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    <title><![CDATA[elDiario.es - Libros]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Libros]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lo que aprendimos sobre el fuego no nos preparó para las llamas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/aprendimos-fuego-no-preparo-llamas_1_13419763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0529c58-8e11-4186-82f5-1590f69d56fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que aprendimos sobre el fuego no nos preparó para las llamas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La literatura y el cine llevan tiempo brindándonos ejemplos de lo que generan los incendios, reflejando también como son capaces de fascinarnos y aterrorizarnos a la vez</p><p class="subtitle">Cuando unos pendientes para lucir en una alfombra roja esconden un expolio
</p></div><p class="article-text">
        Oliver llora frente a la chimenea del sal&oacute;n de su casa. Su mirada est&aacute; a la vez perdida y concentrada. Las llamas parecen ser el &uacute;nico consuelo para su coraz&oacute;n roto. Su gran amor, Elio, acaba de contarle por tel&eacute;fono que se va a casar. Est&aacute; devastado, derrotado, triste. En ese momento solo le sale vincularse, comunicarse, con el fuego. Solo escucha su crepitar, como si este le abrazara. El &uacute;nico capaz de representar lo destrozado que se siente por dentro, pose&iacute;do por una pena en combusti&oacute;n, hecho cenizas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; concluye una de las pel&iacute;culas m&aacute;s hermosas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/call-your-name-amor-gay-necesaria_1_2825649.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Call Me By Your Name</em></a>, de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/luca-guadagnino-cineasta-politicas-identitarias-son-modas-consumo-interesa-deseo_1_9741605.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luca Guadagnino</a>. No es la &uacute;nica en la que el fuego, una chimenea, una hoguera o un incendio aparecen como un personaje m&aacute;s. Como s&iacute;mbolo, poder, met&aacute;fora, como una imponente realidad que genera fascinaci&oacute;n y terror al mismo tiempo, que arrasa y atrapa, que lo puede todo. Como los incendios que cada verano &ndash;incluido por supuesto este&ndash; destruyen, obligan a personas a desplazarse, se cobra vidas, genera despliegues de bomberos, pone todo en riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        Una <em>historia</em> que se repite anualmente, y que sin embargo, cuando llega el invierno y bajan las temperaturas, se cierra. Como un libro, como una pel&iacute;cula, como una puerta. Pero no. Siempre vuelven.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Timothée Chalamet, iluminado por las llamas en &#039;Call Me by Your Name&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la literatura, tanto en ficci&oacute;n como ensayo, hay ejemplos que han ido dejando por escrito las causas de los incendios, reflexiones sobre las consecuencias, que lo han usado como elemento narrativo, que han dejado patente c&oacute;mo es la labor de los equipos que se encargan de mitigarlos, que han ido m&aacute;s all&aacute; para explicar que debemos cambiar nuestra relaci&oacute;n con ellos, porque &ldquo;han llegado para quedarse&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute; nos sigue sorprendiendo, nos volvemos a sentir indefensos, temerosos e hipnotizados ante las llamas. Como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oliver-laxe-sumerge-cannes-rave-politica-e-hipnotica-sirat-identifico-gesto-salvaje-raveros_1_12303932.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oliver Laxe</a> mostr&oacute; en su pel&iacute;cula <em>O que arde</em> en 2019, con la historia de Amador, un pir&oacute;mano que regresaba a casa tras haber cumplido una condena por provocar un incendio.
    </p><p class="article-text">
        Quien explica que estas cat&aacute;strofes van a seguir siendo algo &ldquo;cotidiano&rdquo; es V&iacute;ctor S&aacute;enz-Diez, que tras trabajar m&aacute;s de diez a&ntilde;os como bombero forestal, decidi&oacute; lanzar una colecci&oacute;n dentro de su editorial Pepitas de Calabaza, dedicada a esta tem&aacute;tica. Habl&aacute;ndolo con un compa&ntilde;ero, llegaron a la conclusi&oacute;n de que en Estados Unidos hab&iacute;a m&aacute;s literatura y ensayos al respecto, pero que faltaba contenido en castellano.
    </p><p class="article-text">
        Su primera aportaci&oacute;n fue la traducci&oacute;n de <em>La monta&ntilde;a en llamas</em>, de Norman Maclean, la narraci&oacute;n del peor desastre en la historia del Servicio Forestal de EEUU, cuando en 1949, una cuadrilla de paracaidistas, los <em>smokejumpers</em>, se lanz&oacute; sobre un incendio forestal en Montana. Dos horas despu&eacute;s, todos menos tres hab&iacute;an muerto o sufrido quemaduras mortales debido a un <em>blowup</em> que arras&oacute; todo lo que encontraron a su paso. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b9f446f7-2b18-45ad-b73d-f2170d01d21f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Siguieron con <em>Hermano fuego</em>, testimonio en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/bombero-escribio-carta-viral-fuego-arrasa-paisaje-infancia-luchamos-no-hemos-visto_1_13412219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera persona</a> del bombero forestal <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/bomberos-parche-no-solucion_128_10140993.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ra&uacute;l Vicente</a>; y <em>Viaje a las mujeres de fuego</em>, en el que la periodista Franca Velasco recopil&oacute; sus reportajes sobre las mujeres que trabajan en los dispositivos forestales. Tambi&eacute;n lanzaron el manual <em>OACEL</em>, sobre el protocolo que se emplea para combatir los incendios. En septiembre ver&aacute; la luz un nuevo volumen del investigador Stephen J. Pyne, <em>El Piroceno, </em>que propone un enfoque centrado en el fuego para entender c&oacute;mo el ser humano sigue modelando la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Para el editor era importante publicar libros que fueran de inter&eacute;s tanto para quienes trabajan en los dispositivos como los que no, y para paliar &ldquo;la falta de concienciaci&oacute;n&rdquo; y desinformaci&oacute;n: &ldquo;Intentamos dar puntos de vista reales contra los bulos que hay en redes, y esta sensaci&oacute;n de que todo el mundo opina&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Lo que subyace a los incendios</h2><p class="article-text">
        Al investigador y cineasta Alejandro Pedregal le llam&oacute; la atenci&oacute;n la pr&aacute;ctica simultaneidad con la que se produjeron los incendios de Pedr&oacute;g&atilde;o Grande en Portugal, la Galer&iacute;a Nicolini de Lima (Per&uacute;) y la torre Grenfell en Londres en 2017. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Asistimos a incendios cada vez m&aacute;s devastadores y tendemos a interpretarlos como fen&oacute;menos aislados, casi naturales o accidentales&rdquo;, explica a elDiario.es sobre lo que fue descubriendo a medida que fue ahondando en este tema, al ser cada vez m&aacute;s evidente que detr&aacute;s de las llamas hab&iacute;a &ldquo;procesos hist&oacute;ricos mucho m&aacute;s profundos&rdquo;. En concreto, la mercantilizaci&oacute;n de la naturaleza, la reorganizaci&oacute;n del territorio seg&uacute;n criterios de rentabilidad, la fractura entre campo y ciudad y las desigualdades que determinan qui&eacute;n est&aacute; m&aacute;s expuesto al desastre.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1c7eb63e-f56c-4ff4-bb14-14fd72123c6f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El resultado de sus indagaciones lo plasm&oacute; en <em>Incendios: Una cr&iacute;tica ecosocial del capitalismo inflamable</em> (Verso Libros). Para Alejandro Pedregal, el fuego le permit&iacute;a alumbrar la forma en la que el capitalismo reorganiza continuamente la sociedad y la naturaleza &ldquo;al servicio de la producci&oacute;n y acumulaci&oacute;n del capital, hasta volverlas estructuralmente inflamables&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El investigador expuso en su texto que cuando se producen cat&aacute;strofes como los incendios, se habla mucho sobre ellos, y cuestiones como &ldquo;el abandono del territorio rural, el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, que considera muy relevantes; pero lamenta que se acabe pasando por alto la &ldquo;organizaci&oacute;n econ&oacute;mica, ecol&oacute;gica y pol&iacute;tica&rdquo; de las sociedades, &ldquo;m&aacute;s a&uacute;n cuando las brasas se apagan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodista Juan Navarro, autor de <em>Los rescoldos de la Culebra</em> (Libros del K.O.) responde al tel&eacute;fono en mitad de la cobertura de los <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sociedad/incendio-avila-supera-noche-tranquila-centra-vigilancia-columnas-humo-valle-iruelas_1_13416926.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendios de &Aacute;vila</a>, en un par&oacute;n para refrescarse. En su caso escribi&oacute; el libro tras su experiencia informando sobre los incendios que arrasaron Zamora en el verano de 2022. Fue la manera de poder reflejar que detr&aacute;s de los d&iacute;as de horror generados por las llamas, &ldquo;hay un componente de cambio clim&aacute;tico y de despoblaci&oacute;n&rdquo; sobre el que consideraba importante hablar.
    </p><p class="article-text">
        Para el periodista es relevante que a trav&eacute;s de unas p&aacute;ginas se puedan &ldquo;despertar emociones, y que alguien que sea de A Coru&ntilde;a o Alicante, que le pueda ser indiferente un fuego en concreto, diga 'qu&eacute; drama m&aacute;s grande'&rdquo;. Y poder as&iacute; acercar la realidad con la que se convive en zonas que &ldquo;tan fuera del circuito medi&aacute;tico, muchas veces abandonadas, sobre las que a nadie le importa qui&eacute;n se est&aacute; quemando, si no hay ovejas, internet o consultorios m&eacute;dicos, o se bajen frecuencias de los trenes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La fascinaci&oacute;n por el fuego</h2><p class="article-text">
        La escritora Marian Peyr&oacute; decidi&oacute; acercarse a las llamas desde la ficci&oacute;n, en su novela <em>Los incendios</em> (Alianza), en la que abord&oacute; tanto los reales como los que asolan a los personajes principales. Su libro sigue a Cristina, una chica que vuelve al pueblo donde va todos los veranos, pero esta vez de forma distinta, ya que ha dado el paso de la infancia a la adolescencia, y quiere enamorarse. &ldquo;Se cruza con alguien y se desatan muchas pasiones y fuego en ella&rdquo;, comenta la autora. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6824d023-125d-4e51-a3d2-faf6916dded1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;a que el lector sintiera que todo pod&iacute;a prender, que no era algo que fuera a extinguirse por s&iacute; solo&rdquo;, a&ntilde;ade sobre c&oacute;mo el fuego se convirti&oacute; en un elemento perfecto para generar tensi&oacute;n, tanto desde la que se vive en el pueblo que teme cada ma&ntilde;ana que el incendio haya llegado a su localidad; como el que los habitantes experimentan en sus carnes por sus experiencias personales. 
    </p><p class="article-text">
        Peyr&oacute; recuerda que la conexi&oacute;n del ser humano con las llamas se remonta a los inicios de nuestra especie. &ldquo;Crear fuego, hacerlo intencionadamente y controlarlo hizo evolucionar a la humanidad. Los hombres que lo hicieron habr&iacute;an visto esos fen&oacute;menos naturales, ver caer un rayo y que a consecuencia de &eacute;l se produjera un incendio&rdquo;, une con lo que en las &uacute;ltimas semanas ha ocurrido con los incendios en Espa&ntilde;a: &ldquo;La situaci&oacute;n de medirse con algo tan salvaje y poderoso es lo que nos fascina y aterroriza a la vez&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El investigador Alejandro Pedregal recuerda tambi&eacute;n que la atracci&oacute;n del fuego nos acompa&ntilde;a desde nuestro origen. &ldquo;Gracias a &eacute;l cocinamos, transformamos materiales, organizamos el espacio y desarrollamos formas de vida comunitaria. En muchas culturas ha simbolizado el alumbramiento del conocimiento secular que debe conducir a la emancipaci&oacute;n, a la liberaci&oacute;n de creencias y supersticiones&rdquo;, describe. Tambi&eacute;n apunta que el fuego ocupa un lugar &ldquo;muy particular&rdquo; dentro del imaginario cultural: &ldquo;Produce miedo porque puede representar la destrucci&oacute;n que subyace a la p&eacute;rdida de control, que al mismo tiempo ejerce una enorme fascinaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                John Travolta, bombero héroe en la película &#039;Brigada 49&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En esta fascinaci&oacute;n no solo opera el fuego en s&iacute;. El editor V&iacute;ctor S&aacute;enz-Diez valora que bebe mucho de la cultura norteamericana, que muestra a los bomberos &ldquo;como h&eacute;roes, como si luchar contra el fuego fuera una guerra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, Hollywood ha hecho bien de negocio de ello, con pel&iacute;culas como <em>El coloso en llamas</em> (John Guillermin, 1974), <em>Brigada 49</em> (Jay Russell, 2004), <em>Jugando con fuego</em> (Andy Fickman, 2019), <em>Dos en el cielo</em> (Victor Fleming, 1943), <em>Aquellos que desean mi muerte</em> (Taylor Sheridan, 2021), <em>H&eacute;roes en el infierno</em> (Joseph Kosinski, 2017) y <em>World Trade Center</em> (2006).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta idea se tiene que quitar un poco de la cabeza, y tender m&aacute;s a una cultura que conviva con el fuego e incendios, porque contra ambos no se puede hacer mucho m&aacute;s de lo que se est&aacute; haciendo&rdquo;, valora el editor que trabaj&oacute; como bombero forestal, &ldquo;hay que generar medidas estructurales y de gesti&oacute;n, m&aacute;s que de lucha contra los incendios&rdquo;. Y quiz&aacute;s as&iacute;, aupados por los relatos, ya sean escritos o proyectados, preparanos para las llamas, o a que no tengamos que enfrentarnos a ellas m&aacute;s que desde la ficci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/aprendimos-fuego-no-preparo-llamas_1_13419763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que aprendimos sobre el fuego no nos preparó para las llamas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Bomberos forestales,Literatura,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Álvaro Pombo: "Espero con diversión las revelaciones estrambóticas y terribles que se publicarán en mi biografía"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/alvaro-pombo-espero-diversion-revelaciones-estramboticas-terribles-publicaran-biografia_1_13414016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbc90c11-1412-4fe1-9aa1-3fc3ca4816b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148366.jpg" width="3447" height="1939" alt="Álvaro Pombo: &quot;Espero con diversión las revelaciones estrambóticas y terribles que se publicarán en mi biografía&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de cumplir 87 años y lleva un potente ritmo de publicación de sus 'Cuentos autobiográficos', aparecidos tras recibir el premio Cervantes en 2024: "Yo quiero todos los premios, incluido el del Ventorrillo de Abajo"</p><p class="subtitle">Una prestigiosa traductora de Homero ataca 'La Odisea' de Nolan: “Me avergonzaría haber escrito algo de eso”
</p></div><p class="article-text">
        Aunque ya ha cumplido los 87 a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alvaro-pombo-ganar-nobel-literatura-espanol-cervantes-pringado-genial_1_11815726.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;lvaro Pombo</a> a&uacute;n tiene mucho por decir, tanto en persona como a trav&eacute;s de sus textos. Con una obra dilatada, que le mereci&oacute; el ingreso en la Real Academia Espa&ntilde;ola en el a&ntilde;o 2004 y el Premio Cervantes en el 2024, el &uacute;ltimo de una lista que incluye los galardones m&aacute;s importantes del pa&iacute;s, no tiene previsto abandonar su profesi&oacute;n. Hace apenas unos meses, public&oacute; el segundo volumen de sus <em>Cuentos autobiogr&aacute;ficos</em> (Anagrama) y el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o saldr&aacute; una biograf&iacute;a que el escritor y amigo Mario Crespo ha elaborado sobre su persona en colaboraci&oacute;n estrecha con el protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, Crespo ha sido el responsable de que esta entrevista haya sido posible. Debido a la distancia y al delicado estado de salud de Pombo, su colaborador le ley&oacute; las preguntas remitidas por elDiario.es y el escritor respondi&oacute; en voz alta, a su ritmo, en su casa. Est&aacute; acostumbrado a dictar sus textos, algo que se aprecia en la grabaci&oacute;n, as&iacute; como la ilustraci&oacute;n y ligera socarroner&iacute;a que le caracteriza. Genio y figura, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de ganar el Cervantes declar&oacute; que &ldquo;el dinero escapa de m&iacute;&rdquo;. &iquest;En qu&eacute; se ha gastado hasta ahora los 125.000 euros del galard&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No pienso contestar esa pregunta indiscreta. Pero los dineros de los premios son un poco, para todos nosotros, los dineros del sacrist&aacute;n que cantando vienen y cantando se van. Eres como un chaval que ha sacado buenas notas y luego pierde un mes entero disfrut&aacute;ndolo. Con los dineros de los premios pasa un poco eso mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tiene 87 a&ntilde;os y no se ha jubilado ni parece que tenga intenci&oacute;n de hacerlo. &iquest;C&oacute;mo es que sigue teniendo ganas de trabajar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, suerte que tengo, como es natural, muchos achaques reum&aacute;ticos e intestinales, pero tengo muy buenas constantes vitales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Álvaro Pombo                            </span>
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        <strong>Ha ganado casi todos los premios literarios que se pueden ganar en Espa&ntilde;a, incluido el Cervantes. &iquest;Se da por satisfecho en cuesti&oacute;n de reconocimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo en esto repito siempre lo que dec&iacute;a Camilo Jos&eacute;, yo quiero todos los premios, incluido el del Ventorrillo de Abajo. &iquest;Por qu&eacute;? Porque puestos a ganar o perder premios uno los quiere todos, pero si no los gana pues no le pasa nada. En realidad, los premios se me han acumulado estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. A los viejos nos sientan bien los premios y las medallas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hidrogenesse-felicita-87-cumpleanos-alvaro-pombo-nueva-cancion-dije_1_13325228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>d&uacute;o Hidrogenesse</strong></a><strong> le est&aacute; poniendo m&uacute;sica a alguno de sus poemas. &iquest;Qu&eacute; le parece el resultado? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una [de las canciones] es muy bonita, la otra es m&aacute;s moderna. A m&iacute; no me gustan las melod&iacute;as. Me encantar&iacute;a que Hidrogenesse triunfaran con su m&uacute;sica, porque le han puesto m&uacute;sica a mis letras. He escrito poemas muy bonitos y me alegra que no se pierdan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted form&oacute; parte del partido pol&iacute;tico UpyD. &iquest;C&oacute;mo fue esa experiencia? &iquest;Tiene un buen recuerdo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo muy buen recuerdo de Rosa [D&iacute;ez] y de todos los camaradas que estuvieron con nosotros. Tengo el mal recuerdo de que no cuaj&oacute; el pastel, de que sacamos un resultado electoral bajo, cinco esca&ntilde;os es poco para mantenerse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La casa de Álvaro Pombo, este verano                            </span>
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        <strong>Es Acad&eacute;mico de la Lengua desde 2004, una instituci&oacute;n no exenta de pol&eacute;micas cada cierto tiempo. En el encontronazo con Luis Garc&iacute;a Montero no dud&oacute; en apoyar a Santiago Mu&ntilde;oz Machado. En enero de 2026 fue otro acad&eacute;mico, Arturo P&eacute;rez-Reverte, el que atac&oacute; a Mu&ntilde;oz Machado &iquest;Qu&eacute; opina en esta ocasi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo estuve muy a favor de Mu&ntilde;oz Machado. A m&iacute; me parece un gran director, que ha tra&iacute;do mucha notoriedad y dinero a la Academia, mucha publicidad buena en Am&eacute;rica y en Europa y estoy muy a favor de su gesti&oacute;n. Y don Arturo Reverte, que es amigo m&iacute;o, es a veces muy bocazas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Don Arturo Reverte, que es amigo mío, es a veces muy bocazas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P&eacute;rez-Reverte es experto en pol&eacute;micas airadas, pero usted tampoco se ha cortado demasiado a la hora de expresar sus opiniones. &iquest;Alguna vez se ha autocensurado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo intervengo muy poco en las pol&eacute;micas y s&iacute; me he censurado. Suelo intervenir por corazonadas a favor de unos o de otros, no puedo decir que sea muy racional en esto de las intervenciones.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        He hecho mucho periodismo de fald&oacute;n y ah&iacute; s&iacute; intervine en asuntos del inter&eacute;s p&uacute;blico y pol&iacute;tico. No tengo remordimientos, lo que pasa es que yo no tengo vocaci&oacute;n pol&eacute;mica personalmente, pero s&iacute; tengo vocaci&oacute;n de cr&iacute;tico. Como debemos tener todos los espa&ntilde;oles, &iquest;no?.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acaba de publicar el volumen II de sus </strong><em><strong>Cuentos autobiogr&aacute;ficos</strong></em><strong>. &iquest;Es la memoria benevolente con el pasado? &iquest;Es posible recordar las cosas con, aunque sea, un poco de objetividad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una cita de Jorge Guill&eacute;n que es &ldquo;La memoria es fuerza oscura / para que m&aacute;s te enamores, alma, / de lo que perdura&rdquo;. En parte, yo estoy de acuerdo con esta descripci&oacute;n de que la memoria es una fuerza oscura: tenemos memoria antes de tomar decisiones acerca de otros objetos de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        La memoria es todo y la memoria es inteligente o tonta seg&uacute;n el memoriso sea inteligente o tonto. Pero, en fin, la memoria es, sin duda, muy importante en la vida intelectual de todos nosotros: la memoria hist&oacute;rica, la memoria personal y la memoria literaria, que es muy importante para la aparici&oacute;n de los poetas y de los escritores. Uno se aprende de memoria los textos de chaval y luego los recuerda de viejo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Álvaro Pombo                            </span>
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        <strong>&iquest;La experiencia aporta sabidur&iacute;a o no necesariamente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un texto de T.S. Eliot que puedo citar en ingl&eacute;s porque es mi favorito: <em>&ldquo;We had the experience but we missed the meaning&rdquo;.</em> Es decir: &ldquo;Vivimos la experiencia pero perdimos la significaci&oacute;n&rdquo;. A m&iacute; me parece muy profundo y muy serio. Con frecuencia hemos tenido experiencias personales y sociales y, al cabo del tiempo, hemos perdido su significaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Yo recomendar&iacute;a a todo el mundo leer <em>Cuatro cuartetos</em> de Eliot, empezando esta misma tarde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es usted un fumador empedernido con 87 a&ntilde;os. Me atrevo a pensar que sus m&eacute;dicos le dicen que lo deje. &iquest;No quiere o no puede librarse del vicio? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, son mis familiares y amigos los que me lo dicen, pero no fuman. Yo no apuro el cigarrillo, as&iacute; que no soy empedernido, creo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se mantiene al d&iacute;a de los nuevos nombres de la literatura? &iquest;Lee a autores o autoras j&oacute;venes? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no, no estoy al d&iacute;a en la literatura narrativa espa&ntilde;ola, lo confieso. Pero es que no doy abasto en las lecturas, no es por desd&eacute;n. Me parece muy importante y cuando tengo oportunidad, leo cosas, pero no estoy al tanto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo recomendaría a todo el mundo leer Cuatro cuartetos de Eliot y empezando esta misma tarde</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; consejo le dar&iacute;a a alguien que aspire a convertirse en escritor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que escriba todos los d&iacute;as y, sobre todo, que escriba mucho. Ning&uacute;n d&iacute;a sin una l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mario Crespo publica en oto&ntilde;o su biograf&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; se siente al saber que otra persona va a contar su vida (aunque hayan trabajado juntos)? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues nada, me siento muy honrado y agradecido y esperando con diversi&oacute;n las revelaciones estramb&oacute;ticas y terribles que Mario va a hacer de mi existencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ha guardado muchas cosas o no tiene nada que ocultar? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Lo que no hemos dado ese tono dram&aacute;tico, rid&iacute;culo y sentimental por ejemplo de mi homosexualidad, que no aceptaron mis padres y mis t&iacute;os. Hay una exageraci&oacute;n biogr&aacute;fica, autobiogr&aacute;fica, de mucha gente que sale en las televisiones, yo les veo, me ponen de los nervios. No hace falta contar que eres quien eres, yo s&eacute; qui&eacute;n soy, como dec&iacute;a Don Quijote.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/alvaro-pombo-espero-diversion-revelaciones-estramboticas-terribles-publicaran-biografia_1_13414016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 19:52:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Álvaro Pombo: "Espero con diversión las revelaciones estrambóticas y terribles que se publicarán en mi biografía"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Cervantes,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[La Feria del Libro busca ya nueva dirección tras el cese de Eva Orúe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/feria-libro-busca-nueva-direccion-cese-eva-orue_1_13415351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43fc8ab1-9c4c-480d-97ee-4d6088159ff7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1004y405.jpg" width="1200" height="675" alt="La Feria del Libro busca ya nueva dirección tras el cese de Eva Orúe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plazo de presentación de candidaturas terminará el próximo 14 de agosto y se espera que la persona elegida se incorpore a finales de septiembre</p><p class="subtitle">Eva Orúe, destituida como directora de la Feria del Libro de Madrid, que ya trabaja en “una nueva etapa”
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libreria-muga-abandona-organizacion-feria-libro-despido-directora-eva-orue_1_13371941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n de Librer&iacute;as de Madrid</a> destituy&oacute; a la hasta ahora directora de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/librerias-editoriales-apoyan-eva-orue-destitucion-directora-feria-libro-piden-explicacion_1_13361338.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feria del Libro</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-orue-destituida-directora-feria-libro-madrid-trabaja-nueva-etapa_1_13359477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eva Or&uacute;e</a>, a principios de mes. La instituci&oacute;n, responsable del evento literario m&aacute;s importante del a&ntilde;o, ha abierto este mi&eacute;rcoles el plazo de presentaci&oacute;n de candidaturas en busca de una nueva direcci&oacute;n, que espera hacer efectiva a finales del mes de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        La Junta Directiva de la Asociaci&oacute;n ha definido el perfil profesional requerido para el puesto, que contempla una &ldquo;dedicaci&oacute;n exclusiva&rdquo; y tendr&aacute;n como principal responsabilidad &ldquo;mantener el prestigio&rdquo; de la Feria y &ldquo;dise&ntilde;ar  y ejecutar&rdquo; un nuevo proyecto estrat&eacute;gico para esta. Deber&aacute; tener experiencia en gesti&oacute;n cultural, conocimiento acreditado del sector del libro y &ldquo;comprensi&oacute;n profunda&rdquo; del ecosistema literario. Adem&aacute;s de la capacidad de negociaci&oacute;n, adaptaci&oacute;n a calendarios exigentes y competencias de liderazgo y direcci&oacute;n de equipos multidisciplinares.
