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    <title><![CDATA[elDiario.es - Transición española]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/transicion-espanola/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Transición española]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Siguen siendo relevantes los sindicatos para la juventud? “Necesitamos más presencia en los sectores precarios”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/siguen-relevantes-sindicatos-juventud-necesitamos-presencia-sectores-precarios_1_13035499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b37e59df-6a20-4961-b69d-48b1abcea683_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Siguen siendo relevantes los sindicatos para la juventud? “El reto es pasar del ‘yo que sufre’ al ‘nosotros’ que se organiza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La caída sostenida de afiliación y la precariedad juvenil desafían la capacidad de renovación de las estructuras tradicionales: solo el 18% de los trabajadores de 25 a 44 años está sindicalizado</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/temas/sindicatos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaciones sindicales</a> como CCOO y UGT,<strong> </strong>que mantienen una presencia s&oacute;lida entre trabajadores con trayectorias estables, est&aacute;n encontrando mayores dificultades para integrar a quienes se incorporan al mercado laboral y a quienes ocupan posiciones m&aacute;s vulnerables, apuntan las conclusiones del &uacute;ltimo estudio de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE) recogidas por Funcas.
    </p><p class="article-text">
        El dato que m&aacute;s inquieta a las grandes centrales no es tanto la ca&iacute;da sostenida de la afiliaci&oacute;n como su reparto por edades. Entre los asalariados de 25 a 44 a&ntilde;os, solo el 18% de quienes trabajan a tiempo completo est&aacute; afiliado; entre los de 45 a 64 a&ntilde;os, el porcentaje sube al 26%. La brecha se agranda entre los j&oacute;venes con contratos parciales: apenas un 10% est&aacute; sindicalizado.
    </p><h2 class="article-text">De la rebeld&iacute;a democr&aacute;tica a la normalizaci&oacute;n de los derechos</h2><p class="article-text">
        La afiliaci&oacute;n sindical en Espa&ntilde;a lleva m&aacute;s de dos d&eacute;cadas descendiendo. A comienzos de los 2000 rondaba el 15% de los asalariados; hoy se sit&uacute;a en el 12%-13%. Para Carlos Guti&eacute;rrez, secretario de Estudios y Discurso de CCOO, comparar la afiliaci&oacute;n juvenil actual con la de la Transici&oacute;n es comparar &ldquo;dos mundos laborales completamente distintos&rdquo;. En los a&ntilde;os setenta el pa&iacute;s era demogr&aacute;ficamente joven, con incorporaci&oacute;n temprana al trabajo, muy masculina y un gran peso industrial.
    </p><p class="article-text">
        Guti&eacute;rrez explica que las reivindicaciones laborales chocaban con un r&eacute;gimen autoritario, &ldquo;afiliarse era un acto de rebeld&iacute;a democr&aacute;tica&rdquo;. Fernando Luj&aacute;n, vicesecretario general de Pol&iacute;tica Sindical de UGT, coincide. Durante la Transici&oacute;n, recuerda, hab&iacute;a un anhelo profundo de libertad sindical. &ldquo;Derechos que hoy parecen b&aacute;sicos &mdash;negociaci&oacute;n colectiva, protecci&oacute;n social, el propio Estatuto de los Trabajadores&mdash; costaron c&aacute;rcel y vidas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La conquista colectiva se ha convertido en suelo asumido. Hoy esos derechos forman parte del paisaje institucional y esa normalizaci&oacute;n tiene un efecto parad&oacute;jico: reduce la percepci&oacute;n de urgencia. &ldquo;Muchos j&oacute;venes han crecido con esos derechos ya consolidados y no siempre identifican al sindicato como su origen&rdquo;, se&ntilde;ala Luj&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma una particularidad del modelo nacional: no es necesario estar afiliado para beneficiarse de los convenios colectivos. Lo que reduce el incentivo formal a afiliarse y obliga a las organizaciones a redoblar esfuerzos de presencia y pedagog&iacute;a. En comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses de la Europa occidental, el informe sit&uacute;a a Espa&ntilde;a en una posici&oacute;n intermedia &mdash;similar a Alemania, Italia o Pa&iacute;ses Bajos&mdash;, lejos de los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, donde la afiliaci&oacute;n alcanza a dos tercios de los trabajadores.
    </p><h2 class="article-text">Trabajar m&aacute;s tarde, trabajar peor</h2><p class="article-text">
        Gal&middot;la Torres, reci&eacute;n graduada en Barcelona tras completar sus estudios universitarios &mdash;en el &aacute;mbito de las ciencias sociales&mdash;, se enfrenta ahora a sus primeros empleos. &ldquo;La precariedad es una de las problem&aacute;ticas comunes con las que nos enfrentamos cuando entramos al mundo laboral&rdquo;, resume. A su parecer, su generaci&oacute;n accede a trabajos marcados por contratos mal remunerados, la normalizaci&oacute;n de las horas extra y, en general, condiciones laborales poco favorables.
    </p><p class="article-text">
        Samuel Albuquerque, que tambi&eacute;n acaba de finalizar su formaci&oacute;n &mdash;en su caso, vinculada al &aacute;mbito de la empresa y la gesti&oacute;n&mdash; y da sus primeros pasos profesionales, a&ntilde;ade otro &aacute;ngulo al diagn&oacute;stico. &ldquo;Gran parte del problema est&aacute; en la poca instrucci&oacute;n que recibimos&rdquo;, sostiene. A su juicio, durante la etapa educativa apenas se informa sobre el papel y la existencia de los sindicatos, su funci&oacute;n en la defensa de los trabajadores o c&oacute;mo pueden intervenir ante situaciones de abuso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El retraso en la incorporaci&oacute;n al mercado laboral es otro elemento clave: se estudia m&aacute;s tiempo y se accede m&aacute;s tarde al mundo laboral. Y la afiliaci&oacute;n, recuerdan los sindicatos, se produce sobre todo en los centros de trabajo. &ldquo;Si te incorporas de forma tard&iacute;a y adem&aacute;s lo haces con contratos temporales, en sectores precarizados o en empresas peque&ntilde;as, el v&iacute;nculo es mucho m&aacute;s fr&aacute;gil&rdquo;, explica Guti&eacute;rrez.
    </p><p class="article-text">
        La temporalidad no solo afectan a las condiciones laborales, sino tambi&eacute;n al sentimiento de pertenencia. Los datos respaldan esa idea: entre los mayores de 45 a&ntilde;os, la brecha por tipo de jornada casi desaparece (24% de afiliaci&oacute;n en parcial y 26% en completa). Entre los j&oacute;venes, en cambio, la precariedad act&uacute;a como barrera de entrada. &ldquo;Donde hay estabilidad y representaci&oacute;n, el v&iacute;nculo crece&rdquo;, resume Luj&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Organizar colectivamente a trabajadores que rotan, encadenan contratos o compaginan empleo y estudios es m&aacute;s complejo. Gal&middot;la lo expresa de forma directa: &ldquo;Siento los sindicatos un poco lejanos, como si a&uacute;n no estuviera asentada para afiliarme&rdquo;. Una distancia que no nace necesariamente del rechazo, sino de la provisionalidad. Samuel tampoco se ha planteado afiliarse por ahora. &ldquo;No lo descarto, pero todav&iacute;a no me dedico a tiempo completo a mi profesi&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Si sufro solo, no me sirve el sindicato&rdquo;</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los factores estructurales, desde el &aacute;mbito sindical se se&ntilde;ala un cambio cultural de fondo. &ldquo;La juventud vive muchas veces sus problemas laborales de manera individual&rdquo;, apunta un responsable sindical. &ldquo;La precariedad se sufre en casa, con ansiedad, incluso con culpa. El reto es pasar de ese &lsquo;yo que sufre&rsquo; a un &lsquo;nosotros&rsquo; que organiza y politiza ese malestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El joven en sus primeros pasos profesionales observa esa misma l&oacute;gica en su entorno. &ldquo;Aunque algunas cosas no nos gustan, las aceptamos&rdquo;, reconoce Samuel. &ldquo;Ese conformismo, unido al desconocimiento de los derechos laborales, act&uacute;a como freno a la sindicalizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman prejuicios persistentes. &ldquo;Escuchamos que [los sindicatos] &lsquo;no sirven para nada&rsquo;, que &lsquo;solo est&aacute;n en grandes empresas&rsquo;, que &lsquo;est&aacute;n politizados&rsquo; o que &lsquo;son cosa de gente mayor&rsquo;&rdquo;, explica la responsable de Juventud de CCOO en Extremadura. &ldquo;Muchas veces esa percepci&oacute;n viene de fuera. Pero cuando alguien tiene un problema concreto y recibe apoyo colectivo, cambia radicalmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La estigmatizaci&oacute;n tambi&eacute;n pesa. Desde el sindicato se habla de una &ldquo;criminalizaci&oacute;n de la acci&oacute;n sindical&rdquo; en un contexto de creciente crispaci&oacute;n pol&iacute;tica que desincentiva implicarse. &ldquo;Hay quien piensa: &lsquo;No me meto en jaleos&rsquo;. Ese miedo a exponerse influye&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, la estudiante Gal&middot;la, lo resume as&iacute;: &ldquo;Deber&iacute;amos estar m&aacute;s motivados a sindicalizarnos y defender algo bastante compartido: que las condiciones laborales tienen que cambiar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que salario: proyecto de vida</h2><p class="article-text">
        Las preocupaciones de la juventud no se limitan al salario. Seg&uacute;n los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), Espa&ntilde;a se situ&oacute; a principios de 2026 en una tasa de paro juvenil del 25%, una de las m&aacute;s altas de la Uni&oacute;n Europea. La estudiante reci&eacute;n graduada defiende que: &ldquo;No se trata solo de cobrar m&aacute;s, sino de poder imaginar un futuro digno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el &aacute;mbito sindical, la responsable de Juventud de CCOO en Extremadura ampl&iacute;a el foco: el problema no es &uacute;nicamente la precariedad, sino tambi&eacute;n la falta de oportunidades y la emigraci&oacute;n juvenil. &ldquo;Muchos j&oacute;venes no saben si podr&aacute;n quedarse, emanciparse o consolidar un proyecto de vida. El sindicalismo tambi&eacute;n tiene que dar respuesta a un modelo productivo que no ofrece certezas&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, cuestiones como la vivienda, la conciliaci&oacute;n o la salud mental han ganado peso en el debate. Pero no son &aacute;mbitos aislados. &ldquo;La vivienda depende del salario. La salud mental est&aacute; atravesada por la precariedad. La conciliaci&oacute;n tiene que ver con las jornadas&rdquo;, explica la dirigente sindical. &ldquo;El error es separar estas luchas cuando forman parte del mismo conflicto: c&oacute;mo se reparten la riqueza y el tiempo de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Samuel pone el acento en otro aspecto: la comunicaci&oacute;n. A su juicio, los sindicatos deber&iacute;an revisar qu&eacute; necesidades cubr&iacute;an originalmente y recuperar la idea de comunidad, m&aacute;s all&aacute; del acompa&ntilde;amiento en conflictos individuales. &ldquo;Hace falta reconstruir ese sentimiento de colectivo y aprovechar mejor las herramientas actuales para llegar a la gente joven&rdquo;, plantea. Y a&ntilde;ade una clave: &ldquo;Hay que poner en valor lo que aporta la cohesi&oacute;n a la hora de defender a los trabajadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el sindicato insisten en que el cambio es ineludible. &ldquo;Necesitamos m&aacute;s presencia en sectores precarios y emergentes, mayor apertura en la toma de decisiones y m&aacute;s pedagog&iacute;a temprana sobre derechos laborales&rdquo;, se&ntilde;ala la responsable de Juventud. &ldquo;El sindicalismo del futuro no puede hablar sobre la juventud; tiene que construirse con la juventud&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Renovarse para no envejecer</h2><p class="article-text">
        Aunque el 66% de los asalariados espa&ntilde;oles nunca se ha afiliado a un sindicato, seg&uacute;n los datos recogidos por Funcas, los dirigentes rechazan la idea de un declive irreversible. &ldquo;El sindicalismo confederal no est&aacute; en riesgo de desaparecer&rdquo;, afirma Guti&eacute;rrez. Pero reconoce que est&aacute; en juego su modelo: uno de car&aacute;cter sociopol&iacute;tico, que no solo negocie salarios, sino que intervenga en debates como vivienda, sanidad o educaci&oacute;n, frente a un sindicalismo m&aacute;s corporativo y fragmentado.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o para los sindicatos es demostrar que, en este nuevo contexto, la organizaci&oacute;n colectiva sigue siendo &uacute;til para disputar el reparto del salario, del tiempo y del futuro. Guti&eacute;rrez apunta a la importancia de la representaci&oacute;n descriptiva: &ldquo;Si queremos conectar con la gente joven, tenemos que abrir espacios de responsabilidad a j&oacute;venes, que hablen su idioma y compartan experiencias vitales&rdquo;.<strong> </strong>Porque, como resume Nicol&aacute;s Molina, &ldquo;la juventud no solo quiere trabajar; quiere poder vivir con dignidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Llargués]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/siguen-relevantes-sindicatos-juventud-necesitamos-presencia-sectores-precarios_1_13035499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sindicalismo,Sindicatos,Trabajo,Transición española,UGT - Unión General de Trabajadores,CCOO - Comisiones Obreras,Jóvenes,Precariedad,Precariedad laboral,temporalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Religiosidad y política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/religiosidad-politica_132_13118456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f96a5415-8224-4755-9b90-ba2f6153236f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Religiosidad y política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hoy, en este 2026 donde la fe ha menguado al 63 por ciento, diez puntos menos que hace unos años, la cosa es más sutil, un trueque de favores: el político gana votos posando con la túnica de nazareno, y la hermandad recibe subvenciones para restaurar la ermita"</p></div><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, esta tierra nuestra de secarrales y catedrales, el polvo de los caminos se confunde con el olor y humo del incienso, la religiosidad popular y la pol&iacute;tica. Religi&oacute;n y pol&iacute;tica han bailado un tango endemoniadamente complicado desde que Franco les puso banda sonora. No es para menos: durante el franquismo, las v&iacute;rgenes no solo eran madres celestiales, sino reclutas de primera en la cruzada nacional, desfilando en procesiones con falangistas a los lados y el caudillo bendiciendo desde el balc&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Eran los a&ntilde;os en que una romer&iacute;a por la Virgen de la Caridad en Villarrobledo no era solo devoci&oacute;n, sino un mitin con crucifijo, y las cofrad&iacute;as de Toledo o Albacete serv&iacute;an para que el r&eacute;gimen se autoproclamara salvador de la patria cat&oacute;lica. Aunque creo que aquello no era fe, admito que era un engranaje bien aceitado: la Iglesia aliada al Estado, y la plebe arrodillada a la vez, lo mismo ante el altar c&oacute;mo ante la picota.
    </p><p class="article-text">
        Luego lleg&oacute; la Transici&oacute;n, se desinfl&oacute; el globo. Adi&oacute;s a las misas por los ca&iacute;dos y las rogativas obligatorias por aquella lluvia que nunca llegaba. Las devociones se quedaron hu&eacute;rfanas, pero c&oacute;mo no eran tontas, mutaron a folklore regional, un ese pegamento identitario que ayud&oacute; a forjar Castilla-La Mancha como comunidad aut&oacute;noma. Los socialistas de los ochenta, que no eran precisamente beatas, se apuntaban a las fiestas populares con la misma naturalidad con que uno se pone la corbata para acudir a una boda. 
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; llegaron las v&iacute;rgenes alcaldesas perpetuas, ese invento tan manchego como montar al Quijote en un tractor. F&iacute;jense en la Virgen de la Varga en Uceda, Guadalajara, que en 2021 recibi&oacute; el bast&oacute;n de mando como si fuera alcaldesa de toda la vida, o la de Rus en San Clemente, Cuenca, que lleva un cuarto de siglo en el cargo honor&iacute;fico, procesionando con pompa mientras el pueblo la devuelve a su ermita como a una vecina pr&oacute;diga. Chinchilla de Monte-Arag&oacute;n hizo lo propio con la Virgen de las Nieves en 2015, y en Illana otra virgen se apunt&oacute; al club en 2016, para esc&aacute;ndalo de los laicos que vieron en ello (con raz&oacute;n) un conflicto de intereses entre el ayuntamiento y el cielo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en este 2026 donde la fe ha menguado al 63 por ciento, diez puntos menos que hace unos a&ntilde;os, la cosa es m&aacute;s sutil, un trueque de favores: el pol&iacute;tico gana votos posando con la t&uacute;nica de nazareno, y la hermandad recibe subvenciones para restaurar la ermita. No hay ya nacionalcatolicismo rampante, sino una secularizaci&oacute;n a medias, con tensiones laicas que protestan por el bast&oacute;n entregado a una escultura de madera. Es como si Castilla-La Mancha, con su mezcla de meseta &aacute;rida y devociones arraigadas, se negara a soltar del todo el rosario: la pol&iacute;tica lo usa para parecer cercana, humana, de pueblo; la religiosidad popular, para sobrevivir en este mundo de selfies y descre&iacute;dos. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, no es hipocres&iacute;a, es pragmatismo manchego: las v&iacute;rgenes siguen reinando en los plenos municipales porque, en el fondo, todos sabemos que un alcalde mortal tropieza, pero una alcaldesa perpetua nunca dimite. Y en eso, queridos lectores, reside la aut&eacute;ntica eternidad de la Mancha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio González Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/religiosidad-politica_132_13118456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 05:14:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Religiosidad y política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Religión,Políticas,Políticos,Transición española,Iglesia católica,Semana Santa,Procesiones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙️PODCAST | España y Argentina, memorias de ida y vuelta: Luchas entrecruzadas contra la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-pop-franquismo-nuevas-narrativas-neofranquismo-memoria-argentina_1_13091838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8d46405-7495-40fa-9564-0a7c2ce29a18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙️PODCAST | España y Argentina, memorias de ida y vuelta: Luchas entrecruzadas contra la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escucha el tercer episodio de '¿Atado y bien atado?', el podcast presentado por la periodista y escritora Olga Rodríguez</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/atado-y-bien-atado/espan-a-y-argentina-memorias-de-ida-y-vuelta/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="España y Argentina, memorias de ida y vuelta"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Continuamos la programaci&oacute;n de los podcasts en vivo de <strong>Atado y Bien Atado</strong>, conducidos por <strong>Olga Rodr&iacute;guez</strong>, con un nuevo episodio en donde se analiza c&oacute;mo la historia de la lucha por la recuperaci&oacute;n de la memoria democr&aacute;tica y contra la impunidad de las dictaduras se entrelazan entre Argentina y Espa&ntilde;a en un aut&eacute;ntico camino de ida y vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en su momento las v&iacute;ctimas de las dictaduras chilena y argentina recurrieron a los tribunales espa&ntilde;oles buscando una justicia que se negaba en sus pa&iacute;ses, ahora hacemos el camino a la inversa. La <strong>querella argentina contra los cr&iacute;menes del franquismo</strong> es actualmente el <strong>&uacute;nico juicio abierto al franquismo</strong>. Un camino de ida y vuelta, que son tambi&eacute;n los exilios y acogidas compartidas, los procesos de recuperaci&oacute;n de la memoria, de luchas similares que ahora sufren el embate de un enemigo com&uacute;n: una extrema derecha que ha declarado la guerra a la memoria democr&aacute;tica para encerrarnos en la jaula del <em>presentismo</em>, en un mundo amn&eacute;sico, sin utop&iacute;a y sin capacidad de mirar hacia el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todo esto y mucho m&aacute;s se hablar&aacute; en este pr&oacute;ximo podcast de Atado y Bien Atado, que publicamos coincidiendo con las marchas de la memoria en Argentina del 24 de Marzo ante el cincuenta aniversario del golpe de estado. Todo ello con la participaci&oacute;n de Claudia Poblete, nieta robada por la dictadura argentina; Emilio Silva, nieto de un asesinado y desaparecido por la dictadura espa&ntilde;ola; Maruja Lamana, exiliada argentina en Espa&ntilde;a; Carolina Meloni, profesora de Filosof&iacute;a y exiliada argentina en Espa&ntilde;a; Roberto Montoya, periodista y exiliado argentino en Espa&ntilde;a; Cristina Rota, profesora de interpretaci&oacute;n argentina exiliada en Espa&ntilde;a y cuyo marido es uno de los 30.000 desaparecidos de la dictadura argentina; Mayki Gorosito, exdirectora del Museo Sitio de Memoria ESMA en Argentina; y Taty Almeida, una de las Madres de Plaza de Mayo L&iacute;nea Fundadora.
