Los forenses concluyen que la hija de Anabel Pantoja sufrió un zarandeo violento por parte de su padre
Los forenses concluyen que la hija de Anabel Pantoja sufrió un zarandeo violento y apuntan a su padre, David Rodríguez, el 9 de enero de 2025. Así lo ha determinado el informe del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas (IML) que ha sido incorporado a la causa abierta contra los padres de la niña por presunto maltrato infantil.
El Juzgado de Instrucción número 3 de Las Palmas de Gran Canaria confirmó el año pasado la incoación de diligencias previas a Anabel Pantoja y su pareja, David Rodríguez, como presuntos responsables de un delito de maltrato infantil contra su hija, que tenía 45 días en el momento de los hechos.
Según adelanta Canarias7, los especialistas concluyen que la niña sufrió el zarandeo violento a la misma hora en que la pareja acudió al centro comercial Mogán Mall a realizar unas compras y el investigado se quedó a solas con la bebé.
“El zarandeo fue violento, de tal magnitud que originó un derrame cerebral en la bebé que la mantuvo ingresada durante diez días en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Materno Infantil tras ser derivada desde la Clínica Roca, en el sur de Gran Canaria, donde fue atendida en primera instancia”, destaca ese periódico.
La intervención de la Justicia está motivada por la remisión del centro médico al juzgado de guardia de un parte de lesiones sobre el estado de la menor, fechado a 17 de enero. Los progenitores prestaron declaración el pasado lunes 27 de enero ante la autoridad judicial, en calidad de investigados y con asistencia letrada. En ningún momento fueron detenidos.
Tras tomarles declaración, la autoridad judicial acordó inhibirse en el conocimiento de la causa a favor del partido judicial de San Bartolomé de Tirajana, donde supuestamente habría sucedido el episodio.
Canarias 7 recoge que David Rodríguez admitió en su declaración que dio una especie de cachetes a la niña porque vio que se sentía mal y le costaba respirar. Los forenses, sin embargo, determinan que fue un zarandeo violento.
La investigación continúa su curso. En el Juzgado de la capital grancanaria no se acordó ninguna medida cautelar, ni en referencia a la situación personal de los investigados ni acerca de la tutela de la bebé.