Un desprendimiento provoca el cierre la carretera LP-1 en la zona de Franceses
El Grupo de Gobierno del Ayuntamiento de la Villa de Garafía ha mostrado su preocupación “ante el elevado nivel de deterioro que presenta la carretera LP-1 a su paso por el municipio, especialmente en el tramo comprendido entre el inicio del barrio de Franceses, limítrofe con Barlovento, y el cruce del mirador de la Cruz del Castillo”, indica el Consistorio en una nota de prensa.
Desde el Ayuntamiento señalan que “el firme presenta un importante desgaste y desperfectos visibles que afectan a la seguridad y comodidad de los conductores que transitan diariamente por esta vía insular, una carretera fundamental para las comunicaciones del norte de la isla”.
A esta situación, añade, “se suma además la profunda preocupación por el estado de distintos taludes junto a la carretera, donde en los últimos meses se han producido numerosos desprendimientos. Precisamente, este jueves, indica, ”tuvo lugar un importante desprendimiento en la zona de Franceses que ha obligado a cerrar totalmente el tráfico de la LP-1. Este grave incidente vuelve a poner sobre la mesa, de forma ineludible, la necesidad de intervenir con urgencia en varios puntos críticos de la vía“.
El Ayuntamiento de la Villa de Garafía insta al Cabildo Insular de La Palma “a priorizar actuaciones de mejora y rehabilitación del firme, así como trabajos de estabilización y mantenimiento de taludes, con el objetivo de garantizar la seguridad vial y evitar nuevos episodios que puedan poner en riesgo la vida de los usuarios de la carretera o dejen incomunicado al municipio”.
Desde el Grupo de Gobierno recuerdan que la LP-1 “es la gran arteria de comunicación insular. Su deterioro o cierre no solo afecta a Garafía, sino que compromete gravemente la conectividad y el desarrollo de toda la comarca noroeste”. En este sentido, recalcan “la importancia vital de contar con una vía segura, ya no solo para el tránsito diario de vecinos, trabajadores y visitantes, sino, de forma crítica, para garantizar la operatividad de los servicios esenciales y de emergencia”. “El paso de una ambulancia o de los equipos de rescate no puede verse obstaculizado ni retrasado por el mal estado de la carretera o por el riesgo de desprendimientos”, concluyen.