    </p><p class="article-text">
        El plazo de presentaci&oacute;n de candidaturas permanecer&aacute; abierto hasta el pr&oacute;ximo jueves 14 de agosto. Las personas interesadas podr&aacute;n solicitar la informaci&oacute;n completa de la oferta por correo electr&oacute;nico. En la primera fase, las candidaturas ser&aacute;n evaluadas por un comit&eacute; integrado por librer&iacute;as, editoriales y distribuidoras. A partir de aqu&iacute;, se seleccionar&aacute;n los perfiles que pasen a la fase de entrevistas. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El cese de Eva Or&uacute;e</strong></h2><p class="article-text">
        Eva Or&uacute;e fue <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-orue-destituida-directora-feria-libro-madrid-trabaja-nueva-etapa_1_13359477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destituida la semana pasada</a> como directora de la Feria del Libro de Madrid. La Asociaci&oacute;n de Librer&iacute;as de Madrid, responsable del evento, explic&oacute; en un comunicado que ya estaban &ldquo;trabajando&rdquo; en la definici&oacute;n de &ldquo;una nueva etapa&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La directora de la Feria del Libro de Madri, Eva Orúe durante la presentación de la 85 edición de la Feria, este martes en Madrid.EFE/ Marcos Villaoslada                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La escritora y periodista afirm&oacute; a elDiario.es que &ldquo;no&rdquo; compart&iacute;a &ldquo;ninguna de las razones&rdquo; que alegaron para justificar su cese. Ni ella ni el presidente de la Asociaci&oacute;n, Luis M. Tigeras, ahondaron en cu&aacute;les hab&iacute;an sido los motivos comunicados, m&aacute;s all&aacute; de la b&uacute;squeda de &ldquo;un cambio de ciclo&rdquo;. En un nuevo escrito compartido este martes, la Asociaci&oacute;n alega que el contrato que ten&iacute;an con Or&uacute;e implicaba que ambas partes &ldquo;no pueden ofrecer m&aacute;s detalles sobre la finalizaci&oacute;n de su relaci&oacute;n laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Librer&iacute;as y editoriales como Dos Bigotes, Hoja de Lata, Comisura, Tr&aacute;nsito, Alberti, Sigilo y Mu&ntilde;eca Infinito mostraron su apoyo a Eva Or&uacute;e y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/librerias-editoriales-apoyan-eva-orue-destitucion-directora-feria-libro-piden-explicacion_1_13361338.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exigieron conocer los argumentos</a>. Una de ellas, la librer&iacute;a Muga, decidi&oacute; directamente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libreria-muga-abandona-organizacion-feria-libro-despido-directora-eva-orue_1_13371941.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">darse de baja la organizaci&oacute;n</a> del evento literario. &ldquo;Consideramos que la forma en la que se ha cerrado el periodo de Eva Or&uacute;e en la Feria no corresponde a su dedicaci&oacute;n y resultados, y por ese motivo hemos decidido abandonar la Asociaci&oacute;n&rdquo;, compartieron en sus redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Eva Or&uacute;e recibi&oacute; el pasaado 16 de julio un <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/funeral-vida-celebrar-cese-eva-orue-mujer-puso-feria-libro-madrid-siglo-xxi_1_13386164.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">homenaje</a> en el C&iacute;rculo de Bellas Artes de Madrid (CBA), sin reproches pese a su cuestionada destituci&oacute;n, en el que se le inform&oacute; de que ser&aacute; nombrada Caballero de las Artes y las Letras de Francia. &ldquo;Mi cu&ntilde;ada me dijo ayer que lo de hoy ser&iacute;a lo m&aacute;s parecido a un funeral en vida&rdquo;, brome&oacute; en su intervenci&oacute;n al inicio del emotivo evento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/feria-libro-busca-nueva-direccion-cese-eva-orue_1_13415351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 13:32:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Feria del Libro busca ya nueva dirección tras el cese de Eva Orúe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Madrid,Librerías,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué pasa después de la guerra: la novela de la que renegó uno de los grandes de la ciencia ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pasa-despues-guerra-novela-renego-grandes-ciencia-ficcion_1_13411131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4304c4f1-bb7a-4d8a-9d9a-aa529c48484b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x582y252.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué pasa después de la guerra: la novela de la que renegó uno de los grandes de la ciencia ficción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Stanislaw Lem cerró con 'El regreso' su tríptico sobre la Segunda Guerra Mundial 'Tiempo no perdido', que publica Impedimenta</p><p class="subtitle">Una prestigiosa traductora de Homero ataca 'La Odisea' de Nolan: “Me avergonzaría haber escrito algo de eso”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo pasado, pasado; ahora es cuando empieza el trabajo duro&rdquo;, afirma un personaje de <em>El regreso</em> (1950), la &uacute;ltima parte de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stanislaw-lem-recordado-ciencia-ficcion-retrato-horror-invasion-polonia_1_11805170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiempo no perdido</em></a>, la trilog&iacute;a sobre la Segunda Guerra Mundial del escritor polaco Stanislaw Lem (Le&oacute;polis, 1921 - Cracovia, 2006), que Impedimenta, principal valedora de la obra del autor en Espa&ntilde;a, acaba de publicar con traducci&oacute;n de Abel Murcia y Katarzyna Moloniewicz. Se cierra as&iacute; el tr&iacute;ptico que supuso la entrada en el panorama literario de una de las grandes voces de la literatura del siglo XX; un ciclo que, pese a no inscribirse en el g&eacute;nero de la ciencia ficci&oacute;n que m&aacute;s adelante lo consagrar&iacute;a, sobre todo a ra&iacute;z de la publicaci&oacute;n de <em>Solaris</em> (1961), se caracteriza ya por una mirada cr&iacute;tica a la realidad que suscita numerosas reflexiones.
    </p><p class="article-text">
        Si en el primer volumen, <em>El hospital de la transfiguraci&oacute;n</em> (1948) conocimos al joven Stefan Trzyniecki, un m&eacute;dico reci&eacute;n graduado que comenz&oacute; a trabajar en un hospital psiqui&aacute;trico en pleno inicio de la invasi&oacute;n de Polonia por parte del ej&eacute;rcito nazi, y en <em>Entre los muertos</em> (1949) lo reencontramos en un campo de concentraci&oacute;n al que fue a parar tras ser tomado por jud&iacute;o, en el tercer libro, con la guerra ya concluida, el chico, que ya no es tan chico, vive su particular retorno a una Cracovia donde las heridas del pasado se resisten a cicatrizar. All&iacute;, retoma su trabajo como m&eacute;dico, esta vez como un obstetra tenaz, y vuelve a tener noticias de algunos personajes de su pasado.
    </p><p class="article-text">
        Esta trilog&iacute;a es importante por la radiograf&iacute;a que hace de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias m&aacute;s inmediatas en el pa&iacute;s donde todo comenz&oacute;, y por hacerlo desde la inmediatez de un narrador que ha conocido esta realidad en primera persona y se ha puesto a contarla antes de que el paso del tiempo aten&uacute;e sus impresiones m&aacute;s v&iacute;vidas. Tiene, adem&aacute;s, un trasfondo autobiogr&aacute;fico en la figura del protagonista: al igual que Stefan Trzyniecki, Stanislaw Lem tambi&eacute;n se matricul&oacute; en Medicina, aunque no lleg&oacute; a concluir sus estudios; y, aunque en su caso logr&oacute; evitar la deportaci&oacute;n con una identidad falsa, algunos de sus familiares s&iacute; sufrieron la crudeza de los campos de exterminio. El autor se implic&oacute; en la resistencia, que tambi&eacute;n retrata en la trilog&iacute;a, y logr&oacute; escapar del gueto de su ciudad. Ya en 1946, fue &ldquo;repatriado&rdquo; a Cracovia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a4cd7083-287d-4152-a515-75c016414cde_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Podr&iacute;a parecer que la pesadilla termin&oacute;, pero no fue as&iacute;, ni para el propio Lem &ndash;que en aquel regreso forzado abandon&oacute; la carrera por discrepancias ideol&oacute;gicas con el r&eacute;gimen sovi&eacute;tico&ndash;, ni para el protagonista de la novela. A los recuerdos de lo vivido en el centro psiqui&aacute;trico y en el campo de concentraci&oacute;n, se suma la reaparici&oacute;n de alguien que, con la informaci&oacute;n que posee sobre el pasado, pone a Stefan Trzyniecki en un aprieto. No se puede dejar atr&aacute;s una experiencia tan devastadora, como tampoco se puede librar de esa sensaci&oacute;n, tan com&uacute;n en los supervivientes, de &ldquo;culpa&rdquo; por haberse salvado. Ese m&eacute;dico tan seguro que reencontramos atendiendo a una parturienta &ndash;es significativo que, tras la guerra, se especialice en la rama de la medicina que da m&aacute;s luz, en cierto modo, aunque tambi&eacute;n se muestre su lado amargo&ndash; sigue guardando dentro de s&iacute; una llaga incurable.
    </p><p class="article-text">
        Como las novelas precedentes, <em>El regreso</em> tiene una naturaleza coral, y retoma a alg&uacute;n personaje del pasado e introduce otros nuevos. Esos reencuentros, lejos de celebrar la nueva vida o suponer un consuelo, sirven para propiciar una suerte de ajuste de cuentas: son un recordatorio de lo que cada uno de ellos fue durante el conflicto, lo que cada uno hizo o dej&oacute; de hacer; y no hace falta ser un criminal para que esa confrontaci&oacute;n duela. Puede que los bombardeos cesaran, que la ciudad ya no est&eacute; ocupada, que los campos de concentraci&oacute;n se clausuraran; ahora bien, nada puede borrar el trauma, nada puede restaurar la persona que hubieran sido de no haber descendido a ese infierno.
    </p><p class="article-text">
        El retorno queda claro enseguida, es imposible; porque ni el hombre que regresa es el mismo que se fue, ni la ciudad ni el pa&iacute;s son los de anta&ntilde;o. Se ha impuesto, adem&aacute;s, un nuevo r&eacute;gimen pol&iacute;tico: los personajes afrontan la tensi&oacute;n entre su antigua fidelidad a la resistencia y la adaptaci&oacute;n a este gobierno, con un particular juego de lealtades que pone de relieve que las tretas y abusos del poder no terminaron en 1945. Frente al Partido, un ciudadano corriente como querr&iacute;a ser Stefan Trzyniecki deviene sospechoso; todos son sospechosos, es decir materia de investigaci&oacute;n, de detenci&oacute;n, por lo que hicieron en los a&ntilde;os de la contienda. La guerra no termina; vive instalada en sus vidas, en su sangre.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se acaba, y de forma brillante, es esta trilog&iacute;a, una parte de la bibliograf&iacute;a de Stanislaw Lem que, aunque no sea tan conocida como su ciencia ficci&oacute;n &ndash;en particular, <em>Solaris</em> (1961)&ndash;, constituye una pieza clave para entender su trayectoria y c&oacute;mo se gest&oacute; ese germen cr&iacute;tico con el sistema que desarroll&oacute; a lo largo de su carrera. El propio autor reneg&oacute; en su d&iacute;a de este tr&iacute;ptico, por considerarlo demasiado pegado a la realidad, hasta el punto de impedir que se reimprimieran. Sin duda, se sinti&oacute; m&aacute;s c&oacute;modo al disfrazar sus preocupaciones de un marco imaginario, es decir, simb&oacute;lico; pero, desde luego, era tambi&eacute;n h&aacute;bil en el relato realista, casi testimonial. Y, ahora que ya puede leerse entera, cabe aplaudirlo no solo como un maestro de la ciencia ficci&oacute;n, sino como el art&iacute;fice de una de las aproximaciones m&aacute;s incisivas en la Segunda Guerra Mundial y la posguerra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pasa-despues-guerra-novela-renego-grandes-ciencia-ficcion_1_13411131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 20:25:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué pasa después de la guerra: la novela de la que renegó uno de los grandes de la ciencia ficción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Segunda Guerra Mundial,Polonia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[15 libros para meter en la maleta este verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/15-libros-meter-maleta-verano_1_13386049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f7fb735-7acf-4cfa-984d-57be26e7342f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x963y451.jpg" width="1200" height="675" alt="15 libros para meter en la maleta este verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historias sobre la libido femenina, el sudor, la amistad y la cultura del esfuerzo; entre las recomendaciones con las que esperamos inspiraros para elegir a vuestros compañeros literarios de viaje</p><p class="subtitle">Los actores británicos Benedict Cumberbatch y Benedict Wong alertan del “desastre” que podría suponer la fusión de Paramount y Warner
</p></div><p class="article-text">
        Elegir qu&eacute; libros dedicarle a tu <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/15-libros-meter-maleta-verano-2025_1_12445536.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verano</a>, o al rev&eacute;s, qu&eacute; verano dedicarle a tus libros, es siempre una tarea complicada; aunque preciosa e inquietante. Encontrar el punto medio entre las historias en las que necesitamos adentrarnos, incluso cuando no hemos podido ni imagin&aacute;rnoslas; los ensayos sobre temas que han podido marcar nuestro d&iacute;a a d&iacute;a como lo mucho o poco que sudamos o la forma en la que nos relacionamos con nuestros trabajos; y los textos que funcionar&aacute;n como una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/voluntad-propia-libro-violador-dejara-manual-instrucciones-actues-victima-perfecta_1_12194363.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bofetada</a>, una patada o un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-carazo-rinde-mejor-homenaje-abuela-facunda-fotolibro-alzheimer_1_12856807.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abrazo</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Todos son v&aacute;lidos y tienen potencial de acabar en nuestras maletas y posteriores imaginarios, pero, insistimos, somos conscientes de que elegir entre el vasto mercado editorial es muy complicado. Nos hemos propuesto inspiraros con una lista de 15 t&iacute;tulos &ndash;no todos ellos recientes&ndash; que abordan desde la historia de la libido femenina, los lazos familiares y la cultura del esfuerzo, pasando por el S&aacute;hara Occidental.
    </p><h2 class="article-text">'Una aniquilaci&oacute;n fallida', de Carlota Gurt (C&aacute;psula)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/76fad690-2708-4d8b-be9e-b6628aa66013_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/biografia-fuego-reune-cuentos-patrones-orgasmos-hoguera_1_10611499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlota Gurt</a> advierte en el pr&oacute;logo de esta joya que el texto no fue concebido para ser le&iacute;do, sino para &ldquo;ser dicho, o m&aacute;s bien para ser escuchado y visto&rdquo;. El motivo es que fue una conferencia performativa que ha terminado tomando tambi&eacute;n forma de libro. Y qu&eacute; suerte. La escritora y traductora catalana reconstruye la historia del deseo femenino a trav&eacute;s de los discursos que ha habido sobre la libido de las mujeres, desde la diosa Inana que celebraba su vulva hace 4.000 a&ntilde;os hasta Rousseau y su misoginia ilustrada. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay monjas, inquisidores, fil&oacute;sofos y periodistas modernos que a&uacute;n se escandalizan porque una mujer se masturbe cuatro veces en seis meses. El resultado es un ejemplar divertid&iacute;simo y mordaz, que arroja luz sobre de d&oacute;nde salen las delirantes ideas de que las mujeres somos &ldquo;o sexualmente insaciables o unas &ntilde;o&ntilde;as medio fr&iacute;gidas&rdquo;. Adem&aacute;s, tiene una de las mejores dedicatorias posibles: &ldquo;A todos los hombres de los que disfrut&eacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Sudor', de Mariela Sancari (Ediciones Comisura)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9a194270-9403-4627-8fd9-2c958af7308c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        S&iacute;, un libro sobre el sudor. La artista argentina Mariela Sancari ha convertido en este libro la <a href="https://www.eldiario.es/era/tiempo-sudo-motivo-esconde-hecho_1_9691142.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperhidrosis</a> que padece en una investigaci&oacute;n literaria, visual, afectiva y pol&iacute;tica sobre el cuerpo, la mirada de los otros y las formas de resistencia que nacen de lo inc&oacute;modo. Lo hace desplazando el sudor del terreno de lo desagradable al de lo po&eacute;tico, lo pol&iacute;tico y lo com&uacute;n; y el sudor le acaba llevando a exploraciones sobre la amistad, el trabajo, el cuerpo femenino, la violencia de los anuncios de desodorantes, la intimidad, la verg&uuml;enza y la posibilidad de reconciliarse con aquello que, tiempo atr&aacute;s, nos estigmatiz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El volumen alterna fragmentos autobiogr&aacute;ficos, ensayos, poemas, juegos de lenguaje, y est&aacute; impreso desde el cuerpo, ya que incluye im&aacute;genes producidas por el contacto directo del sudor de la autora con el papel fotosensible. A ello se le suman fotograf&iacute;as de archivo que revelan hasta qu&eacute; punto el sudor, especialmente el de las mujeres, ha sido vigilado, reprimido o medicalizado.
    </p><h2 class="article-text">'Radio Sarajevo', de Tijan Sila (Asteroide)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/42b9901e-d5d4-41cb-8806-29267c027449_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Asteroide es siempre una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/comeras-flores-libros-ano-muestra-maltrato-bulimia-no-son-cosa-adolescentes_1_12792786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apuesta segura</a>, y de la cosecha de 2026 merece rescatar esta novela autobiogr&aacute;fica sobre la guerra de los Balcanes vista a trav&eacute;s de la mirada de un ni&ntilde;o. Un adolescente que sufre en sus carnes las consecuencias del sitio de Sarajevo en los noventa, al tiempo que la antigua Yugoslavia se desangraba en una guerra fratricida. 
    </p><p class="article-text">
        Vive en un modesto bloque de viviendas y, mientras las bombas caen sobre los tejados y los francotiradores disparan implacables, &eacute;l intenta mantener viva la ilusi&oacute;n de la infancia jugando con sus dos amigos inseparables, buscando algo valioso entre las ruinas y escuchando m&uacute;sica en su preciada radio. <em>Suffragette City</em> de David Bowie era la canci&oacute;n que sonaba cuando se produjeron las primeras explosiones.
    </p><h2 class="article-text">'Un deseo desmesurado de amistad', de H&eacute;l&egrave;ne Giannecchini (Anagrama) </h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a6c0bd57-5b81-4105-8721-f03610080d90_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La doctora en Literatura H&eacute;l&egrave;ne Giannecchini se pregunta en este ensayo c&oacute;mo ser&iacute;a nuestra vida si nuestras amigas tuvieran la misma importancia que nuestros amores, c&oacute;mo ser&iacute;an nuestras familias y qu&eacute; forma adoptar&iacute;an nuestros hogares. A partir de ah&iacute; construye un texto en el que cuenta la historia de la familia que llamamos elegida, a trav&eacute;s de su propio pasado, intercalando fotograf&iacute;as in&eacute;ditas de archivos <em>queer</em>. Con ellos busca expresar el poder pol&iacute;tico de una relaci&oacute;n esencial para el colectivo, m&aacute;s all&aacute; del amor rom&aacute;ntico, el deseo y el sexo; as&iacute; como su capacidad de reinvenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si os interesa el tema de la amistad, no hay nada como el verano y las vacaciones para reivindicar y recrearse en el poder de las amigas, as&iacute; que podr&iacute;ais complementar esta lectura con <em>Peque&ntilde;o tratado sobre la amistad</em> (Tr&aacute;nsito), de Joana D'Alessio y <em>Amiga m&iacute;a</em> (Blackie Books), de <a href="https://www.eldiario.es/era/raquel-congosto-escritora-no-han-preparado-amistad_1_12417076.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raquel Congosto</a>.
    </p><h2 class="article-text">'Muere, pap&aacute;', de Greta Garc&iacute;a con dibujos de Jos&eacute; Toro (Tr&aacute;nsito)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6abef01a-6039-4fb6-bf60-4b30eba53f4b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si no hab&eacute;is le&iacute;do a&uacute;n<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/queria-bailar-novela-bruta-vomita-autoexigencia-canones-belleza_1_10021349.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Solo quer&iacute;a bailar</em></a><em>,</em> os lo recomiendo tambi&eacute;n, el libro con el que la bailarina, core&oacute;grafa, directora teatral y circense Greta Garc&iacute;a debut&oacute; en la novela. Libro que por cierto ha contado con adaptaci&oacute;n a las tablas, que podr&eacute;is disfrutar hasta el 28 de octubre en el <a href="https://teatrodelbarrio.com/solo-queria-bailar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro del Barrio de Madrid</a> protagonizada por Olalla Hern&aacute;ndez. Maravillosa. <em>Muere, pap&aacute;</em>, es otra propuesta particular&iacute;sima, en la que desde el desborde, la iron&iacute;a y el pensamiento en espiral; convierte la convivencia entre una hija y su padre recluido en casa en un campo de batalla emocional lleno de humor negro, ternura y lucidez. 
    </p><p class="article-text">
        Hay cacahuetes, pastillas, dibujos, reproches y afilados mon&oacute;logos con los que Garc&iacute;a disecciona el amor filial, la dependencia, la culpa y el desgaste cotidiano con una lengua viva que salta del chiste al abismo sin pedir permiso. Entre medias afloran asuntos como el agotamiento, la precariedad emocional y la dificultad de emanciparse.
    </p><h2 class="article-text">'Principio, medio, fin', de Valeria Luiselli (Feltrinelli)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/95457727-9ca6-4ba3-a8cf-feaf6fd941ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Feltrinelli ha estrenado editorial en espa&ntilde;ol con <em>Principio, medio, fin,</em> la &uacute;ltima novela de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/jovenes-escritoras-latinoamericanas-rechazan-nuevo-boom_1_8530109.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valeria Luiselli</a>, autora de t&iacute;tulos como <em>Los ingr&aacute;vidos</em>, <em>Desierto sonoro</em> y <em>Los ni&ntilde;os perdidos</em>.
    </p><p class="article-text">
        El libro arranca el d&iacute;a en el que una madre y su hija adolescente llegan a Sicilia, en un verano de vientos impredecibles, tormentas repentinas y volcanes que amenazan con entrar erupci&oacute;n (b&aacute;sicamente, como en tantas ocasiones, la vida misma). La madre acaba de dejar atr&aacute;s un divorcio dif&iacute;cil y trata de encontrar la forma de darle un nuevo inicio a su vida. La hija, por su parte, empieza a poco a interesarse por la historia de su bisabuela Nanna, que trabaj&oacute; como excavadora en un yacimiento arqueol&oacute;gico antes de emigrar a las Am&eacute;ricas. Juntas, entre paseos, lecturas y conversaciones se plantean c&oacute;mo reimaginar la vida de otro modo. Las tradiciones familiares se convierten as&iacute; en el centro de la obra, as&iacute; como la memoria, el lenguaje y los or&iacute;genes.
    </p><h2 class="article-text">'La cultura del desesfuerzo', de Miguel G&oacute;mez Garrido (Siglo XXI)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/696983c0-0dc1-48ed-a9b9-55b7c1c266f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Unir a Lenin, Mr. Wonderful, <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/burger-king-cancela-colaboracion-xokas-ultimas-polemicas-no-representa-valores_132_13385893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Xokas</a> y Marco Aurelio en una misma frase podr&iacute;a parecer una locura, pero el periodista Miguel G&oacute;mez Garrido logr&oacute; encontrar el punto en com&uacute;n: todos creen que el trabajo duro nos har&aacute; mejores. A pesar de que, sin embargo, solo nos hace m&aacute;s precarios. Como &eacute;l mismo explica en este ensayo, pasamos m&aacute;s horas en la oficina que en nuestra casa, vemos m&aacute;s a nuestro jefe que a nuestra pareja y enfermarse parece ser la &uacute;nica forma posible de descansar. 
    </p><p class="article-text">
        El autor plantea que siendo la cultura del esfuerzo la que ha definido y dignificado la identidad de la clase obrera, tambi&eacute;n ha justificado su explotaci&oacute;n durante siglos, por lo que, &iquest;c&oacute;mo puede haber hecho tanto y tan poco por nosotros? Mordaz y provocador, este libro tiene como fin &uacute;ltimo diseccionar nuestra relaci&oacute;n con el trabajo. Quiz&aacute;s no sea el volumen ideal para desconectar estas vacaciones, pero s&iacute; para replantearnos c&oacute;mo queremos comportarnos a nuestra vuelta.
    </p><h2 class="article-text">'A flor de piel', de Nora Mu&ntilde;iz (Tr&aacute;nsito)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c7110e17-ea2d-47d5-aca7-e0301f13a58c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este libro es muy f&iacute;sico, senso y tensorial, pero merece igualmente la pena (seguramente, incluso m&aacute;s). La escritora e investigadora mexicana Nora Mu&ntilde;iz firma esta novela que arranca con una madre que cr&iacute;a sola a su hija en condiciones precarias, con un trabajo exigente, poco dinero y una soledad constante. Pronto hay algo que la desborda: a la ni&ntilde;a le diagnostican dermatitis severa, aunque lo que realmente tiene es una piel indomable. A partir de ah&iacute;, el libro deja de ser solo la historia de una maternidad dif&iacute;cil para convertirse en la de una piel herida y que tambi&eacute;n hiere.
    </p><p class="article-text">
        Enmarcada dentro del <em>body horror</em> y el terror, <em>A flor de piel </em>incomoda e hipnotiza al hablar sobre la maternidad, el cuerpo, los l&iacute;mites del cuidado, la gesti&oacute;n imposible de los afectos, la violencia y una sociedad que permanece indiferente ante el dolor ajeno. Brutal.
    </p><h2 class="article-text">'Lo que viene despu&eacute;s... y que te guste', de Abigail Thomas (Errata Naturae)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6f0ca829-c12c-4741-a33d-f06a38505178_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Con la habitual honestidad y sencillez con la que Abigail Thomas escribe sobre el d&iacute;a a d&iacute;a y las peque&ntilde;as alegr&iacute;as que nos alivian de los grandes dramas; aqu&iacute; se adentr&oacute; en las memorias, la amistad duradera, la complejidad de las relaciones entre madres e hijas, y el amor por los perros (que ya explor&oacute;, en particular sobre el duelo tras la muerte de estos, en <em>Una vida de tres perros</em>).
    </p><p class="article-text">
        Lo hace a trav&eacute;s de la historia de Abigail y Chuck, que han sido mejores amigos durante treinta a&ntilde;os, en los que han sido principal testigo y apoyo del otro, la persona que siempre se hace re&iacute;r, quien est&aacute; en los momentos de pobreza, enfermedad, salud y riqueza, as&iacute; como las p&eacute;rdidas y los divorcios. Sin embargo, un suceso hace tambalearlo todo, al menos durante un tiempo.
