria nunca ha sido objeto de atenci&oacute;n patrimonial.
    </p><p class="article-text">
        La de Carlos Arniches no se hubiera salvado de no ser por el empe&ntilde;o de la Asociaci&oacute;n Vecinal La Corrala y el cambio de sensibilidad patrimonial operado durante aquellos a&ntilde;os, que llev&oacute; al Ayuntamiento a comprarla y rehabilitarla, para luego firmar un convenio con la universidad que lo gestiona.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no abundan los ejemplos de casas de corredor que se hayan conservado para convertirse en espacios p&uacute;blicos, el corral&oacute;n de Lavapi&eacute;s no est&aacute; solo. Y el otro ejemplo que hemos encontrado comparte haberse salvado de la piqueta a trav&eacute;s de la lucha colectiva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb9eecd1-ce63-4198-8db4-bf652b9ec337_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb9eecd1-ce63-4198-8db4-bf652b9ec337_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb9eecd1-ce63-4198-8db4-bf652b9ec337_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb9eecd1-ce63-4198-8db4-bf652b9ec337_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb9eecd1-ce63-4198-8db4-bf652b9ec337_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bb9eecd1-ce63-4198-8db4-bf652b9ec337_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bb9eecd1-ce63-4198-8db4-bf652b9ec337_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Plaza de las Californias y la corrala son los recuerdos de un barrio que ya no existe"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Plaza de las Californias y la corrala son los recuerdos de un barrio que ya no existe                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hablamos de un edificio p&uacute;blico rehabilitado que ofrece la memoria de las Adelfas o de Las Californias, barriada que estaba situada entre el puente de Pac&iacute;fico y el de Vallecas, en el distrito de Retiro. Entre los vecinos del viejo barrio de casas bajas y naves, junto a las v&iacute;as del tren, se conoc&iacute;a como la corrala del Bar&oacute;n o, simplemente, <em>la corrala</em>.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 80 el Ayuntamiento de Madrid proyect&oacute; un PERI (Plan de Reforma Interior) que consist&iacute;a b&aacute;sicamente en derribar el barrio y crear ex novo una nueva zona residencial. La corrala del siglo XIX consigui&oacute; salvarse despu&eacute;s de la lucha de la Asociaci&oacute;n de Vecinos Los Pinos Retiro Sur y los j&oacute;venes del Centro Social Seco, adem&aacute;s de por la protecci&oacute;n estructural que el edificio ten&iacute;a por su antig&uuml;edad y tipolog&iacute;a. Aunque el Centro cultural Luis Peir&oacute;-Las Californias se construy&oacute; junto a la corrala en 2008, la rehabilitaci&oacute;n del viejo edificio se retrasar&iacute;a hasta mediados de la siguiente d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.facebook.com/CSSeco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Social Seco</a> hab&iacute;a&nbsp;nacido a&ntilde;os antes, durante la okupaci&oacute;n de un viejo colegio en la calle Seco. Despu&eacute;s del desarrollo urban&iacute;stico del barrio, se mudaron durante siete a&ntilde;os a un local alquilado de la EMVS en la Calle Arregui y Aruej, lo que no era sostenible econ&oacute;micamente. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5bca95c-be66-453d-8156-35a3eb29b077_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5bca95c-be66-453d-8156-35a3eb29b077_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5bca95c-be66-453d-8156-35a3eb29b077_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5bca95c-be66-453d-8156-35a3eb29b077_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5bca95c-be66-453d-8156-35a3eb29b077_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a5bca95c-be66-453d-8156-35a3eb29b077_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a5bca95c-be66-453d-8156-35a3eb29b077_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El estado ruinoso de la corrala hacia 2006"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El estado ruinoso de la corrala hacia 2006                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El colectivo de Seco fue fundamental para la rehabilitaci&oacute;n de la corrala que reclamaban, junto con la asociaci&oacute;n vecinal, como espacio social. Para conseguirlo, pusieron en pie una campa&ntilde;a que culmin&oacute; con una Marcha Rosa (el s&iacute;mbolo del centro social es la conocida pantera de este color). Finalmente, consiguieron la cesi&oacute;n de un espacio en la renacida corrala, que a&uacute;n hoy es sede de numerosos proyectos vecinales.
    </p><p class="article-text">
        Una mirada <a href="https://www.flickr.com/photos/olavide/147044932/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a las fotograf&iacute;as</a> que se conservan de la corrala en el estado que ofrec&iacute;a justo antes de su rehabilitaci&oacute;n nos habla de una de las trampas que abocan a la desaparici&oacute;n de gran parte del patrimonio popular. Desvalorizado ya de origen, se ense&ntilde;a ruinoso y se argumenta que su conservaci&oacute;n no vale la pena, como si muchos de los edificios nobles que hoy ilustran las gu&iacute;as de viaje no hubieran estado en ese mismo lugar.
    </p><h2 class="article-text">De casas bajas y neomud&eacute;jar popular</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef16d62f-601e-49dd-9c89-3fc0fc43cf1a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef16d62f-601e-49dd-9c89-3fc0fc43cf1a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef16d62f-601e-49dd-9c89-3fc0fc43cf1a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef16d62f-601e-49dd-9c89-3fc0fc43cf1a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef16d62f-601e-49dd-9c89-3fc0fc43cf1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef16d62f-601e-49dd-9c89-3fc0fc43cf1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef16d62f-601e-49dd-9c89-3fc0fc43cf1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Encuentro Internacional Robert Capa y la Memoria de Europa, frente al edificio de la calle Peironcely, 10, en el barrio de Entrevías (Madrid)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Encuentro Internacional Robert Capa y la Memoria de Europa, frente al edificio de la calle Peironcely, 10, en el barrio de Entrevías (Madrid).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La corrala no es la &uacute;nica tipolog&iacute;a de vivienda popular caracter&iacute;stica de Madrid, aunque s&iacute; la que ha conseguido, a duras penas, adquirir un cierto halo patrimonial que, por otro lado, no ha evitado que dejen de caer bajo las palas de la piqueta.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha puesto en valor el llamado neomud&eacute;jar popular, el estilo de vivienda para la clase trabajadora propio de los extrarradios de finales del XIX y principios del XX caracterizado por sus soluciones decorativas de ladrillo visto. La protecci&oacute;n de un buen n&uacute;mero de ellas en toda la ciudad solo ha llegado despu&eacute;s de que la reivindicaci&oacute;n vecinal se activara. El Grupo por la protecci&oacute;n del Patrimonio de Tetu&aacute;n puso en marcha un proceso de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/noticias/parecen-no-hay-iguales-mapeando-neomudejar-popular-tetuan-protegerlo_1_8084060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inventario participativo</a>&nbsp;&nbsp;que involucr&oacute; a varias decenas de personas del distrito. Muchas de las casas propuestas por los vecinos <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/aprobacion-proteccion-neomudejar-popular-vista-promotores-exito-punto-seguido-lucha_1_10962792.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obtuvieron alg&uacute;n grado de protecci&oacute;n urban&iacute;stica</a>, pero las reclamaciones encallaron al llegar <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/lento-constante-urbicidio-ciudad-casas-bajas-diluye-memoria-madrid_1_11354514.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al cap&iacute;tulo de las casas bajas neomud&eacute;jares</a>. Oportunidad urban&iacute;stica y construcci&oacute;n en altura obligan.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, de momento las casas de trabajadores no han llegado al radar de la administraci&oacute;n como posibles sedes de servicio p&uacute;blicos. En el propio distrito de Tetu&aacute;n, por ejemplo, nunca se ha planteado la conversi&oacute;n de un cogollo de casitas bajas en un espacio p&uacute;blico. Tampoco se hizo caso a la reivindicaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Vecinal Cuatro Caminos-Tetu&aacute;n de convertir un extraordinario edificio neomud&eacute;jar anejo al centro de especialidades Jos&eacute; Marva en parte del complejo m&eacute;dico, a pesar de que el edificio lleg&oacute; a ser expropiado por la administraci&oacute;n. La ocasi&oacute;n era &uacute;nica pero el inmueble de la calle Bravo Murillo fue derribado <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/han-derribado-edificio-neomudejar-bravo-murillo-315-pese-moratoria_1_10139355.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bajo la promesa</a> &ndash;una vez m&aacute;s arrancada a trav&eacute;s de la lucha vecinal&ndash; de que se reintegrar&iacute;an elementos originales en el nuevo proyecto.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; contamos con una dotaci&oacute;n p&uacute;blica en ciernes situada en humildes casas bajas de este peculiar estilo en el barrio de Entrev&iacute;as, que una vez m&aacute;s han sobrevivido por el impuso extrainstitucional. Hablamos de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/entrevias-celebra-declaracion-area-peironcely-10-san-carlos-borromeo-lugar-memoria-democratico_1_12743336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las casas de Peioroncely 10</a>, que saltaron a la fama despu&eacute;s de que sus muros fueran identificados como los que aparecen heridos por la metralla en una c&eacute;lebre fotograf&iacute;a de Robert Cappa durante la guerra del 36.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La famosa fotografía de Robert Capa en el número 10 de la calle Peironcely."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La famosa fotografía de Robert Capa en el número 10 de la calle Peironcely.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una intensa campa&ntilde;a p&uacute;blica, articulada por la Fundaci&oacute;n Anastasio de Gracia-FITEL y otras entidades vecinales agrupadas en la Plataforma #SalvaPeironcely10, se consigui&oacute; que el inmueble pasara a manos p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/casa-foto-capa-entrevias-sera-centro-jovenes-guino-reivindicado-museo-memoria_1_13015952.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute; recientemente</a> que albergar&aacute; a partir de 2028 el Centro de Experimentaci&oacute;n Cultural Robert Capa, &ldquo;un espacio pionero de dinamizaci&oacute;n sociocultural dirigido a j&oacute;venes de hasta 18 a&ntilde;os&rdquo;. Llegaba la dotaci&oacute;n, pues, pero incluso en este caso lo hacia escamoteando la memoria popular, reivindicada por los valedores de la puesta en valor del inmueble, que siempre han pedido un museo de la memoria. &iquest;Qu&eacute; memoria? La del barrio obrero intensamente bombardeado durante la guerra. Ante la decisi&oacute;n descafeinada del consistorio, el International Center of Photography (ICP), garante del legado del c&eacute;lebre fot&oacute;grafo, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/valedores-legado-robert-capa-prohiben-almeida-nombre-centro-municipal-peironcely-10_1_13045402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha vetado que se utilice su nombre</a>.
    </p><p class="article-text">
        Emparentadas con las casas bajas de Peironcely encontramos en el distrito de Chamber&iacute; &ndash;a orillas de la calle Cea Bem&uacute;dez&ndash; los pabellones de guardas o casas de trabajadores del Canal de Isabel II. Son tambi&eacute;n casas bajas con f&aacute;brica de ladrillo, con elementos comunes al neomud&eacute;jar popular, y guardan la memoria de los trabajadores de una de las infraestructuras m&aacute;s importantes para el crecimiento de la urbe. Un ejemplo de memoria popular, obrera e industrial.
    </p><p class="article-text">
        Las casas de los trabajadores del Canal de Isabel II, junto al Primer Dep&oacute;sito, no tienen ninguna protecci&oacute;n urban&iacute;stica de momento, pese a que podr&iacute;a ser la colonia obrera conservada m&aacute;s antigua de la ciudad. Aunque no se sabe el a&ntilde;o exacto de la construcci&oacute;n de las casas, aparece ya en planos de 1885.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento obtuvo de la Comunidad de Madrid en 2017 las casas, que se encuentran escondidas entre el parque Enrique Herreros y las instalaciones del Canal de Isabel II. Se pens&oacute; entonces en dedicar la parcela a la construcci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/que-construir-en-la-parcela-de-cea-bermudez-2-escuela-infantil-centro-de-mayores-o-biblioteca_1_6407723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una escuela infantil, una biblioteca o un centro de mayores.</a>, pero todo parec&iacute;a indicar que conservar los inmuebles no entraba en los planes municipales. En 2020 las asociaciones Madrid, Ciudadan&iacute;a y Patrimonio, Coraz&oacute;n Verde Chamber&iacute; y Parque s&iacute; pidieron<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/piden-conservar-y-proteger-las-casas-centenarias-de-los-trabajadores-del-canal-en-cea-bermudez_1_6407654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> su protecci&oacute;n</a>, insistiendo que ello no impedir&iacute;a la instalaci&oacute;n dotacional que se decidiera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1b835ca-8e24-4e61-996f-c391803f4fda_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1b835ca-8e24-4e61-996f-c391803f4fda_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1b835ca-8e24-4e61-996f-c391803f4fda_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1b835ca-8e24-4e61-996f-c391803f4fda_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1b835ca-8e24-4e61-996f-c391803f4fda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1b835ca-8e24-4e61-996f-c391803f4fda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1b835ca-8e24-4e61-996f-c391803f4fda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Casas obreras centenarias de Chamberí"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Casas obreras centenarias de Chamberí                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El anuncio del ambicioso proyecto Milla Canal, que en su primera encarnaci&oacute;n promet&iacute;a un pabell&oacute;n para unos 5.000 espectadores en la zona, hizo temer de nuevo por la supervivencia de las casas. Entr&oacute; entonces en escena Canal S&iacute;, una plataforma de asociaciones que agrupa a distintas entidades interesadas en la conservaci&oacute;n patrimonial del Canal de Isabel II. De nuevo, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/propuesta-proteger-casas-obreras-centenarias-amenazadas-proyecto-milla-canal-chamberi_1_10906524.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se pidi&oacute; la protecci&oacute;n de los edificios</a>, avalada por la aparici&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/hallazgo-nuevos-documentos-refuerza-conviccion-casas-obreras-canal-deben-protegidas_1_11447166.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos documentos</a> que dejan claro que fueron concebidas desde el principio como un elemento integrante del complejo del Canal de Isabel II en el que se enmarca.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del trabajo de la plataforma Canal S&iacute;, las casas se salvaron e, incluso, se aprob&oacute; en el Pleno de la junta de Chamber&iacute; del 11 de abril de 2024 que se incluyeran en el Cat&aacute;logo Elementos Protegidos del Ayuntamiento &ndash;lo que de momento no ha ocurrido&ndash;. Sin embargo, no ha trascendido a&uacute;n qu&eacute; uso tendr&aacute;n los inmuebles en el contexto del proyecto Milla Canal ni hay noticia alguna de que puedan convertirse en una dotaci&oacute;n p&uacute;blica concreta.
    </p><p class="article-text">
        Las casas de Canal, poco visibles al viandante, se han salvado de momento, pero se encuentran inmersas en un silencioso limbo administrativo. Su situaci&oacute;n junto a una zona verde y anejas al complejo que las da sentido las hace perfectas para convertirse en una dotaci&oacute;n p&uacute;blica que, a la vez, albergue la memoria de la clase trabajadora y el crecimiento de Madrid en el siglo XIX.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1095f3b2-85be-440a-a2f1-97c89c82ace1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1095f3b2-85be-440a-a2f1-97c89c82ace1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1095f3b2-85be-440a-a2f1-97c89c82ace1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1095f3b2-85be-440a-a2f1-97c89c82ace1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1095f3b2-85be-440a-a2f1-97c89c82ace1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1095f3b2-85be-440a-a2f1-97c89c82ace1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1095f3b2-85be-440a-a2f1-97c89c82ace1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="MUHBA Casas Baratas Bon Pastor Barcelona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                MUHBA Casas Baratas Bon Pastor Barcelona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En otros contextos m&aacute;s industriales, la conservaci&oacute;n y musealizaci&oacute;n de viviendas de trabajadores se ha llevado a cabo bajo el paradigma del patrimonio industrial, como en los casos de las casas de los Tejedores en Lodz (Polonia), o la <a href="https://www.museucoloniavidal.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colonia Textil Vidal</a> (Puig-reig, Barcelona), por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Inevitable es el ejemplo de las casas baratas de Bon Pastor, en Barcelona. Despu&eacute;s de la remodelaci&oacute;n de la barriada &ndash;el derribo de las 184 casas bajas centenarias de Sant Andreu y el realojo de sus vecinos&ndash; se salvaron algunas de ellas para, de forma similar a como ocurri&oacute; con la corrala de Las Californias, mantener la memoria del barrio popular. 
