Torres podrá dedicarse desde febrero a su candidatura al Gobierno de Canarias
El adelanto de las elecciones generales al 29 de noviembre tendrá consecuencias directas en las candidaturas a las autonómicas de mayo de 2027. Los ministros y ministras del Gobierno ya nominados como candidatos a esos comicios podrán dedicarse a esa cita electoral desde febrero próximo, a partir del momento en que comience la nueva legislatura nacional y cesen en sus actuales cargos.
Es el caso de Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, que opta a la presidencia de la Generalitat Valenciana; Óscar López, ministro de Transformación Digital y Función Pública, que disputará la presidencia de Madrid a Isabel Díaz Ayuso, y Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, que intentará repetir como presidente de Canarias, cargo que ocupó entre 2019 y 2023.
Ocurra lo que ocurra en estas elecciones de noviembre y sea quien sea el que forme gobierno tras ellas, los ministros socialistas nominados a las autonómicas no renovarán en sus cargos, lo que les permitirá dedicar algo más de tiempo a la campaña electoral de sus autonomías.
En el PSOE confían en que el adelanto electoral también influya positivamente en esas elecciones autonómicas del 23 de mayo próximo. La mayoría de los barones quería que fueran antes y que no hubiera superdomingo electoral, lo que siempre ha rechazado Pedro Sánchez. Pero el amplio distanciamiento que el adelanto al 29-N provoca ahora permitirá un efecto valorado en cualquier caso por esos barones.
En el caso de una derrota del PSOE en las generales, la alternativa de un gobierno del PP con Vox puede movilizar a muchos votantes progresistas para blindar asuntos cercanos en sus respectivos territorios. Además, la lejanía entre ambos comicios se supone que sanará los efectos negativos que haya podido dejar esta última legislatura de gobierno progresista.
Pero en el caso de una victoria socialista con formación de gobierno en torno a Pedro Sánchez -lo que a estas alturas no está descartado- también podría fortalecer las opciones progresistas dada la movilización que se prevé en noviembre como consecuencias de las reivindicaciones por la crisis de la vivienda en toda España y la huelga general programada para este otoño.
Ángel Víctor Torres tiene unos pocos meses para enderezar la crisis de Ceuta, para la que ha sido comisionado como mando único por el presidente del Gobierno dada su experiencia en gestionar adversidades. Es un reto muy complicado por la confluencia de factores cada cual más diabólicos y cada cuál más retorcido por la oposición, como la inmigración y las relaciones con Marruecos.
En el entorno del ministro aseguran que las soluciones se están encaminando aunque reconocen que recuperar la confianza y la serenidad de la ciudadanía va a tardar un poco más que la filiación, los traslados, las devoluciones y la desaparición de los migrantes de las calles de la ciudad autónoma.
La gestión de Torres en Ceuta está siendo muy valorada no solo por la Moncloa, sino también por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, con quien mantiene hilo directo y, al parecer, fructífero.
Es uno de los ministros más allegados a Pedro Sánchez y uno de los que intervino en la decisión del presidente del Gobierno de adelantar las elecciones.
La movilización ciudadana por la crisis de la vivienda permitirá que esta crisis de Ceuta, como otras de las que han acuciado al Gobierno en esta legislatura, están quedando de momento eclipsadas.
Ángel Víctor Torres voló la mañana de este lunes a primera hora a Madrid para llegar a tiempo al Consejo de Ministros en el que se tomaba el acuerdo de la disolución de las Cortes Generales. Estaba previsto que presidiera, junto a la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, un acto en el que se presentaba el proyecto para la construcción de nuevas viviendas públicas para alquiler asequible en la ciudad alta de la capital grancanaria.