La sostenibilidad llega a las empresas: más allá de la estrategia medioambiental
En la pequeña y mediana empresa (pymes), el primer paso para incorporar estrategias de sostenibilidad es algo tan sencillo como “saber bien en qué consiste la sostenibilidad”, dice Alberto Santana.
Desde su trabajo como director general de la consultora Plan B Group, Santana se ha encontrado a menudo con gente que cree que el concepto solo se refiere a la dimensión medioambiental. “Hay poco conocimiento de lo que es la sostenibilidad social y la sostenibilidad económica, y lo cierto es que las tres dimensiones de la sostenibilidad están interconectadas”, expone. “Todavía tenemos mucho que comunicar para que se entienda que todas las pymes pueden contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas y que en Canarias hemos concretado entre todos la Agenda Canaria 2030 y la Plataforma Multiactor, como se llama su foro de debate”, añade Santana.
Según las consideraciones David Curbelo, consultor y profesor en la universidad británica The University of Law, la distinción es especialmente relevante para un territorio tan fragmentado como el canario, donde las pequeñas y microempresas son el sustento económico y social de gran parte de la población. “Esto es algo que no se suele valorar, pero la actividad empresarial en Canarias forma un ecosistema potente que trabaja muy bien la solidaridad entre los distintos grupos”, explica.
En la actividad hotelera
En Canarias, sostiene Curbelo, hay muchas empresas hoteleras que ya tienen un tamaño mediano y lideran cuestiones sobre reducción de residuos, de consumo de agua y de generación de energía renovable. Pero, en su opinión, también pueden estar orgullosas por sus prácticas de sostenibilidad las empresas de menor tamaño, con las cuentas demasiado justas como para invertir en vehículos menos contaminantes, placas fotovoltaicas o reacondicionamiento de inmuebles que mejoren la eficiencia energética. “Lo que estas pequeñas empresas ya están haciendo bien es trabajar por la igualdad, por un salario digno, por la cohesión social... Son objetivos igual de importantes para la sostenibilidad y muchas veces ni se dan cuenta de que lo están haciendo”, advierte.
“Con la situación derivada del volcán en La Palma, por ejemplo, arrimaron el hombro porque son sistemas donde el pequeño empresario se identifica con el entorno social en el que se desarrolla y se crea una sinergia que provoca un desarrollo social y económico muy importante también”, recuerda. “A veces, la micropyme no tiene la sensación de estar contribuyendo positivamente porque no toma medidas específicas para mejorar la sostenibilidad medioambiental, pero eso es solo una parte de la sostenibilidad. En la parte socioeconómica, la micropyme puede estar muy orgullosa”.
El papel de la economía social
Otro ejemplo, dice, es el de las cooperativas agrícolas. Se suelen olvidar “cuando hablamos de actividad económica, debido a la forma que tienen de organizarse, pero muchas de estas cooperativas agrarias están valorando el trabajo colectivo, la gestión conjunta de procesos productivos que, si se acometieran de forma individual por cada agricultor, tendrían una huella medioambiental mucho mayor”, razona.
En una línea coincidente, se manifiesta el Grupo Innovaris Consultores, que tiene la sostenibilidad metida en su ADN, indica su director, Alexis Robles, y esto no es solo porque desde que se constituyó la empresa ha donado el 0,7% de sus resultados a obras sociales (un porcentaje que en los últimos dos años aumentó hasta el 10% para colaborar con los damnificados por el volcán de La Palma). También lo es porque el 100% de la energía de su oficina es verde, porque miden su huella de carbono incorporando buenas prácticas para reducirla y por la labor de apostar por los asuntos de sostenibilidad con clientes y proveedores.
En Canarias, afirma Robles, hay una herramienta muy útil para que las empresas incorporen conceptos de sostenibilidad: la Agenda Canaria 2030. “Creo que ha sido un esfuerzo muy importante de participación colectiva, y la primera vez que se produce una participación de tanta intensidad para consensuar algo”, recalca.
En Innovaris insisten en la rentabilidad de las estrategias sostenibles, “desde los hoteles que ahorran muchísimo por los sistemas de energía renovable y de eficiencia energética o de consumo de agua hasta las empresas que incorporan vehículos más eficientes y con beneficios fiscales”, enumera.
En su opinión, para comunicar las virtudes de la sostenibilidad hay que usar variables clave en el día a día de las pymes. “Falta la labor didáctica, poner números en términos de ahorro o de beneficios, para que se sume más gente”, plantea. “Nosotros en todos los proyectos que hacemos intentamos que se cumpla con los preceptos de sostenibilidad porque las cosas que plantean los ODS son puro sentido común: luchar contra la corrupción, establecer alianzas estratégicas, trabajos decentes que retengan el talento, educación de calidad para la innovación, proteger el medioambiente...”
El camino que además impone Europa
Según añade Alberto Santana, uno de los factores que va a hacer que las empresas pequeñas incorporen cada vez más estrategias de sostenibilidad es la regulación europea, que obliga a muchas compañías de mayor tamaño a cumplir con esos criterios. “Para eso van a tener que trabajar con proveedores que también sean sostenibles, así que toda su cadena logística va a tener que ser sostenible, una cadena logística que en gran parte es alimentada por estas empresas más pequeñas”, explica.
Para evitar el greenwashing, como se suele llamar a la práctica de simular una estrategia sostenible usando técnicas de comunicación, Santana pide que haya un rigor desde el organigrama de la empresa, entre otras medidas. “En nuestros trabajos, sugiero que en las empresas medianas haya una dirección de sostenibilidad que conecte muy directamente con la gente de comunicación y con la gente de diseño de producto, para que el concepto de sostenibilidad esté desde el principio”, aclara. “Así la sostenibilidad, sí o sí, va a estar en el centro”. Para medidas más radicales, apunta un debate que ahora mismo están teniendo dentro de su propia consultora. Además de publicar el desempeño que tiene la consultora en los ODS donde van bien, están considerando publicar la evolución en los ODS donde tienen margen para mejorar. “Es la forma de medirlos y reducir los impactos negativos”, subraya. “Tenemos que ser ejemplo”.