Almeida responde con más ventas de suelo público a la noticia del “escándalo” sobre alquileres asequibles en Arganzuela
El Gobierno de Almeida va a seguir apostando por vender suelo municipal para la construcción de vivienda a cargo de promotoras privadas, con el único límite de establecer “alquileres asequibles” durante siete años. El anuncio lo hizo este martes el propio alcalde de Madrid, unas horas después de que este periódico publicara que cinco parcelas vendidas bajo esta fórmula están siendo ofrecidas para el autoalquiler de los propios compradores.
El caso destapado en Arganzuela y en otros cuatro terrenos municipales, que Más Madrid ha tachado de “escándalo”, desvela que una cooperativa compró hasta cinco parcelas de suelo público por el precio mínimo. Estos lugares iban a estar destinados a alquileres asequibles -según el Ayuntamiento de Madrid- pero la promotora que vende estas parcelas pide por su venta hasta 660.000 euros y explica a los posibles compradores cómo alquilar cada piso “a uno mismo”.
Sobre este caso, el alcalde aseguró que “se cumple escrupulosamente la legalidad” y añadió que los “cooperativistas” no se pueden alquilar “a sí mismos” porque “no son propietarios” de las viviendas. “Es una buenísima medida la que se adoptó en su momento”, añadía pese a que dos de los tres lotes ofertados en el concurso municipal quedaron desiertos. Mientras, Rita Maestre acusaba al Ayuntamiento de intentar tapar una “malversación de suelo público” con esta operación.
Justo después de responder a la noticia, José Luis Martínez-Almeida anunciaba que su equipo planea vender otras diez parcelas valoradas en más de 82 millones de euros con el objetivo de que promotores privados construyan allí un millar de viviendas para ofrecerlas a “alquileres asequibles” durante los próximos siete años. Esta vez la fórmula elegida es la del alquiler con opción a compra: los arrendatarios podrían deducirse parte de las rentas en una hipotética adquisición al final del periodo máximo de su arrendamiento. “Es lo que a las personas les da seguridad”, añadía el primer edil para justificar este modelo en lugar de alquileres a largo plazo y recuperación de las parcelas municipales al final del periodo de explotación.
El área de Urbanismo no ha comunicado todavía qué porcentaje de las rentas satisfechas podrán restarse del precio de venta final y anuncia que la medida llegará a la Junta de Gobierno, en una fecha aún no definida. Sí que asegura que el consistorio “no cesa en su propósito de promover la creación de nuevas viviendas en la capital”, explica en la nota de prensa en la que detallaba la medida este martes.
Las parcelas que se pondrán a la venta cuentan con 70.410 m2 de superficie edificable y se encuentran todas en Vicálvaro, en los nuevos desarrollos de Los Ahijones y Los Berrocales. La mitad de los pisos que se construyan estarán reservados a menores de 35 años. El área de Urbanismo clacula que los importes de renta y venta serán un 31 % inferiores a los del mercado actual: 949,5 euros de alquiler para una vivienda tipo de 90 m2 construidos y 3.600 euros el m2 para compra.
En cuanto al concurso por el que se venderán estos terrenos, situados todos en zonas recién urbanizadas y, de momento, sin acceso en Metro, el mayor peso lo tendrá especial importancia el diseño de la edificación (hasta 20 puntos), seguido de la propuesta económica (10 puntos), con incremento del precio y forma de pago.
Más Madrid: “Beneficios para unos pocos y una ciudad que se queda sin su patrimonio”
“Lo llaman alquiler asequible con opción a compra. Nosotras lo llamamos por su nombre: malvender el patrimonio público para que fondos y promotoras se forren, mientras la gente normal sigue sin poder pagar un alquiler”, ha denunciado Rita Maestre ante esta nueva venta de suelo público por parte del Ayuntamiento de Madrid .
“Lo que anuncia Almeida es casi peor que lo que ya denunciamos con la parcela de Mahou Calderón”, alerta la portavoz de la oposición. “No serán viviendas protegidas, sino libres, lo que genera muchas incógnitas, como que ocurrirá cuando pasen los siete años y haya inquilinos que ejerzan su derecho a compra”, añade.
“Desde Más Madrid lo decimos alto y claro: este suelo es de los madrileños, no es de Almeida ni de sus amigos del ladrillo. Cuando entregas suelo público para que el privado construya y cobre, lo pierdes para siempre. El resultado es siempre el mismo: beneficios para unos pocos y una ciudad que se queda sin su patrimonio”. Y ofrece una fórmula alternativa: “Ante la emergencia habitacional que vivimos, la respuesta es sencilla: un parque público de vivienda en alquiler, gestionado por el Ayuntamiento, permanente, con precios que se ajusten al salario real de las familias y que les permitan vivir, no con precios ajustados a la especulación del mercado”.
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