    </p><h2 class="article-text">'Aai&uacute;n', de Tom&aacute;s B&aacute;rbulo (Archiletras)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2a32e68e-3056-4bd4-942e-6f6391950a76_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La semana pasada recibimos la triste noticia de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-tomas-barbulo-periodista-conto-historia-prohibida-sahara-espanol_129_13382340.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte del periodista y escritor</a> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/tomas-barbulo-islam-marruecos_128_3345842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tom&aacute;s B&aacute;rbulo</a>, autor de <em>V&iacute;rgenes y verdugos, La asamblea de los muertos</em> y <em>La historia prohibida del S&aacute;hara espa&ntilde;ol</em>. Justo acababa de publicar <em>Aai&uacute;n</em>, un thriller de amor y guerra ambientado en la &uacute;ltima colonia espa&ntilde;ola, que &eacute;l mismo conoci&oacute; muy de cerca. 
    </p><p class="article-text">
        La historia arranca en la primavera de 1975 del S&aacute;hara Espa&ntilde;ol hoy denominado S&aacute;hara Occidental, donde vivi&oacute; hasta las v&iacute;speras de la Marcha Verde. En ese momento era el escenario de una guerra sucia, al sufrir los combates entre el ej&eacute;rcito de Franco, los guerrilleros independentistas del Frente Polisario y los terroristas que Marruecos infiltraba en el territorio para preparar su anexi&oacute;n. En ese contexto, el capit&aacute;n B&aacute;rbulo, un oficial at&iacute;pico miembro de la Uni&oacute;n Militar Democr&aacute;tica, est&aacute; m&aacute;s pendiente de su apasionado romance en El Aai&uacute;n con la joven marroqu&iacute; Aicha que del ruido de las balas y las bombas.
    </p><h2 class="article-text">'El ej&eacute;rcito ciego', de David Toscana (Alfaguara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f85786fd-e5fa-4e1d-a317-1035231c006e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ganador del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/david-toscana-premio-alfaguara-novela-2026-ejercito-ciego_1_12939411.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Alfaguara de Novela 2026</a>, el mexicano David Toscana mezcla historia e inventiva en este libro inspirado en las cr&oacute;nicas medievales y en uno de los episodios m&aacute;s crueles de las guerras bizantinas; cuando en el siglo XI Basillo II, emperador de Bizancio, orden&oacute; cegar a 15.000 soldados b&uacute;lgaros. 
    </p><p class="article-text">
        El autor, art&iacute;fice de t&iacute;tulos como <em>Lontananza</em> (1997), <em>Brindis por un fracaso</em> (2006) y <em>La ciudad que el diablo se llev&oacute;</em> (2021); crea aqu&iacute; una f&aacute;bula oscura y peligrosa sobre la guerra, el poder y la resistencia.
    </p><h2 class="article-text">'Que se mueran los hijos de los dem&aacute;s', de Roser Cabr&eacute;-Verdiell (Alpha Decay)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bf7e4521-c470-4a24-aff1-876b9e7eb64d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Que se mueran los hijos de los dem&aacute;s</em> narra la metamorfosis de una mujer que comienza siendo fr&aacute;gil y termina desafiando sus propios l&iacute;mites. La de Rebeca, que con cuarenta a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, se traslada a Ocata con su familia. All&iacute; busca tocar tierra, y dejar atr&aacute;s un s&eacute;ptimo piso en Barcelona que se hab&iacute;a convertido en una trampa mortal. Pero el cambio no le trae la calma esperada, especialmente tras conocer a sus vecinos de la casa de enfrente.
    </p><p class="article-text">
        Lo real y lo imaginario, lo psicol&oacute;gico y lo m&iacute;tico, se entremezclan en el texto de Roser Carbr&eacute;-Verdiell que gestiona la instituci&oacute;n familiar y cuestiona las certezas que sostienen la vida cotidiana.
    </p><h2 class="article-text">'Murdoku', de Manuel Garand (Temas de Hoy)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/133b0819-8f40-4975-b3c9-77efd6b893f3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Cada vez es m&aacute;s habitual encontrarse a adultos que acompa&ntilde;an sus ratos en la playa, piscina y parque con cuadernos de actividades, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-cuadernos-actividades-adultos-pasatiempos-deberes-vacaciones_1_12444620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi compa&ntilde;era Cristina Ros</a> defini&oacute; con mucho atino el a&ntilde;o pasado como &ldquo;una suerte de evoluci&oacute;n sofisticada de esos libritos de pasatiempos del quisco que en la era anal&oacute;gica se llevaban en el bolso para amenizar la espera en la consulta del dentista, los viajes en el tren o las tardes en la piscina vigilando a los ni&ntilde;os&rdquo;. Blackie Books fue una de las primeras editoriales en apostar por ello con sus <em>Cuadernos Blackie Books</em>, a los que se han ido sumando otros ejemplos como <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-corner-de-pasatiempos-futboleros/447850" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Corner de pasatiempos futboleros</em></a>, de &Aacute;lvaro Coraz&oacute;n Rural (geoPlaneta), el <a href="https://www.lonelyplanet.es/tienda/guias/ilustrados/cuaderno-de-actividades-para-mentes-viajeras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuaderno de actividades para mentes viajeras</em></a> (Lonely Planet) y <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-los-casos-de-agatha-christie-100-acertijos-y-un-misterio-por-resolver/419013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los casos de Agatha Christie: 100 acertijos y un misterio por resolver</em></a> (Espasa).
    </p><p class="article-text">
        Otro que se ha terminado convirtiendo en todo un fen&oacute;meno es <em>Murdoku</em> (Temas de Hoy), que mezcla la l&oacute;gica del sudoku con misterios de asesinato. La combinaci&oacute;n perfecta para los fan&aacute;ticos de los pasatiempos y amantes de la novela negra. A principios de mes se public&oacute; una segunda entrega con 80 casos inmersivos m&aacute;s para quienes hubieran devorado ya la primera.
    </p><h2 class="article-text">'Perras de reserva', de Dahlia de la Cerda (Sexto Piso)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/da610776-f890-44b3-b669-d1837b0623a2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En este tipo de art&iacute;culos de recomendaciones, solemos sugerir novedades editoriales de los &uacute;ltimos meses o a&ntilde;o, pero vamos a incluir dos de a&ntilde;adas previas. El primero es <em>Perras de reserva</em>, de Dahlia de la Cerda. Un volumen de relatos protagonizados por mujeres que van desde sicarias, universitarias, prostitutas, <em>influencers</em>, amas de casa y beatas; todas ellas se enfrentan por supuesto a los peligros de haber nacido mujer, cada una a su manera, obligadas a debatirse entre el bien y el mal muchas veces, pero sobre todo a buscar la manera de ya no solo sobrevivir, sino vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Hay dos textos en concreto, en los que se describe un aborto y una violaci&oacute;n con una crudeza de la que te deja sin dormir durante d&iacute;as; qued&aacute;ndose para siempre, en un ejercicio literario potent&iacute;simo, crudo, cargado de iron&iacute;a y humor negro, y dolorosa y luminosamente real. Pod&eacute;is complementar la lectura sobre esta autora mexicana con <em>Medea me cant&oacute; un corrido</em> (Sexto Piso).
    </p><h2 class="article-text">'Joder y gracias', de Paula Reyes (Aguilar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/47f709af-77a0-4aa1-ac95-f78ba523d64e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El poemario <em>Joder y gracias</em> fue publicado el a&ntilde;o pasado por Paula Reyes, una de las dos cantantes y actrices que componen la banda Pipiolas, junto a Adriana Ubani, que protagonizaron un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pipiolas-redaccion-eldiario-utilizando-cuotas-femeninas-festivales-blanqueamiento_1_13386094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuentro con los socios de elDiario.es</a> la semana pasada &ndash;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=xJBI5MphaOg&amp;t=2396s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concierto incluido</a>&ndash;. En &eacute;l compartieron sus pareceres sobre temas como las cuotas femeninas en los festivales, las pol&eacute;micas declaraciones de El Xokas sobre Ester Exp&oacute;sito y el baile como acto pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el tercer libro de Reyes, descrito por su editorial como &ldquo;un manifiesto para la generaci&oacute;n Rooney&rdquo;, y raz&oacute;n no le falta. La obra gira en torno a Enriqueta, que no llora. Desde que su hermano se suicid&oacute; y le dej&oacute; una escueta nota de despedida con dos faltas de ortograf&iacute;a, vive en un mundo que le es ajeno e inc&oacute;modo. Vida, amor y muerte se entrazan en los poemas con iron&iacute;a, lirismo y bien de reflexi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/15-libros-meter-maleta-verano_1_13386049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 20:04:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[15 libros para meter en la maleta este verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La Odisea' de Nolan lidera un nuevo retorno de los clásicos, que ya no son solo libros aburridos del pasado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/odisea-nolan-lidera-nuevo-retorno-clasicos-no-son-libros-aburridos-pasado_1_13399664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee6ad6ee-6708-44ce-ab7f-b2dd3368a866_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147900.jpg" width="957" height="538" alt="&#039;La Odisea&#039; de Nolan lidera un nuevo retorno de los clásicos, que ya no son solo libros aburridos del pasado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Traducciones renovadas, nuevas introducciones, cubiertas de diseño… Un renovado interés cultural impulsa el regreso de Homero, Virgilio y hasta el Evangelio</p><p class="subtitle">Sexo, dioses y ejecuciones espeluznantes: lo que 'La Odisea' de Christopher Nolan cambia, inventa y omite
</p></div><p class="article-text">
        Las librer&iacute;as espa&ntilde;olas viven un momento singular. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/once-clasicos-ponerse-dia-vacaciones_1_2020094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los cl&aacute;sicos</a> nunca desaparecieron del todo, pero s&iacute; han cambiado profundamente la forma en la que llegan al lector. Sellos hist&oacute;ricos renuevan traducciones, revisan introducciones y actualizan sus cat&aacute;logos, mientras editoriales m&aacute;s j&oacute;venes apuestan por presentar estos textos con un lenguaje, un dise&ntilde;o y un cuidado formal alejados del tono solemne que durante d&eacute;cadas los convirti&oacute;, para muchos lectores, en un territorio reservado a especialistas.
    </p><p class="article-text">
        Marco Aurelio o S&eacute;neca se sit&uacute;an en las mesas de novedades junto a Luc&iacute;a Solla o Delphine de Vigan. El fen&oacute;meno coincide adem&aacute;s con un contexto especialmente favorable. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-pone-hollywood-pies-impecable-furiosa-adaptacion-odisea_129_13379137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El estreno de</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-pone-hollywood-pies-impecable-furiosa-adaptacion-odisea_129_13379137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> La Odisea,</em></a> la esperada adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/odisea-mentiras-elon-musk-fachosfera-christopher-nolan_129_13385138.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christopher Nolan</a>, ha multiplicado el inter&eacute;s por Homero, igual que en su d&iacute;a <em>Gladiator</em> despert&oacute; una nueva curiosidad por el mundo cl&aacute;sico. 
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2026/06/28/entretenimiento/pelicula-odisea-entusiamo-libros-nolan-trax" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">universidades, museos y clubes de lectura llevan meses preparando actividades alrededor del poema &eacute;pico</a>, convencidos de que la pel&iacute;cula atraer&aacute; nuevos lectores y estudiantes, un efecto que muchos profesores ya experimentaron tras el estreno de la cinta de Ridley Scott en el a&ntilde;o 2000. Sin embargo, reducir este resurgimiento a un simple efecto cinematogr&aacute;fico quiz&aacute; ser&iacute;a quedarse en la superficie. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando un libro nunca deja de venderse</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En realidad, los cl&aacute;sicos no vuelven porque nunca se han ido&rdquo;, comenta Jordi Mart&iacute;, responsable de la colecci&oacute;n <a href="https://blackiebooks.org/coleccion/clasicos-liberados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cl&aacute;sicos Liberados de Blackie Books</a>. Para &eacute;l, la sensaci&oacute;n de estar viviendo una especie de <em>boom</em> tiene mucho que ver con que solemos fijarnos en las novedades editoriales y prestamos poca atenci&oacute;n a esos libros que llevan d&eacute;cadas vendi&eacute;ndose con una regularidad sorprendente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El destino de Melantho (Mia Goth) y la prueba de Penélope (Anne Hathaway) para reconocer a Odiseo es uno de los cambios de &#039;La Odisea&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mart&iacute; recuerda el libro <a href="https://mcfarlandbooks.com/product/the-printed-homer/?srsltid=AfmBOooeAM7sksZFK8vgGmWu3PSEpXOSAaPMGIC-MfkCHCUMX5VxN5CC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Printed Homer: A 3,000 Year Publishing and Translation History of the Iliad and the Odyssey</em></a> de Philip H. Young, dedicado a reconstruir toda la historia editorial de <em>La</em> <em>Il&iacute;ada</em> y <em>La</em> <em>Odisea</em> desde los primeros impresos del siglo XV hasta el a&ntilde;o 2000. El resultado reun&iacute;a unas 6.000 ediciones diferentes. &ldquo;Los cl&aacute;sicos est&aacute;n presentes constantemente. Lo que ocurre es que solemos hablar de &eacute;xitos de ventas y de modas pasajeras, pero casi nunca de esos <em>long sellers</em> que permanecen durante siglos&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Los datos del mercado espa&ntilde;ol respaldan parcialmente esa idea. Seg&uacute;n explica el editor, <em>La Odisea</em> se mantuvo durante a&ntilde;os en torno a las 8.000 o 10.000 copias anuales vendidas. El verdadero salto lleg&oacute; en 2020, coincidiendo con la publicaci&oacute;n de la edici&oacute;n de Blackie Books, cuando las ventas pr&aacute;cticamente se duplicaron. En 2025 alcanzaron unas 27.000 copias y durante el primer semestre de este a&ntilde;o ya rondaban las 25.000.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute; atribuye buena parte de ese crecimiento a la aparici&oacute;n de nuevas formas de editar el texto. &ldquo;La pel&iacute;cula a&ntilde;adir&aacute; un impulso, pero el gran salto ya se hab&iacute;a producido antes&rdquo;, asegura. &ldquo;Hay editoriales que ahora aprovechan el estreno, pero el fen&oacute;meno ven&iacute;a de atr&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El coordinador editorial de <a href="https://www.rbalibros.com/gredos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">RBA Gredos</a>, probablemente el sello m&aacute;s asociado a la edici&oacute;n acad&eacute;mica de los cl&aacute;sicos en Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n perciben una evoluci&oacute;n positiva, aunque con una lectura m&aacute;s pausada. &ldquo;Nuestros libros mantienen una suave l&iacute;nea ascendente de ventas que refleja la fidelidad de los lectores&rdquo;, explican los responsables de la Biblioteca Cl&aacute;sica Gredos. &ldquo;No competimos con los grandes <em>best sellers</em>, pero algunos autores funcionan extraordinariamente bien, como Plat&oacute;n, S&eacute;neca, Marco Aurelio o ahora <em>La Odisea</em>, favorecida por la pel&iacute;cula de Christopher Nolan&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mucha gente piensa que no está preparada para leer La Odisea cuando, probablemente, es uno de los libros más entretenidos que existen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n que utilizan desde el sello de RBA resulta especialmente gr&aacute;fica: &ldquo;La Biblioteca Cl&aacute;sica Gredos es un corredor de fondo. No ganar&aacute; una carrera de cien metros, pero las maratones las corre como los &aacute;ngeles y sin morirse al final del trayecto, como el m&iacute;tico Fil&iacute;pides&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, ese comportamiento comercial responde precisamente a la condici&oacute;n que define un cl&aacute;sico. Mientras miles de novedades desaparecen de las mesas de las librer&iacute;as apenas unas semanas despu&eacute;s de publicarse, Homero, Virgilio o Plat&oacute;n siguen encontrando lectores generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Dejar de intimidar al lector</h2><p class="article-text">
        Si los cl&aacute;sicos nunca dejaron de venderse, pero ahora se venden m&aacute;s, &iquest;qu&eacute; ha cambiado entonces? La respuesta tiene mucho que ver con la manera de presentarlos. Durante d&eacute;cadas, abrir muchas ediciones significaba encontrarse con p&aacute;ginas dominadas por las notas al pie, introducciones de decenas de p&aacute;ginas y un aparato cr&iacute;tico pensado para investigadores m&aacute;s que para lectores curiosos. Mart&iacute; cree que esa tradici&oacute;n acab&oacute; levantando una barrera psicol&oacute;gica en los lectores m&aacute;s comunes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a ediciones en las que encontrabas tres l&iacute;neas de texto y casi treinta l&iacute;neas de notas. Eso intimida. Mucha gente piensa que no est&aacute; preparada para leer <em>La Odisea</em> cuando, probablemente, es uno de los libros m&aacute;s entretenidos que existen&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La colecci&oacute;n Cl&aacute;sicos Liberados naci&oacute; precisamente para romper esa percepci&oacute;n. La apuesta consist&iacute;a en recuperar la experiencia de lectura antes que la veneraci&oacute;n acad&eacute;mica. Nuevas traducciones, ilustraciones contempor&aacute;neas y ediciones concebidas para que cualquiera pudiera acercarse a estos textos sin la sensaci&oacute;n de estar entrando en una biblioteca universitaria. &ldquo;Los cl&aacute;sicos fueron, antes que nada, enormes fen&oacute;menos populares&rdquo;, recuerda Mart&iacute;. &ldquo;Cuando se recitaba la <em>Odisea</em> se produc&iacute;an aut&eacute;nticos motines. Los rapsodas eran las estrellas de <em>rock</em> de su &eacute;poca&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/682b1c09-6745-48b9-a63c-088699efee2c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El editor recurre tambi&eacute;n a otro ejemplo que desmonta la idea de unos cl&aacute;sicos concebidos &uacute;nicamente para las &eacute;lites. Apenas cinco meses despu&eacute;s de publicarse la primera parte de <em>El Quijote</em>, ya hab&iacute;a personas disfrazadas del caballero manchego durante un carnaval en Per&uacute;. Cervantes incluso construy&oacute; buena parte de la segunda parte de la novela sobre la premisa de que todos los personajes conoc&iacute;an ya las aventuras del hidalgo porque hab&iacute;an le&iacute;do el libro.
    </p><p class="article-text">
        Para Mart&iacute;, esa condici&oacute;n popular comenz&oacute; a diluirse durante el siglo XIX, cuando el auge de la filolog&iacute;a convirti&oacute; muchas de estas obras en objeto casi exclusivo del &aacute;mbito universitario. &ldquo;Los cl&aacute;sicos pasaron de ser relatos vivos a convertirse en textos rodeados de un enorme respeto acad&eacute;mico&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        En Gredos no comparten la necesidad de transformar tanto la experiencia de lectura, aunque s&iacute; reconocen que los tiempos exigen una actualizaci&oacute;n. De hecho, est&aacute;n en pleno proceso de renovaci&oacute;n de su cat&aacute;logo. No buscan simplificar los textos, pero s&iacute; revisar introducciones, actualizar notas y recoger los avances de la investigaci&oacute;n acumulados desde que comenz&oacute; la colecci&oacute;n en 1977.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra intenci&oacute;n es mantener la esencia de la Biblioteca Cl&aacute;sica Gredos ofreciendo ediciones cr&iacute;ticas que reflejen los avances de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y que tambi&eacute;n se adapten a los gustos actuales&rdquo;, explican. Ese equilibrio entre rigor y accesibilidad tambi&eacute;n ha tenido un efecto inesperado: &ldquo;El lector de Gredos se ha rejuvenecido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Traducir tambi&eacute;n significa volver a escribir</h2><p class="article-text">
        Buena parte del trabajo de renovaci&oacute;n de los cl&aacute;sicos sucede mucho antes de que el libro llegue a la imprenta. Una traducci&oacute;n nunca es un simple ejercicio de equivalencias entre idiomas. Tambi&eacute;n implica decidir qu&eacute; tono tendr&aacute; una obra escrita hace dos o tres mil a&ntilde;os cuando dialogue con un lector del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        En Blackie Books esa reflexi&oacute;n fue el punto de partida de toda la colecci&oacute;n. Mart&iacute; recuerda que, tras plantear la cuesti&oacute;n, decidieron dejarse guiar por la opini&oacute;n de Borges: &ldquo;&Eacute;l dec&iacute;a que una traducci&oacute;n no es una traici&oacute;n, sino un nuevo intento, igual de v&aacute;lido que el original, de provocar una determinada emoci&oacute;n en quien lee&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una traducción nunca es un simple ejercicio de equivalencias entre idiomas, implica decidir qué tono tendrá una obra escrita hace tres mil años cuando dialogue con un lector actual</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso decidieron tomar como base las versiones inglesas que el novelista escoc&eacute;s Samuel Butler realiz&oacute; de la <em>Il&iacute;ada</em> y la <em>Odisea</em>, c&eacute;lebres por su fluidez narrativa, y traducirlas al castellano. El objetivo era recuperar el ritmo de una novela de aventuras antes que la solemnidad de un monumento literario.
    </p><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a de Gredos es distinta. All&iacute; la prioridad contin&uacute;a siendo ofrecer traducciones filol&oacute;gicamente s&oacute;lidas, realizadas y revisadas por especialistas en cada materia. Algo que tambi&eacute;n es necesario. La renovaci&oacute;n del cat&aacute;logo se ha concentrado sobre todo en actualizar introducciones y notas para incorporar d&eacute;cadas de investigaci&oacute;n y hacerlas m&aacute;s &uacute;tiles para el lector actual, sin alterar la naturaleza de los textos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra aportaci&oacute;n consiste en aclarar cualquier pasaje oscuro mediante las notas. Vemos que otras editoriales optan por aligerar los cl&aacute;sicos y respetamos esa decisi&oacute;n, pero nosotros preferimos mantener los textos tal y como son&rdquo;, explican desde el sello.
    </p><h2 class="article-text">Leer el Evangelio como si fuera una novela</h2><p class="article-text">
        Pocas publicaciones ilustran mejor ese cambio de mirada que uno de los t&iacute;tulos m&aacute;s inesperados de Cl&aacute;sicos Liberados: el <em>Evangelio de Mateo</em>. La propuesta part&iacute;a de una idea aparentemente sencilla pero poco habitual. Prescindir del enfoque religioso y acercarse al texto como lo que tambi&eacute;n es: una de las grandes obras narrativas de la historia de Occidente. &ldquo;Nos dimos cuenta de que no exist&iacute;a una traducci&oacute;n laica al castellano&rdquo;, recuerda Mart&iacute;. La nueva versi&oacute;n, realizada por la fil&oacute;loga Roser Homar, evit&oacute; buena parte del vocabulario heredado de siglos de tradici&oacute;n eclesi&aacute;stica para regresar, siempre que era posible, al sentido original del griego.
    </p><p class="article-text">
        El resultado sorprendi&oacute; incluso a los propios editores. &ldquo;Hab&iacute;a pasajes que cre&iacute;amos conocer perfectamente y, de repente, descubr&iacute;amos que el original dec&iacute;a otra cosa o, al menos, permit&iacute;a otra lectura&rdquo;, comenta Mart&iacute;. Para comprobar hasta qu&eacute; punto la tradici&oacute;n condicionaba la recepci&oacute;n del texto hicieron un experimento tan simple como revelador. Sustituyeron el nombre de Jes&uacute;s por Manuel mediante un procesador de textos. &ldquo;De repente le&iacute;amos la historia de otra manera. Nos dimos cuenta del enorme peso cultural que arrastramos incluso quienes no tenemos una pr&aacute;ctica religiosa&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/239c1bc7-f749-40c7-bb14-4ad488b1533d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>

    </figure><p class="article-text">
        Mart&iacute; insiste en que el prop&oacute;sito nunca fue cuestionar las creencias de nadie, sino recuperar la frescura literaria de una obra que naci&oacute; mucho antes de convertirse en texto can&oacute;nico del cristianismo. &ldquo;Cuando se escribi&oacute; el Evangelio, la religi&oacute;n cristiana todav&iacute;a no exist&iacute;a como la entendemos hoy. Para sus primeros lectores era, entre otras cosas, una historia&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Esa aproximaci&oacute;n permite descubrir personajes llenos de contradicciones, escenas narradas con una sorprendente econom&iacute;a de recursos y episodios cuya interpretaci&oacute;n ha ido transform&aacute;ndose durante siglos. El editor habla del Evangelio con el entusiasmo de quien recomienda una gran novela contempor&aacute;nea y resume el esp&iacute;ritu de la colecci&oacute;n con una frase: &ldquo;Los cl&aacute;sicos fueron escritos desde la maravilla&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Libros que siguen haciendo preguntas</h2><p class="article-text">
        Existe cierta tentaci&oacute;n de explicar el &eacute;xito actual de los cl&aacute;sicos recurriendo &uacute;nicamente a factores externos: el cansancio frente a las pantallas, el deseo de lecturas m&aacute;s profundas o la b&uacute;squeda de referencias estables en una &eacute;poca marcada por la velocidad.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente haya algo de todo eso. Desde Gredos admiten que estos libros pueden funcionar como &ldquo;un refugio en el que sentirse seguros&rdquo;. Pero quiz&aacute; la raz&oacute;n principal sea mucho m&aacute;s elemental. Las grandes historias sobreviven porque contin&uacute;an ofreciendo respuestas a preguntas que nunca terminan de desaparecer. El regreso al hogar de Odiseo, la ambici&oacute;n de Julio C&eacute;sar, las dudas de Hamlet, la c&oacute;lera de Aquiles o las meditaciones de Marco Aurelio siguen hablando de asuntos que cualquier lector reconoce inmediatamente.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a cambia, las costumbres evolucionan y las sociedades se transforman, pero los miedos, las contradicciones y los deseos humanos conservan una sorprendente continuidad y un cl&aacute;sico deja de parecer antiguo en el mismo instante en que alguien abre sus primeras p&aacute;ginas y olvida cu&aacute;ntos siglos tiene ese tesoro que acaba de encontrar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/odisea-nolan-lidera-nuevo-retorno-clasicos-no-son-libros-aburridos-pasado_1_13399664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 21:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La Odisea' de Nolan lidera un nuevo retorno de los clásicos, que ya no son solo libros aburridos del pasado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Christopher Nolan,Jóvenes,Nuevas generaciones,Generación Z,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regreso de Fleur Jaeggy, la mujer discreta que escribe libros perversos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/regreso-fleur-jaeggy-mujer-discreta-escribe-libros-perversos_1_13402230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/098b6259-2f90-45cc-afe2-41c7b007279b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148057.jpg" width="2702" height="1520" alt="El regreso de Fleur Jaeggy, la mujer discreta que escribe libros perversos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tusquets recupera cuatro obras de la escritora suiza, una de las voces más importantes de la literatura europea contemporánea</p><p class="subtitle">‘La niña a la que le gustaban demasiado las cerillas’: el libro de culto sobre niños salvajes, poder y sexualidad reprimida</p></div><p class="article-text">
        Los escritores m&aacute;s misteriosos no son los que se ocultan del todo (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/amiga-estupenda-mejor-libro-siglo-xxi-the-new-york-times_1_11539712.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y que sin pretenderlo alientan la investigaci&oacute;n en torno a su identidad</a>), sino los que, sin dejar de dar sus se&ntilde;as biogr&aacute;ficas ni de mostrar el rostro, se apartan del foco para dejar que la literatura se abra camino, a su ritmo. La paciencia trae sus recompensas, al menos cuando la calidad de la obra avala la permanencia del autor en las librer&iacute;as. Al fin y al cabo, al final solo quedan los libros, no el n&uacute;mero de presentaciones ni de entrevistas de promoci&oacute;n. Los libros, lo &uacute;nico que importa al lector, lo &uacute;nico capaz de derrotar al tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Fleur Jaeggy, nacida en Z&uacute;rich (Suiza) en 1940, nadie que la haya le&iacute;do lo pone en duda: es lo que se llama una autora de culto, tal vez la &uacute;ltima de una estirpe, la de Ingeborg Bachmann, Marlen Haushofer, Unica Z&uuml;rn, escritoras centroeuropeas a las que se puede sumar la brasile&ntilde;a Clarice Lispector, todas ellas maestras del estilo, de la prosa concentrada y elusiva, especialistas en la recreaci&oacute;n de atm&oacute;sferas opresivas. En Espa&ntilde;a, la admiran escritores como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/enrique-vila-matas-ultimo-libro-busqueda-habitacion-propia-virginia-woolf_128_9282679.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Vila-Matas</a>, otro autor que se inscribe en una tradici&oacute;n transfronteriza, o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/pilar-adon-idealizamos-ninas-inocencia-quiero-retratar-tormenta-interior-brutal_128_12027394.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pilar Ad&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Fleur Jaeggy se estableci&oacute; en Italia tras completar sus estudios en Suiza, y all&iacute; desarroll&oacute; toda su carrera. Se cas&oacute; en 1968 con Roberto Calasso, escritor y editor de la prestigiosa Adelphi, la editorial donde ha publicado todos sus libros y para la que ella ha traducido al italiano a autores como Marcel Schwob, Thomas de Quincey y Robert Schumann. La muerte de su marido, en 2021, la convirti&oacute; en copropietaria de la editorial junto con los otros herederos. Adem&aacute;s de todo eso, su nombre est&aacute; detr&aacute;s de unas cuantas canciones de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/canciones-franco-battiato-hizo-historia-pop-mundial_1_7947631.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Franco Battiato</a>, con quien colabor&oacute; como letrista bajo el seud&oacute;nimo Carlota Wieck.
    </p><p class="article-text">
        Jaeggy escribe en italiano, pero su estilo se aleja tanto de la verbosidad a la que tienden las lenguas rom&aacute;nicas que se hace dif&iacute;cil considerarla &ldquo;literatura italiana&rdquo;. Tampoco su imaginario literario se corresponde con el usual en el sur de Europa, no por una cuesti&oacute;n geogr&aacute;fica, sino, y sobre todo, por un modo de mirar, de estar en el mundo. Su car&aacute;cter es m&aacute;s af&iacute;n a las culturas centroeuropeas, incluso n&oacute;rdicas, por su tono g&eacute;lido, punzante, y esas recreaciones sutiles de relaciones de dominaci&oacute;n y dependencia, de reclusi&oacute;n y de amenazas que no se anuncian pero se respiran, con los personajes siempre al borde de un abismo, de una tragedia silenciosa.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco en el ritmo de publicaci&oacute;n se asemeja a los escritores que copan las secciones de libros: cuenta con cinco novelas breves, dos libros de relatos y una obra de teatro; es una autora poco prol&iacute;fica. Y no es un nombre habitual en los medios, en cualquier caso; no se prodiga en entrevistas ni art&iacute;culos, ni ha tenido el af&aacute;n de erigirse en portavoz de los intelectuales o intervenir en la opini&oacute;n p&uacute;blica. Una mujer discreta, pero solo en lo extraliterario; en las p&aacute;ginas, la m&aacute;xima exigencia, como la buscaban <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/merce-ibarz-retrata-merce-rodoreda-escritora-punk-cruel-acusaron-cursi_1_11253865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Merc&egrave; Rodoreda</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/virginia-woolf-diamante-bruto-sale-luz-vida-violet-texto-inedito-juventud_1_13243286.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Virginia Woolf</a> o Thomas Bernhardt, la misma devoci&oacute;n por el lenguaje, por la voz. Ha publicado poco, pero nada que desmerezca, ni una sola palabra de m&aacute;s. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/21f530c8-2bfd-4c06-8355-8538fe162000_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tiene, como m&iacute;nimo, una obra maestra, <em>Los hermosos a&ntilde;os del castigo</em> (1989), el relato de una joven en un internado de se&ntilde;oritas. Es una de esas novelas hipn&oacute;ticas, extra&ntilde;as, que envuelven al lector en una atm&oacute;sfera enrarecida, en medio de las relaciones entre las adolescentes, los juegos de dominio y dependencia, la sensualidad y la violencia reprimidas. No es amable; tampoco es tr&aacute;gica en el sentido de derramarse. Y, antes del hachazo, sabe hechizar como con un narc&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Tusquets est&aacute; publicando nuevas ediciones de sus libros: los dos primeros, <em>El dedo en la boca </em>(1968) y <em>Las estatuas de agua</em> (1980), en un solo volumen; <em>Proleterka</em> (2001), otra de sus mejores novelas, y una obra de teatro, <em>El &aacute;ngel de la guarda</em> (1971). Todas comparten ciertos rasgos, m&aacute;s all&aacute; de la brevedad y el estilo incisivo, a saber: los protagonistas ni&ntilde;os o adolescentes, la edad de tr&aacute;nsito, carne de descubrimientos que los hieren para siempre; el aislamiento, esa sensaci&oacute;n de vivir, m&aacute;s que en el margen de la sociedad, en una especie de limbo, un agujero con el tiempo suspendido, un espacio con sus propias din&aacute;micas; y las emociones de sospecha, miedo, inquietud, peligro.
    </p><p class="article-text">
        En <em>El dedo en la boca</em>, sigue a una muchacha que ha pasado muchos a&ntilde;os encerrada en una cl&iacute;nica. Nos habla mientras pasea por la naturaleza, solitaria, entremezclando los recuerdos; con sus palabras desaf&iacute;a al lector, trata de inquietarlo: &ldquo;Tal vez el hecho de que me atasen me daba placer; imped&iacute;an que me asomara a ver qu&eacute; me rodeaba&rdquo;. <em>Las estatuas de agua</em>, por su parte, se vehicula en torno a la relaci&oacute;n entre un joven, con una singular fascinaci&oacute;n por las estatuas, y su criado, imitando a ratos el mon&oacute;logo teatral. Soledad, apegos, corrupci&oacute;n de la pureza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La vida en común acaba por eliminar esa especie de inocencia que tienen las personas solas”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esos primeros textos son interesantes por cuanto contienen la semilla de todo lo que despliega despu&eacute;s. Y si <em>Los hermosos a&ntilde;os del castigo</em> es extraordinaria, <em>Proleterka</em>, la novela que public&oacute; posteriormente, no la desluce: el <em>Proleterka</em>, ese nombre raro para los oriundos de estas latitudes, es el barco en el que viajan un padre y su hija. Son, en realidad, dos desconocidos que viven su particular tira y afloja. Ella intenta llenar los huecos de su historia familiar, al tiempo que experimenta, a lo largo del crucero, entre sus pasajeros, lo que se conoce como iniciaci&oacute;n a la vida. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jane y Rachel conversaban: otro juego de paciencia&rdquo;. As&iacute; se introduce la escena teatral en <em>El &aacute;ngel de la guarda</em>, la &uacute;ltima de las recuperaciones. De nuevo dos ni&ntilde;as, de nuevo un entorno aislado, de nuevo un mundo en el que la inocencia se ha corrompido. Ni&ntilde;as, con esa naturaleza extravagante de quien ha crecido solo, sin la presi&oacute;n de acompasarse con las normas sociales, que tan pronto da muestras de una fr&iacute;a madurez como de una inconsciencia temeraria. Hasta que la presencia de ese &aacute;ngel de la guarda resquebraja el equilibrio t&oacute;xico en el que han construido su jaula.
    </p><p class="article-text">
        Fleur Jaeggy no hace concesiones; es el lector quien tiene que darse entero, renunciar a la pretensi&oacute;n de entenderlo todo, renunciar a la complacencia, a la narrativa f&aacute;cil que lo da todo masticado y hasta regala sonrisas. Con ella, no. Ella no escribe para gustar; est&aacute; bien en sus confines, como lo est&aacute;n sus personajes, inmersos en un territorio donde el lector se mueve con paso titubeante. No parece que a estas alturas vaya a convertirse en protagonista de la escena literaria, aunque si le dieran el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/han-kang-nobel-mirada-insolita-cruda-violencia-humana_1_11724452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel</a> no le faltar&iacute;an aplausos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/regreso-fleur-jaeggy-mujer-discreta-escribe-libros-perversos_1_13402230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 20:46:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regreso de Fleur Jaeggy, la mujer discreta que escribe libros perversos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Suiza,Cultura,Novela,Tusquets,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La novela que explica por qué, como grita Bad Bunny, PR "es otra cosa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-explica-grita-bad-bunny-pr-cosa_1_13395842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dab68268-97dd-48c2-a513-04df88785684_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147923.jpg" width="2061" height="1159" alt="La novela que explica por qué, como grita Bad Bunny, PR &quot;es otra cosa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Cezanne Cardona publica 'Esto también es una casa', que analiza cómo los puertorriqueños resisten desde lo cotidiano gozando, bailando y luchando
</p><p class="subtitle">Bad Bunny, el rey del pop odiado por los padres que ahora une a las generaciones
</p></div><p class="article-text">
        El escritor puertorrique&ntilde;o Cezanne Cardona entreg&oacute; su novela <em>Esto tambi&eacute;n es una casa</em> (Seix Barral) tres d&iacute;as despu&eacute;s de que su compatriota <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny</a> publicara el &aacute;lbum <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/nuevo-disco-bad-bunny-cancion-cancion-debi-tirar-fotos-reivindicacion-musical-puerto-rico_129_11940336.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deb&iacute; Tirar M&aacute;s Fotos</em></a>, el 5 de enero de 2025. El cantante comenz&oacute; en julio de ese mismo a&ntilde;o su residencia <em>No me quiero ir de aqu&iacute;</em> en Puerto Rico, convirtiendo la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'casita'</a> en un elemento principal de su escenograf&iacute;a, que posteriormente mantuvo en la gira con la que lleva recorriendo el mundo desde noviembre, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a incluida</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En su libro, Cardona tambi&eacute;n sit&uacute;a la casa, el hogar, en el centro de su relato. Y lo hace a trav&eacute;s de la historia de Javi, un ni&ntilde;o que vive en un peque&ntilde;o piso de madera encima de la ferreter&iacute;a que atiende su madre. Su padre aparece de vez en cuando &ndash;y mejor si no lo hiciera&ndash;, a su abuelo hay que cambiarle los pa&ntilde;ales, y entre medias se escuchan tiroteos, negocian narcos y hasta llega arrasando un hurac&aacute;n. Pero la casa sigue siempre presente, como punto de encuentro, como refugio, como almac&eacute;n, como el lugar donde suceden las cosas. Como el bloque dedicado al perreo en los shows de Bad Bunny.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-reivindica-cultura-puertorriquena-show-majestuoso-callejero_129_13244457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puertorrique&ntilde;os</a> resistimos desde lo cotidiano y lo hacemos gozando, bailando y luchando&rdquo;, explica el autor coincidiendo con una de las frases m&aacute;s reconocidas de Bad Bunny: &ldquo;PR es otra cosa&rdquo;. Para el escrito, la decisi&oacute;n de incorporar la 'casita' a la escenograf&iacute;a de la gira del 'Conejo Malo' es una &ldquo;genialidad y una forma de apostar porque lo local es universal, la confirmaci&oacute;n de que la casa ha sido el centro de negociaci&oacute;n cultural puertorrique&ntilde;a&rdquo;. Cardona explica que tambi&eacute;n es &ldquo;el refugio de las familias rotas, el b&uacute;nker en el que muchas madres solteras han tenido que establecerse para luchar en contra del machismo&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/86a1f70b-3640-44d4-aaa4-bace51a59deb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El escritor recuerda el caso de su abuela que, como consecuencia de la reforma agraria que hubo en el pa&iacute;s en los a&ntilde;os cuarenta, recibi&oacute; &ldquo;un trozo de tierra por muy poco dinero para poder establecerse&rdquo;, que es como el autor explica que se impuso la &ldquo;hegemon&iacute;a&rdquo; del Partido Popular Democr&aacute;tico (PPD), convirtiendo la casa en el modelo aspiracional del puertorrique&ntilde;o que antes no ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cardona describe que por la historia y urbanismo de su pa&iacute;s, en el que no tienen &ldquo;una ciudad bien delimitada por los distintos ensayos de ciudad fallida que ha habido, la casa es el centro&rdquo;. El balc&oacute;n donde Bad Bunny &ldquo;se arrima a bailar&rdquo; es el espacio de conversaci&oacute;n, &ldquo;donde se hac&iacute;an fiestas, donde la gente se enamoraba, donde utilizando las rejas se enganchaban ropas, donde las abuelas sembraban plantas de interior, donde se guardaban las herramientas, donde la gente vend&iacute;a alcapurrias, frituras, dulces&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala que a su vez la marquesina era una &ldquo;especia de protecci&oacute;n y apertura a la vez&rdquo;. El escritor lo justifica explicando que muchas abuelas dejaban a sus nietos hacer <em>parties</em> en ellas &ldquo;en vez de estar metido en las calles, tratando de protegerlo de los narcos, lo que aqu&iacute; llaman <em>bichotes</em>&rdquo;: &ldquo;Para nosotros es conmovedor que Bad Bunny haya utilizado el espacio en el que resistimos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La 'basura' como espejo</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la casualidad de la conexi&oacute;n entre <em>Esto tambi&eacute;n es una casa</em> y la escenograf&iacute;a de Bad Bunny, en realidad fue la hija de Cardona la que sembr&oacute; la semilla de la novela, en mitad de un tap&oacute;n (atasco), muy habituales en el pa&iacute;s. El escritor explica que la desarticulaci&oacute;n de los trenes a mediados del siglo XX les oblig&oacute; a &ldquo;comprar un carro y eso cambi&oacute; la mirada respecto al paisaje, que curiosamente los tampones permiten verlos de forma distinta&rdquo;. En concreto, su reto&ntilde;a vio un mogote (monta&ntilde;a), le pregunt&oacute; por &eacute;l, y al descubrirle que en realidad se trataba de un vertedero, lo vivi&oacute; como &ldquo;una tragedia&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bad Bunny sobre su &#039;Casita&#039; en el espectáculo de la Super Bowl                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En ese momento estaba escribiendo su anterior libro, <em>Levitton Mon Amour</em>, en el que tambi&eacute;n hablaba del fracaso del sue&ntilde;o americano en el Caribe a trav&eacute;s de relatos cortos. Sinti&oacute; que deb&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; para poder &ldquo;hablar de la clase social que est&aacute; por debajo de la clase media&rdquo;: &ldquo;El vertedero ha crecido con el tiempo y ahora es una monta&ntilde;a bastante grande. Puerto Rico no sabe qu&eacute; hacer con la basura. Quer&iacute;a hablar de la contradicci&oacute;n de que ese espacio que ha crecido a fuera de basura y tierra se haya convertido tambi&eacute;n en una forma de mirarnos a nosotros mismos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Literatura para preguntar</h2><p class="article-text">
        En uno de los pasajes de la novela, la madre de Javi le dice que no quiere leerle en voz alta, porque &eacute;l lo hace mejor que ella, ya que no pudo ir a la escuela. &Eacute;l accede y contin&uacute;a con su lectura, que para &eacute;l funciona como punto evasi&oacute;n. Cardona cita al escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/javier-cercas-desclasificacion-papeles-23f-no-acabar-bulos-sitio-agarrarse_1_13022221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Cercas</a> para reivindicar su defensa de que &ldquo;la literatura protege a las preguntas de las respuestas&rdquo;. El autor puertorrique&ntilde;o apela a su idea porque &ldquo;plantea la literatura no como un suced&aacute;neo de la terapia que da respuestas, sino que protege nuestras grandes preguntas. Da cabida a la curiosidad y a que podamos contestarnos a trav&eacute;s de las historias de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el escritor considera que &ldquo;la literatura ha sabido responder muy bien a la prisa que tienen las derechas por resolver los problemas, o ese espacio que le quieren vender a los dem&aacute;s de que a trav&eacute;s de saltarse los derechos se pueden resolver supuestos problemas&rdquo;. Por contra, Cardona afirma que &ldquo;la democracia es lenta, es una conversaci&oacute;n en la que uno debe estar dispuesto a perder. Depende del fracaso, y la literatura tambi&eacute;n&rdquo;. Para el autor, la conversaci&oacute;n que plantea la literatura est&aacute; &ldquo;atravesada por el fracaso&rdquo;, y que precisamente por eso le &ldquo;fascina&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/christopher-nolan-pone-hollywood-pies-impecable-furiosa-adaptacion-odisea_129_13379137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Odisea</em></a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La literatura ha sabido responder muy bien a la prisa que tienen las derechas por resolver los problemas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cezanne Cardona</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cardona hace referencia a la pol&eacute;mica en torno a la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Christopher Nolan, por las campa&ntilde;as en contra lanzadas por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/odisea-mentiras-elon-musk-fachosfera-christopher-nolan_129_13385138.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk y la fachosfera</a> desde que se supo que una actriz negra, Lupita Nyong'o interpretar&iacute;a a Helena de Troya. &ldquo;La derecha se fij&oacute; en lo que no tiene que fijarse, que tiene que ver con el color de la piel o c&oacute;mo es Helena. Lo que el texto nos est&aacute; diciendo es que el fracaso es importante y que nos da identidad, porque Odiseo tiene que dejar de ser el h&eacute;roe para ser entonces padre. En la casa el parecer no es importante, lo m&aacute;s importante es ser,  y &eacute;l ya no quiere parecer, quiere ser&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Contra la caricatura de las 'yales'</h2><p class="article-text">
        Uno de los pilares de la novela es la relaci&oacute;n entre Javi y su madre, Pilar, que le tuvo cuando era muy joven, sigue si&eacute;ndolo, y su cuerpo se termina convirtiendo, en funci&oacute;n de lo cortos que se ponga los pantalones, y si atiende a los clientes incluso en bikini, en el principal reclamo para las cuentas del negocio. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Cardona que con este personaje buscaba &ldquo;cuestionar la caricatura&rdquo; que existe en Puerto Rico, presente tambi&eacute;n en la m&uacute;sica urbana, de las llamadas <em>yales</em>: &ldquo;Son ese tipo de mujeres muy j&oacute;venes que en ocasiones dejan las escuelas porque quedan embarazadas muy temprano y algunas dependen de los cupones de alimentos para sobrevivir&rdquo;. Bad Bunny las menciona en una de sus canciones, <em>Fina</em>, su colaboraci&oacute;n con la tambi&eacute;n puertorrique&ntilde;a Young Miko.
    </p><p class="article-text">
        El escritor recuerda que en su pa&iacute;s, &ldquo;por la condici&oacute;n colonial, cuantos m&aacute;s hijos tengas, m&aacute;s dinero te da el Gobierno&rdquo;. &ldquo;<em>Yales</em> es el mote que se ha puesto a este tipo de mujeres y quise cuestionarlo, darle profundidad y ternura porque aqu&iacute; es muy f&aacute;cil decir que no son muy buenas madres, que lo que sea les pasa por estar muy sexualizadas, todo ese machismo velado&rdquo;, comenta sobre por qu&eacute; quiso incluir en su libro que &ldquo;las maternidades no son perfectas y no hay que exigirlas&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-explica-grita-bad-bunny-pr-cosa_1_13395842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 19:51:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La novela que explica por qué, como grita Bad Bunny, PR "es otra cosa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Bad Bunny,Puerto Rico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni hombres lobo ni vampiros: lo más terrorífico de la literatura es el miedo a quedarte sin casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hombres-lobos-vampiros-terrorifico-literatura-miedo-quedarte-casa_1_13378423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1c9414e-5d8b-4e52-a67e-06bac19d7aed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni hombres lobo ni vampiros: lo más terrorífico de la literatura es el miedo a quedarte sin casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los libros sobre casas encantadas utilizan el problema del mercado inmobiliario o la crisis de la vivienda como metáfora del miedo, aprovechando que estas edificaciones "son hijas de su contexto y reflejan muchas inquietudes"</p><p class="subtitle">‘Jenny’, la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo</p></div><p class="article-text">
        Alguien cierra la puerta de su piso, echa la cerradura y se queda a oscuras en el pasillo. Es entonces cuando entra en p&aacute;nico, pero no tiene miedo de que un fantasma salga del armario o de que los peluches cobren vida. Lo que de verdad le quita el sue&ntilde;o es la mancha de humedad en el techo que no puede pagar o la idea de que no llegar a fin de mes le deje en la calle. Un escenario tenebroso que bien podr&iacute;a ambientar una de las novelas de terror de Grady Hendrix, quien ha escrito sobre la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/yawners-sorpresa-rock-espanol-pone-voz-generacion-precaria-no-si-podre-comprar-casa_1_12194464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pesadilla del mercado inmobiliario</a> y ha reconocido que &ldquo;la ansiedad econ&oacute;mica es lo que alimenta las novelas de casas encantadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo peor que le puede pasar a alguien es quedarse sin casa&rdquo;. As&iacute; de tajante fue el autor de <em>C&oacute;mo vender una casa encantada</em> a trav&eacute;s de un <a href="https://www.instagram.com/reels/DMLA64fP7It/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo en Instagram</a> donde recomienda leer <em>Ofrendas de verano</em>. Se trata de una obra que demuestra que el miedo a que el propio hogar se convierta en una trampa de deudas no es nuevo. En la d&eacute;cada de los 70 en EEUU, miles de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/ana-penyas-dibujante-veces-cultura-ensimisma-problemas-clase-media-vez-destruida_1_12810332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">familias de clase media</a> huyeron de la delincuencia de las grandes ciudades buscando el para&iacute;so en las afueras. Sin embargo, las id&iacute;licas construcciones que encontraron estaban levantadas junto a r&iacute;os contaminados o ten&iacute;an cuentas pendientes, un enga&ntilde;o que inspir&oacute; la novela de Robert Marasco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La casa encantada en s&iacute; misma no solo es un espacio de horror, sino que es tambi&eacute;n una protagonista, un monstruo en s&iacute;&rdquo;, declara Rosa Mar&iacute;a D&iacute;ez Cobo a elDiario.es. La fil&oacute;loga, profesora de la Universidad de Burgos, lleva a&ntilde;os analizando la figura del monstruo en la literatura contempor&aacute;nea. Sin embargo, mientras otros se centran en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hombre-lobo-revision-sugerente-sosa-mito-licantropo_129_11970249.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombres lobo</a>, zombis o vampiros, la experta se ha especializado en estas edificaciones porque &ldquo;las casas encantadas son hijas de su contexto y reflejan muchas inquietudes y miedos&rdquo;. Son lugares que, en lugar de cumplir siempre con su funci&oacute;n primordial de dar refugio y tranquilidad, se tuercen y se desv&iacute;an de manera fantasmag&oacute;rica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5bf81cac-f095-41cd-9ce0-58d8ac1e7c06_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Mientras los zombis o los vampiros experimentan picos de popularidad irregularmente, yendo m&aacute;s all&aacute; de la literatura y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/quiero-salir-puedo-terror-reclusion_1_2267852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dominando la cartelera de los cines</a> durante periodos de tiempo concretos, las historias que giran en torno a viviendas malditas logran mantenerse estables a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Es algo que se debe, principalmente, a que la residencia es como la segunda piel del ser humano, el espacio &iacute;ntimo donde el individuo se muestra m&aacute;s vulnerable y oculta sus mayores dramas. &ldquo;La casa es un hogar y, por lo tanto, una protecci&oacute;n, pero a la vez alberga los mayores horrores reales, como abusos y maltratos. El morbo viene de eso&rdquo;, explica D&iacute;ez Cobo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de la vivienda, por ende, forma parte de la angustia que se percibe entre sus cuatro paredes, sobre todo en un momento en el que encontrar un piso digno se ha vuelto una misi&oacute;n imposible. En su ensayo<em> Infestaci&oacute;n</em>, la investigadora Erica Couto-Ferreira analiza c&oacute;mo los miedos econ&oacute;micos han ido moldeando la evoluci&oacute;n cultural de estos edificios tenebrosos. Un ejemplo es <em>La casa de al lado</em> (1978), obra en la que la escritora Anne Rivers Siddons presenta una vivienda de lujo reci&eacute;n construida en una urbanizaci&oacute;n de las afueras de la ciudad. El terror all&iacute; no procede de esp&iacute;ritus, sino de la ambici&oacute;n de las familias de clase acomodada y el horror a perder su posici&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">La casa que toma vida</h2><p class="article-text">
        Estas viviendas ins&oacute;litas tambi&eacute;n puede dividirse seg&uacute;n la forma en que son representadas en la literatura. Rosa Mar&iacute;a D&iacute;ez Cobo utiliza el t&eacute;rmino de &ldquo;casa consciente&rdquo; para referirse a aquellas que dotan de pensamientos y de voz propia. Un precedente en nuestro idioma es <em>La casa</em> (1954), escrita por el argentino Manuel Mujica Lainez, donde un palacete de Buenos Aires relata su propia demolici&oacute;n y evoca con melancol&iacute;a su pasado. Es una obra que inspir&oacute; a la autora barcelonesa Mercedes Abad en su novela ilustrada <em>Casa en venta</em> (2020), donde el apartamento protagonista sufre por su incapacidad para comunicarse con los due&ntilde;os o retener a inquilinos estables.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e913f405-0a62-4b10-b643-c873bbe2b42d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Lo interesante del libro de Mercedes Abad es que otorga vida a un piso ubicado en la periferia industrial de una ciudad, rodeado de solares y al lado de una central t&eacute;rmica. Esto permite reflejar los estragos que ha causado la burbuja inmobiliaria en los extrarradios de Barcelona y la consecuente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gentrificacion-arte-destruir-vida-barrios_1_3825528.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gentrificaci&oacute;n de los centros urbanos</a>, pues la casa sufre la tristeza de verse convertida en una simple mercanc&iacute;a especulativa a la que se le pone precio, perdiendo as&iacute; su alma. Mercedes Abad hace que el lector vea y sienta el mundo a trav&eacute;s del hormig&oacute;n, mostrando la deshumanizaci&oacute;n que dejan las leyes del mercado inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;ez Cobo sostiene que, debido a la crisis de la vivienda, los lectores contempor&aacute;neos interpretan las obras de forma m&aacute;s pol&iacute;tica que hace 20 o 30 a&ntilde;os. Sin embargo, es algo que ir&aacute; en aumento no solo por parte de quienes disfrutan de los libros, tambi&eacute;n por parte de quienes los escriben. &ldquo;Es un problema que no solo pasa en Madrid o en grandes capitales y no tardar&aacute; mucho en reflejarse en m&aacute;s obras art&iacute;sticas. Es un fen&oacute;meno que, aunque se viene fraguando desde hace a&ntilde;os, es ahora cuando est&aacute; explotando con fuerza: toda la crisis del alquiler, los precios y condiciones excesivas...&rdquo;, detalla la experta, asegurando que se publicar&aacute;n m&aacute;s historias sobre esto en un futuro no muy lejano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La casa, que es un sitio protector frente a la hostilidad social, es al mismo tiempo una cárcel de la que no se puede salir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rosa María Díez Cobo</span>
                                        <span>—</span> Experta en Estudios Literarios y Comparados de lo Insólito
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, echar un vistazo al interior de una vivienda hace imposible ignorar el sesgo de g&eacute;nero y la violencia machista que ocurren en ella. &ldquo;El espacio tradicional de una mujer es la casa, por lo que de alguna manera es su feudo, pero tambi&eacute;n su prisi&oacute;n&rdquo;, alega D&iacute;ez Cobo. &ldquo;Es el lugar que se le ha impuesto, por lo que este espacio, que puede ser un sitio protector frente a la hostilidad social, es al mismo tiempo una c&aacute;rcel de la que no se puede salir&rdquo;, se&ntilde;ala la experta, agregando que, &ldquo;dentro de ese espacio, la mujer no ha sido la voz poderosa, sino que ha sido una voz sometida por las voces masculinas de la sociedad patriarcal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta misoginia se refleja en <em>El empapelado amarillo</em> (1892), de la autora norteamericana <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-libros/libros-fantasia-mujeres_132_5868591.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Charlotte Perkins Gilman</a>. Se trata de un cuento que ya incluso en el siglo XIX pon&iacute;a el foco en los abusos que pueden darse dentro de una casa, en este caso a trav&eacute;s del encierro forzado de la protagonista por parte de su marido, lo que acaba derivando en que ella se obsesione con el espantoso papel tapiz amarillo de su habitaci&oacute;n y poco a poco pierda la raz&oacute;n. &ldquo;Ense&ntilde;a la ambivalencia de un espacio que te es asignado, que se te considera propio, pero que alberga todos los males de la sociedad y la posici&oacute;n secundaria que se espera de ti como mujer&rdquo;, indica Rosa Mar&iacute;a D&iacute;ez Cobo.
