Pero quizá los 'buenos' no lo tengan por 'malo'
No es cuestión de especular, porque se dice el pecado y el pecador queda bajo secreto de sumario. Pero lo cierto es que el bueno (no Onalia, ojo) de Lorenzo se sofocó ayer cuando leyó aquí que gracias a él salió adelante lo de Silva en la Plaza de Las Marañuelas. Sin que la brigadilla de Juan Fernando le diera más importancia, añadimos motu proprio. ¿Será porque ya no se organizan actos lúdicos festivos llamando a Grupo Europa para que pase por caja? En fin, que la vida allá arriba cual síndrome de La Moncloa, en Pie de la Cuesta, es bastante diferente que el tajo día a día de Arguineguín a Veneguera, Paco. Y si no que se lo digan a la rubia de Cultura y a la no tan rubia de Hacienda, que más temprano que tarde -decía el poeta- confesarán al inspector Towers todas las evidencias que Tomás no se atreve a liderar con coherencia. ¿Nos leemos hoy otra vez en voz alta, amigos?