<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Espacios públicos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/espacios-publicos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Espacios públicos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1010819/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Camprovín estrenará frontón y plaza a finales del próximo año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/camprovin-estrenara-fronton-plaza-finales-proximo-ano_1_13583115.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f6cab79-724a-446a-90b3-c49820aa30fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x996y531.jpg" width="1200" height="675" alt="Camprovín estrenará frontón y plaza a finales del próximo año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno de La Rioja aportará el 90% del coste de este espacio público pensado para el ocio, la convivencia y sociabilidad de los vecinos de Camprovín</p></div><p class="article-text">
        El presidente de La Rioja, Gonzalo Capell&aacute;n, y el alcalde de Camprov&iacute;n, Jon Anguiano, acompa&ntilde;ados del consejero de Pol&iacute;tica Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblaci&oacute;n, Daniel Os&eacute;s, han suscrito hoy, martes d&iacute;a 13, un convenio de colaboraci&oacute;n para ejecutar las obras de la primera fase del espacio de ocio, convivencia y sociabilidad que servir&aacute; como punto de encuentro de los vecinos para la celebraci&oacute;n de actividades deportivas, sociales y culturales durante todo el a&ntilde;o, independientemente de la climatolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta actuaci&oacute;n cuenta con un presupuesto total de 714.784,64 euros, de los que el Gobierno de La Rioja aportar&aacute; 643.306,18 euros, equivalente al 90 % de toda la inversi&oacute;n. El plazo estimado para la ejecuci&oacute;n de las obras es de 14 meses, contados a partir de la fecha del acta de comprobaci&oacute;n del replanteo, por lo que la obra est&aacute; previsto que termine a finales del pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Gonzalo Capell&aacute;n ha agradecido el esfuerzo realizado por el Consistorio para adquirir las dos parcelas en las que se llevar&aacute; a cabo un proyecto, financiado a trav&eacute;s del convenio suscrito entre ambas administraciones, que realmente es &ldquo;transformador para el municipio, ya que est&aacute; pensado de manera integral que permitir&aacute; reordenar los espacios y ganar, a su vez, un gran espacio de sociabilidad, donde llevar a cabo actividades socioculturales, de ocio o deportivas. Un espacio que se va a convertir en el coraz&oacute;n del municipio, en un lugar de encuentro y que transformar&aacute; el centro de la localidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, que se desarrollar&aacute; en varias fases, prev&eacute; la revitalizaci&oacute;n del n&uacute;cleo urbano mediante la creaci&oacute;n de una plaza p&uacute;blica, un front&oacute;n multiusos cubierto y la rehabilitaci&oacute;n de naves existentes en dos parcelas municipales con una superficie de 1.000 m<sup>2</sup>. En este sentido, el alcalde ha agradecido la colaboraci&oacute;n del Ejecutivo en una actuaci&oacute;n que va a permitir &ldquo;dar un cambio al municipio, integrar en ese espacio varias actividades, deportivas y todo tipo de festejos, tambi&eacute;n cuando la meteorolog&iacute;a sea adversa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cimentaciones y los muros del front&oacute;n multiusos se ejecutar&aacute;n mediante zapatas corridas de hormig&oacute;n armado para los muros estructurales del frontis y la pared lateral izquierda, as&iacute; como zapatas aisladas para la estructura de soporte del resto de fachadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente se levantar&aacute; una estructura porticada de madera y acero formada por pilares met&aacute;licos y una cubierta compuesta por vigas principales de madera laminada, vigas secundarias y correas de madera. Por su parte, la cubierta superior se resolver&aacute; con un panel s&aacute;ndwich aislante de color gris, complementado con canalones de chapa prelacada para la recogida de pluviales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pista polideportiva</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la pista deportiva, se extender&aacute; una solera de hormig&oacute;n armado con acabado fratasado/pulido, sobre la que se pintar&aacute;n las l&iacute;neas y n&uacute;meros reglamentarios para juegos de pelota y multideporte. Adem&aacute;s, la instalaci&oacute;n dispondr&aacute; de proyectores LED de alta potencia (600W) regulables para el uso deportivo y de eventos nocturnos.
    </p><p class="article-text">
        Para la rehabilitaci&oacute;n de las naves existentes, el proyecto prev&eacute; la reparaci&oacute;n de las fachadas y cubiertas, la reorganizaci&oacute;n de los huecos, la instalaci&oacute;n de nuevas ventanas y puertas aislantes y la ejecuci&oacute;n completa de servicios e itinerarios adaptados a la normativa de accesibilidad, incluyendo sanitarios, grifer&iacute;a y tabiquer&iacute;a divisoria. La adecuaci&oacute;n interior de las naves se llevar&aacute; a cabo en una segunda fase del proyecto para responder a usos m&aacute;s concretos a medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una p&eacute;rgola conectar&aacute; las naves y el front&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las obras incluyen la construcci&oacute;n de una p&eacute;rgola porticada mediante pilares y vigas porticadas de madera laminada adosadas a la fachada interior de las naves, para conectar estas &uacute;ltimas con el front&oacute;n, permitiendo el paso resguardado de los usuarios.
    </p><p class="article-text">
        Otras de las actuaciones principales es la creaci&oacute;n de una plaza p&uacute;blica con una zona verde de 319,5 metros cuadrados y totalmente accesible para personas con movilidad reducida.&nbsp;El pavimento ser&aacute; de hormig&oacute;n armado con acabado fratasado, delimitado por cenefas decorativas de adoqu&iacute;n y bordillos de pletina de acero corten. Esta zona se completar&aacute; con la instalaci&oacute;n de las correspondientes redes de abastecimiento y saneamiento de agua, as&iacute; como de puntos de luz de alta eficiencia energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En una fase posterior se rehabilitar&aacute; el edificio residencial de la parcela</strong>
    </p><p class="article-text">
        Previamente al comienzo de las actuaciones, se demoler&aacute;n las tejavanas edificaciones de la esquina de la manzana por su escaso inter&eacute;s y valor, mientras que se conservar&aacute; un edificio residencial que se rehabilitar&aacute; en la tercera fase del proyecto para albergar nuevos usos, como cafeter&iacute;a, viviendas o consultorio, entre otras opciones.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/camprovin-estrenara-fronton-plaza-finales-proximo-ano_1_13583115.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Oct 2026 17:26:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f6cab79-724a-446a-90b3-c49820aa30fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x996y531.jpg" length="1927041" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f6cab79-724a-446a-90b3-c49820aa30fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x996y531.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1927041" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Camprovín estrenará frontón y plaza a finales del próximo año]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f6cab79-724a-446a-90b3-c49820aa30fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x996y531.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[La Rioja,Pueblos,Espacios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSC, Junts y Vox aprueban prohibir el velo integral en Lleida pese a que el Supremo lo impidió en 2013]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/psc-junts-vox-aprueban-prohibir-velo-integral-lleida-pese-supremo-impidio-2013_1_13537894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a7ff901-0678-4ab0-bdd6-068a706b9223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1371y555.jpg" width="1200" height="675" alt="El PSC, Junts y Vox aprueban prohibir el velo integral en Lleida pese a que el Supremo lo impidió en 2013"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva ordenanza del civismo de Lleida contempla multas de entre 400 y 750 euros por vestir con burka o niqab en la calle</p><p class="subtitle">El alcalde de Lleida (PSC) plantea prohibir el velo integral pese a que el Supremo lo impidió en 2013
</p></div><p class="article-text">
        El pleno del Ayuntamiento de Lleida, con los votos del PSC, Junts y Vox, ha aprobado <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/alcalde-lleida-psc-plantea-prohibir-velo-integral-pese-supremo-impidio-2013_1_13160742.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la propuesta del gobierno socialista de la ciudad para prohibir el uso del velo integral</a> en el espacio p&uacute;blico y oficinas municipales, pese a que el Tribunal Supremo ya tumb&oacute; esta iniciativa, del mismo consistorio, en 2013.
    </p><p class="article-text">
        La nueva ordenanza de civismo en la que se incluye la medida sustituye a la de 2007 y contempla sanciones para el uso del velo integral con multas de entre 400 y 750 euros. La prohibici&oacute;n no se aplicar&aacute; &ldquo;en los lugares de culto ni en los espacios donde sea habitual ir con el rostro cubierto en atenci&oacute;n a las costumbres sociales aceptadas o cuando se haga en el ejercicio de un derecho fundamental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El PSC, el partido del alcalde, F&egrave;lix Larrosa, ha defendido que la norma &ldquo;no silo limita conductas, sino que protege a las libertades&rdquo;, informa la Ag&egrave;ncia Catalana de Not&iacute;cies (ACN). Vox y Junts han celebrado que el texto recoja la prohibici&oacute;n de llevar burka y niqab en el espacio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Por contra, el PP ha votado en contra al considerar que esta normativa no proh&iacute;be el velo integral en la calle, &ldquo;sino que lo permite y lo regula&rdquo;. Tampoco han apoyado la medida ERC y El Com&uacute; de Lleida, que han criticado la visi&oacute;n &ldquo;punitiva&rdquo; del texto.
    </p><p class="article-text">
        El marco jur&iacute;dico en el que se mueve la ordenanza no ha variado desde la sentencia del Supremo sobre el primer intento fallido para prohibir el velo en el espacio p&uacute;blico. Lleida, en 2010 y gobernada por el tambi&eacute;n socialista &Agrave;ngel Ros, fue pionera en una medida que, en 2026, en Espa&ntilde;a han  propuesto mayoritariamente consistorios gobernados por PP y Vox.
    </p><p class="article-text">
        Esta legislatura el Congreso rechaz&oacute; la proposici&oacute;n de Vox para prohibir el burka, <a href="https://www.eldiario.es/politica/pp-presenta-propia-ley-prohibir-burka-caer-propuso-vox_1_13003682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si bien est&aacute; en tr&aacute;mite otra del PP que plantea el veto</a> a &ldquo;cualquier tipo de vestimenta, prenda, accesorio u otros elementos que oculten total o parcialmente el rostro&rdquo;, pero except&uacute;a &ldquo;razones m&eacute;dicas&rdquo;, &ldquo;exigencias laborales o de protecci&oacute;n individual&rdquo;, &ldquo;actividades culturales, festivas o tradicionales&rdquo; o &ldquo;condiciones meteorol&oacute;gicas adversas decretadas por las autoridades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su sentencia sobre el caso del velo en Lleida, el Supremo concluy&oacute; que cualquier Ayuntamiento carec&iacute;a de competencia para regular en una ordenanza municipal una limitaci&oacute;n de un derecho fundamental a la libertad religiosa, para lo que era necesaria la existencia de una ley del Congreso que lo autorizara.
    </p><p class="article-text">
        El Supremo tambi&eacute;n destac&oacute; que no estaban justificadas las afirmaciones de que el uso del velo integral perturbase la tranquilidad ciudadana, la seguridad y el orden p&uacute;blico, y que la medida fuera necesaria para proteger la igualdad de la mujer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/psc-junts-vox-aprueban-prohibir-velo-integral-lleida-pese-supremo-impidio-2013_1_13537894.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 11:00:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2a7ff901-0678-4ab0-bdd6-068a706b9223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1371y555.jpg" length="2197268" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2a7ff901-0678-4ab0-bdd6-068a706b9223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1371y555.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2197268" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El PSC, Junts y Vox aprueban prohibir el velo integral en Lleida pese a que el Supremo lo impidió en 2013]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2a7ff901-0678-4ab0-bdd6-068a706b9223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1371y555.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lleida,Religión,Libertad religiosa,Espacios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A los pies de la Giralda, los vecinos de Sevilla reivindican la plaza tras la polémica cena privada: "Esto es de todos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/pies-giralda-vecinos-sevilla-apropian-plaza-polemica-cena-privada_1_13536453.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a755c382-93a1-46e8-9378-15ac503711be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1116y1010.jpg" width="1200" height="675" alt="A los pies de la Giralda, los vecinos de Sevilla reivindican la plaza tras la polémica cena privada: &quot;Esto es de todos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gala de la revista 'Escaparate' fue financiada por 36.000 euros públicos, pese a que esté prohibido el uso del espacio para eventos en la ordenanza municipal. En respuesta, la plaza Virgen de los Reyes acogió una protesta ciudadana pacífica para reivindicar lo público</p><p class="subtitle">Vox minimiza la presencia de sus cargos en la cena privada de Sevilla pagada con fondos públicos: “No tiene importancia”
</p></div><p class="article-text">
        Los turistas se acercaban a los grupos, grababan, preguntaban qu&eacute; ocurr&iacute;a, mientras los vecinos se sentaban, paseaban y hablaban, de pie, separados o en un c&iacute;rculo en el que se compart&iacute;an aperitivos, se jugaba a las cartas o hasta tra&iacute;an los juguetes para entretener a los m&aacute;s peque&ntilde;os. La plaza Virgen de los Reyes fue una estampa viva, colectiva, completamente opuesta a la protagonizada hace una semana<a href="https://www.eldiario.es/sevilla/ayuntamiento-cede-plaza-giralda-empresario-privado-gala-juanma-moreno-invitado_1_13520638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> cuando se cerr&oacute; el entorno de la Giralda a causa de la celebraci&oacute;n de un evento privado</a>. Esta tarde, los ciudadanos de a pie reivindicaron el espacio p&uacute;blico y, entre palmas y lecturas improvisadas, Mar&iacute;a Isabel Rodr&iacute;guez lo dice alto: &ldquo;La calle es de todos y de todas, tenemos derecho a transitar por ella libremente y a sentarnos de manera pac&iacute;fica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La vecina se suma a la organizaci&oacute;n espont&aacute;nea que se hizo a trav&eacute;s de las redes sociales en respuesta a la gala privada con motivo del aniversario de la revista <em>Escaparate</em>, que levant&oacute; ampollas en la opini&oacute;n p&uacute;blica por el cierre de la plaza del Triunfo y la Virgen de los Reyes en contra de lo estipulado por la ordenanza municipal. Un encuentro al que acudi&oacute; el presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, Juanma Moreno, y el alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, Jos&eacute; Luis Sanz, desde cuyas instituciones p&uacute;blicas organizaron y promocionaron el espect&aacute;culo con 36.000 euros p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
         Ante la indignaci&oacute;n popular, los vecinos llamaron a reunirse, a celebrar la vida un momento, a las siete de la tarde, antes de que la excepci&oacute;n se convierta en norma: &ldquo;Apenas quedan vecinos y vecinas en las grandes ciudades, los pisos son para empresas tipo Airbnb, alquileres desorbitados, para la especulaci&oacute;n, y nos tenemos que ir a la periferia o a los pueblos dormitorios, como es nuestro caso, y esto es imposible&rdquo;. Frente a ella y sus dos acompa&ntilde;antes est&aacute;n Carmen y sus hermanas, de 9, 10 y 6 a&ntilde;os, que est&aacute;n entretenidas encima de una alfombra, aprendiendo con el ejemplo a ser parte activa de las protestas. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Ddrr258CmXt/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">&ldquo;Estoy indignado&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Poco a poco, aumentan las silla de playa y no hay apenas significaci&oacute;n pol&iacute;tica ni banderas en un acto que no responde a ning&uacute;n partido ni organizaci&oacute;n social. Tampoco hay presencia policial, menos tras la pol&eacute;mica que arrastr&oacute; a la concejal&iacute;a de Turismo y Cultura a dar explicaciones sobre el contrato menor por casi 15.000 euros m&aacute;s IVA que se concedi&oacute; a la empresa 'Sevilla por la gracia de dios, S.L.', al que luego se sumar&iacute;a unos 18.000 euros por parte de la Empresa P&uacute;blica para la Gesti&oacute;n del Turismo de la Junta, que ahora dirige Vox en el Gobierno andaluz, con el fin de que se celebraran la XX edici&oacute;n de los premios. Es decir, <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/ayuntamiento-sevilla-gobierno-andaluz-pagaron-36-000-euros-cena-privada-giralda-moreno-sanz-invitados_1_13526301.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un montante que supuso el 20% de los 150.000 euros que finalmente cost&oacute; la gala</a>, seg&uacute;n el promotor y director de la revista Mario Niebla. 
    </p><p class="article-text">
        Bernardo Santos saca la botella de vino y monta una peque&ntilde;a mesa junto a sus amigos, que dejan queso y algunos picos. &ldquo;Estoy indignado&rdquo;, comparte claramente, tanto a t&iacute;tulo propio como en representaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n de vecinos de La Revuelta, del Pumarejo, &ldquo;ha sido una desfachatez, casi que re&iacute;rse en nuestra cara, porque adem&aacute;s de ocupar el espacio p&uacute;blico, estos se&ntilde;ores han ocupado el imaginario colectivo haciendo creer que las plazas son de un sector elitista de la ciudad&rdquo;. Con su camisa vistosa y las bermudas, recuerda que el verano acab&oacute; hace apenas unos d&iacute;as y, retoma, &ldquo;es una verg&uuml;enza que se cierre esta plaza para una empresa privada con dinero p&uacute;blico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una opini&oacute;n que no comparte el vicepresidente segundo y l&iacute;der andaluz de Vox, Manuel Gavira, que en unas declaraciones <a href="https://www.elcorreoweb.es/andalucia/2026/09/24/lider-vox-andalucia-defiende-ayudas-134629473.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recogidas por </a><a href="https://www.elcorreoweb.es/andalucia/2026/09/24/lider-vox-andalucia-defiende-ayudas-134629473.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Correo</em></a>, mantuvo en la Comisi&oacute;n de Turismo, Justicia, Desregulaci&oacute;n y Administraci&oacute;n Local que con la aportaci&oacute;n desde el su &aacute;rea quer&iacute;a pensar que hab&iacute;an &ldquo;pagado a los trabajadores de la cena&rdquo;, defendiendo que se trataba de una publicaci&oacute;n que &ldquo;vende Sevilla&rdquo; y que la petici&oacute;n de patrocinio &ldquo;se hab&iacute;a hecho en a&ntilde;os anteriores&rdquo;, cuando la consejer&iacute;a que ahora ostenta la dirig&iacute;a el PP en solitario de Juanma Moreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afc51405-8040-4540-a0e3-095d8ec1a161_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afc51405-8040-4540-a0e3-095d8ec1a161_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afc51405-8040-4540-a0e3-095d8ec1a161_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afc51405-8040-4540-a0e3-095d8ec1a161_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/afc51405-8040-4540-a0e3-095d8ec1a161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/afc51405-8040-4540-a0e3-095d8ec1a161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/afc51405-8040-4540-a0e3-095d8ec1a161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La actriz María Galiana (c) durante la &#039;sentada&#039; convocada en la Plaza Virgen de los Reyes en protesta por la celebración de una polémica gala de la revista &#039;Escaparate&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La actriz María Galiana (c) durante la &#039;sentada&#039; convocada en la Plaza Virgen de los Reyes en protesta por la celebración de una polémica gala de la revista &#039;Escaparate&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Por Maricarmen&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pregunt&aacute;ndole a Santos por la organizaci&oacute;n de esta protesta ciudadana, sonr&iacute;e abiertamente y a&ntilde;ade: &ldquo;No hay que pedir permiso para merendar en la plaza de nuestra ciudad&rdquo;. Al igual que tampoco lo hace Cati, que se sienta con su libro, que era el menos que pesaba de su biblioteca, r&iacute;e. Esta ma&ntilde;ana le lleg&oacute; la convocatoria por whatsapp y no se lo pens&oacute; dos veces, a sus 78 a&ntilde;os est&aacute; aqu&iacute;, sola, pero rodeada de gente comprometida con la causa. &ldquo;Mi marido est&aacute; muy mayor, tiene 88 a&ntilde;os, pero siempre ha sido el m&aacute;s guerrero&rdquo;, asiente, y, lejos de amilanarse, se&ntilde;ala &ldquo;los abusos de PP y Vox, concretamente&rdquo;: &ldquo;Celebraron una fiesta privada para la gente de bien de Sevilla&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es la gente de bien? &iquest;Qu&eacute; es la &eacute;lite? &iquest;C&oacute;mo ha impactado esta imagen entre la ciudadan&iacute;a sevillana, que recorri&oacute; las redes como la p&oacute;lvora? &iquest;Qu&eacute; mecanismo alter&oacute; para que, en vez de observar sin inmutarse, se reactivaran? Cati, que vive por la zona del parque de Mar&iacute;a Luisa, siente la Giralda como parte de su historia, tanto como Pepe y Araceli, que viven en un entorno que, desde hace alg&uacute;n tiempo, tambi&eacute;n pierde los tintes de barrio: la Alfalfa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c713a804-207b-4d9f-9030-ebdf87d50fe5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c713a804-207b-4d9f-9030-ebdf87d50fe5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c713a804-207b-4d9f-9030-ebdf87d50fe5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c713a804-207b-4d9f-9030-ebdf87d50fe5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c713a804-207b-4d9f-9030-ebdf87d50fe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c713a804-207b-4d9f-9030-ebdf87d50fe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c713a804-207b-4d9f-9030-ebdf87d50fe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La plaza Virgen de los Reyes, con la Giralda, fue el lugar escogido para una protesta espontánea ciudadana en contra del evento privado que cerró el espacio el pasado jueves."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaza Virgen de los Reyes, con la Giralda, fue el lugar escogido para una protesta espontánea ciudadana en contra del evento privado que cerró el espacio el pasado jueves.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Son unos impresentables&rdquo;, manifiestan, &ldquo;y hemos llegado a las siete y nos iremos cuando la gente se vaya&rdquo;, porque a&uacute;n queda en la retina la foto de &ldquo;los se&ntilde;oritos andaluces&rdquo; que llenaron con mesas estos metros. En sus palabras, tambi&eacute;n est&aacute;n presentes los desahucios. Unos desahucios que movilizaron ayer a todo el pa&iacute;s tras el desalojo de Maricarmen, la pensionista madrile&ntilde;a de 87 a&ntilde;os que, tras toda una vida, tuvo que abandonar su piso despu&eacute;s de que un fondo buitre comprara la propiedad y se negara a negociar con ella ning&uacute;n tipo de acuerdo, pese a que le hab&iacute;an subido el alquiler de un a&ntilde;o a otro en un m&aacute;s de 200%. 
    </p><p class="article-text">
        Su nombre est&aacute; presente entre Irene y Cristina. Las letras violetas de su cartel reivindican su memoria. &ldquo;Ten&iacute;amos claro que &iacute;bamos a venir, pero con lo que le ha sucedido a Maricarmen, nos decidimos&rdquo;, comentan, conmovidas por los sucesos de la pasada noche. Enarboladas con sus abanicos, pipas y botellas de agua, sostienen que &ldquo;nos ha dolido mucho que un espacio p&uacute;blico sobre el cual hay una ordenanza municipal que se utilice para eventos y s&iacute; haya habido un dinero p&uacute;blico para esto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sevillanas de adopci&oacute;n, viven en la periferia y ven c&oacute;mo &ldquo;la ciudad se est&aacute; deteriorando much&iacute;simo&rdquo;, como ocurre en La Macarena, de donde son vecinas. &ldquo;El deterioro, la suciedad, la falta de recursos, clama al cielo. En muy poco tiempo se ha visto el deterioro r&aacute;pido... &iexcl;Que se hubiesen ido a La Barzola a celebrar la gala!&rdquo;. Hoy permanecer&aacute;n hasta que los &aacute;nimos aguanten, disfrutando de una tarde oto&ntilde;al con sabor estival, admir&aacute;ndose con el esplendor de la Giralda, disfrutando, como hicieron los invitados de la gala, pero esta vez de forma abierta y en comuni&oacute;n con los vecinos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef758214-a047-471d-b1dc-25652737e9c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x212y628.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef758214-a047-471d-b1dc-25652737e9c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x212y628.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef758214-a047-471d-b1dc-25652737e9c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x212y628.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef758214-a047-471d-b1dc-25652737e9c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x212y628.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef758214-a047-471d-b1dc-25652737e9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x212y628.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef758214-a047-471d-b1dc-25652737e9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x212y628.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef758214-a047-471d-b1dc-25652737e9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x212y628.jpg"
                    alt="La plaza Virgen de los Reyes, con la Giralda, fue el lugar escogido para una protesta espontánea ciudadana en contra del evento privado que cerró el espacio el pasado jueves."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaza Virgen de los Reyes, con la Giralda, fue el lugar escogido para una protesta espontánea ciudadana en contra del evento privado que cerró el espacio el pasado jueves.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/pies-giralda-vecinos-sevilla-apropian-plaza-polemica-cena-privada_1_13536453.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 19:08:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a755c382-93a1-46e8-9378-15ac503711be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1116y1010.jpg" length="472561" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a755c382-93a1-46e8-9378-15ac503711be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1116y1010.jpg" type="image/jpeg" fileSize="472561" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A los pies de la Giralda, los vecinos de Sevilla reivindican la plaza tras la polémica cena privada: "Esto es de todos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a755c382-93a1-46e8-9378-15ac503711be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1116y1010.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Andalucía,Ayuntamiento de Sevilla,Vecinos,Espacios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sevilla, ciudad abierta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/sevilla-ciudad-abierta_132_13524524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c30e478-709c-431f-97e1-c2da5f8a9cf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x703y990.jpg" width="1200" height="675" alt="Sevilla, ciudad abierta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la privatización de amiguetes del espacio público, la venta vergonzosa de una ciudad que es de todos incluso contra las ordenanzas municipales, gracias a un alcalde pedestre</p><p class="subtitle">Opinión - Aires de Tánger
</p></div><p class="article-text">
        Se cuenta con fundamento que un notable empresario de la restauraci&oacute;n se vio un d&iacute;a con fray Carlos Amigo, arzobispo de Sevilla. Con su propuesta debidamente encarpetada propuso al prelado el uso del Patio de los Naranjos de la Catedral de Sevilla, anta&ntilde;o de la mezquita aljama, como lugar de eventos comestibles, espirituosos y celebraciones ilustres, con un amplio dossier de ejemplos que involucraban al mism&iacute;simo Vaticano.
    </p><p class="article-text">
        Fray Carlos, franciscano que era, escuch&oacute; con gran atenci&oacute;n e incluso inter&eacute;s en raz&oacute;n a los ben&eacute;ficos resultados que podr&iacute;a repercutir en su archidi&oacute;cesis. Cuando termin&oacute; la reuni&oacute;n, fray Carlos dijo: &ldquo;Perfecto, me ha convencido, es una idea brillante y ahora, &iquest;qui&eacute;n de los dos se lo cuenta a Antonio Burgos?&rdquo;, y fu&eacute;ronse. 
    </p><p class="article-text">
        Antonio Burgos era una especie de canciller de las purezas sevillanas. De origen izquierdista se hab&iacute;a convertido en guardi&aacute;n de las esencias hispalenses; sus fetuas desde su almimbar o p&uacute;lpito period&iacute;stico eran temibles, calcinaban a los pecadores. Pero ya no est&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A falta de vigilante de la carcundia sevillana, el alcalde de Sevilla, Jos&eacute; Luis Sanz es su gracia, no tuvo empa&ntilde;o en organizar <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/ayuntamiento-cede-plaza-giralda-empresario-privado-gala-juanma-moreno-invitado_1_13520638.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un evento privado a la sombra de la Giralda</a> y, por cierto, del Palacio Arzobispal. Para los forasteros conviene recordar que tanto la torre alminar de la antes mezquita mayor y la Catedral de Santa Mar&iacute;a de la Sede son Patrimonio de la Humanidad. Dicen los ep&iacute;gonos del regidor que para dar una buena imagen de Sevilla, la comilona se pobl&oacute; con lo m&aacute;s granado de la nobleza venida a menos y la nueva nobleza emergente y del papel <em>cuch&eacute;</em> aun con lamparones de papelones de <em>pescao</em> frito. Desde luego que entre lo m&aacute;s sevillano de esa nueva clase destacaban las americanas cortitas con el culito resping&oacute;n y canillas al aire, que dec&iacute;a mi amigo Antonio, de Ricco Sardelli.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este es el modelo de ciudad que han querido sus últimos gobernantes, pero es legítimo pensar en otra ciudad, en una alcaldesa o alcalde laico, de todos, respetuosa con lo que significa Sevilla</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La Sevilla impresa apenas ha rechistado, y eso que entre los presentes hab&iacute;a una nutrida presencia de aquellos que clamaron dolidos contra lo inapropiado de construir la torre Pelli, el edificio m&aacute;s alto de Andaluc&iacute;a, por rivalizar con la Giralda, a m&aacute;s de dos kil&oacute;metros y medio del &aacute;gape de post&iacute;n. Igual decir de los ineficaces imitadores de Antonio Burgos, ingr&aacute;vidos ellos. Para ser justos, la m&aacute;s honesta y sensata oposici&oacute;n ha sido protagonizada por un antiguo director del dicho columnero Burgos que ha sido se&ntilde;alado por ello y ferozmente desacreditado con argumentos de culpa din&aacute;stica propios de tiempos preconstitucionales o de N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o hasta que gane.
    </p><p class="article-text">
        Es la privatizaci&oacute;n de amiguetes del espacio p&uacute;blico, la venta vergonzosa de una ciudad que es de todos incluso contra las ordenanzas municipales, gracias a un alcalde pedestre. El espect&aacute;culo desde los bares aleda&ntilde;os que exhib&iacute;an su reglamentario y ahora humillante &ldquo;Prohibido sacar vasos a la calle&rdquo; era apocal&iacute;ptico. Los sevillanos y nuestros pac&iacute;ficos visitantes no daban cr&eacute;dito: paso restringido, la ciudad secuestrada, la carcundia vendida, los pilares de la ortodoxia publicada sucumbidos sin pudor a merced de los dobles apellidos y los t&iacute;tulos nobiliarios sostenidos por subvenciones de la PAC, la clemencia judicial, o por el auxilio del Estado de los que se creen a&uacute;n clase media.