    </p><h2 class="article-text">De los libros a la gran pantalla</h2><p class="article-text">
        El relato <em>C&eacute;ntrico, dos habitaciones, fen&oacute;menos paranormales</em>, que el novelista sevillano Isaac Rosa <a href="https://www.eldiario.es/letrapequena_isaacrosa/centrico-habitaciones-fenomenos-paranormales_132_1553571.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; en este mismo peri&oacute;dico</a> en 2019, tambi&eacute;n se&ntilde;ala c&oacute;mo la urbanizaci&oacute;n madrile&ntilde;a, que tanto encanto muestra hacia los turistas, esconde en el interior de sus hogares las consecuencias que este turismo produce para quienes viven all&iacute;. El texto aborda el problema de la turistificaci&oacute;n en las ciudades a trav&eacute;s de una casa encantada cuyos inquilinos, que llegan de visita a la capital, no saben cu&aacute;l es el motivo de los sucesos sobrenaturales que ocurren en ella. El texto se acabar&iacute;a adaptando a la gran pantalla a trav&eacute;s del cortometraje <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/centrico-corto-explora-turistificacion-crisis-vivienda-traves-historia-fantasmas_1_11857320.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>C&eacute;ntrico</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/centrico-corto-explora-turistificacion-crisis-vivienda-traves-historia-fantasmas_1_11857320.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Luso Mart&iacute;nez</a>, nominado a los Goya.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aparte de la literatura, el cine tambi&eacute;n ha sabido captar la deriva de las grandes ciudades, utilizando los espacios dom&eacute;sticos como met&aacute;foras de la precariedad social. En la pel&iacute;cula de terror <em>Barbarian </em>(2022), del director Zach Cregger, la casa protagonista se sit&uacute;a en un barrio completamente abandonado de Detroit, una urbe que ha sufrido la desindustrializaci&oacute;n. La pel&iacute;cula muestra c&oacute;mo la degradaci&oacute;n de un vecindario entero da lugar a monstruos nacidos de la miseria m&aacute;s absoluta, convirtiendo la vivienda en un term&oacute;metro que mide la decadencia de una poblaci&oacute;n devorada por el sistema econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el a&ntilde;o pasado se estren&oacute; <em>Decorado</em>, una f&aacute;bula que refleja la &ldquo;crisis&rdquo; de una sociedad en la que &ldquo;es muy dif&iacute;cil escapar del dinero&rdquo;. Dirigida por Alberto V&aacute;zquez y expandiendo el cortometraje por el que gan&oacute; un Goya en 2017, la cinta explora desde la problem&aacute;tica laboral que impulsa la adicci&oacute;n al trabajo hasta el susto constante por no llegar a fin de mes para pagar el alquiler, como sucede al protagonista. En una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/decorado-combativa-fabula-refleja-crisis-sociedad-dificil-escapar-dinero_1_12704060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista para elDiario.es</a>, el cineasta se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;nuestro valor es lo que consigamos econ&oacute;micamente&rdquo;. Por ello, mientras la vivienda siga siendo un bien de lujo inalcanzable, el arte de lo ins&oacute;lito seguir&aacute; recordando que el peor de los miedos es quedarse sin un sitio en el que dormir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hombres-lobos-vampiros-terrorifico-literatura-miedo-quedarte-casa_1_13378423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:27:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni hombres lobo ni vampiros: lo más terrorífico de la literatura es el miedo a quedarte sin casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Escritores,Vivienda,Turistificación,Cultura,Terror]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Jenny', la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jenny-novela-sigrid-undset-desmonto-mito-amor-romantico-siglo_1_13384983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5abd708-e79e-4edc-b13c-987f8757d791_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x603y162.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Jenny&#039;, la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La editorial Espinas recupera la novela más autobiográfica de la escritora noruega, inédita hasta el momento en castellano</p><p class="subtitle">Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”</p></div><p class="article-text">
        La noruega Sigrid Undset (Kalundborg, Dinamarca,1882-Lillehammer, Noruega, 1949) fue la tercera mujer galardonada con el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/laszlo-krasznahorkai-gana-premio-nobel-literatura-2025_1_12669502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel de Literatura</a>, en 1928, despu&eacute;s de la sueca <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/siglo-sociedad-nieve-primera-mujer-ganar-nobel-literatura-abordo-moralidad-canibalismo_1_11605432.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selma Lagerl&ouml;f</a> (1909) y la italiana Grazia Deledda (1926). Pese a haber nacido en Dinamarca, su familia se traslad&oacute; pronto a Oslo, donde creci&oacute; la futura escritora. All&iacute;, su ni&ntilde;ez estuvo marcada por la muerte temprana del padre, que sumi&oacute; a la familia en las dificultades econ&oacute;micas. Undset tuvo que interrumpir sus estudios para trabajar, aunque no cej&oacute; en su empe&ntilde;o de escribir y consigui&oacute; una beca para formarse en Roma, donde conoci&oacute; a su marido, el pintor noruego Anders Castus Svarstad (1869-1943).
    </p><p class="article-text">
        En esa estancia en la capital italiana se basa su novela <em>Jenny. Retrato de una mujer libre</em> (1911; Espinas, 2024, trad. Lourdes Crespo S&aacute;nchez), que desde hace unos meses puede disfrutarse por fin en castellano. La autora es m&aacute;s conocida por su faceta hist&oacute;rica, sobre todo por <em>Cristina, hija de Lavrans</em> (1920-1922), una monumental trilog&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-rompe-imagen-oscura-edad-media-descubre-mundo-globalizado-viajero_1_12646796.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ambientada en la Edad Media</a> que sigue los pasos de una mujer; este a&ntilde;o, la editorial Encuentro, que ya la hab&iacute;a publicado hace a&ntilde;os en edici&oacute;n de bolsillo, la ha reeditado en tres vol&uacute;menes en r&uacute;stica con una tipograf&iacute;a m&aacute;s c&oacute;moda. Antes de lanzarse al pasado, no obstante, Undset escribi&oacute; sobre las mujeres de su tiempo, y merece la pena detenerse en esa vertiente.
    </p><p class="article-text">
        Jenny Winge es una joven pintora noruega que a principios del siglo XX disfruta de una estancia en Roma para dedicarse de lleno a su arte. Junto a su amiga Francesca Jahrman, vagan por la ciudad en busca de experiencias que nutran su creatividad y sacien esa sed de vida de la juventud. En una de esas conocen a un compatriota, Helge Gram, un reci&eacute;n llegado a la <em>citt&agrave; </em>eterna que, pese a fijarse primero en la llamativa y desenvuelta Cesca, estrechar&aacute; su relaci&oacute;n con la m&aacute;s discreta Jenny.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/da447874-c4c0-4c1b-9219-fa45baec355b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A partir de la figura de Jenny, que puede verse como el <em>alter ego</em> de la autora en muchos aspectos, Undset retrata a las mujeres contempor&aacute;neas en su b&uacute;squeda de emancipaci&oacute;n: familiar &ndash;dos j&oacute;venes solteras que pasan una temporada en Roma, lejos de sus familias&ndash;, profesional &ndash;tienen una vocaci&oacute;n y es importante para ellas sentirse reconocidas en su trabajo&ndash;, econ&oacute;mica &ndash;aspiran a ganarse la vida por sus propios medios, sin depender de nadie&ndash; y, no menos importante, emocional &ndash;sin cerrarse al amor, no quieren que una hipot&eacute;tica pareja o matrimonio las aparte de sus otras facetas, del arte en particular&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca, las chicas como Jenny no dejaban de ser una minor&iacute;a privilegiada, las que hab&iacute;an recibido una formaci&oacute;n intelectual y art&iacute;stica que despert&oacute; en ellas el esp&iacute;ritu independiente. Sus preocupaciones iban en sinton&iacute;a con el movimiento de la primera ola feminista, en cuyos debates particip&oacute; la autora, y que culmin&oacute; con el sufragio femenino en varios pa&iacute;ses. Undset capta esos vientos de cambio en su novela, y con ellos sus torbellinos, porque, como se puede suponer, el camino estaba lleno de obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros cap&iacute;tulos, que ponen de relieve los contrastes entre las dos amigas, la protagonista parece recelar del amor: mientras que Cesca se entrega al coqueteo y a los placeres de la vida romana, Jenny tiene un car&aacute;cter m&aacute;s introspectivo y prudente, es una trabajadora disciplinada que no quiere que nada perturbe sus horas en el taller. Se toma en serio a s&iacute; misma como artista, aunque sepa que a&uacute;n le queda mucho por aprender, y esta actitud ya es un desaf&iacute;o al <em>statu quo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es una ermita&ntilde;a, ni una mis&aacute;ntropa; no se cierra en banda, aunque le d&eacute; m&aacute;s vueltas a todo que su colega. Se abre a Helge, y al principio las cosas parecen fluir, pero despu&eacute;s de los d&iacute;as felices en Roma se topan con la realidad, una realidad en la que hab&iacute;a pocos hombres dispuestos a aceptar a una mujer comprometida con su carrera y su arte: &ldquo;No comparto esa pasi&oacute;n por tu trabajo, y siento celos. Ya ves, si no me convences de que lo soy todo para ti, no dejar&eacute; de sentir celos y tendr&eacute; miedo a que un d&iacute;a me dejes por otro a quien ames m&aacute;s y te entienda mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las relaciones t&oacute;xicas</h2><p class="article-text">
        Por desgracia, m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s las contrariedades que enfrenta Jenny siguen a la orden del d&iacute;a para muchas mujeres (y no solo en pa&iacute;ses donde carecen de unos derechos elementales). Tal vez ahora, en Occidente, no exista ese dilema entre la vida en pareja o la realizaci&oacute;n profesional en la juventud, pero &iquest;cu&aacute;ntas renuncian o postergan su carrera al convertirse en madres o para cuidar de los parientes mayores? La conciliaci&oacute;n es a&uacute;n un reto, por mucho que en lo ideol&oacute;gico el debate est&eacute; (m&aacute;s o menos) superado.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s interesante todav&iacute;a es su radiograf&iacute;a de lo que hoy se llamar&iacute;a amor &ldquo;t&oacute;xico&rdquo;, con un Helge que mide el sentimiento en celos, exclusividad y sacrificio de la otra parte. La amiga de Jenny, por otro lado, tampoco se puede considerar paradigma de hero&iacute;na para el feminismo; no todas ten&iacute;an un compromiso con su obra tan fuerte como el de Jenny. En medio del conflicto, aparece el padre de Helge, que, a diferencia del hijo, con el que no se entiende desde hace tiempo, comprende bien a la muchacha porque comparte su sensibilidad art&iacute;stica, lo que termina por enturbiar m&aacute;s el malestar de la pareja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La caída en desgracia de Jenny es una advertencia de que ni las buenas intenciones colectivas ni la firmeza individual bastan para garantizar un futuro cimentado en la igualdad de oportunidades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La novela, que se inscribe en la tradici&oacute;n del realismo, est&aacute; contada al estilo cl&aacute;sico, con pulso para la narraci&oacute;n, estructura en orden cronol&oacute;gico y unos personajes s&oacute;lidos, de la protagonista al secundario menor. A la manera de una tragedia griega, la protagonista se ve atrapada en unas circunstancias adversas cuando se atreve a romper su rutina, vive su particular descenso a los infiernos &ndash;aunque no ponga nombres cl&iacute;nicos, se podr&iacute;a hablar tambi&eacute;n de salud mental, de depresi&oacute;n&ndash; y, a partir de ah&iacute;, la pregunta ser&aacute; c&oacute;mo salir de nuevo a la superficie, c&oacute;mo retomar sus prop&oacute;sitos vitales. Si es que a&uacute;n puede.
    </p><p class="article-text">
        Poco tiene que ver la Jenny terca e indomable del principio con la que se revela despu&eacute;s de los acontecimientos, pero al fin y al cabo nadie sale inc&oacute;lume de la aventura de vivir, y a veces quien parece m&aacute;s fuerte puede perder pie, m&aacute;s a&uacute;n en un mundo que es como una pista de obst&aacute;culos para las mujeres que se atreven a rebelarse al orden establecido. La ca&iacute;da en desgracia de Jenny es una llamada de atenci&oacute;n, una advertencia de que ni las buenas intenciones colectivas ni la firmeza individual bastan para garantizar un futuro cimentado en la igualdad de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, Sigrid Undset tuvo m&aacute;s fortuna (o tom&oacute; mejores decisiones, seg&uacute;n se mire) que su personaje, y no solo no se achant&oacute; nunca &ndash;tampoco al denunciar la barbarie nazi, por la que perdi&oacute; a un hijo tras la ocupaci&oacute;n de Noruega, adem&aacute;s de sufrir la prohibici&oacute;n de sus libros en las universidades bajo dominio nazi y verse obligada a exiliarse a Estados Unidos hasta el final de la guerra&ndash;, sino que dej&oacute; para la posteridad novelas tan ricas e interesantes, tan representativas de una &eacute;poca y sus contradicciones como <em>Jenny</em>. Dos mujeres, autora y personaje, dignas de descubrir, dignas de no olvidar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/jenny-novela-sigrid-undset-desmonto-mito-amor-romantico-siglo_1_13384983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:33:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Jenny', la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Premios Nobel,Nobel de Literatura,Literatura,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos II, mucho más que el 'hechizado': una biografía desmonta los mitos sobre el rey que ni fue inútil ni estuvo siempre enfermo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/carlos-ii-hechizado-biografia-desmonta-mitos-rey-inutil-estuvo-enfermo_1_13387055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/860c6b16-b271-444c-91b3-1446a02b0a69_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147642.jpg" width="935" height="526" alt="Carlos II, mucho más que el &#039;hechizado&#039;: una biografía desmonta los mitos sobre el rey que ni fue inútil ni estuvo siempre enfermo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exhaustiva biografía, obra del historiador Alberto Bravo, desmonta los mitos sobre el último monarca de la Casa de Austria y el declive español del siglo XVII</p><p class="subtitle">Las mentiras de Elon Musk y la fachosfera contra 'La Odisea' y Christopher Nolan
</p></div><p class="article-text">
        Al historiador Alberto Bravo nunca le cuadr&oacute; que la mala fama del reinado de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/carlos-ii-infantil-goya-sorpresa-revelan-rayos-x-obras-maestras-prado_1_6087041.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos II</a> (1665-1700), apodado el hechizado y tachado de enfermizo y d&eacute;bil, hubiera coincidido con una &eacute;poca en la que Espa&ntilde;a mantuvo su imperio colonial, a la vez que protagonizaba un esplendor cultural. As&iacute;, este profesor de Historia Moderna de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid ha dedicado m&aacute;s de una d&eacute;cada a estudiar la vida y obra del &uacute;ltimo monarca de la Casa de Austria para concluir que Carlos II &ldquo;no fue ni un est&uacute;pido ni un triste&rdquo;. &ldquo;Aquel rey, que empez&oacute; a reinar siendo un ni&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade Bravo, &ldquo;supo rodearse de buenos ministros y altos cargos y hasta plantar cara a la potencia emergente que era Francia&rdquo;. Fruto de sus investigaciones Bravo acaba de publicar <em>Yo, el rey. La historia de Carlos II</em> (&Aacute;tico de los Libros), un exhaustivo y documentado libro sobre aquel monarca y la Espa&ntilde;a del siglo XVII.
    </p><p class="article-text">
        Tanto en su biograf&iacute;a como en la charla con elDiario.es, Alberto Bravo (Madrid, 1986) remarca que el origen de la mala fama de Carlos II arranca de los tiempos de la Ilustraci&oacute;n y alcanza hasta finales del siglo XIX. Uno de los art&iacute;fices de los falsos mitos fue Antonio C&aacute;novas del Castillo, el l&iacute;der conservador de la Restauraci&oacute;n. &ldquo;Muchos autores&rdquo;, afirma el bi&oacute;grafo, &ldquo;trataron de utilizar el reinado de Carlos II como un resumen perfecto de los errores y fracasos de los reinados anteriores. Esa visi&oacute;n ha calado a lo largo del tiempo y ha llegado tanto al sistema educativo como al imaginario popular. De este modo se despacha a Carlos II con la caricatura de un tipo enfermizo e in&uacute;til&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, Bravo responde con una cierta iron&iacute;a cuando se&ntilde;ala que el rey era bajo de estatura, delgado y de tez p&aacute;lida. &ldquo;Claro, como casi todos los representantes de la Casa de Austria&rdquo;, apostilla el profesor para remarcar a rengl&oacute;n seguido la alta mortalidad infantil de la &eacute;poca. &ldquo;De hecho&rdquo;, precisa, &ldquo;Carlos II super&oacute; enfermedades como el sarampi&oacute;n y la viruela, montaba a caballo y disfrutaba con las fiestas, la m&uacute;sica o el teatro. No fue, pues, un rey triste ni oscuro contra la imagen hist&oacute;rica que se ha proyectado de &eacute;l&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dc99e2cd-2584-4a92-af6d-03fcf0792c2a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En realidad, a juicio de su bi&oacute;grafo, Carlos II enferm&oacute; gravemente solo a partir de 1696, cuando ya contaba 31 a&ntilde;os, cuatro antes de su muerte, y fue en ese periodo cuando se produjeron los supuestos hechizamientos en una Corte muy religiosa, temerosa del maligno y marcada por las supersticiones propias de la &eacute;poca. De ah&iacute; que las reca&iacute;das del monarca al final de su vida le llevaran a pensar que pod&iacute;a estar hechizado. En cualquier caso, el rey fue tratado con quinina, una sustancia que desaconsejaron algunos de sus m&eacute;dicos. &ldquo;No obstante&rdquo;, aclara Alberto Bravo, &ldquo;si el rey hubiera vivido 20 a&ntilde;os m&aacute;s nadie habr&iacute;a hablado despu&eacute;s de hechizamientos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una madre regente y dos esposas</strong></h2><p class="article-text">
        Ahora bien el recorrido de esta extensa biograf&iacute;a se detiene en subrayar algunos rasgos del reinado como que el rey alcanz&oacute; su mayor&iacute;a de edad y comenz&oacute; a reinar a los 14 a&ntilde;os mientras que sus antecesores hab&iacute;an llegado al trono a edades adultas. O bien el hecho de que en la minor&iacute;a de edad de Carlos II la regencia estuvo en poder de su madre, Mariana de Austria, viuda de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/felipe-vi-queda-corto-monarquia-no-quiere-reconocer_129_13078206.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Felipe IV</a>. Esta circunstancia da pie a Alberto Bravo para desmentir que el &uacute;ltimo monarca de los Austrias hubiera sido &ldquo;un pelele&rdquo; en manos de mujeres autoritarias, como su madre y sus dos esposas, Mar&iacute;a Luisa de Orleans y Mariana de Neoburgo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Carlos II superó enfermedades como el sarampión y la viruela, montaba a caballo y disfrutaba con las fiestas, la música o el teatro. No fue, pues, un rey triste ni oscuro contra la imagen histórica que se ha proyectado de él</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alberto Bravo</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es una visi&oacute;n mis&oacute;gina&rdquo;, comenta Bravo, &ldquo;aunque es cierto que el Carlos II ni&ntilde;o no tuvo cerca una figura masculina y estuvo muy influenciado por su madre en la que pod&iacute;a confiar. Con respecto a sus mujeres, con Mar&iacute;a Luisa de Orleans tuvo un enamoramiento sincero y juvenil mientras que a Mariana de Neoburgo, la segunda, la escuchaba y la quiso satisfacer en algunas cuestiones de Estado. Pero las decisiones importantes las tomaba el rey&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poco preocupado por asuntos de despacho y de administraci&oacute;n de sus inmensos reinos, desde Europa a la Am&eacute;rica hispana pasando por el Pac&iacute;fico, Carlos II no hizo, pero dej&oacute; hacer. As&iacute; las cosas, el rey encomend&oacute; el gobierno a nobles leales, laboriosos y eficaces, a juicio del experto. &ldquo;Tanto el duque de Medinaceli como, sobre todo, el conde de Oropesa&rdquo;, argumenta Bravo, &ldquo;fueron primeros ministros con capacidad de gobierno que adem&aacute;s prestaron gran atenci&oacute;n a la econom&iacute;a del Imperio que lograron sanear. Todav&iacute;a m&aacute;s, las Indias vivieron una etapa de pujanza en el siglo XVII en el que no podemos olvidar que ciudades como Lima o M&eacute;xico fueron urbes cosmopolitas y multi&eacute;tnicas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Madrid, centro cultural de Europa</h2><p class="article-text">
        Si bien no se implic&oacute; a fondo en las tareas de gobierno, Carlos II supo desempe&ntilde;ar el papel de representaci&oacute;n que se le exig&iacute;a a un monarca de la &eacute;poca y su bi&oacute;grafo cita como ejemplos su prestancia en las grandes celebraciones festivas o religiosas, como la jura de los fueros en Zaragoza, o su observancia del protocolo. 
