eldiario.es

Menú

Presupuestos a la carrera

- PUBLICIDAD -

El jueves 26 de noviembre el alcalde Hidalgo presentó a la prensa lo que llamó “las líneas maestras” del presupuesto municipal para 2016. El viernes 27 era el día del pleno ordinario de noviembre del Ayuntamiento capitalino, y no había tiempo para llevar los presupuestos, porque tenían que pasar una serie de trámites previos. Sin embargo, a alguien del gobierno municipal le entró las prisas y se puso en marcha una carrera contrarreloj, que en mi opinión, no lleva a ninguna parte.

La oposición tuvo los presupuestos el mismo jueves 26, pero por la tarde. Como es preceptivo antes de convocar el pleno, se convocó al Consejo Social de la Ciudad para el lunes 30 por la tarde, pero sus miembros - representantes de la ciudadanía – no pudieron acceder a los presupuestos hasta el mismo lunes. Como los presupuestos municipales de 2016 ocupan “solamente” 1.886 páginas, no fue posible, no ya estudiarlos sino simplemente leerlos en unas cuantas horas. Por ello los representantes de la ciudadanía se abstuvieron en la votación.

Para esa misma tarde de lunes se habían convocado, con carácter urgente, las cinco Juntas de Distritos de la Ciudad, que también de forma preceptiva, tienen que aprobar sus presupuestos de distrito en cada una de ellas. El miércoles 2 se llevaron los presupuestos a la Comisión de Pleno de Gestión Económica y el jueves 3 al pleno extraordinario y urgente, para su aprobación inicial. Pleno convocado a las 8,30 de la mañana, cuando la hora normal del comienzo de los plenos es la de las 9,00. ¡Corriendo hasta para la hora de empezar el pleno!

La oposición se quejó, con mucha razón, de esas carreras locas por aprobar unos presupuestos, sin darles tiempo a estudiarlos en profundidad. Pero no fue solamente la ciudadanía (que se abstuvo) y la oposición la que se quejó. La Secretaria General del Ayuntamiento, en su informe de calificación de fecha 2 de diciembre, relativo a la aprobación de la plantilla y la aprobación inicial del presupuesto 2016, en las Comisiones de Pleno de Organización y de Gestión Económica, dice: “Atendiendo a la hora de recepción de la documentación y actuaciones a realizar… se procedió a efectuar la tramitación… sin haber podido realizar el oportuno examen de los expedientes remitidos”. Continua diciendo: “Por lo expuesto, no ha mediado el plazo mínimo legal del que debe disponer la Secretaría General del Pleno para su examen, establecido por el artículo 177.2, del ROF (Reglamento de Organización y Funcionamiento)”.

A todas estas, tanto el alcalde Hidalgo, como la concejala Galván, y los militantes del PSOE que asisten a las tertulias de radio y televisión, se han llenado la boca diciendo que “ningún gobierno municipal ha logrado aprobar el presupuesto en el mismo año, dentro de su primer año de mandato”, como si esto fuera la panacea universal. La ciudad lleva 36 años (nueve mandatos municipales) sin que – en su primer año de mandato – se aprobaran los presupuestos del año siguiente. ¡Y no se ha hundido ni se ha muerto nadie por ello!

En cambio, a fin de aprobar inicialmente el presupuesto dentro del primer año de mandato, el grupo de gobierno municipal le ha dado una hermosa patada a una de sus más importantes promesas electorales: los presupuestos participativos. No solo fue una promesa electoral, sino que en un documento que firmaron los tres partidos que hoy gobiernan en Las Palmas de Gran Canaria (PSOE, LPGC Puede y Nueva Canaria), denominado “Acuerdo por la ciudadanía de Las Palmas de Gran Canaria”, en su apartado “Participación ciudadana y barrios” y en su página 17 dice literalmente: “… elaboraremos presupuestos participativos, previo análisis de la conveniencia, oportunidad y legalidad de las propuestas”.

Las prisas con que se tramitaron los presupuestos fueron las mismas con las que se celebró el pleno el jueves 3 de diciembre. Parecía que a alguien (del equipo de gobierno) se le escapaba el avión o el barco. El pleno más importante de un Ayuntamiento es el de los presupuestos, ya que estos son los que marcan las intenciones y realidades del gobierno municipal durante un año. Habitualmente es un pleno que suele durar entre dos y tres horas, ya que un presupuesto de más de 300 millones de euros no se puede despachar de cualquier forma. Este pleno batió todos los records de velocidad. El tema principal del pleno que era la aprobación inicial del presupuesto duró escasamente hora y cuarto.

El Partido Popular había presentado un documento de 10 páginas con siete enmiendas a los presupuestos, pero el alcalde no dejó leerlas, porque el portavoz había agotado el tiempo explicando su versión de los presupuestos. Hidalgo comentó que hace años, con un alcalde de la ciudad que hoy es ministro, su grupo no pudo presentar las enmiendas porque el alcalde no les dejó. ¡Bonita comparación!

A todas estas, la Intervención General, en el ejercicio de su función fiscalizadora, ha formulado reparos a la aprobación de la plantilla de personal que se incluye en el presupuesto de 2016, y la Secretaria General dice en su informe “… los acuerdos de aprobación de la plantilla de personal 2016 y del presupuesto 2016… en los términos propuestos, adolecerían de vicios de nulidad de pleno derecho”.

Pero da lo mismo, lo importante es aprobar los presupuestos a pesar de todo, a toda velocidad, sin contar con los vecinos, ni con el Consejo Social, ni con la oposición, ni con los funcionarios. Alguien se está equivocando y está cayendo en los mismos errores que el anterior grupo de gobierno, que no hizo caso a los informes de los funcionarios de carácter nacional, y ahora se están pagando las consecuencias.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha