eldiario.es

Menú

PRELUDIO AL ESTRENO DE LA FORMA DEL AGUA

Y no seré yo quien diga que todas las películas de Guillermo del Toro están realizadas con la misma soltura y acierto que, por ejemplo, la última de todas, The shape of water(2017), cinta que le está haciendo tragar inquina y humildad a quienes lo han despreciado hasta este mismo momento. Sin embargo, títulos tales como El espinazo del diablo(2001), El laberinto del fauno (2006), Hellboy (2004), la secuela de Blade (2002), Mimic (1997) o la ignorada y vilipendiada Pacific Rim(2013) debieron correr una suerte mucho más digna y no ser condenadas a sufrir el acoso y derribo de quienes disfrutan con atacar cualquier producción de género, casi por imposición vital y profesional. 

Cierto es que los temas que se tratan en algunos de esos títulos están relacionados con disciplinas que tampoco son comunes y que suelen arrastrar los mismos tópicos -negativos, en su mayoría- que también debe soportar el cine de género. Otra cosa muy distinta es que dos películas como El espinazo del diablo y El laberinto del fauno, rodadas en nuestro país y con una temática que nos tocaba directamente -ambas están ubicadas en plena postguerra y en ambas se muestran las miserias, los excesos y la insensatez que rodeó la represión impulsada, bendecida y promulgada por el bando vencedor y sus cruzados victoriosos-, tampoco lograran el favor ni de la crítica, ni del público.

el espinazo del diablo

Seguir leyendo »

VIDAR THE VAMPIRE

Su misma existencia, ya antes de ser convertido en un no-muerto, merecía, por sí sola, formar parte del museo de los horrores de la civilización humana y de cómo no hacen falta crear monstruos artificiales existiendo, ya, la raza humana.  Sin embargo, cuando el espantajo que es Vidar cae bajo el dominio y los colmillos de Jesucristo -el bíblico y divino- lo que iba mal, terminará por ir aún peor. Si antes nada le salía como él quería, ahora, encima, debe soportar los desmanes de su mentor, los agravios por ser un vampiro frente a las personas “normales”, y los vaivenes de una existencia mucho más miserable, si cabe, que cuando vivía en una destartalada granja, en medio de ninguna parte.  

Ni siquiera la sangre del creador, aquélla que otorga a los creyentes la vida eterna -en este caso, de manera literal- y una oportuna visita al psicólogo, siguiendo la estela emprendida por Louis de Pointe du Lac, terminará por enderezar la destartalada existencia de un Vidar que, lo único que quiere, es alguien que lo entienda en esta vida, como cualquier hijo de vecino, ya puestos.

Vidar poster A

Seguir leyendo »

CHRISTMAS BLOOD (Juleblod)

Juleblood poster A

Lo que Reinert Kiil se trajo hasta el festival fue su nueva película Christmas Blood ( Juleblod en su versión noruega original) todo un homenaje al cine protagonizado por asesinos en serie, sangrientos, imparables y carentes, éstos, de cualquier atisbo de compasión para quienes se cruzan en su camino. La película bebe del subgénero conocido como Slasher, un término, éste, cincelado con los litros de sangre y vísceras derramados por los míticos Michael Myers ( Halloween, 1978) y Jason Voorhees ( Friday the 13th, 1980)

Christmas Blood reúne, centrifuga y actualiza las andanzas de los anteriormente citados psicópatas por excelencia del séptimo arte - Frederick Charles Krueger llegó cuatro años después, por si alguien quiere añadirlo- y sitúa la acción y los asesinatos en la actualidad, donde algunas cosas han cambiado y otras, como suele ser habitual, no. Lo que no ha cambiado es la honestidad de su director, quien trata de dar lo mejor de si mismo y revolver en su particular “baúl de los recuerdos” para encontrar un proyecto que, de verdad, le interese llevar a la pantalla, grande o pequeña, según los gustos y las entendederas del espectador.

Seguir leyendo »

REALIDAD Y DISTOPÍA. Night Visions Maximum Halloween 3017

Esta máxima, además del empeño de las sociedades humanas por dividir en grupos a sus integrantes, sustenta la primera película del actor y guionista Taylor Sheridan, Wind River, la cual se puede ver ya en algunos de los canales especializados que conforman la parrilla televisiva nacional. Sheridan, autor de los guiones de Sicario y Hell or high water, pone el foco de su historia y el objetivo de la cámara en plasmar la indefensión que sufren las mujeres dentro de las reservas indias que jalonan buena parte del territorio de los Estados Unidos de América.

Por extraño, casi marciano, que parezca, no existe una estadística que recoja las desapariciones, ni las agresiones sexuales que se cometen dentro de dichas reservas, un hecho que permite una situación de absoluto desamparo para las integrantes del sexo femenino y la certeza, también casi absoluta, de que quienes comenten este tipo de abusos no llegan a ser juzgados y condenados por sus depravados actos.  