    </p><p class="article-text">
        Un podcast realizado con la colaboraci&oacute;n de la <a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de libertad en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sigue a<em> &iquest;Atado y bien atado?</em> en tu plataforma de audio favorita para no perderte ning&uacute;n episodio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/1m6r0hpHl5Yes38czkm3j3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/%C2%BFatado-y-bien-atado/id1861942372" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-atado-bien-atado_sq_f12862509_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/s/Klq3Ig5r" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/df7e1198-e94a-48be-b69e-b3b50130164e/f484b043-7de9-4289-931c-b3b501301b66/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">RSS</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-pop-franquismo-nuevas-narrativas-neofranquismo-memoria-argentina_1_13091838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 05:02:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙️PODCAST | España y Argentina, memorias de ida y vuelta: Luchas entrecruzadas contra la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición española,Francisco Franco,Historia,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medio siglo de la muerte del estudiante andaluz que no pudo acabar la pintada por la libertad en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/medio-siglo-muerte-estudiante-andaluz-no-pudo-acabar-pintada-libertad-espana_1_13078937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd2324b2-a7aa-405f-a57e-17468f7af967_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medio siglo de la muerte del estudiante andaluz que no pudo acabar la pintada por la libertad en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La figura de Javier Verdejo sigue siendo poco conocida pese a haber sido una de las primeras víctimas del franquismo tras la muerte del dictador. Ahora, la Universidad de Granada le rinde un homenaje</p><p class="subtitle">“No ocultaba sus ideas de extrema izquierda”: sale a la luz la depuración en la Fábrica de Tabacos de Sevilla en 1936</p></div><p class="article-text">
        A Javier Verdejo nadie le iba a frenar su &iacute;mpetu por vivir en una democracia en Espa&ntilde;a. Con la muerte del dictador Francisco Franco, este joven estudiante almeriense de la Universidad de Granada sab&iacute;a que estaba ante la oportunidad perfecta para reivindicar un nuevo tiempo para su pa&iacute;s. Nadie, ni siquiera su padre, un reconocido alcalde franquista de Almer&iacute;a, le iba a impedir militar hacia una transici&oacute;n pol&iacute;tica en la que la dictadura fuese historia. Nadie, hasta que una bala de un guardia civil le atraves&oacute; el cuerpo y le cercen&oacute; la vida. Era el verano de 1976, pero su asesinato pareci&oacute; te&ntilde;ir de invierno las ambiciones <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/documentos-confidenciales-masacre-3-marzo-1976-vitoria-huelga-reprimira-rigor_1_13010991.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de quienes</a>, como Javier, so&ntilde;aban con una Espa&ntilde;a democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a tan solo 19 a&ntilde;os cuando esa bala acab&oacute; con su futuro en la playa del Zapillo de su Almer&iacute;a natal. Militante de la Joven Guardia Roja de Espa&ntilde;a (JGRE), la organizaci&oacute;n juvenil del Partido de los Trabajadores de Espa&ntilde;a (PTE), Verdejo apenas llevaba un a&ntilde;o estudiando Biolog&iacute;a en la universidad cuando fue sorprendido en una caseta de ba&ntilde;o pr&oacute;xima a la orilla escribiendo en un muro, con letras rojas: &ldquo;Pan, trabajo y libertad&rdquo;. No lleg&oacute; a escribir m&aacute;s que la &ldquo;t&rdquo; de trabajo cuando un agente de la Guardia Civil le persigui&oacute;, mientras trataba de huir, hasta darle alcance con su fusil. En apenas unos segundos, el joven muri&oacute;, convirti&eacute;ndose en <a href="https://www.eldiario.es/politica/soldados-memoria-recuerdan-arturo-ruiz-49-anos-despues-asesinos-tenian-consentimiento-gobierno_1_12931242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las casi 800 v&iacute;ctimas</a> que se produjeron en los primeros a&ntilde;os de la transici&oacute;n espa&ntilde;ola tras la muerte de Franco en noviembre de 1975.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso, por parecer tan solo un n&uacute;mero, Javier Verdejo no ocupa los recuerdos que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/gobierno-reactiva-ayudas-ley-memoria-indemnizar-familia-garcia-caparros-250-000-euros_1_13033057.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute; logran otros como Manuel Garc&iacute;a Caparr&oacute;s</a>, asesinado el 4 de diciembre de 1977 mientras luchaba por la autonom&iacute;a de Andaluc&iacute;a. Quiz&aacute; por eso, la de Verdejo es la historia de un chaval que tuvo la mala suerte de so&ntilde;ar con una democracia cuando la dictadura a&uacute;n segu&iacute;a existiendo, pese a la muerte de Franco. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, 50 a&ntilde;os despu&eacute;s de su asesinato, la Universidad de Granada le hace un homenaje para que la comunidad acad&eacute;mica y la poblaci&oacute;n en general, que empieza a ser mayor&iacute;a la que no vivi&oacute; el franquismo, no olvide lo que pas&oacute; en los primeros a&ntilde;os de la transici&oacute;n que permiti&oacute; que Espa&ntilde;a sea hoy una democracia. Porque el contexto de aquel tiempo merece ser recordado para entender qui&eacute;n era Javier Verdejo y qu&eacute; pasaba en el pa&iacute;s en aquellas fechas. En ese sentido, Rafael Gil Bracero, profesor de Historia en la Universidad de Granada, que ten&iacute;a casi la misma edad que Verdejo cuando fue asesinado, es una de las personas que m&aacute;s ha estudiado sobre su figura y de las que m&aacute;s luces puede aportar a los vac&iacute;os que la versi&oacute;n oficial arroj&oacute; sobre la muerte del joven.
    </p><h2 class="article-text">Una transici&oacute;n que no fue mod&eacute;lica</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ni fue una transici&oacute;n ni mucho menos mod&eacute;lica. Fue sangrienta&rdquo;, resume Gil. El historiador sit&uacute;a el asesinato de Verdejo en un momento de enorme tensi&oacute;n pol&iacute;tica y social, apenas meses despu&eacute;s de la llegada de Adolfo Su&aacute;rez al Gobierno. En aquel 1976, ni los partidos pol&iacute;ticos ni los sindicatos estaban legalizados, y la movilizaci&oacute;n en las calles &ndash;especialmente de estudiantes y trabajadores&ndash; formaba parte de la lucha por conquistar libertades b&aacute;sicas.
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            <span class="title">
                El mural que estaba pintando Javier Verdejo antes de ser asesinado                            </span>
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        Ese clima ten&iacute;a en la universidad uno de sus principales epicentros. &ldquo;El ambiente universitario estaba muy politizado&rdquo;, explica Gil, que vivi&oacute; aquellos a&ntilde;os como estudiante. &ldquo;En la Universidad de Granada, el Partido Comunista era casi lo m&aacute;s a la derecha&rdquo;. La frase, provocadora, ilustra hasta qu&eacute; punto el espacio universitario estaba dominado por organizaciones de izquierda y extrema izquierda, donde militaban buena parte del alumnado.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser una excepci&oacute;n, la implicaci&oacute;n pol&iacute;tica formaba parte de la vida cotidiana. Carteles, asambleas y panfletos articulaban un movimiento estudiantil que se organizaba al margen de la legalidad vigente. &ldquo;La mayor&iacute;a de estudiantes estaban vinculados a organizaciones pol&iacute;ticas&rdquo;, recuerda el historiador. En ese contexto, la militancia de Javier Verdejo no ten&iacute;a nada de extraordinario: era, en realidad, la norma entre quienes protagonizaban la oposici&oacute;n al franquismo en las aulas.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa efervescencia chocaba de frente con un aparato estatal que apenas hab&iacute;a cambiado. Gil insiste en que la transici&oacute;n pol&iacute;tica no vino acompa&ntilde;ada de una depuraci&oacute;n real de las fuerzas de orden p&uacute;blico. &ldquo;Pod&iacute;an disparar y no pasaba nada&rdquo;, asegura. La combinaci&oacute;n de movilizaci&oacute;n social y continuidad represiva explica, en parte, la violencia de aquellos a&ntilde;os. En cifras, el balance es contundente. &ldquo;Del 75 al 83 hubo al menos setecientas muertes violentas&rdquo;, se&ntilde;ala. De ellas, al menos 178 corresponden a violencia ejercida por el propio Estado. &ldquo;Son muertes que apenas han tenido investigaci&oacute;n, reparaci&oacute;n ni reconocimiento&rdquo;, a&ntilde;ade. La de Javier Verdejo fue una m&aacute;s de esa lista, aunque con el paso del tiempo haya quedado diluida en el relato oficial de una transici&oacute;n pac&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n oficial sostuvo que el disparo fue accidental: el agente habr&iacute;a ca&iacute;do mientras persegu&iacute;a al joven y el arma se habr&iacute;a disparado de forma fortuita. Sin embargo, Gil cuestiona esa explicaci&oacute;n. &ldquo;Si te caes con el arma, el disparo no va al cuello&rdquo;, apunta. Para el historiador, se construy&oacute; un relato para evitar responsabilidades. &ldquo;No fue una muerte, fue un asesinato&rdquo;, afirma con rotundidad.
    </p><h2 class="article-text">La impunidad de su asesinato</h2><p class="article-text">
        El caso nunca se investig&oacute; en profundidad y qued&oacute; impune. La respuesta en la propia universidad, aunque existente, fue limitada. Hubo comunicados y protestas, pero no una movilizaci&oacute;n sostenida. &ldquo;Se hicieron panfletos denunciando el asesinato, pero no hubo m&aacute;s&rdquo;, admite Gil. Aun as&iacute;, el impacto fue profundo entre quienes compart&iacute;an generaci&oacute;n con Verdejo: la constataci&oacute;n de que la represi&oacute;n segu&iacute;a operando incluso en plena transici&oacute;n.
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                </figure><p class="article-text">
        A diferencia de otros nombres que s&iacute; han logrado cierto reconocimiento institucional, la figura de Javier Verdejo qued&oacute; marcada por el olvido. Algunas fuentes han sostenido que existi&oacute; un distanciamiento por parte de su familia debido a su militancia pol&iacute;tica, en un contexto marcado por profundas divisiones ideol&oacute;gicas. Sin embargo, sus hermanos han querido matizar esta interpretaci&oacute;n y subrayan que su familia siempre se ha sentido &ldquo;muy orgullosa&rdquo; de Javier, al que consideran &ldquo;querido, recordado y a&ntilde;orado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una tragedia de tal envergadura marc&oacute; a sus padres y a toda su familia, la cual ha sido v&iacute;ctima, al igual que lo fue Javier, de falta de respeto y solidaridad&rdquo;, explican los hermanos Verdejo Lucas. Asimismo, recuerdan que en 2010 fue reconocido oficialmente como &ldquo;v&iacute;ctima de la violencia estatal&rdquo; a petici&oacute;n de la propia familia. Y aseguran haber participado &ldquo;en todos los actos en reconocimiento a Javier a los que la familia ha sido invitada, y tambi&eacute;n ha asistido a muchos otros eventos, aunque lo ha hecho sin significarse, respetando as&iacute;, la iniciativa de los convocantes&rdquo;. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Memoria y presente</h2><p class="article-text">
        Medio siglo despu&eacute;s, el homenaje impulsado ahora desde la Universidad de Granada, con participaci&oacute;n institucional, supone un cambio respecto a d&eacute;cadas anteriores. &ldquo;Ya era hora de que el Estado reconociera a quienes dieron su vida por la democracia&rdquo;, sostiene Gil.
    </p><p class="article-text">
        Para el historiador, la recuperaci&oacute;n de estas historias no es solo una cuesti&oacute;n de memoria, sino tambi&eacute;n de presente. &ldquo;Esto no se ense&ntilde;a en las aulas, aunque la ley diga que es obligatorio&rdquo;, advierte. En un contexto en el que las nuevas generaciones consumen informaci&oacute;n de forma fragmentaria y r&aacute;pida, reivindica el papel de la divulgaci&oacute;n y del periodismo para reconstruir estos relatos.
    </p><p class="article-text">
        Porque la historia de Javier Verdejo no es solo la de un estudiante asesinado en una playa de Almer&iacute;a. Es tambi&eacute;n la de una universidad que fue motor de cambio pol&iacute;tico, la de una generaci&oacute;n que se jug&oacute; la libertad en las aulas y en la calle, y la de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/hijos-nietos-franquistas-denuncian-publico-crimenes-morire-tranquilo-conciencia_1_12869260.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un pa&iacute;s que, durante demasiado tiempo, prefiri&oacute; no hacerse preguntas</a>. Medio siglo despu&eacute;s, su nombre vuelve a aparecer para recordarlas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/medio-siglo-muerte-estudiante-andaluz-no-pudo-acabar-pintada-libertad-espana_1_13078937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:03:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Medio siglo de la muerte del estudiante andaluz que no pudo acabar la pintada por la libertad en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Crímenes del franquismo,Transición española,Universidad de Granada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cincuenta años de  'El desencanto': el retrato doméstico de una transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cincuenta-anos-desencanto-retrato-domestico-transicion_132_13073039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcf4e635-d310-47a4-8c51-5fac157a2ca3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cincuenta años de  &#039;El desencanto&#039;: el retrato doméstico de una transición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Volver hoy a esta obra no solo es un ejercicio de nostalgia cinéfila, la película nos recuerda que toda sociedad vive entre el recuerdo de lo que fue y el optimismo delirante de lo que cree poder llegar a ser"</p><p class="subtitle">La edad del porvenir</p></div><p class="article-text">
        Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su estreno, <em>El desencanto</em> sigue incomodando. No porque haya envejecido mal &mdash;al contrario&mdash;, sino porque contin&uacute;a echando sal a una herida todav&iacute;a supurante que no termina de cicatrizar. La pel&iacute;cula de Jaime Ch&aacute;varri no es s&oacute;lo el retrato de una familia literaria en ruinas; es la representaci&oacute;n &iacute;ntima de una sociedad que comienza a mirarse sin complejos.
    </p><p class="article-text">
        En 1976, Espa&ntilde;a estaba aprendiendo a hablar en voz alta. El franquismo obten&iacute;a su certificado de defunci&oacute;n, pero sus h&aacute;bitos culturales segu&iacute;an presidiendo la mesa camilla. Y en aquella casa de la calle de Leoncio N&uacute;&ntilde;ez, en Astorga, bajo la sombra persistente de Leopoldo Panero, se escenificaba algo m&aacute;s que una conversaci&oacute;n dom&eacute;stica: la lenta decadencia de una figura paterna que hab&iacute;a organizado durante d&eacute;cadas el orden dom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo espa&ntilde;ol, Amando de Miguel en libros como <em>La familia espa&ntilde;ola</em> o <em>Manual de estructura social de Espa&ntilde;a,</em> estudi&oacute; la transformaci&oacute;n de la familia espa&ntilde;ola durante el tardofranquismo y la Transici&oacute;n. Se&ntilde;al&oacute; c&oacute;mo el modelo patriarcal, r&iacute;gido y jer&aacute;rquico, empezaba a erosionarse no tanto por decreto pol&iacute;tico, sino como por un cambio cultural. La autoridad dejaba de ser incuestionable, y la obediencia entraba en v&iacute;as de negociaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El desencanto</em> podr&iacute;a leerse, en cierto modo, como la traducci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de esa transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El padre, fallecido pero omnipresente, no aparece nunca y, sin embargo, ocupa cada plano. No es solo un progenitor; es el s&iacute;mbolo del orden establecido. La familia Panero encarna, a priori, el modelo que De Miguel describ&iacute;a en sus estudios: padre proveedor, madre mediadora, hijos socializados en la disciplina y la expectativa de la estirpe.
    </p><p class="article-text">
        Felicidad Blanc, nacida para viuda, 'ni&ntilde;a bien' del Madrid de posguerra, representa la transici&oacute;n entre dos mundos. Con sobresaliente en educaci&oacute;n c&iacute;vica y social, sostiene la memoria del marido con una mezcla de lealtad y cansancio &iacute;ntimo. De Miguel habl&oacute; en varias ocasiones del papel silencioso de las mujeres en el sostenimiento del orden familiar franquista: administradoras del afecto, guardianas del prestigio dom&eacute;stico. Cargada de resignaci&oacute;n, parece sostener un decorado que irremediablemente se cae a trozos. Su voz no es solo conservadora; es melanc&oacute;lica. Y esa melancol&iacute;a dice mucho sobre el precio &iacute;ntimo de la estabilidad social, &eacute;se que se factura en privado bajo el concepto de: fracaso como madre seg&uacute;n los par&aacute;metros sociales interiorizados.
    </p><p class="article-text">
        Los hijos son otra cosa. Mientras sus hermanos -Juan Luis Panero y Leopoldo Mar&iacute;a Panero- ajustan cuentas con el padre desde la poes&iacute;a o la pulsi&oacute;n kerouaquiana, Michi parece elegir la distancia socarrona, como si la vida fuera una sobremesa inacabable entre humo de tabaco y vasos de doble V. &Iacute;dolo de snobs y tarambanas, asistimos al nacimiento de una peculiar rockstar premovida madrile&ntilde;a: un dandi desva&iacute;do que, lejos de aceptar el destino de poeta oficial de la familia, decide convertir su propia pachorra en una forma de estilo. A trav&eacute;s de una elegante apolog&iacute;a de la holgazaner&iacute;a, sabotea las expectativas que la dinast&iacute;a Panero hab&iacute;a depositado en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Brillante interpretaci&oacute;n de s&iacute; mismos, en un campo de batalla que va m&aacute;s all&aacute; de lo afectivo. Con el &iacute;ndice y coraz&oacute;n te&ntilde;idos de alquitr&aacute;n, cada miembro de la familia construye su propio relato. No se alcanza una verdad compartida. Tres estrategias frente a una misma herencia gen&eacute;tica. Tres formas de gestionar lo que Amando De Miguel llamar&iacute;a el tr&aacute;nsito de una sociedad de obediencia a una sociedad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n est&aacute; atravesada por la nostalgia de las vidas no vividas
    </p><p class="article-text">
        En <em>Los espa&ntilde;oles: sociolog&iacute;a de la vida cotidiana</em>, De Miguel subrayaba que el cambio social en Espa&ntilde;a no fue &uacute;nicamente institucional. Fue dom&eacute;stico. Se produjo en la manera de relacionarse padres e hijos, en la redefinici&oacute;n del papel femenino, en la progresiva privatizaci&oacute;n del conflicto moral.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os setenta, la familia espa&ntilde;ola deja de ser una instituci&oacute;n herm&eacute;tica para convertirse en un espacio de negociaci&oacute;n colectiva. El desencanto captura ese instante exacto. No se trata de aceptar el relato del padre; se trata de ponerlo en cuesti&oacute;n y de reescribirlo sin la mordaza autoritaria.
    </p><p class="article-text">
        La familia Panero encarna tambi&eacute;n una &eacute;lite cultural estrechamente ligada al franquismo. No estamos ante una familia cualquiera, sino ante una alcurnia literaria que recibi&oacute; reconocimiento oficial y prestigio social.
    </p><p class="article-text">
        Amando de Miguel reflexion&oacute; sobre los v&iacute;nculos entre cultura y poder en Espa&ntilde;a, sobre c&oacute;mo determinadas &eacute;lites se forjaron bajo el amparo del r&eacute;gimen y luego tuvieron que redefinirse en democracia.
    </p><p class="article-text">
        La decadencia no se limita aqu&iacute; a lo econ&oacute;mico o a lo simb&oacute;lico; es, sobre todo, una decadencia moral que viene a predecir el macabro futuro de sus descendientes.
    </p><p class="article-text">
        La grandeza del documental de Jaime Ch&aacute;varri consiste en no intervenir demasiado. La c&aacute;mara escucha. No juzga. No sentencia. Deja que la familia se explique &mdash;o se exponga&mdash; sola. Y ah&iacute; reside su verdadera fuerza. Porque lo que parece una conversaci&oacute;n dom&eacute;stica termina siendo un ajuste de cuentas literario en medio de un caos discursivo.
    </p><p class="article-text">
        Entrar en <em>El desencanto</em> es f&aacute;cil. Salir, no tanto. Lo que all&iacute; ocurri&oacute; &mdash;o lo que creemos que ocurri&oacute;&mdash; desborda lo estrictamente emocional: es como intentar volver a la habitaci&oacute;n donde fuiste ni&ntilde;o. Sabes que algo de consuelo encontrar&aacute;s en ese regreso, pero tambi&eacute;n que cada objeto removido traer&aacute; consigo una melancol&iacute;a que aprieta en la garganta y se instala en el est&oacute;mago.
    </p><p class="article-text">
        Hay en sus personajes una atracci&oacute;n dif&iacute;cil de explicar. No es tanto el contenido, sino la escenificaci&oacute;n. La cadencia, la iron&iacute;a, el susurro expectorado en la faringe, la herida apenas disimulada. Sus palabras escuecen porque est&aacute;n cargadas de un silencio monocrom&aacute;tico, espeso, que lo invade todo y termina obligando al espectador a absorber, casi f&iacute;sicamente, la intensidad de lo que ocurre. Tal vez por eso los personajes parecen moverse en una frontera incierta entre la lucidez y una suerte de delirium tremens emocional.
    </p><p class="article-text">
        La piedra exterior de Astorga, fr&iacute;a y compacta, parece haber penetrado en el interior de la vivienda que se convierte en un confesionario forrado de maragata y pizarra. Las paredes desprenden el olor a tiempo retenido.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la conversaci&oacute;n se apaga y la pel&iacute;cula se acerca a su final, queda la sensaci&oacute;n de haber asistido a algo irrepetible. La c&aacute;mara ha capturado un momento en el que la intimidad familiar y la historia colectiva se cruzan sin mediaciones, sin filtros, con una honradez que hoy resulta casi impensable.
    </p><p class="article-text">
        Volver hoy a <em>El desencanto</em> no solo es un ejercicio de nostalgia cin&eacute;fila, la pel&iacute;cula nos recuerda que toda sociedad vive entre el recuerdo de lo que fue y el optimismo delirante de lo que cree poder llegar a ser.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la calle Leoncio N&uacute;&ntilde;ez se llama calle Panero y en el n&uacute;mero 5 sobrevive algo parecido a un set muse&iacute;stico donde todo parece seguir en su sitio, como si el tiempo hubiera decidido tomarse un descanso. Quienes vimos por primera vez <em>El desencanto</em> y sentimos que el documental nos volaba la cabeza solemos reconocernos, como si form&aacute;ramos parte de una discreta logia sentimental. Basta con que alguien pronuncie el apellido Panero para que la conversaci&oacute;n se incline inevitablemente hacia Astorga, hacia aquella casa y hacia aquel extra&ntilde;o milagro cinematogr&aacute;fico. Entonces, como le ocurr&iacute;a a Michi, estiramos las sobremesas con una mezcla de iron&iacute;a y melancol&iacute;a, encadenando soliloquios sobre la nostalgia de esas vidas no vividas, mientras el eco de aquella conversaci&oacute;n familiar &mdash;mitad tragedia, mitad comedia&mdash; sigue resonando, medio siglo despu&eacute;s, en alg&uacute;n rinc&oacute;n obstinado de la memoria cultural espa&ntilde;ola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Mora de Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cincuenta-anos-desencanto-retrato-domestico-transicion_132_13073039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 17:19:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cincuenta años de  'El desencanto': el retrato doméstico de una transición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Películas,Transición española,Astorga,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El libro que se fija en la Transición y defiende un nuevo entendimiento: “La democracia debe seguir actualizándose”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/libro-fija-transicion-defiende-nuevo-entendimiento-democracia-debe-seguir-actualizandose_1_13044555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84f681c6-aad7-4a60-af17-c473d6bcedc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138065.jpg" width="4134" height="2325" alt="El libro que se fija en la Transición y defiende un nuevo entendimiento: “La democracia no puede ser patrimonio de una generación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Francisco J. Leira Castiñeira reproduce la Transición española en un ensayo vertebrado con decenas de entrevistas a personas ilustres que vivieron el proceso en primera persona y concluye que un nuevo entendimiento entre generaciones es posible y necesario</p><p class="subtitle">La Transición que no nos contaron
</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 60 entrevistas a periodistas, pol&iacute;ticos, abogados, artistas, militares y acad&eacute;micos son suficientes para profundizar, a trav&eacute;s de los anhelos y los miedos, pero tambi&eacute;n los recuerdos y las grandes haza&ntilde;as, en <a href="https://www.eldiario.es/escolar/transicion-no-contaron_132_12610094.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola</a>. Grandes nombres del momento componen un nuevo ensayo del historiador Francisco J. Leira Casti&ntilde;eira, cuyo subt&iacute;tulo marca la tesis: &lsquo;Retrato de la Transici&oacute;n. La memoria que escondimos en el desv&aacute;n&rsquo; (Siglo XXI, 2026). En estas l&iacute;neas, el autor aboga por reformular aquella transici&oacute;n de hace medio siglo y recuperar la conversaci&oacute;n p&uacute;blica que se produjo hace 15 a&ntilde;os, durante el 15M, entre dos generaciones que no supieron entenderse, pero que a&ntilde;oraban lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        La monograf&iacute;a que presenta Leira, de 17 cap&iacute;tulos y casi 500 p&aacute;ginas, supura en los primeros cap&iacute;tulos unas emociones compartidas por los ilustres entrevistados. Era un tiempo en el que el miedo se conjugaba con la ilusi&oacute;n, sobre todo en aquellos primeros a&ntilde;os en los que la calle y los pol&iacute;ticos se debat&iacute;an entre la ruptura y la reforma. Gan&oacute; la segunda, cuando muchos se quitaron la camisa azul y se pusieron el traje de dem&oacute;crata. &ldquo;Lo que he visto es que, aunque muchas personas no sab&iacute;an muy bien qu&eacute; quer&iacute;an que ocurriera de manera definida, s&iacute; que anhelaban un objetivo com&uacute;n: que Espa&ntilde;a pudiera asimilarse al resto de pa&iacute;ses europeos&rdquo;, introduce el tambi&eacute;n docente de Historia Contempor&aacute;nea la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M).
    </p><h2 class="article-text">Una mirada internacional y legalizaci&oacute;n del PCE</h2><p class="article-text">
        La influencia del exterior empezaba a impregnar a una nueva generaci&oacute;n de opositores al r&eacute;gimen, pero tambi&eacute;n de pol&iacute;ticos. Antonio Garrigues Walker le cont&oacute; a Leira para su libro que su hermano Joaqu&iacute;n, quien lleg&oacute; a ser ministro de Obras P&uacute;blicas y Urbanismo durante la Transici&oacute;n, un viaje a Estados Unidos hizo que acabara con una perspectiva liberal de lo que deb&iacute;a ser la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Muri&oacute; Franco, pero no la Espa&ntilde;a franquista. El proceso transicional estuvo marcado por amenazas constantes por parte de los militares y un ruido de sables incesante que explot&oacute; en 1981, con los comunistas sentados en el Congreso. Para entonces, el PCE ya era un partido m&aacute;s. &ldquo;Y en eso coinciden la mayor&iacute;a de pol&iacute;ticos de la &eacute;poca que he entrevistado. Sab&iacute;an que en ning&uacute;n caso el resultado de esas elecciones ser&iacute;a democr&aacute;tico si no permit&iacute;an que el Partido Comunista se presentara&rdquo;, apunta Leira.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo demuestran las palabras recogidas por el historiador a trav&eacute;s de decenas de conversaciones, como las que mantuvo con I&ntilde;aki Anasagasti, antiguo portavoz del PNV en el Congreso; Miquel Roca, ponente constitucional y pol&iacute;tico de CDC; Enrique Bar&oacute;n Crespo, socialista y expresidente del Parlamento Europeo; Joaqu&iacute;n Almunia, socialista y antiguo ministro de Trabajo y Seguridad Social y de Administraciones P&uacute;blicas; los periodistas Joaqu&iacute;n Estefan&iacute;a, Manuel Campo Vidal, Soledad Gallego-D&iacute;az y Nativel Preciado; as&iacute; como con pol&iacute;ticos regionalistas como Xos&eacute; Manuel Beiras y Joan Tard&aacute;.
    </p><h2 class="article-text">Otra posible Constituci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A pesar de su t&iacute;tulo, &lsquo;Retrato de la Transici&oacute;n&rsquo; abarca hasta 1996, a&ntilde;o en que el PP de Aznar ganas las elecciones por primera vez en Espa&ntilde;a. Sin embargo, para llegar tan lejos, Leira se detiene algunos cap&iacute;tulos en abordar, de forma directa o tangencial, la ponencia constitucional. Las elecciones de 1977 no fueron constituyentes como tal. Aquel a&ntilde;o, la poblaci&oacute;n vot&oacute; un parlamento que comenzar&iacute;a a trabajar en una Carta Magna, pero sin una hoja de ruta clara.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, el historiador sostiene que, si los resultados electorales hubieran sido otros, seguramente el tipo de Constituci&oacute;n tambi&eacute;n habr&iacute;a sido diferente, tal y como explicita en la monograf&iacute;a &Oacute;scar Alzaga, catedr&aacute;tico de Derecho y diputado por UCD y, m&aacute;s tarde, por Alianza Popular, y tambi&eacute;n Juan Antonio Ortega D&iacute;az-Ambrona, ministro de Educaci&oacute;n con la UCD.
    </p><p class="article-text">
        El trabajar codo con codo unos y otros durante ese proceso de di&aacute;logo en el que hab&iacute;a pol&iacute;ticos de la UCD, el PSOE, AP, el PCE, Conveg&egrave;ncia y Uni&oacute; de Catalunya dio paso a cierta trabaz&oacute;n de buena relaci&oacute;n. &ldquo;Se turnaban en las ruedas de prensa. En cada ocasi&oacute;n, era un ponente constitucional diferente el que atend&iacute;a a los medios. Y discut&iacute;an hasta d&oacute;nde se pon&iacute;a una coma&rdquo;, comenta el autor.
    </p><p class="article-text">
        Significativo aqu&iacute; es el testimonio de Miquel Roca, &uacute;nico ponente constitucional que queda con vida. &ldquo;&Eacute;l y Jordi Sol&eacute; Tura dec&iacute;an que para que no hubiera dudas o ambig&uuml;edades siempre se decantaban por introducir alguna palabra que especificara bien la norma&rdquo;, ejemplifica Leira. La buena relaci&oacute;n del democristiano catal&aacute;n con el comunista se dejaba ver incluso por los chascarrillos que hac&iacute;an de otro de los ponentes, Manuel Fraga Iribarne, antiguo ministro franquista y fundador de AP. Seg&uacute;n Roca, ambos se preguntaban cu&aacute;nto tardar&iacute;a Fraga en meterles en la c&aacute;rcel de nuevo.
    </p><h2 class="article-text">La amenaza continua del terrorismo</h2><p class="article-text">
        Horas y horas delante de los protagonistas m&aacute;s ilustrados de la Transici&oacute;n, pues no hay que olvidar que aquel proceso tambi&eacute;n golpe&oacute; y se batall&oacute; en los barrios y barriadas, por las gentes sin estudios ni la habilidad de la elocuencia, han conmovido al autor de este ensayo. Es lo que le ocurri&oacute; con las v&iacute;ctimas del terrorismo con la que se entrevist&oacute;, tales como Gorka Landanburu, antiguo periodista de Diario 16. Leira admite que escuchar su relato, que con honestidad ha transferido al texto, le puso la piel de gallina.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el nudo en la garganta lo sinti&oacute; al verse con Manuela Carmena, Cristina Almeida y Paca Sauquillo, quienes vivieron en primera persona la masacre de los abogados laboralistas de Atocha en 1977. El historiador no reh&uacute;ye esta cuesti&oacute;n a trav&eacute;s de la mirada de sus fuentes. Se decanta por no pintar la Transici&oacute;n de color de rosa, de un periodo de concordia y consenso pac&iacute;fico. &ldquo;Aqu&iacute; ten&iacute;amos el terrorismo de extrema derecha e izquierda, pero tambi&eacute;n de las fuerzas del orden p&uacute;blico, que segu&iacute;an matando y torturando en la c&aacute;rcel, y unos jueces herederos del franquismo&rdquo;, sostiene.
    </p><h2 class="article-text">La mirada al presente</h2><p class="article-text">
        Leira teje una l&iacute;nea con el presente y acerca la Transici&oacute;n a lo ocurrido con el 15M de 2011 en Espa&ntilde;a: &ldquo;Para m&iacute; esta fue la oportunidad perdida. Ten&iacute;amos dos generaciones que defend&iacute;an mayor democracia y no fueron capaces de ponerse de acuerdo, de llegar a un consenso en el que pudi&eacute;ramos entender al otro&rdquo;. Gregorio Peces Barba, socialista y tambi&eacute;n padre de la Constituci&oacute;n, lo explicit&oacute; cuando defendi&oacute; &ldquo;una Constituci&oacute;n que enfadase a todos un poco pero no tanto como para tener que cambiarla a los pocos a&ntilde;os&rdquo;, en sus propios t&eacute;rminos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de tres d&eacute;cadas despu&eacute;s de aquello, decenas de miles de personas en Espa&ntilde;a se echaron a la calle defendiendo, si no un nuevo proceso constitucional, s&iacute; cambios estructurales en la Carta Magna. Acamparon en las plazas y las asambleas tomaron los barrios. Una nueva pulsi&oacute;n emerg&iacute;a tras una latencia que tiempo antes parec&iacute;a dormida. La conflictividad volv&iacute;a. Se suced&iacute;an las huelgas, las manifestaciones en solidaridad por los detenidos en las protestas, las mareas en defensa de los servicios p&uacute;blicos, las marchas de los mineros y los Rodea el Congreso. Tambi&eacute;n las acciones para luchar contra la Ley Mordaza, que en parte consigui&oacute; aplacar el estallido social.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, poco de eso cristaliz&oacute; en medidas que mejoraran la vida de la gente. &ldquo;Una de las cosas que defiendo en el libro es que, ya que no nos pusimos de acuerdo en el pasado, tenemos que hacerlo ahora&rdquo;, asegura Leira en referencia a esas dos generaciones que no supieron entenderse. Ahora que vivimos una ola reaccionaria mundial es el momento, seg&uacute;n subraya el historiador, de &ldquo;reactualizar la democracia&rdquo;. La respuesta al c&oacute;mo la da el mismo Leira: introduciendo los derechos del colectivo LGTBI o feministas en la Constituci&oacute;n, blind&aacute;ndolos de ataques ideol&oacute;gicos imbricados en intereses espurios y creencias religiosas antag&oacute;nicas con el progreso.
    </p><h2 class="article-text">Fortalecer la democracia contra la ultraderecha</h2><p class="article-text">
        El docente de la UC3M comenta sin ambages que, &ldquo;en el fondo, lo que hay que recuperar es la idea de concordia entre quienes se sienten dem&oacute;cratas y quienes consideran que no hay otro camino para defender la democracia que el antifascismo y el antitotalitarismo&rdquo;. Para eso, propone rebajar el tono y huir de expresiones vertidas en el pasado con las que la generaci&oacute;n del 78 se sinti&oacute; atacada. Por otra parte, esta generaci&oacute;n tambi&eacute;n pudo hacer gala de su reivindicaci&oacute;n de la Transici&oacute;n negociando un nuevo consenso con las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Lo dice al final de su libro. La democracia no puede ser patrimonio de una generaci&oacute;n o contexto hist&oacute;rico. &ldquo;La democracia debe seguir actualiz&aacute;ndose continuamente, no puede quedar anclada en el pasado porque si no muchos derechos sociales van a estar perdidos&rdquo;, a&ntilde;ade. Aquella generaci&oacute;n que vio el ocaso del franquismo no pens&oacute; en los derechos del colectivo LGTBI, ni tampoco la mujer ocupaba el espacio que ocupa ahora (no hay madres de la Constituci&oacute;n). Y cambiar eso tampoco har&iacute;a variar el sistema pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, Leira sostiene que se produjo cierta incomprensi&oacute;n hacia la gente que protagoniz&oacute; la Transici&oacute;n por parte de los j&oacute;venes, la mayor&iacute;a, que llegaban al 15M con ganas de cambiarlo todo, pero tambi&eacute;n sumidos en una crisis social y econ&oacute;mica que golpe&oacute; el pa&iacute;s como no lo hac&iacute;a en mucho tiempo. &ldquo;Deber&iacute;amos volver a juntarnos para fortalecer las estructuras de la democracia y, aunque pueda llegar a gobernar la extrema derecha, no haya un retroceso en los derechos sociales y los derechos humanos&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/libro-fija-transicion-defiende-nuevo-entendimiento-democracia-debe-seguir-actualizandose_1_13044555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 20:27:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El libro que se fija en la Transición y defiende un nuevo entendimiento: “La democracia debe seguir actualizándose”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transición española,Democracia,Franquismo,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙️PODCAST | “Pop Franquismo”: Bulos, mitos y nuevas narrativas del neofranquismo 2.0]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-pop-franquismo-bulos-mitos-nuevas-narrativas-neofranquismo-2-0_1_13026423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac64804a-9774-4e41-a5af-f136d42efbc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙️PODCAST | “Pop Franquismo”: Bulos, mitos y nuevas narrativas del neofranquismo 2.0"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escucha el segundo episodio de '¿Atado y bien atado?', el podcast presentado por la periodista y escritora Olga Rodríguez</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/atado-y-bien-atado/pop-franquismo-bulos-mitos-y-nuevas-narrativas-del-neofranquismo-2-0/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="“Pop Franquismo”: Bulos, mitos y nuevas narrativas del neofranquismo 2.0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Continuamos la programaci&oacute;n de los podcasts en vivo de <strong>Atado y Bien Atado</strong>, conducidos por <strong>Olga Rodr&iacute;guez</strong>, con un nuevo episodio en donde se analiza el fen&oacute;meno del <strong>&ldquo;pop franquismo&rdquo;</strong>: la conversi&oacute;n del franquismo en una est&eacute;tica, un meme o una provocaci&oacute;n &ldquo;cool&rdquo; que circula con ligereza en determinados espacios juveniles y digitales.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la imagen de Franco se ha resignificado como s&iacute;mbolo ambiguo entre la cultura pop y el revisionismo hist&oacute;rico. No es el franquismo real &mdash;represi&oacute;n, censura, persecuci&oacute;n pol&iacute;tica, c&aacute;rcel y exilio&mdash;, sino una iconograf&iacute;a invertida, construida a partir de mitos y bulos sobre el r&eacute;gimen y su legado, que lo presentan como sin&oacute;nimo de orden, estabilidad y prosperidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este episodio pondremos el foco en &iquest;<strong>c&oacute;mo?</strong> y &iquest;<strong>por qu&eacute;?</strong> se produce esa banalizaci&oacute;n de la dictadura: qu&eacute; papel juegan las redes sociales y sus l&oacute;gicas de viralidad, c&oacute;mo se transforma el autoritarismo en mercanc&iacute;a cultural, qu&eacute; v&iacute;nculos tiene con el auge de la extrema derecha y qu&eacute; &ldquo;vac&iacute;os&rdquo; &mdash;educativos, medi&aacute;ticos e institucionales&mdash; permiten que ese blanqueamiento avance. Tambi&eacute;n compararemos el caso espa&ntilde;ol con otros procesos europeos donde el pasado autoritario se ha romantizado como &eacute;poca de seguridad, para entender que no estamos ante una moda inocente, sino ante una disputa por la memoria y el sentido com&uacute;n. Porque cuando la dictadura se convierte en chiste o en est&eacute;tica, lo que se normaliza no es el pasado: es la posibilidad de repetirlo. Todo ello lo haremos de la mano de varias voces expertas, as&iacute; como en compa&ntilde;&iacute;a de los historiadores e <em>influencers</em> <strong>Josefine Table</strong> y <strong>Mikel Herr&aacute;n</strong>, comocido en redes como Puto Mikel.
