El grupo Los Cochineros dedica su último trabajo a los aires de Lima
El grupo de música popular Los Cochineros de Ingenio presentará su concierto Aires, el próximo 14 de febrero, a las 21:00 horas, en el Centro Cultural Federico García Lorca. Una propuesta que invita a realizar un recorrido profundo y emotivo por los aires de Lima, una de las expresiones culturales más singulares y arraigadas en la tradición canaria.
Los aires de Lima se cantaban antiguamente para pasar un buen rato durante las tareas de descamisar el millo, en las veladas de las paridas, en reuniones destinadas a promover emparejamientos amorosos e incluso hasta en los duelos.
El origen y la procedencia de los aires de Lima están en el norte de Portugal, en la villa portuguesa Ponte de Lima donde se han rescatado cantos con melodías parecidas.
Este concierto busca explorar las diferentes versiones de los aires de Lima que se cantan y bailan en los municipios de Gran Canaria, así como en otras islas del archipiélago, como La Palma y Tenerife.
En Canarias podemos encontrar diversidad de variantes y versiones de Los aires de Lima.
En la isla de Gran Canaria se localizan aires de Lima en Artenara, El Palmar de Teror, Firgas, Ingenio, Tirajana, y Valsequillo. También existen variantes y versiones de aires de Lima en otras dos islas del archipiélago: La Palma y La Gomera, que poseen diferente melodía, ritmo e intención, desde amorosos, lastimeros, desenfadados, conmovedores, nostálgicos, irónicos, picantes, desafiantes.
El concierto de Los Cochineros será una oportunidad para disfrutar de la música, y para reflexionar sobre la importancia de preservar y valorar nuestro patrimonio cultural. A través de Aires, los asistentes podrán redescubrir una tradición que, a pesar del paso del tiempo, sigue viva en la memoria colectiva de las islas.
Variantes y versiones de los ires de Lima
Los aires de Lima de Artenara son una declaración de amor del hombre a su amada, a quien invita a bailar los aires de Lima para enamorarla, conseguir su amor y ser de esta manera felices.
Los aires de Lima de La Palma son cantos de disputas mientras se realizan las faenas agrícolas. Dos solistas enfrentados se tiran puntas, siendo repetidas las coplas por el coro.
Los aires de Lima de Teror también son cantos de piques entre solistas, similar a las polcas. Cuentan que debido al contenido de las letras en alguna ocasión ha existido alguna refriega entre campesinos por sentirse agraviados.
Los aires de Lima de Tirajana, de Firgas y La Gomera son cantos de disputas de enfrentamientos ingeniosos entre el hombre y la mujer con la intención de buscar la risa entre el público, aunque en ocasiones se raya en la ordinariez y en la ofensa.
Los aires de Lima de Ingenio también conocida como la Isa de la paría se cantaban en los velorios de paridas. Se empezaban los aires de forma muy suave y letras cariñosas referidas a la parturienta, para pasar luego a coplas pícaras y ofensivas. Domingo J. Navarro, en su obra Recuerdos de un noventón (1895) describía cómo eran aquellas velorios de parida, “que desde la primera noche del día del parto hasta la novena, todas las vecinas y conocidas de la parida y algunos hombres entraban en la habitación y no salían hasta media noche, dejando dos o tres en vela, mientras aclarase el día. Estos velorios tenían la finalidad de vigilar porque fue muy frecuente el hecho de que los recién nacidos amanecían muertos y amoratados en la misma cama de sus madres. Este desgraciado suceso se atribuía a las brujas que entraban callandito y les chupaban la sangre”.
Con la excusa de proteger al bebé de malos espíritus y brujas, hasta su bautizo, se montaban unas espectaculares fiestas, que duraban 9 días, eran los velorios de paridas. Inmediatamente después del parto empieza el velorio, que no cesa hasta que se bautiza la criatura porque se decía que “si se duerme la madre sin luz y sin compañía, no estando el niño bautizado, vienen las brujas y se lo llevan para sus maleficios”.
Los aires de Lima de Valsequillo son cantos de amor, cantados con un halo de melancolía y tristeza. Tienen un tempo más pausado y son reconocidos por sus bellas melodías. Son cantadas habitualmente por un hombre y una mujer que se van alternando durante la pieza y muestran en los aires el sufrimiento por un amor no correspondido.