eldiario.es

Menú

ZP resucita en Washington: ¿qué hará la muchachada marianista? por Graciano Palomo

- PUBLICIDAD -

Ahora que si no flameaba la bandera española en el cónclave, que si Le Figaro recogía "te daré lo quieras si me consigues la silla", que si también estaba Holanda y Argentina... bla, bla, bla.

Lo importante es que Bush, el magnánino "in extremis", el generoso por horas, le recibía con esa sonrisa bobalicona importada de Texas en la Casa Blanca mientras los marines, vestidos de gala, se cuadraban en su ya legendaria marcialidad. Me hubiera gustado conocer en ese instante las vibraciones del vallisoletano.

El resto, meros brindis al sol para lamerse las heridas.

Entre los de derechas

Es un hecho cierto que han sido Sarkozy, como jefe en ejercicio de la Unión Europea (¡mira que le gusta al marido de la Bruni aparecer como gran y generoso estadista!) y Bush, en calidad de anfitrión, los que han permitido a ZP iniciar su andadura internacional de postín, pero al final lo sustancial es que consiguió su silla y su minuto de gloria para exportar el modelo de control y supervisión financiera en el papel preciso que le preparó hace días Fernánez Ordoñez.

Es el único argumento que pueden blandir desde la oposición. ¿Y qué?

Pues claro. Entre los consejos de Jorge Moragas, Gustavo de Arístegui, los del Centro de Estudios Estratégicos, y los expertos de FAES -casi siempre en contra- no hay ninguno que le haya servido a Mariano Rajoy y sus cuates para aprender algo elemental en la actual hora globalizada: las ideologías no sólo están en crepúsculo, es que están finiquitadas y sus cenizas esparcidas en el olimpo de la eficacia y los intereses.

Ahora, trigo

Bien, ya sabemos que Rodríguez Zapatero es capaz de dar el "coñazo" y salirse con la suya en la intrincada selva internacional y le hemos visto deambular con un cierto firme pulso por aquellos lares. Pero lo que se le demanda desde los surcos españoles es que la prédica debe dejar paso al reparto de trigo. Porque el horizonte más que probable de cuatro millones de parados en unos meses volverá de nuevo a poner a prueba su inmensa capacidad de supervivencia.

El problema es cómo. Porque el diagnóstico está superfotografiado.

Ha conseguido, ¡faltaría más!, el apoyo de los grandes financieros y empresarios, pero es al pueblo llano, a la "ordinary people" a la que debe mirar a los ojos. A esa gente, además de los grandes protagonismos plagados de vanidad, lo que realmente les interesa es lo suyo, sobrevivir, el condumio.

Cobardes anónimos o anónimos cobardes

Creo sinceramente que los dirigentes del Partido Popular se han llevado una nueva sorpresa por parte de ZP. Creían -de ahí la estrategia deambulante, contradictoria, sin punto de mira fijo- que se iba a hogar en su propio detritus y héte aquí que se se presenta en sociedad con los poderes fácticos económicos jaleándole.

Sólo les queda, por tanto, apelar a los "cobardes anónimos" en una precisión pública de Cospedal que todo el mundo sabíamos. Pero, señora secretaria general, serán cobardes pero no anónimos. Debe ser usted la única que no les conoce. Se lo digo yo gratis: Zaplana, Aragonés, la niña dorada con acento norteño... Es decir, los mismos de siempre. Su historia política es la crónica de una conspiración permanente.

Pero si no es usted capaz de poner firmes a sus subordinados Mato, Arenas, Soraya, pues, oiga, déjese de paqueiradas.

Rajoy y las calderas empresariales

Eso del marianismo en segunda edición tiene mal cariz. Me recuerda, salvando las distancias, al manchismo. Ya nadie se fía de nadie. Y la alternativa está ahí, vivita, coleando y floreada.

Los grandes de la pasta -Koplowitz, Botín, González, Amancio, Del Rivero, Fainé, Lao, Roig, Lara, etc...-están preocupados porque aunque el "rojo" de la Moncloa se ha mostrado como caperucita en estos menesteres del jurdó y le conceden el beneficio del poder, quieren una oposición de centro-derecha presentable y, sobre todo, capaz llegada la ocasión de ganar.

Y esto, sinceramente, no lo ven.

¡Ojo al dato!

*Graciano Palomo es periodista y escritor, en elplural.es

Graciano Palomo*

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha