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Cientos de personas malviven abandonadas a más de 40 grados en el asentamiento del circuito urbano de Fórmula 1 de València

Asentamiento de chabolas en el circuito urbano de Formula 1 de València.

Laura Martínez

17 de julio de 2026 23:00 h

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“Una tienda iglú se convierte en una chabola en dos semanas”. Así de contundente se muestra Ana, una voluntaria de la ONG València és Refugi, de las pocas entidades sociales que se acercan al circuito urbano de Fórmula 1 en València. La entidad lleva meses trabajando con las personas sin hogar que se han asentado sobre el trazado urbano, que no deja de crecer desde hace meses. Cada semana hay una nueva construcción precaria, señalan.

El Síndic de Greuges ha abierto una investigación al Ayuntamiento de València por este asentamiento. La institución quiere saber si el consistorio tiene algún plan para los cientos de personas que se han instalado en el trazado, donde se prevé la construcción de varios miles de viviendas en el llamado PAI del Grao. La figura equivalente al defensor del pueblo valenciano pregunta al consistorio si tiene un censo, y se interesa especialmente por las acciones acometidas en las últimas semanas, en las que se suceden episodios de calor extremo. En concreto, ha pedido un informe que detalle las actuaciones e intervenciones municipales desplegadas para paliar las incidencias de las altas temperaturas, las alternativas para “garantizar unos mínimos de subsistencia digna” y que informe “sobre la existencia o no de Plan de actuación o choque/emergencia frente a situaciones de adversidad climática”.

La presión de las altas temperaturas preocupa a las entidades sociales. La capital tiene unas condiciones de humedad que hacen que la sensación térmica sea mayor, y ha estado en aviso rojo esta semana por altas temperaturas. En este tipo de alerta no se recomienda ni la exposición solar ni las actividades al aire libre, recomendación inasumible para las personas sin hogar. Los meteorólogos apuntan que el cambio climático también ha reducido el efecto de las brisas marinas: es prácticamente imposible huir del calor. Y las chabolas, construidas con lonas, plástico, palés o metal sobre asfalto no se asemejan en nada a un refugio climático.

Interior de una de las construcciones a las que accedió València és Refugi.

“La sensación es una política de desgaste para ver si así se van solos”, explican desde la ONG, donde inciden en la preocupación ante un previsible desalojo. Si ha de entrar maquinaria para edificar, tendrán que echar a las cientos de personas que lo ocupan. La asociación denuncia el abandono institucional y la escasa intervención sobre el terreno; apenas acuden ellos, Mensajeros dela Paz y Amigos de la Calle. La asociación Alanna, focalizada en la lucha contra la violencia de género, es quien se encarga de realizar el censo para el Ayuntamiento de València.

Asentamiento chabolista en el circuito urbano de Fórmula 1 de València.

Quién vive en el circuito urbano

Un vistazo a los datos disponibles da cuenta de la brecha entre la información oficial y lo que relatan las asociaciones. Las personas que viven como pueden en el circuito urbano apuntan que son cerca de 1.300. La ONG València Es refugi está elaborando su propio censo, en el que ha documentado por el momento 165 personas. Su mapa cartográfico ha detectado 250 chabolas, así que la estimación asciende a unas 600 personas. En algunas construcciones viven hasta seis personas, señalan en conversación con elDiario.es, donde comentan que en verano es complicado elaborar el censo porque muchos se mueven hacia la playa. Ana destaca que han encontrado también a muchas personas españolas en caravanas por la zona.

Los datos del Ayuntamiento de València divergen de esta contabilidad. El censo de vivienda precaria de Alanna, que recoge los datos del año 2025, apunta que hay 82 personas en el barrio de Natzaret y 363 en El Cabanyal, de las que más de la mitad son de nacionalidad española. La entidad sigue la división territorial asignada a los Centros Municipales de Servicios Sociales (CMSS) y señala que en toda la ciudad existen 1342 personas viviendo en chabolas. El circuito pasó al ámbito de competencia del Cabanyal en 2023, según una respuesta municipal.

En 2024, según el informe de Alanna, en el censo había 26 chabolas y 85 personas. Conviven diversas nacionalidades, predominando las personas procedentes del Sáhara Occidental y Argelia. Entonces se reflejaba que eran unidades unipersonales formadas por hombres, aunque ya hay varias familias. Hay al menos diez personas que perciben la renta valenciana de inclusión, según un documento municipal al que ha tenido acceso elDiario.es, que recalca que algunas personas abandonan el asentamiento para trabajar unos meses y regresan al finalizar el contrato. En el año 2025 se detectó un grupo de personas que ocupan espacios en la periferia del asentamiento, viviendo en tiendas de campaña.

Vista del poblado chabolista sobre el circuito urbano de Fórmula 1 de València, donde se construirán las viviendas del PAI del Grao.

El asentamiento se incluyó en el censo de vivienda precaria en 2010, con apenas cinco personas. El incremento de población se dio a partir de 2021, según indica el informe del consistorio. Fue a partir de la crisis sanitaria del COVID-19 cuando aumentan las infraviviendas y “se evidenció la necesidad de una intervención comunitaria en el asentamiento”. Aunque el informe no hace alusión, es a partir de la crisis sanitaria cuando empiezan a dispararse los precios de la vivienda en València. Ya en 2021 era complicado encontrar un piso por menos de 700 euros en la capital.

El informe apunta que existe colaboración con los servicios sociales. “Actualmente las personas que residen en el asentamiento del circuito son conocedoras de los recursos existentes. No todas ellas tienen una intencionalidad de cambio ni de asentarse definitivamente”, señala el informe del consistorio del 2024, en el que se afirma que en el año 2021 “se tomó la decisión de dejar de realizar intervención comunitaria ya que desde el equipo de intervención se comprobó que el vínculo con los servicios sociales era estrecho y conocedores de los recursos”. A priori, según detalla este informe técnico, el personal de Servicios Sociales del Cabanyal va cada tres meses al asentamiento.

Compromís exige actualizar los datos

La concejala de Compromís Lucía Beamud acudió al asentamiento la pasada semana, acompañada por la asociación. “Allí hay personas que han llegado huyendo del acoso que sufrían en el Cauce del Turia, otros trabajan y tienen nómina, pero han acabado viviendo en un asentamiento porque no pueden asumir el incremento desorbitado del precio de la vivienda. Esto evidencia que estamos ante una emergencia social y residencial que el gobierno de María José Catalá está ignorando”, denuncia la edil.

Ante la diferencia de datos, Compromís solicitó los últimos informes de seguimiento del asentamiento, que datan de marzo de 2025. “Esto es enormemente preocupante porque confirma lo que las entidades vienen denunciando: hay un aumento constante de personas viviendo al asentamiento, no existe un seguimiento adecuado de los casos de salud y tampoco se están desplegando actuaciones suficientes para proteger la población ante las altas temperaturas.” Los datos del mismo Servicio de Atención a Urgencias Sociales (SAUS) consultados por la concejala de la oposición señalan que durante 2024 solo se realizaron cinco actuaciones ante las diecisiete alertas por calor extremo decretadas por AEMET. Y en 2025, hasta ahora, solo consta una actuación ante doce alertas. “Es evidente que la respuesta municipal es claramente insuficiente”, concluye.

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