    </p><p class="article-text">
        Una faceta poco conocida de un rey marcado por el estigma de una parte de la historiograf&iacute;a apunta a su afici&oacute;n por la cultura que se concretaba, entre otros aspectos, en su pr&aacute;ctica musical con el clavicordio o en el fichaje para la Corte de pintores como Luca Giordano, un maestro indiscutible, o Claudio Coello. O el auge en aquel periodo de un maduro Calder&oacute;n de la Barca. &ldquo;Durante su reinado Madrid fue el centro cultural de la Europa de su &eacute;poca&rdquo;, concluye Bravo que agrega: &ldquo;El palacio de Versalles se inspir&oacute; en el palacio del Buen Retiro&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los historiadores deberíamos mostrar y divulgar nuestro trabajo y nuestras investigaciones más allá de las aulas universitarias. Es un deber que tenemos con la sociedad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alberto Bravo</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tal vez otra de las etiquetas negativas colgadas del trono de Carlos II se refiere a que su fallecimiento sin herederos desencaden&oacute; una <a href="https://www.eldiario.es/spin/convirtio-sucesion-espanola-guerras-sangrientas-siglo-xviii-pm_1_13244644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terrible guerra de sucesi&oacute;n</a> que no solo afect&oacute; a Espa&ntilde;a sino a media Europa. &iquest;Fue inevitable el conflicto?, preguntamos a Bravo. &ldquo;Fue un siglo el XVII&rdquo;, contesta el historiador, &ldquo;donde los conflictos se resolv&iacute;an con guerras y donde el Imperio espa&ntilde;ol ten&iacute;a que enfrentarse a una Francia muy expansionista y agresiva que hab&iacute;a aumentado mucho su poder&iacute;o militar. El objetivo principal del testamento de Carlos II persegu&iacute;a asegurar la integridad de la monarqu&iacute;a hispana. Por ello test&oacute; a favor de un nieto del rey de Francia, Luis XIV, que despu&eacute;s rein&oacute; en Espa&ntilde;a como Felipe V y abri&oacute; la dinast&iacute;a de los Borbones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No obstante&rdquo;, considera, &ldquo;ni los partidarios del archiduque de Austria ni de los franceses iban a conformarse y, de alg&uacute;n modo, la guerra result&oacute; inevitable. En la Pen&iacute;nsula ese conflicto deriv&oacute; en una guerra civil tras la que Felipe V no perdon&oacute; a los perdedores radicados en los territorios m&aacute;s foralistas, como la Corona de Arag&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de las explicaciones de Alberto Bravo sobrevuela la necesidad de divulgar, con rigor y claridad, la historia de Espa&ntilde;a e iluminar im&aacute;genes distorsionadas como la del hechizado Carlos II. Tras resaltar que la Historia es una ciencia social que debe, por tanto, proyectarse sobre la sociedad este joven historiador, uno de los mayores especialistas en el siglo XVII, afirma que nunca se niega a participar en tareas de divulgaci&oacute;n en foros p&uacute;blicos. Al mismo tiempo se&ntilde;ala como modelos en su profesi&oacute;n a colegas brit&aacute;nicos o franceses que suelen publicar en los peri&oacute;dicos o intervenir en debates p&uacute;blicos en la radio o la televisi&oacute;n. &ldquo;Vamos avanzando&rdquo;, opina, &ldquo;pero los historiadores deber&iacute;amos mostrar y divulgar nuestro trabajo y nuestras investigaciones m&aacute;s all&aacute; de las aulas universitarias. Es un deber que tenemos con la sociedad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Villena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/carlos-ii-hechizado-biografia-desmonta-mitos-rey-inutil-estuvo-enfermo_1_13387055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 20:23:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos II, mucho más que el 'hechizado': una biografía desmonta los mitos sobre el rey que ni fue inútil ni estuvo siempre enfermo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ensayos,Monarquía española,Historia,Historia de España,Biografías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pino-aprile-autor-elogio-error-si-cristianismo-convirtiera-santos-iglesia-dejaria-existir_1_13378407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c48efe8-f4ce-4bb0-b820-999ad4ee334d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147389.jpg" width="1200" height="675" alt="Pino Aprile, autor de &#039;Elogio del error&#039;: “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y ensayista publica una obra en la que recurre a la ironía para reflexionar sobre por qué meter la pata es algo inherente al ser humano </p><p class="subtitle">'Lemóniz', la historia de una tragedia convertida en ficción: “Las víctimas de ETA han cargado con la vergüenza durante años”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas veces puede equivocarse una persona a lo largo de su vida? M&aacute;s all&aacute; de la sensatez que posea cada individuo, meter la pata es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/humano-despreciable-naturaleza-ideologia_1_4289875.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inherente al ser humano</a>. Y gracias a esa incapacidad para no caer en el fallo (en ocasiones m&aacute;s de una vez), el ser humano ha llegado hasta donde ha llegado. Esta es, a grandes rasgos, la tesis que el periodista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vez-hay-imbeciles-teoria-demostrar-si-cat_1_12295771.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pino Aprile</a> expone en su &uacute;ltimo libro <a href="https://www.eldiario.es/cultura/vez-hay-imbeciles-teoria-demostrar-si-cat_1_12295771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Elogio del error</em></a>, que la editorial Gatopardo publica en Espa&ntilde;a con traducci&oacute;n de Atalaire. Un t&iacute;tulo esperado por sus lectores despu&eacute;s del &eacute;xito de <em>Nuevo elogio del imb&eacute;cil</em> (Gatopardo, 2025), al que precedi&oacute; <em>Elogio del imb&eacute;cil</em> (Temas de hoy, 2004). 
    </p><p class="article-text">
        Al periodista italiano le gusta meterse en jardines con una sonrisa de medio lado. Su texto intenta mantener un tono ligero para diseccionar algunos planteamientos que pueden resultar un tanto pesados. Para ello, recurre a la iron&iacute;a y tambi&eacute;n a la ruptura de la cuarta pared al dirigirse directamente a su madre con expresiones entre par&eacute;ntesis como &lsquo;(no te preocupes, mam&aacute;)&rsquo;. El propio Aprile explica a elDiario.es v&iacute;a correo electr&oacute;nico que se trata de una t&eacute;cnica de divulgaci&oacute;n. &ldquo;Mi padre era un gigante moral y de sabidur&iacute;a. Aunque apenas pudo ir a la escuela unos pocos a&ntilde;os, nunca dej&oacute; de educarse a s&iacute; mismo para mejorar y siempre nos regal&oacute; libros. &Eacute;l dialogaba para comprender&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, su progenitora &ldquo;tend&iacute;a m&aacute;s a la s&iacute;ntesis basada en el prejuicio&rdquo;, sostiene, as&iacute; que cuando busca explicar un concepto complejo para que cualquiera pueda entenderlo, primero lo expone en &ldquo;t&eacute;rminos que no hagan enfurecer a los especialistas y a los puristas&rdquo;. Y, despu&eacute;s, pasa a dirigirse a su madre &ldquo;para contar exactamente lo mismo de una manera extremadamente popular. De ese modo, nadie queda excluido y nadie se enfada&rdquo;, indica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/10d95b7e-fb44-4fed-b4ef-14d33f449589_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El escritor decidi&oacute; que quer&iacute;a escribir este libro cuando se dio cuenta de que el ser humano puede experimentar un impulso que le lleva a hacer cosas equivocadas sin que la raz&oacute;n consiga pararle. Pero esas acciones, aunque err&oacute;neas a primera vista, pueden derivar en un adelanto para la sociedad. &ldquo;El ejemplo que m&aacute;s me divert&iacute;a era el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/filosofia-necesaria-historia-imprescindible-bachillerato_128_1865246.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las religiones</a>: si el mensaje evang&eacute;lico del cristianismo fuera realmente capaz de convertirnos a todos en santos, la Iglesia dejar&iacute;a de existir, porque ya no habr&iacute;a pecados que absolver ni pecadores que salvar&rdquo;, se&ntilde;ala. Por si las dudas, es un ateo declarado al que le interesa m&aacute;s el pecado &ldquo;siguiendo aquella vieja, pero perfecta sentencia seg&uacute;n la cual las chicas buenas van al cielo; las dem&aacute;s, adonde quieren&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no cree en Dios, la religi&oacute;n est&aacute; muy presente en las p&aacute;ginas del libro. Con el actual <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-hakuna-imagineria-cristiana-vuelto-musica_1_12692371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repunte de la espiritualidad</a> que se detecta sin demasiado esfuerzo en la sociedad, &iquest;cabe pensar que el ser humano no va a ser capaz de vivir sin la idea de un ser superior nunca? Aprile tiene claro que eso no va a suceder. &ldquo;No creo que podamos prescindir nunca de la idea de Dios, que despu&eacute;s las religiones traducen y reducen a una dimensi&oacute;n humana. Sin &aacute;nimo de blasfemar, dir&iacute;a que la convierten en una herramienta; y una herramienta es, seg&uacute;n la definici&oacute;n cient&iacute;fica, aquello &lsquo;que puede ser utilizado incluso por un idiota&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y hace una comparativa que baja al plano terrenal: &ldquo;Las religiones son &uacute;tiles, del mismo modo que los tribunales son el instrumento para convertir la Justicia en una herramienta. Pero en los tribunales no est&aacute; la justicia: solo est&aacute; la ley, hecha al servicio de los poderes aceptados y administrada por hombres corruptibles. Exactamente igual que ocurre con las religiones&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Pino Aprile                            </span>
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        Escribir un libro centrado en el error humano implica el riesgo de incurrir precisamente en aquello que analiza. Pero al autor no le importa equivocarse y, de hecho, confiesa que en todos sus libros introduce al menos uno de forma deliberada para comprobar si los cr&iacute;ticos lo descubren. Dice que &ldquo;nunca ha ocurrido&rdquo;. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que hay uno muy grande, pero que no es suyo aunque tuvo que dejarlo como estaba, porque un cient&iacute;fico al que pidi&oacute; consejo le dijo: &ldquo;No puedes corregir a un premio Nobel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los riesgos de indagar en un tema como este es el de rememorar los propios errores cometidos en el pasado. Un ejercicio que puede ser desagradable seg&uacute;n la vida que se haya llevado o el umbral de culpa de cada cual. Aprile se remonta a la infancia para contar un fallo &ndash;si se puede considerar como tal, porque m&aacute;s bien parece una evocaci&oacute;n literaria&ndash; que tuvo cuando se encontraba en la orilla izquierda del r&iacute;o Galaso, que desemboca en el golfo de Tarento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Pino Aprile                            </span>
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        &ldquo;Ten&iacute;a menos de cinco a&ntilde;os y estaba convencido de que todo lo que hab&iacute;a al otro lado del r&iacute;o estaba hecho de aire, y que las personas que ve&iacute;a all&iacute; se materializaban al cruzarlo&rdquo;, explica. El escritor nunca reuni&oacute; el valor suficiente para cruzarlo, aunque no era especialmente peligroso. Estaba convencido de que &ldquo;ser&iacute;a una profanaci&oacute;n capaz de romper un equilibrio y cambiar el mundo&rdquo;. Poco despu&eacute;s se mudaron y, aunque pensaba en esas &lsquo;personas de aire&rsquo;, termin&oacute; por olvidarlas porque no ten&iacute;a al Galaso para se&ntilde;alar qui&eacute;nes eran. &ldquo;El recuerdo regres&oacute; de forma violenta, casi convulsiva, como una crisis epil&eacute;ptica, cuando cumpl&iacute; 35 a&ntilde;os y volv&iacute; al Galaso&rdquo;, manifiesta. &ldquo;El error del gesto que nunca llegu&eacute; a hacer sigue gobernando mi vida, para bien y para mal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Liarla en colectividad</h2><p class="article-text">
        En las p&aacute;ginas de <em>Elogio del error</em>, el autor menciona mucho al presidente de EEUU. Aunque no da ning&uacute;n nombre en concreto, en el momento en el que lo ha escrito es Donald Trump quien ostenta ese cargo y no cabe duda de que cuando hace referencia a &eacute;l no es para se&ntilde;alar sus virtudes, si las tuviese. &iquest;Ha sido la elecci&oacute;n de ese hombre como presidente uno de los mayores errores de los votantes de ese pa&iacute;s? &ldquo;A la luz del funcionamiento de nuestras sociedades y de los valores sobre los que se fundamentan, sin duda fue un error. Un error colosal&rdquo;, responde el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, tambi&eacute;n se&ntilde;ala que es un indicador de c&oacute;mo se siente la sociedad porque el votante escoge a quien se le parece. &ldquo;Trump representa los sentimientos y los deseos m&aacute;s profundos del mundo actual. Quiz&aacute;, de vez en cuando, necesitamos comprobar hasta qu&eacute; punto podemos llegar a ser despreciables para volver a desear no serlo y reconocer otra vez el valor de los dem&aacute;s&rdquo;, reflexiona.
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                Pino Aprile publica la obra &#039;Elogio del error&#039;                            </span>
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        Cuando este libro se lea dentro de una d&eacute;cada, por ejemplo, ser&aacute; otra persona quien dirija el pa&iacute;s norteamericano. Parece improbable que llegue a los niveles de capacidad de destrucci&oacute;n de todo lo que le rodea y m&aacute;s all&aacute; que tiene el presidente rubio, pero si se echa la vista atr&aacute;s en la historia se comprueba que, en cuestiones de maldad, cualquier cosa es posible. Aprile expone que escogi&oacute; el ejemplo de EEUU por ser el m&aacute;s conocido universalmente, porque ejemplos de errores garrafales en materia de pol&iacute;tica los hay a patadas en cualquier continente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El poder siempre es una s&iacute;ntesis. Y las s&iacute;ntesis aplastan las diferencias &mdash;a veces incluso quemando a los &lsquo;diferentes&rsquo;&mdash; para simplificar el sistema que se pretende gobernar. La s&iacute;ntesis m&aacute;xima es la paranoia: nosotros somos el bien y &lsquo;ellos' el mal. Hasta llegar al extremo: yo soy el bien y todos los dem&aacute;s son el mal&rdquo;, concreta. &ldquo;El grado de esa simplificaci&oacute;n del poder depende de nuestras acciones, del valor que concedemos a los dem&aacute;s y de la forma en que lo demostramos. Y eso, precisamente, es pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los errores tambi&eacute;n tienen clases</h2><p class="article-text">
        El discurso de aprender del fracaso para mejorar es un cl&aacute;sico entre los grandes empresarios, sobre todo los tecnol&oacute;gicos como Steve Jobs, por poner un ejemplo. Pero ellos pertenecen a una &eacute;lite que se puede permitir cometer grandes errores porque su posici&oacute;n econ&oacute;mica o social les permitir&aacute; levantarse. &iquest;Tambi&eacute;n hay clases sociales en el error? Aprile es rotundo en su respuesta: &ldquo;Sin duda&rdquo;. Al desarrollar esta afirmaci&oacute;n indica que el error es una herramienta y, como cabe esperar, las consecuencias son directamente proporcionales a la importancia del fallo y del poder de quien lo haya cometido. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el italiano matiza que el error tiene una caracter&iacute;stica que se podr&iacute;a calificar de &lsquo;democr&aacute;tica&rsquo;, puesto que &ldquo;cualquiera est&aacute; en condiciones de realizar acciones desproporcionadamente importantes respecto al poder o al valor de quien las ejecuta. Un imb&eacute;cil que pulsara el bot&oacute;n de un misil nuclear dirigido contra el Kremlin o contra la Casa Blanca podr&iacute;a acabar con la especie humana&rdquo;. Y concluye con una sentencia: &ldquo;El error concede el poder de Dios al m&aacute;s est&uacute;pido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/pino-aprile-autor-elogio-error-si-cristianismo-convirtiera-santos-iglesia-dejaria-existir_1_13378407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pino Aprile, autor de 'Elogio del error': “Si el cristianismo nos convirtiera a todos en santos, la Iglesia dejaría de existir”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Círculo de Bellas Artes acogerá un homenaje a Eva Orúe tras su cese como directora de la Feria del Libro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/circulo-bellas-artes-acogera-homenaje-eva-orue-cese-directora-feria-libro-madrid_1_13379305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17f4e464-1c47-42e1-b833-dd5ac06fec55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x980y216.jpg" width="1200" height="675" alt="El Círculo de Bellas Artes acogerá un homenaje a Eva Orúe tras su cese como directora de la Feria del Libro de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El evento será abierto al público y será un acto en positivo, para agradecer la labor de la periodista y escritora al frente del evento literario en los últimos cinco años. La Asociación de Libreros de Madrid, mientras tanto, pide "respeto y prudencia" sobre su decisión</p><p class="subtitle">La librería Muga abandona la organización de la Feria del Libro por el despido de su directora Eva Orúe
</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/politica/izquierda-confederal-abre-nueva-etapa-unidad-ambicion-electoral-acabo-derrotismo_1_13010076.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&iacute;rculo de Bellas Artes</a> acoger&aacute; este jueves 16 de julio un acto en homenaje a Eva Or&uacute;e tras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-orue-destituida-directora-feria-libro-madrid-trabaja-nueva-etapa_1_13359477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su cese como directora</a> de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libreria-muga-abandona-organizacion-feria-libro-despido-directora-eva-orue_1_13371941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feria del Libro de Madrid</a>. Ser&aacute; un acto p&uacute;blico, en la sala Ram&oacute;n G&oacute;mez de la Serna. Valerio Rocco, director de la instituci&oacute;n que alojar&aacute; el evento, avanza a elDiario.es que aceptaron albergarlo porque, como &eacute;l mismo comparti&oacute; en sus redes sociales desde que se hizo p&uacute;blico el despido de la escritora y periodista, no est&aacute; de acuerdo con su destituci&oacute;n y quieren mostrar su apoyo. Mientras tanto, la Asociaci&oacute;n de Libreros de Madrid, responsable del evento literario, pide &ldquo;respeto y prudencia&rdquo; sobre su decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje, organizado por personas del entorno de Eva Or&uacute;e, ser&aacute; &ldquo;en positivo, de agradecimiento y en ning&uacute;n caso ni de pol&eacute;mica ni cr&iacute;tica&rdquo;. Est&aacute; previsto que acudan instituciones culturales como el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/marta-matute-biznaga-oro-festival-malaga-no-morire-amor_1_13068238.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de M&aacute;laga</a>, embajadas, institutos culturales nacionales e internacionales, incluida presencia iberoamericana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando la gente se va de los sitios en este pa&iacute;s parece que deja de existir y que el tel&eacute;fono va a dejar de sonar. Los que creemos que Eva Or&uacute;e ha hecho un trabajo excelente y que personalmente es una persona muy valiosa, queremos darle este homenaje&rdquo;, afirma Valerio Rocco.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2076663653546238009?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;La sociedad y la cultura madrile&ntilde;as se unen para celebrar el trabajo realizado junto a Eva Or&uacute;e en la Feria del Libro de Madrid&rdquo;, es el mensaje difundido en redes sociales con la convocatoria del evento. 
    </p><h2 class="article-text">El cese de Eva Or&uacute;e</h2><p class="article-text">
        Eva Or&uacute;e fue <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-orue-destituida-directora-feria-libro-madrid-trabaja-nueva-etapa_1_13359477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destituida la semana pasada</a> como directora de la Feria del Libro de Madrid. La Asociaci&oacute;n de Librer&iacute;as de Madrid, responsable del evento, explic&oacute; en un comunicado que ya estaban &ldquo;trabajando&rdquo; en la definici&oacute;n de &ldquo;una nueva etapa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La escritora y periodista afirm&oacute; a elDiario.es que &ldquo;no&rdquo; compart&iacute;a &ldquo;ninguna de las razones&rdquo; que alegaron para justificar su cese. Ni ella ni el presidente de la Asociaci&oacute;n, Luis M. Tigeras, ahondaron en cu&aacute;les hab&iacute;an sido los motivos comunicados, m&aacute;s all&aacute; de la b&uacute;squeda de &ldquo;un cambio de ciclo&rdquo;. En un nuevo escrito compartido este martes, la Asociaci&oacute;n alega que el contrato que ten&iacute;an con Or&uacute;e implicaba que ambas partes &ldquo;no pueden ofrecer m&aacute;s detalles sobre la finalizaci&oacute;n de su relaci&oacute;n laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Librer&iacute;as y editoriales como Dos Bigotes, Hoja de Lata, Comisura, Tr&aacute;nsito, Alberti, Sigilo y Mu&ntilde;eca Infinito mostraron su apoyo a Eva Or&uacute;e y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/librerias-editoriales-apoyan-eva-orue-destitucion-directora-feria-libro-piden-explicacion_1_13361338.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exigieron conocer los argumentos</a>. Una de ellas, la librer&iacute;a Muga, decidi&oacute; directamente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libreria-muga-abandona-organizacion-feria-libro-despido-directora-eva-orue_1_13371941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">darse de baja la organizaci&oacute;n</a> del evento literario. &ldquo;Consideramos que la forma en la que se ha cerrado el periodo de Eva Or&uacute;e en la Feria no corresponde a su dedicaci&oacute;n y resultados, y por ese motivo hemos decidido abandonar la Asociaci&oacute;n&rdquo;, compartieron en sus redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de selecci&oacute;n de la nueva direcci&oacute;n se iniciar&aacute; antes de que finalice el mes de julio y contar&aacute;, seg&uacute;n ha indicado la organizaci&oacute;n en un nuevo comunicado difundid este martes, &ldquo;con un comit&eacute; integrado por representantes del sector&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/circulo-bellas-artes-acogera-homenaje-eva-orue-cese-directora-feria-libro-madrid_1_13379305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 12:13:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Círculo de Bellas Artes acogerá un homenaje a Eva Orúe tras su cese como directora de la Feria del Libro de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,circulo de bellas artes,Librerías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cien años sin entrar en ‘El castillo’ de Kafka: el sueño frustrado del inmigrante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cien-anos-entrar-castillo-kafka-sueno-frustrado-inmigrante_1_13371090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5afafa96-a7e5-47b1-a9a7-ac83ae3405fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x664y337.jpg" width="1200" height="675" alt="Cien años sin entrar en ‘El castillo’ de Kafka: el sueño frustrado del inmigrante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un siglo después de su publicación, esta novela póstuma puede leerse como una alegoría de un inmigrante en su intento de instalarse en un país extranjero
</p><p class="subtitle">Librerías y editoriales apoyan a Eva Orúe tras su destitución como directora de la Feria del Libro y piden una explicación
</p></div><p class="article-text">
        Solo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nacio-k-castillo-kafka-le-carre-tardo-cuatro-meses-escribir-arranque-topo_1_10968931.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se le conoce por K.</a>, como si fuera un individuo tan insignificante que no merece siguiera una identidad, un nombre propio. Es uno m&aacute;s, uno de tantos que chocan contra un muro: el hombre, agrimensor de oficio, intenta acceder al castillo de una localidad, adonde ha llegado con el prop&oacute;sito de encontrar trabajo. Pero no logra siquiera que le abran las puertas de la muralla, de modo que no puede ni pedir ese empleo. De entrada, no se resigna: intenta entrar una y otra vez, mantiene su buena predisposici&oacute;n, conf&iacute;a en la humanidad de quien est&aacute; al otro lado. Solo que la fortaleza, inexpugnable, permanece indiferente a su llamada. La suya, y la de los dem&aacute;s: porque no es el &uacute;nico que no puede entrar. En realidad, lo raro, lo excepcional, ser&iacute;a poder hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de <em>El castillo</em> (1926), una de las obras p&oacute;stumas de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/raices-kafka-praga-tirania-padre_1_1592842.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Franz Kafka </a>(Praga, 1883-Klosterneuburg, Austria, 1924) y que ahora cumple cien a&ntilde;os desde su publicaci&oacute;n, no ha nacido para ser esa excepci&oacute;n: la naturaleza impersonal de esa letra que lo identifica ya advierte su condici&oacute;n de otro individuo m&aacute;s entre la masa. Para qu&eacute; personificarlo, si total, no va a quedarse, si no se le permitir&aacute; ni pasar. Para qu&eacute; ponerle un nombre, unos atributos, un c&iacute;rculo de allegados, un car&aacute;cter, unas emociones; todo aquello que cualquiera tiene, pero que a la vez lo distinguir&iacute;a del resto, le hace dejar de ser un bulto borroso entre la multitud. Es m&aacute;s seguro no saberlo: as&iacute; no le tomaremos cari&ntilde;o. Es peligroso, el afecto: puede abrir puertas. Y aqu&iacute;, desde el principio, queda claro que quien dirige el castillo no tiene intenci&oacute;n de recibir a nadie.
    </p><p class="article-text">
        <em>El castillo</em>, como el libro que lo antecede en el orden de publicaci&oacute;n, <em>El proceso</em> (1925) &ndash;como gran parte de la obra de Kafka, de hecho&ndash;, se lee como una met&aacute;fora atemporal del individuo ante la Administraci&oacute;n: los arduos pero vanos empe&ntilde;os por acceder a ella se leen como una representaci&oacute;n del tedio, la frustraci&oacute;n y a la postre la resignaci&oacute;n de quien batalla con la burocracia. El sujeto que, frente a una ventanilla (o, m&aacute;s com&uacute;n en estos d&iacute;as, frente a una pantalla) trata de hacerse entender, trata de encontrar ayuda para resolver alg&uacute;n asunto. Solo que quien est&aacute; al otro lado no lo comprende. Le responde en piloto autom&aacute;tico (tal vez sea, en efecto, una m&aacute;quina, como las que atienden a menudo por tel&eacute;fono) que su reclamaci&oacute;n no encaja en los tr&aacute;mites, que es como decirle que se expresa en un idioma distinto al oficial, el de los papeles; un idioma incomprensible.
    </p><p class="article-text">
        El individuo sabe que no conoce la lengua, pero conf&iacute;a en la bondad humana, en aquel atributo llamado empat&iacute;a que le ense&ntilde;aron de peque&ntilde;o; que nos ense&ntilde;aron a todos de peque&ntilde;os, vaya, porque los cuentos est&aacute;n m&aacute;s cargados de moralejas que la vida real. Ese hombre conf&iacute;a en que quien le escucha, quien est&aacute; al otro lado, tendr&aacute; la paciencia, de ense&ntilde;arle, ya que quien le atiende s&iacute; domina esa jerga. Pero se equivoca al creer que lo escuchan: como mucho, lo <em>oyen</em>. Es un ruido de fondo, apenas un cacareo. Nada que genere la suficiente incomodidad como para prestarle atenci&oacute;n. Hay muchos como &eacute;l, que cacarean ante el muro administrativo; pero est&aacute;n tan solos que no logran enarbolar un grito estridente que rompa el cristal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Retrato de Franz Kafka en 1923.                            </span>
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        Si en <em>El proceso</em> el protagonista (tambi&eacute;n con una K., aunque algo m&aacute;s completo: Josef K.) era perseguido por la ley, lo que lo abocaba a un espiral de angustia sin soluci&oacute;n a la vista, en <em>El castillo</em> sucede lo opuesto: es el individuo quien intenta penetrar el Estado, y su malestar procede de no conseguirlo. Son las dos caras de la misma moneda: la &uacute;ltima palabra siempre la tiene el lado del poder, de las instituciones, del tr&aacute;mite indescifrable, del silencio como respuesta. Kafka supo leer con astucia la vulnerabilidad del individuo frente a estructuras creadas por &eacute;l mismo, que en teor&iacute;a representan un progreso, que (se supone) surgieron para ponerlo todo m&aacute;s f&aacute;cil, para hacer la vida, las vidas de todos los K., m&aacute;s c&oacute;moda y apacible. No fue as&iacute;: la ara&ntilde;a cae atrapada en su red.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del viaje del protagonista como alegor&iacute;a de la burocracia, de la imposibilidad de franquear las paredes de quien posee la llave, puede leerse tambi&eacute;n como el periplo de un inmigrante en su esfuerzo por establecerse en un lugar, algo que, en fin, lleva ya impl&iacute;cita esa confrontaci&oacute;n con el idioma de la legalidad, aunque se le a&ntilde;aden matices. Por ejemplo, unas circunstancias: el reci&eacute;n llegado dej&oacute; a una familia atr&aacute;s, seg&uacute;n se va contando. Y un prop&oacute;sito: mejorar sus condiciones, las de s&iacute; mismo y las de los suyos, mediante ese trabajo que aspira a desempe&ntilde;ar. Llega dispuesto a ponerse manos a la obra, no pretende que le regalen nada. Quiere ser uno m&aacute;s, pero del pueblo: hablar su lengua, conocer sus costumbres. Y que ellos lo conozcan a &eacute;l, que le pongan nombre.