    </p><p class="article-text">
        Convertidas en Museo de la Vivienda de Barcelona, el indulto encierra el sentimiento ambivalente que envuelve el caso de la vivienda popular como dotaci&oacute;n cultural: el exorcismo de las clases que lo habitaron para amortiguar la p&eacute;rdida patrimonial generalizada. Sin embargo, en un contexto econ&oacute;mico en el que se antoja lejana la posibilidad de una rehabilitaci&oacute;n masiva a favor de los habitantes de las casas, que habr&iacute;a de producirse fuera de las leyes del mercado, las casas en pie operan como peque&ntilde;as victorias, de forma an&aacute;loga a como lo hacen a las insatisfactorias fachadas que se salvan como el celof&aacute;n que envuelve una porci&oacute;n del nuevo edificio.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, donde el patrimonio industrial no ha llegado a revestir a&uacute;n el grado de inter&eacute;s que tiene en otras latitudes, el inter&eacute;s por el caser&iacute;o popular y su posible recuperaci&oacute;n, simplemente, no existe. Solo el impulso desde abajo ha conseguido hasta la fecha algunos logros que podr&iacute;an se&ntilde;alar el camino.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/corralas-casas-bajas-dificil-camino-vivienda-popular-servicio-publico-logra-lucha-colectiva_1_13087349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 00:00:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3bd4a8cd-97e2-4f0d-9c4d-e9d0fbf701e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="135443" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3bd4a8cd-97e2-4f0d-9c4d-e9d0fbf701e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="135443" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Corralas y casas bajas, el difícil camino de la vivienda popular como servicio público que solo logra la lucha colectiva]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3bd4a8cd-97e2-4f0d-9c4d-e9d0fbf701e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que los 103 tipos de bichitos de un jardín comunitario pueden hacer por el bienestar de tu barrio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/103-tipos-bichitos-jardin-comunitario-madrid-bienestar-barrio_1_13063879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05b3debd-9f30-41e5-a2b6-7173ca130cfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que los 103 tipos de bichitos de un jardín comunitario pueden hacer por el bienestar de tu barrio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exposición de macrofotografía da cuenta del inventario de insectos que el grupo de trabajo del Jardín-Huerto Bellas Vistas ha hecho en los últimos meses. Explican cómo este tipo de espacios verdes comunitarios pueden contribuir a la renaturalización de la ciudad, convirtiéndose en lugares de biodiversidad y hogar de especies polinizadoras</p><p class="subtitle">El nuevo Espacio Bellas Vistas funciona a toda máquina tras marcharse del anterior local por la compra de un fondo </p></div><p class="article-text">
        Existe en la calle Tenerife, en el madrile&ntilde;o barrio de Bellas Vistas, una peque&ntilde;a parcela de unos 350 metros cuadrados que sirve de huerto urbano y jard&iacute;n comunitario a los vecinos. Un oasis verde entre otros solares y casas de nueva construcci&oacute;n en una zona, la de la calle de Almansa, que est&aacute; sufriendo un profundo cambio urban&iacute;stico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Quienes lo cuidan tienen techo en el Espacio Bellas Vistas, un proyecto vecinal que recientemente ha tenido que emigrar por los vientos helados de la especulaci&oacute;n inmobiliaria desde su sede en la calle Almansa hasta otro local <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/nuevo-espacio-bellas-vistas-funciona-maquina-marcharse-anterior-local-compra-fondo_1_12979575.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la calle Adri&aacute;n Pulido</a>, a unos quince minutos andando.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b727f147-4dc0-4eb6-bb4b-f85f3918f737_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b727f147-4dc0-4eb6-bb4b-f85f3918f737_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b727f147-4dc0-4eb6-bb4b-f85f3918f737_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b727f147-4dc0-4eb6-bb4b-f85f3918f737_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b727f147-4dc0-4eb6-bb4b-f85f3918f737_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b727f147-4dc0-4eb6-bb4b-f85f3918f737_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b727f147-4dc0-4eb6-bb4b-f85f3918f737_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El jardín-huerta de Bellas Vistas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El jardín-huerta de Bellas Vistas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;All&iacute;, se ha inaugurado una exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica que hace <em>zoom</em> sobre la vida creada en el huerto y jard&iacute;n de la calle Tenerife. Una muestra de macrofotograf&iacute;a titulada <em>Esperando la primavera, biodiversidad en el jard&iacute;n-huerto de Bellas Vistas</em>, que ofrece decenas de im&aacute;genes de insectos tomadas por el fot&oacute;grafo Jos&eacute; Ignacio Pascual, cuyos encuadres parecen trasladarnos a una producci&oacute;n de National Geographic.
    </p><p class="article-text">
        Porque despu&eacute;s de convertir la parcela abandonada en un jard&iacute;n, de haber preparado el suelo, plantado colectivamente distintas especies, regado durante los meses secos...el peque&ntilde;o vergel de la parte menos transitada de la calle Tenerife quiere contarnos cosas. A la exposici&oacute;n le acompa&ntilde;a una labor de estudio &ndash;vecinal y cient&iacute;fico&ndash; del antiguo solar reverdecido que ha dado a conocer la existencia de 103 especies de invertebrados, de los cuales 52 son importantes agentes en el proceso de polinizaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d27b42-f43d-4417-9c0c-b3f8e9a1560c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d27b42-f43d-4417-9c0c-b3f8e9a1560c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d27b42-f43d-4417-9c0c-b3f8e9a1560c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d27b42-f43d-4417-9c0c-b3f8e9a1560c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d27b42-f43d-4417-9c0c-b3f8e9a1560c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44d27b42-f43d-4417-9c0c-b3f8e9a1560c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44d27b42-f43d-4417-9c0c-b3f8e9a1560c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La exposición en Espacio Bellas Vistas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La exposición en Espacio Bellas Vistas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En gran parte de la parcela se conserva la vegetaci&oacute;n espont&aacute;nea (unos 250 metros cuadrados), en la que se siega la vegetaci&oacute;n con el avance de la primavera y el verano. Y all&iacute; han establecido sus dominios 103 especies de las clases Arachnida, Insecta y Gastropoda. Las distintas familias de abejas &ndash;Apidae, Andrenidae o Colletidae, entre otras&ndash; visitan con fruici&oacute;n las flores que pueblan el jard&iacute;n y son las mejores en el arte, para ellas cotidiano, de polinizar. Los s&iacute;rfidos son especialmente buenos controlando plagas (sus larvas son voraces depredadoras de pulgones) y las mariposas son tambi&eacute;n, adem&aacute;s de sutiles bellezas que motean el gris urbano, polinizadores. &ldquo;<em>Vanessa atalanta</em>, por ejemplo,&nbsp;es una vistosa mariposa migratoria nos ha hecho el honor de venir al barrio a libar sobre un madro&ntilde;o, de paso lo poliniza haciendo posibles esos dulces y coloridos frutos oto&ntilde;ales&rdquo;, explica Jos&eacute; Vicente de Lucio, uno de los impulsores del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, la biodiversidad encontrada en el terru&ntilde;o es un buen indicador de la capacidad de este tipo de espacios como elemento de regeneraci&oacute;n urbana con un coste de mantenimiento peque&ntilde;o. El reverdecimiento, advierte, es portador de un sinf&iacute;n de beneficios f&iacute;sicos y psicol&oacute;gicos para los vecinos. &ldquo;Est&aacute; en la l&iacute;nea de lo que se ha llamado iniciativas de regeneraci&oacute;n de la naturaleza en la ciudad. La Ley Europea de la Restauraci&oacute;n de la Naturaleza, por ejemplo, contempla dicha restauraci&oacute;n en el entorno urbano&rdquo;, explica de Lucio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9316acf8-0010-4af6-bacc-fe75a24f62f3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9316acf8-0010-4af6-bacc-fe75a24f62f3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9316acf8-0010-4af6-bacc-fe75a24f62f3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9316acf8-0010-4af6-bacc-fe75a24f62f3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9316acf8-0010-4af6-bacc-fe75a24f62f3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9316acf8-0010-4af6-bacc-fe75a24f62f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9316acf8-0010-4af6-bacc-fe75a24f62f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vanessa atalanta libando néctar en las  flores de un madroño (Arbutus unedo  L.)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vanessa atalanta libando néctar en las  flores de un madroño (Arbutus unedo  L.)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Las investigaciones sobre los insectos polinizadores urbanos est&aacute;n cambiando las percepciones sobre el valor biol&oacute;gico y la importancia ecol&oacute;gica de las ciudades. La abundancia y la diversidad de las especies nativas de abejas en los paisajes urbanos, que adem&aacute;s est&aacute;n ausentes en los terrenos rurales cercanos, evidencian el valor biol&oacute;gico y la importancia ecol&oacute;gica de las ciudades y tienen implicaciones para la conservaci&oacute;n de la biodiversidad&rdquo;, dicho en las palabras de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27624925/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un estudio cient&iacute;fico</a> que citan en sus documentos de trabajo los vecinos que se ocupan del jard&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones, explica Jos&eacute; Vicente, pueden abordarse desde el punto de vista de la calidad de vida que aporta convivir con la naturaleza en los entornos urbanos. &ldquo;Si no, que se lo pregunten a quienes pueden o pudieron acceder a ellos. A las monarqu&iacute;as con los ejemplos de El Retiro, el monte de El Pardo o la Casa de Campo; u hoy en d&iacute;a a las clases pudientes, con sus clubes de campo o Puerta de Hierro. Atendiendo a la diferencia entre el este de Bravo Murillo, con calles muy arboladas, y el oeste, sin &aacute;rboles apenas, se ve bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el grupo hablan de la <em>biofobia</em>, que tiene que ver con el prestigio de la asepsia urbana y est&aacute; muy instaurada culturalmente. Y oponen la idea de <em>biofilia </em>como indicador de bienestar clim&aacute;tico, de salud, bienestar y corrector de la contaminaci&oacute;n. &ldquo;La iniciativa entronca con la posibilidad real de renaturalizar estos barrios, que tienen m&aacute;s de un siglo de vida pero encierran rincones con muchas posibilidades&rdquo;, afirman e invitan a todo el vecindario a pasar durante marzo por la exposici&oacute;n en el Espacio Bellas Vistas y por el jard&iacute;n y huerto comunitario de la calle Tenerife, donde se cultivan afectos y plantas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/103-tipos-bichitos-jardin-comunitario-madrid-bienestar-barrio_1_13063879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 05:00:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05b3debd-9f30-41e5-a2b6-7173ca130cfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="206462" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05b3debd-9f30-41e5-a2b6-7173ca130cfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="206462" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo que los 103 tipos de bichitos de un jardín comunitario pueden hacer por el bienestar de tu barrio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05b3debd-9f30-41e5-a2b6-7173ca130cfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El documental que narra cómo hicieron un barrio sus vecinos (aunque lo levantara el constructor favorito de Franco)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/documental-narra-hicieron-barrio-vecinos-levantara-constructor-favorito-franco_1_13059996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec9ee13f-fb0e-46a7-8644-6cacfbf1f2fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El documental que narra cómo hicieron un barrio sus vecinos (aunque lo levantara el constructor favorito de Franco)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se estrena una película sobre la historia de El Pilar, en el norte de Madrid. La construcción del que llegaría a ser considerado el barrio más densamente poblado de Europa, la lucha vecinal por los servicios públicos y contra la construcción del primer centro comercial en España se narra a través de la voz de sus vecinos</p><p class="subtitle">La escuela de adultos que resiste 51 años en el Barrio del Pilar con voluntariado, autogestión y autonomía política </p></div><p class="article-text">
        Dicen que la voz es una de las &uacute;ltimas partes del ser humano en envejecer, aunque a veces el tiempo la viste de raz&oacute;n. Se ve bien en <em>La memoria es nuestra</em>, la pel&iacute;cula documental sobre el Barrio del Pilar que se proyectar&aacute; este fin de semana <a href="https://www.cinetecamadrid.com/programacion/la-memoria-es-nuestra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Cineteca</a> (Matadero Madrid) dentro del programa <em>Viviendas y desarrollo urbano. Desarrollismo</em>, colonias y barrios de Intermediae.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula se abre con im&aacute;genes de cuando el Barrio del Pilar era un p&aacute;ramo castellano y avanza con las voces de los vecinos, sobre una colecci&oacute;n impagable de im&aacute;genes del tardofranquismo y la primera democracia, hacia la construcci&oacute;n de lo que fue &ldquo;el barrio m&aacute;s densamente poblado de Europa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Arma una narrativa eficaz sobre el barrio construido por Jos&eacute; Ban&uacute;s, uno de los constructores enriquecidos durante el primer franquismo, cuyo cuerpo descansa hoy en el mismo cementerio de El Pardo que el de Francisco Franco. Pero tambi&eacute;n construido por los vecinos, que se encontraron con una barriada colmatada de pisitos para la clase trabajadora y hu&eacute;rfana de servicios p&uacute;blicos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="padding:56.25% 0 0 0;position:relative;"><iframe src="https://player.vimeo.com/video/1163635395?badge=0&amp;autopause=0&amp;player_id=0&amp;app_id=58479" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture; clipboard-write; encrypted-media; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" style="position:absolute;top:0;left:0;width:100%;height:100%;" title="La memoria es nuestra (teaser)"></iframe></div><script src="https://player.vimeo.com/api/player.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        En el tr&aacute;nsito del p&aacute;ramo al mar de torres coexistieron durante los a&ntilde;os sesenta &ndash;y mucho m&aacute;s all&aacute;&ndash; las torres de Ban&uacute;s, las casitas encaladas de blanco y las calles sin asfaltar de barrios informales como Pe&ntilde;a Chica. La memoria vecinal ofrece sitio para la libertad infantil de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as corriendo entre desmontes, moj&aacute;ndose los pies en el arroyo que hoy corre bajo la M-30 o cogiendo la camioneta a Bravo Murillo. Es decir, a Madrid. Pero abunda tambi&eacute;n en lo conseguido a base de movilizarse a partir de los a&ntilde;os setenta. Las reuniones en las parroquias de curas rojos, la multicopista para tirar una publicaci&oacute;n vecinal, la creaci&oacute;n de un centro cultural autogestionado y una escuela popular de educaci&oacute;n para adultos que a&uacute;n existe.