    </p><p class="article-text">
        Un podcast realizado con la colaboraci&oacute;n de la <a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de libertad en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sigue a<em> &iquest;Atado y bien atado?</em> en tu plataforma de audio favorita para no perderte ning&uacute;n episodio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/1m6r0hpHl5Yes38czkm3j3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/%C2%BFatado-y-bien-atado/id1861942372" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-atado-bien-atado_sq_f12862509_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/s/Klq3Ig5r" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/df7e1198-e94a-48be-b69e-b3b50130164e/f484b043-7de9-4289-931c-b3b501301b66/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">RSS</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-pop-franquismo-bulos-mitos-nuevas-narrativas-neofranquismo-2-0_1_13026423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 11:42:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙️PODCAST | “Pop Franquismo”: Bulos, mitos y nuevas narrativas del neofranquismo 2.0]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición española,Francisco Franco,Historia,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[3 de marzo: memoria y democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/3-marzo-memoria-democracia_129_13027179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa1239d3-b865-4140-970f-689a22833d17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="50 años de memoria y dignidad obreras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Como subdelegada del Gobierno en Álava, y en nombre del Gobierno de España al que represento, quiero reafirmar nuestro compromiso con la memoria democrática y con el reconocimiento de las víctimas"
</p><p class="subtitle">Especial informativo - Toda la cobertura sobre el quincuagésimo aniversario del 3 de marzo de 1976</p></div><p class="article-text">
        Cada 3 de marzo, Vitoria-Gasteiz se detiene para recordar a Pedro Mar&iacute;a Mart&iacute;nez Ocio, Francisco Aznar Clemente, Romualdo Barroso Chaparro, Jos&eacute; Castillo Garc&iacute;a y Bienvenido Pereda Moral, trabajadores asesinados en 1976 por parte de la Polic&iacute;a Armada, as&iacute; como a las decenas de personas que resultaron heridas. No es una fecha m&aacute;s en nuestro calendario. Es una herida en nuestra memoria colectiva y, al mismo tiempo, un compromiso permanente con la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El comienzo de a&ntilde;o de 1976 fue el inicio de un largo periodo de numerosas movilizaciones en toda Espa&ntilde;a, con m&aacute;s de medio mill&oacute;n de trabajadores en huelga desde principios del mes de enero y que ven&iacute;an motivadas por dos reivindicaciones:&nbsp;la creaci&oacute;n de un sindicato libre, independiente del sistema pol&iacute;tico franquista y la mejora de las condiciones laborales.
    </p><p class="article-text">
        Y en Vitoria estas movilizaciones fueron especialmente activas, tanto por los propios trabajadores, como por las marchas organizadas y protagonizadas por sus mujeres, que recorr&iacute;an diariamente las calles de la ciudad como muestra de apoyo a sus maridos.
    </p><p class="article-text">
        Era un contexto en el que la libertad sindical y el derecho de huelga y reuni&oacute;n no estaban garantizados, ni se daban las garant&iacute;as propias de un Estado de Derecho, alcanzadas en 1978 con la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Ese 3 de marzo de 1976, 5.000 trabajadores se encontraban dentro de la Iglesia de San Francisco de As&iacute;s celebrando la asamblea n&uacute;mero 241 desde el d&iacute;a 1 de enero del mismo a&ntilde;o, con el &uacute;nico objetivo de debatir y coordinar sus reivindicaciones laborales. En ese contexto de debate, de tertulias compartidas, de pensamiento colectivo, la Polic&iacute;a Armada decidi&oacute; entrar a la iglesia lanzando gases lacrim&oacute;genos en su interior para desalojar a los trabajadores que se encontraban all&iacute; reunidos. Y cuando &eacute;stos intentaron salir y huir y, a pesar de estar completamente desprotegidos, la Polic&iacute;a decidi&oacute; atacarles, produci&eacute;ndose cargas y disparos con armas de fuego. El resultado ya es sabido por todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hechos acaecidos en Vitoria ese d&iacute;a 3 de marzo de 1976 agitaron a todo el pa&iacute;s, provocando un gran enfado social, reconociendo hasta el propio ministro de Gobernaci&oacute;n, Manuel Fraga Iribarne, que las actuaciones llevadas a cabo por la Polic&iacute;a Armada fueron &ldquo;lamentables&rdquo;, aunque jam&aacute;s asumiera ning&uacute;n tipo de responsabilidad pol&iacute;tica, y justificando los actos en aras del mantenimiento del orden p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, medio siglo despu&eacute;s, los derechos laborales forman parte del n&uacute;cleo de nuestro Estado social y democr&aacute;tico de derecho. La negociaci&oacute;n colectiva, la libertad sindical, el derecho de huelga y la protecci&oacute;n frente a los riesgos laborales no son concesiones que nos hayan venido regaladas: son conquistas hist&oacute;ricas. Conquistas que debemos cuidar cada d&iacute;a, desde el di&aacute;logo social, desde el cumplimiento de la ley y desde la responsabilidad compartida de empresas, trabajadores y administraciones.
    </p><p class="article-text">
        Como subdelegada del Gobierno en &Aacute;lava, y en nombre del Gobierno de Espa&ntilde;a al que represento, quiero reafirmar nuestro compromiso con la memoria democr&aacute;tica y con el reconocimiento de las v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este compromiso con la memoria reciente y el respeto a los derechos humanos se materializa con iniciativas tales como la declaraci&oacute;n de la Iglesia de San Francisco de As&iacute;s como Lugar de Memoria Democr&aacute;tica, impulsada por el Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica del Gobierno de Espa&ntilde;a y publicada en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado en fecha 23 de febrero de 2026. Esta declaraci&oacute;n busca preservar la memoria de aquellos hechos y promover la educaci&oacute;n ciudadana sobre los valores democr&aacute;ticos. En un contexto en el que apenas se reconoc&iacute;an derechos b&aacute;sicos como el de reuni&oacute;n o asociaci&oacute;n, la Iglesia de San Francisco funcion&oacute; como un lugar clave para el intercambio y la organizaci&oacute;n colectiva: un punto de encuentro fundamental para los trabajadores de Vitoria en una etapa marcada por la ausencia de libertades pol&iacute;ticas y sindicales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n como Lugar de Memoria implica la puesta en marcha de diversas medidas destinadas a su protecci&oacute;n y valorizaci&oacute;n. Entre ellas se incluyen su adecuada identificaci&oacute;n y se&ntilde;alizaci&oacute;n, la preservaci&oacute;n de los elementos conmemorativos ya existentes y la promoci&oacute;n de iniciativas orientadas a la divulgaci&oacute;n y contextualizaci&oacute;n hist&oacute;rica de los acontecimientos.
    </p><p class="article-text">
        La historia demuestra que muchos de los avances sociales actuales fueron fruto de la organizaci&oacute;n y el sacrificio de trabajadores y trabajadoras que defendieron, incluso con su vida, la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        La mejor manera de honrar a quienes perdieron la vida aquel 3 de marzo es seguir trabajando por una sociedad m&aacute;s justa, donde el conflicto laboral encuentre siempre cauces democr&aacute;ticos y donde ninguna reivindicaci&oacute;n leg&iacute;tima sea respondida con violencia. Es consolidar una cultura del trabajo digno, seguro y con derechos. Es garantizar que nunca m&aacute;s luchar por las clases trabajadoras pueda costar la vida.
    </p><p class="article-text">
        La memoria no es un ejercicio del pasado; es una gu&iacute;a para el presente. Que el recuerdo de aquellos trabajadores nos interpele, nos una y nos obligue a estar a la altura de lo que representan: la dignidad del trabajo como fundamento de la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar Dabán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/3-marzo-memoria-democracia_129_13027179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 20:15:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[3 de marzo: memoria y democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[3 de marzo de 1976,Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Transición,Transición española,Franquismo,Víctimas del franquismo,Manuel Fraga,Rodolfo Martín Villa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hubo alguna vez un soviet vitoriano?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/hubo-vez-soviet-vitoriano_129_13020504.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b79dce22-60c5-4447-8ccd-0f6986743201_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hubo alguna vez un soviet vitoriano?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se recuerda un proceso muy radical en sus formas, trágico en su resolución, antagónico del relato transicional. Pero lo hace en una construcción memorial donde, además de aparecer un nacionalismo vasco ajeno a aquello, se actualiza sobre la base de que aquel radicalismo persistió en el tiempo, cosa discutible"</p><p class="subtitle">Especial informativo - Toda la cobertura sobre el quincuagésimo aniversario del 3 de marzo de 1976</p></div><p class="article-text">
        En uno de sus libros de memorias ('En busca del tiempo servido') as&iacute; lo recordaba <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/gks-reivindica-ataque-busto-fraga-tacha-responsable-crimenes-3-marzo-1976_1_13011484.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Fraga</a> y no es inhabitual escuchar algo similar de algunos de los que estuvieron en ese conflicto que acab&oacute; dram&aacute;tica y violentamente aquel 3 de marzo de 1976. Estos d&iacute;as, un grup&uacute;sculo comunista invita a asistir a una charla titulada '50 a&ntilde;os del soviet de Vitoria'. &iquest;Existi&oacute; eso alguna vez?
    </p><p class="article-text">
        Un soviet es, en principio, una manera de organizarse los trabajadores desde la base, de manera aut&oacute;noma y mediante la democracia directa. En ese sentido, lo de Vitoria fue lo m&aacute;s parecido a un soviet. Los huelguistas se organizaron mediante asambleas, voto a mano alzada y comisiones representativas negociadoras. Lo hicieron porque, desde un principio, prescindieron del Sindicato Vertical, tanto por verlo ineficaz y contrario a sus intereses, como por presionar en esa l&iacute;nea sus dirigentes, entre los que eran minor&iacute;a los partidarios del entrismo en ese organismo (el PCE y sus Comisiones Obreras afines). A partir de ah&iacute;, no tuvieron otra que acudir a los mecanismos primarios de reuni&oacute;n, debate, toma de acuerdos y traslado y negociaci&oacute;n de estos: la democracia directa. No eran convencidos de las tesis consejistas de Rosa Luxemburg o de Anton Pannekoek, sino que acudieron a esa f&oacute;rmula de manera instintiva. Y de ah&iacute; salieron sus dos dirigentes principales, Tom&aacute;s Echave y Jes&uacute;s Fern&aacute;ndez Naves, representando respectivamente esas dos l&iacute;neas autonomistas: la vanguardista marxista y la autoorganizativa m&aacute;s libertaria. Naves, de hecho, reconoci&oacute; que la primera vez que ley&oacute; a Pannekoek fue estando ya en la c&aacute;rcel, despu&eacute;s de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Las ocho semanas de huelga vitoriana a comienzos de 1976 fueron un ejemplo de autoorganizaci&oacute;n obrera, desarrollando un sistema muy sofisticado, a la vez que simple, para sus m&aacute;s de seis mil huelguistas, sus familias y el resto de la ciudad. El organigrama de asambleas diversas; el delicado papel de sus representantes, a caballo entre el impulso vanguardista y la simple representaci&oacute;n; las cajas de resistencia y el reparto establecido de ayudas seg&uacute;n las diferentes situaciones familiares; el protagonismo de las mujeres de los trabajadores en la difusi&oacute;n y denuncia en la calle del conflicto; la conexi&oacute;n con la disposici&oacute;n de los no huelguistas que les apoyaban; la capacidad para resistir juntos y no declinar ante procesos localizados de negociaci&oacute;n en algunas empresas; o la manera de convertir un conflicto laboral en otro popular que alcanzase a buena parte de la ciudadan&iacute;a local son expresiones de esa alta calidad organizativa que lograron. Adem&aacute;s, a cargo de una clase obrera que se estaba constituyendo en ese momento a partir de la experiencia que viv&iacute;a, y de unos dirigentes que tampoco ven&iacute;an bregados por situaciones anteriores. No extra&ntilde;a que uno de los puntos de tensi&oacute;n entre la direcci&oacute;n de la huelga fuera por la mayor o menor confianza en la capacidad de aprendizaje de la clase obrera en su experiencia de conflicto. Los resultados pr&aacute;cticos respaldaban a los m&aacute;s partidarios de la autoorganizaci&oacute;n, en perjuicio de los vanguardistas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las ocho semanas de huelga vitoriana a comienzos de 1976 fueron un ejemplo de autoorganización obrera, desarrollando un sistema muy sofisticado, a la vez que simple, para sus más de seis mil huelguistas, sus familias y el resto de la ciudad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de ser una forma de organizarse en un conflicto, un soviet es un instrumento de intervenci&oacute;n pol&iacute;tica revolucionaria. As&iacute; fue en la historia. En este punto es m&aacute;s complicado asignarle la denominaci&oacute;n. El conflicto vitoriano fue laboral 'sensu stricto' y su politizaci&oacute;n fue posterior a &eacute;l. Durante el franquismo, cualquier demanda social tornaba en pol&iacute;tica por la propia incapacidad e indisposici&oacute;n del r&eacute;gimen. Se ped&iacute;a un paso de peatones, la polic&iacute;a disolv&iacute;a la manifestaci&oacute;n vecinal, deten&iacute;a a alg&uacute;n portavoz y la cosa deven&iacute;a en una impugnaci&oacute;n de la dictadura. As&iacute; se politizaron tambi&eacute;n los obreros vitorianos, pero las demandas durante el conflicto no se salieron del marco laboral. No hay constancia de otras m&aacute;s pol&iacute;ticas. Estas aparecen meses despu&eacute;s, cuando la Transici&oacute;n arranca de verdad, cuando la calle se agita todav&iacute;a m&aacute;s y cuando las vanguardias partidarias se manifiestan en su lenguaje sin limitaciones, cosa que s&iacute; respetaron durante la huelga para mantener la unidad.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, la radicalidad organizativa no tiene su correspondiente pol&iacute;tica porque no aspir&oacute; a transformar nada m&aacute;s all&aacute; que sus condiciones de trabajo, y las vanguardias tuvieron un tiempo limitado para incidir en esa experiencia. Fue despu&eacute;s cuando esto comenz&oacute;. Los huelguistas impugnaron el Vertical e impusieron la l&oacute;gica de la negociaci&oacute;n directa. As&iacute; fue despu&eacute;s de marzo, cuando se acord&oacute; empresa a empresa la tabla reivindicativa que llevaban. Pero no hubo ninguna propuesta revolucionaria y ni siquiera pol&iacute;tica, como, por otra parte, fue la t&oacute;nica de la mayor&iacute;a de los conflictos laborales de ese instante y en ese lugar. Despu&eacute;s, se insiste, se a&ntilde;adieron otros ingredientes, y en otros lugares, como las provincias vascas del norte, ya aparec&iacute;an con antelaci&oacute;n estos en sus demandas, pero aqu&iacute; y entonces no fue as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, este tema lo reflexionan los libros de memorias pol&iacute;ticas de protagonistas de la huelga (Echave, Val del Olmo) y lo comentaron otros en entrevistas o charlas (Naves, Olabarr&iacute;a). Los de partidos trotskistas o mao&iacute;stas tambi&eacute;n le dieron vueltas (I&ntilde;aki Mart&iacute;n, Juanjo San Sebasti&aacute;n, Alberto Mart&iacute;nez de Lahidalga, los hermanos Ruiz, Subi&eacute;s). Los del PCE (Lecuona, Otaegui) se vieron en minor&iacute;a y se apartaron de ese debate, sin ni siquiera entablar o insistir en otro alternativo. En general, con la evidente excepci&oacute;n de los asamblearios estrictos y antipartido, se lamentaron de no haber dirigido m&aacute;s el conflicto, de no haberlo derivado a una mayor confrontaci&oacute;n, y se reservaron la experiencia para traducirla pol&iacute;ticamente en favor de sus demandas durante la Transici&oacute;n. Ah&iacute; se politiza fuertemente la situaci&oacute;n vitoriana y el recuerdo de marzo, todav&iacute;a en los t&eacute;rminos del radicalismo sindical, que no de la nacionalizaci&oacute;n del mismo, muy posterior y con otros agentes casi por completo ausentes en su origen.
    </p><p class="article-text">
        La historia y la memoria del Tres de Marzo son por eso complejas de conciliar. Se recuerda un proceso muy radical en sus formas, tr&aacute;gico en su resoluci&oacute;n, antag&oacute;nico del relato transicional. Pero lo hace en una construcci&oacute;n memorial donde, adem&aacute;s de aparecer un nacionalismo vasco ajeno a aquello, se actualiza sobre la base de que aquel radicalismo persisti&oacute; en el tiempo, cosa discutible. La experiencia vitoriana radicaliz&oacute; y extrem&oacute; despu&eacute;s las relaciones laborales locales, pero no solo por ella, sino por el lugar donde se desarrollaban. Ah&iacute;, por ejemplo, ejerci&oacute; m&aacute;s influencia el entorno de violencia terrorista y de violencia social mantenido en la segunda mitad de los a&ntilde;os setenta y en los ochenta. O deriv&oacute; en esa segunda d&eacute;cada el protagonismo de una lucha sindical radicalizada a los trabajadores de Michelin, cuando estos no hab&iacute;an participado directamente de la experiencia de Marzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, al cabo de cincuenta a&ntilde;os, se plantea qu&eacute; recordar de aquello: si solo ese radicalismo y el de quienes se atrincheraron en &eacute;l despu&eacute;s para impugnar ese tr&aacute;nsito a una democracia, con sus a&ntilde;adidos terroristas en la pr&aacute;ctica y ultranacionalistas en el objetivo final, o si cabe incorporar la memoria de quienes lo tienen como una tragedia en el marco de esa transici&oacute;n de un r&eacute;gimen de dictadura a otro de democracia que defienden. La primera f&oacute;rmula puede ser m&aacute;s ajustada a lo sucedido &mdash;aunque solo en parte, porque sobran los a&ntilde;adidos ex&oacute;ticos posteriores&mdash; y la segunda es m&aacute;s integradora y coherente con el tipo de sociedad en que todos vivimos (incluidos los resistentes).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Rivera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/hubo-vez-soviet-vitoriano_129_13020504.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 20:13:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Hubo alguna vez un soviet vitoriano?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[3 de marzo de 1976,Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,PCE - Partido Comunista de España,CCOO - Comisiones Obreras,Sindicatos,Transición,Transición española,Manuel Fraga]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[50 años de memoria y dignidad obreras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/50-anos-memoria-dignidad-obreras_129_13020519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0612bf99-3e7c-414e-b48b-06ad09a81ffb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1488y1018.jpg" width="1200" height="675" alt="50 años de memoria y dignidad obreras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nos golpearon, nos despidieron, nos detuvieron, nos torturaron, nos balearon, nos asesinaron, pero no pudieron doblegarnos. No nos regalaron nada, todo hubo que conquistarlo"</p><p class="subtitle">Especial informativo - Toda la cobertura sobre el quincuagésimo aniversario del 3 de marzo de 1976</p></div><p class="article-text">
        No ha sido un camino f&aacute;cil, durante a&ntilde;os partidos mayoritarios e instituciones intentaron pasar p&aacute;gina y silenciar la lucha y la matanza de Vitoria en 1976 porque contradec&iacute;an su relato de una Transici&oacute;n que ni fue mod&eacute;lica ni pac&iacute;fica. Hoy hay consenso en considerar que esa lucha, y la solidaridad que gener&oacute;, fue determinante para hacer fracasar los intentos de reformar el franquismo e impuls&oacute; de forma decisiva las libertades. Sin embargo, los dirigentes obreros renunciaron a la ruptura democr&aacute;tica propiciando una Transici&oacute;n que mantuvo intactos resortes del poder franquista y legitim&oacute; la injusticia y la impunidad con las v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cien mil personas participamos en el funeral de los tres primeros asesinados aquel aciago d&iacute;a, la mayor manifestaci&oacute;n contra la dictadura fascista que se resist&iacute;a a morir matando. Durante el recorrido, miles de brazos se alzaban haciendo el signo de victoria. La brutal intervenci&oacute;n policial no pudo empa&ntilde;ar el &eacute;xito de una huelga general que consigui&oacute; el apoyo de todo el pueblo de Vitoria con una clase trabajadora que durante dos meses demostr&oacute; su capacidad de lucha y sacrificio enfrent&aacute;ndose a una patronal intransigente enriquecida bajo la dictadura gracias a leyes criminales y una represi&oacute;n sistem&aacute;tica del movimiento obrero. 
