Asociaciones de Tetuán cuentan solares para explicar al Ayuntamiento de Madrid que no hay sitio para construir más
La inclusión de Tetuán entre los distritos mencionados en el avance del Plan Estratégico Municipal de Madrid (PEM) como candidatos a ser objeto de “intensificación urbana” y “redensificación” no ha caído bien entre su tejido social. El PEM es el instrumento urbanístico con el que el Ayuntamiento quiere sustituir el Plan General de Ordenación Urbana (PGOUM) de 1997, el documento rector de todas las actuaciones urbanísticas de la ciudad. Algo así como un marco para las decisiones por venir en materia urbanística para los próximos años.
El plan, entre otras cosas, establece una serie de áreas prioritarias en las que hacer crecer el parque de viviendas. Junto a zonas que uno esperaría en este apartado –como los nuevos desarrollos del Este o Madrid Nuevo Norte– aparecen también otras de ciudad consolidada como Usera, Moratalaz o Tetuán.
La Asociación Vecinal Cuatro Caminos-Tetuán, la Asociación Vecinal Ventilla Almenara, Espacio Bellas Vistas y la Asociación de Viandantes A Pie dieron a conocer el pasado mes de febrero un texto titulado Contra el atropello de la ‘redensificación e intensificación urbana’ de Tetuán en el Plan Estratégico Municipal, que denunciaba el error que suponía incluir Tetuán –un distrito densamente poblado–en un horizonte de ampliación del suelo residencial.
A esta carta siguió la petición de una reunión con la Oficina del PEM que se produjo la semana pasada, con una celeridad que alaban las asociaciones de Tetuán representadas en la misma (la Asociación Vecinal Cuatro Caminos-Tetuán, Espacio Bellas Vistas, Espacios Comunes-Lorenzana y la Mesa de Urbanismo y Medioambiente del Consejo de Proximidad de Tetuán).
Según explican desde la Asociación Vecinal Cuatro Caminos-Tetuán, en la Oficina del Plan “admitieron que Tetuán no cumple ninguno de sus propios justificantes teóricos para entrar en la estrategia de redensificación, con una excepción. Trataron de defender que, según ellos, sí lo justificaría la abundancia de solares vacíos”.
Según explican quienes estuvieron presentes en la cita, desde la oficina proyectaron un plano con los solares vacantes del distrito. “Pero les hicimos ver que el plano que manejan no estaba actualizado ya que por lo menos la mitad de los puntos de colores están ya construidos, en construcción o bien planificados (Paseo de la Dirección o PERI Tiziano-Dulcinea)”, explican.
Los vecinos fueron con los deberes hechos a la reunión y aportaron datos actualizados de la fotografía actual del distrito en la que “el número de solares vacíos no representa ni el 1% del total de la superficie de esos barrios”, según los representantes de las asociaciones vecinales.
Aunque el documento es un marco para el posterior diseño de políticas urbanas, según explican los vecinos, la inclusión de Tetuán en el documento de forma explícita abre la puerta al incremento de alturas y edificabilidades en un distrito que, aducen, ya es soporta niveles altísimos de densidad urbana y carece de espacios verdes y abiertos. “Explicaron que una posibilidad sería aumentar, en los casos que se pudiera, una o dos plantas las actuales viviendas con el fin de generar plusvalías y emplearlo en zonas verdes o dotacionales”, dicen desde la Asociación Vecinal Cuatro Caminos-Tetuán.
Los vecinos se han pateado los barrios de Bellas Vistas y Berruguete y se han peleado con los datos del catastro para demostrar que la presencia de solares no es significativa. Que no faltan habitaciones sino espacios abiertos.
En Bellas Vistas solamente han contabilizado siete solares, 1.795 metros cuadrados que no suman nada más que un 0,25% de la superficie total del barrio. En Berruguete, la realidad es similar. Han contabilizado nueve solares, 4.546 metros cuadrados que suponen un 0,75% del total edificado en la barriada.
Pero no se han quedado ahí. Han calculado también la superficie dedicada a zonas verdes y plazas, que en Bellas Vistas alcanza solamente un 1,76% de superficie (el índice de árboles por cada 100 habitantes es de 3,51 cuando la media se la ciudad es de 15). En Berruguete, la disponibilidad de espacios abiertos es dramática y alcanza un exiguo 0,54% de la superficie total del distrito. “El índice de árboles por cada 100 habitantes es de un ridículo 1,86. No existen prácticamente árboles en las calles interiores del barrio”, explican.
La ausencia de espacio para construir en Berruguete se ejemplifica bien en el caso del centro de salud que ha de sustituir al de Villaamil, que está en un local alquilado que no reúne las condiciones necesarias y cuyos cierres parciales supusieron una importante oleada de movilizaciones vecinales en el barrio hace unos años. Después de que la propia administración admitiera la dificultad para encontrar una ubicación para el nuevo centro de salud, acabó por decantarse por un solar cuya adecuación se ha debatido durante décadas por las dudas sobre su tamaño, el de la interesección entre las calles de Nuestra Señora del Carmen y Hierbabuena. Lo paradójico del caso es que la construcción enclaustrada entre edificios de la nueva dotación dará al traste con una de las pocas plazas de Berruguete.
“En Valdeacederas la realidad debe ser parecida. Por ejemplo, se habla del ámbito del Paseo de la Dirección cuyo planeamiento ya está hecho y en marcha”. Lo cierto es que el barrio de Valdeacederas es el que está sufriendo un cambio más profundo y rápido de todo el distrito de Tetuán. Los solares aparecen y desaparecen a gran velocidad. El cielo de Valdeacederas es, ahora mismo, un mar de plumas de grúa.
Parte de la densidad urbana de los distritos del lado oeste de Tetuán se explica por una red viaria de calles estrechas nacida de una planificación improvisada, en la que los edificios se han ido sustituyendo por otros de mayor altura sin que el espacio de las calles variara. El mismo origen que explica, en ausencia de calles peatonales, la estrechez de las aceras o la ausencia de arbolado urbano; o que las pocas plazas y zonas verdes existentes hayan tenido que planificarse a posteriori, aprovechando derribos y esponjamientos en el caserío. En este contexto urbano, la idea de meter más personas en unos barrios cuyas densidades se encuentran entre las mayores de la ciudad resulta extraña. Los vecinos sugieren que sería interesante que la administración adquiriera espacios para abrirlos a los vecinos ahítos de zonas verdes en lugar de incrementar el parque de habitaciones del distrito.
El próximo 28 de marzo una manifestación, convocada por el Sindicato de Inquilinos de Tetuán partirá de la Plaza de Castilla. El bloque vecinal de Tetuán consensuó un lema con las distintas asociaciones y colectivos del distrito que participarán en la manifestación. Se decantaron por “Tetuán no es un solar” para la pancarta que los representará en una manifestación de vocación metropolitana cuyo leiv motiv es “Contra el negocio de la vivienda y sus matones: organización de clase”. Parecen querer decir que el barrio no se construye desde cero, parte de una realidad muy concreta y un vecindario que está reclamando otras cosas.
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