    </p><p class="article-text">
        Un magma de energ&iacute;a juvenil que confluy&oacute; en <em>La Vaguada es nuestra</em>, la lucha contra la construcci&oacute;n del centro comercial Madrid-2 (acabar&iacute;a asumiendo el nombre popular de La Vaguada despu&eacute;s). Quer&iacute;an servicios, no el primer centro comercial de Espa&ntilde;a, y lo consiguieron a medias despu&eacute;s de manifestaciones multitudinarias y encaramarse a los muros de la propia Vaguada. El llamado centro c&iacute;vico (teatro, biblioteca, piscina, centro cultural y centro de mayores) y el parque de La Vaguada fueron arrancados al proyecto inicial de la empresa francesa La Henin, que hab&iacute;a comprado los terrenos a Jos&eacute; Ban&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El humus &ndash;y muchos de los materiales, incluidas filmaciones de &eacute;poca en S&uacute;per 8&ndash; lo puso el <a href="https://www.facebook.com/GrupoHistoriaUrbana/?locale=es_ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grupo de Historia Urbana del Barrio del Pilar</a>. El relato est&aacute; perfectamente ensamblado por el colectivo art&iacute;stico Terrorismo de Autor. Gonzalo, miembro del grupo, explica c&oacute;mo se desarroll&oacute; el proyecto, cuyos inicios hay que buscarlos en el marco de <em>Ciudad Distrito</em>, una iniciativa del ayuntamiento de Ahora Madrid que ten&iacute;a el prop&oacute;sito de descentralizar la ciudad y acercar la creaci&oacute;n cultural a los barrios desde una perspectiva participativa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos pusieron en contacto con el Grupo de Historia Urbana. Al principio nuestro planteamiento era hacer algo m&aacute;s parecido a un taller o una pieza corta, pero en cuanto vimos que ten&iacute;an much&iacute;sima informaci&oacute;n, un trabajo riguroso y un relato ya construido, nos pusimos m&aacute;s bien al servicio de su investigaci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Terrorismo de Autor hab&iacute;a comenzado su andadura a orillas de la movilizaci&oacute;n del 15-M, de forma bastante azarosa. &ldquo;Sub&iacute;amos piezas de v&iacute;deo sin muchas pretensiones art&iacute;sticas y las sub&iacute;amos a internet de forma an&oacute;nima. Jug&aacute;bamos a actualizar el contexto de Mayo del 68 y, poco a poco, nos fueron acogiendo en algunos contextos m&aacute;s art&iacute;sticos&rdquo;, cuenta Gonzalo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9257a35e-62a2-4e38-8c45-282025fb0b35_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9257a35e-62a2-4e38-8c45-282025fb0b35_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9257a35e-62a2-4e38-8c45-282025fb0b35_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9257a35e-62a2-4e38-8c45-282025fb0b35_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9257a35e-62a2-4e38-8c45-282025fb0b35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9257a35e-62a2-4e38-8c45-282025fb0b35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9257a35e-62a2-4e38-8c45-282025fb0b35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de La memoria es nuestra. Reivindicaciones vecinales y políticas en el desaparecido cine del barrio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de La memoria es nuestra. Reivindicaciones vecinales y políticas en el desaparecido cine del barrio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del Grupo de Historia Urbana del Barrio del Pilar hay nueve vecinos que llevan una d&eacute;cada investigando y divulgando la historia de su barrio hasta donde les dejan. Comenzaron su andadura dentro de las actividades de la Escuela de Adultos del Barrio del Pilar, en la que algunos de ellos llevan a&ntilde;os implicados. Investigaci&oacute;n militante que les ha llevado a estar presentes en muchos foros del barrio y en numerosos foros de discusi&oacute;n sobre la ciudad. Son autores de numerosas publicaciones y el a&ntilde;o pasado publicaron un libro <a href="https://edicioneslalibreria.com/tienda/el-barrio-del-pilar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la editorial La Librer&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue facil&iacute;simo trabajar con los vecinos, desde el grupo fueron abriendo las puertas del barrio, nos dieron la llave. Hay contacto intergeneracional y sigue habiendo un tejido vecinal muy fuerte&rdquo;, explican desde Terrorismo de Autor.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo de grabar solo las voces, para ser menos intrusivos y huir del modelo busto parlante, funcion&oacute; perfectamente. Jaime, participante del GHU, explica que han mandado la informaci&oacute;n del estreno a los vecinos y participantes de colectivos &ndash;como la Asociaci&oacute;n Vecinal La Flor o La Piluka&ndash; que ayudaron en la recolecci&oacute;n de memorias necesarias para elaborar la pel&iacute;cula. No saben cu&aacute;ntos ser&aacute;n en el pase del viernes, que para ellos es un estreno aunque la pel&iacute;cula se terminara en 2020. Lo ven como una celebraci&oacute;n pendiente.
    </p><p class="article-text">
        Durante las fiestas del barrio de 2019 (El Pilar, en octubre) se vieron unas im&aacute;genes preliminares. Luego, ha habido algunos pases en contextos concretos, pero el gran estreno, que deb&iacute;a haberse hecho con vecinos en el Centro Cultural de La Vaguada, se vio truncado por el cambio de gobierno municipal y su negativa a albergarlo. Parad&oacute;jicamente, el centro cultural es uno de los equipamientos que los vecinos sacaron adelante en la lucha que narra el documental.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que las autoridades les dieron la espalda, desde el grupo continuaron explicando su barrio en institutos o en la biblioteca p&uacute;blica, donde hacen desde hace cuatro a&ntilde;os un curso de varios meses cuyo colof&oacute;n es un visionado con debate de la pel&iacute;cula. &ldquo;Hablamos del barrio, de qui&eacute;n fue su constructor, de las leyes de vivienda que dieron cobertura a lo que se hizo, sobre el urbanismo de la &eacute;poca, las deficiencias del barrio&hellip;Y lo hacemos, por ejemplo, a trav&eacute;s de la publicidad de Ban&uacute;s. El eslogan era <em>Hallar&aacute;s el piso deseado</em>. Se hablaba de jardines y comunicaciones, pero la realidad que se encontraban los vecinos era muy distinta. Cerramos el curso hablando de la movilizaci&oacute;n vecinal&rdquo;, explica Jaime. 
    </p><p class="article-text">
        El viernes estar&aacute;n en el debate que seguir&aacute; al documental algunos de los miembros de Terrorismo de autor y del Grupo de Historia Urbana, junto con la investigadora y artista visual Lola Mart&iacute;nez. La proyecci&oacute;n tendr&aacute; algo de acto de afirmaci&oacute;n del propio t&iacute;tulo: <em>La memoria es nuestra</em>. Y tanto que s&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/documental-narra-hicieron-barrio-vecinos-levantara-constructor-favorito-franco_1_13059996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 21:16:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ec9ee13f-fb0e-46a7-8644-6cacfbf1f2fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="288695" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ec9ee13f-fb0e-46a7-8644-6cacfbf1f2fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="288695" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El documental que narra cómo hicieron un barrio sus vecinos (aunque lo levantara el constructor favorito de Franco)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ec9ee13f-fb0e-46a7-8644-6cacfbf1f2fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Noticias Arganzuela,Agenda Arganzuela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el franquismo se fijó en un edificio italiano fascista para la modernización del país e inauguró La Paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/franquismo-fijo-edificio-italiano-fascista-modernizacion-pais-e-inauguro-paz_1_13046877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9f7846e-76b5-48e0-a1c6-6d9aab6f0e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el franquismo se fijó en un edificio italiano fascista para la modernización del país e inauguró La Paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nombre del hospital proviene de la campaña 25 años de paz, que el régimen franquista puso en pie para conmemorar el cuarto de siglo del final de la guerra y aprovechar para cambiar su narrativa de cara a la política exterior. La gran torre estriada, que se reproduce en otros hospitales del naciente sistema de salud, se inspiraba en la Torre Balilla, una colonia encargada por la familia Agnelli (FIAT) en tiempos de Mussolini que abrazaba las estéticas del clasicismo y la vanguardia que animaban culturalmente el fascismo italiano</p><p class="subtitle">El joven, el pobre, el de fuera: “pánico moral” y prejuicios sobre los “niños golfos” en la construcción de Madrid </p></div><p class="article-text">
        En 1933 se inaugur&oacute; Torre Balilla (tambi&eacute;n conocida como Torre FIAT), un edificio dise&ntilde;ado por el arquitecto Vittorio Bonad&egrave; Bottino cuya finalidad era servir como colonia de vacaciones en la playa de Marina di Mass (Toscana) para los hijos de los trabajadores de la f&aacute;brica FIAT en Tur&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos arquitect&oacute;nicos del edificio, por cierto, era la rampa helicoidal interior inspirada en la de la f&aacute;brica Lingotto de FIAT, que tambi&eacute;n sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/desconocido-tesoro-industrial-medio-proteger-enfrenta-voracidad-especulacion_1_9049963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la del Parque M&oacute;vil del Estado</a> de la calle Cea Berm&uacute;dez en los a&ntilde;os cuarenta. En la factor&iacute;a de Tur&iacute;n, los coches sub&iacute;an al tejado, donde eran probados, mientras que en la torre dise&ntilde;ada como colonia de vacaciones eran los ni&ntilde;os quienes acced&iacute;an a sus dormitorios sin necesidad de subir escaleras.
    </p><p class="article-text">
        El nombre de Balilla proven&iacute;a de la Opera Nazionale Balilla, una organizaci&oacute;n juvenil que se integrar&iacute;a en la estructura del Partido Nacional Fascista de Mussolini. Las relaciones de la familia Agnelli con el dictador italiano son bien conocidas. En sus formas, se un&iacute;an el fuste cl&aacute;sico estriado y el esp&iacute;ritu de vanguardia, una mixtura que, al contrario que en fascismo espa&ntilde;ol, se prodig&oacute; mucho en los contextos culturales del fascio italiano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e5bce3-009d-48b4-90c8-2919385b8c73_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e5bce3-009d-48b4-90c8-2919385b8c73_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e5bce3-009d-48b4-90c8-2919385b8c73_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e5bce3-009d-48b4-90c8-2919385b8c73_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e5bce3-009d-48b4-90c8-2919385b8c73_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e5bce3-009d-48b4-90c8-2919385b8c73_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39e5bce3-009d-48b4-90c8-2919385b8c73_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Torre Balina vista desde el aire"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Torre Balina vista desde el aire                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La influencia de esta arquitectura del periodo fascista encontrar&iacute;a eco en Espa&ntilde;a muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, en la constricci&oacute;n de las grandes torres de los hospitales de La Paz en Madrid y Vall d'Hebron en Barcelona, seg&uacute;n explica el arquitecto Alberto Pielt&aacute;in <a href="https://tesis.biblioteca.upm.es/tesis/3724" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en su tesis doctoral</a>.
    </p><p class="article-text">
        Resulta curioso que la referencia encontrara acomodo en un momento en el que el r&eacute;gimen intentaba transitar de la imagen de la miseria, la cruzada y la autarqu&iacute;a a la de un pa&iacute;s moderno, preparado para ingresar en todos los clubes de la comunidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        El Hospital La Paz y su nombre son un recuerdo de este momento contradictorio del franquismo. Su inauguraci&oacute;n se produjo en 1964, en el contexto de la campa&ntilde;a <em>XXV a&ntilde;os de paz</em>, un lavado de cara y puesta al d&iacute;a del R&eacute;gimen con el pretexto de conmemorar el vig&eacute;simo quinto aniversario del final de la Guerra Civil. Bajo el reclamo de la reconciliaci&oacute;n y la promesa de bienestar material, el r&eacute;gimen pretend&iacute;a pacificar el interior del pa&iacute;s y normalizar la imagen de Espa&ntilde;a de cara al exterior. Fue a&ntilde;o de eventos multitudinarios, publicaciones oficiales y cortes de cinta.
    </p><p class="article-text">
        La inauguraci&oacute;n de Ciudad Sanitaria La Paz se produjo el 18 de julio, fecha clave del santoral franquista: el denominado <em>Alzamiento Nacional</em>. Franco incluy&oacute;, por supuesto, la visita a La Paz dentro de su nutrido programa de actos del d&iacute;a. Se traslad&oacute; all&iacute; en coche desde El Pardo, acompa&ntilde;ado del capit&aacute;n general Mu&ntilde;oz Grandes, vicepresidente del gobierno. Se dio el habitual ba&ntilde;o de multitudes, fue recibido por un batall&oacute;n del ej&eacute;rcito &ndash;y su banda de m&uacute;sica&ndash;, presenci&oacute; la bendici&oacute;n de la capilla y visit&oacute; a los ni&ntilde;os en el nido. Despu&eacute;s de transitar las distintas zonas del edificio, se traslad&oacute; con varios ministros y el resto de su s&eacute;quito al sal&oacute;n de actos donde una ni&ntilde;a &ndash;Josefa S&aacute;nche L&oacute;pez, primer beb&eacute; nacido en la red de residencias y ambulatorios del R&eacute;gimen&ndash;entreg&oacute; al dictador un mapa de plata con las infraestructuras sanitarias construidas. Durante a&ntilde;os, una placa qued&oacute; en el exterior del edificio como recuerdo de la jornada, en la que Franco hab&iacute;a permanecido durante tres cuartos de hora en el nuevo hospital. Once a&ntilde;os despu&eacute;s de la inauguraci&oacute;n del hospital, Francisco Franco morir&iacute;a all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Paz fue una de las ciudades sanitarias del r&eacute;gimen, que hay que entender en el contexto desarrollista y la Ley de Bases de la Seguridad Social de 1963. Se unir&iacute;an a esta estructura de grandes hospitales, donde conviv&iacute;an muchas especialidades, la Ciudad Sanitaria Provincial Francisco Franco (hoy Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n) en 1968, o el Hospital 1&ordm; de octubre en 1973 (hoy 12 de Octubre, pues la anterior fecha era la de la proclamaci&oacute;n de Franco como jefe del gobierno sublevado). El arquitecto Mart&iacute;n Jos&eacute; Marcide Odriozola fue el autor de gran parte de los hospitales construidos por el franquismo y encontr&oacute;, desde su despacho del Instituto Nacional de Previsi&oacute;n, una de sus inspiraciones para desarrollar la estructura hospitalaria espa&ntilde;ola en la d&eacute;cada de los sesenta en la arquitectura de Torre Balilla. 
    </p><p class="article-text">
        Las maternidades de planta redonda proyectadas por Marcide constituyeron la plasmaci&oacute;n monumental del viaje a la modernidad de Espa&ntilde;a; la irrupci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de natalidad y el <em>baby boom</em> en el espacio p&uacute;blico. El pecho henchido del r&eacute;gimen hablando de su pol&iacute;tica social.. 
    </p><p class="article-text">
        Pielt&aacute;in ha dicho que Marcide y su equipo parieron durante esta &eacute;poca numerosos hospitales&ldquo;con pijama a rayas&rdquo; para la seguridad social, refiri&eacute;ndose a las torres estriadas de La Paz, el  1&ordm; de Octubre  o el Ram&oacute;n y Cajal, que ya se inaugur&oacute; en el periodo democr&aacute;tico y se conoci&oacute; como <em>el Piramid&oacute;n</em>. Hitos visuales en la arquitectura de la ciudad que hoy han quedado empeque&ntilde;ecidos y descascarillados pero que supusieron un espaldarazo a la imagen del r&eacute;gimen y al funcionamiento del sistema hospitalario de una ciudad en crecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, el Hospital Universitario La Paz empieza a asomarse a lo que ser&aacute;n a&ntilde;os de reformas profundas hasta llegar a ser la Ciudad de la Salud, mega proyecto que implica la sustituci&oacute;n escalonada de sus edificios por nuevas infraestructuras. La Paz ya no est&aacute; a las afueras de la ciudad, como en los a&ntilde;os sesenta, sino en uno de sus centros financieros. Independientemente de las mejoras de la capacidad sanitaria para la ciudad que traiga el proyecto, es muy posible que dentro de unas d&eacute;cadas podamos analizar lo que los discursos p&uacute;blicos sobre la obra y sus vol&uacute;menes nos hablan del proyecto pol&iacute;tico, como hoy hacemos con el viejo hospital.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/franquismo-fijo-edificio-italiano-fascista-modernizacion-pais-e-inauguro-paz_1_13046877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 05:00:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a9f7846e-76b5-48e0-a1c6-6d9aab6f0e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="284058" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a9f7846e-76b5-48e0-a1c6-6d9aab6f0e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="284058" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando el franquismo se fijó en un edificio italiano fascista para la modernización del país e inauguró La Paz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a9f7846e-76b5-48e0-a1c6-6d9aab6f0e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dragones Tetuán, 'spin-off' del equipo de Lavapiés, invita al distrito a unirse a un equipo de fútbol con sabor social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/dragones-tetuan-spin-off-equipo-lavapies-invita-distrito-unirse-equipo-futbol-sabor-social_1_13042390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c34cb7ec-b73d-46bc-81be-f8429be19b9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dragones Tetuán, &#039;spin-off&#039; del equipo de Lavapiés, invita al distrito a unirse a un equipo de fútbol con sabor social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado se presenta al público con la intención de remificarse en todo el distrito y seguir el ejemplo del equipo Dragones de Lavapiés</p><p class="subtitle">La Fábrika o cómo llegar a ser referente social y puntal internacional del deporte popular boxeando en Vallecas</p></div><p class="article-text">
        El pasado martes, a las cinco de la tarde, empezaban a llegar ni&ntilde;os y ni&ntilde;as a la cancha p&uacute;blica de futbito de Avenida de Brasil. Dos entrenadores j&oacute;venes les esperaban y las madres de los peque&ntilde;os se saludaban en la banda. De repente, alguien sac&oacute; una bolsa: &ldquo;son las camisetas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estrenaban camisetas amiarillas y al pecho llevaban la ense&ntilde;a de Los Dragones. Pero, &iquest;no es este un conocido equipo del barrio de Lavapi&eacute;s? Efectivamente, en el distrito de Tetu&aacute;n est&aacute; naciendo una ramificaci&oacute;n de la veterana agrupaci&oacute;n del centro, conocida por sus valores sociales y por tener un proyecto de integraci&oacute;n social a trav&eacute;s del deporte pionero en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Dragones de Tetu&aacute;n, que a&uacute;n es la semilla de los que quiere llegar a ser, ya ha &nbsp;empezado a entrenar. Se presenta a Tetu&aacute;n el pr&oacute;ximo s&aacute;bado, 7 de marzo, en la misma cancha deportiva de Cuzco donde en ese momento est&aacute;n entrenando los peque&ntilde;os. All&iacute;, si la lluvia lo permite, se hablar&aacute; del proyecto y se jugar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        La idea surgi&oacute; durante un campamento de verano con ni&ntilde;os de infantil organizado por Madrid Active School, una escuela cooperativa privada de pedagog&iacute;a activa radicada en el barrio. Los propios ni&ntilde;os y ni&ntilde;as quisieron formar un equipo. &ldquo;Esto hizo que se abriera en el entorno del colegio el debate sobre el f&uacute;tbol y sus problemas, y nos pusimos a dise&ntilde;ar un proyecto que tuviera que ver con f&uacute;tbol respetuoso. Montamos un grupo motor que partiera de la escuela para despu&eacute;s abrirnos al barrio&rdquo;, explica Anna, una de las impulsoras del equipo.
