El fracaso de Malinche, el musical de Nacho Cano que patrocinó Ayuso: debacle de espectadores y 6,2 millones en deudas
El proyecto musical que Nacho Cano impulsó en Madrid con el apoyo de las instituciones públicas, Malinche, ha acabado en un rotundo fracaso económico, precedido de un importante descenso de espectadores. Así lo acreditan las cifras publicadas sobre el reciente concurso de acreedores de su empresa promotora y la evolución de la asistencia a sus espectáculos, a la que ha tenido acceso este periódico.
La obra se despidió en marzo de 2025 después de casi tres años en Ifema, la entidad público-privada que acogió el espectáculo desde el año 2022. Su despedida fue una sorpresa porque llegaba después de que sus responsables calificaran de “éxito arrollador” sus dos primeras temporadas, pero las cifras desveladas por El Confidencial hace unos días reflejaban una realidad económica bien distinta: tres años consecutivos de pérdidas y una deuda que se elevaba a los 6,2 millones de euros.
Dos organismos con participación pública han resultado afectados por esta quiebra: Ifema, que acogía las funciones y que tuvo que asumir los costes de desmontaje del musical ante el caso omiso que hizo a sus requerimientos la compañía de Nacho Cano. Solo esta partida supuso 249.260 euros, lo que unido a diferentes impagos por la cesión del espacio y otros conceptos eleva la deuda de la promotora de Malinche hasta casi el millón de euros con la institución ferial, participada en un 62% por Comunidad y Ayuntamiento de Madrid. Además, los números publicados indican que la compañía adeuda 238.000 euros a la Tesorería General de la Seguridad Social.
El resto de principales deudores son las empresas que otorgaron préstamos a Nacho Cano para el montaje, o compañías con las que tenía acuerdos comerciales, con la sociedad Ferrado QT LLD a la cabeza, propiedad de Sandra Ortega, hija de Amancio Ortega. Tampoco ha recuperado su préstamo efectuado mediante Llapan SL el empresario peruano Carlos Añaños. En cuanto a los acuerdos incumplidos, afectan a Hijos de Rivera (cervezas Estrella Galicia) por la gestión de la barra o Prosegur por la vigilancia.
Todos los ejercicios de Malinche acabaron en pérdidas: en 2023 sumó casi dos millones en negativo, en 2024 se quedó en 1,45 millones y en 2025 el resultado fue de 3,9 millones, siempre según los datos publicados por El Confidencial. Las cifras del último ejercicio conllevan mayor lastre porque se cruzó por medio otro proyecto de Ifema: el trazado del circuito de la Fórmula 1 pasaba por la carpa de Malinche y el inicio de sus obras obligaba al desmontaje. “¡Arrollados por la F1!” escribieron los responsables del espectáculo en redes sociales, al anunciar su marcha, que tuvo lugar a principios de marzo de 2025.
El musical de Nacho Cano ya estaba en ese momento de capa caída en cuanto a su número de espectadores. Después de un arranque prometedor y un buen año 2023, el 2024 sufrió una auténtica debacle respecto a sus cifras iniciales, alcanzando menos de la mitad de público que su mejor año de asistencia. Las oficiales de Ifema, a las que ha tenido acceso Somos Madrid, arrojan 70.855 espectadores durante sus primeros tres meses y medio después del estreno (unos 20.000 al mes), otros 261.488 espectadores en el año 2023 (subió la media a 25.000 cada mes, exceptuando la pausa del verano) y el citado bajón de 114.561 en el 2024 (casi 11.000 en los meses de apertura). No se han publicado datos aún de los dos meses de 2025.
Del apoyo de Almeida al patrocinio de Ayuso
Otro de los aspectos que ha revelado el concurso de acreedores es la lista de personas y entidades que entraron como productoras de Malinche, un musical que la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, había apoyado explícitamente en su concepción. Entre los nombres que aportaron su capital para sacar adelante el montaje está David Hachtwell, empresario cercano a la líder del PP madrileño, también presidente de la Fundación Hispanojudía. Es citado en el informe de la administración concursal publicado por El Confidencial, a través de dos sociedades: Órdenes&Hatchwell (con 54.000 euros de inversión) y Hachwell Inversiones Musicales SL (55.700 euros). Ángel Más, presidente de la asociación Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), relacionada también con Hatchwell, figura como productor con 54.000 euros. Nacho Cano puso otros 52.000 euros en este apartado. La lista se completa con los empresarios Gonzalo Armenteros, fundador de los hoteles Soho Boutique (puso 56.000 euros), Alejandro Baigorri Moreno-Luque (55.800 euros) y el peruano Carlos David Añaños (220.000 euros).
Todos estos nombres apoyaron un proyecto -ahora quebrado- que contó primero con el apoyo explícito del Ayuntamiento de Madrid y luego recibió el respaldo de la Comunidad. El Gobierno de Almeida le ofreció primero a Nacho Cano una parcela municipal en Hortaleza donde el ex de Mecano quería levantar una pirámide azteca de 29 metros de altura y un recinto en el que cupieran 13.000 espectadores. Pese a que el acuerdo con el Ayuntamiento estaba cerrado, el ex de Mecano se echó atrás cuando la negociación saltó a los medios, aunque oficialmente lo hizo por los elevados costes de construcción de la infraestructura. Fue entonces cuando miró hacia Ifema.
El recinto ferial controlado por Ayuntamiento y Comunidad de Madrid ofreció al productor más de 4.000 m2 para acoger el espectáculo, en la línea de otros shows que ya alojaba, y el estreno se planteó para el año 2022. A él acudió Díaz Ayuso, amiga íntima del cantante -ha pasado vacaciones en su lujosa mansión de Ibiza- y que le había obsequiado en 2021 con la gran cruz del 2 de Mayo, una de las mayores distinciones de la Comunidad de Madrid. Entre los favores políticos que recibió Malinche también estuvo la cesión de las instalaciones de Metro de Madrid para su promoción gratuita, en el año 2023.
En paralelo a estos favores, Malinche recibía algunos reveses reflejados en el informe concursal, que habla de un “boicot mediático y político con impacto reputacional, cobertura mediática negativa y pena de telediario”. Se refiere sobre todo al caso de los becarios que acudieron a bailar al musical desde México y los diez meses que pasaron desde la detención de Nacho Cano en el año 2024 hasta el archivo del caso con la exoneración de todas las acusaciones. El administrador también cita el cese del patrocinio de Renfe como otro de los problemas registrados por la empresa, que se produjo después de unas polémicas declaraciones del productor.
La situación del espectáculo en España, quebrado y con un patrimonio de 2,5 millones de euros incapaz de asumir los 6,2 millones de deuda generados, contrasta con la de la misma producción en México, estrenada hace más de un año por el propio Nacho Cano y que acaba de confirmar su segunda temporada después de una primera exitosa en el teatro del Frontón de México DF, con 428 funciones y 235.000 espectadores, según cifras ofrecidas por sus promotores. Sus cantantes arroparon a la propia Isabel Díaz Ayuso durante su último viaje a México, en un acto titulado Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés, con el que la presidenta de la Comunidad de Madrid quiso mostrar de nuevo su apoyo al musical y este se lo agradeció publicando su imagen en redes sociales y hablando de las “grandes figuras” que acudieron al acto.
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