    </p><p class="article-text">
        Testigos presenciales silentes est&aacute;n escandalizados no solo por el sarao ilegal de estos okupas de la cosa p&uacute;blica sino por su falta de decoro en una ciudad que fue capital del Imperio, anafes, fregaderos, c&aacute;ntaras de aceite, traper&iacute;o y otros enseres propios de un vivac rupestre a los pies del patrimonio de la Humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Se puede so&ntilde;ar, este es el modelo de ciudad que han querido sus &uacute;ltimos gobernantes, pero es leg&iacute;timo pensar en otra ciudad, en una alcaldesa o alcalde laico, de todos, respetuosa con lo que significa Sevilla, &ldquo;donde las almas torpes &mdash;seg&uacute;n Chaves Nogales&mdash; cayeron en el panderetismo&rdquo; y no una catetada sucesiva de dirigentes que no se merecen ni saben vestir el honor que les corresponde. Habr&aacute; que insistir, como resalt&oacute; Chaves Nogales en su libro dedicado a su ciudad: &ldquo;Cuanto no se ha reflexionado en un a&ntilde;o, se siente como tragedia en una hora. El destino b&aacute;rbaro surge avasallador y nuestra alma se llena de una amargura imponderable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la primera tarea de esa nueva alcaldesa o alcalde debiera ser declarar a Sevilla ciudad abierta, y as&iacute; pedir clemencia a los b&aacute;rbaros. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Aroca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/sevilla-ciudad-abierta_132_13524524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 20:25:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0c30e478-709c-431f-97e1-c2da5f8a9cf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x703y990.jpg" length="493333" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0c30e478-709c-431f-97e1-c2da5f8a9cf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x703y990.jpg" type="image/jpeg" fileSize="493333" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sevilla, ciudad abierta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0c30e478-709c-431f-97e1-c2da5f8a9cf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x703y990.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Sevilla,Urbanismo,Privatizaciones,Espacios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla de Joana i els seus veïns pel solar que ha comprat un promotor: "Volem un lloc per trobar-nos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/batalla-joana-i-els-seus-veins-pel-solar-comprat-promotor-volem-lloc-per-trobar_1_13494151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18144087-dbac-476d-8b45-a7aa98723ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1447y530.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla de Joana i els seus veïns pel solar que ha comprat un promotor: &quot;Volem un lloc per trobar-nos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El terreny de Can Pasquet, que el PP va prometre comprar per construir un casal de barri i una biblioteca, ha acabat en mans d'un agent immobiliari després que l'Ajuntament de Palma reservés 237.976 euros per a l'operació</p><p class="subtitle">Leonor, Josefa i centenars de majors es queden sense el seu 'casal' després d'un desnonament: “Sortim amb el 'tacataca' i els cotxets”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si fessin una llar, un parc... Que la gent gran hi pugui venir, que hi posin pedals per fer exercici, bancs per prendre la fresca...&rdquo;. Als seus 82 anys, Joana fa massa temps que espera el mateix que una bona part dels ve&iuml;ns de Son Sardina: un lloc p&uacute;blic on seure, reunir-se i fer vida de poble. En aquesta antiga barriada de Palma hi ha una pla&ccedil;a que fa anys que est&agrave; dibuixada sobre el paper, per&ograve; que mai no ha arribat a existir sobre el terreny. All&agrave;, entre el nucli tradicional de cases i el creixement residencial dels darrers anys, l'Ajuntament va prometre un gran espai p&uacute;blic, un casal de barri i una biblioteca. Enguany, quan semblava que Cort estava finalment a punt de comprar-lo, el solar ja havia canviat de mans.
    </p><p class="article-text">
        Can Pasquet, un solar de gaireb&eacute; 2.000 metres quadrats situat al cor de Son Sardina, &eacute;s per als ve&iuml;ns molt m&eacute;s que un terreny buit. &Eacute;s l'espai que fa anys que reclamen per trobar-se, organitzar activitats i disposar d'uns equipaments p&uacute;blics que ara estan dispersos o funcionen en locals que ni tan sols s&oacute;n municipals.
    </p><p class="article-text">
        El 13 d'agost de 2025, el batle de Palma, Jaime Mart&iacute;nez (PP), va acudir a Son Sardina i va anunciar que Cort havia iniciat el proc&eacute;s per adquirir Can Pasquet. La intenci&oacute; era construir-hi una pla&ccedil;a, un casal de barri i estudiar la possibilitat d'incorporar-hi un aparcament. L'anunci va generar una expectativa evident entre els ve&iuml;ns. La promesa, a m&eacute;s, no era nova: Can Pasquet feia anys que apareixia en els plans i les reivindicacions del barri, per&ograve; la compra mai no havia arribat a formalitzar-se.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La inversi&oacute; privada s'avan&ccedil;a</strong></h2><p class="article-text">
        Tanmateix, quan el passat 19 de febrer Cort va aprovar una modificaci&oacute; de despeses que reservava 237.976 euros per adquirir el solar, la finca va passar, tot just vuit dies despr&eacute;s, a mans d'una promotora immobili&agrave;ria constitu&iuml;da tres anys abans, Polnaval&oacute;n S.L., tal com figura en la documentaci&oacute; registral consultada per aquest diari. elDiario.es s'ha posat en contacte amb el seu administrador per con&egrave;ixer els detalls de l'operaci&oacute; i el dest&iacute; que preveu donar al solar, per&ograve; aquest ha declinat fer declaracions.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imatge del solar amb un cartell reivindicatiu penjat a la tanca: &quot;Prou menyspreu, plaça i casal ja!&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imatge del solar amb un cartell reivindicatiu penjat a la tanca: &quot;Prou menyspreu, plaça i casal ja!&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Davant la reixa de Can Pasquet, Joana explica el problema des d'un punt de vista molt m&eacute;s senzill que qualsevol expedient urban&iacute;stic: l'actual casal de barri est&agrave; situat en una primera planta i cal pujar-hi per les escales. &ldquo;Com podem pujar si molts ja passam dels 80 anys?&rdquo;, es demana. A l'altre costat de la tanca hi ha el solar que els ve&iuml;ns fa anys que reclamen com a futura pla&ccedil;a p&uacute;blica i on el batle va prometre, fa un any, construir un nou casal de barri i una biblioteca. A Son Sardina, lamenta Joana, &ldquo;no hi ha res&rdquo;. Hi ha un petit parc infantil a l'entrada del poble, per&ograve; resulta insuficient. I el casal tampoc no dona resposta a les necessitats de la gent gran.
    </p><p class="article-text">
        La seva preocupaci&oacute; no &eacute;s nom&eacute;s disposar d'un espai nou. Malgrat les incomoditats de l'actual casal, tem perdre'l com va succeir amb el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/leonor-josefa-i-centenars-persones-majors-queden-sense-seu-casal-despres-d-desnonament-vam-sortir-amb-tacataca-i-els-cotxets_1_13386719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">local de majors del barri de Son Cladera</a>, desallotjat a principis de juliol mentre desenes de persones participaven en un taller de mem&ograve;ria. El futur del centre comunitari i de la biblioteca est&agrave; condicionat pel fet que tots dos equipaments funcionen actualment en un immoble adquirit el 2019 per una societat vinculada a un gran fons d'inversi&oacute; internacional amb seu als Estats Units. L'Ajuntament reconeix que tots dos serveis s'ofereixen en locals arrendats i planteja traslladar-los a Can Pasquet si aconsegueix fer-se amb el solar. L'Associaci&oacute; de Ve&iuml;nats tamb&eacute; ha advertit del mal estat del casal actual, amb goteres, humitats i un terra de formig&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aquest diumenge, mentre queia la tarda sobre Son Sardina, Joana i altres ve&iuml;ns es concentraven davant el solar, convocats per l'Assemblea Popular de Son Sardina i sa Garriga, per exigir que l'Ajuntament lluiti per la parcel&middot;la i la posi a disposici&oacute; del barri.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Desenes de veïns concentrats aquest diumenge davant el solar de Can Pasquet per exigir que l&#039;Ajuntament es faci amb la parcel·la i la posi a disposició del barri"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Desenes de veïns concentrats aquest diumenge davant el solar de Can Pasquet per exigir que l&#039;Ajuntament es faci amb la parcel·la i la posi a disposició del barri                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un barri de 3.000 ve&iuml;ns sense espais p&uacute;blics</strong></h2><p class="article-text">
        La import&agrave;ncia de Can Pasquet s'ent&eacute;n millor en rec&oacute;rrer Son Sardina. El nucli conserva encara un marcat car&agrave;cter de poble malgrat formar part del municipi de Palma. El seu origen es remunta a l'&egrave;poca isl&agrave;mica, vinculat a les antigues xarxes d'aigua i als molins de la zona, i entre els segles XVII i XIX es va consolidar com un petit nucli d'agricultors, jornalers i artesans. L'agricultura va ser durant segles la principal activitat fins que el creixement residencial va anar transformant progressivament el territori.
    </p><p class="article-text">
        Aquest car&agrave;cter de poble continua sent una de les seves principals senyes d'identitat. Son Sardina est&agrave; f&iacute;sicament separat del centre de Palma -gaireb&eacute; cinc quil&ograve;metres separen tots dos nuclis- i conserva una trama urbana de cases baixes, camins estrets i antigues possessions, envoltada per noves zones residencials i grans &agrave;rees de serveis com Son Castell&oacute;, Son Reus o la Universitat. Amb m&eacute;s de 3.000 habitants, mant&eacute; tamb&eacute; una intensa activitat associativa i festiva. Per&ograve; aquesta vida comunit&agrave;ria topa amb una mancan&ccedil;a: m&eacute;s enll&agrave; del col&middot;legi i el centre de salut, el nucli no disposa d'una xarxa suficient d'espais p&uacute;blics municipals on desenvolupar-la.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dels cartells exhibits durant la concentració"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dels cartells exhibits durant la concentració                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un deute pendent des dels anys vuitanta</strong></h2><p class="article-text">
        Ho il&middot;lustra a elDiario.es Antoni Marim&oacute;n, ve&iacute; del nucli i catedr&agrave;tic d'Hist&ograve;ria Contempor&agrave;nia. Marim&oacute;n resumeix el problema en una &ldquo;falta cr&ograve;nica d'equipaments p&uacute;blics&rdquo; malgrat la forta identitat comunit&agrave;ria de Son Sardina. L'abs&egrave;ncia d'espais de titularitat municipal dificulta que les associacions disposin de llocs on reunir-se, que la gent gran compti amb instal&middot;lacions accessibles i que infants i joves tenguin zones de trobada.
    </p><p class="article-text">
        L'historiador situa l'origen del problema urban&iacute;stic de Can Pasquet a comen&ccedil;ament dels anys vuitanta. Segons explica, el planejament d'aquella &egrave;poca ja preveia que els terrenys acabassin destinats a equipaments p&uacute;blics. El sistema previst era complex: la propietat havia de cedir el terreny a l'Ajuntament a canvi que s'hi permet&eacute;s determinada edificaci&oacute;. Per&ograve; el mecanisme mai no va arribar a executar-se. &ldquo;Esperes i esperes i no s'arriba a complir&rdquo;, resumeix Marim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El resultat ha estat una llarga successi&oacute; de propietaris i oportunitats frustrades. Marim&oacute;n assegura que el solar ha passat per &ldquo;cinc o sis mans&rdquo; des d'aleshores i que fins i tot altres governs municipals van intentar abordar-ne l'adquisici&oacute;. El problema, explica, &eacute;s que el sistema urban&iacute;stic previst inicialment no va arribar a funcionar. Ara, per primera vegada en anys, l'Ajuntament havia donat la impressi&oacute; que l'operaci&oacute; estava encarrilada. El PP, de fet, va arribar a incloure en el seu darrer programa electoral la construcci&oacute; de la pla&ccedil;a de Can Pasquet: &ldquo;Invertirem a Son Sardina i farem realitat les peticions dels ve&iuml;ns&rdquo;, exposava la formaci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antoni Marimón, veí de Son Sardina i catedràtic d&#039;Història Contemporània, resumeix el problema en una &quot;manca crònica d&#039;equipaments públics&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antoni Marimón, veí de Son Sardina i catedràtic d&#039;Història Contemporània, resumeix el problema en una &quot;manca crònica d&#039;equipaments públics&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Gen&iacute;s, membre de l'Assemblea Popular de Son Sardina i sa Garriga, introdueix una altra dimensi&oacute; en la reivindicaci&oacute;: la dels joves que ja no poden quedar-se a viure al poble. Ell mateix n'ha hagut de marxar. En conversa amb aquest diari, explica que del grup d'una trentena de joves que participa habitualment en les festes de Son Sardina, amb prou feines en queden uns pocs que hi visquin. Molts han acabat traslladant-se a Palma o a altres municipis perqu&egrave; consideren pr&agrave;cticament impossible accedir a un habitatge al nucli si no disposen de terres, d'una casa familiar o d'una her&egrave;ncia. &ldquo;Si no tens preparat un mili&oacute; per gastar, no et pots quedar&rdquo;, afirma. Gen&iacute;s vincula aquesta expulsi&oacute; progressiva de la poblaci&oacute; jove amb l'encariment de l'habitatge, l'especulaci&oacute; immobili&agrave;ria i la turistificaci&oacute; de l'illa.
    </p><p class="article-text">
        Per a ell, la reivindicaci&oacute; de Can Pasquet forma part d'alguna cosa m&eacute;s &agrave;mplia: quin tipus de poble vol continuar sent Son Sardina i si podr&agrave; conservar una vida comunit&agrave;ria pr&ograve;pia mentre augmenta la pressi&oacute; immobili&agrave;ria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Genís, veí de Son Sardina: &quot;Si no tens preparat un milionet per gastar, no et pots quedar&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Genís, veí de Son Sardina: &quot;Si no tens preparat un milionet per gastar, no et pots quedar&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L'agost de 2025, l'Assemblea Popular de Son Sardina i sa Garriga ja alertava de la situaci&oacute; del terreny i del risc que acab&agrave;s en mans privades. L'entitat recordava que el Ple de Palma havia aprovat el maig de 2024, amb el suport del PP, instar l'equip de govern a adquirir els terrenys per construir-hi una pla&ccedil;a p&uacute;blica, despr&eacute;s que les associacions del barri reclamassin tamb&eacute; un casal. Malgrat el comprom&iacute;s municipal i les m&eacute;s de 1.000 signatures recollides en nom&eacute;s quatre mesos, denunciava que l'Ajuntament no havia informat de cap avan&ccedil; i mantenia un &ldquo;silenci&rdquo; que deixava en l'aire el futur del solar.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute; va cr&eacute;ixer quan a la parcel&middot;la va apar&egrave;ixer un cartell de Solvia anunciant-ne la venda. L'Assemblea advertia, a m&eacute;s, que el solar, tot i estar reservat en el Pla General per a espais lliures i equipaments, podia quedar exposat a promocions privades arran de la nova legislaci&oacute; urban&iacute;stica aprovada aleshores pel Parlament. Reclamava aix&iacute; que Cort materialitz&agrave;s el comprom&iacute;s anunciat i imped&iacute;s que Can Pasquet acab&agrave;s venut al millor postor, frustrant l'oportunitat de dotar Son Sardina d'una pla&ccedil;a i un casal p&uacute;blics.
    </p><p class="article-text">
        Els anuncis de venda localitzats per aquest diari permeten posar xifres al valor que tenia aleshores el terreny al mercat. La parcel&middot;la, anunciada amb una superf&iacute;cie de 1.751 metres quadrats, va arribar a oferir-se per 180.700 euros, a ra&oacute; de 103 euros per metre quadrat. Un altre portal immobiliari situava el preu de venda en 210.000 euros. S&oacute;n, en tot cas, preus d'oferta i no permeten determinar l'import pel qual es va tancar finalment la compravenda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartell que anunciava la venda de Can Pasquet"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartell que anunciava la venda de Can Pasquet                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L'inter&egrave;s del solar no resideix &uacute;nicament en la seva ubicaci&oacute;, sin&oacute; tamb&eacute; en la seva situaci&oacute; urban&iacute;stica. Com recorda Marim&oacute;n, Can Pasquet arrossega des dels anys vuitanta una ordenaci&oacute; que mai no va arribar a executar-se i que ha anat canviant amb les successives revisions del planejament. L'aprovaci&oacute; del Pla General de 2023 i la posterior caiguda del Pla d'Ordenaci&oacute; Detallada han deixat l'&agrave;mbit en una situaci&oacute; d'incertesa sobre el seu futur urban&iacute;stic. Aquest escenari incorpora, a m&eacute;s, una variable econ&ograve;mica rellevant: una eventual modificaci&oacute; del planejament que millor&agrave;s les condicions urban&iacute;stiques de la parcel&middot;la i n'augment&agrave;s l'aprofitament podria incrementar-ne de manera significativa el valor. No hi ha const&agrave;ncia, per&ograve;, que el nou propietari hagi iniciat cap tr&agrave;mit en aquest sentit ni que aquesta possibilitat estigu&eacute;s darrere de l'adquisici&oacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>L'Ajuntament assegura que lluitar&agrave; pel solar</strong></h2><p class="article-text">
        Enmig d'aquesta incertesa, l'Ajuntament assegura que no ha renunciat al projecte. elDiario.es s'ha posat en contacte amb el Consistori, que remet a un comunicat recent en el qual, subratlla, des que l'alcalde va anunciar el seu comprom&iacute;s d'adquirir la parcel&middot;la, l'Administraci&oacute; va iniciar les gestions pertinents amb l'entitat banc&agrave;ria llavors propiet&agrave;ria de la mateixa.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Part dels veïns i membres de l&#039;Assemblea Popular de Son Sardina i Sa Garriga, durant la concentració d&#039;aquest diumenge"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Part dels veïns i membres de l&#039;Assemblea Popular de Son Sardina i Sa Garriga, durant la concentració d&#039;aquest diumenge                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El consistori explica que, des de llavors, treballa per trobar una soluci&oacute; i que actualment negocia amb el propietari per assolir un acord de compravenda. Si no fos possible, l'Ajuntament afirma que iniciar&agrave; el corresponent procediment d'expropiaci&oacute;. La intenci&oacute; municipal &eacute;s mantenir el projecte previst: un nou casal de barri i una biblioteca, una pla&ccedil;a p&uacute;blica i, com a possibilitat addicional, un aparcament que contribueixi a alleujar el d&egrave;ficit d'estacionament de la zona. Cort assenyala, a m&eacute;s, que el disseny dels futurs equipaments es far&agrave; amb la participaci&oacute; de les associacions ve&iuml;nals i les entitats del barri.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;Ajuntament està negociant amb el propietari per arribar a un acord de compravenda. Si no fos possible, iniciarà l&#039;expropiació</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L'oposici&oacute; tamb&eacute; ha carregat contra la gesti&oacute; de l'Ajuntament. El secretari general de l'Agrupaci&oacute; Socialista de Palma, Iago Negueruela, ha reclamat explicacions i responsabilitats pol&iacute;tiques a l'equip de govern per la venda de Can Pasquet a una immobili&agrave;ria i ha q&uuml;estionat que Cort no aconsegu&iacute;s tancar la compra del solar que havia anunciat. Per la seva banda, M&eacute;s per Palma ha resumit la seva cr&iacute;tica en una frase: &ldquo;Mart&iacute;nez ho va prometre. El PP ho ha deixat perdre&rdquo;. El regidor Miquel &Agrave;ngel Contreras sost&eacute; que el batle va generar &ldquo;una expectativa davant tot Son Sardina&rdquo; en anunciar una pla&ccedil;a, un casal de barri i un aparcament i considera que ara ha d'explicar per qu&egrave; el consistori no va arribar a adquirir el terreny.
    </p><p class="article-text">
        El manifest llegit durant la concentraci&oacute; reclama que l'Ajuntament adquireixi immediatament el solar i posi en marxa el projecte de pla&ccedil;a i casal de barri. L'Assemblea Popular reivindica, a m&eacute;s, que aquests espais siguin de titularitat p&uacute;blica i que el seu disseny tengui en compte els projectes elaborats pels mateixos ve&iuml;ns. El missatge de fons &eacute;s que Can Pasquet no &eacute;s vist com un equipament m&eacute;s, sin&oacute; com una pe&ccedil;a necess&agrave;ria per mantenir la vida comunit&agrave;ria de Son Sardina. Les entitats recorden que la manca d'espais municipals dificulta fins i tot l'organitzaci&oacute; de les festes i d'altres activitats associatives.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de d&egrave;cades d'espera i d'una promesa municipal que va acabar coincidint amb la venda del solar a un particular, la pregunta que queda entre els ve&iuml;ns &eacute;s ara quan arribar&agrave;, finalment, la soluci&oacute;. Per a l'Assemblea Popular, la resposta no admet m&eacute;s demores: &ldquo;No &eacute;s una necessitat ni una promesa: &eacute;s un dret&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/batalla-joana-i-els-seus-veins-pel-solar-comprat-promotor-volem-lloc-per-trobar_1_13494151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 08:39:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/18144087-dbac-476d-8b45-a7aa98723ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1447y530.jpg" length="1881278" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/18144087-dbac-476d-8b45-a7aa98723ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1447y530.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1881278" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La batalla de Joana i els seus veïns pel solar que ha comprat un promotor: "Volem un lloc per trobar-nos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/18144087-dbac-476d-8b45-a7aa98723ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1447y530.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Espacios públicos,Servicios públicos,PP - Partido Popular,Protestas,Protestas ciudadanas,Inmobiliarias,Mercado inmobiliario,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla de Joana y sus vecinos por el solar que ha comprado un promotor: "Queremos un lugar para encontrarnos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/batalla-joana-vecinos-solar-comprado-promotor-queremos-lugar-encontrarnos_1_13482640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18144087-dbac-476d-8b45-a7aa98723ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1447y530.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla de Joana y sus vecinos por el solar que ha comprado un promotor: &quot;Queremos un lugar para encontrarnos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El terreno de Can Pasquet, que el PP prometió comprar para construir un casal de barri y una biblioteca, ha acabado en manos de un agente inmobiliario después de que el Ayuntamiento de Palma reservase 237.976 euros para la operación</p><p class="subtitle">Leonor, Josefa y cientos de mayores se quedan sin su 'casal' tras un desahucio: “Salimos con el tacataca y los carritos”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si hicieran un hogar, un parque... Que la gente mayor pueda venir, que pongan pedales para hacer ejercicio, bancos para tomar el fresco...&rdquo;. A sus 82 a&ntilde;os, Joana lleva demasiado tiempo esperando lo mismo que gran parte de los vecinos de Son Sardina: un lugar p&uacute;blico donde sentarse, reunirse y hacer vida de pueblo. En esta antigua barriada de Palma hay una plaza que lleva a&ntilde;os dibujada sobre el papel, pero que nunca ha llegado a existir sobre el terreno. All&iacute;, entre el n&uacute;cleo tradicional de casas y el crecimiento residencial de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el Ayuntamiento prometi&oacute; un gran espacio p&uacute;blico, un casal de barrio y una biblioteca. Este a&ntilde;o, cuando parec&iacute;a que Cort -como se conoce popularmente al Consistorio- estaba finalmente a punto de comprarlo, el solar ya hab&iacute;a cambiado de manos.
    </p><p class="article-text">
        Can Pasquet, un solar de casi 2.000 metros cuadrados ubicado en el coraz&oacute;n de Son Sardina, es para los vecinos mucho m&aacute;s que un terreno vac&iacute;o. Es el espacio que llevan a&ntilde;os reclamando para encontrarse, organizar actividades y tener unos equipamientos p&uacute;blicos que ahora est&aacute;n dispersos o funcionan en locales que ni siquiera son municipales. 
    </p><p class="article-text">
        El 13 de agosto de 2025, el alcalde de Palma, Jaime Mart&iacute;nez (PP), acudi&oacute; a Son Sardina y anunci&oacute; que Cort hab&iacute;a iniciado el proceso para adquirir Can Pasquet. La intenci&oacute;n era construir una plaza, un casal y estudiar la posibilidad de incorporar un aparcamiento. El anuncio gener&oacute; una expectativa evidente entre los vecinos. La promesa, adem&aacute;s, no era nueva: Can Pasquet llevaba a&ntilde;os apareciendo en los planes y reivindicaciones del barrio, pero la compra nunca hab&iacute;a llegado a formalizarse.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La inversi&oacute;n privada se adelanta</strong></h2><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando el pasado 19 de febrero Cort aprob&oacute; una modificaci&oacute;n de gastos que reservaba 237.976 euros para adquirir el solar, la finca pas&oacute;, apenas ocho d&iacute;as despu&eacute;s, a manos de una promotora inmobiliaria constituida tres a&ntilde;os antes, Polnaval&oacute;n S.L., tal como figura en la documentaci&oacute;n registral consultada por este peri&oacute;dico. elDiario.es se ha puesto en contacto con su administrador para conocer los detalles de la operaci&oacute;n y el destino que prev&eacute; dar al solar, pero &eacute;ste ha declinado hacer declaraciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88f37e6f-0171-4eac-a8de-442d6a44fa7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen del solar con un cartel reivindicativo colgado de la verja: &quot;Basta de menosprecio, ¡plaza y casal ya!&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen del solar con un cartel reivindicativo colgado de la verja: &quot;Basta de menosprecio, ¡plaza y casal ya!&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Frente a la verja de Can Pasquet, Joana habla del problema desde un punto de vista mucho m&aacute;s sencillo que cualquier expediente urban&iacute;stico: el actual casal de barri est&aacute; en una primera planta y hay que subir por escaleras. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo podemos subir si muchos ya pasamos de 80 a&ntilde;os?&rdquo;, se pregunta. Al otro lado de la valla est&aacute; el solar que los vecinos llevan a&ntilde;os reclamando como futura plaza p&uacute;blica. En Son Sardina, lamenta Joana, &ldquo;no hay nada&rdquo;. Tan solo un peque&ntilde;o parque para los ni&ntilde;os en la entrada del pueblo, pero resulta insuficiente. Y el casal actual tampoco resuelve las necesidades de los mayores.
    </p><p class="article-text">
        Su preocupaci&oacute;n no es &uacute;nicamente disponer de un espacio nuevo. Pese a las incomodidades del actual casal, teme perderlo como sucedi&oacute; con el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/leonor-josefa-cientos-mayores-quedan-casal-desahucio-salimos-tacataca-carritos_1_13381796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">local de mayores del barrio de Son Cladera</a>, desalojado a principios de julio mientras decenas de personas participaban en un taller de memoria. El futuro del centro comunitario y de la biblioteca est&aacute; condicionado por el hecho de que funcionan en un inmueble adquirido en 2019 por una sociedad vinculada a un gran fondo internacional estadounidense. El Ayuntamiento reconoce que ambos equipamientos est&aacute;n actualmente en locales arrendados y plantea trasladarlos a Can Pasquet si consigue hacerse con el solar. La Associaci&oacute; de Ve&iuml;nats ya ha advertido adem&aacute;s del mal estado del casal actual, con goteras, humedades y suelo de hormig&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este domingo, mientras la tarde ca&iacute;a sobre Son Sardina, Joana y otros vecinos se concentraban frente al terreno convocados por la Assemblea Popular de Son Sardina i sa Garriga para exigir que el Consistorio luche por la parcela y la ponga a disposici&oacute;n del barrio.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/061f6976-f2cb-48a0-bb18-56f19a0a78cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Decenas de vecinos concentrados este domingo frente al solar de Can Pasquet para exigir que el Ayuntamiento se haga con la parcela y la ponga a disposición del barrio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Decenas de vecinos concentrados este domingo frente al solar de Can Pasquet para exigir que el Ayuntamiento se haga con la parcela y la ponga a disposición del barrio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un barrio de 3.000 vecinos sin espacios p&uacute;blicos</strong></h2><p class="article-text">
        La importancia de Can Pasquet se entiende mejor al recorrer Son Sardina. El n&uacute;cleo conserva todav&iacute;a un marcado car&aacute;cter de pueblo pese a formar parte del municipio de Palma. Su origen se remonta a la &eacute;poca isl&aacute;mica, relacionado con las antiguas redes de agua y molinos de la zona, y durante los siglos XVII y XIX se consolid&oacute; como un peque&ntilde;o n&uacute;cleo de agricultores, jornaleros y artesanos. La agricultura fue durante siglos la actividad dominante hasta que el crecimiento residencial fue transformando progresivamente el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Ese car&aacute;cter de pueblo sigue siendo una de sus principales se&ntilde;as de identidad. Son Sardina est&aacute; separado f&iacute;sicamente del centro de Palma -casi cinco kil&oacute;metros lo separan ambas zonas- y mantiene una estructura urbana de casas bajas, caminos estrechos y antiguas posesiones, rodeada por zonas residenciales y grandes &aacute;reas de servicios como Son Castell&oacute;, Son Reus o la Universitat. Son Sardina cuenta con m&aacute;s de 3.000 habitantes y mantiene una intensa actividad asociativa y festiva. Pero esa vida comunitaria se desarrolla, m&aacute;s all&aacute; del colegio y el centro de salud, sin una red suficiente de espacios p&uacute;blicos municipales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2bf275ed-08af-45bb-81d4-4915a9474774_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los carteles exhibidos durante la concentración"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los carteles exhibidos durante la concentración                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una deuda pendiente desde los a&ntilde;os ochenta</strong></h2><p class="article-text">
        Lo ilustra, en declaraciones a elDiario.es, Antoni Marim&oacute;n, vecino del n&uacute;cleo y catedr&aacute;tico de Historia Contempor&aacute;nea. Marim&oacute;n resume el problema en una &ldquo;falta cr&oacute;nica de equipamientos p&uacute;blicos&rdquo; a pesar de la fuerte identidad comunitaria del barrio. La ausencia de espacios que sean realmente de titularidad municipal impide que las asociaciones dispongan de lugares donde reunirse, los mayores, de instalaciones accesibles, y los ni&ntilde;os y j&oacute;venes, de zonas de encuentro.
    </p><p class="article-text">
        El historiador sit&uacute;a el origen del problema urban&iacute;stico de Can Pasquet a comienzos de los a&ntilde;os ochenta. Seg&uacute;n explica, el planeamiento de aquella &eacute;poca ya contemplaba que el espacio terminara destinado a equipamientos. El sistema previsto era complejo: la propiedad deb&iacute;a ceder el terreno al Ayuntamiento a cambio de que se permitiera determinada edificaci&oacute;n. El mecanismo nunca lleg&oacute; a ejecutarse. &ldquo;Esperas y esperas y no se llega a cumplir&rdquo;, resume el historiador. 
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia ha sido una larga sucesi&oacute;n de propietarios y oportunidades frustradas. Marim&oacute;n asegura que el solar ha pasado por &ldquo;cinco o seis manos&rdquo; desde entonces y que incluso otros gobiernos municipales intentaron abordar su adquisici&oacute;n. El problema, a&ntilde;ade, es que el sistema urban&iacute;stico previsto no lleg&oacute; a funcionar. Ahora, por primera vez en a&ntilde;os, el Ayuntamiento hab&iacute;a dado la impresi&oacute;n de que la operaci&oacute;n estaba encarrilada. El PP lleg&oacute; a incluir en su &uacute;ltimo programa electoral la construcci&oacute;n de la plaza de Can Pasquet: &ldquo;Invertiremos en Son Sardina y haremos realidad las peticiones de los vecinos&rdquo;, promet&iacute;a la formaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2fb71248-4de6-4035-8563-69afb92574e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antoni Marimón, vecino de Son Sardina y catedrático de Historia Contemporánea, resume el problema en una &quot;falta crónica de equipamientos públicos&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antoni Marimón, vecino de Son Sardina y catedrático de Historia Contemporánea, resume el problema en una &quot;falta crónica de equipamientos públicos&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mientras tanto, Gen&iacute;s, miembro de la Assemblea Popular de Son Sardina i sa Garriga, introduce otra dimensi&oacute;n: la de los j&oacute;venes que ya no pueden quedarse en la zona. &Eacute;l mismo ha tenido que marcharse. En conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico, cuenta que entre el grupo de unos 30 j&oacute;venes que participa en las fiestas son Sardina apenas quedan unos pocos viviendo all&iacute;; muchos se han trasladado a Palma o a otros municipios porque consideran imposible acceder a una vivienda en el n&uacute;cleo sin disponer de tierras, una casa familiar o una herencia. &ldquo;Si no tienes preparado un milloncito para gastar, no te puedes quedar&rdquo;, explica. Vincula esa expulsi&oacute;n de poblaci&oacute;n joven al encarecimiento de la vivienda, la especulaci&oacute;n y la turistificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, la reivindicaci&oacute;n de Can Pasquet forma parte de algo m&aacute;s amplio: qu&eacute; tipo de pueblo quiere seguir siendo Son Sardina y si podr&aacute; conservar una vida comunitaria propia mientras aumenta la presi&oacute;n inmobiliaria. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa23f769-ee37-4e3c-80aa-9e7c3064087c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Genís, vecino de Son Sardina: &quot;Si no tienes preparado un milloncito para gastar, no te puedes quedar&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Genís, vecino de Son Sardina: &quot;Si no tienes preparado un milloncito para gastar, no te puedes quedar&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En agosto de 2025, la Assemblea Popular de Son Sardina i sa Garriga ya alertaba de la situaci&oacute;n del solar de Can Pasquet y del riesgo de que acabara en manos privadas. Los vecinos recordaban que el pleno de Palma hab&iacute;a aprobado en mayo de 2024, con el apoyo del PP, instar al equipo de gobierno a adquirir los terrenos para construir una plaza p&uacute;blica despu&eacute;s de que las asociaciones del barrio reclamaran tambi&eacute;n un casal. La entidad denunciaba que, pese al compromiso municipal y a las m&aacute;s de 1.000 firmas recogidas en cuatro meses, el Ayuntamiento no hab&iacute;a informado de ning&uacute;n avance y persist&iacute;a en un &ldquo;silencio&rdquo; que dejaba en el aire el futuro del solar.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n vecinal aument&oacute; al aparecer en la parcela un cartel de Solvia que anunciaba su disponibilidad. La Assemblea advert&iacute;a adem&aacute;s de que el solar, pese a estar reservado en el Plan General para espacios libres y equipamientos, pod&iacute;a quedar expuesto a promociones privadas si Palma aplicaba la nueva legislaci&oacute;n urban&iacute;stica aprobada entonces por el Parlament. Los vecinos reclamaban as&iacute; que Cort materializara su compromiso y evitara que Can Pasquet acabara vendido al mejor postor, frustrando la oportunidad de dotar a Son Sardina de una plaza y un casal p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        En anuncios localizados por este peri&oacute;dico, la parcela de 1.751 metros cuadrados lleg&oacute; a ofrecerse por 180.700 euros, a raz&oacute;n de 103 euros por metro cuadrado, mientras que otro portal situaba el precio de venta en 210.000 euros. Apenas ocho d&iacute;as despu&eacute;s de que el Ayuntamiento habilitase 237.976 euros para hacer frente a la adquisici&oacute;n, el solar acab&oacute; en manos privadas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d482cd06-ac98-4c1f-a59f-10a6104c4b53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel que anunciaba la venta de Can Pasquet"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel que anunciaba la venta de Can Pasquet                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El inter&eacute;s del solar no reside &uacute;nicamente en su ubicaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n en su situaci&oacute;n urban&iacute;stica. Como se&ntilde;ala Miram&oacute;n, Can Pasquet arrastra desde los a&ntilde;os ochenta una ordenaci&oacute;n que nunca lleg&oacute; a ejecutarse y que ha ido cambiando con las sucesivas revisiones del planeamiento. La aprobaci&oacute;n del Plan General de 2023 y la posterior ca&iacute;da del Plan de Ordenaci&oacute;n Detallada han a&ntilde;adido incertidumbre sobre el futuro urban&iacute;stico del espacio. Esta circunstancia introduce una variable econ&oacute;mica relevante: cualquier modificaci&oacute;n futura que mejorase las condiciones urban&iacute;sticas de la parcela y aumentase su aprovechamiento podr&iacute;a incrementar de forma significativa su valor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Ayuntamiento asegura que pelear&aacute; el solar</strong></h2><p class="article-text">
        En medio de esta incertidumbre, el Ayuntamiento asegura que no ha renunciado al proyecto. elDiario.es se ha puesto en contacto con el Consistorio, que remite a un comunicado reciente en el que, subraya, desde que el alcalde anunci&oacute; su compromiso de adquirir la parcela, la Administraci&oacute;n inici&oacute; las gestiones pertinentes con la entidad bancaria entonces propietaria de la misma.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e39256ca-bba9-4d1e-9f46-a1af7157ac5f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parte de los vecinos y miembros de la Assemblea Popular de Son Sardina y Sa Garriga, durante la concentración de este domingo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parte de los vecinos y miembros de la Assemblea Popular de Son Sardina y Sa Garriga, durante la concentración de este domingo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Consistorio asegura que, desde entonces, trabaja para encontrar una soluci&oacute;n y se&ntilde;ala que actualmente est&aacute; negociando con el propietario para alcanzar un acuerdo de compraventa. Si no fuera posible, el Ayuntamiento asegura que iniciar&aacute; el correspondiente procedimiento de expropiaci&oacute;n. La intenci&oacute;n municipal es mantener el proyecto: un nuevo casal de barri y una biblioteca, una plaza p&uacute;blica y, como posibilidad adicional, un aparcamiento que contribuya a aliviar el d&eacute;ficit de estacionamiento de la zona. Cort asegura, adem&aacute;s, que el dise&ntilde;o de los futuros equipamientos contar&aacute; con la participaci&oacute;n de las asociaciones vecinales y entidades del barrio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Ayuntamiento está negociando con el propietario para alcanzar un acuerdo de compraventa. Si no fuera posible, iniciará la expropiación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n tambi&eacute;n ha cargado contra la gesti&oacute;n del Ayuntamiento. El secretario general de la Agrupaci&oacute;n Socialista de Palma, Iago Negueruela, ha reclamado explicaciones y responsabilidades pol&iacute;ticas al equipo de gobierno por la venta de Can Pesquet a una inmobiliaria y ha cuestionado que Cort no lograra cerrar la compra del solar que hab&iacute;a anunciado. Por su parte, M&eacute;s per Palma ha resumido su cr&iacute;tica en una frase: &ldquo;Mart&iacute;nez lo prometi&oacute;. El PP lo ha dejado perder&rdquo;. El regidor Miquel &Agrave;ngel Contreras sostiene que el alcalde gener&oacute; &ldquo;una expectativa ante todo Son Sardina&rdquo; al anunciar una plaza, un casal de barri y un aparcamiento y ahora debe explicar por qu&eacute; el Consistorio no lleg&oacute; a adquirir el terreno.
    </p><p class="article-text">
        El manifiesto le&iacute;do durante la concentraci&oacute;n reclama que el Ayuntamiento adquiera inmediatamente el solar y comience el proyecto de plaza y casal. La Assemblea Popular reivindica adem&aacute;s que estos espacios sean p&uacute;blicos y tengan en cuenta los proyectos elaborados por los propios vecinos. El mensaje de fondo es que Can Pasquet no se considera una infraestructura m&aacute;s. Las entidades recuerdan que la falta de espacios municipales dificulta incluso organizar las fiestas y las actividades asociativas. Los vecinos, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de espera y de una promesa que termin&oacute; coincidiendo con una venta privada, quieren saber cu&aacute;ndo. Porque, como resum&iacute;a el manifiesto de la concentraci&oacute;n, &ldquo;no es una necesidad ni una promesa: es un derecho&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/batalla-joana-vecinos-solar-comprado-promotor-queremos-lugar-encontrarnos_1_13482640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 04:30:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/18144087-dbac-476d-8b45-a7aa98723ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1447y530.jpg" length="1881278" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/18144087-dbac-476d-8b45-a7aa98723ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1447y530.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1881278" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La batalla de Joana y sus vecinos por el solar que ha comprado un promotor: "Queremos un lugar para encontrarnos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/18144087-dbac-476d-8b45-a7aa98723ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1447y530.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Espacios públicos,Servicios públicos,PP - Partido Popular,Protestas,Protestas ciudadanas,Inmobiliarias,Mercado inmobiliario,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Els 'beach clubs' aniquilen els xiringuitos tradicionals d’Eivissa: “Abans podies seure i recolzar els peus damunt l’arena”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-beach-clubs-aniquilen-els-xiringuitos-tradicionals-d-eivissa-abans-podies-seure-i-recolzar-els-peus-damunt-l-arena_1_13432983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f1ef-c42e-4ac1-9825-d6058fcf95ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148834.jpg" width="4715" height="2652" alt="Els &#039;beach clubs&#039; aniquilen els xiringuitos tradicionals d’Eivissa: “Abans podies seure i recolzar els peus damunt l’arena”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cala Gració, en el municipi de Sant Antoni, canvia un altre xiringuito per a famílies treballadores per un negoci orientat al turisme d'alt poder adquisitiu
</p><p class="subtitle">Eivissa, el laboratori del luxe que exporta el seu model a Dubai: “La illa ja no ven només una destinació, sinó una marca global”
</p></div><p class="article-text">
        L&rsquo;arribada a Cala Graci&oacute; ofereix una vista panor&agrave;mica de la platja, amb una extensa &agrave;rea d&rsquo;arena ara ocupada per llits balinesos que han substitu&iuml;t les tradicionals hamaques. &ldquo;Abans an&agrave;vem al xiringuito amb la meva fam&iacute;lia a menjar peix, que era dels m&eacute;s barats i bons de l&rsquo;illa&rdquo;, explica Laura Prats, de 28 anys i natural de Sant Antoni. Ara continuen anant gaireb&eacute; cada dia a la cala, per&ograve; s&rsquo;instal&middot;len a la part rocosa, al costat de les tradicionals casetes de pescadors, des d&rsquo;on es banyen sense consumir. El motiu: l&rsquo;antic xiringuito ha donat pas a un negoci orientat al turisme d&rsquo;alt poder adquisitiu i consumir-hi ha deixat d&rsquo;estar a l&rsquo;abast de molts residents.
    </p><p class="article-text">
        Cala Graci&oacute; i Cala Gracioneta estan connectades per mar i tamb&eacute; per un petit cam&iacute; de terra que serpenteja per la part superior del penya-segat que les separa. En l&rsquo;imaginari col&middot;lectiu eivissenc existeix una pr&agrave;ctica no escrita, per&ograve; &agrave;mpliament compartida: travessar nedant des de la primera fins a la segona, m&eacute;s petita, rec&ograve;ndita i d&rsquo;aig&uuml;es encara m&eacute;s turqueses i cristal&middot;lines. Des de fa temps, per&ograve;, la germana petita d&rsquo;aquestes dues cales ha deixat de ser un lloc per seure a menjar o prendre alguna cosa si un no est&agrave; disposat a assumir els preus del restaurant.
    </p><p class="article-text">
        Grupo Mambo va adquirir l&rsquo;antic xiringuito fa m&eacute;s d&rsquo;una d&egrave;cada i avui ofereix una carta de c&ograve;ctels i gastronomia orientada a un client molt diferent. El negoci es ven a la seva p&agrave;gina web com &ldquo;el restaurant de platja ideal per a aquells que pensen que els estius sense xiringuito s&oacute;n menys estiu&rdquo; i tamb&eacute; com un enclavament per celebrar bodes davant la mar, esdeveniments corporatius o celebracions privades. Ara, l&rsquo;ocupaci&oacute; del litoral per part del grup empresarial s&rsquo;est&eacute;n tamb&eacute; a la cala ve&iuml;na, fins fa poc un dels refugis habituals per a moltes fam&iacute;lies residents.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cala, vista des de la zona rocosa del litoral sud-oest de l&#039;illa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cala, vista des de la zona rocosa del litoral sud-oest de l&#039;illa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Abans busc&agrave;vem crancs&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Quan &eacute;rem petits, els meus amics i jo cerc&agrave;vem crancs, jug&agrave;vem a futbol i ens refugi&agrave;vem sota l&rsquo;ombra dels arbres&rdquo;, recorda Laura. Tamb&eacute; rememora com, quan anaven a dinar a l&rsquo;antic xiringuito, el propietari s&rsquo;acostava taula per taula per explicar-los quin peix havia comprat aquell mat&iacute; al mercat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quan érem petits, els meus amics i jo buscàvem crancs, jugàvem al futbol i ens refugiàvem sota l&#039;ombra dels arbres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Prats</span>
                                        <span>—</span> Oriünda de Sant Antoni
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Gabriel Pizzuto, de 29 anys i tamb&eacute; d&rsquo;Eivissa, conserva records semblants. Durant la Prim&agrave;ria anava amb l&rsquo;escola d&rsquo;excursi&oacute; a Cala Gracioneta i, ja d&rsquo;adolescent, hi tornava moltes vegades amb els seus amics. Aquest privilegi per als residents va desapar&egrave;ixer la temporada passada amb el canvi de model del negoci i avui queda reservat, en gran mesura, a aquells que es poden permetre consumir-hi.
    </p><p class="article-text">
        Els preus reflecteixen aquest gir. Les postres arriben als 20 euros, una raci&oacute; de calamars a l&rsquo;andalusa costa 30 i un coco importat de pa&iuml;sos pr&ograve;xims al tr&ograve;pic, 16. Segons les darreres dades disponibles de l&rsquo;Ag&egrave;ncia Tribut&agrave;ria, corresponents a 2023, la renda bruta mitjana dels residents de Sant Antoni va ser de 32.668 euros. Despr&eacute;s d&rsquo;impostos i cotitzacions, cada declarant disposa d&rsquo;una renda neta mitjana de 26.294 euros anuals, la m&eacute;s baixa de tota Eivissa. A l&rsquo;extrem oposat se situa Sant Joan, amb una renda neta mitjana 7.258 euros superior &mdash;al voltant d&rsquo;un 22 % m&eacute;s&mdash;. Darrere hi figuren, per aquest ordre, Santa Eul&agrave;ria, Sant Josep i Vila.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La platja i l&#039;antic xiringuito formaven part dels records dels residents"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La platja i l&#039;antic xiringuito formaven part dels records dels residents                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Del turisme de masses al turisme </strong><em><strong>premium</strong></em></h2><p class="article-text">
        Fa aproximadament un lustre que els allotjaments i bona part de la restauraci&oacute; de Sant Antoni experimenten una pujada general de categoria. Fins i tot al nucli hist&ograve;ric del municipi, tradicionalment associat al turisme de masses estranger &mdash;especialment brit&agrave;nic, tot i que tamb&eacute; franc&egrave;s, alemany i neerland&egrave;s&mdash; han proliferat els hotels <em>boutique</em>. Molts d&rsquo;aquests establiments acollien fins fa pocs anys un perfil de visitant molt diferent: el que arribava a l&rsquo;illa atret per l&rsquo;oci nocturn de baix cost i que l&rsquo;Ajuntament intenta ara substituir per un altre de major poder adquisitiu. El canvi no es limita als hotels, sin&oacute; que tamb&eacute; afecta el paisatge urb&agrave;, els negocis i la manera de consumir al municipi.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fa aproximadament un lustre que els allotjaments i bona part de la restauració de Sant Antoni experimenten una pujada general de categoria. Fins i tot en el centre històric del municipi, tradicionalment associat al turisme de masses estranger -especialment britànic, encara que també francès, alemany i neerlandès- han proliferat els hotels &#039;boutique&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Les d&egrave;cades dels vuitanta i noranta van marcar l&rsquo;expansi&oacute; de la cultura LGTBIQ+ a Eivissa i van consolidar Sant Antoni com un dels grans centres de la vida nocturna de l&rsquo;illa. En aquest context van n&eacute;ixer espais com Caf&eacute; del Mar o Caf&eacute; Mambo, convertits amb el pas del temps en icones internacionals de les postes de sol i de la m&uacute;sica electr&ograve;nica. Tots dos negocis van ajudar a construir una part de l&rsquo;imaginari tur&iacute;stic d&rsquo;Eivissa que encara avui es continua venent dins i fora de l&rsquo;illa.
    </p><p class="article-text">
        A pocs quil&ograve;metres, un altre dels s&iacute;mbols d&rsquo;aquella &egrave;poca tamb&eacute; travessa un moment de transformaci&oacute;. La discoteca Amnesia &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/amnesia-discoteca-monto-filosofo-antonio-escohotado-contribuir-mafia-hippie_1_10499333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundada pel fil&ograve;sof Antonio Escohotado amb el nom de Taller del Olvido</a>&mdash; ha perdut part del protagonisme que va mantenir durant d&egrave;cades despr&eacute;s de l&rsquo;obertura d&rsquo;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/catedral-electronica-inaugurada-will-smith-ibiza-locura-colectiva-100-euros-noche_1_12346215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNVRS</a>, el nou<em> hyperclub </em>impulsat per The Night League al mateix municipi i situat davant de l&rsquo;antiga Privilege, abans Ku.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dels atractius turístics de Sant Antoni és la posta de sol, per la seva orientació"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dels atractius turístics de Sant Antoni és la posta de sol, per la seva orientació                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La nova postal de Cala Graci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        El gir cap a un turisme de major capacitat econ&ograve;mica tamb&eacute; s&rsquo;aprecia a l&rsquo;entorn de Cala Graci&oacute;. El triangle hoteler situat darrere la platja ha experimentat <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/clase-media-bienvenida-ibiza-tercio-hoteles-son-cuatro-estrellas_1_13371252.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un profund proc&eacute;s de renovaci&oacute; en els darrers anys</a>. El 2021 va obrir OKU Ibiza i, un any despr&eacute;s, TRS Hotel Ibiza va ampliar l&rsquo;aposta pel segment premium. A aquests s&rsquo;hi suma Cubanito Ibiza Suites, inaugurat el 2018 despr&eacute;s de la reforma integral dels antics apartaments El Coto. L&rsquo;establiment, propietat de Concept Hotel Group, recrea l&rsquo;est&egrave;tica de l&rsquo;Havana dels anys cinquanta i forma part de l&rsquo;estrat&egrave;gia del grup empresarial de convertir cadascun dels seus hotels en una experi&egrave;ncia tem&agrave;tica.
    </p><p class="article-text">
        El circuit es completa ara amb l&rsquo;arribada de Pomelo Playa, l&rsquo;antic xiringuito de Cala Graci&oacute; adquirit per Grupo Mambo. L&rsquo;empresa ha declinat respondre les preguntes d&rsquo;elDiario.es sobre l&rsquo;operaci&oacute; i sobre el canvi de model aplicat a l&rsquo;establiment.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;Ajuntament de Sant Antoni sost&eacute; que el nombre d&rsquo;elements autoritzats sobre la platja no ha variat respecte d&rsquo;anys anteriors: cent llits i cinquanta para-sols. Per&ograve; els llits balinesos ocupen una superf&iacute;cie considerablement m&eacute;s gran que les antigues hamaques, reduint l&rsquo;espai disponible per a aquells que acudeixen a la platja amb el seu propi equip.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;Ajuntament de Sant Antoni sosté que el nombre d&#039;elements autoritzats sobre la platja no ha variat respecte a anys anteriors: cent llits i cinquanta para-sols. No obstant això, els llits balinesos ocupen una superfície considerablement major que les antigues hamaques, reduint l&#039;espai disponible per als qui acudeixen a la platja amb el seu propi equip</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La superfície de platja ocupada pels llits balinesos de l&#039;adjudicatària"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La superfície de platja ocupada pels llits balinesos de l&#039;adjudicatària                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Les dades de la Plataforma de Contractaci&oacute; del Sector P&uacute;blic mostren que l&rsquo;explotaci&oacute; dels serveis desmuntables de platja va ser adjudicada per al per&iacute;ode 2023-2026 per un pressupost base de licitaci&oacute; de 33.303,67 euros anuals, fet que eleva el valor estimat del contracte fins als 133.214,68 euros. En la concessi&oacute; anterior, corresponent al per&iacute;ode 2021-2022, l&rsquo;import ascendia a 86.584,88 euros. Durant l&rsquo;any de la pand&egrave;mia, el contracte es va adjudicar per via d&rsquo;urg&egrave;ncia per 46.517,68 euros.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;entorn de Cala Gracioneta ja havia estat objecte de controv&egrave;rsia el 2023, quan una <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/eclipse-solar-impulsa-macrofiesta-privada-playa-ibiza-plena-nidificacion-aves-protegidas_1_13401134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macrofesta organitzada per Grupo Mambo juntament amb el col&middot;lectiu alemany Keinemusik</a> &mdash;i prevista per a unes 5.000 persones&mdash; va estendre l&rsquo;aforament del xiringuito &mdash;d&rsquo;unes 400&mdash; per tota la superf&iacute;cie d&rsquo;arena fins a l&rsquo;orla, dificultant l&rsquo;acc&eacute;s habitual a la petita cala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;entorn de Cala Gracioneta ja va ser objecte de controvèrsia en 2023, quan una macrofesta organitzada per Grupo Mambo al costat del col·lectiu alemany Keinemusik va ampliar l&#039;aforament del quiosquet -unes 400 persones- fins a ocupar tota la superfície de sorra de la cala </p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Colonitzaci&oacute; del litoral</strong></h2><p class="article-text">
        La hist&ograve;ria de Cala Graci&oacute; no &eacute;s una excepci&oacute;. Es repeteix, amb diferents matisos, al llarg de bona part del litoral eivissenc, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/hamacas-340-euros-bandeja-sushi-185-precios-prohibitivos-costa-ibiza_1_12411182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">on els preus augmenten temporada rere temporada</a> i l&rsquo;espai disponible per a l&rsquo;&uacute;s quotidi&agrave; de residents i visitants es redueix progressivament.
    </p><p class="article-text">
        Les concessions p&uacute;bliques per explotar serveis de platja han acabat, en molts casos, en mans d&rsquo;empreses amb una capacitat econ&ograve;mica dif&iacute;cil d&rsquo;igualar. El resultat &eacute;s un model de negoci orientat cada vegada m&eacute;s cap a un visitant d&rsquo;alt poder adquisitiu, mentre que per a bona part de la poblaci&oacute; local seure a menjar o prendre alguna cosa davant la mar es converteix en una opci&oacute; cada vegada menys accessible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Les concessions públiques per a explotar serveis de platja han acabat, en molts casos, en mans d&#039;empreses amb una capacitat econòmica difícil d&#039;igualar. El resultat és un model de negoci orientat cada vegada més cap a un visitant d&#039;alt poder adquisitiu </p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El cartell que indica la direcció del nou &#039;beach club&#039; de Cala Gració"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cartell que indica la direcció del nou &#039;beach club&#039; de Cala Gració                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;estiu passat, ve&iuml;ns del litoral de Sant Josep denunciaven precisament aquesta sensaci&oacute; de p&egrave;rdua de l&rsquo;espai p&uacute;blic. Residents d&rsquo;enclavaments com Cala Espart o Cala Mol&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/villas-lujo-beach-clubs-colonizan-hamacas-calas-ibiza-hartan-vecinos-playa-espacio-publico_1_12572964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criticaven l&rsquo;ocupaci&oacute; creixent de les platges per part de vil&middot;les de luxe properes i de </a><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/villas-lujo-beach-clubs-colonizan-hamacas-calas-ibiza-hartan-vecinos-playa-espacio-publico_1_12572964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>beach clubs</em></a> que, segons asseguraven, havien transformat completament l&rsquo;&uacute;s tradicional d&rsquo;aquests espais.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La platja &eacute;s un espai p&uacute;blic&rdquo;, van traslladar aleshores als treballadors de diverses d&rsquo;aquestes mansions, denunciant pr&agrave;ctiques que, al seu parer, restringien l&rsquo;acc&eacute;s al litoral. La normativa estableix que qualsevol activitat comercial de lloguer d&rsquo;hamaques o para-sols requereix una concessi&oacute; administrativa. Quan la platja t&eacute; car&agrave;cter urb&agrave;, la compet&egrave;ncia correspon a l&rsquo;ajuntament; quan forma part del domini p&uacute;blic maritimoterrestre, dep&egrave;n del Govern balear, a trav&eacute;s de la Direcci&oacute; General de Costes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">L&#039;estiu passat, veïns del litoral de Sant Josep denunciaven la pèrdua de l&#039;espai públic. Residents d&#039;enclavaments com a Cala Espart o Cala Molí criticaven l&#039;ocupació creixent de les platges per part de viles de luxe pròximes i de &#039;beach clubs&#039; que havien transformat per complet l&#039;ús tradicional d&#039;aquests espais </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        al com va comprovar elDiario.es l&rsquo;estiu passat durant l&rsquo;elaboraci&oacute; d&rsquo;un altre reportatge, els preus regulats en moltes concessions no sempre es respecten. Alguns establiments condicionen l&rsquo;acc&eacute;s a hamaques i para-sols a un consum m&iacute;nim, una pr&agrave;ctica que, tot i permetre mantenir formalment el preu fixat per a cada element &mdash;deu euros per hamaca i deu per para-sol&mdash;, acaba elevant considerablement el cost real per als usuaris.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A mi m&rsquo;agradava el xiringuito perqu&egrave; podies seure i recolzar els peus damunt l&rsquo;arena&rdquo;, explica Laura, que rutin&agrave;riament encara s&rsquo;encamina cap a la platja on va passar la seva inf&agrave;ncia, sense poder gaudir-ne ja de la mateixa manera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-beach-clubs-aniquilen-els-xiringuitos-tradicionals-d-eivissa-abans-podies-seure-i-recolzar-els-peus-damunt-l-arena_1_13432983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Aug 2026 04:31:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f1ef-c42e-4ac1-9825-d6058fcf95ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148834.jpg" length="1347173" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f1ef-c42e-4ac1-9825-d6058fcf95ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148834.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1347173" width="4715" height="2652"/>
      <media:title><![CDATA[Els 'beach clubs' aniquilen els xiringuitos tradicionals d’Eivissa: “Abans podies seure i recolzar els peus damunt l’arena”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f1ef-c42e-4ac1-9825-d6058fcf95ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148834.jpg" width="4715" height="2652"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Masificación turística,Privatizaciones,Espacios públicos,Playas,Costas,Hoteles,Restaurantes,Islas Baleares,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ‘beach clubs’ aniquilan los chiringuitos tradicionales de Ibiza: "Antes podías sentarte y apoyar los pies sobre la arena"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/beach-clubs-aniquilan-chiringuitos-tradicionales-ibiza-podias-sentarte-apoyar-pies-arena_1_13432543.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f1ef-c42e-4ac1-9825-d6058fcf95ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148834.jpg" width="4715" height="2652" alt="Los ‘beach clubs’ aniquilan los chiringuitos tradicionales de Ibiza: &quot;Antes podías sentarte y apoyar los pies sobre la arena&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cala Gració, en el municipio de Sant Antoni, cambia otro chiringuito para familias trabajadoras por un negocio orientado al turismo de alto poder adquisitivo</p><p class="subtitle">Ibiza, el laboratorio del lujo que exporta su modelo a Dubái: “La isla ya no vende solo un destino, sino una marca global”
</p></div><p class="article-text">
        La llegada a Cala Graci&oacute; ofrece una vista panor&aacute;mica de la playa, con una extensa &aacute;rea de arena ahora ocupada por camas balinesas que han sustituido a las tradicionales hamacas. &ldquo;Antes &iacute;bamos al chiringuito con mi familia a comer pescado, que era de los m&aacute;s baratos y buenos de la isla&rdquo;, explica Laura Prats, de 28 a&ntilde;os y oriunda de Sant Antoni. Ahora, siguen yendo casi cada d&iacute;a a la cala, pero se instalan en la parte rocosa, junto a las tradicionales casetas de pescadores, desde donde se ba&ntilde;an sin consumir. &iquest;El motivo? El antiguo chiringuito ha dado paso a un negocio orientado al turismo de alto poder adquisitivo y consumir all&iacute; ha dejado de estar al alcance de muchos residentes.
    </p><p class="article-text">
        Cala Graci&oacute; y Cala Gracioneta est&aacute;n conectadas por mar y tambi&eacute;n por un peque&ntilde;o camino de tierra que serpentea por la parte superior del acantilado que las separa. En el imaginario colectivo ibicenco existe una pr&aacute;ctica no escrita, pero ampliamente compartida: cruzar a nado desde la primera hasta la segunda, m&aacute;s peque&ntilde;a, rec&oacute;ndita y de aguas todav&iacute;a m&aacute;s turquesas y cristalinas. Desde hace tiempo, sin embargo, la hermana peque&ntilde;a de estas dos calas ha dejado de ser un lugar para sentarse a comer o tomar algo si uno no est&aacute; dispuesto a asumir los precios del restaurante.
    </p><p class="article-text">
        Grupo Mambo adquiri&oacute; el antiguo chiringuito hace m&aacute;s de una d&eacute;cada y hoy ofrece una carta de c&oacute;cteles y gastronom&iacute;a orientada a un cliente muy distinto. El negocio se vende en su p&aacute;gina web como &ldquo;el restaurante de playa ideal para quienes piensan que los veranos sin chiringuito son menos verano&rdquo; y tambi&eacute;n como un enclave para celebrar bodas frente al mar, eventos corporativos o celebraciones privadas. Ahora, la ocupaci&oacute;n del litoral por parte del grupo empresarial se extiende tambi&eacute;n a la cala vecina, hasta hace poco uno de los refugios habituales para muchas familias residentes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1118cdd6-7c62-4107-b1a1-7bd5e73133cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La cala, vista desde la zona rocosa del litoral suroeste de la isla"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La cala, vista desde la zona rocosa del litoral suroeste de la isla                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Antes busc&aacute;bamos cangrejos&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando &eacute;ramos peque&ntilde;os, mis amigos y yo busc&aacute;bamos cangrejos, jug&aacute;bamos al f&uacute;tbol y nos refugi&aacute;bamos bajo la sombra de los &aacute;rboles&rdquo;, recuerda Laura. Tambi&eacute;n rememora c&oacute;mo, cuando iban a comer al antiguo chiringuito, el propietario se acercaba mesa por mesa para explicarles qu&eacute; pescado hab&iacute;a comprado aquella ma&ntilde;ana en el mercado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando éramos pequeños, mis amigos y yo buscábamos cangrejos, jugábamos al fútbol y nos refugiábamos bajo la sombra de los árboles</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Prats</span>
                                        <span>—</span> Oriunda de Sant Antoni
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Gabriel Pizzuto, de 29 a&ntilde;os y tambi&eacute;n de Eivissa, conserva recuerdos parecidos. Durante la Primaria acud&iacute;a con el colegio de excursi&oacute;n a Cala Gracioneta y, ya de adolescente, volv&iacute;a muchas veces con sus amigos. Este privilegio para los residentes desapareci&oacute; la temporada pasada con el cambio de modelo del negocio y hoy queda reservado, en gran medida, a quienes pueden permitirse consumir all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los precios reflejan ese viraje. Los postres alcanzan los 20 euros, una raci&oacute;n de calamares a la andaluza cuesta 30 y un coco importado de pa&iacute;ses pr&oacute;ximos al tr&oacute;pico, 16. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos disponibles de la Agencia Tributaria, correspondientes a 2023, la renta bruta media de los residentes de Sant Antoni fue de 32.668 euros. Tras impuestos y cotizaciones, cada declarante dispone de una renta neta media de 26.294 euros anuales, la m&aacute;s baja de toda Eivissa. En el extremo opuesto se sit&uacute;a Sant Joan, con una renta neta media 7.258 euros superior &ndash;alrededor de un 22 % m&aacute;s&ndash;. Por detr&aacute;s figuran, por este orden, Santa Eul&agrave;ria, Sant Josep y Vila. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d8e4205-1531-4f20-bfdb-046e81eba5cc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La playa y el antiguo chiringuito formaban parte de los recuerdos de los residentes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La playa y el antiguo chiringuito formaban parte de los recuerdos de los residentes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Del turismo de masas al turismo </strong><em><strong>premium</strong></em></h2><p class="article-text">
        Hace aproximadamente un lustro que los alojamientos y buena parte de la restauraci&oacute;n de Sant Antoni experimentan una subida general de categor&iacute;a. Incluso en el casco hist&oacute;rico del municipio, tradicionalmente asociado al turismo de masas extranjero &ndash;especialmente brit&aacute;nico, aunque tambi&eacute;n franc&eacute;s, alem&aacute;n y neerland&eacute;s&ndash; han proliferado los hoteles <em>boutique</em>. Muchos de esos establecimientos acog&iacute;an hasta hace pocos a&ntilde;os a un perfil de visitante muy distinto: el que llegaba a la isla atra&iacute;do por el ocio nocturno de bajo coste y que el Ayuntamiento intenta ahora sustituir por otro de mayor poder adquisitivo. El cambio no se limita a los hoteles, sino que tambi&eacute;n afecta al paisaje urbano, a los negocios y a la forma de consumir en el municipio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace aproximadamente un lustro que los alojamientos y buena parte de la restauración de Sant Antoni experimentan una subida general de categoría. Incluso en el casco histórico del municipio, tradicionalmente asociado al turismo de masas extranjero -especialmente británico, aunque también francés, alemán y neerlandés- han proliferado los hoteles &#039;boutique&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las d&eacute;cadas de los ochenta y noventa marcaron la expansi&oacute;n de la cultura LGTBIQ+ en Eivissa y consolidaron Sant Antoni como uno de los grandes centros de la vida nocturna de la isla. En ese contexto nacieron espacios como Caf&eacute; del Mar o Caf&eacute; Mambo, convertidos con el paso del tiempo en iconos internacionales de las puestas de sol y de la m&uacute;sica electr&oacute;nica. Ambos negocios ayudaron a construir una parte del imaginario tur&iacute;stico de Ibiza que todav&iacute;a sigue vendi&eacute;ndose dentro y fuera de la isla.
    </p><p class="article-text">
        A pocos kil&oacute;metros, otro de los s&iacute;mbolos de aquella &eacute;poca tambi&eacute;n atraviesa un momento de transformaci&oacute;n. La discoteca Amnesia &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/amnesia-discoteca-monto-filosofo-antonio-escohotado-contribuir-mafia-hippie_1_10499333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundada por el fil&oacute;sofo Antonio Escohotado bajo el nombre de Taller del Olvido</a>&ndash; ha perdido parte del protagonismo que mantuvo durante d&eacute;cadas tras la apertura de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/catedral-electronica-inaugurada-will-smith-ibiza-locura-colectiva-100-euros-noche_1_12346215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNVRS</a>, el nuevo <em>hyperclub </em>impulsado por The Night League en el mismo municipio y situado frente a la antigua Privilege, antes Ku.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/48692550-5cb2-409a-b81c-11d3e80447d7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los atractivos turísticos de Sant Antoni es la puesta de sol, por su orientación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los atractivos turísticos de Sant Antoni es la puesta de sol, por su orientación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La nueva postal de Cala Graci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        El viraje hacia un turismo de mayor capacidad econ&oacute;mica tambi&eacute;n se aprecia en el entorno de Cala Graci&oacute;. El tri&aacute;ngulo hotelero situado detr&aacute;s de la playa ha experimentado <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/clase-media-bienvenida-ibiza-tercio-hoteles-son-cuatro-estrellas_1_13371252.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un profundo proceso de renovaci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>. En 2021, abri&oacute; OKU Ibiza y, un a&ntilde;o despu&eacute;s, TRS Hotel Ibiza ampli&oacute; la apuesta por el segmento <em>premium</em>. A ellos se suma Cubanito Ibiza Suites, inaugurado en 2018 tras la reforma integral de los antiguos apartamentos El Coto. El establecimiento, propiedad de Concept Hotel Group, recrea la est&eacute;tica de la Habana de los a&ntilde;os cincuenta y forma parte de la estrategia del grupo empresarial de convertir cada uno de sus hoteles en una experiencia tem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El circuito se completa ahora con la llegada de Pomelo Playa, el antiguo chiringuito de Cala Graci&oacute; adquirido por Grupo Mambo. La empresa ha declinado responder a las preguntas de elDiario.es sobre la operaci&oacute;n y sobre el cambio de modelo aplicado al establecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Sant Antoni sostiene que el n&uacute;mero de elementos autorizados sobre la playa no ha variado respecto a a&ntilde;os anteriores: cien camas y cincuenta parasoles. Sin embargo, las camas balinesas ocupan una superficie considerablemente mayor que las antiguas hamacas, reduciendo el espacio disponible para quienes acuden a la playa con su propio equipo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Ayuntamiento de Sant Antoni sostiene que el número de elementos autorizados sobre la playa no ha variado respecto a años anteriores: cien camas y cincuenta parasoles. Sin embargo, las camas balinesas ocupan una superficie considerablemente mayor que las antiguas hamacas, reduciendo el espacio disponible para quienes acuden a la playa con su propio equipo</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/08958841-cdc0-47d4-90aa-810efd1f5ad8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La superfície de playa ocupada por las camas balinesas de la adjuticataria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La superfície de playa ocupada por las camas balinesas de la adjuticataria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los datos de la Plataforma de Contrataci&oacute;n del Sector P&uacute;blico muestran que la explotaci&oacute;n de los servicios desmontables de playa fue adjudicada para el periodo 2023-2026 por un presupuesto base de licitaci&oacute;n de 33.303,67 euros anuales, lo que eleva el valor estimado del contrato hasta 133.214,68 euros. En la concesi&oacute;n anterior, correspondiente al periodo 2021-2022, el importe ascend&iacute;a a 86.584,88 euros. Durante el a&ntilde;o de la pandemia, el contrato se adjudic&oacute; por v&iacute;a de urgencia por 46.517,68 euros.
    </p><p class="article-text">
        El entorno de Cala Gracioneta ya hab&iacute;a sido objeto de controversia en 2023, cuando una <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/eclipse-solar-impulsa-macrofiesta-privada-playa-ibiza-plena-nidificacion-aves-protegidas_1_13401134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macrofiesta organizada por Grupo Mambo junto al colectivo alem&aacute;n Keinemusik</a> &ndash;y prevista para unas 5.000 personas&ndash; extendi&oacute; el aforo del chiringuito &ndash;de unas 400&ndash; por toda la superficie de arena hasta la orilla, dificultando el acceso habitual a la peque&ntilde;a cala.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El entorno de Cala Gracioneta ya fue objeto de controversia en 2023, cuando una macrofiesta organizada por Grupo Mambo junto al colectivo alemán Keinemusik amplió el aforo del chiringuito -unas 400 personas- hasta ocupar toda la superficie de arena de la cala</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Colonizaci&oacute;n del litoral</strong></h2><p class="article-text">
        La historia de Cala Graci&oacute; no es una excepci&oacute;n. Se repite, con distintos matices, a lo largo de buena parte del litoral ibicenco, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/hamacas-340-euros-bandeja-sushi-185-precios-prohibitivos-costa-ibiza_1_12411182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde los precios aumentan temporada tras temporada</a> y el espacio disponible para el uso cotidiano de residentes y visitantes se reduce progresivamente.
    </p><p class="article-text">
        Las concesiones p&uacute;blicas para explotar servicios de playa han terminado, en muchos casos, en manos de empresas con una capacidad econ&oacute;mica dif&iacute;cil de igualar. El resultado es un modelo de negocio orientado cada vez m&aacute;s hacia un visitante de alto poder adquisitivo, mientras que para buena parte de la poblaci&oacute;n local sentarse a comer o tomar algo frente al mar se convierte en una opci&oacute;n cada vez menos accesible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las concesiones públicas para explotar servicios de playa han terminado, en muchos casos, en manos de empresas con una capacidad económica difícil de igualar. El resultado es un modelo de negocio orientado cada vez más hacia un visitante de alto poder adquisitivo</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31d73d41-4c83-4096-8956-3c620c29c157_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El cartel que indica la dirección del nuevo &#039;beach club&#039; de Cala Gració"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cartel que indica la dirección del nuevo &#039;beach club&#039; de Cala Gració                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El verano pasado, vecinos del litoral de Sant Josep denunciaban precisamente esa sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida del espacio p&uacute;blico. Residentes de enclaves como Cala Espart o Cala Mol&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/villas-lujo-beach-clubs-colonizan-hamacas-calas-ibiza-hartan-vecinos-playa-espacio-publico_1_12572964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criticaban la ocupaci&oacute;n creciente de las playas por parte de villas de lujo cercanas y de </a><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/villas-lujo-beach-clubs-colonizan-hamacas-calas-ibiza-hartan-vecinos-playa-espacio-publico_1_12572964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>beach clubs</em></a> que, seg&uacute;n aseguraban, hab&iacute;an transformado por completo el uso tradicional de estos espacios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La playa es un espacio p&uacute;blico&rdquo;, trasladaron entonces a los trabajadores de varias de estas mansiones, denunciando pr&aacute;cticas que, a su juicio, restring&iacute;an el acceso al litoral. La normativa establece que cualquier actividad comercial de alquiler de hamacas o sombrillas requiere de una concesi&oacute;n administrativa. Cuando la playa tiene car&aacute;cter urbano, la competencia corresponde al ayuntamiento; cuando forma parte del dominio p&uacute;blico mar&iacute;timo-terrestre, depende del Govern balear, a trav&eacute;s de la Direcci&oacute;n General de Costas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El verano pasado, vecinos del litoral de Sant Josep denunciaban la pérdida del espacio público. Residentes de enclaves como Cala Espart o Cala Molí criticaban la ocupación creciente de las playas por parte de villas de lujo cercanas y de &#039;beach clubs&#039; que habían transformado por completo el uso tradicional de estos espacios
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, como comprob&oacute; elDiario.es el verano pasado durante la elaboraci&oacute;n de otro reportaje, los precios regulados en muchas concesiones no siempre se respetan. Algunos establecimientos condicionan el acceso a hamacas y sombrillas a un consumo m&iacute;nimo, una pr&aacute;ctica que, aunque permite mantener formalmente el precio fijado para cada elemento &ndash;diez euros por hamaca y diez por sombrilla&ndash;, termina elevando considerablemente el coste real para los usuarios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me gustaba el chiringuito porque pod&iacute;as sentarte y apoyar los pies sobre la arena&rdquo;, explica Laura, que rutinariamente se encamina a&uacute;n a la playa donde pasaba su infancia, sin poder disfrutarla ya de la misma manera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/beach-clubs-aniquilan-chiringuitos-tradicionales-ibiza-podias-sentarte-apoyar-pies-arena_1_13432543.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 19:18:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f1ef-c42e-4ac1-9825-d6058fcf95ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148834.jpg" length="1347173" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f1ef-c42e-4ac1-9825-d6058fcf95ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148834.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1347173" width="4715" height="2652"/>
      <media:title><![CDATA[Los ‘beach clubs’ aniquilan los chiringuitos tradicionales de Ibiza: "Antes podías sentarte y apoyar los pies sobre la arena"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f1ef-c42e-4ac1-9825-d6058fcf95ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148834.jpg" width="4715" height="2652"/>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Masificación turística,Privatizaciones,Espacios públicos,Playas,Costas,Hoteles,Restaurantes,Islas Baleares,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El proyecto definitivo para renovar AZCA se retrasará al menos seis meses más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/proyecto-definitivo-renovar-azca-retrasara-seis-meses_1_13415850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9f85dd2-4c4c-4df7-9189-dc70d55b6004_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El proyecto definitivo para renovar AZCA se retrasará al menos seis meses más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Madrid concede un aumento del plazo a los propietarios de la zona, que han de presentar el proyecto de ejecución que luego saldrá a licitación pública</p><p class="subtitle">Madrid presenta la reforma millonaria del “Nuevo AZCA”: bosque central, anillo, graderío al aire libre y ría escalonada</p></div><p class="article-text">
        La renovaci&oacute;n integral de los espacios p&uacute;blicos y privados de la zona de AZCA se va a retrasar, al menos, medio a&ntilde;o m&aacute;s. El Ayuntamiento de Madrid ha ampliado hasta el 31 de enero 2027 el plazo para que los agentes privados implicados en la operaci&oacute;n -las empresas propietarias de inmuebles en este distrito financiero- presenten su proyecto completo de ejecuci&oacute;n de la remodelaci&oacute;n de AZCA, informan fuentes municipales a Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        El Consistorio, a trav&eacute;s del &aacute;rea de Obras y Equipamientos atiende as&iacute; la petici&oacute;n de los privados, que contaban con un plazo inicial que expiraba el pr&oacute;ximo 6 de agosto. Estas empresas hab&iacute;an solicitado por unanimidad una ampliaci&oacute;n del plazo hasta enero alegando, entre otros motivos, la necesidad de completar y ampliar los estudios de peritaci&oacute;n estructural del &aacute;mbito de actuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento considera que no hay inconveniente porque, dada la complejidad y relevancia del proyecto, &ldquo;es necesaria la m&aacute;xima colaboraci&oacute;n entre las partes para hacer realidad una intervenci&oacute;n largamente demandada, que supondr&aacute; la transformaci&oacute;n y modernizaci&oacute;n de este espacio de referencia de la capital al que diariamente acuden unos 50.000 trabajadores, que cuenta con alrededor de 2.000 vecinos y tiene un tr&aacute;nsito diario de aproximadamente 100.000 personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto permitir&aacute; a AZCA y su zona de influencia sumarse a la transformaci&oacute;n urbana que est&aacute; promoviendo el Ayuntamiento de Madrid en el eje del paseo de la Castellana, con actuaciones ya ejecutadas como la remodelaci&oacute;n de la avenida del General Per&oacute;n y el &aacute;mbito de las Cinco Torres y otras que est&aacute;n en marcha, como Parque Castellana o el desarrollo de Madrid Nuevo Norte.
    </p><p class="article-text">
        Las entidades vecinales de Tetu&aacute;n hab&iacute;an movido ficha en las &uacute;ltimas semanas reclamando la pervivencia de la actual arboleda de AZCA, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/denuncian-abandono-arboleda-azca-acometa-reforma-decida-destino-367-arboles_1_13412038.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que cuenta con 367 &aacute;rboles </a>y corre peligro por las obras de remodelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La remodelaci&oacute;n de AZCA llegar&aacute; despu&eacute;s del acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento de Madrid y las empresas, vecinos y comercios del &aacute;mbito, presentado el pasado marzo, para poner en marcha una actuaci&oacute;n integral, unitaria y definitiva en este &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        Los agentes privados, entre los que se encuentran importantes fondos de inversi&oacute;n o inmobiliarias de peso, presentaron un proyecto b&aacute;sico el pasado marzo y ahora tienen que entregar al Ayuntamiento de Madrid un proyecto de ejecuci&oacute;n completo para su supervisi&oacute;n, aprobaci&oacute;n y posterior licitaci&oacute;n de la obra.
    </p><p class="article-text">
        La obra tendr&aacute; un importe m&aacute;ximo de ejecuci&oacute;n de 89,3 millones de euros y ser&aacute; promovida por el Consistorio, que aportar&aacute; 55,6 millones de euros, y contar&aacute; con la cofinanciaci&oacute;n de los privados, que aportar&aacute;n 33,7 millones de euros. Estas cantidades responden a la titularidad del suelo sobre el que se va a actuar.
    </p><p class="article-text">
        La financiaci&oacute;n privada correr&aacute; a cargo de Pontegadea, El Corte Ingl&eacute;s, MERLIN Properties, GMP, Hermes, Mapfre, Mutua Madrile&ntilde;a, Leading Hospitality, Alba Patrimonio Inmobiliario, Monthisa, Cajamar y Renazca. Asimismo, participar&aacute; en la iniciativa la Oficina Espa&ntilde;ola de Patentes y Marcas, dependiente del Ministerio de Industria y Turismo. A ello hay que sumar a los vecinos y comercios del &aacute;mbito, fundamentalmente integrados en COMUNAZCA y PROAZCA que, si bien no financiar&aacute;n el proyecto, han jugado un papel destacado durante todo el proceso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Tetuán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/proyecto-definitivo-renovar-azca-retrasara-seis-meses_1_13415850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 15:00:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d9f85dd2-4c4c-4df7-9189-dc70d55b6004_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3886923" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d9f85dd2-4c4c-4df7-9189-dc70d55b6004_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3886923" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El proyecto definitivo para renovar AZCA se retrasará al menos seis meses más]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d9f85dd2-4c4c-4df7-9189-dc70d55b6004_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mercado inmobiliario,Espacios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Antigua Estación: un espacio de 2.400 metros  para llenarlos de vida social en Logroño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/antigua-estacion-espacio-2-400-metros-llenarlos-vida-social-logrono_1_13342437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ca2cca4-e023-49cb-947e-a3972bcb1619_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Antigua Estación: un espacio de 2.400 metros  para llenarlos de vida social en Logroño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El viernes 3 de julio se celebrará la inauguración de este nuevo espacio y su apertura al público.
</p><p class="subtitle">Se busca nombre para el centro intergeneracional de la antigua estación de autobuses de Logroño
</p></div><p class="article-text">
        &lsquo;La Antigua Estaci&oacute;n&rsquo; ser&aacute; el nuevo nombre el centro intergeneracional que albergar&aacute; la vieja estaci&oacute;n de autobuses de Logro&ntilde;o, tal y como ha decidido la ciudadan&iacute;a tras el proceso de participaci&oacute;n ciudadana puesto en marcha la semana pasada a trav&eacute;s de la p&aacute;gina web del Ayuntamiento de Logro&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En total, la encuesta ha recibido 1.444 votos para los tres nombres propuestos para este nuevo espacio municipal. De este modo, &lsquo;La Antigua Estaci&oacute;n&rsquo; ha sido el m&aacute;s votado con un total de 1.018 participaciones, seguido de lejos por las otras dos opciones (&lsquo;Espacio D&aacute;rsenas&rsquo;, con 224 votos; y &lsquo;Espacio Encuentro&rsquo;, con 202). El viernes 3 de julio se celebrar&aacute; la inauguraci&oacute;n de este nuevo espacio y su apertura al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Con el centro intergeneracional y polivalente &lsquo;La Antigua Estaci&oacute;n&rsquo;, en el que tendr&aacute;n un protagonismo fundamental las personas mayores, la ciudad suma un espacio de actividad social en el centro de la ciudad e incorpora tambi&eacute;n una plaza urbana con zona verde, que llevar&aacute; el nombre de Mar&iacute;a Teresa Hern&aacute;ndez (concejala de la ciudad durante dos d&eacute;cadas y primera mujer en encabezar una lista municipal, en 1979), donde antes se ubicaban las d&aacute;rsenas de la estaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text"><a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/busca-nombre-centro-intergeneracional-antigua-estacion-autobuses-logrono_1_13329340.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">Las personas mayores, las protagonistas </a></h2><p class="article-text">
        Con la rehabilitaci&oacute;n de la vieja estaci&oacute;n se ha ganado un espacio p&uacute;blico de 2.400 metros cuadrados, que ser&aacute; un lugar lleno de vida social, con un protagonismo fundamental para las personas mayores (all&iacute; tendr&aacute; su ubicaci&oacute;n definitiva la Oficina Municipal de Atenci&oacute;n a Personas Mayores) y un claro enfoque intergeneracional. Las antiguas d&aacute;rsenas se transformar&aacute;n as&iacute; en un espacio p&uacute;blico de encuentro con un alto nivel de calidad ambiental.
    </p><p class="article-text">
        La obra ha incluido adem&aacute;s actuaciones relevantes en materia de eficiencia energ&eacute;tica y de modernizaci&oacute;n de las instalaciones que dar&aacute;n servicio a los locales. Se han mejorado todas las carpinter&iacute;as mediante su renovaci&oacute;n integral, lo que permitir&aacute; una mejora significativa de las condiciones termoac&uacute;sticas y un mayor ahorro energ&eacute;tico, junto con la implantaci&oacute;n de sistemas de climatizaci&oacute;n m&aacute;s eficientes y sostenibles, con menor consumo y un impacto ambiental reducido.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto ha contado con un presupuesto total de 2.994.113,89 euros, de los cuales 2,6 millones de euros proced&iacute;an de financiaci&oacute;n europea a trav&eacute;s del Programa de Impulso a la Rehabilitaci&oacute;n de los Edificios P&uacute;blicos (PIREP) de las Entidades Locales.&nbsp;Esta inversi&oacute;n ha permitido recuperar un espacio estrat&eacute;gico de la ciudad, dot&aacute;ndolo de nuevos usos culturales, sociales y comunitarios, adem&aacute;s de generar una plaza urbana que reforzar&aacute; las conexiones peatonales y la calidad ambiental del entorno. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/antigua-estacion-espacio-2-400-metros-llenarlos-vida-social-logrono_1_13342437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 14:03:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0ca2cca4-e023-49cb-947e-a3972bcb1619_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="544656" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0ca2cca4-e023-49cb-947e-a3972bcb1619_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="544656" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Antigua Estación: un espacio de 2.400 metros  para llenarlos de vida social en Logroño]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0ca2cca4-e023-49cb-947e-a3972bcb1619_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Logroño,Espacios públicos,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vecinos de Delicias recurren ante la Justicia la sentencia que permite privatizar el Tierno Galván para eventos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/vecinos-delicias-recurren-justicia-sentencia-permite-privatizar-tierno-galvan-eventos_1_13307273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/617441ea-657c-4215-a251-b6653df323b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vecinos de Delicias recurren ante la Justicia la sentencia que permite privatizar el Tierno Galván para eventos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La asociación vecinal Delicias para Todos considera que el Ayuntamiento está consolidando un modelo que antepone el negocio privado al uso ciudadano de uno de los principales parques del distrito sin las garantías legales y participativas necesarias
</p><p class="subtitle">La Justicia da la razón al Ayuntamiento de Madrid y permitirá la privatización del parque Tierno Galván para espectáculos
</p></div><p class="article-text">
        La batalla judicial entre los vecinos y el Ayuntamiento por el uso del auditorio del parque Enrique Tierno Galv&aacute;n contin&uacute;a. La Asociaci&oacute;n Vecinal Delicias para Todos ha presentado un recurso de apelaci&oacute;n ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) contra la sentencia que rechaz&oacute; su impugnaci&oacute;n del decreto municipal que regula la celebraci&oacute;n de eventos en este espacio de Arganzuela.
    </p><p class="article-text">
        La entidad vecinal sostiene que la resoluci&oacute;n no resuelve adecuadamente las cuestiones jur&iacute;dicas y urban&iacute;sticas planteadas y defiende que sigue abierto el debate sobre el uso de espacios verdes p&uacute;blicos para eventos privados de car&aacute;cter lucrativo. El recurso se dirige contra la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/justicia-da-razon-ayuntamiento-madrid-permitira-privatizacion-parque-tierno-galvan-espectaculos_1_13240313.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentencia dictada  el pasado 20 de mayo</a> por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo n&uacute;mero 29 de Madrid, que aval&oacute; el decreto aprobado por el distrito de Arganzuela para establecer las condiciones de uso del auditorio ubicado en el parque.
    </p><p class="article-text">
        Desde la asociaci&oacute;n se&ntilde;alan que dicho decreto no puede considerarse un simple acto administrativo, sino una disposici&oacute;n de car&aacute;cter general que regula de forma permanente el r&eacute;gimen de utilizaci&oacute;n futura del anfiteatro y del entorno del parque. Seg&uacute;n argumentan, la norma crea nuevas obligaciones, fija criterios vinculantes para futuras autorizaciones y, por tanto, deber&iacute;a haber seguido un procedimiento espec&iacute;fico de aprobaci&oacute;n y haber sido sometida al Pleno municipal.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n vecinal defiende que el caso trasciende el conflicto concreto sobre el auditorio y plantea cuestiones relevantes sobre la gesti&oacute;n de los espacios p&uacute;blicos urbanos. Entre ellas, destaca la necesidad de preservar el car&aacute;cter p&uacute;blico del parque Tierno Galv&aacute;n como zona verde y garantizar el cumplimiento de la normativa municipal que limita el uso particular de bienes de dominio p&uacute;blico cuando este puede alterar su naturaleza y destino.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la asociaci&oacute;n reclama que el derecho de la vecindad al uso y disfrute de los espacios p&uacute;blicos prevalezca frente a su explotaci&oacute;n comercial. Tambi&eacute;n exige mayores garant&iacute;as de participaci&oacute;n ciudadana en aquellas decisiones que tengan un impacto significativo sobre el entorno urbano y ambiental.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos consideran que la apelaci&oacute;n ofrece al Tribunal Superior de Justicia de Madrid la oportunidad de fijar criterio sobre los l&iacute;mites entre los actos administrativos y las disposiciones de car&aacute;cter general, as&iacute; como sobre los mecanismos de participaci&oacute;n exigibles cuando se adoptan decisiones con efectos estructurales sobre el espacio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Desde Delicias para Todos subrayan que nunca han cuestionado la celebraci&oacute;n puntual de actividades culturales p&uacute;blicas y de acceso libre en el parque. Sin embargo, critican que se invoque de forma gen&eacute;rica el inter&eacute;s general o cultural para justificar la celebraci&oacute;n reiterada de eventos privados y comerciales en un espacio concebido para el descanso, el esparcimiento y la convivencia vecinal.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n enmarca adem&aacute;s el conflicto en un debate m&aacute;s amplio sobre el modelo de ciudad. A su juicio, la situaci&oacute;n del Tierno Galv&aacute;n refleja una preocupaci&oacute;n compartida por colectivos vecinales de distintos barrios de Madrid ante lo que consideran una creciente mercantilizaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico y de las zonas verdes urbanas. La decisi&oacute;n final quedar&aacute; ahora en manos del Tribunal Superior de Justicia de Madrid,.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/vecinos-delicias-recurren-justicia-sentencia-permite-privatizar-tierno-galvan-eventos_1_13307273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 10:08:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/617441ea-657c-4215-a251-b6653df323b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="850931" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/617441ea-657c-4215-a251-b6653df323b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="850931" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los vecinos de Delicias recurren ante la Justicia la sentencia que permite privatizar el Tierno Galván para eventos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/617441ea-657c-4215-a251-b6653df323b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Noticias Arganzuela,Privatizaciones,Espacios públicos,Parques]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Arzobispado solo usará 18 de los 80 patios de institutos que el Gobierno de Ayuso obligó a ceder para peregrinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arzobispado-usara-18-80-patios-institutos-gobierno-ayuso-obligo-ceder-peregrinos_1_13275792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db88dd6d-d139-4eed-b619-10d8b7282c00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Arzobispado solo usará 18 de los 80 patios de institutos que el Gobierno de Ayuso obligó a ceder para peregrinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Comunidad de Madrid elimina más de 60 centros de la lista anunciada para acoger a los viajeros y fieles durante la visita del Papa León XIV, retractándose en la oferta anunciada hace una semana y después de diversas críticas por la cesión sin votarla antes en un Consejo Escolar</p><p class="subtitle">Ayuso se salta los consejos escolares y obliga a ceder los patios de institutos públicos de Madrid a los fieles del Papa</p></div><p class="article-text">
        La Comunidad de Madrid ha dado marcha atr&aacute;s a un pol&eacute;mico anuncio, apenas una semana despu&eacute;s de hacerlo p&uacute;blico. Su presidenta, Isabel D&iacute;az Ayuso, acaba de retractarse de su oferta inicial al Arzobispado para acoger a peregrinos en edificios p&uacute;blicos durante la visita del Papa: de los 80 que se confirmaron el martes pasado, el Gobierno regional ha eliminado la mayor parte de la lista y rebajado la cifra hasta las 18 escuelas, en su mayor&iacute;a institutos. Ser&aacute;n 15 centros de Secundaria y tres colegios.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo han confirmado fuentes de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n, Ciencia y Universidades citadas por Europa Press, que tambi&eacute;n aludieron a las cr&iacute;ticas recientes que emanaban, principalmente, de los propios centros. En las &uacute;ltimas semanas, algunos colegios o institutos de entre los seleccionados han alzado la voz y denunciado la &ldquo;injusticia&rdquo; que, como reiteraron las familias del IES Cardenal Cisneros &ndash;una escuela p&uacute;blica del centro&ndash; en un comunicado, supon&iacute;a el tomar esa decisi&oacute;n sin someterla antes a votaci&oacute;n en un Consejo Escolar, el &oacute;rgano p&uacute;blico que representa a la comunidad educativa y los responsables de cada centro. 
    </p><p class="article-text">
        Esta misma escuela catalog&oacute; lo ocurrido como un &ldquo;abuso de poder&rdquo;, y su rechazo qued&oacute; latente en los d&iacute;as previos a la visita de Le&oacute;n XIV. Antes de eso, ya hab&iacute;an trascendido informaciones que se&ntilde;alaban otras quejas comunes, como la del colegio Mejico en Ciudad Lineal &ndash;donde el AMPA denunci&oacute; la anulaci&oacute;n de una actividad extraescolar para alojar a peregrinos en el gimnasio&ndash; e incluso algunos polideportivos de Arganzuela. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dada la laicidad, amparada por nuestra Constituci&oacute;n, de los centros educativos p&uacute;blicos, hay entornos m&aacute;s adecuados para alojar a los peregrinos. La misma Di&oacute;cesis no ha obligado a los colegios cat&oacute;licos sino que ha hecho un llamamiento a la voluntariedad, al que s&oacute;lo han respondido cinco colegios de los agustinos, que nos conste&rdquo;, indicaron en un comunicado los usuarios del instituto Cardenal Cisneros, reprobando p&uacute;blicamente la noticia. &ldquo;Es una orden impuesta, sin opci&oacute;n a negarse, frente a la voluntariedad de los centros cat&oacute;licos privados o concertados&rdquo;, consideran, intuyendo una &ldquo;obligaci&oacute;n&rdquo; impl&iacute;cita. 
    </p><p class="article-text">
        Las mismas fuentes de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n mencionadas por la agencia de noticias respondieron, sobre la acusaci&oacute;n de no haber pasado por un Consejo Escolar, que a aquellos centros que comunicaron alguna actividad programada e incompatible con las fechas para las que se quer&iacute;a disponer del espacio se les inform&oacute; de que &ldquo;podr&iacute;a hacerla con normalidad&rdquo;, sin la obligaci&oacute;n de participar en el dispositivo municipal. Algo que entra en conflicto, directamente, con la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/visita-papa-anula-extraescolares-colegio-publico-madrid-familias-tenian-permisos-municipales_1_13202190.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experiencia relatada a Somos Madrid desde el colegio de Ciudad Lineal</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arzobispado-usara-18-80-patios-institutos-gobierno-ayuso-obligo-ceder-peregrinos_1_13275792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 16:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/db88dd6d-d139-4eed-b619-10d8b7282c00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="93799" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/db88dd6d-d139-4eed-b619-10d8b7282c00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="93799" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Arzobispado solo usará 18 de los 80 patios de institutos que el Gobierno de Ayuso obligó a ceder para peregrinos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/db88dd6d-d139-4eed-b619-10d8b7282c00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arzobispado,Papa León XIV,Institutos,Religión,Espacios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La enésima privatización del espacio público en Madrid: un cubo gigante para promocionar Zara y a Bad Bunny]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/enesima-privatizacion-espacio-publico-madrid-cubo-medio-callao-promocionar-zara-bad-bunny_1_13268202.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8855593a-d398-4bca-9a35-61675a965673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La enésima privatización del espacio público en Madrid: un cubo gigante para promocionar Zara y a Bad Bunny"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La marca de ropa monta durante dos semanas en Callao un showroom de su colección en el punto más visible de la ciudad por el que, según las tasas municipales, abona unos 10.000 euros al día. Dentro despacha miles de prendas de ropa</p><p class="subtitle">La “invasión” publicitaria de 'Stranger Things' en calles y edificios de Madrid solo deja 1.528 euros en las arcas municipales</p></div><p class="article-text">
        Decenas de personas hacen cola este martes por la ma&ntilde;ana bajo el sol en uno de los puntos neur&aacute;lgicos de Madrid, junto a un enorme cubo blanco que desde el fin de semana ocupa media plaza de Callao. Los que est&aacute;n a punto de entrar dentro llevan casi dos horas esperando... para comprar ropa. Dentro, les espera una colecci&oacute;n de Zara dise&ntilde;ada junto a Bad Bunny.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tienen cosas que est&aacute;n agotadas en el resto de tiendas&rdquo; comentan algunos de los que esperan su turno, justificando el tiempo que est&aacute;n echando a la intemperie en un d&iacute;a abrasador. El objeto de deseo es una serie de 150 prendas que la marca de ropa ha sacado bajo el nombre de Benito Antonio, l&iacute;nea inspirada en el imaginario del cantante puertorrique&ntilde;o. Trajes claros de lino como el que luci&oacute; en la Superbowl o sudaderas con las letras de Nueva Yol, de las que ya no quedan en el resto de comercios de la marca ni en su p&aacute;gina web.
    </p><p class="article-text">
        Zara ha ocupado 375 metros cuadrados de uno de los puntos m&aacute;s codiciados de la capital de Espa&ntilde;a aprovechando <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/agenda/guia-util-conciertos-bad-bunny-madrid-transporte-horarios-canciones-recomendaciones_1_13252793.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la decena de conciertos que Bad Bunny</a> ofrece estos d&iacute;as, que atraen a decenas de miles de fans hasta Madrid. Para ello ha montado un cubo blanco con la tienda ef&iacute;mera dentro que se mantendr&aacute; abierto durante las pr&oacute;ximas dos semanas.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7646758721283968278"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las tasas municipales consultadas por Somos Madrid, por este espacio la compa&ntilde;&iacute;a de Amancio Ortega est&aacute; obligada a pagar algo m&aacute;s de 10.000 euros al d&iacute;a, lo que rondar&aacute; los 150.000 euros durante todo el showroom. Como este alquiler del espacio p&uacute;blico solo se calcula por la superficie ocupada y no tiene en cuenta la altura, Zara ha aprovechado para que su cubo sea llamativo a gran distancia y as&iacute; conseguir un anuncio visible a gran distancia. Tambi&eacute;n se ha convertido en un importante punto donde despachar miles de prendas, que vende all&iacute; directamente o deriva a su cercana tienda de Plaza Espa&ntilde;a, donde ha montando un mostrador espec&iacute;fico para las entregas de esta l&iacute;nea de ropa.
    </p><p class="article-text">
        Callao es la plaza que m&aacute;s eventos publicitarios acoge de toda la capital. Situada en mitad de la Gran V&iacute;a, por all&iacute; pasan 123 millones de personas al a&ntilde;o.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/sexo-mentiras-cientos-videos-plaza-madrid-masificada-influencers-times-square_1_11260348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adem&aacute;s, es el lugar preferido para influencers y tiktokers</a>. &ldquo;Todo lo que se hace en Callao se viraliza&rdquo;, explicaban hace unos meses responsables de la empresa Callao City Lights, que organizan numerosos actos all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Numerosas marcas quieren estar presentes all&iacute; durante el a&ntilde;o, aunque la autorizaci&oacute;n final depende del Ayuntamiento de Madrid, que permite desde estrenos de cine o conciertos hasta promociones de car&aacute;cter m&aacute;s publicitario. Incluso se ha llegado a colocar un recinto de lucha canaria <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/rastro-24-toneladas-arena-volcan-palma-canarias-regalo-madrid-campos-voley-playa_1_12439592.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con arena volc&aacute;nica tra&iacute;da desde las islas</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b8674075-5959-4eb8-af6b-47752262ba4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Zona trasera de las colas ante el cubo tienda de Zara en Callao"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Zona trasera de las colas ante el cubo tienda de Zara en Callao                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Casado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/enesima-privatizacion-espacio-publico-madrid-cubo-medio-callao-promocionar-zara-bad-bunny_1_13268202.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 11:34:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8855593a-d398-4bca-9a35-61675a965673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1481303" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8855593a-d398-4bca-9a35-61675a965673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1481303" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La enésima privatización del espacio público en Madrid: un cubo gigante para promocionar Zara y a Bad Bunny]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8855593a-d398-4bca-9a35-61675a965673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Plaza Callao Madrid,Espacios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Sevilla limita a 45 días al año por promotor los grandes eventos en la Plaza de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/ayuntamiento-sevilla-limita-45-dias-ano-promotor-grandes-eventos-plaza-espana_1_13252981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35a0eea6-642e-4924-8755-f134421a5620_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Sevilla limita a 45 días al año por promotor los grandes eventos en la Plaza de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva ordenanza contempla mantener libre el espacio monumental durante al menos un mes entre actividades y plantea crear una Mesa Directiva de Coordinación del Recinto para supervisar los usos</p><p class="subtitle">Javier Esteban, director del Icónica: “Hemos sido pioneros en mezclar a artistas como Isabel Pantoja y Marilyn Manson”</p></div><p class="article-text">
        El proyecto de ordenanza reguladora del uso del recinto monumental de la Plaza de Espa&ntilde;a fija un per&iacute;odo m&aacute;ximo de ocupaci&oacute;n demanial para un mismo evento de 45 d&iacute;as naturales al a&ntilde;o, en lo que a acontecimientos culturales, festivales, conciertos y espect&aacute;culos relacionados con la m&uacute;sica y artes esc&eacute;nicas se refiere. En este sentido, se computa dentro de este plazo los d&iacute;as necesarios para el montaje, desarrollo y desmontaje de todas las instalaciones.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; consta en la normativa elaborada por la <a href="https://www.urbanismosevilla.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente (GUMA)</a> del Ayuntamiento de Sevilla, <a href="https://www.abc.es/sevilla/ciudad/sevilla-blinda-plaza-espana-eventos-dias-multas-20260527184706-nts.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">avanzada por </a><a href="https://www.abc.es/sevilla/ciudad/sevilla-blinda-plaza-espana-eventos-dias-multas-20260527184706-nts.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ABC</em></a> y consultada por Europa Press. El documento contempla que en los supuestos en los que se sucedan cronol&oacute;gicamente, sin soluci&oacute;n de continuidad, dos o m&aacute;s eventos distintos en el mismo espacio aprovechando las mismas estructuras e instalaciones, el periodo m&aacute;ximo acumulado de ocupaci&oacute;n conjunta no exceder&aacute; de 60 d&iacute;as naturales.
    </p><p class="article-text">
        El texto establece que, excepcionalmente, en los eventos puntuales de alta intensidad y de car&aacute;cter plurianual &ndash;ambos, con una duraci&oacute;n total igual o superior a 21 d&iacute;as&ndash; y en los de car&aacute;cter singular, &ldquo;que por su excepcional relevancia aportan una especial proyecci&oacute;n nacional e internacional al recinto monumental y a la ciudad&rdquo;, cuando revistan &ldquo;una especial complejidad t&eacute;cnica o log&iacute;stica avalada por los informes t&eacute;cnicos&rdquo;, se podr&aacute; autorizar un per&iacute;odo m&aacute;ximo de 45 d&iacute;as naturales para el desarrollo de la actividad, &ldquo;disponiendo de un plazo adicional m&aacute;ximo de 15 d&iacute;as para montaje y desmontaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, tras la completa finalizaci&oacute;n y desmontaje de una ocupaci&oacute;n, el espacio p&uacute;blico afectado deber&aacute; permanecer libre de todo evento y abierto al uso com&uacute;n general durante al menos un mes natural. En este sentido, se except&uacute;an de esta limitaci&oacute;n temporal los actos de estricto car&aacute;cter institucional o aquellos declarados de urgencia e inter&eacute;s p&uacute;blico por el Ayuntamiento.
    </p><h2 class="article-text">Uso temporal y con inter&eacute;s justificado</h2><p class="article-text">
        El citado proyecto se&ntilde;ala que los usos en el recinto monumental s&oacute;lo se admitir&aacute;n cuando su car&aacute;cter sea temporal y respondan a fines de inter&eacute;s cultural, recreativo, tur&iacute;stico y/o social &ldquo;de acreditada relevancia en condiciones compatibles con la protecci&oacute;n del Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) y su entorno, y con la seguridad ciudadana y accesibilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, la ocupaci&oacute;n requerir&aacute; una autorizaci&oacute;n demanial y, en su caso, una licencia para la realizaci&oacute;n de espect&aacute;culo de car&aacute;cter ocasional (licencia de actividad), &ldquo;sin perjuicio de los informes sectoriales exigibles conforme a la normativa aplicable&rdquo;. El espacio al que se refiere la citada ordenanza comprende el &aacute;rea al aire libre de la Plaza de Espa&ntilde;a &ndash;incluyendo la zona denominada Gran peat&oacute;n, los cuatro puentes, la r&iacute;a y el espacio central&ndash;, as&iacute; como las v&iacute;as colindantes de acceso: avenidas Isabel La Cat&oacute;lica y Rodr&iacute;guez de Casso.
    </p><p class="article-text">
        De esta normativa se consideran actividades excluidas, entre otras, la publicidad exterior y venta ambulante, regulada por una ordenanza espec&iacute;fica; las fiestas tradicionales como Semana Santa y Feria; actos electorales, y rodajes y producciones audiovisuales, que se regir&aacute;n por su propia normativa, as&iacute; como aquellas actividades &ldquo;de escasa entidad que, por no necesitar instalaciones o por su m&iacute;nima ocupaci&oacute;n y duraci&oacute;n, no constituyan uso com&uacute;n especial ni privativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, la competencia para otorgar, modificar, suspender y extinguir autorizaciones demaniales y las licencias de actividad ocasional corresponde a la GUMA, conforme a su estatuto y a lo dispuesto en esta ordenanza, y en la Ordenanza Reguladora de Obras y Actividades.
    </p><h2 class="article-text">Mesa directiva de la coordinaci&oacute;n del recinto</h2><p class="article-text">
        Para articular una gobernanza &ldquo;verdaderamente transversal y eficaz&rdquo; que &ldquo;supere la tradicional dispersi&oacute;n administrativa&rdquo;, la presente norma introduce como elemento innovador la Mesa Directiva de Coordinaci&oacute;n del Recinto. Este nuevo &oacute;rgano colegiado, integrado por los directores generales de las &aacute;reas estrat&eacute;gicas de Urbanismo, Cultura, Patrimonio y Turismo, asumir&aacute; de forma conjunta &ldquo;la planificaci&oacute;n de la programaci&oacute;n anual, la valoraci&oacute;n del inter&eacute;s p&uacute;blico de las solicitudes y la resoluci&oacute;n de posibles situaciones de concurrencia, garantizando una visi&oacute;n global y coordinada que proteja la excelencia del espacio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, corresponde a este nuevo &oacute;rgano proponer y valorar la programaci&oacute;n anual de eventos, velando por la sostenibilidad del recinto; informar, cuando proceda, los supuestos de concurrencia de solicitudes; proponer directrices t&eacute;cnicas y ajustes de car&aacute;cter t&eacute;cnico en el marco de la ordenanza y fomentar la coordinaci&oacute;n con servicios municipales y, en su caso, con otras administraciones.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a su funcionamiento, se reunir&aacute; ordinariamente con periodicidad semestral y extraordinariamente cuando lo requiera la tramitaci&oacute;n. Sus informes tendr&aacute;n car&aacute;cter t&eacute;cnico y no vinculante, salvo previsi&oacute;n expresa.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, los ingresos municipales derivados de la ocupaci&oacute;n se aplicar&aacute;n conforme a las reglas presupuestarias y de destino legalmente previstas. El Ayuntamiento podr&aacute; establecer instrumentos de planificaci&oacute;n presupuestaria para priorizar actuaciones de conservaci&oacute;n y mantenimiento del recinto monumental, seg&uacute;n consta en este proyecto de ordenanza.
    </p><h2 class="article-text">R&eacute;gimen sancionador</h2><p class="article-text">
        Las infracciones leves se sancionar&aacute;n con apercibimiento o multa de cuant&iacute;a entre 60 y 3.005 euros; las graves contemplan multa de cuant&iacute;a entre 3.006 y 15.025 euros, y las muy graves estar&aacute;n tipificadas con importes entre 15.026 y 30.050 euros y/o con la extinci&oacute;n o revocaci&oacute;n de la autorizaci&oacute;n demanial y en su caso de la licencia actividad ocasional, o ambas medidas, cuando la gravedad del da&ntilde;o patrimonial o del riesgo para la seguridad as&iacute; lo justifique.
    </p><p class="article-text">
        La imposici&oacute;n de sanciones ser&aacute; compatible con la adopci&oacute;n de medidas de restablecimiento del dominio p&uacute;blico y de la legalidad (retirada, desinstalaci&oacute;n, limpieza y restituci&oacute;n, clausura, precinto), con la reposici&oacute;n de la situaci&oacute;n alterada a su estado originario y con la indemnizaci&oacute;n de los da&ntilde;os y perjuicios causados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[SevillaelDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/ayuntamiento-sevilla-limita-45-dias-ano-promotor-grandes-eventos-plaza-espana_1_13252981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 11:09:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/35a0eea6-642e-4924-8755-f134421a5620_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3086799" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/35a0eea6-642e-4924-8755-f134421a5620_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3086799" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Sevilla limita a 45 días al año por promotor los grandes eventos en la Plaza de España]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/35a0eea6-642e-4924-8755-f134421a5620_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Sevilla,Plaza de España,Espacios públicos,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia da la razón al Ayuntamiento de Madrid y permitirá la privatización del parque Tierno Galván para espectáculos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/justicia-da-razon-ayuntamiento-madrid-permitira-privatizacion-parque-tierno-galvan-espectaculos_1_13240313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81636e23-2759-4de4-9705-8d9fdc5631a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x890y607.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia da la razón al Ayuntamiento de Madrid y permitirá la privatización del parque Tierno Galván para espectáculos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sentencia rechaza el recurso presentado por los vecinos al considerar que el Consistorio actuó conforme a derecho y que es posible compatibilizar el uso público con los eventos en el espacio dado, que “no concurren motivos de nulidad radical” de la normativa a aplicar</p><p class="subtitle">Un festival volverá a privatizar el Tierno Galván este verano pese a existir un proceso judicial abierto con los vecinos
</p></div><p class="article-text">
        Los eventos privados en el Tierno Galv&aacute;n han llegado para quedarse. La Justicia ha dado la raz&oacute;n al Ayuntamiento de Madrid ante el recurso presentado por la asociaci&oacute;n vecinal Delicias para Tod@s por el uso del auditorio del parque, ubicado en el distrito de Arganzuela, para la celebraci&oacute;n de eventos dado que &ldquo;no concurren motivos de nulidad radical&rdquo; de la normativa a aplicar.
    </p><p class="article-text">
        En una sentencia del tribunal de instancia 29 de Madrid, fechada el pasado 20 de mayo, la magistrada desestima el recurso vecinal presentado contra el decreto de la concejala-presidenta del distrito, Dolores Navarro, en julio de 2024 e impone costas a la asociaci&oacute;n al entender que el procedimiento seguido por el Ayuntamiento se ajusta a derecho. El fallo es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n vecinal argumentaba que el decreto presentaba &ldquo;graves contradicciones y una fundamentaci&oacute;n deficiente que desvirt&uacute;a la naturaleza del parque como zona verde de uso p&uacute;blico&rdquo;. Sin embargo, seg&uacute;n apunta el fallo judicial, el texto, firmado por la concejala, &ldquo;pretende hacer compatible el uso del auditorio por parte de la vecindad con eventos promovidos por entes p&uacute;blicos o particulares&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, la asociaci&oacute;n sosten&iacute;a que el decreto &ldquo;introduce de manera improcedente el t&eacute;rmino 'inter&eacute;s general', cuando el art&iacute;culo 207 de la Ordenanza General de Protecci&oacute;n del Medio Ambiente Urbano (OGPMAU) se refiere exclusivamente a la autorizaci&oacute;n de actos p&uacute;blicos por motivos de inter&eacute;s&rdquo;. Se&ntilde;alaban que la normativa &ldquo;no contempla ni permite la autorizaci&oacute;n de eventos privados con acceso restringido en este tipo de espacios&rdquo; y que &ldquo;al equiparar de forma artificiosa los actos promovidos por entes p&uacute;blicos y los promovidos por particulares, el decreto vulnera frontalmente la ordenanza, que establece que las zonas verdes no pueden ser objeto de privatizaci&oacute;n ni destinadas a fines particulares en detrimento de su destino p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n sumaba a sus argumentos que no se respet&oacute; el tr&aacute;mite de informaci&oacute;n p&uacute;blica y que se vulneraron las normas urban&iacute;sticas del Ayuntamiento de Madrid, &ldquo;que establecen que las zonas verdes est&aacute;n destinadas al bienestar ciudadano garantizando el recreo y esparcimiento de la poblaci&oacute;n&rdquo;. Desde el Ayuntamiento contestaron que &ldquo;no es en absoluto inviable desde el punto de vista jur&iacute;dico tratar de compatibilizar diferentes tipos de usos sobre un mismo espacio p&uacute;blico, estableciendo como predominante el p&uacute;blico, pero permitiendo al mismo tiempo la existencia de otro tipo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n reflejaron la competencia de la concejala para otorgar autorizaciones y concesiones demaniales y que en ning&uacute;n momento se vulneraron las normas urban&iacute;sticas porque &ldquo;no se est&aacute; produciendo ninguna alteraci&oacute;n conceptual del parque en la medida en que el decreto regula las condiciones de uso de un espacio concreto ubicado dentro de &eacute;l, el denominado auditorio anfiteatro, aunque tambi&eacute;n puede resultar de aplicaci&oacute;n al resto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco eluden sobre la vulneraci&oacute;n de la Ordenanza de Protecci&oacute;n contra la Contaminaci&oacute;n Ac&uacute;stica y T&eacute;rmica que esta norma permite conceder autorizaci&oacute;n para superar los l&iacute;mites de emisi&oacute;n sonora establecidos por el propio texto. En cuanto a la ausencia del tr&aacute;mite de consulta p&uacute;blica, el Ayuntamiento aclaraba que era un decreto, un acto administrativo, no una norma.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la magistrada expone que, &ldquo;examinadas las actuaciones, las alegaciones formuladas en la demanda, as&iacute; como las vertidas en la contestaci&oacute;n, el recurso no puede tener favorable acogida y debe ser desestimado toda vez que debe ser compartido el criterio mantenido por la Administraci&oacute;n en la resoluci&oacute;n impugnada, as&iacute; como en su contestaci&oacute;n minuciosa a la demanda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la ausencia en el decreto de la preeminencia del uso p&uacute;blico del parque frente al privado, el fallo indica que &ldquo;se&ntilde;ala acertadamente la defensa de la Administraci&oacute;n que la ponderaci&oacute;n de los diferentes intereses implicados es una potestad discrecional que ostenta la concejala a la hora de conceder o denegar autorizaciones o concesiones demaniales sobre terrenos p&uacute;blicos, no equivaliendo el uso predominante ni es sin&oacute;nimo de uso exclusivo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Carabante, a favor de los eventos</strong></h2><p class="article-text">
        El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha considerado en rueda de prensa que es &ldquo;una buena noticia que los tribunales respalden las actuaciones que lleva a cabo el Ayuntamiento de Madrid&rdquo; dado que &ldquo;es posible utilizar el espacio p&uacute;blico, hacer eventos, conciertos en la v&iacute;a p&uacute;blica, en los parques, en las instalaciones de la ciudad de Madrid, y adem&aacute;s hacerlo con plena garant&iacute;a del derecho al descanso que tienen los madrile&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que pone de manifiesto esa sentencia que da raz&oacute;n al Ayuntamiento de Madrid es que la normativa que aplicamos permite la conciliaci&oacute;n entre la necesidad de hacer eventos para uso y disfrute de todos los madrile&ntilde;os y nuestros visitantes con el derecho al descanso que tienen los vecinos en el entorno del Tierno Galv&aacute;n&rdquo;, ha expresado el delegado. En la misma l&iacute;nea, Carabante ha aplaudido que Madrid siga convirti&eacute;ndose en el &ldquo;epicentro de los grandes acontecimientos, los grandes eventos, no solo musicales sino culturales, en este caso tambi&eacute;n desde el punto de vista familiar, desde el punto de vista de accesibilidad por parte de los vecinos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nuevas concentraciones en defensa del parque</strong></h2><p class="article-text">
        Este fin de semana <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/festival-volvera-privatizar-tierno-galvan-verano-pese-existir-proceso-judicial-abierto-vecinos_1_13062089.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arrancan los festivales en el parque</a>. El primero de la temporada ser&aacute; el Maudes Festival, que se instalar&aacute; en el Tierno Galv&aacute;n los d&iacute;as 23, 30 y 31 de mayo. Despu&eacute;s, llegar&aacute; la Carboner&iacute;a del Galv&aacute;n, que se celebrar&aacute; del 24 de junio al 8 de julio. 
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con la sentencia y la celebraci&oacute;n del festival, los vecinos han organizado una concentraci&oacute;n para protestar por la privatizaci&oacute;n del recinto. La asociaci&oacute;n Delicias para Tod@s denuncia en un comunicado que &ldquo;las zonas verdes del distrito son un patrimonio propio irrenunciable, que debe mantenerse y cuidarse por parte de nuestro gobierno municipal, y del que siempre se debe preservar su car&aacute;cter p&uacute;blico y abierto al uso y disfrute de la ciudadan&iacute;a, como la normativa urban&iacute;stica establece&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Consideran que &ldquo;la cesi&oacute;n de gran parte de uno de nuestros mayores parques a una empresa privada&nbsp;para que lo explote en beneficio propio&rdquo; constituye una privatizaci&oacute;n de sus derechos y &ldquo;una agresi&oacute;n injustificable&rdquo; a la naturaleza urbana que incumple el art&iacute;culo 206 de la Ordenanza General de Protecci&oacute;n del Medio Ambiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, se&ntilde;alan que &ldquo;las actuaciones musicales continuadas suponen una agresi&oacute;n inaceptable el derecho a la privacidad, a la salud y al descanso de los vecinos&rdquo; reconocido en el art&iacute;culo 18 de la Ordenanza de Protecci&oacute;n de la Contaminaci&oacute;n Ac&uacute;stica y T&eacute;rmica (OPCAT). Tambi&eacute;n hacen referencia a que el Ayuntamiento de Madrid &ldquo;autoriza superar el l&iacute;mite establecido en el art&iacute;culo 15 de la OPCAT para las zonas residenciales, permite que se llegue a los 70 dB a metro y medio de las fachadas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para denunciar lo que consideran &ldquo;agresiones&rdquo;,&nbsp;las asociaciones vecinales Nuevo Legazpi, Delicias para Tod@s, Uni&oacute;n Vecinal El Barrio no se Tala, Nudo Sur y Pasillo Verde Imperial, junto con Ecologistas en Acci&oacute;n y la Mesa Ciudadana del &Aacute;rbol, han convocado una concentraci&oacute;n este s&aacute;bado 23 de mayo a las 19.00 horas en el paseo que une la chimenea con el anfiteatro en el Parque Tierno Galv&aacute;n bajo el lema &ldquo;&iexcl;Basta ya del festival! No al Maudes 2026&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Madrid]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/arganzuela/justicia-da-razon-ayuntamiento-madrid-permitira-privatizacion-parque-tierno-galvan-espectaculos_1_13240313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 15:58:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/81636e23-2759-4de4-9705-8d9fdc5631a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x890y607.jpg" length="2420859" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/81636e23-2759-4de4-9705-8d9fdc5631a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x890y607.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2420859" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Justicia da la razón al Ayuntamiento de Madrid y permitirá la privatización del parque Tierno Galván para espectáculos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/81636e23-2759-4de4-9705-8d9fdc5631a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x890y607.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Noticias Arganzuela,Privatizaciones,Espacios públicos,Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cantabristas demanda recuperar espacios públicos infrautilizados en Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cantabristas-demanda-recuperar-espacios-publicos-infrautilizados-santander_1_13223460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92b08dc6-c4a5-4301-ad65-7154d1d8d00b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cantabristas demanda recuperar espacios públicos infrautilizados en Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La formación política  denuncia el "desaprovechamiento" de numerosos espacios cerrados, abandonados o sin uso , como el palacio de Cortiguera o la zona verde de La Remonta</p><p class="subtitle">Antecedentes - La historia de “un capricho” de palacio en Santander: de 'neomudéjar' abandonado a manos de una estrella del 'street art'</p></div><p class="article-text">
        Cantabristas ha denunciado este viernes el &ldquo;desaprovechamiento&rdquo; de numerosos espacios p&uacute;blicos en Santander, que se cerrados, abandonados o sin uso. Para eso, ha reclamado recuperar lugares como la Casa Rosales, el edificio de Santa Luc&iacute;a 13, el Palacio de Cortiguera, la zona verde de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/remonta-mayor-zona-verde-publica-santander-abandonada-desacuerdo-administraciones_1_12758255.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Remonta</a>, o las antiguas cocheras del TUS.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, la formaci&oacute;n ha explicado que muchos de estos espacios p&uacute;blicos no son de titularidad directa del Ayuntamiento, por lo que propone que el Gobierno municipal negocie con la administraci&oacute;n titular, para plantear convenios, cesiones, alquileres, permutas de uso o f&oacute;rmulas de colaboraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Lo que no puede hacer el Ayuntamiento del PP es seguir mirando hacia otro lado durante m&aacute;s tiempo desaprovechando recursos que llevan demasiado tiempo infrautilizados o directamente abandonados&rdquo;, ha sentenciado.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el portavoz de la agrupaci&oacute;n local de Cantabristas Santander, Manuel N&uacute;&ntilde;ez, ha subrayado que &ldquo;una ciudad no se mejora solo con grandes anuncios, infograf&iacute;as y fotos de inauguraci&oacute;n. Se mejora abriendo espacios, cuidando instalaciones, recuperando edificios y poniendo las dotaciones p&uacute;blicas al servicio de la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         En palabras de N&uacute;&ntilde;ez, &ldquo;frente a d&eacute;cadas de abandono, desde Cantabristas empujaremos para hacer lo que deber&iacute;a ser una obviedad: poner lo p&uacute;blico al servicio de la ciudadan&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/cantabristas-demanda-recuperar-espacios-publicos-infrautilizados-santander_1_13223460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 08:57:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92b08dc6-c4a5-4301-ad65-7154d1d8d00b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="77314" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92b08dc6-c4a5-4301-ad65-7154d1d8d00b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="77314" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cantabristas demanda recuperar espacios públicos infrautilizados en Santander]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92b08dc6-c4a5-4301-ad65-7154d1d8d00b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Espacios públicos,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo la fiebre del 'running' está transformando nuestras ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/fiebre-running-transformando-ciudades_1_13171075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2a3b1bb-aa61-46c9-b16a-5054901fc3d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo la fiebre del &#039;running&#039; está transformando nuestras ciudades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que hasta hace relativamente poco podía interpretarse como una práctica individual, que generaba la mofa popular en sus inicios, ha pasado a convertirse en un fenómeno cotidiano que coloniza el espacio público</p><p class="subtitle">El fenómeno de los 'edificios cebra' que invaden las ciudades: “Están hechos para venderse en una foto de inmobiliaria”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Y, a menudo, las cosas verdaderamente valiosas son aquellas que solo se consiguen mediante tareas y actividades de escasa utilidad&rdquo;. <em>De qu&eacute; hablo cuando hablo de correr</em>, Haruki Murakami.
    </p><p class="article-text">
        Es inevitable, en cualquier ciudad grande o mediana, haberse topado con una estampida de gente vestida de corto, a menudo con m&uacute;sica y embravecida entre jaleos, corriendo en pelot&oacute;n por calles, avenidas y plazas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hasta hace relativamente poco pod&iacute;a interpretarse como una pr&aacute;ctica individual, que generaba la mofa popular en sus inicios, ha pasado a convertirse en un fen&oacute;meno cotidiano que coloniza el espacio p&uacute;blico. Correr ha dejado de ser &uacute;nicamente una actividad f&iacute;sica para convertirse en una forma espec&iacute;fica de usar la ciudad: una manera de recorrerla, de medirla y, en cierto modo, de reinterpretarla.<strong> </strong>Desde el estereotipo primigenio de &lsquo;la soledad del corredor de fondo&rsquo;, la pr&aacute;ctica de correr por el espacio p&uacute;blico ha evolucionado hacia una actividad colectiva y propicia para la sociabilidad. Los conocidos como <em>running clubs</em> han intensificado esta transformaci&oacute;n, desplazando parcialmente aquel momento introspectivo y de soliloquio interno hacia una experiencia compartida.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de este viraje, lo relevante es que el <em>runner </em>ya no es una figura aislada, sino un usuario m&aacute;s del espacio p&uacute;blico, con sus l&oacute;gicas propias de desplazamiento, ocio y producci&oacute;n del espacio (en terminolog&iacute;a lefebvriana). A diferencia del peat&oacute;n o del veh&iacute;culo, el corredor traza recorridos continuos, busca ritmos constantes y necesita unas condiciones espaciales muy concretas para mantener la inercia del movimiento. As&iacute;, la proliferaci&oacute;n de corredores no solo refleja un cambio en los h&aacute;bitos sociales hacia estilos de vida m&aacute;s saludables y activos, sino que introduce una nueva capa de uso sobre la ciudad existente. Una capa que, sin haber sido planificada, empieza a condicionar la forma en que calles, parques y avenidas se utilizan y, en consecuencia, la manera en que podr&iacute;an llegar a dise&ntilde;arse.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Correr ha dejado de ser únicamente una actividad física para convertirse en una forma específica de usar la ciudad: una manera de recorrerla, de medirla y, en cierto modo, de reinterpretarla</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante la aparici&oacute;n y consolidaci&oacute;n de los <em>running clubs</em> y la creciente afici&oacute;n por correr, resulta necesario preguntarse: &iquest;c&oacute;mo deben adaptarse las ciudades para ser lo que ya se conoce como <em>runner friendly</em>?