    </p><p class="article-text">
        Contactaron con Dragones de Lavapi&eacute;s en busca de nutrirse de su experiencia y fueron ellos los que les propusieron unirse. Ser tambi&eacute;n Dragones. Actualmente, est&aacute;n ligados a lo de Lavapi&eacute;s aunque tienen mucha libertad organizativa. &ldquo;Los valores de la escuela coinciden mucho con los de Dragones, nuestro proyecto a&ntilde;ade el componente del acompa&ntilde;amiento emocional, con una persona del cole con formaci&oacute;n en acompa&ntilde;amiento que est&aacute; presente en los entrenamientos. Toma notas y detecta malestares &ndash;individuales o grupales&ndash;, recoge cosas acerca de escucha activa, comunicaci&oacute;n no violenta, gesti&oacute;n de la frustraci&oacute;n cuando algo no sale&hellip;Algo que Dragones hace pero de forma org&aacute;nica, tienen la mirada puesta ah&iacute; tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, el equipo acoge ni&ntilde;os y ni&ntilde;as entre los 5 y los 11 a&ntilde;os pero la idea es construir desde ah&iacute; varios equipos y participar el a&ntilde;o que viene en las ligas municipales del distrito. 
    </p><p class="article-text">
        Como sus inspiradores, llevan el componente social en el ADN.&ldquo;Tenemos una cuota baja, de 25 euros, pero queremos que nadie se quede fuera por no poder asumirla. En la l&iacute;nea de Dragones de Lavapi&eacute;s, apostamos por el antirracismo o el acceso de las ni&ntilde;as al f&uacute;tbol&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        La cancha en la que est&aacute;n entrenando y en la que se presentar&aacute;n el s&aacute;bado no es definitiva. Les gustar&iacute;a encontrar una sede que estuviera m&aacute;s a mano para los vecinos de &nbsp;otros barrios de Tetu&aacute;n, pero no es f&aacute;cil. &ldquo;Tuvimos una reuni&oacute;n con concejal&iacute;a y nos dijeron que la podemos utilizar sin problema pero que al ser una instalaci&oacute;n deportiva b&aacute;sica no es posible reservarla&rdquo;. Dragones de Lavapi&eacute;s utiliza una instalaci&oacute;n de esta naturaleza en la calle de Embajadores pero no es lo habitual. Se han producido conversaciones con colegios p&uacute;blicos del distrito y al menos uno ya ha accedido a ceder sus instalaciones para los entrenamientos, aunque a&uacute;n no hay nada decidido al respecto
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Vecinal Cuatro Caminos-Tetu&aacute;n est&aacute; ech&aacute;ndoles una mano en hacer que la iniciativa llegue al barrio. &ldquo;Vinieron a la asociaci&oacute;n y lo hemos hecho encantados&rdquo;, explican desde la vecinal. &ldquo;Nuestro papel est&aacute; siendo servir de nexo con las redes vecinales, con los colegios y tambi&eacute;n servir un poco de apoyo log&iacute;stico pero es un grupo aut&oacute;nomo&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        En Tetu&aacute;n pr&aacute;cticamente no hay canchas p&uacute;blicas en las que jugar al f&uacute;tbol y las que hay quedan a ambos lados de un distrito en el que viven m&aacute;s de 160.000 personas. Las de Cuzco, donde est&aacute;n entrenando de momento, y las que hay en el parque Rodr&iacute;guez Sahag&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estar a pie de calle tambi&eacute;n tiene su parte positiva, ha habido gente que se ha acabado uniendo al equipo,  nos hace visibles. La idea, como sucede con Dragones Lavapi&eacute;s, es conseguir que sea algo identitario del barrio, que nos haga sentir orgullosos&rdquo;, explica Anna, y la conversaci&oacute;n deriva en lo fant&aacute;stico que ser&iacute;a acabar en una cancha ubicada en un solar municipal y en el coraz&oacute;n de Tetu&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Dragones de Lavapi&eacute;s, algo m&aacute;s que un club de barrio, lleva tejiendo lazos vecinales desde el a&ntilde;o 2014. Actualmente, cientos de personas de decenas de nacionalidades en unos 25 equipos llevan en la camiseta con el simp&aacute;tico drag&oacute;n que les sirve de escudo. El camino de la naciente sucursal tetuanera se antoja largo hasta llegar a las cotas de su hermano mayor pero cuentan con la ventaja del camino ya recorrido por el club de Lavapi&eacute;s. Dragones Tetu&aacute;n est&aacute; en marcha, ahora falta que se convierta un nodo del barrio tan reconocible como lo es su hermano mayor.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
                                  
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/SomosTetuan/"  target="_blank">Facebook</a> o <a href="https://bsky.app/profile/somostetuan.bsky.social/" target="_blank">Bluesky</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>

            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/dragones-tetuan-spin-off-equipo-lavapies-invita-distrito-unirse-equipo-futbol-sabor-social_1_13042390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 21:00:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c34cb7ec-b73d-46bc-81be-f8429be19b9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="237203" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c34cb7ec-b73d-46bc-81be-f8429be19b9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="237203" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dragones Tetuán, 'spin-off' del equipo de Lavapiés, invita al distrito a unirse a un equipo de fútbol con sabor social]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c34cb7ec-b73d-46bc-81be-f8429be19b9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Japonismo, el antecedente de lo otaku en lo salones nobles, teatros populares y tiendas en el Madrid del siglo XIX]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/japonismo-antecedente-otaku-salones-nobles-teatros-populares-tiendas-madrid-siglo-xix_1_13003182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d975fbe-55b0-4270-be73-378f4f772fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Japonismo, el antecedente de lo otaku en lo salones nobles, teatros populares y tiendas en el Madrid del siglo XIX"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX la cultura japonesa anidó en nuestra sociedad. Fue primero a través de exposiciones universales y permeó en el gusto de las élites, pero llegó también a la cultura de masas. La apertura de la Era Meiji, las relaciones comerciales y diplomáticas tuvieron mucho que ver. En última instancia, atrajo a muchos militares y Millán Astray introduciría las enseñanzas del Bushido en las bases de la Legión Española</p><p class="subtitle">De cuando los madrileños se divertían junto a Cibeles con circos, teatros, conciertos y parques de atracciones </p></div><p class="article-text">
        La semana pasada se celebr&oacute; en Madrid la Japan Weekend, una cita anual que habla de la buena salud de la influencia de la cultura del pa&iacute;s asi&aacute;tico en Espa&ntilde;a. La feria de anime y manga se une a otras parecidas que salpican el calendario, a una n&oacute;mina cada vez mayor de tiendas especializadas y a la popularizaci&oacute;n de los anta&ntilde;o escasos viajes tur&iacute;sticos al pa&iacute;s. Jap&oacute;n no es una moda, sino un inter&eacute;s asentado en un sector no desde&ntilde;able de la poblaci&oacute;n. Hablamos hoy de cuando algo parecido sucedi&oacute; en nuestro pa&iacute;s y en Madrid cuando, durante el siglo XIX y las primeras d&eacute;cadas del, XX la cultura japonesa fue tambi&eacute;n objeto de curiosidad. Anid&oacute; en los gustos de las &eacute;lites madrile&ntilde;as, perme&oacute; en sus nacientes instituciones culturales y se derram&oacute; al comercio y el ocio popular.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por el Asia Oriental en nuestro pa&iacute;s se remonta al siglo XVIII, con manifestaciones vinculadas a la decoraci&oacute;n de los palacios reales, como el Sal&oacute;n de Porcelana del Palacio Real o la Sala China del Palacio de Aranjuez. Se ha llamado la <em>chinoiserie </em>a una visi&oacute;n fant&aacute;stica y poco realista de oriente, algo parecido a lo que Edward Said llamar&iacute;a despu&eacute;s, centr&aacute;ndose m&aacute;s en la visi&oacute;n del mundo &aacute;rabe, <em>orientalismo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que se ha denominado propiamente japonismo &ndash;primero corriente art&iacute;stica y luego m&aacute;s general&ndash; entra en Espa&ntilde;a por donde lo hac&iacute;an la mayor&iacute;a de las modas internacionales: a trav&eacute;s de Par&iacute;s y, por su cercan&iacute;a a Europa, por Barcelona. Es en esta ciudad donde se produce en 1888 una exposici&oacute;n universal cuyo pabell&oacute;n japon&eacute;s, el &uacute;nico de un pa&iacute;s asi&aacute;tico, fue uno de los m&aacute;s exitosos; aut&eacute;ntica puerta de entrada para manufacturas y piezas art&iacute;sticas procedentes de Jap&oacute;n (especial atenci&oacute;n mereci&oacute; la casa tradicional japonesa hecha en madera de cipr&eacute;s hinoki trasportada all&iacute; desde Yokohama). En Madrid ya se hab&iacute;a producido la Exposici&oacute;n de Objetos de China y Jap&oacute;n de 1871, patrocinada por el Ministerio de Ultramar.
    </p><p class="article-text">
        Abanicos, biombos, cojines de seda o grabados en madera (Ukiyo-e) fueron algunos de los elementos m&aacute;s apreciados de lo japon&eacute;s en nuestro pa&iacute;s. La fascinaci&oacute;n por el Ukiyo-e, en concreto, se extiende hasta nuestros d&iacute;as y tiene su exponente m&aacute;s claro en la conversi&oacute;n pop de la famosa ola de Hokusai.
    </p><p class="article-text">
        La alta sociedad acogi&oacute;, como antes hab&iacute;a sucedido en otras grandes ciudades europeas, el gusto japon&eacute;s, cre&aacute;ndose espacios suntuarios como el Sal&oacute;n Oriental del palacio de Santo&ntilde;a (1876) o el gabinete japon&eacute;s de C&aacute;novas del Castillo. Pero la decoraci&oacute;n &ldquo;a la japonesa&rdquo; lleg&oacute; tambi&eacute;n a lugares abiertos al p&uacute;blico, como el restaurante L'Hardy o el sal&oacute;n japon&eacute;s del Teatro Alc&aacute;zar, donde los artistas sal&iacute;an a saludar al p&uacute;blico vestidos con kimonos, seg&uacute;n contaba Ram&oacute;n G&oacute;mez de la Serna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7476eef-048c-4346-b08e-758e507f7323_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7476eef-048c-4346-b08e-758e507f7323_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7476eef-048c-4346-b08e-758e507f7323_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7476eef-048c-4346-b08e-758e507f7323_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7476eef-048c-4346-b08e-758e507f7323_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7476eef-048c-4346-b08e-758e507f7323_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7476eef-048c-4346-b08e-758e507f7323_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Teatro Salón Japón, en la calle de Alcalá"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Teatro Salón Japón, en la calle de Alcalá                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El arte japon&eacute;s encontrar&iacute;a acomodo en los estudios de algunos de los artistas m&aacute;s relevantes de la sociedad madrile&ntilde;a de la &eacute;poca, como el del cordob&eacute;s Julio Romero de Torres, que pintar&iacute;a su <em>Geishas en Kimono</em> en 1898 por encargo del Casino Militar de la Gran V&iacute;a. O Joaqu&iacute;n Sorolla, en cuya casa-museo a&uacute;n se custodia <a href="https://www.cultura.gob.es/msorolla/colecciones/colecciones-del-museo/varios/mascara.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una m&aacute;scara de teatro Noo</a> que fue propiedad del artista. En el cap&iacute;tulo de los literatos cabe mencionar que, probablemente, lo japon&eacute;s tendr&iacute;a presencia en las tertulias que se produc&iacute;an el sal&oacute;n de Emilia Pardo Baz&aacute;n, gran aficionada al tema. Sin embargo, la influencia m&aacute;s directa fue seguramente la de Enrique G&oacute;mez Carrillo, que public&oacute; en 1912 <em>El Jap&oacute;n heroico y galante</em>.
