El Niro se ancla al híbrido
La década de éxito que el Kia Niro lleva entre nosotros puede sintetizarse en dos pinceladas. Una tiene que ver con la eficacia del boca a boca, que permitió que un modelo que llegó discretamente y no se publicitó en exceso haya acabado siendo el tercero más demandado de la marca en nuestro país, y eso sin lucir un gran atractivo exterior o tal vez por ello, gracias precisamente a su discreción.
- Valoración Kia Niro: diseño, 7,6; interior, 8,1; motor, 7,9; conducción, 7,8; global, 7,85
La otra virtud que ha exhibido hasta el momento era la posibilidad de elegir entre tres tecnologías de impulsión -híbrida, híbrida enchufable y eléctrica-, lo cual estuvo bien hasta que se presentó el EV3, un eléctrico puro prácticamente de su mismo tamaño. Ahora el Niro pasa a ser exclusivamente híbrido, lo que clarifica el panorama.
Kia basa también su decisión en el hecho de que el 70% de los pedidos de su SUV mediano venían a corresponder justamente a la motorización full hybrid. En cuanto al abandono del híbrido enchufable, se diría que la marca parece haber dejado de librar esa batalla, al menos de momento, ante el empuje de los numerosos modelos chinos equipados con esta tecnología que están inundando los mercados mundiales.
En el nuestro, el Niro lleva vendidas cerca de 80.000 unidades desde su lanzamiento en 2016 y experimentó un restyling intermedio en 2022 antes de la actualización presente. Los cambios no son muchos -si dejamos a un lado el recorte de opciones de motor- y se centran sobre todo en el interior del coche y en el campo de la digitalización.
De puertas afuera, es novedad que el pilar trasero, que en la generación a la venta hasta ahora podía ir pintado en color de contraste, ahora vuelve a ir acompasado con el de la carrocería. Las llantas, de diseño actualizado, son de 16 pulgadas en los acabados Concept y Drive, y de 18“ en el Emotion. En la zaga debutan las ópticas led y unas luces de freno en forma de bumerán, en tanto que el portón trasero dispone de accionamiento eléctrico en la versión más equipada de las tres.
La renovación estética, muy ligera, busca ofrecer imagen más moderna y una iluminación mejorada. A grandes rasgos, y a pesar de que el Niro deja de tener versión 100% eléctrica, se pretende adaptar su look al de los modelos más recientes de la firma coreana y, más en concreto, a los de su gama eléctrica, que se identifican por las siglas EV. Debido al rediseño de ambos paragolpes, el coche crece un centímetro a lo largo, hasta los 4,43 metros.
En el upgrade en tecnología digital que vive el coche hay que anotar que el salpicadero y la consola central se han reconfigurado a fin de albergar el sistema de infoentretenimiento Connected Cockpit Navigation (ccNC) de 12,3 pulgadas que ya conocemos de otros modelos de Kia. La nueva interfaz integra la navegación, las funciones del vehículo y los servicios de conectividad en un único entorno.
El Niro es capaz también de recibir actualizaciones remotas (OTA) para la navegación y el software, disponer de llave digital para acceder al coche y contar con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, head-up display y carga inalámbrica para smartphones.
En cuestión de seguridad, el equipamiento incluye -según versiones- asistentes para evitar colisiones frontales y para conducción en carretera, de seguimiento del carril y de ángulo muerto; sistema de reconocimiento de límites de velocidad; sensores de aparcamiento delanteros y traseros, más cámara de estacionamiento. El vehículo estrena además la función de detección manos en el volante, mediante sensores capacitivos, que confirma la participación del conductor al utilizar las funciones de circulación asistida.
El único sistema de impulsión disponible a partir de ahora es un viejo conocido del catálogo de Kia. Une un motor de gasolina de inyección directa GDI de 1,6 litros y 102 CV a un eléctrico de 32 kW para obtener un total de 138 caballos, potencia que se transmite a las ruedas delanteras por medio de una caja de cambios de doble embrague y seis velocidades. La pequeña batería autorrecargable dispone de 1,32 kWh de capacidad.
Con esta motorización, el Niro alcanza una velocidad máxima de 170 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 11,3 segundos.
Tres versiones para elegir
Como ya hemos mencionado, el eventual cliente tiene a su disposición tres niveles de acabado. El básico, Drive, incorpora -además de lo ya dicho- faros led, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos y control de crucero adaptativo. De las ADAS disponibles, lleva sensores delanteros y traseros y asistentes de colisión frontal y de mantenimiento de carril.
La versión Drive agrega levas en el volante, navegador integrado y asistentes para detectar vehículos en el ángulo muerto y evitar colisiones por tráfico cruzado trasero.
Este acabado puede completarse con un Pack Design (1.800 euros) que añade faros led avanzados, luces antiniebla también de led, lunas traseras oscurecidas, panel de instrumentos de 12,3“ integrado con la pantalla central del mismo tamaño, asientos delanteros y volantes dotados de calefacción y cargador inalámbrico para móviles.
En la cima de la gama, la terminación Emotion proporciona monitor de ángulo muerto en el cuadro de instrumentos, sistemas de estacionamiento a distancia, cámara de visión trasera y asistentes de colisión frontal, en intersecciones y de maniobra evasiva, además del portón eléctrico y las llantas de 18“.
Para quienes quieran todo lo que puede incorporarse en un Niro, el Pack Luxury incluye por 3.000 euros techo solar, equipo de sonido Harman Kardon, asientos delanteros ventilados y traseros calefactados, con el del conductor provisto de función de memoria y el del acompañante de tipo relax, head-up display y llave digital.
El acabado Concept tiene un precio oficial de 34.750 euros que, con descuentos, financiación y entrega de coche, se queda según Kia en 24.410. De acuerdo con la misma lógica, la versión Drive sale por 37.800 o bien 27.460 euros y la Emotion, por 41.950 o 31.610 euros.
El Niro se ofrece en una paleta de 10 colores, dos de los cuales son nuevos y se han bautizado Ivory Silver Glossy y Sunset Beige.