    </p><h2 class="article-text">Correr como signo de modernidad</h2><p class="article-text">
        Anta&ntilde;o, correr por la ciudad, en nuestro contexto sociol&oacute;gico cat&oacute;lico de continua vigilancia y juicio del pr&oacute;jimo, pod&iacute;a despertar una cierta extra&ntilde;eza, incluso una mofa soterrada. Mi padre, uno de los mejores maratonianos de Espa&ntilde;a en los a&ntilde;os 80, me recuerda a menudo c&oacute;mo era frecuente recibir comentarios de burla de desconocidos cuando sal&iacute;a a correr por la calle: &ldquo;Uno, dos, uno, dos&rdquo;, &ldquo;si te cansas, p&aacute;rate&rdquo;, &ldquo;corre, que se te escapa el bus&rdquo;. Por el contrario, cuando compet&iacute;a en la marat&oacute;n de Nueva York, la actitud de la gente era de entusiasmo y de &aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        La figura del corredor urbano &mdash;a medio camino entre el atleta y el aficionado que quiere hacer ejercicio de forma barata, con poco material y sin necesidad de instalaciones deportivas&mdash; ha necesitado cierto proceso de integraci&oacute;n dentro del imaginario colectivo. Hoy, sin embargo, correr no solo est&aacute; plenamente normalizado, sino que se ha convertido en todas partes en una pr&aacute;ctica socialmente valorada, asociada a la salud, la disciplina y una cierta idea de autocuidado contempor&aacute;neo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e5507fa-76a9-4444-9156-b526f1797653_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e5507fa-76a9-4444-9156-b526f1797653_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e5507fa-76a9-4444-9156-b526f1797653_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e5507fa-76a9-4444-9156-b526f1797653_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e5507fa-76a9-4444-9156-b526f1797653_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e5507fa-76a9-4444-9156-b526f1797653_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2e5507fa-76a9-4444-9156-b526f1797653_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Paseo de la Reforma, en Ciudad de México, se transforma en una suerte de fiesta atlética espontánea, donde miles de personas corren, pedalean o simplemente pasean sin la presión del tráfico."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Paseo de la Reforma, en Ciudad de México, se transforma en una suerte de fiesta atlética espontánea, donde miles de personas corren, pedalean o simplemente pasean sin la presión del tráfico.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En este tr&aacute;nsito, el <em>running</em> ha dejado de ser una actividad marginal para consolidarse como un fen&oacute;meno de masas. Se corre por afici&oacute;n, por salud, por est&eacute;tica e incluso con <a href="https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivos de rendimiento cada vez m&aacute;s exigentes</a>. La ciudad, en consecuencia, ya no es &uacute;nicamente el escenario donde sucede esta pr&aacute;ctica, sino el soporte f&iacute;sico sobre el que se despliega una nueva forma de habitarla.
    </p><p class="article-text">
        Los <em>running clubs </em>representan la muerte de &eacute;xito de este fen&oacute;meno. En ellos, correr se despoja parcialmente de su dimensi&oacute;n &lsquo;terap&eacute;utica&rsquo; de soledad para reforzar, en cambio, su vertiente social. Frente al ocio tradicional vinculado al bar, el consumo o la nocturnidad, emerge aqu&iacute; una forma alternativa de encuentro que combina actividad f&iacute;sica y sociabilidad. Se especula que los <em>running clubs, </em>en muchos casos, est&aacute;n incluso sustituyendo espacios f&iacute;sicos y virtuales de citas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La proliferación de corredores no solo refleja un cambio en los hábitos sociales, introduce una nueva capa de uso sobre la ciudad existente que, sin haber sido planificada, empieza a condicionar la forma en que calles, parques y avenidas se utilizan y, en consecuencia, la manera en que podrían llegar a diseñarse</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cartograf&iacute;as <em>runner:</em> correr para leer la ciudad</h2><p class="article-text">
        Todo corredor traza, consciente o inconscientemente, una cartograf&iacute;a propia de la ciudad. No se corre por cualquier sitio. La elecci&oacute;n de una ruta responde a una lectura muy precisa del espacio urbano: la anchura de las aceras, la calidad del pavimento, la densidad de peatones, la contaminaci&oacute;n del aire, la secuencia de sem&aacute;foros, la presencia de sombra en verano o, incluso, la posibilidad de atravesar ciertos paisajes urbanos m&aacute;s o menos amables.
    </p><p class="article-text">
        Correr implica, en este sentido, una forma espec&iacute;fica de relaci&oacute;n con la ciudad. Corriendo, el cuerpo mide de una forma muy concreta las distancias, las pendientes y las discontinuidades del espacio p&uacute;blico: el falso llano de una calle a menudo no se manifiesta hasta que uno no la recorre cuesta arriba. Esta lectura activa acaba generando recorridos recurrentes, aut&eacute;nticos circuitos informales que se repiten cada d&iacute;a y que, en muchos casos, acaban siendo compartidos por cientos de personas, tal y como muestran apps como Strava. Se trata de infraestructuras reinventadas, no planificadas, pero extraordinariamente estables en el tiempo y en su uso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d7058a5-ad6b-4a33-9c10-b9b88955a72a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d7058a5-ad6b-4a33-9c10-b9b88955a72a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d7058a5-ad6b-4a33-9c10-b9b88955a72a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d7058a5-ad6b-4a33-9c10-b9b88955a72a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d7058a5-ad6b-4a33-9c10-b9b88955a72a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d7058a5-ad6b-4a33-9c10-b9b88955a72a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6d7058a5-ad6b-4a33-9c10-b9b88955a72a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En Madrid, el Parque del Retiro opera casi como una república &#039;runner&#039; dentro de la ciudad."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En Madrid, el Parque del Retiro opera casi como una república &#039;runner&#039; dentro de la ciudad.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Ciudades que corren</h2><p class="article-text">
        Algunas ciudades han empezado a reconocer, de forma m&aacute;s o menos expl&iacute;cita, esta nueva capa de uso del espacio p&uacute;blico. En Ciudad de M&eacute;xico, por ejemplo, una ma&ntilde;ana dominical tuve la suerte de ir a dar con el Paseo de la Reforma justo cuando se transforma en una suerte de fiesta atl&eacute;tica espont&aacute;nea, donde miles de personas corren, pedalean o simplemente pasean sin la presi&oacute;n del tr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        En Val&egrave;ncia, observ&eacute; c&oacute;mo el Jard&iacute; del Turia, que sigue el antiguo cauce del r&iacute;o, se ha consolidado como un corredor verde donde la pr&aacute;ctica del <em>running</em> no solo es habitual, sino que empieza a estructurarse mediante se&ntilde;alizaciones y recorridos reconocibles. Un espacio que, en la pr&aacute;ctica, funciona como una gran infraestructura deportiva lineal en una ciudad que se ha erigido como una de las mecas del atletismo popular. Algo similar ocurre en Madrid, donde el Parque del Retiro opera casi como una rep&uacute;blica<em> runner </em>dentro de la ciudad. En Barcelona, el paseo mar&iacute;timo, la carretera de les Aig&uuml;es o la Diagonal mantienen un flujo continuo de corredores que negocian el espacio entre bicis, patinetes y paseantes.
    </p><p class="article-text">
        En Londres, los grandes parques urbanos funcionan como centros neur&aacute;lgicos del <em>running</em>. No es extra&ntilde;o encontrar grupos que superan el centenar de personas, organizados en torno a clubs o eventos como los <em>Parkruns</em>, que cada fin de semana convierten estos espacios en circuitos temporales de carrera. Y en Par&iacute;s, es posible recorrer largos tramos junto al Sena en espacios liberados del tr&aacute;fico rodado, donde antiguas infraestructuras como t&uacute;neles para coches se han reconvertido en paseos continuos para corredores y ciclistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45716b8c-bfdf-4d40-9b06-840d467315bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45716b8c-bfdf-4d40-9b06-840d467315bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45716b8c-bfdf-4d40-9b06-840d467315bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45716b8c-bfdf-4d40-9b06-840d467315bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45716b8c-bfdf-4d40-9b06-840d467315bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45716b8c-bfdf-4d40-9b06-840d467315bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/45716b8c-bfdf-4d40-9b06-840d467315bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Jardí del Turia (València) se ha consolidado como un corredor verde donde la práctica del &#039;running&#039; no solo es habitual, sino que empieza a estructurarse mediante señalizaciones y recorridos reconocibles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Jardí del Turia (València) se ha consolidado como un corredor verde donde la práctica del &#039;running&#039; no solo es habitual, sino que empieza a estructurarse mediante señalizaciones y recorridos reconocibles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No todas las ciudades, sin embargo, ofrecen las mismas condiciones. En muchas ciudades italianas, como Florencia o Roma, correr de forma continua resulta especialmente complicado.<strong> </strong>Los pavimentos adoquinados, las calles estrechas de su trama urbana milenaria, la densidad patrimonial, las colinas y la acumulaci&oacute;n de turistas suponen interrupciones constantes. En estos contextos, el<em> running</em> se convierte casi en un ejercicio h&iacute;brido, a medio camino entre el trote y la contemplaci&oacute;n. En Roma, no obstante, han recuperado un sendero estrecho que sigue el curso del T&iacute;ber desde su misma cota deprimida y que permite surcar la ciudad antigua al margen del bullicio.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Corriendo, el cuerpo mide de una forma muy concreta las distancias, las pendientes y las discontinuidades del espacio público: el falso llano de una calle a menudo no se manifiesta hasta que uno no la recorre cuesta arriba</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un caso excepcional</h2><p class="article-text">
        En R&iacute;o de Janeiro, recuerdo haber descubierto la relaci&oacute;n m&aacute;s intensa que jam&aacute;s hab&iacute;a visto entre ciudad y ejercicio f&iacute;sico. A lo largo de las playas de Ipanema y Copacabana, los corredores colonizan el carril bici y los paseos con los pavimentos ondulantes del paisajista brasile&ntilde;o Roberto Burle Marx. Las playas se llenan de jugadores de voley, futv&oacute;ley y todo tipo de deportes, mientras que unas marquesinas, que imitan paradas de autob&uacute;s pero que en realidad son estaciones de calistenia, complementan estas pr&aacute;cticas. Todo ello ante el tel&oacute;n de fondo de las playas cariocas y a primera hora de la ma&ntilde;ana, antes del inicio de la jornada laboral.
    </p><p class="article-text">
        La gente de R&iacute;o parece apresurarse por exprimir la ciudad en una especie de coreograf&iacute;a colectiva de cuerpos en movimiento, como si existiera un acuerdo t&aacute;cito para activar el espacio p&uacute;blico antes de que el d&iacute;a quede absorbido por las obligaciones. Como urbanista y corredor, correr cuando viajo me ha permitido leer la ciudad desde unos c&oacute;digos distintos a los habituales y, a su vez, extraer una apreciaci&oacute;n especialmente n&iacute;tida de la identidad de cada lugar.<strong> </strong>A primera hora de la ma&ntilde;ana, en un d&iacute;a laborable o durante el fin de semana, quien corre puede captar el pulso, la vitalidad y el esp&iacute;ritu de la ciudad de una forma dif&iacute;cilmente replicable por otros medios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b16179b9-81f8-4183-b187-4b68da18deb2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b16179b9-81f8-4183-b187-4b68da18deb2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b16179b9-81f8-4183-b187-4b68da18deb2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b16179b9-81f8-4183-b187-4b68da18deb2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b16179b9-81f8-4183-b187-4b68da18deb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b16179b9-81f8-4183-b187-4b68da18deb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b16179b9-81f8-4183-b187-4b68da18deb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En Río de Janeiro, a lo largo de las playas de Ipanema y Copacabana, los corredores colonizan el carril bici y los paseos con los pavimentos ondulantes del paisajista brasileño Roberto Burle Marx."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En Río de Janeiro, a lo largo de las playas de Ipanema y Copacabana, los corredores colonizan el carril bici y los paseos con los pavimentos ondulantes del paisajista brasileño Roberto Burle Marx.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Calles para todo</h2><p class="article-text">
        En el ensayo <em>Construir y habitar,</em> del prestigioso soci&oacute;logo y urbanista Richard Sennett, el autor relata c&oacute;mo, tras sufrir un ictus, su relaci&oacute;n con el espacio p&uacute;blico cambi&oacute; de forma sustancial. De repente, ten&iacute;a que caminar por las calles de Berl&iacute;n en contacto con las fachadas, condicionado por sus nuevas limitaciones f&iacute;sicas. Del mismo modo que Sennett modific&oacute;, por necesidad, las gafas con las que le&iacute;a la ciudad, cualquiera que haya transitado con muletas, un carrito o una silla de ruedas ve irremediablemente c&oacute;mo su percepci&oacute;n sobre las virtudes y los defectos del dise&ntilde;o urbano se vuelve m&aacute;s precisa, m&aacute;s exigente y, en &uacute;ltima instancia, m&aacute;s consciente de todo aquello que antes pasaba desapercibido.
    </p><p class="article-text">
        Corriendo, el di&aacute;logo con las calles tambi&eacute;n tiene un lenguaje particular y la expansi&oacute;n del <em>running</em> plantea, inevitablemente, una cuesti&oacute;n de dise&ntilde;o urbano. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las ciudades han incorporado de forma masiva infraestructuras ciclistas siguiendo una l&oacute;gica de movilidad sostenible irrefutable. Ahora cabe preguntarse si el espacio p&uacute;blico deber&iacute;a empezar a adaptarse tambi&eacute;n a esta nueva forma de desplazamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como urbanista y corredor, correr cuando viajo me ha permitido leer la ciudad desde unos códigos distintos a los habituales y, a su vez, extraer una apreciación especialmente nítida de la identidad de cada lugar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La experiencia reciente con los carriles bici ofrece lecciones valiosas. En muchos casos, estas infraestructuras se dimensionaron de forma insuficiente, al no prever ni el crecimiento sostenido del uso de la bicicleta ni la irrupci&oacute;n de las bicis y los patinetes el&eacute;ctricos. Este error de c&aacute;lculo ha dado lugar a carriles demasiado estrechos, donde conviven desplazamientos a velocidades muy dispares sin posibilidad real de adelantamiento. Los modelos m&aacute;s recientes, sin embargo, han empezado a corregir esta limitaci&oacute;n y tienden a integrarse en la calzada, reduciendo la velocidad del tr&aacute;fico motorizado y favoreciendo una convivencia m&aacute;s equilibrada entre usuarios.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, cabe imaginar que parte de estas infraestructuras puedan ser tambi&eacute;n utilizadas o reinterpretadas por los corredores. Espacios donde no sea necesario esquivar peatones, sortear terrazas o disputar la salida en cada sem&aacute;foro. M&aacute;s que dise&ntilde;ar carriles espec&iacute;ficos para correr, quiz&aacute;s se trate de asumir que el<em> runner</em> es ya un usuario m&aacute;s del espacio p&uacute;blico, con unas necesidades concretas que pueden y deben ser incorporadas en su planificaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4df90de8-b94c-42b0-baea-3c04b1ac3f27_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4df90de8-b94c-42b0-baea-3c04b1ac3f27_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4df90de8-b94c-42b0-baea-3c04b1ac3f27_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4df90de8-b94c-42b0-baea-3c04b1ac3f27_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4df90de8-b94c-42b0-baea-3c04b1ac3f27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4df90de8-b94c-42b0-baea-3c04b1ac3f27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4df90de8-b94c-42b0-baea-3c04b1ac3f27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En Londres, en los grandes parques urbanos, no es extraño encontrar grupos que superan el centenar de personas, organizados en torno a clubs o eventos como los Parkruns, que cada fin de semana convierten estos espacios en circuitos temporales de carrera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En Londres, en los grandes parques urbanos, no es extraño encontrar grupos que superan el centenar de personas, organizados en torno a clubs o eventos como los Parkruns, que cada fin de semana convierten estos espacios en circuitos temporales de carrera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La ciudad a otra velocidad</h2><p class="article-text">
        Correr introduce una nueva velocidad en la ciudad. Una velocidad intermedia que obliga a repensar la relaci&oacute;n entre los distintos usos del espacio p&uacute;blico y que, al mismo tiempo, revela con especial claridad sus virtudes y sus carencias.
    </p><p class="article-text">
        Correr no es solo una actividad f&iacute;sica. Es tambi&eacute;n una forma de apropiaci&oacute;n, de relaci&oacute;n con la ciudad y, en determinados contextos, incluso un modo de desplazamiento cotidiano. No es casual que muchas oficinas incorporen ya duchas para que sus trabajadores puedan asearse antes de empezar la jornada laboral si se desplazan en bicicleta o corriendo.
    </p><p class="article-text">
        En esta reinterpretaci&oacute;n urbana, cada zancada dibuja una ciudad ligeramente distinta: m&aacute;s vibrante, m&aacute;s densa, m&aacute;s feliz, m&aacute;s pr&oacute;xima a nuestros cuerpos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Nogueras Tarrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/fiebre-running-transformando-ciudades_1_13171075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:30:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b2a3b1bb-aa61-46c9-b16a-5054901fc3d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1960106" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b2a3b1bb-aa61-46c9-b16a-5054901fc3d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1960106" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo la fiebre del 'running' está transformando nuestras ciudades]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b2a3b1bb-aa61-46c9-b16a-5054901fc3d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Ciudades,Running,Deporte,Deportistas,Espacios públicos,Barcelona,Madrid,Valencia,Río de Janeiro,Londres,Roma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Torrelavega y Santander guardan silencio sobre los espacios públicos en honor al exciclista Óscar Freire tras su condena por vejaciones a su exmujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/torrelavega-santander-guardan-silencio-espacios-publicos-honor-exciclista-oscar-freire-condena-vejaciones-exmujer_1_13147954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83e0c1ea-5c60-42a4-885c-a16962eeaa8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140944.jpg" width="1646" height="926" alt="Torrelavega y Santander guardan silencio sobre los espacios públicos en honor al exciclista Óscar Freire tras su condena por vejaciones a su exmujer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tricampeón mundial tiene un complejo deportivo municipal con su nombre en Torrelavega y una 'estrella de la fama' en Santander, además de ser hijo predilecto de Cantabria y alcalde honorífico de su ciudad natal</p><p class="subtitle">Antecedentes - El exciclista Óscar Freire, condenado por un delito leve de "vejaciones injustas" hacia su expareja</p></div><p class="article-text">
        La Consejer&iacute;a de Deportes del Gobierno de Cantabria y los ayuntamientos de Santander y Torrelavega han decidido guardar silencio sobre la posibilidad de retirar su nombre de espacios p&uacute;blicos, adem&aacute;s de honores y distinciones municipales al exciclista &Oacute;scar Freire, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/exciclista-oscar-freire-condenado-delito-leve-vejaciones-injustas-expareja_1_13139355.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condenado</a> este pasado lunes por el delito leve de &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/son-vejaciones-injustas-delito-han-condenado-exciclista-oscar-freire_1_13141221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vejaciones injustas&rdquo; </a>a su expareja, previo acuerdo entre las partes y el reconocimiento de los hechos por parte del acusado. 
    </p><p class="article-text">
        El tricampe&oacute;n mundial de ciclismo es hijo predilecto de Cantabria, alcalde honor&iacute;fico de Torrelavega, da nombre al complejo municipal de deportes de Torrelavega, por ser nacido en el municipio, y tiene una 'estrella de la fama' en suelo p&uacute;blico en Santander, entre diversos honores m&aacute;s concedidos por las instituciones a lo largo de su carrera. Consultados por elDiario.es, los dos ayuntamientos han declinado hacer declaraciones. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/pcte-exige-retirada-nombre-exciclista-oscar-freire-instalaciones-publicas-torrelavega_1_13146256.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo el Partido Comunista</a> de los Trabajadores de Espa&ntilde;a (PCTE) en Cantabria se ha posicionado para exigir la retirada del nombre del exciclista de las instalaciones p&uacute;blicas de Torrelavega, adem&aacute;s de otros honores y distinciones. 
    </p><p class="article-text">
        A esto se ha sumado este jueves la coalici&oacute;n Izquierda Unida-Podemos en Torrelavega, que ha exigido el cambio de nombre del recinto deportivo, en respuesta a este peri&oacute;dico. La coalici&oacute;n, que llevar&aacute; el tema a comisi&oacute;n &mdash;y a pleno si no hubiese acuerdo&mdash;, ha considerado diversos nombres de deportistas como el atleta Mohamed Attaoui o la tenista Cristina Bucsa para sustituir el de Freire.
    </p><h2 class="article-text">Paseo de la fama</h2><p class="article-text">
        En Santander, hay un 'paseo de la fama' que rinde homenaje a personajes ilustres c&aacute;ntabros en suelo p&uacute;blico. Entre ellos, &Oacute;scar Freire cuenta con un reconocimiento, en la calle Tetu&aacute;n. Desde el Consistorio se ha delegado cualquier respuesta en la asociaci&oacute;n privada que promovi&oacute; la iniciativa en 2016, pese a estar en suelo p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Consultados al respecto, la Asociaci&oacute;n de Amigos del Barrio de Tetu&aacute;n (en origen fue la Asociaci&oacute;n de Hosteleros de Tetu&aacute;n y Barrio Camino, pero se ha dado de baja) ha afirmado que debatir&aacute; el tema en su pr&oacute;xima reuni&oacute;n para tomar una decisi&oacute;n ejecutiva sobre la estrella concedida a &Oacute;scar Freire: &ldquo;Es una cuesti&oacute;n muy importante que hay que debatir, la justicia est&aacute; para para resolver y y nosotros acatar l&oacute;gicamente lo que dice la justicia&rdquo;, ha dicho su portavoz, el hostelero Jaime Ruig&oacute;mez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be35a657-3707-4f95-91b8-6d12832884df_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be35a657-3707-4f95-91b8-6d12832884df_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be35a657-3707-4f95-91b8-6d12832884df_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be35a657-3707-4f95-91b8-6d12832884df_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/be35a657-3707-4f95-91b8-6d12832884df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/be35a657-3707-4f95-91b8-6d12832884df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/be35a657-3707-4f95-91b8-6d12832884df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de la estrella de la fama a Óscar Freire, en Santander."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de la estrella de la fama a Óscar Freire, en Santander.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, el consejero que ostenta las competencias de Deportes del Gobierno de Cantabria, Luis Mart&iacute;nez Abad (PP), ha rechazado comentar p&uacute;blicamente si la comunidad aut&oacute;noma u otra instituci&oacute;n que haya distinguido al tricampe&oacute;n del mundo de ciclismo en ruta debe retirarle esos t&iacute;tulos tras ser condenado por un tribunal especializado en violencia de g&eacute;nero. &ldquo;No voy a hablar sobre &Oacute;scar Freire. Respeto absoluto a la situaci&oacute;n que se est&aacute; viviendo&rdquo;, ha respondido Mart&iacute;nez Abad. &ldquo;Cuando se conozcan m&aacute;s cosas, ser&aacute;&rdquo;, ha concluido. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa Cabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/torrelavega-santander-guardan-silencio-espacios-publicos-honor-exciclista-oscar-freire-condena-vejaciones-exmujer_1_13147954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 19:30:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/83e0c1ea-5c60-42a4-885c-a16962eeaa8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140944.jpg" length="328211" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/83e0c1ea-5c60-42a4-885c-a16962eeaa8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140944.jpg" type="image/jpeg" fileSize="328211" width="1646" height="926"/>
      <media:title><![CDATA[Torrelavega y Santander guardan silencio sobre los espacios públicos en honor al exciclista Óscar Freire tras su condena por vejaciones a su exmujer]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/83e0c1ea-5c60-42a4-885c-a16962eeaa8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140944.jpg" width="1646" height="926"/>
      <media:keywords><![CDATA[Homenajes,Espacios públicos,Ayuntamiento de Torrelavega,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Vivienda social o plaza pública para todos los vecinos? El dilema que divide a un pueblo de Mallorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivienda-social-plaza-publica-vecinos-dilema-divide-pueblo-mallorca_1_13131877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" width="5347" height="3008" alt="¿Vivienda social o plaza pública para todos los vecinos? El dilema que divide a un pueblo de Mallorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los residentes de Sóller, un pueblo declarado Patrimonio de la Humanidad y que sufre una alta presión turística y la falta de vivienda asequible, lamentan que vayan a quedarse sin uno de los pocos espacios comunes que les queda por un bloque de 24 pisos</p><p class="subtitle">El mítico cine Fantasio renacerá como viviendas sociales y museo: “Ni en sueños esperaba que fuese así”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me he 'tirado' tres meses, los s&aacute;bados por la ma&ntilde;ana, en una mesa recogiendo firmas&rdquo;. Ant&ograve;nia Maria Oliver atraviesa la plaza Teixidores, en el municipio mallorqu&iacute;n de S&oacute;ller, mientras relata el conflicto que en los &uacute;ltimos meses mantiene a los vecinos en vilo: la pretensi&oacute;n del Ayuntamiento de ceder la zona -destinada en la actualidad a aparcamiento, recinto ferial y punto de encuentro vecinal- para la construcci&oacute;n de un bloque de viviendas sociales que, aseveran, transformar&iacute;an de forma irreversible uno de los &uacute;ltimos espacios abiertos de este pueblo enclavado en plena <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/amnistia-pp-vox-mallorca-amenaza-sierra-patrimonio-humanidad-convierte-caramelo-megarricos_1_12432631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Serra de Tramuntana</a>. Mientras camina, Ant&ograve;nia Maria matiza: &ldquo;Nos parece muy bien que se construyan viviendas porque es algo necesario, pero no a costa de un espacio como este&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate trasciende lo meramente local y plantea una cuesti&oacute;n de fondo: c&oacute;mo -y d&oacute;nde- construir vivienda p&uacute;blica, especialmente en una localidad donde acceder a una casa se ha vuelto casi imposible. En estos momentos, el precio medio de una vivienda de menos de 100 metros cuadrados se sit&uacute;a en los 578.125&nbsp;euros -un 159,23% respecto a hace un a&ntilde;o-, de acuerdo a los datos de Fotocasa. Respecto al alquiler, la situaci&oacute;n no es menos significativa: seg&uacute;n el mismo portal inmobiliario, un estudio o un piso con una sola habitaci&oacute;n cuesta de media 1.578 euros. La escalada sostenida en los &uacute;ltimos a&ntilde;os revela hasta qu&eacute; punto S&oacute;ller, en l&iacute;nea con la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/423-412-euros-piso-usado-vivienda-balear-rompe-records-abre-brecha-insalvable-residente_1_12955139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendencia general de Balears</a>, se ha convertido en un mercado fuertemente tensionado marcado por una elevada presi&oacute;n de la demanda -especialmente vinculada al <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/40-viviendas-turisticas-mallorca-anuncian-plataformas-opera-forma-ilegal_1_12561985.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negocio tur&iacute;stico </a>y a los <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/tres-casas-compradas-extranjeros-burbuja-pp-vox-no-quieren-pinchar-balears-canarias_1_12275390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compradores internacionales</a>-: el resultado es un encarecimiento que no solo <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/precios-bares-mallorca-ahuyentan-turistas-ahora-piden-zumo-toman-cinco_1_12483780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eleva el coste de vida</a>, sino que consolida un acceso cada vez m&aacute;s restrictivo a la vivienda para la poblaci&oacute;n local.
    </p><p class="article-text">
        En plena emergencia habitacional, el Consistorio, gobernado por el PP, anunci&oacute; la cesi&oacute;n de la c&eacute;ntrica plaza Teixidores -clasificada como zona libre p&uacute;blica en el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana (PGOU) de S&oacute;ller- para que el Instituto Balear de la Vivienda (Ibavi) -dependiente del Govern balear- pudiera construir dos edificios con 24 viviendas de protecci&oacute;n oficial, lo que recibi&oacute; una fuerte contestaci&oacute;n de los vecinos al considerar que el proyecto arrasaba con uno de los escasos espacios di&aacute;fanos que quedan en S&oacute;ller. El Ayuntamiento redefini&oacute; la propuesta, planteando la edificaci&oacute;n de un solo bloque en forma de 'L' y la construcci&oacute;n de un parking subterr&aacute;neo exclusivo para residentes, aseverando que el proyecto no supone una p&eacute;rdida del espacio p&uacute;blico, sino una mejora sustancial del mismo al hacerlo &ldquo;m&aacute;s grande, m&aacute;s atractivo y m&aacute;s funcional&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_50p_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_50p_1140544.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_75p_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_75p_1140544.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.jpg"
                    alt="Panorámica de la Plaza Teixidores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panorámica de la Plaza Teixidores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El espacio p&uacute;blico, reducido &ldquo;a menos de la mitad&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Vecinos y arquitectos critican, sin embargo, que las recreaciones presentadas por el Consistorio no se corresponden con la realidad f&iacute;sica del lugar y generan una expectativa dif&iacute;cil de sostener: &ldquo;Si se construye, necesariamente tendr&aacute; que hacerse disminuyendo el espacio libre&rdquo;, asevera a elDiario.es el arquitecto Joan Soler, quien estima incluso que &eacute;ste quedar&iacute;a reducido &ldquo;a menos de la mitad&rdquo;. No solo eso. La soluci&oacute;n, a juicio de afectados y urbanistas, traslada adem&aacute;s el conflicto bajo tierra: el aparcamiento subterr&aacute;neo ya hab&iacute;a sido expl&iacute;citamente descartado en la propuesta original debido al riesgo de inundaci&oacute;n asociado a la proximidad del Torrent de Fornalutx, que discurre soterrado bajo la zona.