    </p><p class="article-text">
        El furor por lo asi&aacute;tico, en general, y por la cultura japonesa en concreto, vest&iacute;a mucho y pronto llegaron tambi&eacute;n las primeras piezas al Museo Arqueol&oacute;gico, recientemente creado, como una armadura de samur&aacute;i completa&ndash; que cost&oacute; 1.000 pesetas&ndash;, cajas barnizadas con laca urushi, porcelana de Satsuma y una larga n&oacute;mina de objetos, a menudo donados por c&oacute;nsules espa&ntilde;oles en Jap&oacute;n y viajeros de posibles.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez era m&aacute;s frecuente encontrar objetos art&iacute;sticos y decorativos japoneses en nuestra ciudad. Se abrieron tiendas especializadas o que, al menos, trabajaban el g&eacute;nero, como La japonesa, Sobrinos de Mart&iacute;nez-Moreno, Sucesores de Pallares Aza y Art&iacute;culos de Jap&oacute;n. Tiendas donde encontraban acomodo las <em>japoner&iacute;as</em> (objetos est&eacute;ticos) como la tienda de Arnaiz en la calle de Postas, descrita por Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s en <em>Fortunata y Jacinta</em>, donde se vend&iacute;an pa&ntilde;uelos bordados y marfiles labrados. El quitasol japon&eacute;s se convirti&oacute; tambi&eacute;n, a finales del XIX y principios del XX, en un accesorio para las clases altas en sus visitas a los balnearios y las playas. Decaer&iacute;a unas d&eacute;cadas despu&eacute;s, cuando se puso de moda ponerse moreno en vez de conservar la palidez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2978c4f5-eccc-42c3-a4bf-2e65bf989f24_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2978c4f5-eccc-42c3-a4bf-2e65bf989f24_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2978c4f5-eccc-42c3-a4bf-2e65bf989f24_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2978c4f5-eccc-42c3-a4bf-2e65bf989f24_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2978c4f5-eccc-42c3-a4bf-2e65bf989f24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2978c4f5-eccc-42c3-a4bf-2e65bf989f24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2978c4f5-eccc-42c3-a4bf-2e65bf989f24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pinturas murales del salón japonés del madrileño palacio de Santoña"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pinturas murales del salón japonés del madrileño palacio de Santoña                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo japon&eacute;s tambi&eacute;n colonizar&iacute;a la cultura de masas y sus manifestaciones m&aacute;s fr&iacute;volas. En la calle de Alcal&aacute; estuvo a principios del XX el Sal&oacute;n Teatro Japon&eacute;s, donde reinaban el <em>music-hall</em> y el cupl&eacute; entre motivos decorativos de inspiraci&oacute;n japonesa. El 20 de noviembre de 1907 se present&oacute; en el Teatro Real de Madrid la &oacute;pera Madama Butterfly de Giacomo Puccini, de tema japon&eacute;s, dando idea de c&oacute;mo este universo est&eacute;tico hab&iacute;a calado ya en capas significativas de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El ciclo se cerrar&iacute;a antes de la guerra con la primera gran exposici&oacute;n de estampas japonesas en Espa&ntilde;a, celebrada en el Museo Nacional de Arte Moderno en 1936, con 338 piezas que abarcaban desde el siglo XVII hasta el XX. El Museo del Prado adquiri&oacute; a su finalizaci&oacute;n 20 estampas representativas que son la piedra fundacional de su colecci&oacute;n de arte japon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las relaciones internacionales jugaron un papel tan importante como los intercambios comerciales a la hora de entender el acercamiento de la cultura japonesa y la espa&ntilde;ola. En 1868 se hab&iacute;a firmado en Kanagawa el Tratado de Amistad, Comercio y Navegaci&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses. En Jap&oacute;n se iniciaba la Revoluci&oacute;n Meiji, que buscaba modernizar el pa&iacute;s y abrirlo al exterior tras a&ntilde;os de aislamiento, mientras que Espa&ntilde;a estaba inmersa en la Revoluci&oacute;n Gloriosa &ndash;Isabel II hab&iacute;a sido depuesta del trono solo dos meses antes de la firma&ndash;. De vuelta a la realidad mon&aacute;rquica, las relaciones diplom&aacute;ticas continuar&iacute;an: Alfonso XII recibi&oacute; en el Palacio de Madrid al c&oacute;nsul Kagenori Ueno y en 1883 el pr&iacute;ncipe Taruhito Arisugawanomiya visitar&iacute;a Madrid.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23e3eda3-21c7-4508-8275-e2986b34b4fb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23e3eda3-21c7-4508-8275-e2986b34b4fb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23e3eda3-21c7-4508-8275-e2986b34b4fb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23e3eda3-21c7-4508-8275-e2986b34b4fb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23e3eda3-21c7-4508-8275-e2986b34b4fb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23e3eda3-21c7-4508-8275-e2986b34b4fb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/23e3eda3-21c7-4508-8275-e2986b34b4fb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Traducción de Millán Astray"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Traducción de Millán Astray                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La fascinaci&oacute;n por lo japon&eacute;s abandon&oacute; el mundo de lo meramente est&eacute;tico con la victoria militar en la guerra ruso-japonesa (1904-1905). El catalizador del creciente inter&eacute;s entre los militares espa&ntilde;oles fue la publicaci&oacute;n de la obra de Nitobe Inazo, <em>Bushido: El alma de Jap&oacute;n</em>. Nitobe, un acad&eacute;mico que escribi&oacute; originalmente en ingl&eacute;s para explicar su cultura a Occidente, presentaba el Bushido &ndash;un c&oacute;digo &eacute;tico samur&aacute;i&ndash; no como una reliquia hist&oacute;rica, sino como el sistema moral que permit&iacute;a a Jap&oacute;n modernizarse sin perder su identidad nacional. No fueron pocos los que, agarrados al sentido del honor, asimilaron al samur&aacute;i con la figura hispana del caballero, y encontraron en el texto una v&iacute;a tradicional a la modernidad y el naionalismo.
    </p><p class="article-text">
        La atracci&oacute;n espiritual noventayochista encontr&oacute; eco en el debate entre Miguel de Unamuno y Ramiro de Maeztu. Mientras que el primero lo desde&ntilde;&oacute;, Maeztu qued&oacute; prendado por el bushido, llegando a afirmar que cada soldado japon&eacute;s era una mezcla m&iacute;stica de San Francisco de As&iacute;s y Hern&aacute;n Cort&eacute;s. Es as&iacute; como la imagen especular y deformada de la tradici&oacute;n japonesa se incorporaba al debate sobre la identidad espa&ntilde;ola despu&eacute;s de 1898. Este itinerario ser&iacute;a recogido por Jos&eacute; Mill&aacute;n Astray, que tratar&iacute;a de mezclar en el esp&iacute;ritu de la Legi&oacute;n Espa&ntilde;ola, los viejos Tercios de Flandes, la Legi&oacute;n Extranjera francesa y el Bushido.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica internacional seguir&iacute;a marcando la relaci&oacute;n de la sociedad espa&ntilde;ola con la imagen de lo japon&eacute;s en las siguientes d&eacute;cadas. En los a&ntilde;os treinta la izquierda lo vincular&iacute;a, tras la invasi&oacute;n de la Manchuria, con el imperialismo, mientras que el pa&iacute;s atra&iacute;a a los sectores conservadores y, m&aacute;s tarde, a los franquistas, que ver&iacute;an en Jap&oacute;n un baluarte del anticomunismo. Aunque no es objeto de este art&iacute;culo, diremos que la imagen de Jap&oacute;n caer&iacute;a en desgracia despu&eacute;s de la matanza de Manila en 1945. El Franquismo utiliz&oacute; los cr&iacute;menes cometidos contra la colonia espa&ntilde;ola y el asalto al consulado espa&ntilde;ol para intentar alejarse de sus antiguos aliados del Eje y capear los nuevos vientos de la pol&iacute;tica internacional despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial. La nueva narrativa azuz&oacute; el espantajo racista del peligro amarillo y lo oriental pas&oacute; a ocupar un lugar distante en la cultura espa&ntilde;ola hasta que, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, las manifestaciones m&aacute;s contempor&aacute;neas de Jap&oacute;n llegaran de nuevo en un envoltorio globalizado, &iquest;para quedarse? 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/japonismo-antecedente-otaku-salones-nobles-teatros-populares-tiendas-madrid-siglo-xix_1_13003182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4d975fbe-55b0-4270-be73-378f4f772fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="68414" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4d975fbe-55b0-4270-be73-378f4f772fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="68414" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Japonismo, el antecedente de lo otaku en lo salones nobles, teatros populares y tiendas en el Madrid del siglo XIX]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4d975fbe-55b0-4270-be73-378f4f772fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Japón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La plaza desconocida de Tetuán donde debutó Manolete, torearon anarquistas y que explotó durante la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/plaza-desconocida-tetuan-debuto-manolete-torearon-anarquistas-exploto-durante-guerra_1_13028209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4e29947-d977-446a-8e64-8b790edb47f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La plaza desconocida de Tetuán donde debutó Manolete, torearon anarquistas y que explotó durante la guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desaparecida plaza de toros de Tetuán acompañó al nacimiento del barrio cuando aún era un arrabal fuera de la ciudad. La tauromaquia, como espectáculo de masas, permite elaborar una foto de la sociedad de la época y del extrarradio madrileño. Hoy en día una plaza y una placa casi invisible recuerdan su existencia</p><p class="subtitle">Mazzantini, el torero que ganó unas elecciones a Pablo Iglesias en Chamberí</p></div><p class="article-text">
        Las fachadas de la calle de Bravo Murillo hacen en su acera de los impares &ndash;a la altura del metro de Tetu&aacute;n y del n&uacute;mero 297&ndash; un curioso dibujo. Se retiran hacia atr&aacute;s dando forma a una plaza adornada con jardines en el centro y rodedeada de plazas de aparcamiento vac&iacute;as. A su alrededor, algunos comercios &ndash;hasta cuatro peluquer&iacute;as o centros de est&eacute;tica&ndash; y un par de pasadizos que comunican con la trasera calle de Ceuta. En uno de ellos, arriba, hay una placa que se lee a duras penas. Dice: &ldquo;Aqu&iacute; estuvo ubicada la plaza de toros de Tetu&aacute;n. 1900-1936. Junta Municipal de Tetu&aacute;n. 2 de junio de 1988&rdquo;. Los edificios, de principios de los a&ntilde;os setenta, parecen querer respetar la ausencia del antiguo inmueble y susurrar al paseante el secreto de la vieja plaza de toros olvidada.
    </p><p class="article-text">
        Dejando al margen las consideraciones &eacute;ticas que a cada uno de nosotros pueda suscitar la misma pr&aacute;ctica de torear y matar reses, es innegable el papel central que las corridas de toros y la plaza tuvieron como hito urbano en el eje de una barriada perif&eacute;rica que estaba desarroll&aacute;ndose, precisamente, en aquellos momentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae7b02a-7e3f-4407-8ef0-d80011b7cc3e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae7b02a-7e3f-4407-8ef0-d80011b7cc3e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae7b02a-7e3f-4407-8ef0-d80011b7cc3e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae7b02a-7e3f-4407-8ef0-d80011b7cc3e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae7b02a-7e3f-4407-8ef0-d80011b7cc3e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cae7b02a-7e3f-4407-8ef0-d80011b7cc3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cae7b02a-7e3f-4407-8ef0-d80011b7cc3e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La plaza a orillas de la calle de Bravo Murillo recuerda el espacio donde estuvo el coso taurino"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaza a orillas de la calle de Bravo Murillo recuerda el espacio donde estuvo el coso taurino                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        F&eacute;lix Morales Parra cuenta en <em>Tetu&aacute;n de las Victorias</em> (1960) que la primera plaza se construy&oacute; en 1870 por iniciativa de don Ram&oacute;n (al que denomina &ldquo;el secretario&rdquo;). Al parecer, cuando las obras estaban ya muy avanzadas, fue asesinado por unos desconocidos y el incipiente coso pas&oacute; a las manos de Manuel Gonz&aacute;lez y, luego, de sus hijas, que la destinaron a parador, tal y como recogi&oacute; el erudito de la tauromaquia Coss&iacute;o. En aquel tiempo la plaza no deb&iacute;a ser m&aacute;s que un gran corral&oacute;n anejo a dicho parador, pero, poco a poco, fue sufriendo reformas que le dieron forma de plaza de toros al uso. En 1899, siempre seg&uacute;n Morales, fue adquirida por Antonio Beltr&aacute;n Berr&aacute;s, que la reform&oacute; para inaugurar el siglo con una plaza ya con todas las letras. Todav&iacute;a vivir&iacute;a una reedificaci&oacute;n m&aacute;s, en 1928, que dar&iacute;a lugar a la &uacute;ltima de las plazas del lugar, la de m&aacute;s fuste de toda la serie hist&oacute;rica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83534a4f-0b31-4739-a516-f8af3c03835a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83534a4f-0b31-4739-a516-f8af3c03835a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83534a4f-0b31-4739-a516-f8af3c03835a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83534a4f-0b31-4739-a516-f8af3c03835a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83534a4f-0b31-4739-a516-f8af3c03835a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83534a4f-0b31-4739-a516-f8af3c03835a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/83534a4f-0b31-4739-a516-f8af3c03835a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La placa que luce en la plaza actual desde 1988"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La placa que luce en la plaza actual desde 1988                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os de mayor lustre torero del lugar fueron, al parecer, los de Domingo Gonz&aacute;lez <em>Domingu&iacute;n</em>, que emple&oacute; los ahorros de su carrera como torero para arrendar la plaza de Tetu&aacute;n &ndash;despu&eacute;s lo har&iacute;a con numerosas plazas en toda Espa&ntilde;a y hasta en M&eacute;xico&ndash;. Llenaron entonces los carteles de la plaza, de estilo neomud&eacute;jar, primeras espadas como Cagancho, Manolo Bienvenida o Domingo Ortega.
    </p><p class="article-text">
         Los tres hijos del empresario jugaban a los toros con otros ni&ntilde;os de la barriada en la plaza. El m&aacute;s exitoso de todos, acabar&iacute;a siendo Luis Miguel. Los otros dos, Pepe y Domingo, tambi&eacute;n templaron armas en los ruedos. Sin embargo, lo m&aacute;s significativo de la carrera del hermano mayor, Domingo, son sus vaivenes pol&iacute;ticos. Falangista de primera hora en los a&ntilde;os treinta, se hizo comunista tras conocer a varios exiliados republicanos en M&eacute;xico y financi&oacute; el Mundo Obrero. Durante estos a&ntilde;os, dirigi&oacute; tambi&eacute;n Uni&oacute;n Industrial Cinematogr&aacute;fica SA (UNINCI), involucrada en la empresa de llevar de vuelta a Espa&ntilde;a a Luis Bu&ntilde;uel para rodar <em>Viridiana</em>. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85db87a9-285a-445b-8ba0-6d62a6c937e3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85db87a9-285a-445b-8ba0-6d62a6c937e3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85db87a9-285a-445b-8ba0-6d62a6c937e3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85db87a9-285a-445b-8ba0-6d62a6c937e3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85db87a9-285a-445b-8ba0-6d62a6c937e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85db87a9-285a-445b-8ba0-6d62a6c937e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/85db87a9-285a-445b-8ba0-6d62a6c937e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La plaza hacia 1900"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaza hacia 1900                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Morales Parra cuenta, en el apartado m&aacute;s puramente local, la historia de la llamada becerrada de La Lata, celebrada cada a&ntilde;o por iniciativa de una pe&ntilde;a tetuanera formada por veinticinco socios. El d&iacute;a de la becerrada cerraban todos los comercios de Tetu&aacute;n de las Victorias y era jornada de gala en el vecindario. La becerrada de La Lata estaba dirigida por el matador Tom&aacute;s Alarc&oacute;n <em>Manzzatinito</em>, que morir&iacute;a cogido por un toro en 1916.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la becerrada se produc&iacute;a un encierro en el que los vecinos participaban sobre caballos, asnos y, seg&uacute;n relata el cronista, hasta bicicletas. La fiesta continuaba ya entrada la noche en un establecimiento cercano llamado Casa Franco. Las becerradas fueron muy habituales en la plaza de toros de Tetu&aacute;n y a trav&eacute;s de ellas se introdujeron en la capital toreros que, en algunas ocasiones, llegar&iacute;an a ser primeras figuras. El caso m&aacute;s sonado es el de Manuel Laureano Rodr&iacute;guez S&aacute;nchez, m&aacute;s conocido como <em>Manolete</em>, que debut&oacute; en Madrid en la plaza de toros de Tetu&aacute;n como novillero un 1 de mayo de 1935.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Manolete, que luego ser&iacute;a un s&iacute;mbolo del franquismo, pasaron por all&iacute; algunos profesionales de la tauromaquia que hoy nos sorprenden por su adscripci&oacute;n pol&iacute;tica. Es el caso del banderillero granadino Francisco Galad&iacute;, al que el historiador Francisco Javier Fern&aacute;ndez And&uacute;jar <a href="https://revistes.uab.cat/rubrica/article/view/v13-n27-fernandez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sit&uacute;a</a> actuando en la plaza, con la cuadrilla del diestro Eduardo Navarro, a la altura de 1933. Galad&iacute; ser&iacute;a asesinado una madrugada de agosto del 36 <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/memoria-historica-andalucia-federico-garcia-lorca-victimas-del-franquismo_1_1395634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en alg&uacute;n lugar del camino de V&iacute;znar a Alfacar</a> y su cuerpo comparte fosa perdida con Federico Garc&iacute;a Lorca. O <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/vida-surcada-anarquismo-melchor-rodriguez-nueva-medalla-honor-madrid_1_10083485.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Melchor Rodr&iacute;guez</a>, luego conocido como <em>El &Aacute;ngel Rojo</em> por su actuaci&oacute;n como delegado general de Prisiones durante la guerra, que fue alcalde de la capital durante los d&iacute;as 28 y 29 de marzo de 1939. Rodr&iacute;guez, miembro de CNT y FAI, sufri&oacute; una cogida en Tetu&aacute;n el 4 de agosto de 1918 que le oblig&oacute; a dejar los ruedos. 
