El plátano de Canarias acelera su viaje al infierno: ya todas las ventas generan pérdidas en la Península
De mal en peor y aún no se ha tocado suelo, algo en lo que coincide casi todo el mundo, en esta caída continua y dramática a la vez que afecta, también este verano, al precio en origen del plátano de Canarias; o sea, al ingreso final promedio que recibe el cosechero isleño por la fruta que envía principalmente a la Península.
Esa cantidad, la del precio en origen, es justo la que obtendrá el cosechero tras haber cubierto los costes de empaquetado, comercialización y otros y siempre antes de recibir la ayuda directa por kilo comercializado que paga la Unión Europea (UE) y se regula dentro del programa Posei: hay una ficha financiera anual de 141,1 millones de euros y esta permite compensar la pérdida de renta hasta un máximo de 0,34 euros por kilo a 420 millones de kilos al año.
La última semana con registro oficial del precio de origen del plátano de Canarias, fruta con certificación de calidad IGP (indicación geográfica protegida), se conoció este jueves a través del Informe de Coyuntura Semanal que publica en su web el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Esta vez, el dato es el que corresponde a la semana 28 del año en curso, el periodo del 6 al 12 de julio, cuando el precio medio en origen alcanzó el valor de 0,51 euros por kilo, con una reducción respecto al umbral semanal anterior de nada menos que el 32,4%.
Esta involución o tremendo batacazo supuso pasar del promedio de 0,75 euros por kilo de la semana 27 a los reseñados 0,51, con 0,24 euros por kilo menos en términos absolutos en solo siete días, y parece que no se ha visto lo peor de esta depresión de valores percibidos por el agricultor canario. La situación también ha alertado a alguna organización profesional agraria de Canarias, como es Palca-Unión de Uniones, que ha pedido soluciones a esta catástrofe de precios para el agricultor local.
Según avanzan algunas fuentes, en agosto, que será peor mes estival por la aún más reducida demanda y por la previsible mayor oferta de fruta isleña, es probable que se alcancen precios medios en origen entre 0,40 y 0,30 euros por kilo, lo que implicaría prácticamente no cubrir los costes de producción ni sumando la ayuda del programa Posei, de un máximo de 0,34 euros por kilo (con cargo a 2025, se pagaron 0,33 euros por kilo).
Esa anunciada situación negativa conduciría, casi seguro, a la práctica de la conocida como pica o a la reducción de la oferta con destino a ser comercializada. En la actualidad, el principal recurso activado para mandar menos fruta a la Península está siendo el de reconducirla hacia Marruecos.
El camino que llevan las cotizaciones en verde y al por mayor en el casi único mercado de la fruta estrella de Canarias, el de la Península y Baleares, conduce al infierno, algo conocido y sufrido en los veranos (pero este parece que va a ser peor que el de 2025), a los productores de las islas, que ya, y en todos los casos para las ventas de la semana 28, solo recogerán pérdidas del mercado debido a que los precios de venta de su fruta no son remunerativos: no cubren el coste de producción agrícola, como mínimo y a través del ingreso final recibido.
Hay que recordar que el coste de producción de un kilo de plátanos, el de finca, oscila entre los 0,70 y 0,80 euros, casi 0,20 o casi 0,30 euros por kilo más que el ingreso que llegará a las cuentas de los plataneros canarios por la fruta desembarcada y vendida en la semana 28 en el mercado de la Península. Es un auténtico desastre; de esto no hay duda.
En la semana 28, el mercado de exportación recibió 5,56 millones de kilos de plátanos de Canarias, algo menos que los 5,58 millones que se había previsto desembarcar en la semana en curso, la 29.
Pese a la actual coyuntura, tan rota en precios para el plátano de las islas, la conocida como comisión de comercialización de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan), entidad presidida por José Carlos Rendón, no celebró este viernes su habitual reunión de trabajo y análisis del mercado (oferta y demanda), algo que ha sido confirmado a través de algunos de sus representantes.