“La situación meteorológica en la isla y especialmente en zonas de cumbre están siendo complicadas en el día de hoy”, indicaba este lunes el presidente del Cabildo, Pedro Martín. Hasta cinco personas han muerto en el Archipiélago por el fuerte oleaje que ha traído consigo la borrasca Celia, uno de ellos en Bajamar, en Tenerife. La Aemet emitió el aviso naranja para todas las Islas, el Gobierno regional decretó la alerta por vientos y fenómenos costeros y el Cabildo de Tenerife activó el Plan Insular de Emergencias.

Las rachas de viento en las cumbres de Tenerife han superado incluso los 150 kilómetros por hora, lo que ha provocado el cierre de los accesos al Teide. Además, se han suspendido las actividades al aire libre en el ámbito geográfico de las alertas y se han revocado las autorizaciones de uso en el medio natural, como zonas de acampadas, travesías por espacios naturales protegidos o uso de áreas recreativas.

La borrasca también se ha hecho notar en la zona metropolitana de Tenerife. En la playa de Las Teresitas, el viento levantó la arena y ha cubierto la carretera bajo una nube de polvo, además de arrastras ramas de palmeras y hamacas. El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife cerró al público la feria de carnavales y las plazas y parques del municipio ante el riesgo de caída de ramas y árboles.