    </p><p class="article-text">
        La plaza de toros de Tetu&aacute;n de las Victorias fue durante el primer tercio del siglo XX, junto con los merenderos, uno de los alicientes que los madrile&ntilde;os del centro tuvieron para visitar el extrarradio. La afluencia debi&oacute; ser cada vez mayor y los servicios de tartana, &oacute;mnibus y tranv&iacute;a, tambi&eacute;n. Buen indicio de ello es una imagen inmortalizada por el fot&oacute;grafo alem&aacute;n Willy Pragher que muestra a unos turistas a las puertas de la plaza en 1932. &iexcl;Turistas en Tetu&aacute;n!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dc7ebfe-9bde-4155-99d6-1c4ff9f074ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dc7ebfe-9bde-4155-99d6-1c4ff9f074ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dc7ebfe-9bde-4155-99d6-1c4ff9f074ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dc7ebfe-9bde-4155-99d6-1c4ff9f074ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dc7ebfe-9bde-4155-99d6-1c4ff9f074ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dc7ebfe-9bde-4155-99d6-1c4ff9f074ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7dc7ebfe-9bde-4155-99d6-1c4ff9f074ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Turistas en la puerta de la plaza de toros de Tetuán de las Victorias en 1932."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Turistas en la puerta de la plaza de toros de Tetuán de las Victorias en 1932.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Jos&eacute; Guti&eacute;rrez Solana describi&oacute; en un art&iacute;culo titulado <em>Corridas de toros en Tetu&aacute;n</em> (<em>Madrid, escenas y costumbres</em>, 1913), el ambiente festivo de un d&iacute;a de corrida en la plaza y sus alrededores. &ldquo;En el mismo edificio hay una taberna llamada El Cubanito. En las plantas bajas de las casas inmediatas a la plaza hay otras tabernas con nombres sacr&iacute;legos: La Iglesia y La Sacrist&iacute;a&rdquo;, enumera. Habla de la gente con la entrada general (a dos reales), detr&aacute;s de las barreras; y de las autoridades en el palco, donde saca el pa&ntilde;uelo el concejal y &ldquo;se ven dos tipos de comerciantes: uno con bigotes ca&iacute;dos de chino, otro jorobado, que ha venido a la plaza montado en un caballo pretencioso&rdquo;. En la plaza, dice con su caracter&iacute;stico estilo tremendista, han muerto profesionales del toreo y tambi&eacute;n alg&uacute;n espectador &ldquo;atravesado por un estoque, lanzado por un toro al tendido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La descripci&oacute;n del escritor deja entrever algo que fue una constante de los toros desde que su versi&oacute;n moderna se asentara entorno al siglo XVIII, su calidad como foto ritualizada del gradiente social de cada momento. Lejos quedaron ya los tiempos en los que el toreo era cosa arist&oacute;cr&aacute;tica, pero ahora es la municipalidad y son las &eacute;lites del barrio perif&eacute;rico quienes se sientan en los lugares preeminentes de la plaza. En 1907, por ejemplo, el due&ntilde;o era el tabernero Eulogio Ant&oacute;n, lo que se corresponde bien con la foto de los peque&ntilde;os notables del modesto &aacute;mbito del extrarradio, cuya n&oacute;mina estaba nutrida por comerciantes.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esta poli&eacute;drica foto de la sociedad, a trav&eacute;s del espect&aacute;culo de masas y el ocio mercantilizado para la clase trabajadora, la cuesti&oacute;n de g&eacute;nero tambi&eacute;n ocupa un lugar no exento de paradojas. Desde el XVIII, la presencia mujeres de todas las clases sociales en las plazas de toros hab&iacute;a asombrado y escandalizado a los viajeros que visitaban nuestro pa&iacute;s. En la peque&ntilde;a escala social que representaba el entorno de Tetu&aacute;n de las Victorias, se reproduc&iacute;an los usos atravesados por la divisi&oacute;n de g&eacute;nero que se produc&iacute;an en las grandes plazas. Era habitual que las mujeres fueran protagonistas, especialmente, en las corridas ben&eacute;ficas. Durante la becerrada de La Lata, cuenta Morales Parra, las muchachas de Tetu&aacute;n acud&iacute;an ataviadas de mantilla, mant&oacute;n de manila y ocupaban el palco presidencial, tal y como suced&iacute;a con las mujeres de las clases medias y altas en las corridas de la Beneficencia de la capital. 
    </p><p class="article-text">
        Los toros eran expresi&oacute;n de las quiebras de g&eacute;nero pero tambi&eacute;n un &aacute;mbito donde las mujeres ocupaban el espacio p&uacute;blico. &ldquo;La corrida era foro donde se expresaban las preocupaciones sobre la virilidad de la naci&oacute;n y, a la vez, la existencia de mujeres toreras pon&iacute;a en cuesti&oacute;n las normas convencionales del g&eacute;nero&rdquo;, en palabras del historiador Adrian Shubert en su <em>Historia social del toreo</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb7314e-68ec-4597-9fee-85c31b59b4d8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb7314e-68ec-4597-9fee-85c31b59b4d8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb7314e-68ec-4597-9fee-85c31b59b4d8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb7314e-68ec-4597-9fee-85c31b59b4d8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb7314e-68ec-4597-9fee-85c31b59b4d8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb7314e-68ec-4597-9fee-85c31b59b4d8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bdb7314e-68ec-4597-9fee-85c31b59b4d8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel taurino de la plaza en el que la primera figura es la torera Juanita Cruz"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel taurino de la plaza en el que la primera figura es la torera Juanita Cruz                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El 25 de junio de 1908 el ministro maurista Juan de la Cierva suspendi&oacute; una corrida en la plaza de Tetu&aacute;n de las Victorias invocando las leyes de protecci&oacute;n a la mujer por la presencia en el cartel de Salom&eacute; Rodr&iacute;guez <em>La Reverte</em>, una diestra que hab&iacute;a adquirido cierta fama desde hac&iacute;a m&aacute;s de una d&eacute;cada. La prohibici&oacute;n se extendi&oacute; al resto de mujeres toreras y el caso hizo correr r&iacute;os de tinta. Rodr&iacute;guez pele&oacute; en los tribunales su derecho a seguir toreando e, incluso, declar&oacute; ser un hombre llamado Agust&iacute;n Rodr&iacute;guez. Volvi&oacute; a torear como mujer durante los a&ntilde;os de la Segunda Rep&uacute;blica, siendo ya muy mayor. El caso de La Reverte es particularmente llamativo porque incluye una posici&oacute;n de disidencia de g&eacute;nero poco habitual en la &eacute;poca, pero fue relativamente frecuente la presencia de toreras en las plazas de toros de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El perfil secundario del coso y el car&aacute;cter obrero de la barriada hizo que la plaza fuera alquilada con cierta frecuencia para celebrar becerradas y novilladas recaudatorias para sociedades y sindicatos obreros a principios del XX,. As&iacute; sucedi&oacute; con trabajadores del tranv&iacute;a, peluqueros, zapateros... O con el Centro Republicano del Distrito de Buenavista o el Centro Federal Republicano del Sur de Madrid, seg&uacute;n recoge <em>Shubert</em>.
    </p><p class="article-text">
        Muy del gusto de la &eacute;poca era el toreo c&oacute;mico, una evoluci&oacute;n de las llamadas mojigangas del siglo XIX que congregaba a espectadores de todas las edades. El 9 de junio de 1916 se present&oacute; en Madrid &ndash;y, s&iacute;, fue en Tetu&aacute;n&ndash; el espect&aacute;culo de Carmelo Tusquellas Forc&eacute;n, alias <em>Charlot</em>. Despu&eacute;s de que le propusieran doblar las escenas de toreo de Charles Chaplin en el rodaje franc&eacute;s de la pel&iacute;cula <em>Parodia de Carmen, </em>empez&oacute; a imitar en el ruedo al popular caricato, dando origen al personaje y a todo un g&eacute;nero, el de la charlotada. La plaza de toros fue, adicionalmente, escenario de otros entretenimientos populares como veladas de boxeo o bailes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0a6d672-cf31-45c3-af5a-f3a5028a191f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0a6d672-cf31-45c3-af5a-f3a5028a191f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0a6d672-cf31-45c3-af5a-f3a5028a191f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0a6d672-cf31-45c3-af5a-f3a5028a191f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0a6d672-cf31-45c3-af5a-f3a5028a191f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0a6d672-cf31-45c3-af5a-f3a5028a191f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b0a6d672-cf31-45c3-af5a-f3a5028a191f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carmelo Tusquellas &quot;Charlot&quot; en 1921"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carmelo Tusquellas &quot;Charlot&quot; en 1921                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como suced&iacute;a con los merenderos, la plaza fue tambi&eacute;n un elemento central en la fisonom&iacute;a y la vida diaria de los habitantes del entonces suburbio de Chamart&iacute;n de la Rosa. Alrededor de la plaza se multiplicaba el comercio callejero, de por s&iacute; habitual en los alrededores de Bravo Murillo durante las primeras d&eacute;cadas del siglo XX. El entorno de la plaza fue uno de los elementos m&aacute;s caracter&iacute;sticos y de mayor efervescencia social del extrarradio m&aacute;s all&aacute; de su funci&oacute;n concreta.
    </p><p class="article-text">
        La tauromaquia no ha sido, como pretenden algunos de sus valedores, una manifestaci&oacute;n ancestral y casi inmutable de lo espa&ntilde;ol. Precisamente por ello, porque fue adquiriendo los atributos de los espect&aacute;culos de masas contempor&aacute;neos &ndash;como el deporte o el cine&ndash; sirve para ver en las corridas reflejos de su sociedad. No fueron pocos los intelectuales del siglo XIX que vieron en los toros un atavismo atado al atraso espa&ntilde;ol o una muestra de la frivolidad que nos hab&iacute;a conducido a la decadencia, como Joaqu&iacute;n Costa, C&eacute;sar Gra&ntilde;a, Baroja, Azor&iacute;n, Cecilia B&ouml;hl de Faber o Concepci&oacute;n Arenal. Tambi&eacute;n hubo un movimiento de oposici&oacute;n relacionado con los derechos de los animales encarnado en la Sociedad Protectora de Animales de Madrid, que se cre&oacute; en 1874. Siempre hubo debate social acerca de los toros, partidarios y detractores. De lo que no cabe duda es de que la plaza se convirti&oacute; en uno de los polos de acci&oacute;n de las afueras de Madrid y nos habla de su historia.
    </p><p class="article-text">
        Durante la guerra debi&oacute; tener varios usos, uno de ellos, como polvor&iacute;n, lo que llev&oacute; a que una explosi&oacute;n accidental la destruyera parcialmente. En la inmediata posguerra hubo varios intentos de reconstruir y poner en funcionamiento de nuevo la plaza, pero al contrario de lo que sucedi&oacute; con la plaza de Vista Alegre (Carabanchel), los proyectos quedaron en agua de borrajas y la plaza fue derruida en los a&ntilde;os cincuenta. Hoy, como dec&iacute;amos al principio, una placita y una placa en un lugar poco visible recuerdan con poco &eacute;xito que en pleno Bravo Murillo hubo una vez una plaza de toros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/plaza-desconocida-tetuan-debuto-manolete-torearon-anarquistas-exploto-durante-guerra_1_13028209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 06:49:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f4e29947-d977-446a-8e64-8b790edb47f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="382799" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f4e29947-d977-446a-8e64-8b790edb47f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="382799" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La plaza desconocida de Tetuán donde debutó Manolete, torearon anarquistas y que explotó durante la guerra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f4e29947-d977-446a-8e64-8b790edb47f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós a 466 'palitroques': el Ayuntamiento retirará los postes de la Dehesa de la Villa que levantaron la ira vecinal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/adios-466-palitroques-ayuntamiento-retirara-postes-dehesa-villa-levantaron-ira-vecinal_1_13021913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2459033a-cb32-420c-9b2a-04adf2900f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós a 466 &#039;palitroques&#039;: el Ayuntamiento retirará los postes de la Dehesa de la Villa que levantaron la ira vecinal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La modificación del proyecto incluye desmantelar los troncos “plantados” junto a la calle de los Pirineos y llega después de una decena de concentraciones vecinales, la petición de retirada de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio y de que la Fiscalía denunciara por prevaricación al Ayuntamiento de Madrid por carecer la obra de los permisos necesarios en una zzona protegia como BIC </p><p class="subtitle">La Fiscalía denuncia por prevaricación al Ayuntamiento de Madrid por una obra sin permisos en una zona verde protegida</p></div><p class="article-text">
        Los <em>palitroques</em>, una gran zona de columpios infantiles formadas por 466 troncos, cuyas obras est&aacute;n paradas en la Dehesa de la Villa y que han sido objeto de protesta vecinal, ser&aacute;n retirados por el Ayuntamiento de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n llega despu&eacute;s de que este medio diera a conocer que<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/fiscalia-denuncia-prevaricacion-ayuntamiento-madrid-obra-permisos-zona-verde-protegida_1_12918346.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la Fiscal&iacute;a imput&oacute; a la jefa de contrataci&oacute;n de un posible delito</a> por proponer y adjudicar las obras sin los pertinentes informes de la Comisi&oacute;n de Patrimonio, necesarios por <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/declarada-interes-cultural-dehesa-villa-joya-forestal-patrimonial-plena-capital_1_11898823.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la condici&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural</a> de la Dehesa de la Villa, que le fue concedido en diciembre de 2024.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente atentos al destino de lo <em>palitroques</em> estaban las asociaciones San Nicol&aacute;s Dehesa de la Villa, la coordinadora Salvemos la Dehesa de la Villa, o Madrid o Ciudadan&iacute;a y Patrimonio, entro otros, actores principales de la lucha contra la permanencia del bosque de postes (de metro y medio los m&aacute;s bajos y de cuatro los altos) en el barrio de Valdezarza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4506dd-21db-48c3-a913-47edf2e8d666_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4506dd-21db-48c3-a913-47edf2e8d666_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4506dd-21db-48c3-a913-47edf2e8d666_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4506dd-21db-48c3-a913-47edf2e8d666_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4506dd-21db-48c3-a913-47edf2e8d666_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4506dd-21db-48c3-a913-47edf2e8d666_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ae4506dd-21db-48c3-a913-47edf2e8d666_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gráfico de la infraestructura en los pliegos de la licitación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gráfico de la infraestructura en los pliegos de la licitación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la anterior Comisi&oacute;n de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, que se celebr&oacute; el pasado 16 de febrero, Jos&eacute; Antonio Mart&iacute;nez P&aacute;ramo, titular del &aacute;rea de Zonas Verdes (Partido Popular) calific&oacute; de &ldquo;imprevisto&rdquo; la declaraci&oacute;n BIC de la Dehesa de la Villa, justificando as&iacute; que el proyecto no pasara por la Comisi&oacute;n de Patrimonio. El reconocimiento de la Dehesa de la Villa como BIC se public&oacute; en el Bolet&iacute;n Oficial de la Comunidad de Madrid el 11 de diciembre de 2024 y la adjudicaci&oacute;n del proyecto se produjo dos d&iacute;as despu&eacute;s, si bien es cierto que el expediente se hab&iacute;a iniciado en el mes de agosto de 2024. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute; el titular de Zonas Verdes frente a la comisi&oacute;n, presentaron en diciembre de 2025 el proyecto, ahora s&iacute;, a Patrimonio y ya han obtenido un dictamen favorable pero que obliga a subsanar las deficiencias del anterior. Concretamente, se pidieron tres requerimientos al proyecto: cambiar el caucho de los elementos por color arena, llevar a cabo control arqueol&oacute;gico de los movimientos de tierra y quitar una serie de elementos verticales. Por lo que ha podido saber este medio, a&uacute;n faltan los informes arqueol&oacute;gicos necesarios para poner en marcha el nuevo proyecto.
    </p><p class="article-text">
        En el transcurso de la comisi&oacute;n se habl&oacute; de &ldquo;modificaciones m&iacute;nimas&rdquo;, lo que hizo que no quedara claro si los citados elementos verticales eran los ya afamados <em>palitroques</em>, que suponen la intervenci&oacute;n m&aacute;s grande del proyecto desplegado junto a la calle de los Pirineos. Sin embargo, este medio est&aacute; en condiciones de afirmar que s&iacute; ser&aacute;n retirados, despu&eacute;s de que le fuera comunicado a distintas asociaciones vecinales y representantes de grupos pol&iacute;ticos del entorno en una reuni&oacute;n de la Mesa de Participaci&oacute;n de la Dehesa de la Villa, y de que el propio Ayuntamiento de Madrid lo haya confirmado tambi&eacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>.
