Global ve “difícil” comprar más guaguas con su dinero por el fin de la concesión y lo fía todo al Cabildo de Gran Canaria
La empresa que gestiona el transporte público interurbano de Gran Canaria, Global, ha admitido por escrito que ve “difícil” comprar más guaguas con su dinero ante la “incertidumbre existente” sobre qué ocurrirá cuando termine la concesión administrativa para explotar el servicio, prevista para el 31 de diciembre de 2027.
“La finalización de la concesión condiciona necesariamente las decisiones de inversión en nueva flota, tanto mediante compra como a través de fórmulas de financiación o alquiler a largo plazo”, reconoce el director financiero de la compañía, Guillermo Martín.
Global sostiene que la incorporación de nuevas guaguas está “especialmente vinculada a la existencia de financiación o subvenciones directas de la Autoridad Única del Transporte de Gran Canaria (AUTGC)”, el organismo público encargado de gestionar el transporte en la isla. Su gerente, Ruymán Santana, asegura que la entidad prevé destinar 20 millones de euros a la compra de autobuses en 2026. Pero, al mismo tiempo, acusa a Global de “no hacer el esfuerzo que les toca” para renovar su flota.
El choque entre ambas entidades se produce en un momento en que el parque de vehículos actual de Global, compuesto por 434 guaguas, está claramente tensionado por la gratuidad del transporte, reconoce la propia empresa. En 2025, registró casi 50 millones de viajeros. Pero solo incorporó una guagua más a su flota, tras contabilizar ocho altas y siete bajas.
La compañía señala que el uso intensivo y el elevado kilometraje acumulado de los autobuses han incrementado las averías y las necesidades de mantenimiento. Esto provoca que, “en determinados momentos de mayor demanda”, especialmente de lunes a viernes durante la mañana y el mediodía, “la disponibilidad de la flota sea más ajustada, generándose puntualmente cierta tensión en la prestación del servicio”, admite Martín.
La nota positiva es que este año ya se han incorporado seis guaguas y está previsto que se sumen otras 16 antes de marzo de 2027. Estas adquisiciones, realizadas al contado, se han financiado con una partida extraordinaria de 6,08 millones de euros aportada por el Cabildo de Gran Canaria. A ellas se sumarán los vehículos que compre directamente la AUTGC con los 20 millones de euros anunciados la semana pasada por el consejero de Presidencia y Movilidad Sostenible, Teodoro Sosa.
Lo habitual, explica Ruymán Santana, gerente de la AUTGC, es que Global adelante el coste de la adquisición de nuevas guaguas recurriendo al sector financiero mediante contratos de arrendamiento a largo plazo, normalmente de ocho o diez años, con opción de compra a su término.
Por su parte, el Cabildo de Gran Canaria reembolsa a la empresa de forma lineal los costes de amortización de cada vehículo a lo largo de su vida útil a través del denominado Contrato Programa, que cubre las necesidades económicas vinculadas a la prestación del servicio. En 2024, Global percibió 21 millones de euros por este concepto, a los que se sumaron otros 41,6 millones por la gratuidad del transporte.
Sin embargo, “en las actuales circunstancias”, con el final de la concesión cada vez más cerca, Global fía al Cabildo de Gran Canaria la incorporación de nuevas guaguas para no “trasladar a la empresa un riesgo económico derivado del limitado horizonte concesional”.
A finales de 2025, la empresa declaró una liquidez real en caja de 1,46 millones de euros y unas reservas voluntarias de 15,13 millones. Según sus propias cuentas, la compañía mantiene vigentes 86 contratos de arrendamiento. El más antiguo se formalizó en abril de 2016, con un plazo de 120 cuotas mensuales.
El gerente de la AUTGC, Ruymán Santana, reconoce que sigue abierto el debate sobre quién se quedará con las guaguas cuya financiación no se haya completado cuando venza la concesión. Santana defiende que, si los vehículos se consideran bienes revertibles (es decir, que pasan al siguiente operador que asuma el servicio, previo pago de la parte pendiente), las cocheras y las instalaciones también deberían serlo.
El gerente de la AUTGC se muestra muy crítico con la gestión actual de Global. Sostiene que “la empresa tiene la obligación de comprar guaguas para el servicio y renovarlas” y que, por tanto, “no está haciendo el esfuerzo que le toca” en estos momentos. “¿Qué teme Global? Quedarse con las guaguas y no tener negocio para usarlas”, remacha.
Santana admite que la fecha límite de la concesión es un factor objetivo que puede complicar la compra y la financiación de nueva flota. Sin embargo, critica lo que considera un juego a dos bandas por parte de Global. “Por un lado dicen que no quieren arriesgar su patrimonio, pero por otro tienen a gente que reclama más guaguas”, expone.
El gerente reprocha también que la financiación bancaria asumida por Global (con préstamos, dice, a corto plazo, de unos seis años en algunos casos) no se haya acompasado con los plazos de amortización lineal de la administración. Y lanza otro dardo a la empresa afirmando que tiene cerca de un tercio de su flota inmovilizada. Un dato, agrega, superior al de otras empresas del sector. “Diría que su gestión es francamente mejorable”, concluye Santana.
Desde hace más de dos años sobrevuela sobre Global el fantasma de la caducidad de la concesión administrativa, fechada para el próximo 31 de diciembre de 2027.
La empresa nació en el año 2000 tras la fusión de las dos compañías que prestaban el servicio de transporte interurbano en Gran Canaria desde 1973: Utinsa, en las zonas centro y norte de la isla, y Salcai, en el este y el sur. Global es una sociedad anónima laboral, una fórmula en la que los propios trabajadores son los propietarios de la compañía.
La posibilidad de que mercantiles radicadas principalmente fuera de las islas, como la gigante Alsa, concurran a la próxima licitación ha puesto en alerta a partidos políticos y vecinos. El PSOE propuso acabar con las concesiones y que una empresa pública asumiera el servicio. Una plataforma ciudadana creada recientemente ha recogido el guante y reclama al Cabildo que compre Global, con el modelo de Titsa, en Tenerife, como referencia.
“No estamos hablando únicamente de quién pone las guaguas en la carretera. Estamos hablando de quién decide sobre la movilidad de Gran Canaria, de si lo hace una empresa de fuera o una empresa de todos los grancanarios”, defendieron en rueda de prensa los portavoces de la asociación, denominada Plataforma Ciudadana por el Transporte Público de Gran Canaria.
El Cabildo insular ya ha adelantado que estudia la posibilidad de crear una empresa pública para gestionar el transporte interurbano de Gran Canaria, pero ha descartado por ahora comprar directamente Global.