    </p><p class="article-text">
        Esa poblaci&oacute;n es otro elemento clave de <em>El castillo</em>, por cuanto la comunidad queda representada al margen de la fortaleza. Entre ellos se entretiene el forastero, que poco a poco descubre sus historias, es decir: les va poniendo nombre. El nombre lleva pasado, lleva familia, lleva sue&ntilde;os. Vida. Todo lo que no cabe en la fortificaci&oacute;n; que no quieren que quepa, vaya, porque espacio hay, y cosas que mejorar &ndash;tareas que requieren manos&ndash; le sobran. Cuando est&aacute;n entre el grupo, tienen un nombre, una voz, se entienden; no son una inicial sola frente a un muro. Sin embargo, cuando uno de ellos se marcha, solo, al castillo, pierde esa condici&oacute;n, se vuelve ese cacareo que nadie atiende. Despreciable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; que como resultado &mdash;dijo K&mdash; solo queda que todo es muy confuso e insoluble, salvo mi expulsi&oacute;n&rdquo;. Porque, cuando quiere, la Administraci&oacute;n se hace entender. Sus mensajes con como las llamadas a plena noche: no traen buenas noticias. K. no solo se siente rechazado, sino que su frustraci&oacute;n aumenta por no haber tenido la oportunidad. Como el inmigrante de quien se tramita la &ldquo;devoluci&oacute;n&rdquo;. Como el que recibe azotes de la polic&iacute;a en la frontera. Como el que naufraga en su lucha por alcanzar la costa. De &eacute;l dir&aacute;n algunos que es un delincuente, que viene a imponer sus tradiciones, que pretende robar trabajos y novias y subvenciones, que incluso huele mal. Y &eacute;l les responder&aacute; que no pueden saber nada de eso, porque no le han dado la oportunidad de conocerlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero nadie lo escuchar&aacute;. Y esa es la paradoja del sistema (in)humano llamado sociedad, vigente hoy como en los a&ntilde;os en los que el autor dio forma a estas p&aacute;ginas, que llegaron inconclusas a su amigo Max Brod, que, incumpliendo la petici&oacute;n del escritor de quemar todos sus manuscritos tras su muerte, hizo un servicio para la humanidad al ponernos al alcance libros tan inteligentes e imperecederos como <em>El castillo</em>. Tiene algo de imp&uacute;dico leer un texto que su creador no dio por terminado ni quiso que viera la luz, aunque lo que de verdad deber&iacute;a avergonzarnos es que, un siglo despu&eacute;s, no hayamos hecho nada. Bueno, hacer, hacemos mucho: viajar a la Luna, inventar artilugios, optimizar nuestro cuerpo; hacemos, hacemos cosas todo el rato, pero seguimos igual. O peor.
    </p><p class="article-text">
        Kafka, al menos, sigue ah&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/cien-anos-entrar-castillo-kafka-sueno-frustrado-inmigrante_1_13371090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 20:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Kafka,Escritores,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Te hice dios', el próximo fenómeno de la literatura española que habla de cómo "el deseo y la autodestrucción se entrelazan”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hice-dios-proximo-fenomeno-literatura-espanola-habla-deseo-autodestruccion-entrelazan_1_13372132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/392b2346-79f0-4586-8efa-7e0fd03c6d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147201.jpg" width="979" height="551" alt="&#039;Te hice dios&#039;, el próximo fenómeno de la literatura española que habla de cómo &quot;el deseo y la autodestrucción se entrelazan”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marcos Augusto se estrena en la narrativa explorando los límites de la pasión y la culpa en una historia moralmente ambigua que empieza a sonar como una de las revelaciones del año
</p><p class="subtitle">Cecilia F. Santomé, la escritora que con 'As despedidas' ha descrito el duelo por los abuelos</p></div><p class="article-text">
        Dos hombres se conocen en un chat en busca de sexo. Uno quiere infectarse <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/espana-punto-hablar-sida-memoria-artistica-vih-pregunta-si-momento-ahora_1_13210890.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de VIH, </a>el otro le promete que as&iacute; ser&aacute;, que le dar&aacute; &lsquo;el bicho&rsquo;. As&iacute; comienza <em>Te hice dios </em>(Random House, 2026), el debut literario del poeta Marcos Augusto. Una novela que explora una relaci&oacute;n marcada por los impulsos autodestructivos de cierto tipo de deseo, las mentiras y la necesidad de ser amados y comprendidos a pesar todo o, precisamente, por eso mismo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Te hice dios, </em>que ya empieza a recomendarse en los c&iacute;rculos culturales y tiene papeletas para ser el pr&oacute;ximo fen&oacute;meno de la literatura en espa&ntilde;ol,<em> </em>se adentra en la posibilidad de amar a partir de Grindr y en la subcultura de los<em> bug chasing </em>(castellanizado como &lsquo;cazadores de bicho&rsquo;), de los que buscan contagiarse de VIH, que quieren ser inoculados a toda costa, y de aquellos que, a prop&oacute;sito, se lo dan. Aunque a veces, sin querer, las cosas se puedan ir de las manos y lo que empieza como un juego acabe con un cad&aacute;ver en una cama de hospital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El morbo era tuyo, pero no se lo comentaste al desconocido que era yo. Grindr era para ti un campo de bichos y la polla un surtidor necesario, pero no suficiente&rdquo;, escribe Augusto desde la voz de un narrador que le escribe una carta a su amante muerto. Un narrador que se pregunta qu&eacute; pas&oacute;, que se culpa y se perdona al mismo tiempo y, tambi&eacute;n, se enga&ntilde;a un poco a s&iacute; mismo porque, cuenta Augusto en una conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico, todas las relaciones se sostienen sobre una parte de ficci&oacute;n. &ldquo;Todos nos erigimos sobre una narrativa propia&rdquo;, insiste el autor para se&ntilde;alar las redes sociales de todo tipo (Instagram, Tinder o Grindr) como principal ejemplo. &ldquo;Nosotros seleccionamos unas im&aacute;genes, nos construimos de determinada manera frente a la mirada del otro y ofrecemos una cara que, quiz&aacute; no es la mejor, pero s&iacute; la que deseamos ser&rdquo;, argumenta para se&ntilde;alar que es muy f&aacute;cil perpetrar la mentira, o determinado tipo de mentiras, desde nuestra propia imagen.
    </p><p class="article-text">
        <em>Te hice dios </em>es un poco eso, una novela de muchas caras que contiene muchos temas en el que sobresale, sobre todo, uno: el del duelo. Es una historia que habla de qui&eacute;n se va, pero fundamentalmente de qui&eacute;n se queda. Sobre c&oacute;mo la vida sigue para el narrador, porque la vida siempre contin&uacute;a para el que todav&iacute;a est&aacute; ah&iacute;. &ldquo;El narrador busca entenderse y justificarse una vez que ha pasado todo y a m&iacute; me interesaba mucho que fuera alguien que estuviera dentro de la historia, dentro de la vor&aacute;gine y que el lector no se pudiera fiar del todo de &eacute;l, porque al final es una versi&oacute;n de lo que ocurri&oacute;, est&aacute; pegado a los hechos&rdquo;, explica el autor, quien se&ntilde;ala que su novela podr&iacute;a encuadrarse dentro de las literaturas sobre el VIH. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando Herv&eacute; Guibert escribi&oacute; <em>El amigo que no me salv&oacute; la vida</em> (Gallimard, Francia,1990) habla de un momento muy espec&iacute;fico en el que todav&iacute;a no hab&iacute;a medicaci&oacute;n, yo hoy estoy hablando de otra cosa&rdquo;, contin&uacute;a para decir que las historias escritas en torno a esta enfermedad suelen ser en su mayor&iacute;a, hijas de un tiempo concreto. &ldquo;Hay 40.000 historias sobre el tema, pero yo quer&iacute;a hablar sobre el tema de hoy; que es el de la PrEP&rdquo;, especifica.
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            <span class="title">
                El escritor de &#039;Te hice dios&#039;, Marcos Augusto                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La PrEP, acr&oacute;nimo de Profilaxis Preexposici&oacute;n, es un medicamento preventivo altamente efectivo (m&aacute;s del 90%) que toman las personas sin VIH para evitar contraer el virus antes de una posible exposici&oacute;n. Es muy com&uacute;n, adem&aacute;s, aducir toma de PrEP en encuentros sexuales espor&aacute;dicos entre hombres para mantener relaciones sexuales sin cond&oacute;n. &ldquo;Ahora mismo&rdquo;, contin&uacute;a Augusto, &ldquo;tenemos la certeza de que alguien que est&aacute; siendo medicado y tiene buena adherencia al tratamiento es indetectable y no puede transmitir el virus, pero mi novela se pregunta todo el rato que pasa con toda esa gente que no responde al tratamiento, qu&eacute; pasa con los que quedan, los que est&aacute;n en esa frontera en el mundo de la enfermedad&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><h2 class="article-text">La enfermedad como personaje </h2><p class="article-text">
        El libro abre con una cita de uno de los ensayos m&aacute;s conocidos sobre el estar enfermo de occidente, <em>La enfermedad y sus met&aacute;foras</em> de Susan Sontag, que public&oacute; ya enferma del c&aacute;ncer que la mat&oacute; en 2004 y dice as&iacute;: &ldquo;A todos, al nacer nos otorgan una doble ciudadan&iacute;a, la del reino de los sanos y la del reino de los enfermos. Y aunque prefiramos usar el pasaporte bueno, tarde o temprano cada uno de nosotros se ve obligado a identificarse, al menos por un tiempo, como ciudadano de aquel otro lugar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quería hacer un libro incómodo, hablar de realidades incómodas que todos sabemos que están ahí, pero que muchas veces no decimos en voz alta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marcos Augusto</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que es una de las cosas m&aacute;s brillantes que se han escrito a ese respecto, leerla te cambia la mirada sobre el hecho de estar enfermo. A m&iacute; me la cambi&oacute;&rdquo;, confiesa Augusto, quien convierte al &ldquo;bicho&rdquo; casi tambi&eacute;n en un personaje de la trama. &ldquo;Es interesante ver c&oacute;mo entendemos las implicaciones sociales del estar enfermo, las connotaciones m&aacute;s all&aacute; del informe m&eacute;dico&rdquo;, se&ntilde;ala Augusto sin llegar a pronunciar la palabra estigma. Aunque no hace falta. La enfermedad, cierta enfermedad, lo lleva escrito en su propio nombre.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n, se&ntilde;ala el autor, est&aacute; directamente relacionada con ese deseo animal que posee a los protagonistas y los mete en una espiral de la que ninguno de ellos es capaz de salir. &ldquo;Quer&iacute;a hacer un libro inc&oacute;modo, hablar de realidades inc&oacute;modas que todos sabemos que est&aacute;n ah&iacute;, pero que muchas veces no decimos en voz alta&rdquo;, contin&uacute;a el entrevistado que entiende que, en ocasiones, la lectura de su libro se pueda antojar un tanto dura aunque &eacute;l est&aacute; seguro de que lo que realmente puede incomodar es la verdad que se oculta ante el andamiaje de mentiras en el que se enredan sus protagonistas y es, a sus ojos, la violencia que comporta cualquier deseo. &ldquo;El deseo siempre implica una fricci&oacute;n, porque muy pocas veces coincide plenamente con el deseo del otro y, eso, muchas veces es tambi&eacute;n lo que nos atrae&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que el suyo es un caso llevado, quiz&aacute;, al extremo, pero que no por eso deja de ser menos real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hice-dios-proximo-fenomeno-literatura-espanola-habla-deseo-autodestruccion-entrelazan_1_13372132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 19:52:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Te hice dios', el próximo fenómeno de la literatura española que habla de cómo "el deseo y la autodestrucción se entrelazan”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Escritores,Narrativa,LGTBI,VIH]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La librería Muga abandona la organización de la Feria del Libro por el despido de su directora Eva Orúe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libreria-muga-abandona-organizacion-feria-libro-despido-directora-eva-orue_1_13371941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c00c4afa-7ab3-4147-a17b-70ad5e016b15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1099y419.jpg" width="1200" height="675" alt="La librería Muga abandona la organización de la Feria del Libro por el despido de su directora Eva Orúe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alegan no estar de acuerdo ni con su cese ni con el motivo que dio la Junta Directiva para justificarlo: "Falta de confianza"</p><p class="subtitle">Librerías y editoriales apoyan a Eva Orúe tras su destitución como directora de la Feria del Libro y piden una explicación
</p></div><p class="article-text">
        La librer&iacute;a Muga ha decidido abandonar la Asociaci&oacute;n de Librer&iacute;as de Madrid, responsable de la Feria del Libro, tras <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-orue-destituida-directora-feria-libro-madrid-trabaja-nueva-etapa_1_13359477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el despido de su directora</a> <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/librerias-editoriales-apoyan-eva-orue-destitucion-directora-feria-libro-piden-explicacion_1_13361338.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eva Or&uacute;e</a>. Seg&uacute;n han expresado en v&iacute;deo compartido en su cuenta de Instagram, no est&aacute;n &ldquo;de acuerdo&rdquo; con su cese ni con el motivo que dio la Junta Directiva para justificarlo: &ldquo;Falta de confianza en ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Consideramos que la forma en la que se ha cerrado el periodo de Eva Or&uacute;e en la Feria no corresponde a su dedicaci&oacute;n y resultados, y por ese motivo hemos decidido abandonar la Asociaci&oacute;n&rdquo;, ha a&ntilde;adido el librero Igor Mu&ntilde;iz antes de desear &ldquo;la mayor de las suertes&rdquo; a la organizaci&oacute;n, porque &ldquo;viene por delante un camino complicado y esperamos que consigan llevar adelante los planes que tienen&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n han lanzado un mensaje de agradecimiento a &ldquo;todos los amigos&rdquo; que dejan en la Asociaci&oacute;n despu&eacute;s de &ldquo;tantos a&ntilde;os de compromiso compartido&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Dam_2TzKtdH/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Libreros de Madrid hizo p&uacute;blica la destituci&oacute;n de la directora del evento literario el pasado lunes 6 de julio. Luis M. Tigeras, presidente de la instituci&oacute;n, explic&oacute; como motivo querer iniciar &ldquo;una nueva etapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eva Or&uacute;e afirm&oacute; a este peri&oacute;dico que no compart&iacute;a &ldquo;las razones&rdquo; que desde la Asociaci&oacute;n le hab&iacute;an dado para argumentar su cese. Ni ella ni la Asociaci&oacute;n quisieron ahondar en cu&aacute;les hab&iacute;an sido , m&aacute;s all&aacute; de la b&uacute;squeda de &ldquo;un cambio de ciclo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Editoriales y librer&iacute;as como Hoja de Lata, Dos Bigotes, Tr&aacute;nsito, Comisura, Alberti, Sigilo, Mu&ntilde;eca Infinita y Siglo XXI hab&iacute;an <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/librerias-editoriales-apoyan-eva-orue-destitucion-directora-feria-libro-piden-explicacion_1_13361338.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostrado su apoyo</a> a la escritora y periodista; pero Muga ha sido la primera en decidir abandonar la Asociaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libreria-muga-abandona-organizacion-feria-libro-despido-directora-eva-orue_1_13371941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 13:25:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Librerías,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Librerías y editoriales apoyan a Eva Orúe tras su destitución como directora de la Feria del Libro y piden una explicación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/librerias-editoriales-apoyan-eva-orue-destitucion-directora-feria-libro-piden-explicacion_1_13361338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2432b58-abbe-442a-b262-a0121a5dbfe0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146869.jpg" width="1470" height="827" alt="Librerías y editoriales apoyan a Eva Orúe tras su destitución como directora de la Feria del Libro y piden una explicación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoja de Lata, Dos Bigotes, Tránsito, Comisura, Alberti, Sigilo, Muñeca Infinita y Siglo XXI reaccionan al cese de la escritora y periodista:"Lo que más nos preocupa es saber hacia dónde irá el modelo de Feria"</p><p class="subtitle">Eva Orúe, destituida como directora de la Feria del Libro de Madrid, que ya trabaja en “una nueva etapa”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ojal&aacute; quienes tomen el relevo sepan cuidar todo lo construido&rdquo;, fue el mensaje que la librer&iacute;a Grant comparti&oacute; este lunes como respuesta a la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-orue-destituida-directora-feria-libro-madrid-trabaja-nueva-etapa_1_13359477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destituci&oacute;n de Eva Or&uacute;e</a> como directora de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alerta-lluvia-obligar-cerrar-feria-libro-madrid-previsto-ano-ventas-anterior_1_13301688.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feria del Libro</a>. La periodista y escritora hab&iacute;a ostentado el cargo desde hace cinco a&ntilde;os, pero la Asociaci&oacute;n de Librer&iacute;as de Madrid, responsable del evento, decidi&oacute; cesarla alegando como &uacute;nico motivo querer iniciar &ldquo;una nueva etapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos vamos orgullosos del camino recorrido, de todo lo que conseguimos y haber compartido este viaje contigo, que tambi&eacute;n termina para nosotros&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; la librer&iacute;a. En la misma l&iacute;nea se situaron Sigilo, Tr&aacute;nsito, Mu&ntilde;eca Infinita y Comisura, a trav&eacute;s de un comunicado conjunto. &ldquo;Lamentamos much&iacute;simo el cese&rdquo;, comenzaron diciendo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las razones no se han hecho p&uacute;blicas y desconocemos los motivos de esta decisi&oacute;n, pero como editoriales peque&ntilde;as, que apenas somos un granito de arena dentro de todo el entramado de la Feria, queremos decir que durante estos a&ntilde;os nos hemos sentido acogidas, cuidadas y valoradas por la gesti&oacute;n&rdquo;, expusieron. Otros compa&ntilde;eros editores como Hoja de Lata y Dos Bigotes tambi&eacute;n reclaman una explicaci&oacute;n m&aacute;s amplia del por qu&eacute; del cese.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Dadss0giOM4/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Tampoco se mostr&oacute; de acuerdo con los motivos de su despido la propia Eva Or&uacute;e, que en declaraciones a elDiario.es, expuso: &ldquo;No comparto ninguna de las razones que han alegado, pero tienen la potestad de rescindir el contrato&rdquo;. Preguntado por este peri&oacute;dico, el presidente de la Asociaci&oacute;n de Libreros de Madrid, Luis M. Tigeras, no quiso ahondar en las causas del cese m&aacute;s all&aacute; de la b&uacute;squeda de &ldquo;un cambio de ciclo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sigilo, Tr&aacute;nsito, Mu&ntilde;eca Infinita y Comisura indicaron en Instagram que en los a&ntilde;os del mandato de Or&uacute;e notaron &ldquo;un cambio muy significativo en la programaci&oacute;n cultural, la atenci&oacute;n al detalle y el trato cercano y confiable&rdquo;. En su escrito reivindicaron igualmente: &ldquo;En una feria no solo se venden o se firman libros. Tambi&eacute;n se activan lecturas, conversaciones y relaciones&rdquo;. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DadyvzHiGLY/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Otra de las librer&iacute;as que se han pronunciado es la Girasol, que afirm&oacute; sentirse &ldquo;triste&rdquo; por la 'salida' de Or&uacute;e del evento literario; as&iacute; como la librer&iacute;a Alberti. &ldquo;Agradecemos y tambi&eacute;n valoramos el trabajo inmenso que ha realizado, su apoyo, su creatividad, su inter&eacute;s por hacer crecer y mejorar una Feria que es esencial para el sector, los lectores y la ciudad&rdquo;, compartieron, &ldquo;seguiremos unidas por los libros y la lectura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recibimos la noticia con tristeza, pena y un poco de rabia&rdquo;, reconoce Pepe Olona, de Arrebato Libros y coordinador de Ind&oacute;mitas, el espacio de la Feria del Libro dedicado a proyectos editoriales que trabajan fuera de los m&aacute;rgenes del sector: editoriales independientes, libros de artista, fanzines, autoediciones y otras propuestas que experimentan con los formatos, lenguajes y los circuitos de distribuci&oacute;n. 
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                El pabellón de Indómitas, en la Feria del Libro de Madrid                            </span>
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        &ldquo;Durante muchos a&ntilde;os estuvimos reivindicando que este tipo de publicaciones dispusieran de su espacio dentro de la Feria del Libro, como ocurre en otras ferias internacionales, y Or&uacute;e fue la primera persona que lo acept&oacute;, impuls&oacute; e integr&oacute;&rdquo;, aplaude el responsable. David Andr&eacute;s, de la editorial Siglo XXI, lamenta el cese de Or&uacute;e porque opina que era &ldquo;una gran profesional que ha sabido estar al frente de un reto muy complejo, armonizar los intereses participantes que pertenecen a estadios de la cadena del libro muy distintos, cada uno con sus intereses&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo lamentamos porque nos habr&iacute;a encantado seguir trabajando con ella, saber cu&aacute;les eran sus planes de expansi&oacute;n para la Feria y formar parte de ellos&rdquo;, suma el responsable, que espera que el evento literario siga creciendo en esta nueva etapa: &ldquo;No es un punto de venta. Es una celebraci&oacute;n de la lectura y la cultura&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sorpresa, incertidumbre y preocupaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La noticia nos ha causado sorpresa, sobre todo por lo inesperado de la decisi&oacute;n y el momento en el que se produce&rdquo;, se&ntilde;alan a elDiario.es Alberto Rodr&iacute;guez y Gonzalo Izquierdo, editores de Dos Bigotes, que critican que no se hayan &ldquo;hecho p&uacute;blicos&rdquo; los motivos concretos del cese. 
    </p><p class="article-text">
        A Daniel &Aacute;lvarez, editor de Hoja de Lata y presidente del Gremiu d'Editores d'Asturies le gustar&iacute;a saber los &ldquo;argumentos&rdquo; de la Asociaci&oacute;n, y alaba sobre la labor de Or&uacute;e su &ldquo;profesionalidad, cercan&iacute;a y buena disponibilidad para ir resolviendo los problemas que fueron surgieron, que fueron muchos y muy grandes&rdquo;. Entre ellos recuerda que cuando tom&oacute; el cargo tuvo que enfrentarse a la primera edici&oacute;n posterior a la pandemia, as&iacute; como el florecimiento de muchas editoriales: &ldquo;Aumentaron considerablemente el n&uacute;mero de aspirantes a ser expositores y creemos que lo solvent&oacute; con un criterio razonable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como editorial independiente, desde Dos Bigotes aseguran que lo que m&aacute;s les &ldquo;preocupa&rdquo; es &ldquo;saber hacia d&oacute;nde ir&aacute; ese modelo de Feria, cu&aacute;l ser&aacute; el nuevo reglamento y qu&eacute; valor se le va a dar a la bibliodiversidad&rdquo;. As&iacute; como el &ldquo;espacio&rdquo; que se dar&aacute; a las editoriales peque&ntilde;as y medianas, y si podr&aacute;n &ldquo;intervenir de manera activa&rdquo; en la programaci&oacute;n cultural del evento literario m&aacute;s importante del a&ntilde;o. Pepe Olona, de Ind&oacute;mitas, comparte preocupaci&oacute;n, pero sostiene que &ldquo;ahora mismo es muy pornto para imaginar el futuro. Supongo que la nueva direcci&oacute;n valorar&aacute; qu&eacute; proyectos y rumbos quiere llevar la Feria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para los editores de Dos Bigotes, esta &ldquo;debe medirse no solo por las cifras de ventas, sino tambi&eacute;n por su capacidad para representar la diversidad del ecosistema del libro&rdquo;. De ah&iacute; a que insistan en que la Feria es un &ldquo;escaparate fundamental&rdquo; para las editoriales independientes y que les permite tanto encontrarse directamente con sus lectores, como dar visibilidad no solo a sus novedades, sino al &ldquo;fondo y riqueza&rdquo; de sus cat&aacute;logos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperamos que cualquier cambio preserve y refuerce ese lugar para la bibliodiversidad, y que la nueva etapa se construya escuchando a todos los agentes implicados: librer&iacute;as, editoriales, distribuidoras, autores, lectores...&rdquo;, reclaman. Al mismo tiempo, valoran y agradecen los &ldquo;esfuerzos&rdquo; hechos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os para dar &ldquo;visibilidad&rdquo; a editoriales de cualquier tama&ntilde;o y las &ldquo;estrategias&rdquo; llevadas a cabo para &ldquo;integrar y dar cabida&rdquo; a sellos independientes. 
    </p><p class="article-text">
        En su caso, han estado compartiendo caseta con la librer&iacute;a Berkana desde 2023, y les preocupa qu&eacute; suceder&aacute; a partir de ahora: &ldquo;Nos surge la inc&oacute;gnita &mdash;y la incertidumbre&mdash; de si podremos seguir haci&eacute;ndolo en el futuro o si esta posibilidad de alianza entre librer&iacute;as y editoriales va a desaparecer&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/librerias-editoriales-apoyan-eva-orue-destitucion-directora-feria-libro-piden-explicacion_1_13361338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 10:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Librerías y editoriales apoyan a Eva Orúe tras su destitución como directora de la Feria del Libro y piden una explicación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Literatura,Librerías,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Zapata: "La novela no tiene que dar soluciones, en cambio, la política tiene que proponer herramientas concretas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-zapata-novela-no-dar-soluciones-cambio-politica-proponer-herramientas-concretas_1_13358578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d574021-9bdc-4801-a4cf-4bb5983fbb1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x735y354.jpg" width="1200" height="675" alt="Guillermo Zapata: &quot;La novela no tiene que dar soluciones, en cambio, la política tiene que proponer herramientas concretas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor, que fue concejal en el Ayuntamiento de Madrid, publica 'Animales de costumbres', una novela de misterio y terror sobre una urbanización aislada donde el clasismo y la falta de empatía lo contaminan todo</p><p class="subtitle">Entrevista - Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un cruce de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stephen King</a> y Annie Ernaux, pero a lo bestia&rdquo;, as&iacute; presenta <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/rivas/bob-pop-muestra-presente-cuerpo-rivas-escribir-unica-forma-pensar_1_13339140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bob Pop</a> la novela <em>Animales de costumbres </em>(Editorial Plasson e Bartleboom, 2026), la &uacute;ltima novela del escritor y guionista Guillermo Zapata. Primero fue <em>Perfil bajo </em>(Lengua de Trapo, 2018), un ensayo en primera persona sobre la libertad de expresi&oacute;n, redes sociales y espacio p&uacute;blico; luego vino <em>No a todo</em> (Lengua de Trapo, 2023), <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/guillermo-zapata-guion-votacion-reforma-laboral-pareceria-succession_1_10349570.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ensayo a partir de su investigaci&oacute;n sobre el Tamayazo</a>. Ahora Zapata se estrena en el g&eacute;nero de misterio y terror con esta historia de ficci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>Animales de costumbres</em>, las ciudades y los pueblos han cambiado radicalmente porque un gas t&oacute;xico naranja recorre todo el territorio. La vida transcurre ahora bajo c&uacute;pulas de filtrado de aire y trajes de protecci&oacute;n. En una sociedad que recuerda mucho a la espa&ntilde;ola y en las ruinas a&uacute;n respirables de una crisis econ&oacute;mica y urban&iacute;stica que nunca termin&oacute; de irse, la historia se ubica en un cruce improbable entre <em>Twin Peaks</em> y <em>La que se avecina, </em>desarroll&aacute;ndose casi enteramente en la urbanizaci&oacute;n de Valleluz. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las urbanizaciones pueden llegar a dar mucho miedo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Las urbanizaciones son algo que conozco y he vivido desde peque&ntilde;o. Mir&aacute;ndolas desde la perspectiva del miedo hay elementos que me interesan especialmente. La idea de comunidad cerrada, con reglas propias que tienden a ser homog&eacute;neas y que generan un cierto aislamiento. Eso ofrec&iacute;a para m&iacute;, por un lado, la posibilidad de vivir aventuras en una especie de castillo imaginario ajeno a la realidad del resto de las personas y, por otro lado, lo perverso de vivir en un estado de control donde todo el mundo se vigila y proyecta sus temores. Sobre todo despu&eacute;s de que haya habido un asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El asesinato de un perro. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es. Me parec&iacute;a interesante la idea de considerar que el asesinato de un perro se le&iacute;a igual que la muerte de cualquier persona de esa comunidad. Para m&iacute; las novelas de misterio tienen unas reglas y una de las m&aacute;s importantes era que conoci&eacute;ramos al cad&aacute;ver desde el principio. Porque a lo que asistimos a partir de ese momento es a la investigaci&oacute;n en torno a por qu&eacute; ha muerto ese perro y qui&eacute;n lo ha matado. Y a partir de ah&iacute; construir una estructura de sospechas. 
