Tres paradas para comer bien en el suroeste grancanario
El suroeste de Gran Canaria lleva años trabajando en silencio convirtiéndose por méritos propios en un punto de encuentro gastronómico de mucho interés. Locales, habitantes del resto de la isla y turistas ya conocen que el desplazamiento hasta el sureste merece la pena y esta es una pequeña muestra con tres locales que ejecutan muy bien cada cosa que hacen: Sábor, Nelson y Saliviento, tres restaurantes que permiten completar la escapada con perfiles distintos, pero con una misma idea común, comer bien sin perder el hilo del territorio.
Sábor, cocina con pulso contemporáneo. Nos encontramos aquí una de esas direcciones que funcionan especialmente bien cuando apetece convertir una comida en parte del plan, y no en un simple trámite entre actividades. Su cocina parte de una base mediterránea y española con lectura actual, y se apoya en el producto con una mirada técnica que le da personalidad propia.
Ubicado en Vecindario, concretamente en Casa Pastores, encaja muy bien en cualquier trayecto. sin salir del eje sureste. Es una opción pensada para quien busca una comida más reposada, con elaboración y cierta ambición en el plato.
Ale y Borja, procedentes de la escuela de La Aquarela, dan su toque personal tanto a cocina como sala, una visita basta para saber que en esta casa se están haciendo cosas que vale la pena descubrir a unos precios imbatibles.
Nelson, la mesa marinera de Arinaga. Si la idea es comer con sabor a costa, Nelson sigue siendo una apuesta segura en la Playa de Arinaga. Su propuesta se mueve entre el marisco, el pescado y la cocina mediterránea y española de raíz clásica, con una carta que mira de frente al producto del día y a la tradición marinera.
La ubicación, además, invita a estirar la jornada con una comida junto al litoral, algo que encaja muy bien en una visita a Agüimes que quiera salir del recinto ferial y ampliar el recorrido. Es un restaurante pensado para quien valora la cocina sin artificios, con materia prima reconocible y un ambiente que conserva el pulso de la casa de costa.
Hablar de Nelson es hablar de mar en todas sus vertientes, pero si algo le caracteriza es que trabaja nuestros pescados de roca como nadie, su salpicón de vieja o pescado del día frito, motivos más que de sobra para disfrutar de su cocina como hacen multitud de personalidades que visitan la isla, como ejemplo, la familia Estefan al completo durante los últimos carnavales.
Saliviento, un guiño gallego en el sureste. Ubicado en Castillo del Romeral, aporta un matiz diferente a la ruta: una cocina con acento gallego que se mueve entre mariscos, pescados, carnes y arroces. Es una parada interesante para quienes prefieran una experiencia más clásica en el fondo, pero con una carta amplia y una identidad bien marcada.
Aunque queda algo más alejado de los núcleos más concurridos, precisamente por eso puede funcionar como cierre de jornada o como excusa para alargar el viaje hacia otro punto del municipio. Su propuesta encaja con un público que busca abundancia, producto y una cocina de corte tradicional bien resuelta.
En estos días además tienen sus exitosas Jornadas del Cachopo, que preparan con un sabor y productos únicos en la isla. No olvidemos que el apellido Bouzón por medio de sus hijos, con David al frente, siguen el legado que el grandísimo, y tristemente desaparecido, Pepe Bouzón, arrancó en la isla hace décadas durante la época dorada del Rías Bajas capitalino.
Disfrutar del territorio siempre es una buena excusa para volver a mirar hacia Agüimes y su entorno con hambre de producto local y ganas de disfrutar de una buena mesa. Sábor, Nelson y Saliviento ofrecen tres maneras distintas de completar la visita: una cocina más creativa, una parada marinera y una dirección con sabor atlántico.
En un día de escapada, elegir bien dónde sentarse a comer puede marcar la diferencia entre una simple visita y una escapada gastronómica completa. Y en ese recorrido, estos tres restaurantes suman argumentos suficientes para justificar el trayecto.