Europa ya ha puesto el reloj en marcha. Nuestros mayores no pueden seguir esperando
Hablar de infraestructuras sociosanitarias es hablar de personas. De personas mayores que esperan una plaza residencial, de familias que necesitan apoyo para cuidar a sus seres queridos y de profesionales que trabajan cada día para responder a una demanda que no deja de crecer en La Palma.
Hace dos años se anunciaba la construcción de una nueva residencia para personas mayores en el complejo sociosanitario en La Dehesa. Un proyecto llamado a ampliar la capacidad asistencial de la isla y a reforzar un sistema que necesita seguir creciendo para responder al envejecimiento de la población.
Aquel anuncio generó esperanza. Era una buena noticia y lo sigue siendo. Sin embargo, dos años después, sigue estancada. Nadie cuestiona que una infraestructura de esta envergadura requiera trámites administrativos complejos. Licitar una obra pública exige tiempo, informes y garantías. Lo que preocupa es que, mientras los expedientes avanzan lentamente, las necesidades de la ciudadanía no esperan.
Esta situación es difícil de comprender para quienes llevan años esperando nuevas plazas residenciales. Porque las personas no viven de los expedientes. Viven de las soluciones.
A esta realidad se suma un factor que no conviene perder de vista. La nueva residencia en La Dehesa forma parte de las inversiones financiadas con fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Unos recursos extraordinarios que nacieron para impulsar proyectos estratégicos y que cuentan con un calendario de ejecución muy definido.
Europa ya ha puesto el reloj en marcha. La Comisión Europea ha reiterado que estos fondos deben ejecutarse dentro de los plazos establecidos. No habrá prórrogas indefinidas ni margen para retrasos injustificados. Cada actuación debe cumplir los hitos comprometidos si queremos aprovechar una oportunidad que difícilmente volverá a repetirse.
Por eso no basta con afirmar que el expediente sigue avanzando. La ciudadanía necesita conocer cuál es la hoja de ruta. Cuándo comenzarán las obras. Cuándo finalizarán. Cuándo podrán abrirse las primeras plazas.
Gobernar también consiste en ofrecer certezas.
La Palma necesita esta residencia. La presión sobre los recursos sociosanitarios continúa aumentando, las listas de espera siguen existiendo y muchas familias afrontan enormes dificultades para atender a sus mayores sin el apoyo suficiente.
Precisamente porque se trata de un proyecto importante, merece una gestión igualmente rigurosa. La complejidad administrativa nunca puede convertirse en una excusa para perder el ritmo de ejecución.
La política tiene sentido cuando transforma los proyectos en realidades. Los anuncios generan expectativas. Las licitaciones permiten avanzar. Pero lo que realmente necesitan nuestros mayores son plazas disponibles, profesionales prestando cuidados y puertas que puedan abrirse cuanto antes.
Europa ya ha puesto el reloj en marcha y ahora le corresponde al Cabildo demostrar que llega a tiempo.
Nieves Hernández, consejera del Grupo Popular en el Cabildo de La Palma