    </p><p class="article-text">
        Emilia Mart&iacute;nez Garrido, concejala del Grupo Municipal Socialista, que llev&oacute; una pregunta a la comisi&oacute;n sobre el estado de la cuesti&oacute;n de las obras, se muestra sorprendida en conversaci&oacute;n con este medio de que Mart&iacute;nez P&aacute;ramo &ldquo;minimizara lo sucedido en la Dehesa de la Villa calific&aacute;ndolo de un <em>imprevisto</em> con una obra de m&aacute;s de medio mill&oacute;n de euros en un Bien de Inter&eacute;s Cultural&rdquo;; que calificara los requerimientos de Patrimonio de &ldquo;modificaciones m&iacute;nimas&rdquo; y que, incluso, negara que las obras se encontraran en este momento paradas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las ambig&uuml;edades y afirmaciones del se&ntilde;or Mart&iacute;nez P&aacute;ramo no se corresponden con las diligencias practicadas por la Fiscal&iacute;a Provincial de Madrid ante la denuncia, presentada por la Asociaci&oacute;n Madrid, Ciudadan&iacute;a y Patrimonio, de iniciar esta obra sin los permisos necesarios por ser un Bien de Inter&eacute;s Cultural. Solo hay que leer el Decreto de la Fiscal&iacute;a para confirmar, con documentaci&oacute;n del propio Ayuntamiento de Madrid, que hubo una absoluta omisi&oacute;n de las autorizaciones preceptivas en materia de protecci&oacute;n cultural que adem&aacute;s se consideraban relevantes porque el proyecto del Ayuntamiento no se adecuaba a las necesidades de protecci&oacute;n de un Bien de Inter&eacute;s Cultural. Por eso, ha considerado la Fiscal&iacute;a que los hechos denunciados son constitutivos de un delito de prevaricaci&oacute;n y concluyen con la interposici&oacute;n de una querella&rdquo;, explica la concejala.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la intervenci&oacute;n contendr&aacute; una zona accesible con pavimento de arena y seis elementos de juego infantil. Otra zona de juegos sobre terrizos con columpios. Por &uacute;ltimo, una zona deportiva con elementos de calistenia y banco corrido. Nada ha trascendido sobre la precaria cancha de baloncesto que hab&iacute;a en el &aacute;rea afectada y que, en un principio, se dijo sobrevivir&iacute;a a las obras sin que de momento parezca haber encontrado acomodo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de diez meses de protestas, la recogida de m&aacute;s de un millar de firmas, varias reuniones con la administraci&oacute;n, una decena de concentraciones vecinales, el <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/manteo-vecinal-carnaval-listo-palitroques-polemica-estructura-infantil-dehesa-villa_1_12981307.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manteo del pelele en carnaval</a> y una denuncia, parece que los palitroques desaparecer&aacute;n de la Dehesa de la Villa. Est&aacute; por ver c&oacute;mo resultar&aacute; la configuraci&oacute;n final de la nueva &aacute;rea de juegos infantiles, que necesariamente ser&aacute; radicalmente distinta al proyecto planteado, que descansaba sobre la estructura de madera ahora condenada a desaparecer. Los vecinos, por su parte, pidieron en la reuni&oacute;n de la semana pasada que se les d&eacute; a conocer los detalles del proyecto reformulado y se les ense&ntilde;en los planos. No piensan quitar el ojo de encima a su parque.
    </p><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n de la pol&eacute;mica tuvo su origen en los presupuestos participativos y la <a href="https://decide.madrid.es/presupuestos/presupuestos-participativos-2021/proyecto/18084" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuesta M&aacute;s y mejores columpios en la Dehesa de la Villa</a>, que propon&iacute;a renovar las viejas zonas de columpios, donde hab&iacute;a unos parques infantiles convencionales, algunas estructuras de <em>bicicross</em>, una cancha de baloncesto y mesas en las que a menudo se celebran cumplea&ntilde;os. La licitaci&oacute;n fue llevada a cabo por el &Aacute;rea de Gobierno de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid con un presupuesto de 495.854,59 euros, impuestos no incluidos.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de los troncos al parque, <em>plantados</em> sobre una gran superficie cementada de unos sesenta metros lineales, sorprendi&oacute; al vecindario, que compar&oacute; la infraestructura en ciernes con &ldquo;una c&aacute;rcel&rdquo; o una &ldquo;empalizada&rdquo;. Las protestas que siguieron se basaron, sobre todo, en la agresividad de la intervenci&oacute;n para un entorno declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural. Un tiempo despu&eacute;s, las obras quedaron paradas, pero se impuso el silencio sobre la zona del parque, cuya imagen qued&oacute; congelada en lo que parec&iacute;a una zona catastr&oacute;fica vallada. Por lo que parece, y despu&eacute;s del empe&ntilde;o de vecinos y asociaciones patrimonialistas como<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/madrid-ciudadania-patrimonio-pide-oficialmente-retirada-palitroques-invasivos-dehesa-villa_1_12767247.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Madrid, Ciudadan&iacute;a y Patrimonio</a>, pasaremos a la siguiente pantalla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/adios-466-palitroques-ayuntamiento-retirara-postes-dehesa-villa-levantaron-ira-vecinal_1_13021913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 20:00:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2459033a-cb32-420c-9b2a-04adf2900f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="328307" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2459033a-cb32-420c-9b2a-04adf2900f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="328307" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Adiós a 466 'palitroques': el Ayuntamiento retirará los postes de la Dehesa de la Villa que levantaron la ira vecinal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2459033a-cb32-420c-9b2a-04adf2900f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dehesa de la Villa Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La casa de la foto de Capa en Entrevías será un centro para jóvenes con un guiño al reivindicado museo de la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/casa-foto-capa-entrevias-sera-centro-jovenes-guino-reivindicado-museo-memoria_1_13015952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La casa de la foto de Capa en Entrevías será un centro para jóvenes con un guiño al reivindicado museo de la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El centro, que llevará el nombre de Robert Capa, tendrá 400 metros cuadrados, costará un millón de euros y albergará una programación de talleres y eventos culturales gestionada por la Fundación José María de Llanos. Se conservará una de las viviendas como espacio para contextualizar el edificio en la historia de la ciudad y en la obra de Capa. Las asociaciones memorialistas y vecinales involucradas en su conservación siempre pidieron un museo de primer orden sobre la memoria de los bombardeos y del barrio</p><p class="subtitle">La casa fotografiada por Capa y la parroquia roja de Vallecas serán declaradas Lugar de Memoria Democrática </p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de noviembre se celebr&oacute; en el barrio de Entrev&iacute;as la declaraci&oacute;n del entorno de la casa fotografiada por Robert Capa durante la guerra, en la calle Peironcely 10, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/entrevias-celebra-declaracion-area-peironcely-10-san-carlos-borromeo-lugar-memoria-democratico_1_12743336.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como Lugar de Memoria Democr&aacute;tica</a>. El acto fue un hito que jalonaba un itinerario de reivindicaci&oacute;n de la memoria popular del lugar durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os que sigue en marcha.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento ha anunciado que el edificio de Peironcely 10 albergar&aacute; a partir de 2028 en Centro de Experimentaci&oacute;n Cultural Robert Capa, &ldquo;un espacio pionero de dinamizaci&oacute;n sociocultural dirigido a j&oacute;venes de hasta 18 a&ntilde;os&rdquo;. El nuevo centro para j&oacute;venes, impulsado por el &Aacute;rea de Cultura, Turismo y Deporte, en colaboraci&oacute;n con las &aacute;reas de Vicealcald&iacute;a, Portavoz, Seguridad y Emergencias y de Pol&iacute;ticas Sociales, Familia e Igualdad, tendr&aacute; una superficie de 400 metros cuadrados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03931ad-13a4-4c38-86e5-ec04234bc0ab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03931ad-13a4-4c38-86e5-ec04234bc0ab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03931ad-13a4-4c38-86e5-ec04234bc0ab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03931ad-13a4-4c38-86e5-ec04234bc0ab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03931ad-13a4-4c38-86e5-ec04234bc0ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a03931ad-13a4-4c38-86e5-ec04234bc0ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a03931ad-13a4-4c38-86e5-ec04234bc0ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La casa que fotografió Robert Capa actualmente"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La casa que fotografió Robert Capa actualmente                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n del nuevo recurso recaer&aacute; en la Fundaci&oacute;n Jos&eacute; Mar&iacute;a de Llanos, instituci&oacute;n que lleva el nombre del conocido Padre Llanos y ha trabajado durante d&eacute;cadas con j&oacute;venes de Vallecas, El Pozo y Entrev&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El inmueble conservar&aacute; una de sus viviendas &ndash;en las que hasta hace poco ha habido vecinos&ndash; con el objetivo de contextualizar el edificio y su importancia dentro de la historia de la ciudad y de la obra de Robert Capa y Gerda Taro.&nbsp;Durante a&ntilde;os, las entidades involucradas en su recuperaci&oacute;n han exigido la rehabilitaci&oacute;n del espacio <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-evita-aludir-capa-proyecto-centro-cultural-bombardeos-fotografio_1_11850356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y su conversi&oacute;n en un museo de la memoria</a>. Por lo que sabemos del proyecto, parece que la parte memorialista quedar&aacute; circunscrita a una peque&ntilde;a parte, en la vivienda que se va a conservar. Argumentalmente, sin embargo, el Consistorio se agarra a la ic&oacute;nica fotograf&iacute;a de Capa (d&uacute;o de fot&oacute;grafos formado por Endre Ern&#337; Friedmann y Gerda Taro), remitiendo a los ni&ntilde;os que aparecen en ella durante los bombardeos como protagonistas del centro proyectado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha dado a conocer el Ayuntamiento, la programaci&oacute;n contar&aacute; con distintas l&iacute;neas de trabajo. Por un lado, ser&aacute; un espacio para las artes pl&aacute;sticas y esc&eacute;nicas con distintos talleres. Por otro, se programar&aacute;n actividades en torno a las artes musicales, con clases de composici&oacute;n, interpretaci&oacute;n y producci&oacute;n.&nbsp;Peironcely 10 contar&aacute; tambi&eacute;n con un espacio expositivo, donde se podr&aacute;n desarrollar peque&ntilde;os eventos culturales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque a&uacute;n no se ha terminado de redactar el proyecto de recuperaci&oacute;n del edificio, ha trascendido que la inversi&oacute;n total para la rehabilitaci&oacute;n ser&aacute; de 1.050.000 euros, financiados por el Plan de desarrollo de los distritos del sur y del este de Madrid (SURES), impulsado y coordinado desde el &Aacute;rea de Vicealcald&iacute;a, Portavoz, Seguridad y Emergencias. La previsi&oacute;n incluye una distribuci&oacute;n por anualidades de 17.000 euros en 2025; 75.000 euros, en 2026; 400.000 euros, en 2027, y 558.000 euros, en 2028.
    </p><p class="article-text">
        Peironcely 10 ha sido utilizado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por la Fundacio&#769;n Anastasio de Gracia-FITEL y otras entidades memorialistas o vecinales agrupadas en la Plataforma #SalvaPeironcely10 como bandera de recuperaci&oacute;n de la memoria del lugar a trav&eacute;s de actividades culturales. Adem&aacute;s, se han llevado a cabo distintas <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/excavacion-desenterrar-memoria-madrid-arrasado-guerra-civil-retrato-robert-capa_1_10562388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;as arqueol&oacute;gicas</a> en el entorno que han servido para conocer mejor el d&iacute;a a d&iacute;a del barrio bombardeado y posteriormente habitado por reci&eacute;n llegados a la ciudad durante la posguerra. La puesta en valor ciudadana del entorno ha dado muchos frutos, que, ahora, ven tambi&eacute;n la luz en forma ed nuevo centro cultural juvenil para la barriada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/casa-foto-capa-entrevias-sera-centro-jovenes-guino-reivindicado-museo-memoria_1_13015952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 12:58:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="110311" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="110311" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La casa de la foto de Capa en Entrevías será un centro para jóvenes con un guiño al reivindicado museo de la memoria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05042253-0654-4614-a0c4-089cf7dc48cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Puente de Vallecas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abrir una librería en tu barrio para celebrar 30 años de agitación cultural: 'es como un centro de salud (mental)']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/abrir-libreria-barrio-celebrar-30-anos-agitacion-cultural-centro-salud-mental_1_13009228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b857c7a-235b-4d48-83a0-3ae85e3d77da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abrir una librería en tu barrio para celebrar 30 años de agitación cultural: &#039;es como un centro de salud (mental)&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Felguera ha abierto una librería en Puerta del Ángel. La visitamos y charlamos son Servando Rocha sobre la historia de una editorial que tiene mucho de grupo de agitación, acerca de la gentrificación de Madrid y, también, de sus grandezas</p><p class="subtitle">Servando Rocha intenta salir andando en línea recta de la ciudad en su último libro, una geografía secreta de Madrid</p></div><p class="article-text">
        Celebrar tres d&eacute;cadas de historia abriendo una librer&iacute;a en la calle La&iacute;n Calvo, en el barrio de Puerta del &Aacute;ngel. As&iacute; han empezado el a&ntilde;o en la editorial La Felguera. Nos plantamos all&iacute; y, de camino, nos topamos a Servando Rocha, fact&oacute;tum de la editorial, charlando con un vecino en la calle. Ya en la tienda, nos saluda Beatriz Egea, miembro de La Felguera que gobierna diariamente un espacio luminoso, lleno de libros propios y ajenos. Puestos al capricho. Conversamos brevemente con ella acerca de la librer&iacute;a como posta en el barrio y el atrevimiento de ponerse a vender libros con la que est&aacute; cayendo. &ldquo;Si, es dif&iacute;cil, pero el d&iacute;a que inauguramos la librer&iacute;a abr&iacute;an varias m&aacute;s en Madrid&rdquo;, advierte optimista.