    </p><p class="article-text">
        Bajo ese conflicto local late, adem&aacute;s, un cambio legal de mayor calado: el introducido por la conocida como &lsquo;ley de liberalizaci&oacute;n del suelo&rsquo;, la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/amnistia-pp-vox-mallorca-amenaza-sierra-patrimonio-humanidad-convierte-caramelo-megarricos_1_12432631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amnist&iacute;a urban&iacute;stica aprobada por PP y Vox que permitir&aacute; legalizar viviendas construidas de forma ilegal en suelo r&uacute;stico</a> so pretexto de facilitar el acceso a la vivienda. El detonante radica en la Disposici&oacute;n Final Novena, que permite que promociones de vivienda p&uacute;blica declaradas de &ldquo;inter&eacute;s auton&oacute;mico&rdquo; se tramiten por la v&iacute;a r&aacute;pida, con procedimientos simplificados y menor capacidad de intervenci&oacute;n municipal. Es decir, convierte la emergencia habitacional en una herramienta jur&iacute;dica para acelerar proyectos incluso en suelos controvertidos. Al respecto, especialistas t&eacute;cnicos alertan de que el nuevo proyecto podr&iacute;a sentar un peligroso precedente que abrir&iacute;a las puertas a transformar plazas y espacios protegidos en parcelas edificables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Bajo el conflicto late un cambio legal de mayor calado: el introducido por la conocida como ‘ley de liberalización del suelo’, cuya Disposición Final Novena permite que promociones de vivienda pública declaradas de &quot;interés autonómico&quot; se tramiten por la vía rápida, con procedimientos simplificados y menor capacidad de intervención municipal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La protesta vecinal, por su parte, se ha materializado en una <a href="https://www.peticions.cat/per_una_placa_de_les_teixidores_sense_edificis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petici&oacute;n planteada a trav&eacute;s de Internet</a> y en una recogida de firmas impulsada, por un lado, por Ant&ograve;nia Maria, y, por otro, por el arquitecto y residente de la zona Rafel Cort&egrave;s, quienes suman hasta el momento m&aacute;s de 500 apoyos. Su discurso no niega el problema habitacional -al contrario, lo reconoce como urgente-, pero s&iacute; cuestiona la ubicaci&oacute;n elegida. &ldquo;Si lo &uacute;nico que tenemos lo quieren quitar&hellip;&rdquo;, lamenta Ant&ograve;nia Maria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antònia Maria, una de las vecinas movilizadas contra la propuesta: &quot;Si lo único que tenemos lo quieren quitar…&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antònia Maria, una de las vecinas movilizadas contra la propuesta: &quot;Si lo único que tenemos lo quieren quitar…&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta vecina recuerda que la plaza no es solo el lugar donde se instalan las ferias, las tradicionales atracciones de Sant Bartomeu o las actividades comunitarias, sino que tambi&eacute;n sirve para que los vecinos puedan estacionar sus veh&iacute;culos, teniendo en cuenta los <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/atascos-kilometricos-retratan-masificacion-turistica-mallorca-vecinos-quedamos-casa_1_11357583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atascos y problemas de aparcamiento que S&oacute;ller arrastra desde hace a&ntilde;os</a> y que tambi&eacute;n han llevado a sus residentes a la movilizaci&oacute;n. Hasta los a&ntilde;os noventa, llegar a esta localidad de 14.000 habitantes implicaba atravesar las 70 curvas de la sinuosa carretera que cruza la Serra d'Alf&agrave;bia.&nbsp;Sin embargo, la construcci&oacute;n del t&uacute;nel de S&oacute;ller supuso un antes y un despu&eacute;s para esta localidad resguardada entre monta&ntilde;as: la infraestructura, de tres kil&oacute;metros de longitud, mejor&oacute; con creces las conexiones con este municipio e, irremisiblemente, el lugar se abri&oacute; en canal al incremento del tr&aacute;fico, la presi&oacute;n tur&iacute;stica y los problemas de congesti&oacute;n que hoy marcan su d&iacute;a a d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Rosa, amiga de Oliver, insiste en la dimensi&oacute;n social del lugar: en su opini&oacute;n, como en la de otros vecinos, el proyecto no solo supondr&iacute;a una transformaci&oacute;n urban&iacute;stica, sino tambi&eacute;n una p&eacute;rdida de usos sociales consolidados en el tiempo: &ldquo;Lo que tienen que hacer es buscar una soluci&oacute;n para que esto sea una plaza de verdad, una zona de encuentro para mayores y ni&ntilde;os&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Parece que con este proyecto lo que buscan es poder decir que han construido viviendas antes de las elecciones&rdquo;. Entre otros puntos, los vecinos proponen el despliegue de la Unitat d&rsquo;Execuci&oacute; prevista en el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana (PGOU), lo que permitir&iacute;a desarrollar suelo de forma ordenada sin necesidad de eliminar espacios ya consolidados como esta plaza, o la construcci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica en otros lugares como el solar municipal de Cetre, el antiguo cuartel de la Guardia Civil, el solar municipal de Son Angelats.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rosa, vecina de Sóller: &quot;Lo que tienen que hacer es buscar una solución para que esto sea una plaza de verdad, una zona de encuentro para mayores y niños&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rosa, vecina de Sóller: &quot;Lo que tienen que hacer es buscar una solución para que esto sea una plaza de verdad, una zona de encuentro para mayores y niños&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De uno de los edificios de la plaza sale Pedro Suau, de 84 a&ntilde;os, quien observa el espacio con la perspectiva de quien ha visto transformarse S&oacute;ller duranate d&eacute;cadas. Para &eacute;l, el debate no es solo urban&iacute;stico, sino profundamente ligado a la memoria del lugar y a su funci&oacute;n en la vida cotidiana del municipio, y muestra su preocupaci&oacute;n ante la posibilidad de perder definitivamente este punto de encuentro abierto, vinculado a la actividad social y a las din&aacute;micas del pueblo. Desde la experiencia acumulada, advierte de que decisiones como esta no solo afectan al presente, sino tambi&eacute;n al futuro de S&oacute;ller, al condicionar el uso de un espacio que considera esencial para la identidad colectiva del municipio. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, advierte de los problemas t&eacute;cnicos que podr&iacute;a acarrear el proyecto. &ldquo;Si no la tocan no se inundar&aacute;. Si se quieren bajar tres metros para hacer un parking&hellip;&rdquo;, apunta, dejando en el aire la inc&oacute;gnita sobre qu&eacute; suceder&iacute;a al construir en el subsuelo. La plaza de les Teixidores se asienta sobre un espacio hist&oacute;ricamente vinculado al sistema hidr&aacute;ulico del valle de S&oacute;ller, atravesado por el curso del torrente de Fornalutx, lo que complica cualquier intervenci&oacute;n profunda. Los riesgos de inundaci&oacute;n -los episodios de lluvias intensas han provocado hist&oacute;ricamente desbordamientos puntuales- y las limitaciones constructivas llevaron precisamente al Ibavi a descartar en sus pliegos iniciales la construcci&oacute;n de aparcamientos subterr&aacute;neos y viviendas en planta baja en esta parcela. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pedro Suau, residente en Sóller: &quot;Si no tocan la plaza no se inundará. Si se quieren bajar tres metros para hacer un parking…&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pedro Suau, residente en Sóller: &quot;Si no tocan la plaza no se inundará. Si se quieren bajar tres metros para hacer un parking…&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Entre el derecho a la vivienda y a la ciudad</strong></h2><p class="article-text">
        Joan Soler, una de las voces t&eacute;cnicas que se han posicionado en contra del proyecto, sit&uacute;a el debate en la naturaleza misma de la zona. &ldquo;Es un espacio p&uacute;blico con muchas posibilidades para uso p&uacute;blico&rdquo;, sostiene, advirtiendo de que la construcci&oacute;n de viviendas -aunque sean protegidas- supondr&iacute;a, en la pr&aacute;ctica, &ldquo;privatizarlo&rdquo; y limitar de forma irreversible su potencial futuro. No en vano, Soler no cuestiona la necesidad de que se promueva vivienda social, pero s&iacute; su ubicaci&oacute;n: intervenir en la plaza de les Teixidores implica &ldquo;hipotecar&rdquo; uno de los pocos espacios abiertos del centro de S&oacute;ller y, a su juicio, la actuaci&oacute;n responde m&aacute;s a una l&oacute;gica de urgencia que compromete la planificaci&oacute;n a largo plazo: &ldquo;Se est&aacute; tomando una soluci&oacute;n inmediata que elimina otras posibilidades de uso&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un espacio público con muchas posibilidades para uso público. Se está tomando una solución inmediata que elimina otras posibilidades de uso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Soler</span>
                                        <span>—</span> Arquitecto
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde una perspectiva urban&iacute;stica, el arquitecto defiende que el futuro de la plaza deber&iacute;a abordarse mediante un concurso de ideas que permita definir su funci&oacute;n como espacio p&uacute;blico. Aunque en el d&iacute;a a d&iacute;a el lugar funciona como aparcamiento, insiste en que su valor radica precisamente en su potencial para acoger zonas verdes, equipamientos y usos sociales vinculados al centro urbano y a la futura rehabilitaci&oacute;n de la F&agrave;brica Nova. &ldquo;Es un espacio muy grande, muy c&eacute;ntrico, con muchas posibilidades&rdquo;, recalca. Soler tambi&eacute;n pone en cuesti&oacute;n el relato institucional que acompa&ntilde;a al proyecto. Critica que las recreaciones difundidas por el Ayuntamiento resultan &ldquo;enga&ntilde;osas&rdquo; y no se corresponden con la realidad del espacio. &ldquo;El papel lo aguanta todo, pero luego la realidad es otra&rdquo;, se&ntilde;ala. En su opini&oacute;n, la idea de que no se perder&aacute; superficie p&uacute;blica es insostenible: &ldquo;Si construyes, ese espacio no queda en el aire&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreación de la plaza Teixidores con el nuevo edificio residencial en forma de &#039;L&#039; a la izquierda"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreación de la plaza Teixidores con el nuevo edificio residencial en forma de &#039;L&#039; a la izquierda                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con el aparcamiento, advierte de un cambio sustancial en su naturaleza: aunque se mantengan plazas, &eacute;stas dejar&iacute;an de ser p&uacute;blicas. &ldquo;Las que est&eacute;n debajo de los edificios se alquilar&aacute;n o vender&aacute;n&rdquo;, explica, lo que, en la pr&aacute;ctica, supone sustituir un uso colectivo por uno restringido. El proyecto actual prev&eacute; mantener adem&aacute;s parte del aparcamiento -unas 70 plazas- en ambos lados de la plaza, junto a los edificios, lo que, a juicio de los residentes, no resuelve el problema de movilidad y a&ntilde;ade presi&oacute;n urban&iacute;stica al entorno.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, un grupo de arquitectos integrado por Miquel Vadell, Ant&ograve;nia Mayol, Mart&iacute; Lucena y Rafel Cort&egrave;s, ha cuestionado p&uacute;blicamente el proyecto de viviendas al considerar que supone una alteraci&oacute;n de los criterios b&aacute;sicos del planeamiento urbano. Recuerdan que este espacio est&aacute; clasificado como zona libre p&uacute;blica, lo que, a su juicio, lo hace incompatible con cualquier edificaci&oacute;n. Los firmantes advierten adem&aacute;s de que la intervenci&oacute;n afectar&iacute;a al entorno inmediato de la F&agrave;brica Nova, uno de los principales s&iacute;mbolos del pasado industrial del municipio y elemento patrimonial de primer orden -fue declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) en 2018-. El Ayuntamiento plantea integrar urban&iacute;sticamente el entorno de la f&aacute;brica dentro de su proyecto urban&iacute;stico, defendiendo que la nueva ordenaci&oacute;n permitir&aacute; conectar ambos espacios y reactivar la zona. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un grupo de arquitectos integrado por Miquel Vadell, Antònia Mayol, Martí Lucena y Rafel Cortès ha cuestionado públicamente el proyecto de viviendas al considerar que supone una alteración de los criterios básicos del planeamiento urbano. Recuerdan que este espacio está clasificado como zona libre pública, lo que, a su juicio, lo hace incompatible con cualquier edificación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, esta idea tambi&eacute;n ha despertado las cr&iacute;ticas entre vecinos y oposici&oacute;n, que ven en ello una contradicci&oacute;n: mientras se apuesta por preservar y dignificar un conjunto hist&oacute;rico protegido -el Consell de Mallorca, propietario del edificio, est&aacute; impulsando su rehabilitaci&oacute;n para convertirla en un museo textil de referencia, se aboga al mismo tiempo por la construcci&oacute;n de viviendas en su entorno inmediato. A su juicio, levantar un bloque residencial junto a la F&agrave;brica Nova supone alterar su espacio de protecci&oacute;n y su per&iacute;metro de visibilidad desde la plaza, desvirtuando el valor patrimonial que se pretende recuperar y evidenciando una falta de coherencia en la planificaci&oacute;n urbana del municipio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen actual de la histórica Fàbrica Nova de Sóller, a la derecha, construida en 1921 y hoy elemento patrimonial de primer orden"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen actual de la histórica Fàbrica Nova de Sóller, a la derecha, construida en 1921 y hoy elemento patrimonial de primer orden                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Construida en 1921 por la sociedad Rullan y Mayol, sobre el solar de una antigua central el&eacute;ctrica, la F&agrave;brica Nova comenz&oacute; a funcionar en 1922 como f&aacute;brica textil y permaneci&oacute; activa hasta 1970. Durante d&eacute;cadas fue el coraz&oacute;n econ&oacute;mico y social del valle: un complejo industrial donde trabajaban decenas de obreros -en su mayor&iacute;a mujeres- y que concentraba todo el proceso productivo del tejido.
    </p><p class="article-text">
        Los arquitectos sostienen que la necesidad de ampliar el parque de vivienda p&uacute;blica no puede servir de argumento para ocupar espacios p&uacute;blicos consolidados, al tiempo que critican la falta de transparencia en la tramitaci&oacute;n del proyecto y reclaman una reflexi&oacute;n m&aacute;s amplia sobre el modelo urbano del municipio. En este sentido, defienden la b&uacute;squeda de alternativas en suelos ya previstos para edificar, evitando as&iacute; sentar un precedente que, a su juicio, podr&iacute;a abrir la puerta a futuras intervenciones similares en otros espacios libres de S&oacute;ller y de otros municipios.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Hay motivos para rechazar la propuesta&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el &aacute;mbito pol&iacute;tico, la regidora y portavoz de M&eacute;s per S&oacute;ller, Laura Celi&agrave;, enmarca el rechazo al proyecto dentro de una cr&iacute;tica m&aacute;s amplia a la estrategia de vivienda impulsada por las administraciones. La formaci&oacute;n, asegura, no se opone a la construcci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica, pero s&iacute; a hacerlo &ldquo;a cualquier precio&rdquo; y sin atender a las consecuencias urban&iacute;sticas y sociales. &ldquo;No es una postura infantil de decir no por no: hay motivos jur&iacute;dicos, urban&iacute;sticos y pol&iacute;ticos detr&aacute;s&rdquo;, subraya en declaraciones a este peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        La regidora ecosoberanista advierte, adem&aacute;s, de que la operaci&oacute;n en la plaza de les Teixidores no es un hecho aislado, sino parte de una din&aacute;mica m&aacute;s amplia de cesi&oacute;n de espacios p&uacute;blicos al Ibavi. En este sentido, se&ntilde;ala que el Ayuntamiento ya ha transferido otros inmuebles municipales para este fin y prev&eacute; nuevas cesiones, lo que, a su juicio, compromete el futuro del municipio al reducir la disponibilidad de equipamientos p&uacute;blicos. &ldquo;Si en el futuro necesitamos un centro de d&iacute;a, una escoleta o un casal c&iacute;vico, no tendremos espacios&rdquo;, alerta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_50p_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_50p_1140548.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_75p_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_75p_1140548.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.jpg"
                    alt="La plaza Teixidores desde uno de sus ángulos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaza Teixidores desde uno de sus ángulos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La portavoz tambi&eacute;n cuestiona el enfoque de las pol&iacute;ticas de vivienda, al considerar que responden m&aacute;s a una l&oacute;gica de cifras que a una soluci&oacute;n estructural del problema. &ldquo;Se busca poder decir que se han activado cientos o miles de viviendas, pero sin importar d&oacute;nde ni c&oacute;mo&rdquo;, sostiene, criticando una estrategia que, en su opini&oacute;n, prioriza el impacto pol&iacute;tico sobre la planificaci&oacute;n a largo plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, M&eacute;s plantea un diagn&oacute;stico basado en los datos del propio municipio: en S&oacute;ller existen m&aacute;s de 1.100 viviendas vac&iacute;as, a las que se suman alrededor de 500 segundas residencias y unas 600 destinadas al alquiler vacacional, cifras que, a juicio de M&eacute;s, evidencian que el problema no es &uacute;nicamente la falta de suelo. &ldquo;La soluci&oacute;n no pasa por construir m&aacute;s, sino por movilizar las viviendas que ya existen&rdquo;, afirma, defendiendo medidas para sacar al mercado el parque vac&iacute;o y regular los usos tur&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el portavoz de la formaci&oacute;n local Seny i Sentit, Sebasti&agrave; Aguil&oacute;, se&ntilde;ala que su formaci&oacute;n se ha opuesto al proyecto &ldquo;desde el minuto uno&rdquo;, aunque recalca su apoyo a la b&uacute;squeda de soluciones que ayuden a solventar la crisis de la vivienda. &ldquo;Estamos totalmente a favor de construir pisos de protecci&oacute;n oficial, pero no a cualquier precio&rdquo;, subraya. Aguil&oacute; defiende que la plaza de les Teixidores, pese a su uso actual como aparcamiento, cumple una funci&oacute;n mucho m&aacute;s amplia como espacio p&uacute;blico. &ldquo;Es el &uacute;nico bal&oacute;n de ox&iacute;geno que nos queda en el centro de S&oacute;ller&rdquo;, afirma en declaraciones a elDiario.es.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos totalmente a favor de construir pisos de protección oficial, pero no a cualquier precio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sebastià Aguiló</span>
                                        <span>—</span> Portavoz de la formación local Seny i Sentit
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El dirigente pol&iacute;tico critica lo que considera una falta de alternativas por parte de las administraciones. &ldquo;No entendemos esta necesidad de construir s&iacute; o s&iacute; sin plantear otros sistemas&rdquo;, sostiene, al tiempo que reclama explorar otras v&iacute;as, como la recalificaci&oacute;n de suelos que ya est&aacute;n integrados en el centro del municipio o la habilitaci&oacute;n de nuevos espacios para vivienda social fuera del n&uacute;cleo m&aacute;s tensionado. En este sentido, contrapone la facilidad con la que, seg&uacute;n denuncia, se han promovido cambios normativos para habilitar aparcamientos en suelo r&uacute;stico frente a la falta de iniciativa para generar suelo destinado a vivienda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Placa que da nombre a la plaza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Placa que da nombre a la plaza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El regidor tambi&eacute;n pone en duda la transparencia del proceso, al asegurar que no existe todav&iacute;a un proyecto definitivo. &ldquo;Lo que hay son fotomontajes que no se ajustan a la realidad&rdquo;, recrimina, cuestionando la fiabilidad de las im&aacute;genes difundidas y el relato institucional que acompa&ntilde;a al proyecto. A su juicio, la propuesta &ldquo;hipoteca para el futuro de S&oacute;ller&rdquo; y responde m&aacute;s a una necesidad pol&iacute;tica que a una planificaci&oacute;n urban&iacute;stica s&oacute;lida. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, introduce un elemento simb&oacute;lico que, en su opini&oacute;n, evidencia las contradicciones del discurso institucional: a finales de 2022, el pleno aprob&oacute; por unanimidad el cambio de nombre de la plaza -de Teixidors a Teixidores- para reconocer el papel de las mujeres en la historia industrial del municipio y todos los grupos pol&iacute;ticos acudieron a descubrir la placa con el nuevo nombre. &ldquo;Entonces todos reconoc&iacute;an que era una plaza y ahora resulta que ya no lo es&rdquo;, critica en alusi&oacute;n al hecho de que el alcalde de S&oacute;ller, Miquel Nadal, se&ntilde;alase que la zona &ldquo;no es m&aacute;s que un aparcamiento. Aguil&oacute; insiste en que, aunque hoy la plaza se utilice en parte como aparcamiento, el espacio debe preservarse como &aacute;mbito p&uacute;blico con potencial para usos sociales en el futuro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_50p_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_50p_1140571.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_75p_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_75p_1140571.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.jpg"
                    alt="Descubrimiento de la placa con el nombre de plaza de les Teixidores, el 15 de diciembre de 2022, con la presencia de todos los grupos políticos que, por unanimidad, avalaron su cambio de nombre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descubrimiento de la placa con el nombre de plaza de les Teixidores, el 15 de diciembre de 2022, con la presencia de todos los grupos políticos que, por unanimidad, avalaron su cambio de nombre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La plaza que conmemora a las tejedoras</strong></h2><p class="article-text">
        La plaza de Teixidores, de hecho, no es un vac&iacute;o casual, es el resultado de un pasado industrial desaparecido: su nombre remite a un pasado en el que las mujeres fueron el verdadero motor de la econom&iacute;a local. Como se&ntilde;ala el historiador Pl&agrave;cid P&eacute;rez en su trabajo <em>Les f&agrave;briques de teixits mec&agrave;nics de S&oacute;ller. El patrimoni perdut</em>, la mayor parte de la mano de obra en los telares mec&aacute;nicos era femenina: trabajadoras sometidas a ritmos intensivos, salarios m&aacute;s bajos y escaso reconocimiento, pero fundamentales para sostener la producci&oacute;n. Aquellas f&aacute;bricas no solo transformaron el paisaje urbano, sino tambi&eacute;n la vida de generaciones de mujeres que encontraron en el textil una de las pocas v&iacute;as de acceso al trabajo asalariado. Hoy, ese espacio vac&iacute;o es tambi&eacute;n memoria: la de un trabajo invisibilizado que da nombre a la plaza y que vuelve a estar en disputa.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del PSIB-PSOE en S&oacute;ller, Jaume Mateu, mientras tanto, expresa el rechazo de los socialistas a la propuesta del equipo de gobierno al considerar que no corrige las deficiencias detectadas en el primer proyecto ni responde a las necesidades reales del municipio. A su juicio, se trata de un emplazamiento inadecuado para albergar un bloque de 24 viviendas, entre otras razones, porque el propio planeamiento urban&iacute;stico no prev&eacute; edificaci&oacute;n en ese espacio, calificado como zona libre p&uacute;blica. &ldquo;Si el problema es que ahora no es una plaza atractiva, es responsabilidad del Ayuntamiento hacer un buen proyecto para mejorarla&rdquo;, se&ntilde;ala, insistiendo en que esta circunstancia no puede utilizarse como justificaci&oacute;n para construir en un espacio que deber&iacute;a preservarse como uso p&uacute;blico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos de las imágenes de la recreación elaborada por el Ajuntament de Sóller"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos de las imágenes de la recreación elaborada por el Ajuntament de Sóller                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mateu tambi&eacute;n critica la insistencia del equipo de gobierno en sacar adelante una iniciativa que, seg&uacute;n afirma, carece de consenso social y pol&iacute;tico. En este sentido, insta al alcalde a &ldquo;abandonar su obsesi&oacute;n&rdquo; por este proyecto y a trabajar en un frente com&uacute;n que permita dar soluciones efectivas al problema de la vivienda, tanto a corto como a medio y largo plazo. Entre las alternativas, los socialistas plantean medidas como la declaraci&oacute;n de S&oacute;ller como zona de mercado residencial tensionado para limitar los precios del alquiler, as&iacute; como la b&uacute;squeda de solares m&aacute;s adecuados para ampliar el parque de vivienda p&uacute;blica. Adem&aacute;s, reprochan las formas empleadas en la tramitaci&oacute;n del proyecto, denunciando la falta de informaci&oacute;n a la oposici&oacute;n y alertando de que la propuesta ignora elementos sensibles del entorno, como el &aacute;rea de protecci&oacute;n de la F&agrave;brica Nova, declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Ayuntamiento defiende el proyecto</strong> </h2><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento de S&oacute;ller defienden el proyecto de la plaza de les Teixidores y aseguran que la propuesta no es cerrada ni unilateral, sino que incorpora aportaciones externas. En este sentido, aseguran haber tenido en cuenta tanto las opiniones de arquitectos locales como las sugerencias recogidas entre la ciudadan&iacute;a, lo que, a su juicio, ha permitido mejorar y ajustar el proyecto inicial. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde el Ayuntamiento de Sóller defienden el proyecto de la plaza de les Teixidores y aseguran que la propuesta no es cerrada ni unilateral, sino que ha incorporado aportaciones externas, tanto de arquitectos locales como de la ciudadanía, con el objetivo de mejorar y ajustar el proyecto inicial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con una de las principales preocupaciones vecinales, el aparcamiento, el equipo de gobierno asegura que el dise&ntilde;o del proyecto garantiza que no se perder&aacute; &ldquo;ni una sola plaza&rdquo;. Para ello, plantea la construcci&oacute;n del aparcamiento subterr&aacute;neo destinado a residentes -un sistema ZAR-: frente a las cr&iacute;ticas, asegura que permitir&iacute;a mantener la capacidad actual y, al mismo tiempo, reorganizar el espacio en superficie.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, apelan a la viabilidad t&eacute;cnica de la intervenci&oacute;n pese a las dificultades derivadas de las caracter&iacute;sticas del terreno. Seg&uacute;n sostienen, se han desarrollado soluciones espec&iacute;ficas para garantizar que el proyecto cumpla con todos los requisitos, incluidos los vinculados a la gesti&oacute;n de recursos h&iacute;dricos, aunque reconocen que ello implica un mayor coste y complejidad constructiva. Finalmente, recalcan que la actuaci&oacute;n no supondr&aacute; un coste directo para los vecinos de S&oacute;ller, ya que estar&aacute; &iacute;ntegramente financiada por el Ibavi. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las promociones que tramita el Govern en S&oacute;ller</strong>  </h2><p class="article-text">
        Consultadas por este peri&oacute;dico, fuentes de la Conselleria de Vivienda, Territorio y Movilidad se&ntilde;alan que el Ibavi atiende las propuestas de los ayuntamientos y prepara proyectos de vivienda social, destinadas a ciudadanos residentes en las islas, una vez que un ayuntamiento cede una parcela al ente p&uacute;blico. De esta manera, aseguran, &ldquo;atiende puntualmente las necesidades que exprese un ayuntamiento o cualquier colectivo a trav&eacute;s del ayuntamiento de cada municipio&rdquo;. En S&oacute;ller, seg&uacute;n especifican, el Ibavi tramita tres promociones que suman 29 viviendas en total: las que se encuentran en fase m&aacute;s avanzada son las del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mitico-cine-fantasio-renacera-viviendas-sociales-museo-suenos-esperaba-fuese_1_12956720.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cine Fantasio (once viviendas) </a>y del antiguo Hospici (diez viviendas), mientras que se est&aacute; desarrollando una tercera en la antigua escuela del carrer Marjades (ocho viviendas). 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Conselleria de Vivienda, Territorio y Movilidad señala que el Ibavi atiende las propuestas de los ayuntamientos y prepara proyectos de vivienda social, destinadas a ciudadanos residentes en las islas, una vez que un ayuntamiento cede una parcela al ente público</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El posible proyecto de Teixidores, como se&ntilde;alan las mismas fuentes -dado que &ldquo;no se ha concretado una cesi&oacute;n de parcela al Ibavi&rdquo;-, sumar&iacute;a otras 24 viviendas, lo que situar&iacute;a el total en 53 nuevas viviendas de protecci&oacute;n p&uacute;blica en S&oacute;ller. Se trata de un municipio, subrayan desde la Conselleria, con una demanda de vivienda p&uacute;blica que se ha duplicado en dos a&ntilde;os en las listas del Ibavi, hasta alcanzar las 74 familias o unidades de convivencia en las listas de espera, que han registrado un aumento del 40% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o frente a las 53 de 2024 y las 34 de 2023.
    </p><p class="article-text">
        El caso de la plaza Teixidores refleja un dilema cada vez m&aacute;s frecuente en las Islas: c&oacute;mo equilibrar la creaci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica con la preservaci&oacute;n de espacios urbanos y la identidad local. Mientras las administraciones defienden la necesidad urgente de ampliar el parque de vivienda protegida, los vecinos reclaman participar en las decisiones y explorar alternativas. &ldquo;Tomando estas decisiones sin tener en cuenta al pueblo, lo &uacute;nico que se consigue es que la gente se tenga que ir&rdquo;, lamenta Rosa. La recogida de firmas, mientras tanto, sigue creciendo. Y con ella, una pregunta de fondo que el conflicto ha puesto sobre la mesa: no solo cu&aacute;ntas viviendas hacen falta en S&oacute;ller, sino d&oacute;nde y c&oacute;mo deben construirse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/vivienda-social-plaza-publica-vecinos-dilema-divide-pueblo-mallorca_1_13131877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 04:31:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" length="1672807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1672807" width="5347" height="3008"/>
      <media:title><![CDATA[¿Vivienda social o plaza pública para todos los vecinos? El dilema que divide a un pueblo de Mallorca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" width="5347" height="3008"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Viviendas sociales,Urbanismo,Construcción,Mercado inmobiliario,Viviendas protegidas,Espacios públicos,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Habitatge social o plaça pública per a tots els veïns? El dilema que divideix Sóller]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/habitatge-social-placa-publica-per-tots-els-veins-dilema-divideix-soller_1_13136875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" width="5347" height="3008" alt="Habitatge social o plaça pública per a tots els veïns? El dilema que divideix Sóller"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Els residents de Sóller, un poble declarat Patrimoni de la Humanitat i que pateix una alta pressió turística i la manca d’habitatge assequible, lamenten que es quedin sense un dels pocs espais comuns que els queda per un bloc de 24 pisos
</p><p class="subtitle">El mític cinema Fantasio renaixerà com a habitatges socials i museu: "Ni en somnis esperava que fos així"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;He estat tres mesos, els dissabtes al mat&iacute;, en una taula recollint signatures&rdquo;. Ant&ograve;nia Maria Oliver travessa la pla&ccedil;a Teixidores, al municipi mallorqu&iacute; de S&oacute;ller, mentre relata el conflicte que en els &uacute;ltims mesos mant&eacute; els ve&iuml;ns en suspens: la pretensi&oacute; de l&rsquo;Ajuntament de cedir la zona &mdash;destinada actualment a aparcament, recinte firal i punt de trobada ve&iuml;nal&mdash; per a la construcci&oacute; d&rsquo;un bloc d&rsquo;habitatges socials que, asseguren, transformarien de manera irreversible un dels darrers espais oberts d&rsquo;aquest poble enclavat en plena <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/l-amnistia-pp-i-vox-mallorca-amenaca-serra-patrimoni-humanitat-i-converteix-caramel-megarrics_1_12438073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Serra de Tramuntana</a>. Mentre camina, Ant&ograve;nia Maria matisa: &ldquo;Ens sembla molt b&eacute; que es construeixin habitatges perqu&egrave; &eacute;s una cosa necess&agrave;ria, per&ograve; no a costa d&rsquo;un espai com aquest&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debat transcendeix el merament local i planteja una q&uuml;esti&oacute; de fons: com &mdash;i on&mdash; construir habitatge p&uacute;blic, especialment en una localitat on accedir a una casa s&rsquo;ha tornat gaireb&eacute; impossible. En aquests moments, el preu mitj&agrave; d&rsquo;un habitatge de menys de 100 metres quadrats se situa en 578.125 euros &mdash;un 159,23% m&eacute;s que fa un any&mdash;, d&rsquo;acord amb les dades de Fotocasa. Pel que fa al lloguer, la situaci&oacute; no &eacute;s menys significativa: segons el mateix portal immobiliari, un estudi o un pis amb una sola habitaci&oacute; costa de mitjana 1.578 euros. L&rsquo;escalada sostinguda en els darrers anys revela fins a quin punt S&oacute;ller, en l&iacute;nia amb la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/423-412-euros-per-pis-usat-l-habitatge-balear-trenca-records-i-obre-bretxa-insalvable-per-resident_1_12955722.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tend&egrave;ncia general de les Balears</a>, s&rsquo;ha convertit en un mercat fortament tensionat marcat per una elevada pressi&oacute; de la demanda &mdash;especialment vinculada al <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/gairebe-40-dels-habitatges-turistics-mallorca-s-anuncien-plataformes-opera-forma-il-legal_1_12562114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negoci tur&iacute;stic</a> i als <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/tres-cases-comprades-per-estrangers-bombolla-pp-i-vox-no-volen-punxar-les-balears-i-les-canaries_1_12276651.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compradors internacionals</a>&mdash;: el resultat &eacute;s un encariment que no nom&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-preus-dels-bars-mallorca-espanten-els-turistes-ara-demanen-suc-i-s-ho-prenen-cinc_1_12495829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eleva el cost de vida</a>, sin&oacute; que consolida un acc&eacute;s cada vegada m&eacute;s restrictiu a l&rsquo;habitatge per a la poblaci&oacute; local.