    </p><p class="article-text">
        Pagamos un precio muy alto, pero los asesinatos de Pedro Mar&iacute;a, Francisco, Romualdo, Jos&eacute; y Bienvenido, acribillados a quemarropa al disolver la Polic&iacute;a una asamblea obrera, concitaron la solidaridad de medio mill&oacute;n de personas en la huelga general m&aacute;s importante de Euskal Herria, y amplia contestaci&oacute;n en el Estado y en el mundo, con dos nuevos asesinatos en Basauri y Tarragona.
    </p><p class="article-text">
        Los asesinatos de Vitoria fueron terrorismo de Estado y no una &ldquo;respuesta policial abusiva&rdquo;, como ha declarado recientemente una dirigente del partido socialista. Esa sutil diferencia impide que se consideren delitos de lesa humanidad, que ni prescriben ni pueden ser amnistiados, y establece v&iacute;ctimas de primera y de segunda categor&iacute;a. Sin &oacute;rdenes o autorizaci&oacute;n del Gobierno franquista, el gobernador civil no hubiera violado el concordato de 1953 con la Santa Sede, que prohib&iacute;a entrar en las iglesias, ni la Polic&iacute;a hubiera intervenido tan fr&iacute;a y premeditadamente. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las instrucciones de &ldquo;no os importe matar&rdquo;, dadas cuando Manuel Fraga y Rodolfo Martin Villa eran ministros de Interior, avalan que fueron cr&iacute;menes de Estado. No fueron los &uacute;nicos. Hubo m&aacute;s de cien asesinatos de trabajadores y personas de izquierdas, como el de los Sanfermines de 1978, desde la muerte de Franco hasta que se aprob&oacute; la Constituci&oacute;n. Por eso, es necesario que el Gobierno de Espa&ntilde;a reconozca, p&uacute;blica y pol&iacute;ticamente, que existi&oacute; violencia de Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Defendiendo lo m&aacute;s b&aacute;sico; poder elegir a nuestros representantes, un sueldo decente, y una jornada laboral digna, conquistamos las libertades ejerci&eacute;ndolas, y nos enfrentamos al poder econ&oacute;mico que ten&iacute;a a su servicio el sindicato vertical, las instituciones, las leyes, los medios de comunicaci&oacute;n y la Polic&iacute;a. Nos golpearon, nos despidieron, nos detuvieron, nos torturaron, nos balearon, nos asesinaron. Pero no pudieron doblegarnos. 
    </p><p class="article-text">
        No nos regalaron nada, todo hubo que conquistarlo. Conseguimos romper los topes salariales, mejoras laborales, reconocimiento de asambleas y Comisiones Representativas, readmisi&oacute;n de despedidos, garantizar el puesto de trabajo a los detenidos, que se potenciar&aacute;n las asociaciones de vecinos y se pusiera en pie un movimiento propio de las mujeres, pero despu&eacute;s hubo que seguir luchando porque bajo el capitalismo ninguna mejora es estable ni permanente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy sobran razones para seguir peleando. El constante incremento de los ritmos de trabajo aumenta las bajas laborales por trastornos mentales, la subida de los precios adelgaza los salarios en favor de los beneficios del capital. Interminables cadenas de subcontrataciones recaen en las empresas con empleos m&aacute;s precarios, las mujeres ganan un 30% menos que los hombres, la jornada aumenta porque se obliga a meter horas extras que en muchos casos no se pagan, los precios de la vivienda est&aacute;n por las nubes debido a la especulaci&oacute;n, la sanidad, la educaci&oacute;n o la dependencia se deterioran y se privatizan, el fraude y la elusi&oacute;n fiscal de las grandes empresas son end&eacute;micos, y la desigualdad es creciente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La crisis del capitalismo y la disputa por la hegemon&iacute;a imperialista incrementan el militarismo y la agresividad, las migraciones masivas, el negacionismo clim&aacute;tico de la extrema derecha, la dictadura de las plataformas digitales, la degradaci&oacute;n del planeta, o los planes para hacer negocios con los genocidios y el sufrimiento de millones de personas, mientras se aplican leyes, como la ley mordaza, que criminalizan la protesta y atacan de ra&iacute;z derechos que han costado sangre, sudor, y l&aacute;grimas conseguir. Sin embargo, la clase trabajadora seguimos ocupando la centralidad social y econ&oacute;mica, y la historia ense&ntilde;a que podemos ocupar tambi&eacute;n la centralidad pol&iacute;tica, impulsando cambios profundos en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo, en Euskadi, m&aacute;s de 50 empresas o sectores afectando a miles de trabajadores est&aacute;n en huelga. El movimiento pensionista lucha para mejorar las pensiones de miseria de miles de mujeres que no cotizaron lo suficiente por dedicarse a tareas de cuidados, de menores y personas dependientes, porque el PSE-EE y PNV ni siquiera permiten que se debata en el Parlamento Vasco, a pesar de haber recogido m&aacute;s de 145.000 firmas de apoyo. 
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo d&iacute;a 17 de marzo hay una convocatoria de huelga general en Euskal Herria en favor de un salario m&iacute;nimo de 1.500 euros, lo que beneficiar&aacute; a mujeres, personas migradas y j&oacute;venes, y reducir&aacute; la pobreza y la precariedad. Buen momento para recuperar lecciones del 3 de marzo. La organizaci&oacute;n, la solidaridad, la unidad de acci&oacute;n o la extensi&oacute;n y coordinaci&oacute;n de las luchas, mientras seguimos defendiendo la verdad, la justicia, la reparaci&oacute;n y un Memorial del 3 de marzo que contribuya a conseguir esos objetivos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Arturo Val del Olmo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/50-anos-memoria-dignidad-obreras_129_13020519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 20:46:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[50 años de memoria y dignidad obreras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[3 de marzo de 1976,Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Transición,Transición española,Franquismo,Víctimas del franquismo,Manuel Fraga,Rodolfo Martín Villa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Los 153 ‘secretos’ del 23F]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-los-153-secretos-23f_132_13024332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5b3d444-58cf-486d-9864-9bc67db581f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Los 153 ‘secretos’ del 23F"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es el mito fundacional de nuestra democracia. Lo contamos como se cuentan las grandes hazañas que definen a una sociedad. Pero es un relato que nunca hemos dado por cerrado. Llevamos 45 años acumulando expectativas y sospechas</p><p class="subtitle">Guía para no perderse en los documentos desclasificados del 23F: de los rumores sobre el rey a la implicación de los espías</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/los-153-secretos-del-23f/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Los 153 ‘secretos’ del 23F"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El 23F se ha contado mil veces, de todas las formas y en todos los formatos posibles, pero faltaba la versi&oacute;n del Estado, que ha mantenido clasificados bajo secreto oficial desde 1981, al menos 153 documentos. Papeles confidenciales que estaban en el Ministerio de Defensa, en el de Interior, en Presidencia, en el CNI y que, 45 a&ntilde;os despu&eacute;s, el Gobierno ha decidido publicar sin mucho contexto. Hay transcripciones de llamadas telef&oacute;nicas, informes de inteligencia, documentos sin firmar y hasta dibujos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos papeles tan secretos &iquest;desvelan algo relevante o que realmente no se supiera? &iquest;Cambian el sentido de la historia? Hablamos con Raquel Ejerique, Marta Borraz e I&ntilde;igo Aduriz, miembros del equipo de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> que ha explorado esos documentos. Con Carlos L&oacute;pez Fonseca, uno de los escritores y periodistas que m&aacute;s ha indagado en el 23F, calibramos la relevancia del material revelado por el Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
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                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
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                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-los-153-secretos-23f_132_13024332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Los 153 ‘secretos’ del 23F]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d5b3d444-58cf-486d-9864-9bc67db581f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Golpe de Estado 23F,Juan Carlos I,Transición española,Ejército español,Adolfo Suárez,CNI - Centro Nacional de Inteligencia,Espías,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Carlos I, borrado de los homenajes a la Transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/juan-carlos-i-borrado-homenajes-transicion_1_13006768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d51ef94-c292-49a8-be99-f85ff9730b11_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137062.jpg" width="1813" height="1020" alt="Juan Carlos I, borrado de los homenajes a la Transición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El rey emérito, desterrado en Abu Dabi, no fue invitado el pasado martes a los actos para celebrar que la Constitución de 1978 es ya la más longeva de la historia. En 2025 tampoco se contó con él para conmemorar su propia coronación hace 50 años</p><p class="subtitle">Felipe VI celebra los 50 años de la coronación de Juan Carlos I... sin Juan Carlos I</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Don Juan Carlos I, rey de Espa&ntilde;a, a todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han aprobado y el pueblo espa&ntilde;ol ratificado la siguiente Constituci&oacute;n&rdquo;. As&iacute; arranca el texto constitucional m&aacute;s longevo de la historia del pa&iacute;s. Un hito que se alcanz&oacute; el pasado martes. El Congreso <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_12996370_1119099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acogi&oacute; una celebraci&oacute;n</a> que reuni&oacute; a las principales autoridades del Estado. Actuales, y pasadas. Hubo una notable ausencia: la persona que firma la Carta Magna. El rey em&eacute;rito no fue invitado, no aparece en ninguna de las fotograf&iacute;as de una exposici&oacute;n retrospectiva que se inaugur&oacute; ese mismo d&iacute;a y no fue siquiera nombrado en los discursos. Y no es la primera conmemoraci&oacute;n que se pierde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n del acto corri&oacute; a cargo del Congreso. Fue el Departamento de Protocolo de la C&aacute;mara Baja quien formaliz&oacute; la lista de invitados al evento. Desde el Congreso explican a elDiario.es que se curs&oacute; invitaci&oacute;n a las personas habituales: miembros del Gobierno, expresidentes y autoridades que marca la norma protocolaria, como representantes de los poderes del Estado, de las comunidades aut&oacute;nomas o de otras asambleas legislativas. Tambi&eacute;n, por la naturaleza del acto, se convoc&oacute; a diputados y senadores de las Cortes Constituyentes que debatieron y aprobaron la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esa lista no pas&oacute; por el m&aacute;ximo &oacute;rgano de gobierno pol&iacute;tico, la Mesa del Congreso, donde est&aacute;n representados PP, PSOE y Sumar. S&iacute; pas&oacute; por la Mesa la exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica que inauguraron los reyes el mismo martes, compuesta por 40 im&aacute;genes proporcionadas por la agencia p&uacute;blica EFE. En la selecci&oacute;n participaron la propia agencia, el Gobierno, a trav&eacute;s de la Secretar&iacute;a de Estado de Relaciones con las Cortes que depende del Ministerio de la Presidencia de F&eacute;lix Bola&ntilde;os, y el Congreso. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y la Casa Real, tuvo alg&uacute;n papel? Seg&uacute;n aseguran fuentes de Zarzuela a elDiario.es, no participaron ni en la selecci&oacute;n de los invitados ni de las fotograf&iacute;as de la exposici&oacute;n, aunque otras fuentes consultadas se&ntilde;alan que ambas cuestiones fueron comunicadas al equipo de Felipe VI.  &ldquo;No hubo ning&uacute;n visado por parte de la Casa&rdquo;, apuntan desde Zarzuela. Lo que s&iacute; depend&iacute;a de la Casa del Rey fue el discurso del jefe del Estado. Felipe VI no mencion&oacute; una sola vez a su padre. Tampoco lo hizo en la intervenci&oacute;n previa la presidenta del Congreso, Francina Armengol.
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos de Borb&oacute;n vive en Abu Dabi desde agosto de 2020. El rey em&eacute;rito huy&oacute; de Espa&ntilde;a ante la presi&oacute;n social, pol&iacute;tica y judicial por su enriquecimiento durante su mandato, los problemas con Hacienda por el uso que &eacute;l y su familia hicieron de <a href="https://www.eldiario.es/politica/felipe-vi-nombrado-beneficiario-sociedades_1_1018340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinero oculto a la Agencia Tributaria</a> y el da&ntilde;o reputacional que estaba infligiendo a la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica.&nbsp;Si su abdicaci&oacute;n en 2014 se decidi&oacute; por las encuestas, su destierro tuvo m&aacute;s en cuenta las consecuencias judiciales que podr&iacute;a tener su actividad posterior a legar la Jefatura del Estado a su hijo. Por eso eligi&oacute; un destino opaco fiscalmente y sin extradici&oacute;n a Suiza, donde se le investigaba.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/politica/felipe-vi-escenifica-ruptura-padre_1_10160284.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alejamiento de Felipe VI y su padre</a> se ha hecho m&aacute;s evidente con el paso del tiempo. Aquel mismo 2020, en marzo, el rey reconoci&oacute; p&uacute;blicamente que era beneficiario de los <a href="https://www.eldiario.es/politica/zagatka-fundacion-sospecha-financio-decada-viajes-placer-juan-carlos-i_1_7257681.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">veh&iacute;culos financieros en terceros pa&iacute;ses</a> usados por el patriarca familiar para cobrar los 100 millones de d&oacute;lares de Arabia Saud&iacute; que dinamitaron su reinado, entre otros ingresos de origen desconocido. Y a&ntilde;adi&oacute; que hab&iacute;a pedido a su padre que &ldquo;si fuera cierta su designaci&oacute;n o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada Fundaci&oacute;n Lucum, dejara sin efecto tal designaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Felipe VI comunic&oacute; su renuncia a la herencia paterna <a href="https://www.eldiario.es/politica/felipe-vi-juan-carlos-presupuestos_1_1021947.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mismo d&iacute;a que entraba en vigor el confinamiento</a> de todos los espa&ntilde;oles decretado por el Gobierno para intentar detener la propagaci&oacute;n de la pandemia de la COVID-19. Aquel d&iacute;a marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en la rama espa&ntilde;ola de los Borbones. Su madre, Sof&iacute;a de Grecia, seguir&iacute;a con actividad institucional y cobrando una asignaci&oacute;n p&uacute;blica (131.000 euros para este 2026). Pero su padre, no. El rey em&eacute;rito perdi&oacute; los cerca de 200.000 euros anuales que ingresaba del erario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque Juan Carlos de Borb&oacute;n pertenece formalmente a la Familia Real, la &uacute;ltima actividad institucional del exmonarca que recoge la web de la Casa Real <a href="https://www.casareal.es/ES/FamiliaReal/rey/Paginas/subhome_rey.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es de enero de ese 2020</a>. En agosto se fue a Abu Dabi. Y sus regresos a Espa&ntilde;a son cada vez menos y m&aacute;s espaciados.
    </p><h2 class="article-text">Apartado del homenaje a su propia coronaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El progresivo borrado de Juan Carlos de Borb&oacute;n en los actos institucionales de la Casa Real ha alcanzado a su propio legado como jefe del Estado durante la Transici&oacute;n que emprendi&oacute; el pa&iacute;s tras la muerte del dictador Francisco Franco, de quien el hoy rey em&eacute;rito hered&oacute; directamente el poder. 
    </p><p class="article-text">
        El primero de las grandes ausencias de Juan Carlos de Borb&oacute;n se produjo en el 18 cumplea&ntilde;os de su nieta Leonor. No es una fecha cualquiera: fue el d&iacute;a en el que la Princesa de Asturias <a href="https://www.eldiario.es/politica/leonor-jura-constitucion-cortes-ausencia-seis-grupos-ministros_1_10643741.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jur&oacute; la Constituci&oacute;n ante las Cortes</a> Generales. El acto la consagr&oacute; como heredera al trono y la persona encargada de perpetuar la estirpe que, desde 1714, reina el pa&iacute;s, con las salvedades de las dos rep&uacute;blicas y los casi 40 a&ntilde;os de dictadura. Juan Carlos I no fue invitado al acto. Tampoco a la posterior imposici&oacute;n del Collar de la Orden de Carlos III que se produjo en el Palacio Real &ldquo;en presencia de los poderes del Estado&rdquo;. Ni al posterior &ldquo;almuerzo con una representaci&oacute;n de las m&aacute;s altas autoridades del Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El rey em&eacute;rito s&iacute; fue invitado a la &ldquo;celebraci&oacute;n familiar y de car&aacute;cter privado&rdquo; que incluy&oacute; &ldquo;a la Familia Real, la familia de SM el Rey y la familia de SM la Reina&rdquo;. Era 2023 y, para evitar que la ausencia de Juan Carlos de Borb&oacute;n fuera m&aacute;s evidente todav&iacute;a, Zarzuela opt&oacute; por no invitar tampoco a su esposa Sof&iacute;a a los actos institucionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s se conmemoraron los 50 a&ntilde;os de la muerte de Franco y del inicio de la Transici&oacute;n. El 22 de noviembre de 2025 el Congreso volvi&oacute; a acoger un acto de homenaje a un momento clave para la monarqu&iacute;a y la restauraci&oacute;n de la Corona en la familia de los Borbones: el medio siglo de la coronaci&oacute;n de Juan Carlos I. Pero <a href="https://www.eldiario.es/politica/felipe-vi-celebra-50-anos-coronacion-juan-carlos-i-juan-carlos-i_1_12785250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Felipe VI excluy&oacute; a su padre de los fastos</a> de tan se&ntilde;alada jornada. No particip&oacute; en la entrega del Tois&oacute;n de Oro a algunos de los hombres que protagonizaron aquella etapa, adem&aacute;s de a una mujer: su madre. El motivo: su &ldquo;apoyo con convicci&oacute;n&rdquo; a la &ldquo;apuesta por la apertura democr&aacute;tica y las libertades&rdquo; que hizo la monarqu&iacute;a en 1975. El rey resarc&iacute;a as&iacute; la ausencia de Sof&iacute;a en los actos de 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El evento se celebr&oacute; en el Palacio Real el 21 de noviembre. No acudi&oacute; el rey em&eacute;rito. Juan Carlos I tampoco estuvo invitado al homenaje que organiz&oacute; el Congreso a petici&oacute;n expresa de la Casa del Rey. Un acto descafeinado que se redujo a un coloquio bajo el t&iacute;tulo &lsquo;50 a&ntilde;os despu&eacute;s: <a href="https://www.eldiario.es/politica/gabilondo-coloquio-50-aniversario-restauracion-democratica-monarquia-servira-si-sirve-ciudadanos_1_12787357.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Corona en el tr&aacute;nsito a la democracia&rsquo;</a>.
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                    alt="Los reyes Felipe VI y Letizia escuchan las explicaciones del presidente de la Agencia EFE, Miguel Ángel Oliver, durante la inauguración de la exposición ‘La Constitución Española de 1978: Nuestra Constitución más longeva. Un proyecto, un consenso, un país de derechos y libertades’, organizada junto al Ministerio de la Presidencia y la Agencia EFE, el pasado martes en el Congreso."
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            <span class="title">
                Los reyes Felipe VI y Letizia escuchan las explicaciones del presidente de la Agencia EFE, Miguel Ángel Oliver, durante la inauguración de la exposición ‘La Constitución Española de 1978: Nuestra Constitución más longeva. Un proyecto, un consenso, un país de derechos y libertades’, organizada junto al Ministerio de la Presidencia y la Agencia EFE, el pasado martes en el Congreso.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Ni una fotograf&iacute;a en el Congreso</h2><p class="article-text">
        El pasado martes, 17 de febrero, la Constituci&oacute;n de 1978 se convirti&oacute; en la m&aacute;s longeva de Espa&ntilde;a. El Congreso organiz&oacute; un acto que pretendi&oacute; tener la pompa y el boato de las grandes ocasiones. Felipe VI y Letizia Ortiz accedieron a la tribuna principal del Hemiciclo a trav&eacute;s de la puerta reservada para el jefe del Estado. All&iacute; estaban los expresidentes Felipe Gonz&aacute;lez y Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, pero no Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero ni Mariano Rajoy. Acudieron el presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, el del Senado, Pedro Roll&aacute;n, y el del Tribunal Constitucional, C&aacute;ndido Conde-Pumpido. Tambi&eacute;n la del Consejo de Estado, Carmen Calvo, o del CGPJ, <a href="https://www.eldiario.es/politica/isabel-perello-presidenta-progresista-judicial-gusta-derecha_1_12970456.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel Perell&oacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la ausencia m&aacute;s notable fue la de Juan Carlos de Borb&oacute;n. Pero no fue solo una ausencia f&iacute;sica. Felipe VI no mencion&oacute; a su padre en su discurso, a quien las hagiograf&iacute;as oficiales sit&uacute;an como precursor del proceso democratizador y garante de la Carta Magna.&nbsp;El rey advirti&oacute; sobre las &ldquo;imperfecciones&rdquo; del texto: &ldquo;No caigamos nunca en la complacencia de ver la obra completa&rdquo;. El jefe del Estado asegur&oacute; se celebraba la &ldquo;legitimidad de origen&rdquo; de la Constituci&oacute;n, &ldquo;la voluntad del pueblo espa&ntilde;ol libremente expresada en las urnas&rdquo; en el refer&eacute;ndum del 6 de diciembre de 1978. &ldquo;No fue la voluntad de una parte de la sociedad contra otra&rdquo; sino &ldquo;el esp&iacute;ritu de concordia&rdquo; el &ldquo;que impuls&oacute; el proceso constituyente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El borrado fue m&aacute;s all&aacute;. El Congreso acoge una exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica con 40 im&aacute;genes hist&oacute;ricas proporcionadas por la Agencia EFE. Los reyes visitaron la muestra acompa&ntilde;ados de Pedro S&aacute;nchez y otras autoridades, adem&aacute;s del presidente de la agencia p&uacute;blica, Miguel &Aacute;ngel Oliver.
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos I no sale en ninguna de las im&aacute;genes expuestas. Distintas fuentes consultadas por elDiario.es reparten la responsabilidad de las decisiones adoptadas alrededor de este acto. Las invitaciones cursadas por el Congreso, por ejemplo, salieron del departamento de Protocolo, pero contaron con la anuencia del Gobierno y de la Casa Real, as&iacute; como de la Mesa de la propia instituci&oacute;n, donde est&aacute;n representados el PSOE, el PP, Vox y Sumar.&nbsp;
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                El rey emerito Juan Carlos y el comunicador Carlos Herrera.                            </span>
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        Lo mismo ocurri&oacute; con las 40 im&aacute;genes seleccionadas para la exposici&oacute;n. EFE hizo una primera selecci&oacute;n que despu&eacute;s fue cribada y autorizada por la Mesa del Congreso, el Ministerio de la Presidencia de F&eacute;lix Bola&ntilde;os, responsable de las relaciones con la Corona, y Zarzuela.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as antes del homenaje a la Constituci&oacute;n, un grupo de espa&ntilde;oles muy conocidos visit&oacute; al rey em&eacute;rito en Abu Dabi. Entre ellos estaban Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar y el locutor de radio Carlos Herrera, quien en su programa en la Cope asegur&oacute; que el exmonarca se encuentra &ldquo;excelentemente bien&rdquo; y le pidi&oacute; que trasladara su &ldquo;gratitud a las personas que se hab&iacute;an preocupado&rdquo; por su salud. Tambi&eacute;n mand&oacute; un mensaje: &ldquo;Volver&eacute; a visitar Espa&ntilde;a&rdquo;. Aznar public&oacute; una imagen en su cuenta de Instagram junto a un breve texto: &ldquo;Con el Rey Juan Carlos. Reencuentro con el Rey de las libertades y la democracia en Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUtpCqsiMxA/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitor Riveiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/juan-carlos-i-borrado-homenajes-transicion_1_13006768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 20:55:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Carlos I, borrado de los homenajes a la Transición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Felipe VI,Juan Carlos I,Transición española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[He usado una ouija para hablar con ‘el espíritu de la Transición’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/he-usado-ouija-hablar-espiritu-transicion_129_12980939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31f266d5-a98b-44a7-98a2-90c7ddbb1c03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="He usado una ouija para hablar con ‘el espíritu de la Transición’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los años 70 estuvo bien que los franquistas entrasen en el juego democrático. Está bien que en el siglo XXI lo hayan hecho también los abertzales. Si al PP y a Vox les importase España serían fieles al espíritu de la Transición con el que se llenan la boca, y aceptarían a EH Bildu como un partido político más</p></div><p class="article-text">
        Ser&iacute;a maravilloso poder usar una ouija para invocar al esp&iacute;ritu de la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola. Estoy seguro de que su respuesta a la pregunta de si es democr&aacute;tico y conveniente pactar con EH Bildu, el vaso sobre nuestro tablero se ir&iacute;a primero a la &lsquo;s&rsquo; y luego a la &lsquo;i&rsquo;: &ldquo;S&iacute;&rdquo;. Ya s&eacute; que no es una opini&oacute;n demasiado popular entre gente de orden, como Felipe Gonz&aacute;lez. &ldquo;Ni de broma pactar&iacute;a con Bildu&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/politica/felipe-gonzalez-pide-elecciones-si-no-hay-presupuestos-no-pactaria-vox-broma-pactaria-bildu_1_12977194.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo el otro d&iacute;a.&nbsp;</a> Las palabras de Gonz&aacute;lez son llamativas, y preocupantes, viniendo de alguien que vivi&oacute; aquello. &Eacute;l y muchos otros han olvidado qu&eacute; fue el esp&iacute;ritu de la Transici&oacute;n: acoger en el redil democr&aacute;tico a quien en el pasado fue no solo rival, sino tambi&eacute;n enemigo. &iquest;Acaso Euskadi no merece su Transici&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        La derecha y el 'extremo centro postsocialista' &ndash;o sea, la derecha&ndash; se llenan constantemente la boca con &lsquo;la grandeza del esp&iacute;ritu de la Transici&oacute;n&rsquo; que permiti&oacute; que Espa&ntilde;a dejara atr&aacute;s la dictadura. Ponen de ejemplo la generosidad del entonces presidente Adolfo Su&aacute;rez legalizando el Partido Comunista (un tr&aacute;gala tan inconcebible entonces para algunos estamentos del poder como lo es ahora para Gonz&aacute;lez, y la derecha en general, pactar con EH Bildu). 
    </p><p class="article-text">
        Los del <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-segundo-debate-investidura-feijoo-directo_6_10548276_1103102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cord&oacute;n sanitario a EH Bildu</a> olvidan que en los a&ntilde;os 70 se pudo pasar p&aacute;gina de la dictadura gracias &ndash;entre otras cosas&ndash; a que la sociedad espa&ntilde;ola transigi&oacute; en que la derecha franquista se organizase pol&iacute;ticamente para participar en la democracia. Ya sabemos qu&eacute; fue la dictadura: asesinatos, torturas, detenciones ilegales y represi&oacute;n de todo tipo, religiosa, ling&uuml;&iacute;stica, cultural&hellip; Pero el pa&iacute;s decidi&oacute; &ndash;con grandeza&ndash; mirar al futuro y pasar por alto el pasado franquista de decenas de dirigentes, directivos y directores con las manos manchadas de sangre y bien asentados en las estructuras de poder. Esa &lsquo;grandeza del esp&iacute;ritu de la Transici&oacute;n&rsquo;, tan elogiada, es la que ahora el PP es incapaz de demostrar hacia la coalici&oacute;n EH Bildu.
    </p><p class="article-text">
        Digamos algo provocativo. Algo como que Manuel Fraga, fundador del PP, fue &lsquo;el Otegi del franquismo&rsquo;. Veamos: en 1976, Fraga cre&oacute; Alianza Popular, el partido del que naci&oacute; el actual PP. Fraga ten&iacute;a 53 a&ntilde;os y ven&iacute;a de ser muchas cosas, entre otras, ministro de Franco durante siete a&ntilde;os. Llevaba m&aacute;s de dos d&eacute;cadas al servicio de la dictadura cuando, tambi&eacute;n en 1976, prohibi&oacute; las manifestaciones de la izquierda en el Primero de Mayo, dijo aquello de &ldquo;la calle es m&iacute;a&rdquo;. T&iacute;pica frase de dem&oacute;crata de toda la vida, ya saben. En la dictadura, y en sus estertores, la polic&iacute;a mataba a manifestantes, hab&iacute;a ejecuciones sin garant&iacute;as judiciales y suced&iacute;an misteriosos fallecimientos entre detenidos. Incluso cuando Franco ya hab&iacute;a muerto, el franquismo segu&iacute;a vivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        EH Bildu es una coalici&oacute;n. Lo recalco porque el PP tambi&eacute;n lo fue. En el principal partido de la derecha espa&ntilde;ola hubo herederos del r&eacute;gimen franquista, pero tambi&eacute;n se sumaron otras sensibilidades pol&iacute;ticas democr&aacute;ticas y antifranquistas: liberales, democristianos, regionalistas.... Entre 1982 y 1987 existi&oacute; la llamada &lsquo;Coalici&oacute;n Popular&rsquo;, integrada por Alianza Popular, el Partido Dem&oacute;crata Popular, el Partido Liberal, Uni&oacute;n Valenciana, Uni&oacute;n del Pueblo Navarro, el Partido Aragon&eacute;s Regionalista y los Centristas de Galicia.
    </p><p class="article-text">
        Pasa lo mismo ahora con la coalici&oacute;n independentista EH Bildu. Fue fundada en 2012 por Sortu &ndash;el partido directamente heredero de Batasuna, el brazo pol&iacute;tico de la banda terrorista ETA&ndash; pero tambi&eacute;n por partidos socialdem&oacute;cratas, ecofeministas y socialistas, como Eusko Alkartasuna, Alternatiba y Aralar. Estos tres &uacute;ltimos partidos siempre rechazaron la violencia de ETA y apostaron por v&iacute;as exclusivamente pol&iacute;ticas y pac&iacute;ficas. Esto es algo que el PP y Vox intentan borrar con un brochazo gordo, llam&aacute;ndolo a todo &ldquo;Bildu&rdquo; y equipar&aacute;ndolo con ETA. Si es injusto decir que el PP es franquista, es injusto decir que EH Bildu es etarra.
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                    alt="Fraga, fundador del PP, haciendo el saludo fascista y cantando ante el micrófono el &#039;Cara al Sol&#039; en 1968"
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                Fraga, fundador del PP, haciendo el saludo fascista y cantando ante el micrófono el &#039;Cara al Sol&#039; en 1968                            </span>
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        Pero volvamos al &lsquo;Otegi del franquismo&rsquo;, a Manuel Fraga. Fue presidente de AP y luego del PP entre 1979 y 1990. En todos esos a&ntilde;os siempre existi&oacute; una minor&iacute;a de extrema derecha en el PP, un grup&uacute;sculo que qued&oacute; difuminado y apaciguado al recuperar, ahora desde la democracia, espacios de poder que hab&iacute;a ocupado durante la dictadura. Fraga consigui&oacute; que esa extrema derecha &ndash;que en 2013 se escindi&oacute; formando Vox&ndash; pasara por el aro democr&aacute;tico: exactamente lo mismo se puede decir de Otegi respecto a Batasuna y Sortu. Ni Fraga ni Otegi, ambos conversos a la democracia &ndash;quiz&aacute; por inter&eacute;s personal, sin duda por inter&eacute;s colectivo&ndash; son santos de la devoci&oacute;n de quienes siempre, y no solo cuando conviene, hemos defendido los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pueden ser personajes molestos, pero fueron capaces de evolucionar y jugaron un papel clave en la historia. Hecha su labor, ambos deber&iacute;an haber tenido la verg&uuml;enza, la cortes&iacute;a y el sentido com&uacute;n de retirarse a un segundo plano. Pero Fraga goz&oacute; de una larga vida pol&iacute;tica en democracia. Lejos de esconderse, fue presidente de Galicia hasta 2006 &ndash;<a href="https://elpais.com/diario/2006/01/16/espana/1137366010_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando fue sucedido por un tal Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o</a>&ndash; y senador hasta septiembre de 2011, pocos meses antes de morir. Si al exministro de una dictadura ba&ntilde;ada en sangre y sufrimiento se le permiti&oacute; esa segunda vida pol&iacute;tica, a los dem&oacute;cratas no nos queda m&aacute;s remedio, por mucho que nos moleste, que permitir a Otegi &ndash;correa de trasmisi&oacute;n de una banda terrorista ba&ntilde;ada en sangre y sufrimiento&ndash; el protagonismo que su partido, y sus votantes, decidan darle. &iexcl;Es el esp&iacute;ritu de la Transici&oacute;n, amigos!
    </p><p class="article-text">
        Los asesinatos, las torturas y las detenciones ilegales caracterizaron por igual, al franquismo y a ETA. Ninguno de esos cr&iacute;menes, tampoco los que perpetr&oacute; el GAL, tienen justificaci&oacute;n. Esas atrocidades no merecen ni olvido ni perd&oacute;n. Pero la sociedad s&iacute; merece mirar hacia adelante; sin olvidar el miedo, el dolor y el sufrimiento de las v&iacute;ctimas. 
    </p><p class="article-text">
        Suele decirse que ETA fue el &uacute;ltimo vestigio del franquismo. Por eso, hasta que ETA no dej&oacute; de matar &ndash;hace ya tres lustros&ndash; y decidi&oacute; luego disolverse &ndash;hace ocho a&ntilde;os&ndash; no comenz&oacute; la Transici&oacute;n en Euskadi. Una Transici&oacute;n para la que est&aacute; siendo necesaria, por parte de los partidos pol&iacute;ticos y de la sociedad vasca, la misma generosidad que rein&oacute; en el resto de Espa&ntilde;a desde mediados de los a&ntilde;os 70. Una generosidad y una grandeza de la que el PP, insisto, es incapaz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cualquier dem&oacute;crata prefiere que los herederos pol&iacute;ticos de Franco y de ETA est&eacute;n integrados en partidos legales, que acepten las reglas del juego democr&aacute;tico. &iexcl;Vivan los dem&oacute;cratas conversos de &uacute;ltima hora! Siempre es mejor eso que seguir matando, secuestrando y torturando. Si, en cambio, uno prefiere que esos herederos conversos est&eacute;n en otro sitio &ndash;en la c&aacute;rcel o muertos&ndash; entonces simplemente no es un dem&oacute;crata.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un esca&ntilde;o de Bildu, Txeroki y ETA manda m&aacute;s que uno del PP&rdquo;. Esta es una de tantas declaraciones de dirigentes del PP &ndash;esta en concreto es de Isabel D&iacute;az Ayuso&ndash; sobre los acuerdos pol&iacute;ticos entre el Gobierno de S&aacute;nchez y la coalici&oacute;n EH Bildu. Es un mantra de la derecha: al pactar con EH Bildu &ndash;o recibir su apoyo parlamentario&ndash; S&aacute;nchez y el PSOE est&aacute;n pactando con los herederos de la banda terrorista.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es llamativo c&oacute;mo la derecha espa&ntilde;ola (tanto la pol&iacute;tica como la medi&aacute;tica) ha conseguido que muchos ciudadanos asuman como normal y democr&aacute;tico que el PP pacte con Vox, un partido que no solo no condena la dictadura, sino que la ensalza en cuanto puede. Parece que nadie, entre los muy dem&oacute;cratas dirigentes del PP, se escandaliza <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_12977073_1118964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando su portavoz parlamentaria, Ester Mu&ntilde;oz, llama a Vox &ldquo;partido hermano&rdquo;</a>. &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si cualquier dirigente de la izquierda espa&ntilde;ola llamase a EH Bildu &ldquo;partido hermano&rdquo;? Si el PSOE, Sumar o cualquier otro partido pacta con EH Bildu, o recibe su apoyo parlamentario, se convierten autom&aacute;ticamente &ndash;por contagio inmediato e irreversible&ndash; en apestados terroristas c&oacute;mplices de ETA. Para la derecha, Euskadi no tiene derecho a pasar p&aacute;gina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que durante unos a&ntilde;os, antes de existir el PP y EH Bildu, tanto el fundador del PP como el de EH Bildu apoyaron, justificaron y exculparon la violencia, franquista uno, etarra el otro. Lo cierto es que ETA y el franquismo fueron derrotados gracias a la lucha de la sociedad y del Estado de derecho. ETA, en particular, gracias tambi&eacute;n a la lucha de los concejales del PP y del PSOE asesinados vilmente por la banda terrorista. La memoria de esas v&iacute;ctimas nunca dejar&aacute; de guiar nuestra democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si el franquismo, primero, y ETA, despu&eacute;s, fueron derrotados, fue tambi&eacute;n, aunque nos duela reconocerlo, gracias en parte al papel necesario jugado por Manuel Fraga y Arnaldo Otegi.&nbsp;Estuvo bien que los franquistas de origen entrasen en el juego democr&aacute;tico. Est&aacute; bien que en el siglo XXI lo hayan hecho tambi&eacute;n los abertzales. Si al PP y a Vox de verdad les importara Espa&ntilde;a, tendr&iacute;an la altura de miras y la generosidad necesarias para pasar p&aacute;gina en Euskadi. Entonces s&iacute; ser&iacute;an fieles a ese &lsquo;esp&iacute;ritu de la Transici&oacute;n&rsquo; con el que se llenan la boca un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ETA todav&iacute;a activa, en 1999 el presidente del PP, Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar, defini&oacute; a la banda terrorista y su <a href="https://www.eldiario.es/politica/acta-herri-batasuna-reunion-gobierno-aznar-presos-negociacion-eta-asesinato-miguel-angel-blanco_1_10381259.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entorno como Movimiento Liberaci&oacute;n Nacional Vasco.</a> Tras el fin de los atentados, hubo un tiempo en que el PP defend&iacute;a pactar con EH Bildu, aunque los cr&iacute;menes de ETA estaban m&aacute;s recientes. &ldquo;No me tiemblan las piernas para llegar a acuerdos con nadie [...]. Ojal&aacute; cundiese el ejemplo&rdquo;, <a href="https://www.libertaddigital.com/espana/2013-01-09/el-alcalde-del-pp-de-vitoria-defiende-pactar-con-bildu-1276478735/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo en 2013 Javier Maroto, tras pactar con Bildu</a>. El PP de Euskadi, que tiene algo m&aacute;s claro el nuevo tiempo que vive el pa&iacute;s, todav&iacute;a pacta de vez en cuando con los abertzales <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/pp-firma-tres-acuerdos-eh-bildu-feijoo-ataca-sanchez-pactar-encapuchados_1_10688581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diferentes iniciativas pol&iacute;ticas</a>. Es algo que la derecha medi&aacute;tica y G&eacute;nova silencian por sistema. No interesa que se sepa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es descorazonador comprobar c&oacute;mo, respecto a su postura sobre EH Bildu y en tantos otros temas, el PP de Feij&oacute;o y Ayuso ha involucionado y ha arrastrado en esa involuci&oacute;n a votantes, periodistas y analistas que en el pasado fueron moderados. En realidad, la 'l&iacute;nea roja' del PP respecto a EH Bildu es pura hipocres&iacute;a. Simplemente, el PP ha preferido usar a EH Bildu para desgastar a S&aacute;nchez antes que contribuir a normalizar la vida pol&iacute;tica en Euskadi. Eso es lo mucho que en G&eacute;nova les importan el Pa&iacute;s Vasco y las v&iacute;ctimas. Porque hace falta grandeza y generosidad para aceptar a EH Bildu como un partido pol&iacute;tico m&aacute;s. S&iacute;, es un partido democr&aacute;tico que naci&oacute; con un pecado original; pero es el mismo pecado original con el que nacieron primero el PP y luego Vox.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toño Fraguas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/he-usado-ouija-hablar-espiritu-transicion_129_12980939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[He usado una ouija para hablar con ‘el espíritu de la Transición’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ETA,EH Bildu,PP - Partido Popular,Manuel Fraga,Arnaldo Otegi,Transición española,Alberto Núñez Feijóo,Felipe González]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙️ PODCAST | Borrón y cuenta nueva - Episodio 10]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-borron-cuenta-nueva-episodio-10_1_12962479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3af0e24d-b252-44f9-bb3b-63498c7fa48c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙️ PODCAST | Borrón y cuenta nueva - Episodio 10"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escucha el décimo episodio del podcast 'Plot twist', una serie narrativa que relata la evolución de España en los últimos 50 años </p><p class="subtitle">Escucha todos los episodio del podcast 'Plot Twist: cómo España se sacudió la caspa'</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/plot-twist/10-borr-n-y-cuenta-nueva/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="10. Borrón y cuenta nueva"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Hubo una Espa&ntilde;a, no tan lejana, en la que los j&oacute;venes se jugaban la vida por la libertad. Eran vigilados, perseguidos y encarcelados. Algunos fueron incluso torturados y hasta fusilados. Pero la mayor&iacute;a no hablaron de todo aquello hasta bien entrada la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; muchos abuelos no nos han contado esas historias de lucha en los a&ntilde;os de la dictadura? Lo resume bien el periodista Carlos Santos: &ldquo;La gente se mantuvo en silencio por miedo&rdquo;. Un miedo con fundamento y que a&uacute;n hoy persigue a qui&eacute;nes lo vivieron, como es el caso de Azucena Rodr&iacute;guez, detenida durante el franquismo y torturada psicol&oacute;gicamente en los calabozos de Madrid. &ldquo;Ahora hago una elipsis y vengo al siglo XXI, a mi yo de 40 a&ntilde;os, de 50, de 60&hellip; que tiene un miedo muy grande a sentarse en un restaurante de espaldas a la puerta, un miedo muy grande a la oscuridad&hellip; Ten&iacute;a un trauma del que no hab&iacute;a sido consciente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Todos esos traumas y silencios han hecho que una parte de nuestra historia sea desconocida para las generaciones nacidas en este siglo. En palabras de Carmen Ortiz, experta de derechos humanos: &ldquo;Cometimos un error. Y fue que conseguimos un gran avance, pero se nos olvid&oacute; explicarles a los j&oacute;venes lo que hab&iacute;a costado&rdquo;. Y precisamente de eso va este podcast. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Plot twist: c&oacute;mo Espa&ntilde;a se sacudi&oacute; la caspa </strong></em>es un podcast de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> con guion y producci&oacute;n de Mar Abad y Javier Pascual y la realizaci&oacute;n sonora de Andreu Quesada. Las ilustraciones de la serie son de M&iacute;riam Persand. Un podcast realizado con la colaboraci&oacute;n de la <a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de libertad en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sigue a<em> Plot twist</em> en tu plataforma de audio favorita para no perderte ning&uacute;n episodio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/4B18fSqlfmcLhLle7QfChh" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/plot-twist/id1856912769" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-plot-twist_sq_f12852128_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">iVoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/s/vaVhCHAF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/9e1f9079-f449-41b9-93d1-b3a300c8aba4/adefc3b6-492c-49ac-9f8f-b3a300c8afcc/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-borron-cuenta-nueva-episodio-10_1_12962479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 05:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙️ PODCAST | Borrón y cuenta nueva - Episodio 10]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición española,Francisco Franco,Historia,Memoria Histórica,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mito del Watusi renace en el teatro: claves de la novela que anticipó España y se convirtió en una obra de culto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/mito-watusi-renace-teatro-claves-novela-anticipo-espana-convirtio-obra-culto_1_12967197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1f02794-5bee-4295-abb7-8e1854f000a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mito del Watusi renace en el teatro: claves de la novela que anticipó España y se convirtió en una obra de culto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gran novela de Francisco Casavella vuelve a la vida en un potente montaje teatral. La leyenda del Watusi sigue creciendo</p><p class="subtitle">Yayo Cáceres y Álvaro Tato, la pareja más fructífera del teatro: “Este país cambiará si los políticos entienden que la cultura es el mayor activo”
</p></div><p class="article-text">
        Ha llegado a Madrid <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/premios-max-2025-anuncian-finalistas-eric-auquer-favoritos-mejor-actor_1_12259748.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El d&iacute;a del Watusi,</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/premios-max-2025-anuncian-finalistas-eric-auquer-favoritos-mejor-actor_1_12259748.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la adaptaci&oacute;n teatral a cargo de Iv&aacute;n Morales</a> del&nbsp;gran relato de Francisco Casavella. El reto de llevar esas mil p&aacute;ginas a escena parec&iacute;a sobrehumano. Morales se pas&oacute; m&aacute;s de cinco a&ntilde;os mont&aacute;ndola, pero al final se sali&oacute; con la suya. El a&ntilde;o pasado la obra se llev&oacute; seis de los premios de la Cr&iacute;tica en Barcelona y,&nbsp;sobre todo, estuvo m&aacute;s de tres semanas a reventar en la sala grande del <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/julio-manrique-director-lliure-estatus-preso-politico-obra-resonar-catalunya-fuerza_1_12944209.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatre Lliure. &nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        Con este montaje la fuerza de la novela ha cogido nuevas fuerzas y el gran mito del Watusi ha vuelto a resonar por Barcelona y ahora allende, vuelve la figura de Fernando Atienza, pero tambi&eacute;n Pepito Yeye, el Topoyiyo, Superman, el hijo de puta de Ballesta y Elsa, el amor de Atienza que se qued&oacute; en una cuneta a causa del caballo. Vuelve ese viaje sideral y urbano desde las casitas de Montjuic hasta las callejuelas del Born. Una de las novelas con m&aacute;s ritmo de la literatura espa&ntilde;ola que Iv&aacute;n Morales ha sabido llevar a escena en una funci&oacute;n de cuatro horas y media.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El 15 de Agosto de 1971 es el d&iacute;a m&aacute;s importante de mi vida. Es el d&iacute;a del Watusi. En el d&iacute;a del Watusi yo vi un muerto por primera vez. De hecho vi dos&rdquo;, as&iacute; comienza esta obra que llega a Madrid con elenco renovado. Ya no est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/enric-auquer-jovenes-consumiendo-dia-contenidos-medio-fascistas-creados-algoritmos_1_11482785.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enric Auquer </a>como el protagonista, pero est&aacute;&nbsp;un estupendo Guillem Ballart a quien le acompa&ntilde;a un reparto que es media vida del teatro catal&aacute;n. Estar&aacute;n unos vers&aacute;tiles David Climent y Artur Busquets,&nbsp;estar&aacute; Ana Alarc&oacute;n que bordar&aacute; a Ballesta, ese ser, pura cloaca del Estado, que tejer&aacute; la nueva realidad pol&iacute;tica de la sacrosanta Transici&oacute;n espa&ntilde;ola. Y estar&aacute; tambi&eacute;n Vanesa Segura que realizar&aacute; una espl&eacute;ndida Dora, esa compa&ntilde;era de infancia en las chabolas del Montjuic, y que en la tercera parte se convertir&aacute; en una estupenda Elsa, esa novia imposible de Atienza.
