Gran Canaria vuelve a remunerar a las familias ganaderas por sus cabras y ovejas bombero
El Cabildo de Gran Canaria ha publicado una nueva licitación para que las familias ganaderas de la isla participen en la gestión del territorio mediante el pastoreo en zonas estratégicas de montes y barrancos públicos. Este servicio ambiental, integrado en la estrategia Gran Canaria Mosaico, remunera el trabajo de los ganados al consumir vegetación y contribuir así a reducir la biomasa disponible para los grandes incendios forestales. Son las denominadas cabras y ovejas bombero.
La convocatoria oferta 59 superficies de pastoreo, que suman 2.701,68 hectáreas, en diferentes puntos de la Isla, seleccionados por su valor estratégico dentro de la gestión preventiva del territorio. El presupuesto anual del servicio asciende a 126.079,96 euros, lo que supone un valor estimado total de 378.239,88 euros para el conjunto del periodo.
Como novedad, el contrato tendrá una duración de tres años (2026-2028). De esta manera, y según afirmó Raúl García Brink, consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, “queremos dar mayor estabilidad a las familias ganaderas que participan en Gran Canaria Mosaico y reconocer el papel que desempeñan en la gestión del territorio, ya que su trabajo con los ganados ayuda a reducir la vegetación en zonas estratégicas y a preparar la isla frente a los grandes incendios forestales”.
Esta convocatoria coincide además con un momento simbólico para el proyecto, ya que 2026 será el quinto año consecutivo en el que el Cabildo remunera el pastoreo como servicio ambiental, una iniciativa pionera en Canarias, que comenzó en 2022 dentro de la estrategia Gran Canaria Mosaico.
Las familias ganaderas que participen recibirán una compensación económica en función de distintos factores, como la superficie pastoreada, el tipo de vegetación o el carácter estratégico de la zona. Así, el sistema de pago distingue entre diferentes situaciones de pastoreo: desde áreas de pastizal hasta cauces de barrancos con presencia de cañaveral, donde la intervención de cabras y ovejas resulta especialmente útil para gestionar la vegetación.
Las autorizaciones de pastoreo se adjudican mediante concurrencia pública. Quienes obtengan mayor puntuación podrán desarrollar esta actividad en las superficies definidas previamente por los técnicos insulares.
Apoyo técnico durante el proceso de solicitud
Durante el mes de marzo, las familias ganaderas interesadas podrán acudir a La Granja Agrícola del Cabildo, donde técnicos de Gran Canaria Mosaico les prestarán apoyo para presentar la documentación necesaria en la Plataforma de Contratación del Sector Público.
Una vez adjudicadas las superficies, el calendario contempla dos periodos para la realización del pastoreo, el 30 de junio y el 1 de octubre. Aquellas explotaciones que completen el pastoreo antes del 30 de junio recibirán una bonificación, ya que su intervención se realiza antes de la época de mayor riesgo de grandes incendios forestales.
En la convocatoria anterior, correspondiente a 2025, 34 familias ganaderas resultaron adjudicatarias, gestionando con sus ganados 2.269 hectáreas en montes y barrancos públicos mediante este sistema de pago por servicios ambientales.
2026: Año Internacional de los Pastizales y los Pastores
La convocatoria se enmarca además en la celebración del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026, impulsado para reconocer el papel de las comunidades ganaderas en la gestión sostenible de los territorios y la conservación de la biodiversidad.
En el caso de Gran Canaria, el pastoreo extensivo no solo mantiene viva una actividad económica tradicional, sino que contribuye a construir paisajes en mosaico, donde la combinación de usos agrícolas, ganaderos y forestales crea discontinuidades en la vegetación que dificultan la propagación de los grandes incendios forestales.
Gran Canaria Mosaico es la estrategia impulsada por el Cabildo para avanzar hacia territorios más resilientes frente al fuego, basada en la recuperación de paisajes diversos, habitados y productivos, donde las actividades rurales forman parte activa de la gestión del territorio.