El propio director contaba lo rocambolesco y dramático de esta situación, en una entrevista concedida a la Radio Pública Nacional Americana, el pasado año 2017, entrevista realizada por el periodista Scott Simon.

Seguir leyendo »

¿PORCO ROSSO?... POR SUPUESTO.

porco rosso A

Y dicha epifanía estaba relaciona con una de las grandes realizaciones del director japonés, Hayao Miyazaki, estrenada en el año 1992 y que, poco a poco, fue llegando al resto del mundo conocido, que no civilizado. La película en cuestión se llama Porco Rosso y su idea, puesta en escena y desenfreno narrativo reúne las premisas fundaciones del festival de cine finlandés; es decir, amor, pero no demasiado, y anarquía, eso sí, mucha, mucha anarquía.

Porco Rosso es una historia de pilotos, la mayoría de ellos bastante colgados -sobre todo los que enarbolan la bandera de la piratería aérea. Es, también, una historia de aviones, sobre todo hidroaviones, tan rápidos y majestuosos como letales y peligrosos. Es una historia sobre los albores de la aviación y de la guerra protagonizada por aquellos primitivos caballeros del aire, por mucho que suene extraño, tratándose de un conflicto bélico. Y es una historia que nos muestra la enorme sensación de libertad que se tiene volando entre las nubes, lejos de las tribulaciones del mundo, mal llamado civilizado. Poco importa que Porco Rosso sea un cerdo antropomórfico, en vez del ser humano -Marco Pagot- que era durante la contienda mundial. Porco es un piloto que solamente es feliz cuando está volando en su carmesí aparato, a imagen y semejanza del barón Manfred von Richthofen, y esa máxima nadie la puede negar. Incluso, su antagonista, el petulante Donald Curtis siente y se comporta como Porco Rosso, algo que igualmente se puede aplicar a la pléyade de piratas aéreos, dignos de una película de los estudios Keystone.

Seguir leyendo »

TOM OF FINLAND

Con los países pasa lo mismo. Un lugar, por ejemplo, Finlandia, puede lucir moderno, actual y contemporáneo ante los ojos de quien pone el pie por primera vez en él, pero, en realidad, su historia está llena de claroscuros, medias verdades y sinsentidos, muchos de los cuales se resisten a desaparecer, tras décadas de malsana pervivencia dentro de dicha sociedad.

Cierto es que lo que también define a un país es su capacidad de adaptación y gusto por la evolución, faceta, ésta, que diferencia mucho a nuestro país con cualquiera de los países del norte de Europa, no solamente Finlandia. Los cambios siguen siendo uno de los mayores tabúes que rodean a la sociedad española contemporánea, cambios que siempre suelen tropezar con la incapacidad manifiesta de unas élites adineradas y de unos políticos demasiado temerosos de perder sus influencias como para permitir que las cosas dejen de estar estancadas y progresen, en un sentido o en otro.

El caso es que en Finlandia, muchos de los tabúes y miedos del pasado han pasado a ocupar el lugar que ocupan las muñecas más pequeñas de cuantas conforman el juego original, algo que explica, por ejemplo, que hoy en día los estigmas y los prejuicios que persiguieron a un artista tan sobresaliente como Touko Valio Laaksonen, durante buena parte de su vida, duerman el “sueño del olvido” para buena parte de la sociedad finlandesa contemporánea.

Seguir leyendo »

PERSONAL SHOPPER

¿Y qué me dicen del auge y proliferación de los llamados “influencers”? Antes, no hace tanto, eran y se les llamaba V.I.P. y, de alguna otra forma, marcaban estilo por lo que habían hecho, dicho o planeaban hacer. Sin embargo, hoy en día, basta con abrir una cuenta en Youtube, empezar a enseñar tal o cual producto, mientras se presume de haber estado en un determinado evento -sea cierto o no- y, cómo no, saltarse sin reparos todas las normas éticas y estéticas que antaño regulaban la publicidad, la promoción y la imagen corporativa de una empresa y/o producto. Luego sólo queda pedirles a tus amigos que le den difusión, toda la que puedan y a todas horas, y si se es lo suficientemente zafio, insultante y transgresor el efecto dominó hará el resto.

Al final -y como en todo- hasta en esto hay clases, un hecho que explica que, entre este nuevo segmento de la manada… perdón, de la población, haya quien hasta se permite tener un asistente personal que le aguante las neurosis, se encargue de hacerle las compras y/ o le exija a las marcas que desean fagocitar la supuesta influencia de dichos influencers.  

personal shopper poster A

Seguir leyendo »

THE SHAPE OF WATER

The shape of water es, además de una maravillosa reinterpretación del clásico de la Universal dirigido por Jack Arnold, Creature from the Black Lagoon (1954), un cuento de hadas contemporáneo en donde los verdaderos e indiscutibles monstruos son los seres humanos que la protagonizan y no la desgraciada criatura sobre la que pivota buena parte de la narración.

