El personal que limpia el Hospital Insular de Gran Canaria, desbordado: “Ha habido turnos con solo un trabajador por planta”
Bolsas de residuos (incluso peligrosos) amontonadas en cuartos; contenedores con material biológico en zonas de paso; carros desbordados de ropa sucia en mitad de los pasillos; polvo acumulado en camas o en rejillas de ventilación sobre áreas asistenciales y bloqueos ocasionales de los ascensores que conectan con quirófanos y urgencias.
Es la estampa que describe -e ilustra con fotografías y vídeos- el personal del servicio de limpieza del Hospital Insular de Gran Canaria. El Sindicato de Trabajadores Unidos (STU) presentó el pasado 7 de octubre una denuncia ante Inspección de Trabajo contra la empresa adjudicataria, Eulen, por las deficiencias de higiene en el centro, y ya amenaza con una huelga en el sector si no se adoptan medidas inmediatas.
También ha elevado escritos a la gerencia del hospital y a la Consejería de Sanidad que lidera Esther Monzón (Coalición Canaria) instándoles a vigilar y adoptar medidas.
En esos escritos, a los que ha tenido acceso Canarias Ahora, la organización sindical explica que lleva meses alertando de la insuficiente dotación de personal y medios. Según STU, el personal está soportando una carga de trabajo “insostenible” que ya está afectando a la salud de los trabajadores.
El contrato se adjudicó en abril a Eulen por cerca de 30 millones de euros para un periodo de tres años (prorrogable por otros dos hasta un máximo de 57 millones). Era la segunda licitación que se convocaba en apenas dos años. La anterior quedó desierta en febrero de 2025. Ninguna empresa presentó oferta por un error de cálculo de la administración, ya que el presupuesto (16 millones de euros para dos años) no contemplaba una mejora retributiva pactada entre los sindicatos y la patronal y, por tanto, era inviable para las licitadoras.
En la segunda, el presupuesto aumentó un 37% (contabilizando las posibles prórrogas y ampliaciones). La administración se vio obligada a redimensionar el estudio económico para garantizar las “presencias mínimas” de trabajadores en cada turno y zona de hospital (plantas de hospitalización, urgencias, quirófanos…) El presupuesto para la plantilla se incrementó en 10 millones de euros respecto al concurso fallido.
Una persona para toda la planta
A pesar de ello, el STU sostiene en su denuncia ante Inspección de Trabajo que ha habido turnos en estos primeros meses de contrato donde una sola persona se ha hecho cargo de una planta entera de hospitalización, lo que incluye la limpieza de habitaciones, camas, suelos, pasillos, altas y traslados de pacientes, baños, controles, salas de espera, pasarelas y retirada y gestión de residuos, además de cualquier incidencia que se pueda producir.
Según las fuentes sindicales consultadas por este periódico, la dotación prevista para el turno de mañana es de 71 trabajadores, con la posibilidad de cuatro refuerzos. “Apuntamos todos los días y lo máximo que hemos llegado es a 59, pero ahora no llegamos ni a 40”. “Algunos fines de semana nos hemos visto con solo 9. Una para urgencias, una para la UMI (Unidad de Medicina Intensiva)... Vamos a peor”, señalan las mismas fuentes.
Los representantes de la plantilla han solicitado a la empresa la Relación Nominal de Trabajadores para comprobar la dotación real de efectivos, pero Eulen “no lo ha facilitado”.
El STU sostiene que esta carencia de personal provoca que las habitaciones, camas, suelos y pasillos no puedan atenderse con “la frecuencia y profundidad necesarias”, de manera que en esos espacios se acumula “suciedad, polvo y pelusas” que “terminan desprendiéndose y cayendo sobre pacientes ingresados”. El sindicato recalca que esto no sólo afecta a habitaciones, plantas de hospitalización y pasillos, sino también a espacios “sensibles y con una elevada carga asistencial”, como urgencias o la UMI.
Riesgo de “contaminación cruzada”
También alerta esta organización de que, debido a la falta de personal, hay trabajadores que se ven obligados a pasar de las zonas sucias a las zonas limpias, lo que genera “contaminación cruzada”. La denuncia incide en que esto es “especialmente preocupante” en un entorno donde se encuentran pacientes inmunodeprimidos u oncológicos.
La propia memoria del concurso ya señalaba la importancia de mantener el hospital en condiciones adecuadas de higiene y limpieza. Es “un factor de protección frente a enfermedades transmisibles”, destaca la dirección del complejo en un documento que recuerda que el 99% de los microorganismos se encuentran en ambientes “donde hay suciedad visible”. “Ni el jabón ni los detergentes tienen actividad antimicrobiana y el proceso de limpieza depende fundamentalmente de la acción mecánica realizada por el personal de limpieza”, recoge la memoria para justificar la externalización del servicio.
En su denuncia ante Inspección de Trabajo, STU incide en este sentido. Para el sindicato, se trata de un problema que “trasciende las condiciones laborales”. “Una adecuada limpieza y desinfección constituye una parte esencial de las medidas de higiene y prevención y control de las infecciones en los centros sanitarios. Las deficiencias de higiene en un entorno sanitario pueden favorecer la permanencia y propagación de microorganismos y aumentar el riesgo de transmisión de infecciones”, señala ese escrito.
“STU no pretende determinar técnicamente la existencia de infecciones concretas ni establecer una relación causal que corresponde valorar a las autoridades sanitarias competentes”. Lo que persigue el sindicato es “que se compruebe si la dotación de personal, organización del trabajo, procedimientos establecidos y medios disponibles permiten al personal desarrollar las tareas de limpieza y desinfección evitando riesgos derivados del tránsito entre zonas y garantizando unas condiciones de seguridad y salud”.
La organización sindical remarca que esas deficiencias de higiene no son consecuencia de la falta de diligencia del personal, sino de la carencia de medios. Los trabajadores, señala STU, “están realizando un esfuerzo para sacar adelante el servicio” pese a una carga de trabajo que tildan de “insostenible” y que está generando “episodios de ansiedad y estrés”.
A ello se le suma la “presión” por las quejas de pacientes y familiares. El sindicato reclama una valoración de riesgos psicosociales del área de prevención.
El hospital “supervisa el cumplimiento del contrato”
En la denuncia ante Inspección de Trabajo, la representación sindical afirma que los responsables de la empresa justificaron a nivel interno las carencias de personal alegando que el presupuesto es insuficiente. Fuentes de Eulen han declinado valorar la denuncia sindical. “No tenemos nada que decir sobre este tema. Seguirá su curso con las instituciones pertinentes”, se han limitado a señalar desde la compañía.
Por su parte, la gerencia del hospital asegura a este periódico que está supervisando “de manera rigurosa” la implantación de la empresa Eulen, adjudicataria del servicio de limpieza “tras veinte años de prestación de la anterior contrata”.
“Para garantizar una transición adecuada, el hospital tiene una comisión de seguimiento y ha mantenido reuniones de coordinación con Eulen”, afirman fuentes de dirección, que agregan que ha habido reuniones con los responsables regionales y nacionales de la empresa para abordar “la gestión laboral del personal tras la subrogación y el orden de incorporación de los trabajadores”.
“Desde el Complejo Hospitalario se está supervisando el cumplimiento estricto del contrato, en los términos comprometidos en su oferta, con la obligación de garantizar el servicio de limpieza y el deber de asegurar las condiciones laborales de los trabajadores”, concluye.