Aún no se ha inaugurado y las protestas contra el nuevo carril bici de Santa Cruz de Tenerife se acumulan. La organización Santa Cruz Actúa Ya ha convocado para el sábado 14 de diciembre una manifestación, en la Plaza Weyler, a las 11.00 horas, en contra de esta medida, que no es más que la última de una larga lista de medidas aprobadas por el Ayuntamiento que han conllevado la eliminación constante de plazas de aparcamiento. La protesta de esta organización se suma a la protagonizada por los taxistas y por asociaciones de vecinos.
Según Santa Cruz actúa ya, en los últimos años son ya más de 1.200 las plazas de aparcamiento que han sido eliminadas en la zona centro de la capital tinerfeña, sin que desde la administración local se haya ofrecido alguna alternativa para los residentes, visitantes y comercios, y las previsiones de los planes de movilidad elevarán esa cifra hasta las 5.000.
El carril bici, que atraviesa las principales calles de Santa Cruz y que comenzó a construirse hace varias semanas, ha levantado ampollas entre diversos sectores, no solo entre los vecinos que no pueden aparcar. Los taxistas, por ejemplo, han visto cómo se ha eliminado la parada que tenían al final de la calle del Pilar y se la ha trasladado varias calles más arriba, a una zona de mucho menos tráfico, tanto rodado como a pie, y a la que para llegar hay que dar un importante rodeo por calles secundarias. “Por ahí no pasa nadie y está más lejos de los hoteles y de la zona peatonal y comercial”, explica un taxista.
La céntrica calle del Pilar, que delimita toda la zona peatonal y comercial del centro, es la vía donde descargan los vehículos que abastecen a muchos bares y comercios de los aledaños de la calle Castillo. Pero con el nuevo carril bici se han eliminado todos los carga y descarga existentes, no solo en la calle del Pilar, sino también en gran parte de Méndez Núñez y en Villalba Hervás. Como aún no está funcionando, las furgonetas de reparto están utilizando el carril bici para realizar sus descargas, pero en cuanto se inaugure no habrá lugar para detenerse. Tampoco hay apeaderos ni ningún espacio para parar un vehículo unos minutos, por ejemplo, para dejar a un pasajero, sin afectar al tráfico; tampoco hay ya un espacio delimitado para el camión de la basura. La zona que tenía para pararse también se ha eliminado, con lo que, cuando el camión está vaciando los contenedores, todo el tráfico del Pilar se ve detenido. Ocurre lo mismo si un taxista recoge o deja a un cliente: al haber solo un carril y al desaparecer los espacios que antes estaban disponibles, todo el tráfico se para.
También se han eliminado plazas reservadas de un hotel, aparcamientos para vehículos de movilidad reducida, para motos, contenedores, etc.. Y lo más importante, se ha convertido a la calle del Pilar en una vía estrecha en la que es imposible abrir paso a vehículos de emergencias. En la única parte en la que había dos carriles, ahora solo hay uno.
La consecuencia: atascos y pitazos donde antes no los había. “La calle del Pilar parece la TF-5”, dice uno de los eslóganes de la organización convocante de la protesta.
“No podemos permitir que se eliminen plazas de aparcamiento sin alternativas reales, como parkings públicos, aparcamientos para residentes o zonas de carga y descarga”, concluye la organización Santa Cruz actúa ya.