    </p><p class="article-text">
        La obra abarca las tres partes del libro: <em>Los juegos feroces</em>, <em>Viento y joyas</em> y <em>El idioma imposible</em>. Cap&iacute;tulos que inicialmente se publicaron por separado en Mondadori entre el 2002 y el 2003, con pocos meses entre uno y otro. El montaje acomete las tres sin dejarse nada esencial de ninguna una de ellas: el relato de infancia, la etapa de arribismo pol&iacute;tico del protagonista durante la Transici&oacute;n y la ca&iacute;da en el mundo marginal y bohemio de la Barcelona preol&iacute;mpica.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Cada parte tiene su estilo y c&oacute;digo teatral, m&aacute;s narrativo y evocador la primera, cercano a la farsa valleinclanesca la segunda, y m&aacute;s de realismo sucio en la tercera para contar esa ca&iacute;da en las drogas y lo marginal. Pero Morales no utiliza un teatro representativo. <em>El d&iacute;a del Watusi</em> es puro ritmo, pura m&uacute;sica urbana, charnega y punki, roncanrolera siempre, que acabar&aacute; con un sonad&iacute;simo tema de los Surfin Sirlas (las navajas surferas), un tema del 2011 en recuerdo de este autor que muri&oacute; en 2008 por un ataque al coraz&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra cuenta con grandes tiradas de texto, un acierto que los actores saben expandir en escena hasta que la palabra de Casavella comienza a resonar. Hay momentos impagables, como el relato de Dora contando como asisten a un concurso para ser la nueva Escarlata de un remake de<em> Lo que el viento se llev&oacute;</em>, o ese delicado momento en que Atienza llora frente a un armario de toallas de colores colocadas como &eacute;l nunca vio en su vida, pura sensibilidad de clase&hellip; Casi al final de la obra hay una tirada del propio Atienza donde se ve toda la capacidad de Casavella para convertir el texto en ritmo. Es la versi&oacute;n en novela de aquella famosa secuencia de <em>Arrebato</em> de Iv&aacute;n Zulueta cuando bajan unas escaleras corriendo, &iquest;se acuerdan?, pues ahora esa maravilla tambi&eacute;n es teatro.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Pero qui&eacute;n es el Watusi?</strong></h2><p class="article-text">
        La novela, 25 a&ntilde;os despu&eacute;s de ser publicada, sigue recogiendo adeptos y fans. La comunidad del Watusi no deja de crecer. En 2008 se reedit&oacute; como en un solo volumen en la editorial Anagrama, la edici&oacute;n ya lleva 8 reimpresiones y 10.700 ejemplares vendidos, un gota a gota imparable. El libro, adem&aacute;s, cuenta con una larga y prospera sombra de escritores como Carlos Zan&oacute;n, Miqui Otero o Kiko Amat, de cantantes como Josele de Los Enemigos, fan declarado que le dedic&oacute; su tema <em>C&oacute;mo re&iacute;r</em>, o de cineastas como Rodrigo Rodero que llev&oacute; la tercera parte de la novela al cine en el 2010 con un guion de Michel Gaztambide y unos jovenc&iacute;simos Andr&eacute;s Gertrudix e Irene Escolar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mito del Watusi sigue vivo, incluso tiene su <em>Bloomsday</em> no institucionalizado. Cada 15 de agosto, o no todos, en Barcelona, o en Le&oacute;n, la cosa va mutando, la gente queda por redes para pintar uves dobles por las paredes de las ciudades, tomar y bailar al son del garaje y la rumba y recordar que un d&iacute;a un cuerpo apareci&oacute; flotando en el puerto de Barcelona. Para abordar ese mito, ese novel&oacute;n, y acercarse a ese autor que escribi&oacute; otras maravillas como <em>El triunfo</em> (1990), <em>El secreto de las fiestas (</em>1997) o <em>Lo que s&eacute; de los vampiros</em> (2008), este peri&oacute;dico ha hablado con tres buenos conocedores de la figura de Casavella.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La W del Watusi como símbolo constante en una España en cambio en &#039;El día del Watusi&#039;"
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            <span class="title">
                La W del Watusi como símbolo constante en una España en cambio en &#039;El día del Watusi&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mart&iacute; Sales es poeta, m&uacute;sico, teatrero, cr&iacute;tico cultural, desde principios de siglo lleva conspirando, sacando libros, comisariando expos&hellip; Mart&iacute; es adem&aacute;s miembro de los Surfin Sirles, el grupo que pone el tema final a la obra de teatro. Conoci&oacute; a Casavella en un conocido bar del barrio del Born a finales de los noventa. &ldquo;El barrio era un horror ya por entonces, y el Bar Cota era el &uacute;nico potable&rdquo;, recuerda, &ldquo;conoc&iacute; a un tipo inteligente, gran conversador con el que me tomaba cervecitas, luego supe que era escritor y de ah&iacute; surgi&oacute; una amistad que lleg&oacute; hasta el final&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sales, que colabor&oacute; en la primera dramaturgia de la obra de teatro, cuando habla de la novela lo tiene claro: &ldquo;Aqu&iacute; siempre se andaba buscando la gran novela de Barcelona. Mendoza sac&oacute; <em>La ciudad de los prodigios</em>, Juan Mars&eacute; <em>Si te dicen que ca&iacute;</em>&hellip; Pero cuando sali&oacute; <em>El d&iacute;a del Watusi</em> a mucha gente nos pareci&oacute; que ya estaba, que era esta. Casavella pilla un momento muy bestia de Barcelona y, claro, el libro tiene mucho rock &amp; roll&rdquo;, explica para luego pasar a contradecirse, &ldquo;aunque m&aacute;s que sobre Barcelona es un libro sobre la ciudad como lugar de transformaci&oacute;n acelerada&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Sales se refiere a esos a&ntilde;os donde se junt&oacute; la Barcelona m&aacute;s <em>under</em> con esa ciudad de dise&ntilde;o,<em> artie </em>y divina, que tan bien critica la novela Casvella. En esos a&ntilde;os la periodista Lul&uacute; Martorel, responsable de uno de los programas de televisi&oacute;n de culto en Catalu&ntilde;a, <em>Glasnot</em>, conoci&oacute; al escritor en noches interminables, &ldquo;Francis conoc&iacute;a todos los antros. El Otro, que fue epicentro en los ochenta, y el Bar Cota, m&aacute;s tarde. Y cuando le echaban, que le echaban de todas partes, siempre sab&iacute;a un sitio con posibilidades que quedaba abierto&rdquo; rememora Martorell desde Senegal, donde vive ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Martorell confiesa que en esos a&ntilde;os de juventud se sent&iacute;an muy protagonistas, &ldquo;pero ya ves de qu&eacute; triste historia&rdquo;, dice ahora con cierta amargura. Al preguntarle sobre <em>El d&iacute;a del Watusi</em> la periodista analiza aquella &eacute;poca con cierta mirada cr&iacute;tica. &ldquo;Cuando nosotros est&aacute;bamos en plena fiesta, a&uacute;n con la resaca de la muerte de Franco encima, cuando est&aacute;bamos intentando un mundo mejor y pens&aacute;bamos que hab&iacute;a espacio para una verdadera subversi&oacute;n y cambio, &eacute;l supo ver que no hab&iacute;a ruptura sino una reforma bien oscura. El Watusi representa el &aacute;rbol que no supimos ver en su momento y que nos estaba tapando el bosque. Francis, que tambi&eacute;n estaba en esas fiestas, en cambio, supo observar, aprovechar cada segundo para luego con toda la lucidez escribir sobre una &eacute;poca que acababa de pasar delante de nuestras narices sin que nos enter&aacute;semos&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que parecían las chaladuras de un paranoico se han cumplido casi todas. En el libro se habla de las cloacas del Estado cuando nadie hablaba de ellas… Los ejemplos son múltiples</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miqui Otero</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mart&iacute; Sales apunta que Casavella quer&iacute;a publicarlo desde el principio en un solo volumen con el t&iacute;tulo La verdad, pero que no pudo ser, cosa de editores, &ldquo;gracias a eso tenemos el gran invento de la W del Watusi&rdquo;, complementa Lul&uacute; Martorell que tambi&eacute;n se acuerda del duro final que tuvo el novelista: &ldquo;Francis, como el protagonista del Watusi, a los cuarenta desaparece de repente. Ten&iacute;a demasiada tristeza, demasiado desencanto. Al final, era un personaje angustiado, ve&iacute;a malos por todos lados y sab&iacute;a que le har&iacute;an pagar su punto de vista cr&iacute;tico&rdquo;. Mart&iacute; Sales tambi&eacute;n recuerda una &eacute;poca final muy dura, &ldquo;estaba ya en una &eacute;poca muy bestia, de matarse bebiendo y tomando farlopa, cuando muri&oacute; fue un golpe muy fuerte para muchos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Miqui Otero, escritor bien conocido por libros como <em>Sim&oacute;n</em> u <em>Orquesta</em>, es adem&aacute;s el &ldquo;primillo&rdquo; de Casavella, como el escritor lo llamaba cari&ntilde;osamente. Otero era primo de Casavella por parte de t&iacute;o de una familia migrante gallega, todos crecieron en torno al barrio de San Antoni. &ldquo;&Eacute;l era mucho mayor, pero cuando comenc&eacute; a escribir fanzines lo entrevist&eacute; y ah&iacute; surgi&oacute; una relaci&oacute;n bien bonita, yo ya quer&iacute;a ser escritor y me fue azuzando en mis lecturas, siempre exigente y generoso, rememora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otero, adem&aacute;s del gran lector que era Casavella, capaz de hablar de Valle-Incl&aacute;n al igual que de Saul Bellow, destaca su capacidad de escrutar lo popular: &ldquo;Sab&iacute;a pinzar lo que verdaderamente ten&iacute;a talento. Recuerdo cuando le dio por defender muy seriamente el <em>Asereje</em> de las Ketchup. Se conoc&iacute;a al dedillo toda la nueva ola, el punk, el rock and roll y el soul, pero de repente el t&iacute;o te hac&iacute;a una defensa supercoherente de las Ketchup, ten&iacute;a la capacidad de detectar el talento en sitios donde otros pas&aacute;bamos de largo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al hablar sobre el Watusi Otero se&ntilde;ala su capacidad visionaria. &ldquo;Lo que parec&iacute;an las chaladuras de un paranoico, se han cumplido casi todas, una por una. En el libro se habla de las cloacas del Estado cuando nadie hablaba de ellas, preconiza la llegada de Ciudadanos&hellip; Los ejemplos son m&uacute;ltiples. La chaladura de lo que parec&iacute;a un paranoico se revel&oacute; como pura lucidez para mostrar c&oacute;mo la transici&oacute;n espa&ntilde;ola fue la transici&oacute;n de un pa&iacute;s dram&aacute;tico a un pa&iacute;s imb&eacute;cil&rdquo;, sentencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de referentes y antecesores Otero defiende que no es tan f&aacute;cil, &ldquo;lo puedes relacionar con Mars&eacute; o con Montalb&aacute;n, por ejemplo, pero la diferencia est&aacute; en que Casavella no quer&iacute;a ser un intelectual, sino un novelista mestizo, como el gu&iacute;a medio indio de los westerns que va con los de la caballer&iacute;a&rdquo;. &ldquo;&Eacute;l era esa figura fronteriza, alguien indomable capaz de entender los mecanismos y los mitos de la calle al mismo tiempo que los relatos falsos que se construyen desde arriba. No es nada f&aacute;cil tener tanto o&iacute;do para el adoqu&iacute;n como para la moqueta&rdquo;, zanja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada 15 de agosto en Barcelona alguien sigue pintando una W en un cuarto de ba&ntilde;o o alguna pared de Barcelona. Detr&aacute;s se esconde el mito de un tipo que sab&iacute;a bailar, que fue mercenario en &Aacute;frica y a su vuelta fue el terror de las bandas del Chino, el Carmelo o Torr&eacute; Bar&oacute;. El Watusi es el mito fundacional de la comunidad democr&aacute;tica barcelonesa y por ende espa&ntilde;ola. Todos los mitos fundacionales comienzan con un navajazo, pero Casavella nos ense&ntilde;&oacute; a ver c&oacute;mo ese mito fue deform&aacute;ndose hasta llegar a valer para cualquier cosa, tanto para un partido pol&iacute;tico como para un producto de limpieza. &ldquo;Yo supongo que los del Hotel Vela en Barcelona leyeron la novela antes de poner su gran W en la fachada, porque si no, no se explica&rdquo;, concluye Lul&uacute; Martorell.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/mito-watusi-renace-teatro-claves-novela-anticipo-espana-convirtio-obra-culto_1_12967197.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 21:32:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mito del Watusi renace en el teatro: claves de la novela que anticipó España y se convirtió en una obra de culto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Transición española,Novela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙️ PODCAST | La boina - Episodio 9]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-boina-episodio-9_1_12954834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19c4065c-6ce1-4aab-ba1d-9f7561279c7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙️ PODCAST | La boina - Episodio 9 - &#039;Plot twist: cómo España se sacudió la caspa&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escucha el noveno episodio del podcast 'Plot twist', una serie narrativa que relata la evolución de España en los últimos 50 años </p><p class="subtitle">Escucha todos los episodio del podcast 'Plot Twist: cómo España se sacudió la caspa'</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Hubo una Espa&ntilde;a, no tan lejana, en la que las fronteras estaban totalmente cerradas y el mundo exterior era un completo desconocido. &ldquo;Yo no he tenido pasaporte hasta la&nbsp;democracia, con lo cual no pod&iacute;a salir&rdquo;, recuerda la directora de cine Azucena Rodr&iacute;guez. Durante el franquismo, s&oacute;lo unos pocos pod&iacute;an viajar&hellip; y muy de vez en cuando. &ldquo;Yo la primera vez que me sub&iacute; en avi&oacute;n fue en el viaje de novios&rdquo;, cuenta la escritora Ana Santos. Cuando algunos espa&ntilde;oles en los 60 y 70 empiezan a viajar a Londres o a Par&iacute;s alucinan con cosas como que las parejas se den besos por la calle. Algo prohibido en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en esos a&ntilde;os Espa&ntilde;a tambi&eacute;n se abre al turismo por cuestiones econ&oacute;micas. Las suecas en bikini copan las playas y protagonizan las pel&iacute;culas de la &eacute;poca. Traen un aire de libertad que va calando poco a poco en la sociedad y el pa&iacute;s empieza a trabajar para pedir la entrada en la Uni&oacute;n Europea hasta que, a&ntilde;os despu&eacute;s, lo consigue. &ldquo;Lo que quer&iacute;amos era evolucionar&rdquo;, resume Carmen Ortiz, que asegura que ese pedazo de cambio de los 80 solo fue posible porque izquierda, derecha y centro negociaron para ponerse de acuerdo. &ldquo;Todos tuvimos que ceder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Plot twist: c&oacute;mo Espa&ntilde;a se sacudi&oacute; la caspa </strong></em>es un podcast de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> con guion y producci&oacute;n de Mar Abad y Javier Pascual y la realizaci&oacute;n sonora de Andreu Quesada. Las ilustraciones de la serie son de M&iacute;riam Persand. Un podcast realizado con la colaboraci&oacute;n de la <a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de libertad en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sigue a<em> Plot twist</em> en tu plataforma de audio favorita para no perderte ning&uacute;n episodio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/4B18fSqlfmcLhLle7QfChh" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/plot-twist/id1856912769" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-plot-twist_sq_f12852128_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">iVoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/s/vaVhCHAF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/9e1f9079-f449-41b9-93d1-b3a300c8aba4/adefc3b6-492c-49ac-9f8f-b3a300c8afcc/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">RSS</a></li>
                            </ul>
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-boina-episodio-9_1_12954834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 05:02:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙️ PODCAST | La boina - Episodio 9]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición española,Francisco Franco,Historia,Derechos civiles,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hilo negro de la transición, al descubierto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/hilo-negro-transicion-descubierto_132_12938871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/383a6247-ec7e-4db1-9d65-2d2ef67232a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hilo negro de la transición, al descubierto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El encuentro estatal de víctimas de la transición, celebrado en Logroño, tenía el objetivo de unir fuerzas desde las familias para conseguir más transparencia y verdad, avanzar en la reparación y consolidar una relación entre asociaciones y familiares"</p><p class="subtitle">OPINIÓN | El asesino de García Caparrós: un secreto a voces
</p></div><p class="article-text">
        No ha sido el primer encuentro de v&iacute;ctimas de la transici&oacute;n, ni ser&aacute; el &uacute;ltimo, pero ha sido m&aacute;s que necesario que se hiciera y que se consiguiera, adem&aacute;s de la unidad, un planteamiento de futuro en sus conclusiones. 
