Canarias Ahora Opinión y blogs

Sobre este blog

La portada de mañana
Acceder
Europa se enfrenta a la ola de la extrema derecha
El Poder Judicial en funciones obvia el ultimátum de Bolaños
Opinión - Unas elecciones importantes que nadie se toma en serio. Por Isaac Rosa

Caleidoscopio Euskaldun de Agora Integral (2)

0

El día 1 de abril publiqué un artículo en este digital titulado “Caleidoscopio Euskaldun” planteando un recorrido polìtico por la realidad de Euskadi e indicando varias premisas fundamentales: el PNV siempre ha ganado allí todas la elecciones autonómicas (en porcentaje de votos) y, en segundo lugar, la tendencia decreciente que a lo largo de las últimas convocatorias electorales ha tenido el bloque de la derecha formada por un partido nacionalista (PNV) y un partido estatal (PP), mientras  las fuerzas de izquierdas han incrementado sus apoyos también en las últimas convocatorias con una tendencia a la concentración del voto en una formación con unas singularidades muy especiales, EH Bildu.

Los últimos sondeos registran resultados cada vez más ajustados entre PNV y EH Bildu, oscilando entre los 27 y 29 diputados y con porcentajes estimados con diferencias de uno a dos puntos porcentuales entre ellos. La igualdad en estas elecciones será máxima y la victoria, ajustadísima.

Será clave, desde mi punto de vista, el territorio histórico de Álava, porque recordemos que Euskadi está compuesta por tres territorios y ambos se disputan el mismo número de diputados, 25. El elemento diferenciador es el tamaño poblacional de cada uno, pues Álava tiene el menor tamaño poblacional de los tres. Esta provincia será fundamental para decidir de un lado o de otro la victoria final por la sencilla razón de que con menos número de votos respecto a los otros dos territorios se pueden obtener más diputados, es decir, si en Guipúzcoa, el coste de un diputado es de 12.200 votos o en Vizcaya de 19.183 votos, en Álava es de tan solo 5.073 votos.

Guipúzcoa es una tierra abonada históricamete al voto abertzale y Vizcaya al voto del PNV. El caso de Álava ha sido territorio del PNV y de una importante presencia de formaciones estatales (PSOE, PP Y Podemos) pero, ciertamente, en las últimas encuestas el aumento de la formación abertzale está siendo cada vez mayor (por las transferencias del voto de estas formaciones nacionales de izquierda a la causa abertzale) y será en este territorio donde creemos, como dije anteriormente, se decante la balanza de un lado o de otro.

Se estima que el aumento de diputados de EH Bildu en el conjunto de Euskadi, esté en torno a los 6 u 8 escaños en relación a 2020: 21 diputados y 249.580 votos.

Este aumento considerable de los apoyos a la organización abertzale se debe en gran parte a la concentración del voto de la izquierda, en 2020, seis de estos diputados los obtuvo la formación Podemos, existiendo actualmente una relación directa en el trasvase de votos de esta formación estatal a la abertzale. Es más, estimamos que Podemos tenga un porcentaje mínimo de apoyos en estas elecciones autonómicas por este motivo, es decir, por el acomodo de su electorado en EH Bildu o también conocido como “voto útil” por diferentes motivos, uno de ellos sería la clara debilidad  que  atraviesa actualmente y durante algo más de una década acaparó junto al PSE el voto de la izquierda de Euskadi.

Por otra parte, el Partido Socialista de Euskadi (PSE) mantendría a duras penas los diez diputados obtenidos en 2020, con posibilidades de estar por debajo de esta línea roja. En el caso que EH Bildu logre seguir captando votos de la formación estatal podríamos ver al PSE con menos de diez escaños. De todas formas nos aventuramos a afirmar que esta opción de momento la situamos en la especulación, porque gran parte del voto socialista es, en su gran mayoría, de edades por encima de los 45 años y será difícil que pueda la formación abertzale atraer algún voto más en estas franjas etarias, porque estas generaciones tienen grabadas a fuego los trágicos episodios del terrorismo y de todas sus consecuencias en Euskadi, relacionándolo directamente con ese partido. Por este motivo el trasvase de voto a EH Bildu se hace harto difícil desde mi perspectiva profesional.

Tal como he comentado en anteriores líneas, las características del territorio de Álava, los trasvases de voto de la izquierda “tradicional” a EH Bildu y un tercer elemento sociológico que expondré en siguientes párrafos, explican este espectacular aumento, que pasaría del 27% conseguido en 2020 a la estimación para estas elecciones a celebrar mañana domingo del  33%-36% de y con posibilidades de ser primera fuerza política por delante del PNV. Puede ser la primera vez que gane las autonómicas en Euskadi una formación diferente al PNV (en porcentaje de votos y en diputados).

Este tercer elemento que explica también la meteórica subida de EH Bildu, es la proyección del voto joven, en su mayoría, nacidos después de los oscuros episodios del terrorismo que azotó durante décadas la sociedad vasca y de ninguna de las maneras lo asocian con Eh Bildu. Estas nuevas generaciones se mueven, desde un punto vista social y político, con otros parámetros que ha sabido cultivar la formación abertzale, a través, de movimientos de base y asociacionismos varios desde muy tempranas edades, generando lazos y raíces muy profundos en ambientes totalmente democráticos.

Por tanto, tres variables, según sus intensidades o grados, pueden aupar a la victoria electoral a EH Bildu, es decir, el mayor o menor trasvase de votos de la izquierda “tradicional” (Podemos, Sumar y PSE), la consolidación y crecimiento del voto de esta formación en el territorio de Álava pudiendo conseguir hasta dos diputados más respecto al año 2020 y el voto más joven probablemente concentre su voto en esta formación pero con la ya conocida tendencia a la variabilidad en la participación de esta cohorte poblacional.

El resultado se sabrá el 21 de abril a partir de las 22.00 horas, uso horario de Euskadi.

El día 1 de abril publiqué un artículo en este digital titulado “Caleidoscopio Euskaldun” planteando un recorrido polìtico por la realidad de Euskadi e indicando varias premisas fundamentales: el PNV siempre ha ganado allí todas la elecciones autonómicas (en porcentaje de votos) y, en segundo lugar, la tendencia decreciente que a lo largo de las últimas convocatorias electorales ha tenido el bloque de la derecha formada por un partido nacionalista (PNV) y un partido estatal (PP), mientras  las fuerzas de izquierdas han incrementado sus apoyos también en las últimas convocatorias con una tendencia a la concentración del voto en una formación con unas singularidades muy especiales, EH Bildu.

Los últimos sondeos registran resultados cada vez más ajustados entre PNV y EH Bildu, oscilando entre los 27 y 29 diputados y con porcentajes estimados con diferencias de uno a dos puntos porcentuales entre ellos. La igualdad en estas elecciones será máxima y la victoria, ajustadísima.