Se desconoce si ha habido filtración
Sólo una parte del sumario de Las Teresitas está abierta a las partes personadas en la causa, después de que la magistrada Bellini lo decretara así el pasado 22 de enero. El resto de las actuaciones siguen bajo secreto, por lo que las amenazas verbales lanzadas por la funcionaria judicial, en el sentido de airear todos los folios que tiene en su poder en formato digital, podrían constituir delito de revelación de secretos. Pero es que, además, un funcionario no puede ni siquiera manejar fuera de las dependencias judiciales ningún documento, sea secreto o no, lo que convierte en doblemente grave el hecho denunciado. Se desconoce si la funcionaria ha podido filtrar a la prensa algún documento referido a este o a otros casos que se tramitan en la Sala Civil y Penal, donde se investiga a las personas aforadas de la Comunidad Autónoma.