TheShapeofWater A

Mientras la veía, recordé la primera vez que tuve la oportunidad de hablar con Guillermo del Toro, director, guionista -junto con Vanessa Taylor- y productor de la película, quien me dijo que, para él, los verdaderos monstruos eran los seres humanos que pululaban por el planeta y no todos aquellos personajes que habían sido creados por los escritores, guionistas y dibujantes, a lo largo de los siglos para asustarnos.

Seguir leyendo »

NIGHT VISIONS MAXIMUM HALLOWEEN 3017

De ahí que la pasada edición del festival de cine de género Night Visions Maximum Halloween 3017 empezó no solicitando mi acreditación de prensa para, a reglón seguido, ir a ver tal o cual película, sino sentado en los sillones del hotel Katajanokka, un magnífico ejemplo de cómo se puede transformar un antiguo penal en un lugar donde desarrollar tu labor profesional de la mejor manera posible. Además, el escenario en cuestión resultaba de lo más apropiado para conocer a uno de esos directores con los que uno ha crecido dentro de una sala de cine, por mucho que algunos escribidores cinematográficos se arrepientan, ahora, de haber pasado dichos momentos viendo “aquellas películas tan… (escojan un adjetivo calificativo bien sonado y despectivo y añádanlo al final de la frase).

El director en cuestión responde a nombre de Mark L. Lester (Cleveland, Ohio. 1946) y su carrera profesional, tanto en el ámbito de la dirección como en el de la producción y la escritura de guiones, se ha prolongado a lo largo de más de cuatro décadas y, en la actualidad, continúa trabajando en dos proyectos que se estrenarán en el año 2019, Kwa-Heri para la televisión y The Ultimate Game para la gran pantalla.

Durante todas estas décadas, su trabajo se ha caracterizado por no seguir las corrientes que marcaban los tiempos, salvo en contadas ocasiones -tal y como fue el caso de uno de sus mayores éxitos de taquilla, Commando (Twentieth Century Fox 1985) protagonizada por Arnold Schwarzenegger, en el momento álgido de las películas en las que un solo hombre desafiaba a todo un batallón de malosos y lograba salir victorioso. Aun así, cuando lo hizo, como en el ejemplo anteriormente citado, o títulos tales como Roller Boogie (Compass International Pictures 1979) rodada en plena eclosión de la fiebre por el patinaje en las soleadas playas de California, el director se las ingenió para dotar a su realización del pulso necesario para que el espectador no se llegara a sentir defraudado con lo que estaba viendo.  

Seguir leyendo »

STAR WARS: EPISODIO VIII. UNA CUESTIÓN DE FE.

Ya ha dicho, escrito, teorizado y deconstruido que George Lucas no inventó nada, sino que refundió toda una amalgama de elementos para soportar el entramado argumental de su primera película Star Wars (1977), luego conocida como el Episodio IV. Sin embargo, lo que sí aportó el guionista, productor y creador californiano fue una mitología adaptada a su tiempo, en un instante en el que no existía nada parecido. Además, su virtud no sólo fue devolver a los grandes clásicos de la ciencia ficción y la fantasía al tablero de juego cinematográfico -tras décadas en las que la distopía y el miedo a la guerra nuclear lo habían copado todo- sino hacerlo con una pátina de modernidad que sorprendió a propios y extraños.

Al hacerlo, dotó a toda una generación de niños y jóvenes, mayoritariamente, etiquetados como “raros” (el término Freaks vino después, aunque la obra maestra de Tod Browning se estrenara en 1932, cuarenta y cinco años antes del estreno de Star Wars) de unos referentes y de toda una mitología que, hoy en día, continúa vigente en las mentes de quienes no han permitido que el tiempo y una sociedad cada vez más asilvestrada e ignorante les aparte de aquellos referentes que han marcado su vida. En el caso de nuestro país, La Guerra de las Galaxias permitió que quienes no nos habíamos convertido en unos “tarados repite-alineaciones” tuviéramos un tema del que hablar, sin necesidad de ser arrinconados por una mayoría que ha demostrado, sobradamente, lo embrutecida que estaba entonces y que lo sigue estando ahora, cuatro décadas después.

Es más, la película de George Lucas nos enseñó conceptos como la lealtad, el compromiso, la esperanza y la fe. No una fe tintada de un sentimentalismo religioso del tres al cuarto, sino fe en las personas, en la verdad y en el bien común, conceptos que suelen ser devorados por el papanatismo, el fanatismo y la radicalización de quienes gustan de devorar a los más débiles con tal de salirse con la suya. George Lucas, incluso, nos hizo temblar con la presencia de un sociópata como lo es Darth Vader, quintaesencia de la demencia más absoluta y descarnada. Su nieto, Ben Solo, es tan sólo un reflejo de la maldad de señor oscuro, aunque sus modos y manera, tampoco se quedan atrás cuando se trata de infligir daño por el mero placer de hacerlo.

Seguir leyendo »