Sabemos que oficialmente la población de la isla de La Palma en 2025, superó los 86.000 habitantes, rozando los 86.200 (86.194 personas), mostrando un crecimiento de más de 800 personas respecto al año anterior, dato impulsado principalmente por la inmigración desde América Latina, especialmente Venezuela, según datos de finales de 2025 publicados por los periódicos digitales.
La población ha aumentado en 2025 en 812 personas con respecto a la anualidad anterior, contabilizando un total de 86.194, según recoge el Real Decreto 1117/2025, de 3 de diciembre, por el que se declaran oficiales las cifras resultantes de la revisión del Padrón municipal referidas al 1 de enero de 2025, publicado el 11 de diciembre, en el Boletín oficial del Estado.
El crecimiento se ha visto impulsado en gran medida por la población nacida fuera de España.
A continuación podemos especificar la población por municipios, según los datos oficiales más recientes:
-Los Llanos de Aridane: Es el municipio más poblado con 20.582 habitantes (INE 2025).
-Santa Cruz de La Palma: La capital cuenta con 15.711.
-El Paso: Registra 8.290 habitantes y ha liderado recientemente el crecimiento poblacional en la isla.
-Breña Alta: Posee 7.487 habitantes.
-Villa de Mazo: Cuenta con 5.131 habitantes.
Resto de municipios:
-Breña Baja: 6.159 habitantes.
-Tazacorte: 4.634.
-San Andrés y Sauces: 4.354.
-Tijarafe: 2.733.
-Puntagorda: 2.203.
-Barlovento: 2.108.
-Garafía: 2.015
-Fuencaliente de La Palma: 1.965.
Haciendo la suma de estas poblaciones llegamos a la cifra de 83.372, cantidad inferior a la declarada.
Si damos por buena las cifras más recientes obtenidas del Instituto Nacional de Estadística, podríamos preguntarnos qué repercusión tuvo el volcán Tajogaite en cuanto a movimientos de población de los tres municipios del Valle, particularmente de Los Llanos de Aridane. La explicación que nos dan las estadísticas es que las pérdidas de viviendas y de residentes quedaron paliadas por los retornados de América, particularmente de Venezuela.
Observamos que hay municipios en ascenso, como El Paso y Breña Alta y otros que siguen siendo los menos poblados: Garafía y Fuencaliente.
Pero el hecho de que cuando hay elecciones siempre en La Palma sale un alto porcentaje de abstenciones, nos indica que una parte significativa de la población palmera está empadronada en la isla pero no reside en ella. No solo los estudiantes que pasan a residir en Tenerife, Gran Canaria o Madrid, sino que también hay varios cientos, incluso varios miles de palmeros que no viven en la isla aunque se mantengan censados en ella.
Así se explica la sensación de Isla Vaciada que observamos, particularmente en los municipios del norte. Sin embargo, después de la extinción del Tajogaite hemos apreciado una recuperación en lugares como Los Llanos de Aridane y El Paso, mientras se confirma la pérdida poblacional en Los Sauces, Tazacorte y Barlovento.
Hace mucho tiempo, entrevistando a un francés experto en movimientos poblacionales, le pregunté si Tenerife y Gran Canaria son islas masificadas y por tanto con menor calidad de vida. Me contestó que cada territorio acoge la población que puede sostener, de manera que hay islas más pequeñas como Ibiza, Madeira o Malta que registran una enorme densidad poblacional. En Ibiza existe una gran variante entre el invierno y el verano turístico.
De cualquier modo, está claro que Canarias como conjunto es un territorio superpoblado, con islas en claro ascenso -Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura- mientras que las llamadas Islas Verdes no registran alzas significativas. Hay quienes piensan que La Palma podría doblar su actual cifra de habitantes, pero nos preguntamos si eso no significaría la pérdida de su idiosincrasia, su paisaje, sus recursos de agua y territorio. Al final, todo tiene un precio.