Siempre quedará la Lotería
El PP ha vuelto a la economía como arma electoral. La abandonó al no producirse, mecachis, el cataclismo que anunciara Rajoy en la misma sesión de investidura de Zapatero y ha vuelto ahora a ella, insatisfecho con las resultas de las movidas conspiranoides del 11-M con ETA en las mochilas, de que no se haya desintegrado España y una vez comprobado que las indulgencias en la forma acostumbrada no atrajeron a las manifestaciones contra el Gobierno sino a quienes no las necesitan porque están de fijo en gracia de Dios.
Volvió el PP a la economía, de lo que me alegro. Es un debate más civilizado, aunque produzca cierta aprensión que desde la banda ideológica derechona hablen de “brutalidad”; nunca se sabe en qué pueden estar pensando.
Ya metido en harina, dice Rajoy saber lo que debe hacerse pero que no lo revelará hasta que gobierne. O sea, pide que se la compremos (la fórmula) sin verla. Tampoco Zapatero explica la razón de su optimismo. Los dos pretenden, pues, que hagamos un acto de fe y uno se siente como en las lejanas tardes de La Laguna, cuando jugábamos al mentiroso; en el Alemán o en el Aguere.
Los canarios somos más afortunados: Paulino anunció ayer su paquete de medidas. No sabría decirles si son más paquete que medidas porque sólo dio los enunciados. Habló de un plan de empleo para residentes, sin explicar si puntuará algo la cualificación; anunció bonificaciones y subvenciones, armas de doble filo según cómo, a qué (y a quiénes, que éste es un régimen muy personalizado, ya saben); destinará dineros, en fin, a convencer a las empresas para que vayan a África y para diversificar la economía, vía la investigación, la innovación, etcétera. Al fin envasarán al vacío el chorizo de Teror.
Le quedó todo tan bien la cosa a Paulino que no haré la bobería de preguntarle de dónde saldrán los cuartos con la rebaja de impuestos prometida en el mismo paquete.
No digo que sea el cuento de la lechera porque, al fin y al cabo, más difícil todavía fue la multiplicación de panes y los peces; y siempre quedará la Lotería.