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Si nunca lo intentas...

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La mayor parte de nosotros tenemos sueños desde que somos pequeños. A medida que vamos creciendo esos sueños pueden ser los mismos o, por el contrario, pueden ir variando, pero siempre o casi siempre hay algún “ojalá” rondando en nuestra mente.

Tendremos que invertir tiempo en nosotros mismos, en conocernos y en descubrir qué es eso para lo que hemos nacido, algo que lleva tiempo y en muchas ocasiones, numerosos intentos.

Puede que el camino hasta lograrlo sea difícil, puede que haya muchos baches, que haya mucha competencia o puede ser que te lleve más tiempo del que esperabas.

Si estás en el caso de que aún no sabes qué es lo tuyo, permítete equivocarte, caerte y levantarte. Prueba y falla, pues solo así conseguirás dar con ello. Si, por el contrario, decides renunciar, sin salir de tu zona de confort, permanecerás en la duda, y déjame decirte que esta te torturará con creces.

El tiempo lo marcas tú y nadie más. Puede llevarte meses o incluso años, pero no hay prisa por cumplir un sueño que constituye un motivo para levantarnos de la cama. Recuerda que la tortuga despacito, con paso firme y constante llegó antes que la liebre.

Si en tu caso, tienes algún sueño, pero crees que es imposible por circunstancias externas, recuerda la frase que te mencioné anteriormente: “el tiempo lo marcas tú”. Adáptate al camino y quiere cada paso que das, por lento que sea. Como mucho, permítete aparcar tu sueño, y continúa cuando las circunstancias te lo permitan. 

Como bien dice el título, si no lo intentas, nunca lo sabrás. No sabrás si eras capaz de conseguirlo, si es para ti, por muy lejos o inalcanzable que te pueda parecer algo de primeras. Cuando hablamos de intentarlo, no solo es probar suerte, es informarse, es preguntar, es estudiar, es hacer el esfuerzo por acercarte paso a paso a ese objetivo.

Agarra bien tu vida, quiérete a ti mismo, a tus errores y a tus intentos, a cada paso que das, protege tus sueños y lánzate con valentía a por ellos, pues solo tenemos una vida y merecerá la pena intentarlo.

Recuerda que, a veces, el éxito está un poco más allá del fracaso, así que sea cual sea tu sueño, estás más cerca de conseguirlo si lo intentas.

La mayor parte de nosotros tenemos sueños desde que somos pequeños. A medida que vamos creciendo esos sueños pueden ser los mismos o, por el contrario, pueden ir variando, pero siempre o casi siempre hay algún “ojalá” rondando en nuestra mente.

Tendremos que invertir tiempo en nosotros mismos, en conocernos y en descubrir qué es eso para lo que hemos nacido, algo que lleva tiempo y en muchas ocasiones, numerosos intentos.

Puede que el camino hasta lograrlo sea difícil, puede que haya muchos baches, que haya mucha competencia o puede ser que te lleve más tiempo del que esperabas.

Si estás en el caso de que aún no sabes qué es lo tuyo, permítete equivocarte, caerte y levantarte. Prueba y falla, pues solo así conseguirás dar con ello. Si, por el contrario, decides renunciar, sin salir de tu zona de confort, permanecerás en la duda, y déjame decirte que esta te torturará con creces.

El tiempo lo marcas tú y nadie más. Puede llevarte meses o incluso años, pero no hay prisa por cumplir un sueño que constituye un motivo para levantarnos de la cama. Recuerda que la tortuga despacito, con paso firme y constante llegó antes que la liebre.

Si en tu caso, tienes algún sueño, pero crees que es imposible por circunstancias externas, recuerda la frase que te mencioné anteriormente: “el tiempo lo marcas tú”. Adáptate al camino y quiere cada paso que das, por lento que sea. Como mucho, permítete aparcar tu sueño, y continúa cuando las circunstancias te lo permitan. 

Como bien dice el título, si no lo intentas, nunca lo sabrás. No sabrás si eras capaz de conseguirlo, si es para ti, por muy lejos o inalcanzable que te pueda parecer algo de primeras. Cuando hablamos de intentarlo, no solo es probar suerte, es informarse, es preguntar, es estudiar, es hacer el esfuerzo por acercarte paso a paso a ese objetivo.

Agarra bien tu vida, quiérete a ti mismo, a tus errores y a tus intentos, a cada paso que das, protege tus sueños y lánzate con valentía a por ellos, pues solo tenemos una vida y merecerá la pena intentarlo.

Recuerda que, a veces, el éxito está un poco más allá del fracaso, así que sea cual sea tu sueño, estás más cerca de conseguirlo si lo intentas.

La mayor parte de nosotros tenemos sueños desde que somos pequeños. A medida que vamos creciendo esos sueños pueden ser los mismos o, por el contrario, pueden ir variando, pero siempre o casi siempre hay algún “ojalá” rondando en nuestra mente.

Tendremos que invertir tiempo en nosotros mismos, en conocernos y en descubrir qué es eso para lo que hemos nacido, algo que lleva tiempo y en muchas ocasiones, numerosos intentos.