    </p><p class="article-text">
        Al lado del local est&aacute; el viejo mercado de Tirso de Molina, en el que conviven puestos de toda la vida y bares. A su espalda, el edificio que sostiene la placa que recuerda que all&iacute; estuvo la Quinta del Sordo, donde Francisco de Goya pint&oacute; unas pinturas negras que se antojan muy cercanas al esp&iacute;ritu de La Felguera. En el horizonte de la calle contigua se ven, tan lejos y tan cerca, todas las torres y c&uacute;pulas del viejo Madrid. &ldquo;Hay una presi&oacute;n tremenda sobre el barrio&rdquo;, cuenta Servando Rocha refiri&eacute;ndose, entre otras cosas, a los 35 bloques <a href="https://inquilinato.org/el-fondo-buitre-madlyn-compra-35-bloques-en-puerta-del-angel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comprados por el fondo Madlyn en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db15e6e5-5516-4047-8f39-59af53f4b1d6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db15e6e5-5516-4047-8f39-59af53f4b1d6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db15e6e5-5516-4047-8f39-59af53f4b1d6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db15e6e5-5516-4047-8f39-59af53f4b1d6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db15e6e5-5516-4047-8f39-59af53f4b1d6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db15e6e5-5516-4047-8f39-59af53f4b1d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/db15e6e5-5516-4047-8f39-59af53f4b1d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El interior de la librería"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El interior de la librería                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Continuamos la conversaci&oacute;n en una cafeter&iacute;a cercana y vuelve a salir la ciudad. El gran tema. &ldquo;Este barrio ahora mismo es un laboratorio porque alrededor del mercado de Tirso de Molina no hay muchos sitios ad&oacute;nde ir, salvo El Montacargas y alguno m&aacute;s, pero los precios est&aacute;n igual que en La Latina&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Quieren ir con cautela, pasito a pasito &ndash;&ldquo;como siempre hemos hecho con la editorial&rdquo;&ndash;.Por supuesto, Rocha se ha involucrado con el suelo que pisa. En uno de los escaparates de la librer&iacute;a hay una foto del barrio en los a&ntilde;os sesenta. &ldquo;Estuve investigando, donde hoy hay un DIA hab&iacute;a una tahona, en la esquina tocaron los Modern Lovers en el 84&hellip;&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        No son reci&eacute;n llegados, llevan una d&eacute;cada en el barrio, los &uacute;ltimos cinco trabajando en el local que ahora han convertido en librer&iacute;a. &ldquo;Pero siempre que quer&iacute;amos comprar un libro ten&iacute;amos que ir al otro lado del r&iacute;o&rdquo;, explica. &ldquo;Recalcamos mucho que, igual que cuando montas una editorial te das cuenta de que no se mantiene por las novedades, tampoco una librer&iacute;a lo hace por quienes vienen a verte desde el otro lado de Madrid, ni por los turistas, sino por los vecinos y vecinas. Estos d&iacute;as han sido un no parar de gente pasando por la librer&iacute;a; sienten que es algo parecido a un centro de salud (mental)&rdquo;, dice explicando que la tienda de barrio es un modelo de ciudad, &ldquo;porque puedes ir all&iacute; a perder el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos la ventaja de que el pr&oacute;ximo mes publicaremos nuestro libro n&uacute;mero cien y esta es una manera de ofrecer nuestro propio cat&aacute;logo&rdquo;, cuenta. &ldquo;Vienen los comerciales de Penguin o de Random House, nos ofrecen los &uacute;ltimos best Sellers &ndash;Juan del Val o Reverte&ndash; y les tenemos que decir que aqu&iacute; no van a estar nunca. Siempre hemos hecho las cosas de otro modo y esta es la liber&iacute;a que nos hubiera gustado visitar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De grupo de agitaci&oacute;n cultural a narradores del Madrid&nbsp;secreto</h2><p class="article-text">
        Pero no se han plantado en 2026 con una librer&iacute;a de barrio y un centenar de t&iacute;tulos de repente. La Felguera naci&oacute; en el a&ntilde;o 1996 como un fanzine hecho en Tenerife desde la inconsciencia &ndash;&ldquo;hay un libro pendiente que cuente toda esa historia&rdquo;&ndash;. &nbsp;Luego, llegaron una tienda llamada Amor y rabia en Tenerife y un colectivo de trabajadores culturales. &ldquo;Hab&iacute;amos descubierto las vanguardias art&iacute;sticas y a los situacionistas. Nos volvimos locos con ello e hicimos much&iacute;simas acciones en Madrid durante una d&eacute;cada &ndash;algunas legales y otras no tanto, con otros nombres&ndash;&rdquo;, rememora Servando. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/738be20b-33ab-4bce-a3c8-e7f406b7d19c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/738be20b-33ab-4bce-a3c8-e7f406b7d19c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/738be20b-33ab-4bce-a3c8-e7f406b7d19c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/738be20b-33ab-4bce-a3c8-e7f406b7d19c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/738be20b-33ab-4bce-a3c8-e7f406b7d19c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/738be20b-33ab-4bce-a3c8-e7f406b7d19c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/738be20b-33ab-4bce-a3c8-e7f406b7d19c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El barrio desde dentro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El barrio desde dentro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Interrumpe un momento la conversaci&oacute;n para asegurarse de que la grabadora del m&oacute;vil sigue en marcha. &ldquo;Me pas&oacute; al principio del todo en una entrevista a Ferm&iacute;n Muguruza para el fanzine, que no se grab&oacute;&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        En 2010 o 2011 se disolvieron pensando que el modelo estaba agotado, &ldquo;con todo tipo de pomposidad, con comunicados&rdquo;, recuerda. Crearon entonces el Instituto del tiempo, muy vinculado al Grupo Surrealista de Madrid, con el que hicieron charlas y debates durante algunos meses. 
    </p><p class="article-text">
        Estall&oacute; el 15M. &ldquo;Fui abogado de alguno de los primeros detenidos&rdquo;, recuerda. Es por entonces cuando deciden dedicarse exclusivamente a publicar libros. &ldquo;Hoy en d&iacute;a lo hacemos muy bien, pero nos ha costado mucho llegar aqu&iacute;, ten&iacute;as que ver los primeros&rdquo;, advierte divertido. &ldquo;Intentamos abrir puertas&rdquo;, dice con orgullo a modo de resumen del centenar de libros de La Felguera. Siguen, aclara, bebiendo de todo lo aprendido en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os del punk, el <em>do it yourselve</em> o las distribuidoras independientes de m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Llevo de nuevo la conservaci&oacute;n hacia la ciudad y a esta ciudad, Madrid, que es el objeto que mueve esta publicaci&oacute;n. La Felguera est&aacute; muy conectada a ella, a la memoria de los bajos fondos y de los que hasta hace poco no ten&iacute;an voz. &ldquo;Soy un obseso de la pocer&iacute;a, de bajar al lodo&rdquo;, dice hablando de su pasi&oacute;n por descubrir archivos v&iacute;rgenes en bibliotecas y lugares inesperados.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Descubrimos que los libros se pueden contar por medio de paseos nocturnos, derivas, rutas... Presentamos el libro de William Blake en el cementerio ingl&eacute;s, en este mercado que tenemos al lado tambi&eacute;n hemos hecho cosas&hellip;&rdquo;, dice. Justo despu&eacute;s del 15M convirtieron la calle de la Montera en Whitechappel con motivo del primer libro que publicaron a Alan Moore y sus presentaciones fueron creciendo en expectaci&oacute;n hasta que, un d&iacute;a, se encontraron con cuatrocientas personas a las puertas del mercado de la Cebada. Fue con <em>Fuera de la ley</em>, cuya presentaci&oacute;n se convirti&oacute; en una aut&eacute;ntica manifestaci&oacute;n no autorizada. &ldquo;Ahora lo hacemos con invitaciones para que sea sostenible. Nuestra infraestructura se limita a un meg&aacute;fono que casi no se oye&rdquo;, dice y r&iacute;e, r&iacute;e mucho durante toda la entrevista. El secreto del &eacute;xito, parece tenerlo claro, es que &ldquo;si invitas a la gente a jugar, va. pero si lo conviertes en una cosa de eruditos, algo tipo P&eacute;rez Reverte&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos hablando y cuesta elegir entre las frases sugerentes que dice Rocha. &ldquo;Una de las cosas que m&aacute;s placer nos da es contaminar la alta cultura con la baja&rdquo;, por ejemplo. Hablamos de contar Madrid como lugar de intercambio, promiscuo, interclasista&hellip; &ldquo;En las mesas de m&aacute;rmol de las tabernas pasaba. Estaba Valle Incl&aacute;n y coincidi&oacute; con Mateo Morral un par de d&iacute;as antes del atentado&rdquo;, apunta a modo de ejemplo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Madrid es un lugar cada vez m&aacute;s hostil, pero, por otro lado, tenemos que disfrutarlo. Hay que luchar contra la gentrificaci&oacute;n. Va a pasar, es una derrota, pero &iquest;merece la pena librar esa lucha a pesar de ello? S&iacute;&rdquo;.  Y se acuerda de Lavapi&eacute;s. &ldquo;Es terrible la expulsi&oacute;n que est&aacute; sucediendo all&iacute; pero su grandeza es sentarte cualquier d&iacute;a en la plaza por la noche y ver la Babilionia esa brutal. En la izquierda nos perdemos las grandezas que pasan delante de nuestros ojos, y Madrid es un caos maravilloso&rdquo;, dice. No lo comentamos pero, a prop&oacute;sito de Lavapi&eacute;s, le recuerdo en 2024 participando vestido de cura en una jornada contra la expulsi&oacute;n de los vecinos de un bloque en lucha <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/vecinos-tribulete-visten-luto-sabado-protestar-rodeados-musica-funeral-viviendas_1_11892336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la calle Tribulete</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Madrid es un sitio cutre, mira la Puerta del Sol&hellip;el odio que le ten&iacute;a Gim&eacute;nez Caballero, con lo de <em>Madrid siete veces maldita</em>, para desgre&ntilde;adas, de gambas pisoteadas&hellip;pero es que sigue siendo un poco as&iacute; si vas por la tarde noche&hellip;&iexcl;Y es el centro de la ciudad!&rdquo;. Convenimos en que es parte de su atractivo y nos conjuramos, medio en broma, para tratar de pasar por encima de las energ&iacute;as negativas del Madrid de Ayuso sin dejar de combatirlas. &ldquo;Y, de pronto, pasan cosas, como en el 15M. Y es en la Puerta del Sol, que es donde llevan pasando desde hace siglos. Madrid tiene esa tensi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Terminamos la charla caminando hacia el metro. Servando saluda al cartero. Me cuenta que en unos meses van a sacar la historia de la revista Interviu escrita por el periodista con Alberto Gayo; tambi&eacute;n publicar&aacute;n pronto <em>Divino resplandor</em>, sobre los salones esot&eacute;ricos en el Par&iacute;s del XIX. Dejamos atr&aacute;s la librer&iacute;a, que juega a ser la sede de una sociedad secreta cuyos adeptos, parad&oacute;jicamente, son cada vez m&aacute;s y m&aacute;s visibles.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/abrir-libreria-barrio-celebrar-30-anos-agitacion-cultural-centro-salud-mental_1_13009228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 11:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b857c7a-235b-4d48-83a0-3ae85e3d77da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="266405" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b857c7a-235b-4d48-83a0-3ae85e3d77da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="266405" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Abrir una librería en tu barrio para celebrar 30 años de agitación cultural: 'es como un centro de salud (mental)']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b857c7a-235b-4d48-83a0-3ae85e3d77da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Latina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo Espacio Bellas Vistas funciona a toda máquina tras marcharse del anterior local por la compra de un fondo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/nuevo-espacio-bellas-vistas-funciona-maquina-marcharse-anterior-local-compra-fondo_1_12979575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79583b75-d399-48e8-b5b7-c1da5b37097f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nuevo Espacio Bellas Vistas funciona a toda máquina tras marcharse del anterior local por la compra de un fondo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo local está en la calle Adrián Pulido, a diez minutos del anterior. Ya están funcionando todos los colectivos y actividades a los que da cabida el proyecto</p><p class="subtitle">La escuela de adultos que resiste 51 años en el Barrio del Pilar con voluntariado, autogestión y autonomía política</p></div><p class="article-text">
        El n&uacute;mero 8 de la calle de Adri&aacute;n Pulido es un ciempi&eacute;s desperez&aacute;ndose. Sus extremidades son las de las decenas de personas que dan vida al <a href="https://www.instagram.com/espaciobellasvistas" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Espacio Bellas Vistas</a>, el centro vecinal autogestionado del barrio cuyas patitas echan a andar de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Tuvieron que marcharse de la ubicaci&oacute;n en la que nacieron, en el 22 de la calle de Almansa, despu&eacute;s de que un fondo inmobiliario <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/no-compra-edificio-peligrar-supervivencia-espacio-vecinal-barrio-bellas-vistas_1_12668306.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comprara el edificio</a> y los presionara para que se fueran antes de espirara el contrato (el pr&oacute;ximo mes de mayo).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cb8ded-29db-436a-990b-383af0c5345f_3-4-aspect-ratio_50p_1136238.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cb8ded-29db-436a-990b-383af0c5345f_3-4-aspect-ratio_50p_1136238.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cb8ded-29db-436a-990b-383af0c5345f_3-4-aspect-ratio_75p_1136238.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cb8ded-29db-436a-990b-383af0c5345f_3-4-aspect-ratio_75p_1136238.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cb8ded-29db-436a-990b-383af0c5345f_3-4-aspect-ratio_default_1136238.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cb8ded-29db-436a-990b-383af0c5345f_3-4-aspect-ratio_default_1136238.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38cb8ded-29db-436a-990b-383af0c5345f_3-4-aspect-ratio_default_1136238.jpg"
                    alt="Inauguración del nuevo Espacio Bellas Vistas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Inauguración del nuevo Espacio Bellas Vistas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No fue sencillo encontrar un espacio adecuado en el barrio. La subida de precios y la escasez ocasionada por la conversi&oacute;n de locales comerciales en viviendas tur&iacute;sticas fueron un aut&eacute;ntico quebradero de cabeza para la comisi&oacute;n encargada de encontrar acomodo para el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Espacio Bellas Vistas est&aacute; en una calle peque&ntilde;a, a medio camino de las &aacute;reas m&aacute;s populosas de la Plaza del Poeta Leopoldo de Luis y la calle de Jer&oacute;nima Llorente. En un peque&ntilde;o edificio de un piso cuyo bajo es una nave en la que, en una de sus &uacute;ltimas encarnaciones, hubo un espacio art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Arribaron all&iacute; a finales del a&ntilde;o pasado <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/espacio-bellas-vistas-muda-fiesta-despues-compra-parte-grupo-inmobiliario-anterior-local_1_12796156.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en procesi&oacute;n</a> &ndash;laica&ndash; y actitud festiva, escenificando la mudanza, la despedida del local de Almansa y la bienvenida a la nueva etapa &ndash;mismas vecinas, nuevos muros&ndash; del Espacio Bellas Vistas.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n falta un letrero que se convierta en bander&iacute;n de enganche sobre el gran port&oacute;n de formas geom&eacute;tricas del nuevo local. Como lo fueron desde 2020 las puertas amarillas de su anterior casa. Est&aacute;n en ello.
    </p><p class="article-text">
        Su espacio di&aacute;fano, rectangular, se antoja id&oacute;neo para actos con p&uacute;blico. En la parte de detr&aacute;s, una estancia m&aacute;s peque&ntilde;a servir&aacute; para reuniones m&aacute;s &iacute;ntimas, labores de cocina y el Biblioespacio (la biblioteca y espacio para los m&aacute;s peque&ntilde;os). Una antigua c&aacute;mara acorazada es, actualmente, el lugar de almacenamiento de la Despena Solidaria. Hay menos espacio que antes, son conscientes; han perdido visibilidad. Lo saben. Y pagan m&aacute;s. Sin embargo, poder continuar es ya una victoria y el local tiene muchas posibilidades, suficientes para seguir siendo lo que eran.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 24 de enero hicieron una fiesta de presentaci&oacute;n y el domingo pasado, mientras los fieles de la iglesia evang&eacute;lica contigua atend&iacute;an al culto, tuvo lugar un evento organizado por la Asamblea de la Juventud Trabajadora de Tetu&aacute;n. Versaba sobre las amenazas que se ciernen sobre los espacios comunitarios del distrito. Se escuch&oacute; la voz del propio Espacio Bellas Vistas y de la Huerta de Tetu&aacute;n, cuya supervivencia marc&oacute; diferentes <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/hinojos-desalojo-tetuan-aprueba-huerta-tetuan-quede-no-haya-obras-solar_1_12678030.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luchas vecinales</a> el a&ntilde;o pasado. Se vio un fragmento de la obra<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/no-queda-proyecto-artistico-reivindica-tetuan-barrios-evitar-desaparezcan_1_12052307.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ya no quea nada de todo esto</a> (inspirada en Tetu&aacute;n) y se hizo barrio, como de costumbre.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ya est&aacute;n todos: el grupo de apoyo escolar, Invisibles de Tetu&aacute;n, Tejiendo Bellas Vistas, Baile urbano, la Despensa solidaria, Danza del vientre, el asesoramiento del Sindicato de Vivienda de Tetu&aacute;n, o el de Derecho a morir dignamente, entre otros grupos que pertenecen a la comunidad del Espacio Bellas Vistas. El pr&oacute;ximo fin de semana estrenan una nueva actividad: truque vecinal.
    </p><p class="article-text">
        Quedan flecos pendientes, y no peque&ntilde;os, como el huerto de la calle de Tenerife, que regaban echando una manga desde el local, al que ahora tienen que buscar soluci&oacute;n de cara a los d&iacute;as secos. Pero est&aacute;n en marcha y abiertos al barrio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/nuevo-espacio-bellas-vistas-funciona-maquina-marcharse-anterior-local-compra-fondo_1_12979575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 19:00:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/79583b75-d399-48e8-b5b7-c1da5b37097f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="285855" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/79583b75-d399-48e8-b5b7-c1da5b37097f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="285855" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El nuevo Espacio Bellas Vistas funciona a toda máquina tras marcharse del anterior local por la compra de un fondo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/79583b75-d399-48e8-b5b7-c1da5b37097f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
