El eclipse dispara la movilidad: cómo evitar verlo en un atasco de tráfico

El eclipse del 12 de agosto no solo ocultará el Sol durante unos minutos, sino que también puede desencadenar un fenómeno insólito de movilidad en busca de las mejores vistas. El eclipse de Sol total, el primero visible en la península ibérica desde 1912, amenaza con poner a prueba la capacidad de las carreteras españolas ante una avalancha de desplazamientos que, según las estimaciones oficiales, podría sumar entre 400.000 y 1,5 millones de viajes adicionales. El riesgo no es perderse el fenómeno astronómico, sino contemplarlo atrapado en un atasco.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado un llamamiento a planificar con antelación los desplazamientos, consultar el estado de las carreteras antes de salir y escalonar el regreso para evitar el colapso que puede producirse al finalizar la fase de totalidad. Los estudios elaborados por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa prevén incrementos de tráfico de entre el 30% y el 100% en los accesos a la franja desde la que podrá observarse el eclipse en su totalidad.

El fenómeno convertirá a España en el gran observatorio astronómico del planeta. La banda de totalidad cruzará 36 provincias, desde Galicia hasta Baleares, y atraerá tanto a miles de aficionados nacionales como a visitantes extranjeros. Solo entre el 10 y el 16 de agosto se esperan cerca de 447.000 viajeros adicionales, de los que unos 164.000 llegarán desde otros países, mientras que un 8,4% de quienes desean contemplar el eclipse prevé desplazarse a una provincia distinta de la de su residencia.

La magnitud del acontecimiento ha llevado al Gobierno a activar una Comisión Interministerial para coordinar el denominado Trío de Eclipses —2026, 2027 y 2028— y a considerar la jornada como un Evento de Alta Afectación al Tráfico (EVAAT), una categoría reservada para situaciones excepcionales que pueden alterar gravemente la movilidad.

El mayor riesgo llega cuando termina el espectáculo

Paradójicamente, el momento más delicado no será cuando el Sol desaparezca tras la Luna, sino cuando vuelva a aparecer. La DGT advierte de que el regreso simultáneo de miles de conductores desde los mismos puntos de observación puede provocar importantes retenciones, especialmente en carreteras secundarias con poca capacidad.

A ello se suma otro peligro: las paradas improvisadas en arcenes o incluso en la propia calzada para observar o fotografiar el eclipse. Tráfico insiste en que detener un vehículo fuera de las zonas habilitadas supone un grave riesgo para la seguridad vial, al igual que las distracciones al volante provocadas por intentar mirar el fenómeno mientras se conduce.

Para minimizar estos riesgos, los Centros de Gestión de Tráfico monitorizarán en tiempo real la circulación con apoyo de medios aéreos, mientras que la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil reforzará la vigilancia en los principales itinerarios, ordenará la circulación y realizará controles preventivos de alcohol y drogas. Además, podrán aplicarse restricciones puntuales de acceso, desvíos alternativos y limitaciones de aforo en las zonas más concurridas.

Cataluña despliega uno de los mayores dispositivos

Cataluña será una de las comunidades que espera una mayor afluencia de visitantes, especialmente en el Camp de Tarragona, las Terres de l'Ebre y Ponent. El Servei Català de Trànsit ha preparado un amplio dispositivo de movilidad con itinerarios recomendados, regulación especial de accesos y restricciones en espacios naturales.

Entre las medidas más destacadas figura el cierre al tráfico motorizado del Parc Natural dels Ports y del Parc Natural de la Serra de Montsant entre la noche del 11 de agosto y la mañana del día 13 para evitar aglomeraciones y reducir el riesgo de incendios forestales.

Los municipios del Delta del Ebro —como Deltebre, Amposta, Sant Jaume d'Enveja, l'Ampolla, l'Aldea o la Ràpita— dispondrán de aparcamientos específicos y recorridos peatonales hasta los puntos de observación, mientras que los Mossos d'Esquadra regularán los accesos con apoyo de helicópteros, drones y más de 700 agentes desplegados sobre el terreno.

También habrá limitaciones para el transporte pesado. El 12 de agosto, entre las 17.00 y las 24.00 horas, los camiones no podrán circular hacia el sur por la AP-7 entre Martorell y Ulldecona ni por la N-340 entre Vilafranca del Penedès y Alcanar. En otros tramos de la AP-7 los vehículos pesados deberán permanecer en el carril derecho, circular a un máximo de 80 km/h y no podrán adelantar.

Más trenes para evitar el colapso

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible quiere que parte de esos desplazamientos abandonen el coche. Para ello, Renfe reforzará los servicios de Media Distancia y Cercanías, especialmente en Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y el norte de Castilla y León, algunas de las zonas privilegiadas para observar el eclipse.

También aumentará la capacidad en corredores como Vigo-A Coruña, Alcázar de San Juan-Albacete-València, Barcelona-València, València-Alicante-Murcia-Cartagena y València-Xàtiva-Alcoi mediante trenes en doble composición.

Entre el 7 y el 16 de agosto la operadora pondrá a disposición de los viajeros más de un millón de plazas en 3.038 servicios AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity, además de reforzar el personal de información y atención en las estaciones con mayor demanda.

En paralelo, la Dirección General de Carreteras reducirá al mínimo la incidencia de las obras en la Red del Estado y activará de forma preventiva la iluminación en determinados tramos durante los minutos de máxima oscuridad para mejorar la visibilidad.

También en el mar... y en el aire

El dispositivo no se limita a las carreteras. Marina Mercante y Salvamento Marítimo han preparado un plan especial ante la previsión de concentraciones de embarcaciones en las costas desde las que podrá contemplarse el eclipse. Las autoridades recomiendan mantener la escucha permanente del canal 16 de VHF, respetar la capacidad máxima de los barcos y extremar la precaución ante la elevada densidad de tráfico marítimo.

En cambio, Transportes no prevé un aumento significativo de vuelos, al considerar que el avión tendrá un papel limitado en los desplazamientos asociados al fenómeno. Sí habrá un operativo específico de Aena en aeropuertos y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) ha recordado que está prohibido utilizar drones sobre concentraciones de personas, una advertencia especialmente relevante durante un evento que reunirá a miles de observadores al aire libre.

El mensaje de las administraciones es claro: no es imprescindible recorrer cientos de kilómetros para disfrutar del eclipse. Si el fenómeno puede observarse en condiciones aceptables desde el lugar de residencia o desde un municipio cercano, la recomendación es evitar viajes innecesarios. La diferencia de unos pocos segundos más de totalidad difícilmente compensará varias horas de retenciones.