La sobrecarga de trabajo impacta directamente sobre la salud física y mental de la población trabajadora
El 28 de abril con motivo de la celebración del Día internacional de la Salud y la Seguridad en el Trabajo este año UGT-PV ponemos el foco en la sobrecarga de trabajo, que supone el riesgo psicosocial más prevalente en España y en Europa.
Un estudio de la Agencia Europea para la Seguridad y salud en el trabajo revela que una de cada dos personas trabajadoras identifica el exceso de trabajo como el principal riesgo laboral al que están expuestas, si a este dato le sumamos que la incapacidad temporal en materia de salud mental casi se ha triplicado desde 2016 entenderemos que este tema debe ser analizado, tratado en profundidad y se deberían plantear medidas desde la prevención de riesgos laborales.
No es eficaz trabajar a reacción escondiendo estas incapacidades desde su calificación como contingencia común, ni perseguir a las personas trabajadoras que han quebrado su salud física y mental por sobrecarga laboral.
En esta dirección, desde Salud Laboral de UGT-PV y la Universidad de Valencia hemos profundizado en este análisis de la carga de trabajo, entorno laboral, organización del trabajo, riesgos psicosociales y en la implementación de medidas preventivas para evitar que este riesgo laboral tan prevalente se convierta en una pérdida de salud de las personas trabajadoras.
La evaluación de la carga laboral como obligación preventiva
En el estudio realizado por el Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia Adrián Todolí Signes se examina la insuficiencia de las metodologías genéricas de evaluación de riesgos psicosociales para detectar con precisión la intensidad, el ritmo y las exigencias laborales que configuran este riesgo, y se argumenta la necesidad de utilizar herramientas más específicas de medición cuando existan indicios de sobrecarga.
Asimismo, el informe estudia la consolidación jurisprudencial de la obligación legal de medir la carga de trabajo dentro de la evaluación de riesgos exigida por el artículo 14 LPRL, respaldada por recientes sentencias del Tribunal Supremo que confirman que esta medición es esencial para prevenir daños y el deber empresarial de adoptar medidas preventivas concretas cuando la sobrecarga ha sido identificada.
En conjunto, el informe ofrece un marco analítico y normativo para comprender, evaluar y gestionar la sobrecarga laboral como un riesgo prioritario en la prevención de riesgos laborales.
Planteamiento del problema: intensificación del trabajo como riesgo prevalente
La intensificación del trabajo se ha consolidado como uno de los riesgos más relevantes en el panorama laboral contemporáneo. Supone un incremento sostenido de las exigencias, ritmos, cargas y demandas que recaen sobre las personas trabajadoras.
Este fenómeno se manifiesta en múltiples dimensiones: aumento de tareas por persona, exigencias de rendimiento más elevadas, reducción de tiempos de recuperación, presión para responder de forma inmediata y ampliación de la disponibilidad psicológica para el trabajo. Todo ello constituye un patrón de organización productiva que erosiona la salud, el bienestar y la autonomía de las personas trabajadoras.
En otras palabras, prácticamente la mitad de las personas ocupadas desarrolla su actividad bajo niveles de exigencia que comprometen su salud física y mental.
El modelo productivo actual, de forma sistemática, extrae más energía, más tiempo y más esfuerzo del que resulta razonable para sostener un trabajo digno.
Esta realidad plantea un reto urgente. Nos obliga a reconsiderar la forma en que se estructuran y gestionan las cargas laborales en empresas y administraciones públicas. Y exige comprender la intensificación del trabajo no solo como un síntoma del mercado laboral contemporáneo, sino como un riesgo específico que debe ser evaluado, prevenido y regulado con rigor.
Relevancia sindical y preventiva
Desde la perspectiva sindical, el análisis de este fenómeno es fundamental. La intensificación del trabajo incide directamente en elementos esenciales del contrato laboral: jornada, descanso, poder directivo, cargas de trabajo, evaluación del desempeño y salud.
Identificar, medir y regular la sobrecarga permite fortalecer la negociación colectiva, mejorar la calidad del empleo y reforzar los derechos fundamentales en el ámbito laboral. Asimismo, ofrece una base empírica sólida para reivindicar medidas preventivas, herramientas de evaluación específicas y límites claros a las prácticas empresariales que generan intensificación.
En suma, la investigación sobre la intensificación del trabajo y la sobrecarga laboral es una necesidad social, sindical y preventiva. Su relevancia es directa y urgente. Sus resultados pueden guiar políticas públicas, reforzar la negociación colectiva y mejorar de forma sustancial la vida laboral de millones de personas.
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