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            <span class="title">
                Guillermo Zapata en 2023                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Una de las sospechosas es Evelyn, una trabajadora dom&eacute;stica que ha desarrollado alergia al perro, &iquest;qu&eacute; era lo que encontrabas interesante de esa situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida es una an&eacute;cdota real que me contaron de una familia en la que hab&iacute;a un perro que le daba alergia a la mujer que limpiaba la casa y cuidaba a los hijos y se enfrentaba a la duda de qu&eacute; hacer, si despedir a esa mujer o deshacerse del perro. Me parece un dilema muy interesante para la ficci&oacute;n porque articula toda una serie de cuestiones relacionadas con la clase y con la incapacidad de encontrar soluciones que no pasaran por el clasismo o la exclusi&oacute;n. Evelyn representa una figura exterior que se relaciona con esa comunidad y que no est&aacute; atravesada por las violencias que esta produce. Ella es un faro de dignidad en un contexto donde muchos personajes la han perdido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, la historia est&aacute; plagada de esos personajes y constantemente tienen comportamientos cuestionables. Luego conocemos un poco mejor su historia y llegamos a empatizar con ellos&hellip; pero no del todo. &iquest;Era esa la intenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay una diferencia entre comprender por qu&eacute; alguien act&uacute;a de una determinada manera y empatizar del todo. Las actitudes cuestionables pueden venir de sus deseos, de cuestiones de clase, de g&eacute;nero, de sus diferentes maneras de dominio. Pero cuando ya te has acercado lo suficiente quieres exigirles un poco m&aacute;s y se genera la expectativa de que cambien o elijan otros caminos. Y cuando eso no sucede, nuestra empat&iacute;a se detiene. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dejando un momento de lado la novela y considerando su experiencia pol&iacute;tica, &iquest;esa 'empat&iacute;a que se detiene' es algo que nos impide entender mejor el giro ultraconservador?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me interesa esa tensi&oacute;n entre la experiencia pol&iacute;tica y la novela porque creo que responde a maneras distintas de enfocar los problemas. La novela, para empezar, no tiene por qu&eacute; dar soluciones, mientras que la pol&iacute;tica tiene que proponer todo el rato herramientas concretas. Estamos en un momento que necesita una enorme empat&iacute;a. La extrema derecha quiere producir una imagen homog&eacute;nea del mundo, muy estrecha. En esa imagen quiere atrapar incluso a sus propios votantes, porque as&iacute; es m&aacute;s f&aacute;cil mantenerlos juntos. Yo creo que hay que resistirse a esa imagen homog&eacute;nea, asumiendo la complejidad, por un lado, e identificando problemas comunes, por otro. Necesitamos unir lo que est&aacute; separado y separar lo que se presenta como homog&eacute;neo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Escribir o producir cultura nos compromete y genera vínculos, queramos o no. Y obviar eso me parece problemático</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Zapata</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la novela hay al menos dos personajes (Emilio y Marcos) que representan muy bien cierta idea de clase media cuyos principios morales no siempre parecen respetar los derechos m&aacute;s b&aacute;sicos&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Emilio y Marcos son dos personas atrapadas en una ficci&oacute;n aspiracional. A uno se le ha derrumbado, pero sigue como el Coyote andando por el precipicio y persiguiendo al Correcaminos como si no pasara nada. El otro est&aacute; atrapado en las trampas que &eacute;l mismo se ha contado sobre lo que es el &eacute;xito. Es un hombre endeudado que dice ser un triunfador. Lo que los une es que los dos est&aacute;n dispuestos a hacer da&ntilde;o a otras personas por mantener su mentira. A m&iacute; eso es lo que me da miedo. El esfuerzo por mantener una normalidad irreal puede llegar a hacer da&ntilde;o a otras personas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n aparece un escritor aparentemente desconectado de la comunidad&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que quiz&aacute;s ahora es diferente, pero durante un tiempo la producci&oacute;n cultural ha tenido una especie de prestigio as&eacute;ptico y poco problem&aacute;tico. Introducir la figura de una persona que escribe en la novela es una llamada de atenci&oacute;n en relaci&oacute;n a que no por el hecho de escribir o de producir una historia tienes que estar separado del mundo de las responsabilidades. O incluso al rev&eacute;s, escribir o producir cultura nos compromete y genera v&iacute;nculos, queramos o no. Y obviar eso me parece problem&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los adolescentes de la novela parecen estar solos y salen retratados como incomprendidos, &iquest;hay una cr&iacute;tica al adultocentrismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no he querido hacer una especie de teor&iacute;a sobre la sociedad pero entiendo que la historia genere ciertas resonancias. S&iacute; he querido hablar de gente joven que est&aacute; desamparada y desorientada. Y a la que le resulta muy hostil el mundo de los adultos sin haber hecho nada especialmente raro o nada especialmente conflictivo para con ese mundo. Es como si su mera existencia, sus meros c&oacute;digos, distintos a los de los adultos, los volvieran sospechosos. Y es una cosa que a m&iacute; me preocupa y me interesa. Al final es una historia que habla sobre lo que pasa cuando la empat&iacute;a desaparece. Y eso s&iacute; es algo que nos sucede a los adultos a menudo con gente joven y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo, para una persona que siempre ha defendido escribir desde la esperanza, &iquest;pasar al g&eacute;nero de terror tiene algo que ver con el actual pesimismo colectivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una pregunta que yo me hago tambi&eacute;n bastante. Creo que el desaf&iacute;o es resultar esperanzador dentro de un formato que est&aacute; entregado a lo oscuro, a lo que falla, a las cosas que salen mal, a la violencia y en definitiva, a lo que nos angustia. Me parece m&aacute;s desafiante intentar escarbar esperanza a partir de ese formato que pensar que el contexto me ha llevado a escribir una historia m&aacute;s desesperanzada. Yo creo que hay elementos en la historia que hacen llamadas constantes al presente y es una historia dura, pero no creo que sea una historia en la que no haya esperanza o salidas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe G. Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/guillermo-zapata-novela-no-dar-soluciones-cambio-politica-proponer-herramientas-concretas_1_13358578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 19:57:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Zapata: "La novela no tiene que dar soluciones, en cambio, la política tiene que proponer herramientas concretas"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eva Orúe, destituida como directora de la Feria del Libro de Madrid, que ya trabaja en "una nueva etapa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-orue-destituida-directora-feria-libro-madrid-trabaja-nueva-etapa_1_13359477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86bb80a-d4db-415b-bd46-77ff7a00a84f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x965y390.jpg" width="1200" height="675" alt="Eva Orúe, destituida como directora de la Feria del Libro de Madrid, que ya trabaja en &quot;una nueva etapa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hasta ahora directora ostentaba el cargo desde 2022, por lo que ha estado al cargo de las últimas cinco ediciones. "No comparto ninguna de las razones que han alegado", afirma Orúe</p><p class="subtitle">Librerías y editoriales apoyan a Eva Orúe tras su destitución como directora de la Feria del Libro y piden una explicación
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alerta-lluvia-obligar-cerrar-feria-libro-madrid-previsto-ano-ventas-anterior_1_13301688.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feria del Libro de Madrid</a> cambiar&aacute; de directora en la pr&oacute;xima edici&oacute;n. La <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/rebelion-librerias-madrilenas-cierre-tipos-infames-alarma-sector-provoca-cascada-criticas_1_12928209.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n de Librer&iacute;as de Madrid</a>, responsable del evento, ha comunicado este lunes la destituci&oacute;n de la que desde 2022 hab&iacute;a sido su m&aacute;xima responsable, Eva Or&uacute;e. El presidente de la instituci&oacute;n, Luis M. Tigeras, informa en un comunicado que &ldquo;ya est&aacute;n trabajando&rdquo; en la definici&oacute;n de &ldquo;una nueva etapa&rdquo; que siga fortaleciendo la Feria como espacio de encuentro entre lectores, autores, editoriales y librer&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Lo hacen &ldquo;poniendo en valor el papel&rdquo; de las cinco ediciones bajo el mandato de Or&uacute;e, en las que se han experimentado &ldquo;importantes avances&rdquo; en &aacute;mbitos como &ldquo;la sostenibilidad y la programaci&oacute;n cultural&rdquo;. &ldquo;Buscamos afrontar otros retos&rdquo;, asegura en declaraciones a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        La exdirectora, por su parte, afirma a este peri&oacute;dico que el &ldquo;despido inmediato&rdquo; le ha sido comunicado la ma&ntilde;ana de este mismo lunes. &ldquo;No comparto ninguna de las razones que han alegado, pero tienen la potestad de rescindir el contrato&rdquo;, a&ntilde;ade. Ni la periodista y escritora, ni el presidente de la Asociaci&oacute;n han querido ahondar en cu&aacute;les han sido las razones comunicadas, m&aacute;s all&aacute; de la b&uacute;squeda de &ldquo;un cambio de ciclo&rdquo;. Librer&iacute;as y editoriales como Dos Bigotes, Hoja de Lata, Comisura, Tr&aacute;nsito, Alberti, Sigilo y Mu&ntilde;eca Infinito tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/librerias-editoriales-apoyan-eva-orue-destitucion-directora-feria-libro-piden-explicacion_1_13361338.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exigen conocer los argumentos</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de cinco a&ntilde;os en la direcci&oacute;n, es momento de poder retomar otros retos que la Feria puede y debe retomar&rdquo;, avanza Luis M. Tigeras. El presidente comenta que lo siguiente ser&aacute; reunirse con el resto de librer&iacute;as para &ldquo;reflexionar y pensar cu&aacute;l es la Feria&rdquo; que desean conseguir: &ldquo;Queremos nuevas miradas&rdquo;. Por el momento, Pablo Bonet ejercer&aacute; de director en funciones del evento literario, a la espera de que se inicie el proceso de selecci&oacute;n de la nueva direcci&oacute;n, que ser&aacute; &ldquo;lo antes posible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El equipo t&eacute;cnico y cultural de la Feria se mantiene. Lo importante son los expositores y no tener prisa en dar datos que no lleven a ninguna soluci&oacute;n&rdquo;, concluye Luis M. Tigeras.
    </p><p class="article-text">
        Eva Or&uacute;e se convirti&oacute; en 2022 en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/eva-orue-primera-directora-feria-libro-madrid-80-anos_1_8573914.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera directora mujer</a> de la Feria del Libro, el evento literario m&aacute;s importante de Espa&ntilde;a, tras ochenta a&ntilde;os de celebraci&oacute;n. Nacida en Zaragoza, la periodista y escritora fue elegida entonces para suceder a Manuel Gil, que tras cinco a&ntilde;os al frente lleg&oacute; a un acuerdo con la organizaci&oacute;n para <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/feria-libro-madrid-busca-nueva-direccion_1_8370051.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">firmar su jubilaci&oacute;n</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/eva-orue-destituida-directora-feria-libro-madrid-trabaja-nueva-etapa_1_13359477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 12:02:44 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pablo-und-destruktion-hay-identidad-casita-bad-bunny-conciencia-clase_128_13353740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/582a335d-beee-49cc-8537-39c6e88a14f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146636.jpg" width="6310" height="3549" alt="Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico y psicólogo social desentraña cómo la industria del pop de masas utiliza las canciones para jugar con nuestras emociones, destacando su importancia en la política y el relevo que ha intentado coger a la religión</p><p class="subtitle">Entrevista - Pepe Viyuela: “Las redes sociales ahora son tabernas infames donde lo mínimo que encuentras es un navajazo”</p></div><p class="article-text">
        Antes, los pueblos antiguos sub&iacute;an a altares de piedra para arrancar corazones a sus enemigos y as&iacute; ganarse el favor de sus dioses. Ahora, regalamos &ldquo;corazoncitos&rdquo; virtuales en la pantalla de nuestro m&oacute;vil con la esperanza de que Internet nos devuelva un poco de cari&ntilde;o y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/elio-pelicula-pixar-tiende-mano-chicos-raros-sienten-solos-culpa-redes-sociales_1_12443754.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos cure la soledad</a>. La reflexi&oacute;n la hace Pablo Garc&iacute;a (Gij&oacute;n, 1984), musicalmente conocido como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pablo-und-destruktion-reivindica-capitalismo_1_1071954.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Und Destruktion</a>, que lleva m&aacute;s de veinte a&ntilde;os recorriendo carreteras con su guitarra a cuestas como trovador, pero a la vez es psic&oacute;logo social y ha estado dos d&eacute;cadas estudiando c&oacute;mo funciona nuestra imaginaci&oacute;n. Un an&aacute;lisis que le ha hecho darse cuenta de que, por mucho avance tecnol&oacute;gico que haya, los humanos seguimos respondiendo a los mismos rituales y miedos de siempre.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n escritor ha plasmado todas estas reflexiones en <em>M&uacute;sica de carne: Pop, seducci&oacute;n y sacrificio</em>, una obra que invita a mirar la m&uacute;sica de una forma totalmente distinta. No como un simple entretenimiento para bailar, sino como la herramienta de control mental m&aacute;s antigua que existe. Pablo Und Destruktion indaga en c&oacute;mo la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/artistas-construyen-destruyen-imperio-traves-imagen-proyectan_1_13088707.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">industria del pop de masas</a> utiliza las canciones para jugar con nuestras emociones, engancharnos a trav&eacute;s del cerebro y exprimir nuestro tiempo. Pero no solo eso: tambi&eacute;n la relevancia de la cultura en la pol&iacute;tica, el relevo que ha intentado coger a la religi&oacute;n y la cada vez mayor falta de conciencia de clase entre los artistas.
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                Pablo Und Destruktion presenta &#039;Música de carne&#039;                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo la tecnolog&iacute;a ha ocupado el lugar que antes ten&iacute;a, por ejemplo, la religi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La canci&oacute;n esot&eacute;rica trata de conmoverte por medio de la apertura de tu coraz&oacute;n, por el sentimiento. Cuando te conmueve, produce esa apertura. Pero una nana ya no est&aacute; para dormir a un ni&ntilde;o por medio de entrar en &eacute;l y conseguir ese truco de magia. Ahora, una nana est&aacute; para tener muchas reproducciones y mucha repercusi&oacute;n. La l&oacute;gica cambia progresivamente hasta acabar siendo la de la tecnolog&iacute;a, que tiene sus propios planes, como estamos viendo ahora con el desarrollo de las inteligencias artificiales. Es como construir una segunda naturaleza. Sin entrar en un juicio moral de si es bueno, malo o regular, nos permite estar hablando de estas cosas y volver a replantearnos qu&eacute; conexi&oacute;n sutil y natural existe que nos conecta a todos sin falta de Internet.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las nanas solo sirven ahora para hacer dinero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es que la m&uacute;sica popular hasta hace muy poco s&iacute; era popular, realmente ven&iacute;a de abajo y, en todo caso, pod&iacute;a llegar hasta arriba cuando alg&uacute;n gran artista recopilaba canciones populares y hac&iacute;a un disco como Johnny Cash, que de repente se internacionaliza y se vende por todo el mundo. Ahora, en cambio, se propone como m&uacute;sica popular aquella que viene de arriba y va hacia abajo. La cuesti&oacute;n es visibilizar el poder que tiene la canci&oacute;n para con uno mismo y para con su entorno, sin necesidad de enmarcarla en un contexto ni pol&iacute;tico, ni mercantil, ni social. Se trata de ver c&oacute;mo la canci&oacute;n transforma en ti y en tu entorno la percepci&oacute;n de la realidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La izquierda ha tenido más presente la importancia del control cultural que la derecha, que ha dejado ese poder cultural a la religión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Und Destruktion</span>
                                        <span>—</span> Músico y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La m&uacute;sica es poderosa en la pol&iacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos se pegan por controlar la cultura, como vimos hace unos d&iacute;as con Pedro S&aacute;nchez corriendo para ir al Primavera Sound. Y es importante porque genera amores y, por lo tanto, amos. Y tanto unos como otros, de un lado o de otro del espectro pol&iacute;tico, forman parte de un proceso que es mucho m&aacute;s org&aacute;nico. La izquierda s&iacute; ha tenido much&iacute;simo m&aacute;s presente la importancia del control cultural que la derecha, que ha estado m&aacute;s torpe porque ha dejado ese poder cultural a la religi&oacute;n. Lo hemos visto estas semanas de Papa en Madrid y Primavera Sound. 
    </p><p class="article-text">
        Hay como cierta convergencia entre determinados postulados de la izquierda cultural y de la religi&oacute;n cat&oacute;lica. Ahora parece que convergen porque tanto unos como otros quieren utilizar la idea del bien para gobernar y, de esta manera, decidir qui&eacute;nes son los malos para poder as&iacute; pastorear. A m&iacute; me parece interesante la cultura independiente, la cultura popular, lo contracultural, aquello que trata de salir de estas tendencias tan moralistas en el uso de la cultura. Normalmente, siempre que te dicen &ldquo;esto es lo bueno&rdquo;, es la antesala de que te digan &ldquo;esto es lo malo, at&aacute;calo&rdquo;. Si no quieres vivir en esas guerrillas, est&aacute; bien utilizar todas las posibilidades que te da la m&uacute;sica como canalizaci&oacute;n de tu propia ira, para luego poder relajarte como algo meditativo, como creaci&oacute;n de lazos con personas con las que realmente quieres tenerlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si la derecha ha tendido m&aacute;s a la religi&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo se explica el auge de la religi&oacute;n en la cultura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el acercamiento a lo religioso, como siempre, hay una parte sincera y otra que es de ampliaci&oacute;n del campo de batalla mercantil y de meterse en parcelas en las que no se hab&iacute;a atrevido a meter. Primero hubo un <em>revival </em>m&aacute;gico, todo este rollo <em>witch</em> presente en Lady Gaga, Marina Abramovi&#263; y tant&iacute;simos artistas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Pero, cuando eso ya empieza a estar agotado, te metes en el catolicismo para utilizarlo y transformarlo. Tambi&eacute;n el catolicismo tiene esa capacidad: acogi&oacute; a los dioses paganos y los integr&oacute; dentro de su seno. Y ahora lo hace tambi&eacute;n con esto, por eso es una instituci&oacute;n que sobrevive durante tantos siglos. Lo ideal de este <em>revival </em>mercadot&eacute;cnico de lo religioso, m&aacute;s all&aacute; de los intereses mercantiles, es que traiga de vuelta lo verdaderamente art&iacute;stico. 
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                Pablo Und Destruktion visita la redacción de elDiario.es                            </span>
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        <strong>&iquest;Falta m&aacute;s conciencia de clase en las canciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La conciencia de clase no es identidad de clase. Hay mucha identidad de clase, pero falta conciencia. Por ejemplo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny y la casita</a>. Hay identidad de clase, pero, &iquest;qu&eacute; conciencia de clase hay? Ninguna. Todo lo contrario, y ese es el problema de las identidades. Las identidades sirven para hacer exactamente lo contrario de lo que dicen. Si no hubiera sido por esta trampa de lo identitario, ser&iacute;a imposible algo como lo de la casita de Bad Bunny. La conciencia no es identidad, sino darte cuenta de que formas parte de un engranaje productivo en el que, organiz&aacute;ndote colectivamente, puedes intervenir en &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Una canci&oacute;n con conciencia de clase es una canci&oacute;n que llame a la huelga, por ejemplo, y que haga que esa huelga se realice para lograr una intervenci&oacute;n directa en el sistema productivo. Y eso s&iacute; que falta. M&aacute;s all&aacute; de la canci&oacute;n con conciencia de clase, un acercamiento art&iacute;stico con conciencia de clase es el que hace que los sellos independientes sean verdaderamente independientes. Ahora casi nada lo es realmente porque llegas a distribuidores que no son independientes y no te queda otra que obedecer a fuerzas imperiales. TikTok, Instagram y Spotify lo son. &iquest;Uno puede mejorar las condiciones de la clase trabajadora de su comunidad si su comunidad es sierva a nivel internacional?
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hackeo del poder político está en salir de las lógicas que vienen dadas por otros y que nos dicen quién es el malo y a quién tenemos que atacar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Und Destruktion</span>
                                        <span>—</span> Músico y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto Silicon Valley controla lo que escuchamos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De una forma evidente, por eso vemos c&oacute;mo todas las ideolog&iacute;as han cambiado desde que la tecnocracia ha entrado a jugar. La forma de salir de la polarizaci&oacute;n es entender que esa polarizaci&oacute;n no es m&aacute;s que el c&oacute;digo binario de ceros y unos. Se ha utilizado la hipersensibilizaci&oacute;n de un espectro de la sociedad para que la izquierda abandone luchas obreras concretas, cohesi&oacute;n comunitaria basada en el trabajo y en el vecindario real, e ir as&iacute; metiendo luchas identitarias para luego d&aacute;rselas a la ultraderecha. Es lo que est&aacute; haciendo ahora que en Francia uno de los mayores grupos de ultraderecha se llame Generaci&oacute;n Identitaria. 
    </p><p class="article-text">
        La lucha por las identidades siempre es una lucha que va a favorecer a la derecha nacional, a la derecha &eacute;tnica, que es al fin y al cabo la que est&aacute;n apoyando los tecn&oacute;cratas. Tanto aquellos de Meta, que tienen una orientaci&oacute;n m&aacute;s sionista, como Elon Musk y compa&ntilde;&iacute;a, que tienen una orientaci&oacute;n m&aacute;s propia del <em>apartheid </em>sudafricano, el supremacismo blanco y el imperialismo angloamericano. En el fondo son dos caras de la misma moneda. La cuesti&oacute;n es que tienen un monopolio tan grande que ya es imposible no llegar hasta el final del relato que nos han planteado. El hackeo de ese poder pol&iacute;tico est&aacute; precisamente en salir de las l&oacute;gicas que vienen dadas por otros y que siempre nos van a decir qui&eacute;n es el malo, a qui&eacute;n tenemos que atacar y de qui&eacute;n tenemos que tener miedo.
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                Pablo Und Destruktion, en la redacción de elDiario.es                            </span>
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        <strong>&iquest;El devenir de la cultura siempre va a estar condicionado por lo que ellos decidan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre van a ir apareciendo personas que son conscientes de esos procesos y que luego son martirizadas y sacrificadas, como ha pasado a lo largo de la historia con m&uacute;ltiples figuras. La de Cristo es bastante evidente, pero con muchos revolucionarios ha ocurrido lo mismo cuando han sido capaces de generar el no imperio. El imperio es la voluntad de poder, de econom&iacute;a y la sed de sangre, mientras que el no imperio es lo que trata de resistir a esa deriva que trasciende lo ideol&oacute;gico, lo religioso y los siglos. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora lo tenemos delante de los morros y lo estamos viendo, puesto que la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica trasciende la ideolog&iacute;a y la sed de sangre trasciende los imperios. Es una fase muy apocal&iacute;ptica en la que estamos viendo el horror del poder pol&iacute;tico en todo su esplendor. Nunca se va a ganar, porque si se gana, entonces eres imperio. Entras dentro de la l&oacute;gica imperial, como ha ocurrido mil veces. Entonces te corrompes y acabas montando la marimorena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El silencio puede ayudarnos entre tanto ruido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me gustar&iacute;a, y lo digo para ped&iacute;rmelo a m&iacute; mismo para Reyes Magos. En el silencio habita un tipo de conocimiento que no est&aacute; en otro lado, que no est&aacute; ni los libros ni en los reels ni en los p&oacute;dcasts ni en los gimnasios. Est&aacute; &uacute;nica y exclusivamente en el silencio, y para tener ese silencio necesitamos tener la voluntad de no atender al resto de reclamos. Ese es el verdadero empoderamiento: que por mucho que te llamen, que por mucho que te chantajeen los medios de comunicaci&oacute;n para que ames u odies a tal, seas capaz de conquistar ese centro de gravedad permanente. Es un silencio de ser consciente de ese centro y mantenerlo independientemente de los bombardeos ajenos que tengamos. 
    </p><p class="article-text">
        Luego, por supuesto, tratar de ir creando espacios seguros m&aacute;s all&aacute; de lo eclesi&aacute;stico para que pueda haber ese tipo de escucha. Los peque&ntilde;os conciertos, el underground y la m&uacute;sica independiente es eso. No necesito gente, no necesito la gran fiesta. Puedo ir a ver un concierto para 15 personas, estar tranquilo y salir renovado y conmovido. La obra de arte puro todav&iacute;a tiene la capacidad de llevarte a un lugar mental o espiritual en el que hay ese silencio, esa parada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pablo-und-destruktion-hay-identidad-casita-bad-bunny-conciencia-clase_128_13353740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:42:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Industria musical,Canciones,Libros,Literatura,Música,Religión,Ultraderecha,Izquierda,Identidades]]></media:keywords>
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