Sánchez convoca elecciones anticipadas el 29 de noviembre
Y el desahucio de Maricarmen terminó en elecciones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes el adelanto de la convocatoria electoral de las generales para el próximo 29 de noviembre, tal y como adelantó elDiario.es, después de reflexionar durante el fin de semana con su equipo sobre la posibilidad de dar un golpe de efecto en mitad de la ola de movilizaciones por la vivienda que recorre el país.
“Sé que a una mayoría social le indigna ver cómo sus intereses, los intereses de la gente de a pie, son pisoteados en el Parlamento en beneficio de unos pocos. Es verdad también que aún quedan muchas injusticias que corregir, muchos problemas que resolver en los ámbitos de la desigualdad de los servicios públicos y del acceso a la vivienda, pero para hacer más, necesitamos renovar y ampliar el apoyo de la gente para acometer en profundidad las reformas pendientes. Debemos movilizarnos y debemos lograr que el Parlamento nos dote de una mayoría más amplia”, ha dicho el presidente.
“Debemos lograr que el Parlamento nos dote de una mayoría progresista mucho más amplia con la que doblegar a las élites, conquistar nuevos avances sociales y seguir transformando España”, ha proseguido el presidente, que ha informado esta mañana a primera hora al jefe del Estado, Felipe VI, de la disolución de las Cortes.
Sánchez ha dibujado un horizonte electoral trascendental para el devenir del país respecto a lo que dictaminen las urnas el 29 de noviembre. “El mundo se asoma a una época muy compleja de transformación, de emergencia climática, de cambios sociales, también tecnológicos con la inteligencia artificial, muy disruptivos. Una época, por tanto, de grandes peligros, pero también, si sabemos aprovecharla, de grandes oportunidades. Los españoles y españolas tenéis que decidir qué papel queréis jugar en ella y también qué papel queréis que España juegue en ella”.
Durante su declaración institucional en las escalerillas de la Moncloa ha convertido por momentos su comparecencia en el primer mitin electoral para arremeter contra “la peor oposición que ha conocido este país” y para dibujar la dicotomía de la oferta electoral que se avecina. “Tenéis que decidir si deseáis sumaros a esa ola ultraderechista que involuciona allí donde gobierna o deseáis que España continúe siendo un baluarte de apertura y de justicia social y de y de responsabilidad medioambiental. Si queréis que nuestro país retroceda o continúe avanzando. Si preferís tener un Gobierno que trabaje por el interés de la mayoría social o preferís entregaros o entregar las riendas del país a una coalición ultraderechista que no ha propuesto nada y cuyo único objetivo es derogar y recortar los derechos y las libertades que hemos venido construyendo durante estos últimos ocho años para beneficiar a los de siempre, a una minoría privilegiada”.
“Yo confío en mis compatriotas”, ha proseguido, “porque sé que sois un pueblo valiente y solidario, que se crece ante los desafíos y que no tenéis reparo en ser los únicos o los primeros en moveros para estar en el lado correcto de la historia. Por eso, vamos a dejarnos la piel, vamos a trabajar para merecernos tu confianza, para ilusionar y para volver a ganar”.
El Gobierno ya barajaba todos los escenarios desde que se confirmó el jueves a última hora que Junts —con quien se había negociado el primero de los decretos— tumbaría el plan de vivienda en el Congreso, aunque desde ese mismo día la opción principal fue la llamada a las urnas. Sánchez se dio el fin de semana para tomar el pulso a las calles tras el fracaso de unos textos que, entre otras medidas, incluían una protección frente a los desahucios. Un punto de inflexión que gran parte del Consejo de Ministros veía como la única oportunidad política del Gobierno y el conjunto de la izquierda para salir a pedir el voto con alguna posibilidad de éxito.
El movimiento de Sánchez provoca también un terremoto en el espacio de la izquierda confederal, que todavía no tiene candidato. Los cuatro partidos que componen Sumar se han visto obligados a acelerar y este domingo pusieron nombre al futuro proyecto: Frente Amplio. En dos semanas, el próximo 17 de octubre, han convocado un acto de “lanzamiento del Frente Amplio y su hoja de ruta”, en el que también se hará público quién lo capitaneará, casi dos semanas después de que arranque la cuenta atrás para que se pongan las urnas.