Un lustro del volcán
El tiempo se mide por lustros en La Palma y este sábado, 19 de septiembre, se cumplen cinco años de la erupción volcánica del Tajogaite. Un aniversario que nos devuelve a una de las grandes fallas que ha sufrido nuestra isla a lo largo de su historia, partiendo por la mitad el continuo de nuestro tiempo, y de la que estamos todavía recuperándonos.
Una fecha para recordar, traer de nuevo al corazón, aquellos momentos de sufrimiento, desolación y desesperación de tantísimas personas que veían cómo la lava se llevaba por delante una parte importante de sus vidas. Pero también para reconocer, una vez más, la integridad, templanza y capacidad de superación de tantas familias palmeras en medio de una catástrofe natural que causó una enorme destrucción.
Hace cinco años que se paralizó el latido de La Palma. Con el temblor de la tierra llegó el temor por las consecuencias de una erupción volcánica, que dentro de la desgracia material que produjo, golpeando como nunca en la historia reciente el tejido socioeconómico de la isla, al menos no causó víctimas humanas.
Echar la vista atrás sobre estos cinco años es necesario y creo que no lo dejaremos de hacer nunca, pero en estos momentos es más importante poner las luces largas y mirar al futuro no solo con la convicción de ponernos en la situación en la que nos encontrábamos aquella tarde que se pararon los relojes vitales de quienes sentimos La Palma como algo nuestro, sino para seguir proyectando la Isla que queremos darnos.
El proceso de reconstrucción sigue en marcha. Con más o menos aciertos, la unidad, la empatía y la escucha permanente a las personas afectadas por el volcán tienen que ser los vectores sobre los que avanzar. No podemos renunciar a ellos. Lamentablemente la gestión de la recuperación se ha ido alejando de estos valores con los que empezamos a trabajar en este proceso.
Estamos a tiempo de recuperar esta dinámica para construir una nueva realidad sobre cimientos sólidos y justos, con un proyecto de futuro ambicioso y adaptado a los nuevos tiempos, que atienda con solvencia y velocidad a una de las necesidades más acuciantes que sufrimos como es la vivienda y permita avanzar hacia un modelo de desarrollo socioeconómico insular sólido y sostenible. Así podremos superar con certeza esta falla que se abrió en la historia insular, en la vida de tanta gente, el 19 de septiembre de 2021. Hace cinco.
*Borja Perdomo Hernánde es secretario general del PSOE de La Palma y portavoz del GS del Cabildo