    </p><p class="article-text">
        Del 23 al 25 de enero del 2026 nos hemos dado cita en la ciudad de Logro&ntilde;o familiares de Marc Mu&ntilde;oz, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/garcia-caparros-joven-murio-bandera_1_4134156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Jos&eacute; Garc&iacute;a Caparr&oacute;s</a>, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/constitucional-rechaza-ultimo-recurso-victima-brutalidad-policial-transicion_1_11794183.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;ngel Almaz&aacute;n</a>, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/caso-almeria-40-anos-triple-asesinato-gobierno-califico-error_1_7913944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Caso Almer&iacute;a</a>, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/familia-arturo-ruiz-pide-desclasificacion-documentos-asesinato-queremos_1_11861205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arturo Ruiz</a>, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/vitoria-marzo-1976-documental-rememora-hechos-costaron-vida-cinco-trabajadores-causa-violencia-policial_1_7262891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vitoria (3 de marzo de 1976)</a>, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/familia-teofilo-valle-querella-responsables-muerte-crimenes-humanidad_1_11301302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Te&oacute;filo del Valle</a>, entre otros&hellip; El llamamiento lo realiz&oacute; la asociaci&oacute;n Manuel Jos&eacute; Garc&iacute;a Caparr&oacute;s desde Andaluc&iacute;a, con unos objetivos muy claros para las dem&aacute;s familias y entidades: 1) unir fuerzas desde las familias para conseguir m&aacute;s transparencia y verdad en nuestros casos; 2) avanzar en la reparaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de la transici&oacute;n. No puede haber v&iacute;ctimas de primera y v&iacute;ctimas de segunda; 3) consolidar una relaci&oacute;n entre todas las asociaciones y familiares para ayudarnos en nuestros objetivos de verdad, reparaci&oacute;n y justicia.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2018 organizamos desde la asociaci&oacute;n Manuel Jos&eacute; Garc&iacute;a Caparr&oacute;s un encuentro estatal de v&iacute;ctimas de la transici&oacute;n en M&aacute;laga, que contemplaba un segundo encuentro en el Parlamento Europeo, en el que participaron m&aacute;s de 80 personas provenientes de todo el Estado Espa&ntilde;ol. De aquellos encuentros de M&aacute;laga y Bruselas surgi&oacute; una red de amistad y colaboraci&oacute;n entre las diferentes familias y un sentimiento de saber que estamos conectados y que podemos compartir nuestras luchas y sentimientos. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n naci&oacute; la Asociaci&oacute;n Andaluza de V&iacute;ctimas de las Transici&oacute;n, que ahora ha adoptado un perfil m&aacute;s bajo tras tener un papel importante en algunos seminarios y cursos acad&eacute;micos de universidades andaluzas. El motivo principal es el repentino fallecimiento de nuestro compa&ntilde;ero Manuel Ruiz, al que siempre recordaremos por su humanidad y tenacidad en su lucha por su hermano Arturo Ruiz y dem&aacute;s v&iacute;ctimas de la transici&oacute;n. Esperamos tambi&eacute;n ir saliendo de este letargo emocional y seguir su ejemplo con todo su legado de voluntad y sacrificio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Constatamos la necesidad de estar más unidos que nunca, de modo que no se olvide la memoria de nuestros familiares y compañeros asesinados por la ultraderecha policial o parapolicial en la transición</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de Logro&ntilde;o surgi&oacute; del contacto que se forja en las diferentes iniciativas que hemos desarrollado por todo el&nbsp;Estado espa&ntilde;ol. As&iacute; conocimos la voluntad del <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono-recuerda-memoria-flamenco-miguel-sarabia-superviviente-matanza-atocha_1_12930482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">homenaje a Miguel Sarabia</a>, uno de los supervivientes de la matanza de Atocha del 24 de enero de 1977, al que nunca se le hab&iacute;a realizado un homenaje institucional en su ciudad natal. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que consideramos a principios del a&ntilde;o pasado que ser&iacute;a una buena idea unir la memoria de los abogados de Atocha con las dem&aacute;s v&iacute;ctimas de la transici&oacute;n. Gracias al trabajo institucional y su propuesta de homenaje por parte del PCE e IU de La Rioja, la familia de Miguel Sarabia, en concreto su viuda, una de sus hijas y dos nietas, pudieron disfrutar de un acto de colocaci&oacute;n de una placa en la calle Barriocepo donde naci&oacute;; y tambi&eacute;n de un acto cultural donde no falt&oacute; la palabra, tanto de la poes&iacute;a de un exalumno de Miguel Sarabia llamado Manuel Tejedor, recitada por la joven Elena Ollero; y la m&uacute;sica comprometida nacida del pueblo con el flamenco del cantaor Juan Pinilla y el toque de David Caro. &ldquo;El hombre que fue bueno durante toda su vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La prensa local y regional nos ha acompa&ntilde;ado en todos los d&iacute;as de este encuentro y ha destacado con respeto y cierto entusiasmo el homenaje al logro&ntilde;&eacute;s Miguel Sarabia. Tan solo un diario estatal como eldiario.es se hizo eco del homenaje y encuentro. Sorprende mucho, porque cuando han querido otros medios&nbsp;han convertido a&nbsp;las v&iacute;ctimas en protagonistas. Esto sirve para constatar la necesidad de estar m&aacute;s unidos que nunca, de modo que no se olvide la memoria de nuestros familiares y compa&ntilde;eros asesinados por la ultraderecha policial o parapolicial en la transici&oacute;n, y consigamos evitar la impunidad con la que la ultraderecha vive desde la transici&oacute;n hasta la actualidad. Es el hilo negro que queremos desenmascarar desde muchos &aacute;mbitos de nuestra acci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        En el encuentro nos hemos conocido m&aacute;s aquellos que ya nos conoc&iacute;amos y hemos descubierto nuevas familias y casos. Yo escribo estas l&iacute;neas desde una posici&oacute;n personal, y me gusta destacar que vinieran personas especialistas que est&aacute;n desarrollando investigaciones serias sobre la impunidad en los cr&iacute;menes de lesa humanidad. En esa l&iacute;nea de investigaci&oacute;n se debe insistir, sin cesar, porque se trata de conocer todo para poder sanar en lo m&aacute;s que se pueda el sistema democr&aacute;tico. Desde aqu&iacute; hago un llamamiento no solo a familiares sino tambi&eacute;n a activistas e investigadores a sumarse a nuestra red.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Proponemos acudir a la Unión Europea para denunciar la no aplicación de la Ley de Memoria de Democrática</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pronto saldr&aacute;n a la luz las conclusiones de todo este encuentro, de los debates y propuestas que han surgido. Me gustar&iacute;a destacar algunas cuestiones. Por ejemplo, la necesidad de promover acciones conjuntas&nbsp;sabiendo que la unidad hace la fuerza. Por eso se han acordado unos m&aacute;ximos: entre otros, la derogaci&oacute;n de la ley de amnist&iacute;a, que choca con la capacidad de intervenci&oacute;n de la justicia sobre los victimarios, o la modificaci&oacute;n de la ley de secretos de estado, que no nos permite acceder a la documentaci&oacute;n de nuestros casos. 
    </p><p class="article-text">
        Hay acuerdos concretos que tienen margen de desarrollo, como la propuesta de acudir a la Uni&oacute;n Europea para denunciar la no aplicaci&oacute;n de la Ley de Memoria de Democr&aacute;tica o la confecci&oacute;n de una unidad did&aacute;ctica sobre las v&iacute;ctimas de la transici&oacute;n con una perspectiva global y curricular.
    </p><p class="article-text">
        En el encuentro tuvimos otro momento abierto a la ciudadan&iacute;a, que al igual que el homenaje a Miguel Sarabia, nos enriqueci&oacute; con la participaci&oacute;n de la gente de la ciudad. La proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula <em>Las armas no borrar&aacute;n tu sonrisa</em> de Adolfo Dufour nos habla de las v&iacute;ctimas y nos cuenta m&aacute;s concretamente la semana negra de Madrid de 1977. 
    </p><p class="article-text">
        Y esto es un tema que me apasiona: c&oacute;mo el cine ayuda a la difusi&oacute;n de los casos, como fue la pel&iacute;cula de ficci&oacute;n basada en los hechos reales, <em>El Caso Almer&iacute;a</em> (Pedro Costa, 1984) o <em>Vitoria, 3 de marzo</em> (Victor Cabaco, 2018). Casi todos los casos tienen un documental que recoge lo que ocurri&oacute;: es el caso de Gustavo Mu&ntilde;oz, con <em>Gustau, la transici&oacute;n al descubierto </em>(Jaume Dom&egrave;nech, 2021) o Manuel Jos&eacute; Garc&iacute;a Caparr&oacute;s, que acumula varios estupendos&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        La fuerza del cine llega hasta tal punto que en el caso del Te&oacute;filo del Valle el documental dirigido por Manuel de Juan abre nuevas perspectivas en la investigaci&oacute;n y adem&aacute;s provoca un movimiento que llega reactivar el caso incluso judicialmente, siendo el &uacute;nico caso abierto en un juzgado antes de que prescriba a sus cincuenta a&ntilde;os el pr&oacute;ximo febrero de este a&ntilde;o. Sabemos de la fuerza que puede tener el cine. Por eso estamos apoyando la pel&iacute;cula documental <a href="https://vkm.is/elhilonego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El hilo negro</em></a> de JAC L&oacute;pez, donde participa Carlos Bardem, basada en la gran investigaci&oacute;n de Carlos Portome&ntilde;e, <em>La matanza de Atocha y otros cr&iacute;menes de Estado: anatom&iacute;a de la transici&oacute;n </em>(Atrapasue&ntilde;os ed. 2022).
    </p><p class="article-text">
        Nos queda un camino que recorrer y en ese camino ya no estamos tan solos y solas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Joaqu&iacute;n Recio es escritor, editor y&nbsp;vocal de la Asociaci&oacute;n Manuel Jos&eacute; Garc&iacute;a Caparr&oacute;s</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Recio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/hilo-negro-transicion-descubierto_132_12938871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jan 2026 04:30:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hilo negro de la transición, al descubierto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Manuel José García Caparrós,Matanza de Atocha,Caso Almería,Transición española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙️ PODCAST | Lo de la bañera - Episodio 8]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-banera-episodio-8_1_12935947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/654c3f05-e488-4a3d-a095-0e92ceaa8287_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙️ PODCAST | Lo de la bañera - Episodio 8"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escucha el octavo episodio del podcast 'Plot twist', una serie narrativa que relata la evolución de España en los últimos 50 años </p><p class="subtitle">Escucha todos los episodio del podcast 'Plot Twist: cómo España se sacudió la caspa'</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/plot-twist/lo-de-la-ba-era/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Lo de la bañera"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Hubo una Espa&ntilde;a, no tan lejana, en la que las universidades se convirtieron en el mayor espacio de lucha por la democracia del pa&iacute;s. Cada vez m&aacute;s j&oacute;venes le&iacute;an libros y ve&iacute;an pel&iacute;culas proh&iacute;bidas por la censura, se afiliaban a distintos partidos pol&iacute;ticos ilegales y hac&iacute;an propaganda contra el r&eacute;gimen. Pero en las mismas aulas hab&iacute;a estudiantes que pertenec&iacute;an a la llamada Brigada Pol&iacute;tico Social, que trabajan de topos para la polic&iacute;a (los grises). Y si te pillaban en una reuni&oacute;n de m&aacute;s de 10 personas&hellip; ibas directo al calabozo por &ldquo;asociaci&oacute;n il&iacute;cita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el calabozo eran frecuentes las torturas para conseguir confesiones. &ldquo;Las celdas eran horribles, ve&iacute;as churretones de sangre&hellip;&rdquo;, recuerda Azucena Rodr&iacute;guez, que estuvo dos veces en la c&aacute;rcel. La segunda, durante un a&ntilde;o, por lanzar unos panfletos en la calle. &ldquo;Te zarandeaban, te maltrataban&hellip; Era una situaci&oacute;n humillante y, por supuesto, me pegaron&rdquo;, recuerda Paloma Sim&oacute;n. &ldquo;Yo ten&iacute;a 19 a&ntilde;os y lo &uacute;nico que quer&iacute;a era que hubiera democracia&rdquo;. Pero incluso cuando Franco muri&oacute;, la democracia se hizo esperar y la verdadera libertad tard&oacute; unos a&ntilde;os en llegar. Lo recuerda bien Carlos Santos: &ldquo;Quienes gobernaban no ten&iacute;an prisa por que hubiera una democracia completa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Plot twist: c&oacute;mo Espa&ntilde;a se sacudi&oacute; la caspa </strong></em>es un podcast de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> con guion y producci&oacute;n de Mar Abad y Javier Pascual y la realizaci&oacute;n sonora de Andreu Quesada. Las ilustraciones de la serie son de M&iacute;riam Persand. Un podcast realizado con la colaboraci&oacute;n de la <a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de libertad en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
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    </p><div class="list">
                    <ul>
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                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/plot-twist/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Plot Twist "></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-banera-episodio-8_1_12935947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 05:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙️ PODCAST | Lo de la bañera - Episodio 8]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición española,Francisco Franco,Historia,Derechos civiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙️ PODCAST | El practicante - Episodio 7]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-practicante-episodio-7_1_12919993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec9aa1b4-7863-470e-837f-f8c12e276cb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙️ PODCAST | La canastilla - Episodio 6"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escucha el séptimo episodio del podcast 'Plot twist', una serie narrativa que relata la evolución de España en los últimos 50 años </p><p class="subtitle">Escucha todos los episodio del podcast 'Plot Twist: cómo España se sacudió la caspa'</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/plot-twist/el-practicante/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="El practicante"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Hubo una Espa&ntilde;a, no tan lejana, en la que apenas exist&iacute;a una sanidad p&uacute;blica, no hab&iacute;a sindicatos para defender los derechos de los trabajadores y la escasez de vivienda era uno de los principales problemas de la sociedad. Paca Sauquillo se&ntilde;ala el motivo: &ldquo;En el a&ntilde;o 39, terminada la guerra, en Espa&ntilde;a hab&iacute;a mucha necesidad de vivienda porque se hab&iacute;a destruido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca, en las grandes ciudades, hab&iacute;a barrios enteros de chabolas construidas en una sola noche para que la polic&iacute;a no pudiera derribarlas. Los derechos de los trabajadores estaban en manos de un sindicato &uacute;nico que serv&iacute;a al r&eacute;gimen franquista y quienes incitaban a la huelga se iban directos al calabozo. Adem&aacute;s, las mujeres no pod&iacute;an trabajar sin el permiso de sus maridos. Y si necesitabas una vacuna o una operaci&oacute;n quir&uacute;rgica, ten&iacute;as que pasar por caja.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Plot twist: c&oacute;mo Espa&ntilde;a se sacudi&oacute; la caspa </strong></em>es un podcast de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> con guion y producci&oacute;n de Mar Abad y Javier Pascual y la realizaci&oacute;n sonora de Andreu Quesada. Las ilustraciones de la serie son de M&iacute;riam Persand. Un podcast realizado con la colaboraci&oacute;n de la <a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de libertad en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sigue a<em> Plot twist</em> en tu plataforma de audio favorita para no perderte ning&uacute;n episodio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
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            <iframe src="https://omny.fm/shows/plot-twist/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Plot Twist "></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-practicante-episodio-7_1_12919993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jan 2026 05:02:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙️ PODCAST | El practicante - Episodio 7]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición española,Francisco Franco,Historia,Derechos civiles,mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙️ PODCAST | La canastilla - Episodio 6]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-canastilla-episodio-6_1_12919956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf9c64d1-5a15-406f-a20b-e51681911c73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙️ PODCAST | La canastilla - Episodio 6"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escucha el sexto episodio del podcast 'Plot twist', una serie narrativa que relata la evolución de España en los últimos 50 años</p><p class="subtitle">Escucha todos los episodio del podcast 'Plot Twist: cómo España se sacudió la caspa'</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/plot-twist/6-la-canastilla/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="6. La canastilla "></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Hubo una Espa&ntilde;a, no tan lejana, en la que el 80% de las mujeres eran analfabetas. Y eso que se entend&iacute;a que eras analfabeto solamente si no sab&iacute;as firmar o escribir tu nombre. Lo explica bien la abogada Paca Sauquillo: &ldquo;En el momento en que t&uacute; pod&iacute;as poner tu firma ya dejabas de ser analfabeto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca, apenas hab&iacute;a colegios mixtos, y a las ni&ntilde;as que iban al colegio se les ense&ntilde;aba a coser y a cocinar. &ldquo;Te preparaban para ser una buena esposa&rdquo;, recuerda la terapeuta Paloma Sim&oacute;n, a quien se le daba fatal la costura. Adem&aacute;s, la religi&oacute;n estaba en el centro de la educaci&oacute;n para todos. &ldquo;Era una propaganda muy subliminal, incluso en los cuentos que le&iacute;amos, que eran fundamentalmente vidas de santos, vidas her&oacute;icas, de personas sacrificadas, de personas convertidas a una causa en nombre de Dios&rdquo;, cuenta la historiadora Ana Santos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Plot twist: c&oacute;mo Espa&ntilde;a se sacudi&oacute; la caspa </strong></em>es un podcast de <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> con guion y producci&oacute;n de Mar Abad y Javier Pascual y la realizaci&oacute;n sonora de Andreu Quesada. Las ilustraciones de la serie son de M&iacute;riam Persand. Un podcast realizado con la colaboraci&oacute;n de la <a href="https://espanaenlibertad.gob.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celebraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de libertad en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sigue a<em> Plot twist</em> en tu plataforma de audio favorita para no perderte ning&uacute;n episodio:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/4B18fSqlfmcLhLle7QfChh" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/plot-twist/id1856912769" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-plot-twist_sq_f12852128_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">iVoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/s/vaVhCHAF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/9e1f9079-f449-41b9-93d1-b3a300c8aba4/adefc3b6-492c-49ac-9f8f-b3a300c8afcc/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/plot-twist/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Plot Twist "></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/podcast-canastilla-episodio-6_1_12919956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 19:09:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙️ PODCAST | La canastilla - Episodio 6]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición española,Francisco Franco,Historia,Derechos civiles,mujeres]]></media:keywords>
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