Investigada en Lanzarote la dueña de dos presas canarios que mataron a otro perro e hirieron a una mujer
La Guardia Civil ha abierto diligencias contra una mujer por delitos de lesiones por imprudencia grave y maltrato animal después de que sus dos perros de presa atacaran a una viandante a la que causaron heridas considerables y a un pequeño can que paseaba y que acabó muerto en Arrecife (Lanzarote).
Según ha informado este viernes la Comandancia de Las Palmas, la víctima transitaba el pasado diciembre por el barrio de Argana Alta de la capital lanzaroteña cuando sufrió el “brutal ataque” de los dos perros, que son de gran envergadura y que deambulaban sueltos, sin bozal y sin la supervisión de un adulto, se relata en un comunicado del instituto armado.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil se encargó de investigar el suceso que se saldó con la muerte del perro de la denunciante.
Esta última, al intentar proteger a su mascota, fue derribada y sufrió múltiples mordeduras en las manos y las piernas, precisando asistencia médica en un centro de salud y tratamiento.
La Guardia Civil precisa que la dueña de los presas, “lejos de auxiliar a la víctima, recogió a los animales y abandonó la escena apresuradamente antes de la llegada de la Policía Local”, y luego, “en un intento por eludir la acción de la justicia, procedió a limpiar a fondo la azotea de su vivienda para eliminar cualquier rastro biológico de los perros”.
La Guardia Civil apunta que, incluso, “al ser interrogada por los agentes, negó rotundamente ser la propietaria de los perros”.
Los miembros del Seprona, pese a todo, “tras más de dos meses de exhaustivas pesquisas lograron descubrir el paradero de los canes este mes de febrero”, en una finca de unos parientes de su ama a la que habían sido trasladados de forma clandestina tras el ataque.
Los agentes hallaron a los dos perros ocultos en el interior de una antigua edificación de bloques en ruinas, sin techo y rodeados de escombros y extrema insalubridad, constatando además que los animales carecían del microchip obligatorio.
La Guardia Civil, en consecuencia, instruyó diligencias que han sido remitidas al juzgado de guardia de Arrecife.
La Comandancia de Las Palmas recuerda que existe una “reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo que establece que la omisión de las medidas de seguridad básicas en perros de estas características (correa y bozal) constituye una imprudencia grave”.
Al tiempo que, paralelamente, ha instado al Ayuntamiento de Arrecife a que proceda a la incautación y depósito urgente de los animales.