    </p><p class="article-text">
        En plena emerg&egrave;ncia habitacional, el consistori, governat pel PP, va anunciar la cessi&oacute; de la c&egrave;ntrica pla&ccedil;a Teixidores --classificada com a zona lliure p&uacute;blica en el Pla General d'Ordenaci&oacute; Urbana (PGOU) de S&oacute;ller- perqu&egrave; l&rsquo;Institut Balear de l&rsquo;Habitatge (Ibavi) &mdash;dependent del Govern balear&mdash; pogu&eacute;s construir dos edificis amb 24 habitatges de protecci&oacute; oficial, fet que va rebre una forta contestaci&oacute; dels ve&iuml;ns en considerar que el projecte arrasava amb un dels escassos espais di&agrave;fans que queden a S&oacute;ller. L&rsquo;Ajuntament va redefinir la proposta, plantejant l&rsquo;edificaci&oacute; d&rsquo;un sol bloc en forma de &ldquo;L&rdquo; i la construcci&oacute; d&rsquo;un p&agrave;rquing subterrani exclusiu per a residents, assegurant que el projecte no suposa una p&egrave;rdua de l&rsquo;espai p&uacute;blic, sin&oacute; una millora substancial del mateix en fer-lo &ldquo;m&eacute;s gran, m&eacute;s atractiu i m&eacute;s funcional&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_50p_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_50p_1140544.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_75p_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_75p_1140544.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fb03519-9267-42db-b27a-c0efd8f1fa50_source-aspect-ratio_default_1140544.jpg"
                    alt="Panoràmica de la Plaça Teixidores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panoràmica de la Plaça Teixidores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>L'espai p&uacute;blic, redu&iuml;t &ldquo;a menys de la meitat&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Ve&iuml;ns i arquitectes critiquen, per&ograve;, que les recreacions presentades pel consistori no es corresponen amb la realitat f&iacute;sica del lloc i generen una expectativa dif&iacute;cil de sostenir: &ldquo;Si es construeix, necess&agrave;riament s&rsquo;haur&agrave; de fer disminuint l&rsquo;espai lliure&rdquo;, assegura a elDiario.es l&rsquo;arquitecte Joan Soler, qui estima fins i tot que aquest quedaria redu&iuml;t &ldquo;a menys de la meitat&rdquo;. I no nom&eacute;s aix&ograve;. La soluci&oacute;, a parer dels afectats i dels urbanistes, trasllada a m&eacute;s el conflicte sota terra: l&rsquo;aparcament subterrani ja havia estat expl&iacute;citament descartat en la proposta original a causa del risc d&rsquo;inundaci&oacute; associat a la proximitat del torrent de Fornalutx, que discorre soterrat per sota de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Sota aquesta controv&egrave;rsia batega, a m&eacute;s, un canvi legal de major import&agrave;ncia: l'introdu&iuml;t per la coneguda com a &lsquo;llei de liberalitzaci&oacute; del s&ograve;l&rsquo;, l'<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/l-amnistia-pp-i-vox-mallorca-amenaca-serra-patrimoni-humanitat-i-converteix-caramel-megarrics_1_12438073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amnistia urban&iacute;stica aprovada per PP i Vox que permetr&agrave; legalitzar habitatges constru&iuml;ts de manera il&middot;legal en s&ograve;l r&uacute;stic </a>sota pretext de facilitar l'acc&eacute;s a l'habitatge. El detonant radica en la Disposici&oacute; Final Novena, que permet que promocions d'habitatge p&uacute;blic declarades d'&ldquo;inter&egrave;s auton&ograve;mic&rdquo; es tramitin per la via r&agrave;pida, amb procediments simplificats i menor capacitat d'intervenci&oacute; municipal. &Eacute;s a dir, converteix l'emerg&egrave;ncia residencial en una eina jur&iacute;dica per a accelerar projectes fins i tot en s&ograve;ls controvertits. Al respecte, especialistes t&egrave;cnics alerten que el nou projecte podria establir un perill&oacute;s precedent que obriria les portes a transformar places i espais protegits en parcel&middot;les edificables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sota el conflicte batega un canvi legal de major importància: l&#039;introduït per la coneguda com a ‘llei de liberalització del sòl’, la Disposició Final Novena de la qual permet que promocionis d&#039;habitatge públic declarades de &quot;interès autonòmic&quot; es tramitin per la via ràpida, amb procediments simplificats i menor capacitat d&#039;intervenció municipal
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La protesta ve&iuml;nal, per la seva banda, s&rsquo;ha materialitzat en una <a href="https://www.peticions.cat/per_una_placa_de_les_teixidores_sense_edificis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petici&oacute; plantejada a trav&eacute;s d&rsquo;Internet</a> i en una recollida de signatures impulsada, d&rsquo;una banda, per Ant&ograve;nia Maria i, de l&rsquo;altra, per l&rsquo;arquitecte i resident de la zona Rafel Cort&egrave;s, que sumen fins ara m&eacute;s de 500 suports. El seu discurs no nega el problema habitacional &mdash;al contrari, el reconeix com a urgent&mdash;, per&ograve; s&iacute; que q&uuml;estiona la ubicaci&oacute; escollida. &ldquo;Si l&rsquo;&uacute;nic que tenim ho volen treure&hellip;&rdquo;, lamenta Ant&ograve;nia Maria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/61e7a850-8507-4b56-80a2-42d281709e6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Antònia Maria, una de les veïnes mobilitzades contra la proposta: &quot;Si l&#039;únic que tenim ho volen treure...&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Antònia Maria, una de les veïnes mobilitzades contra la proposta: &quot;Si l&#039;únic que tenim ho volen treure...&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aquesta ve&iuml;na recorda que la pla&ccedil;a no &eacute;s nom&eacute;s el lloc on s&rsquo;instal&middot;len les fires, les tradicionals atraccions de Sant Bartomeu o les activitats comunit&agrave;ries, sin&oacute; que tamb&eacute; serveix perqu&egrave; els ve&iuml;ns puguin estacionar els seus vehicles, tenint en compte els <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/els-embussos-quilometrics-retraten-massificacio-extrema-mallorca-els-veins-ens-quedem-casa_1_11369500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">embossos i problemes d&rsquo;aparcament que S&oacute;ller arrossega des de fa anys</a> i que tamb&eacute; han portat els seus residents a mobilitzar-se. Fins als anys noranta, arribar a aquesta localitat de 14.000 habitants implicava travessar les 70 corbes de la sinuosa carretera que creua la Serra d&rsquo;Alf&agrave;bia. Tanmateix, la construcci&oacute; del t&uacute;nel de S&oacute;ller va suposar un abans i un despr&eacute;s per a aquesta localitat resguardada entre muntanyes: la infraestructura, de tres quil&ograve;metres de longitud, va millorar amb escreix les connexions amb aquest municipi i, irremeiablement, la zona es va obrir de bat a bat a l&rsquo;increment del tr&agrave;nsit, la pressi&oacute; tur&iacute;stica i els problemes de congesti&oacute; que avui marquen el seu dia a dia.
    </p><p class="article-text">
        Rosa, amiga d&rsquo;Oliver, insisteix en la dimensi&oacute; social de la zona: en la seva opini&oacute;, com en la d&rsquo;altres ve&iuml;ns, el projecte no nom&eacute;s suposaria una transformaci&oacute; urban&iacute;stica, sin&oacute; tamb&eacute; una p&egrave;rdua d&rsquo;usos socials consolidats amb el temps: &ldquo;El que han de fer &eacute;s buscar una soluci&oacute; perqu&egrave; aix&ograve; sigui una pla&ccedil;a de veritat, una zona de trobada per a gent gran i infants&rdquo;. I afegeix: &ldquo;Sembla que amb aquest projecte el que busquen &eacute;s poder dir que han constru&iuml;t habitatges abans de les eleccions&rdquo;. Entre altres punts, els ve&iuml;ns proposen el desplegament de l'Unitat&nbsp;d&rsquo;Execuci&oacute;&nbsp;prevista en el PGOU, la qual cosa permetria desenvolupar s&ograve;l de forma ordenada sense necessitat d'eliminar espais ja consolidats com aquesta pla&ccedil;a, o la construcci&oacute; d'habitatge p&uacute;blic en altres llocs com el solar municipal de&nbsp;Cetre, l'antiga caserna de la Gu&agrave;rdia Civil, el solar municipal de Son&nbsp;Angelats.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39f55102-9ac9-4b9b-b5bf-e3c05ae404f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rosa, veïna de Sóller: “El que han de fer és buscar una solució perquè això sigui una plaça de veritat, una zona de trobada per a gent gran i infants”"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rosa, veïna de Sóller: “El que han de fer és buscar una solució perquè això sigui una plaça de veritat, una zona de trobada per a gent gran i infants”                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        D'un dels edificis de la pla&ccedil;a surt Pere Suau, de 84 anys, que observa l&rsquo;espai amb la perspectiva de qui ha vist transformar S&oacute;ller durant d&egrave;cades. Per a ell, el debat no &eacute;s nom&eacute;s urban&iacute;stic, sin&oacute; profundament lligat a la mem&ograve;ria del lloc i a la seva funci&oacute; en la vida quotidiana del municipi, i mostra la seva preocupaci&oacute; davant la possibilitat de perdre definitivament aquest punt de trobada obert, vinculat a l&rsquo;activitat social i a les din&agrave;miques del poble. Des de l&rsquo;experi&egrave;ncia acumulada, adverteix que decisions com aquesta no nom&eacute;s afecten el present, sin&oacute; tamb&eacute; el futur de S&oacute;ller, en condicionar l&rsquo;&uacute;s d&rsquo;un espai que considera essencial per a la identitat col&middot;lectiva del municipi.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, adverteix dels problemes t&egrave;cnics que podria comportar el projecte. &ldquo;Si no la toquen no s&rsquo;inundar&agrave;. Si es volen baixar tres metres per fer un p&agrave;rquing&hellip;&rdquo;, apunta, deixant en l&rsquo;aire la inc&ograve;gnita sobre qu&egrave; passaria a l'hora de construir al subs&ograve;l. La pla&ccedil;a de les Teixidores s&rsquo;assenta sobre un espai hist&ograve;ricament vinculat al sistema hidr&agrave;ulic de la vall de S&oacute;ller, travessat pel curs del torrent de Fornalutx, cosa que complica qualsevol intervenci&oacute; profunda. Els riscos d&rsquo;inundaci&oacute; &mdash;els episodis de pluges intenses han provocat hist&ograve;ricament desbordaments puntuals&mdash; i les limitacions constructives van portar precisament l&rsquo;Ibavi a descartar en els seus plecs inicials la construcci&oacute; d&rsquo;aparcaments subterranis i habitatges en planta baixa en aquesta parcel&middot;la. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38ce52eb-7bfa-48fa-a33f-344c3c5bfa0e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pedro Suau, resident a Sóller: &quot;Si no toquen la plaça no s&#039;inundarà. Si es volen baixar tres metres per fer un pàrquing...&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pedro Suau, resident a Sóller: &quot;Si no toquen la plaça no s&#039;inundarà. Si es volen baixar tres metres per fer un pàrquing...&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Entre el dret a l'habitatge i a la ciutat</strong></h2><p class="article-text">
        Joan Soler, una de les veus t&egrave;cniques que s&rsquo;han posicionat en contra del projecte, situa el debat en la naturalesa mateixa de la zona. &ldquo;&Eacute;s un espai p&uacute;blic amb moltes possibilitats per a &uacute;s p&uacute;blic&rdquo;, sost&eacute;, i adverteix que la construcci&oacute; d&rsquo;habitatges &mdash;encara que siguin protegits&mdash; suposaria, en la pr&agrave;ctica, &ldquo;privatitzar-lo&rdquo; i limitar de manera irreversible el seu potencial futur. No debades, Soler no q&uuml;estiona la necessitat que es promogui habitatge social, per&ograve; s&iacute; la seva ubicaci&oacute;: intervenir a la pla&ccedil;a de les Teixidores implicaria &ldquo;hipotecar&rdquo; un dels pocs espais oberts del centre de S&oacute;ller i, al seu parer, l&rsquo;actuaci&oacute; respon m&eacute;s a una l&ograve;gica d&rsquo;urg&egrave;ncia que compromet la planificaci&oacute; a llarg termini: &ldquo;S&rsquo;est&agrave; prenent una soluci&oacute; immediata que elimina altres possibilitats d&rsquo;&uacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">És un espai públic amb moltes possibilitats per a ús públic. S&#039;està prenent una solució immediata que elimina altres possibilitats d&#039;ús</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Soler</span>
                                        <span>—</span> Arquitecte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Des d&rsquo;una perspectiva urban&iacute;stica, l&rsquo;arquitecte defensa que el futur de la pla&ccedil;a s&rsquo;hauria d&rsquo;abordar mitjan&ccedil;ant un concurs d&rsquo;idees que permeti definir la seva funci&oacute; com a espai p&uacute;blic. Encara que en el dia a dia el lloc funciona com a aparcament, insisteix que el seu valor rau precisament en el seu potencial per acollir zones verdes, equipaments i usos socials vinculats al centre urb&agrave; i a la futura rehabilitaci&oacute; de la F&agrave;brica Nova, un dels principals s&iacute;mbols del passat industrial del municipi i element patrimonial de primer ordre -va ser declarada B&eacute; d'Inter&egrave;s Cultural (BIC)&nbsp;en 2018-. L'Ajuntament planteja integrar urban&iacute;sticament l'entorn de la f&agrave;brica dins del seu projecte urban&iacute;stic, defensant que la nova ordenaci&oacute; permetr&agrave; connectar tots dos espais i reactivar la zona. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;s un espai molt gran, molt c&egrave;ntric, amb moltes possibilitats&rdquo;, recalca. Soler tamb&eacute; posa en q&uuml;esti&oacute; el relat institucional que acompanya el projecte. Critica que les recreacions difoses per l&rsquo;Ajuntament resulten &ldquo;enganyoses&rdquo; i no es corresponen amb la realitat de l&rsquo;espai. &ldquo;El paper ho aguanta tot, per&ograve; despr&eacute;s la realitat &eacute;s una altra&rdquo;, assenyala. En la seva opini&oacute;, la idea que no es perdr&agrave; superf&iacute;cie p&uacute;blica &eacute;s insostenible: &ldquo;Si construeixes, aquest espai no queda a l&rsquo;aire&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68c0cb38-de07-4e1d-a76e-511d80fa0cf1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreació de la plaça Teixidores amb el nou edifici residencial en forma de &#039;L&#039; a l&#039;esquerra"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreació de la plaça Teixidores amb el nou edifici residencial en forma de &#039;L&#039; a l&#039;esquerra                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pel que fa a l&rsquo;aparcament, adverteix d&rsquo;un canvi substancial en la seva naturalesa: encara que es mantinguin places, aquestes deixarien de ser p&uacute;bliques. &ldquo;Les que estiguin sota els edificis s&rsquo;arrendaran o es vendran&rdquo;, explica, cosa que, a la pr&agrave;ctica, suposa substituir un &uacute;s col&middot;lectiu per un de restringit. El projecte actual preveu mantenir a m&eacute;s part de l&rsquo;aparcament &mdash;unes 70 places&mdash; a banda i banda de la pla&ccedil;a, al costat dels edificis, fet que, segons els residents, no resol el problema de mobilitat i afegeix pressi&oacute; urban&iacute;stica a l&rsquo;entorn.
    </p><p class="article-text">
        En aquesta l&iacute;nia, un grup d'arquitectes integrat per Miquel&nbsp;Vadell, Ant&ograve;nia Mayol, Mart&iacute;&nbsp;Lucena&nbsp;i Rafel&nbsp;Cort&egrave;s, ha q&uuml;estionat p&uacute;blicament el projecte d'habitatges en considerar que suposa una alteraci&oacute; dels criteris b&agrave;sics del planejament urb&agrave;. Recorden que aquest espai est&agrave; classificat com a zona lliure p&uacute;blica, la qual cosa, al seu judici, ho fa incompatible amb qualsevol edificaci&oacute;. Els signants adverteixen a m&eacute;s de que la intervenci&oacute; afectaria l'entorn immediat de la&nbsp;F&agrave;brica&nbsp;Nova.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un grup d&#039;arquitectes integrat per Miquel Vadell, Antònia Mayol, Martí Lucena i Rafel Cortès ha qüestionat públicament el projecte d&#039;habitatges en considerar que suposa una alteració dels criteris bàsics del planejament urbà. Recorden que aquest espai està classificat com a zona lliure pública, la qual cosa ho fa incompatible amb qualsevol edificació</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tanmateix, aquesta idea tamb&eacute; ha despertat cr&iacute;tiques entre ve&iuml;ns i oposici&oacute;, que hi veuen una contradicci&oacute;: mentre s&rsquo;aposta per preservar i dignificar un conjunt hist&ograve;ric protegit &mdash;el Consell de Mallorca, propietari de l&rsquo;edifici, est&agrave; impulsant la seva rehabilitaci&oacute; per convertir-la en un museu t&egrave;xtil de refer&egrave;ncia&mdash;, s&rsquo;aboga al mateix temps per la construcci&oacute; d&rsquo;habitatges al seu entorn immediat. Segons ells, aixecar un bloc residencial al costat de la F&agrave;brica Nova suposa alterar el seu espai de protecci&oacute; i el seu per&iacute;metre visual des de la pla&ccedil;a, desvirtuant el valor patrimonial que es pret&eacute;n recuperar i evidenciant una manca de coher&egrave;ncia en la planificaci&oacute; urbana del municipi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf24d24b-85ef-4504-afa7-66c8a9554047_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imatge actual de la històrica Fàbrica Nova de Sóller, a la dreta, construïda el 1921 i avui element patrimonial de primer ordre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imatge actual de la històrica Fàbrica Nova de Sóller, a la dreta, construïda el 1921 i avui element patrimonial de primer ordre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Constru&iuml;da el 1921 per la societat Rullan i Mayol, sobre el solar d&rsquo;una antiga central el&egrave;ctrica, la F&agrave;brica Nova va comen&ccedil;ar a funcionar el 1922 com a f&agrave;brica t&egrave;xtil i va romandre activa fins al 1970. Durant d&egrave;cades va ser el cor econ&ograve;mic i social de la vall: un complex industrial on treballaven desenes d&rsquo;obrers &mdash;en la seva majoria dones&mdash; i que concentrava tot el proc&eacute;s productiu del teixit.
    </p><p class="article-text">
        Els arquitectes sostenen que la necessitat d'ampliar el parc d'habitatge p&uacute;blic no pot servir d'argument per a ocupar espais p&uacute;blics consolidats, al mateix temps que critiquen la falta de transpar&egrave;ncia en la tramitaci&oacute; del projecte i reclamen una reflexi&oacute; m&eacute;s &agrave;mplia sobre el model urb&agrave; del municipi. En aquest sentit, defensen la cerca d'alternatives en s&ograve;ls ja previstos per a edificar, evitant aix&iacute; establir un precedent que, al seu judici, podria obrir la porta a futures intervencions similars en altres espais lliures de S&oacute;ller i d'altres municipis.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Hi ha motius per rebutjar la proposta&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Des de l&rsquo;&agrave;mbit pol&iacute;tic, la regidora i portaveu de M&eacute;s per S&oacute;ller, Laura Celi&agrave;, emmarca el rebuig al projecte dins d&rsquo;una cr&iacute;tica m&eacute;s &agrave;mplia a l&rsquo;estrat&egrave;gia d&rsquo;habitatge impulsada per les administracions. La formaci&oacute;, assegura, no s&rsquo;oposa a la construcci&oacute; d&rsquo;habitatge p&uacute;blic, per&ograve; s&iacute; a fer-ho &ldquo;a qualsevol preu&rdquo; i sense atendre les conseq&uuml;&egrave;ncies urban&iacute;stiques i socials. &ldquo;No &eacute;s una postura infantil de dir no per dir no: hi ha motius jur&iacute;dics, urban&iacute;stics i pol&iacute;tics al darrere&rdquo;, subratlla en declaracions a aquest diari.
    </p><p class="article-text">
        La regidora ecosobiranista adverteix, a m&eacute;s, que l&rsquo;operaci&oacute; a la pla&ccedil;a de les Teixidores no &eacute;s un fet a&iuml;llat, sin&oacute; part d&rsquo;una din&agrave;mica m&eacute;s &agrave;mplia de cessi&oacute; d&rsquo;espais p&uacute;blics a l&rsquo;Ibavi. En aquest sentit, assenyala que l&rsquo;Ajuntament ja ha transferit altres immobles municipals amb aquesta finalitat i preveu noves cessions, fet que, segons ella, compromet el futur del municipi en reduir la disponibilitat d&rsquo;equipaments p&uacute;blics. &ldquo;Si en el futur necessitam un centre de dia, una escoleta o un casal c&iacute;vic, no tendrem espais&rdquo;, alerta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_50p_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_50p_1140548.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_75p_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_75p_1140548.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7443d6f-82b4-4ac8-b5e8-9d33d64543f8_source-aspect-ratio_default_1140548.jpg"
                    alt="La plaça Teixidores des d&#039;un dels seus angles"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La plaça Teixidores des d&#039;un dels seus angles                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La portaveu tamb&eacute; q&uuml;estiona l&rsquo;enfocament de les pol&iacute;tiques d&rsquo;habitatge, en considerar que responen m&eacute;s a una l&ograve;gica de xifres que a una soluci&oacute; estructural del problema. &ldquo;Es busca poder dir que s&rsquo;han activat centenars o milers d&rsquo;habitatges, per&ograve; sense importar on ni com&rdquo;, sost&eacute;, i critica una estrat&egrave;gia que, segons la seva opini&oacute;, prioritza l&rsquo;impacte pol&iacute;tic per damunt de la planificaci&oacute; a llarg termini.
    </p><p class="article-text">
        Davant d&rsquo;aix&ograve;, M&eacute;s planteja un diagn&ograve;stic basat en les dades del mateix municipi: a S&oacute;ller hi ha m&eacute;s de 1.100 habitatges buits, als quals se sumen uns 500 segones resid&egrave;ncies i uns 600 destinats al lloguer vacacional, xifres que, segons M&eacute;s, evidencien que el problema no &eacute;s &uacute;nicament la manca de s&ograve;l. &ldquo;La soluci&oacute; no passa per construir m&eacute;s, sin&oacute; per mobilitzar els habitatges que ja existeixen&rdquo;, afirma, i defensa mesures per treure al mercat el parc buit i regular els usos tur&iacute;stics.
    </p><p class="article-text">
        Per la seva banda, el portaveu de la formaci&oacute; local Seny i Sentit, Sebasti&agrave; Aguil&oacute;, assenyala que la seva formaci&oacute; s&rsquo;ha oposat al projecte &ldquo;des del minut u&rdquo;, tot i que recalca el seu suport a la recerca de solucions que ajudin a resoldre la crisi de l&rsquo;habitatge. &ldquo;Estem totalment a favor de construir pisos de protecci&oacute; oficial, per&ograve; no a qualsevol preu&rdquo;, subratlla. Aguil&oacute; defensa que la pla&ccedil;a de les Teixidores, malgrat el seu &uacute;s actual com a aparcament, compleix una funci&oacute; molt m&eacute;s &agrave;mplia com a espai p&uacute;blic. &ldquo;&Eacute;s l&rsquo;&uacute;nic pulm&oacute; que ens queda al centre de S&oacute;ller&rdquo;, afirma en declaracions a elDiario.es.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estem totalment a favor de construir pisos de protecció oficial, però no a qualsevol preu</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sebastià Aguiló</span>
                                        <span>—</span> Portaveu de la formació local Seny i Sentit
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El dirigent pol&iacute;tic critica el que considera una manca d'alternatives per part de les administracions. &ldquo;No entenem aquesta necessitat de construir s&iacute; o s&iacute; sense plantejar altres sistemes&rdquo;, sost&eacute;, alhora que reclama explorar altres vies, com la requalificaci&oacute; de s&ograve;ls que ja est&agrave;n integrats al centre del municipi o l'habilitaci&oacute; de nous espais per a habitatge social fora del nucl&iacute; m&eacute;s tensionat. En aquest sentit, contraposa la facilitat amb la qual, segons denuncia, s'han promogut canvis normatius per habilitar aparcaments en s&ograve;l r&uacute;stic enfront de la manca d'iniciativa per generar s&ograve;l destinat a habitatge.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dad90426-1f46-40ff-9a76-992f37db3611_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Placa que dóna nom a la plaça"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Placa que dóna nom a la plaça                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El regidor tamb&eacute; posa en dubte la transpar&egrave;ncia del proc&eacute;s, en assegurar que encara no hi ha un projecte definitiu. &ldquo;El que hi ha s&oacute;n fotomuntatges que no s&rsquo;ajusten a la realitat&rdquo;, recrimina, i q&uuml;estiona la fiabilitat de les imatges difoses i el relat institucional que acompanya el projecte. Al seu parer, la proposta &ldquo;hipoteca el futur de S&oacute;ller&rdquo; i respon m&eacute;s a una necessitat pol&iacute;tica que no pas a una planificaci&oacute; urban&iacute;stica s&ograve;lida.
    </p><p class="article-text">
        Per &uacute;ltim, introdueix un element simb&ograve;lic que, segons ell, evidencia les contradiccions del discurs institucional: a finals de 2022, el ple va aprovar per unanimitat el canvi de nom de la pla&ccedil;a &mdash;de Teixidors a Teixidores&mdash; per recon&egrave;ixer el paper de les dones en la hist&ograve;ria industrial del municipi, i tots els grups pol&iacute;tics van assistir a descobrir la placa amb el nou nom. &ldquo;Aleshores tots reconeixien que era una pla&ccedil;a i ara resulta que ja no ho &eacute;s&rdquo;, critica en al&middot;lusi&oacute; al fet que l&rsquo;alcalde de S&oacute;ller, Miquel Nadal, assenyal&eacute;s que la zona &ldquo;no &eacute;s m&eacute;s que un aparcament&rdquo;. Aguil&oacute; insisteix que, tot i que avui la pla&ccedil;a s&rsquo;utilitzi en part com a aparcament, l&rsquo;espai s&rsquo;ha de preservar com a &agrave;mbit p&uacute;blic amb potencial per a usos socials en el futur.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_50p_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_50p_1140571.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_75p_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_75p_1140571.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46026ebb-bf45-4a28-8301-fdd5f27afe8a_4-3-aspect-ratio_default_1140571.jpg"
                    alt="Descobriment de la placa amb el nom de plaça de les Teixidores, el 15 de desembre de 2022, amb la presència de tots els grups polítics que, per unanimitat, van avalar el seu canvi de nom"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Descobriment de la placa amb el nom de plaça de les Teixidores, el 15 de desembre de 2022, amb la presència de tots els grups polítics que, per unanimitat, van avalar el seu canvi de nom                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La pla&ccedil;a que commemora les teixidores</strong></h2><p class="article-text">
        La pla&ccedil;a de Teixidores, de fet, no &eacute;s un buit casual, sin&oacute; el resultat d&rsquo;un passat industrial desaparegut: el seu nom remet a un passat en qu&egrave; les dones van ser el veritable motor de l&rsquo;economia local. Com assenyala l&rsquo;historiador Pl&agrave;cid P&eacute;rez en el seu treball <em>Les f&agrave;briques de teixits mec&agrave;nics de S&oacute;ller. El patrimoni perdut</em>, la major part de la m&agrave; d&rsquo;obra en els telers mec&agrave;nics era femenina: treballadores sotmeses a ritmes intensius, salaris m&eacute;s baixos i esc&agrave;s reconeixement, per&ograve; fonamentals per sostenir la producci&oacute;. Aquelles f&agrave;briques no nom&eacute;s van transformar el paisatge urb&agrave;, sin&oacute; tamb&eacute; la vida de generacions de dones que van trobar en el t&egrave;xtil una de les poques vies d&rsquo;acc&eacute;s al treball assalariat. Avui, aquest espai buit &eacute;s tamb&eacute; mem&ograve;ria: la d&rsquo;un treball invisibilitzat que dona nom a la pla&ccedil;a i que torna a estar en disputa.
    </p><p class="article-text">
        El portaveu del PSIB-PSOE a S&oacute;ller, Jaume Mateu, alhora, expressa el rebuig dels socialistes a la proposta de l&rsquo;equip de govern en considerar que no corregeix les defici&egrave;ncies detectades en el primer projecte ni respon a les necessitats reals del municipi. Al seu parer, es tracta d&rsquo;una ubicaci&oacute; inadequada per acollir un bloc de 24 habitatges, entre altres raons, perqu&egrave; el mateix planejament urban&iacute;stic no preveu edificaci&oacute; en aquest espai, qualificat com a zona lliure p&uacute;blica. &ldquo;Si el problema &eacute;s que ara no &eacute;s una pla&ccedil;a atractiva, &eacute;s responsabilitat de l&rsquo;Ajuntament fer un bon projecte per millorar-la&rdquo;, assenyala, i insisteix que aquesta circumst&agrave;ncia no pot utilitzar-se com a justificaci&oacute; per construir en un espai que s&rsquo;hauria de preservar com a &uacute;s p&uacute;blic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/941c3854-2fab-4cfa-b1c1-994fbc00920c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dues de les imatges de la recreació elaborada per l&#039;Ajuntament de Sóller"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dues de les imatges de la recreació elaborada per l&#039;Ajuntament de Sóller                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mateu tamb&eacute; critica la insist&egrave;ncia de l&rsquo;equip de govern a tirar endavant una iniciativa que, segons afirma, manca de consens social i pol&iacute;tic. En aquest sentit, insta l&rsquo;alcalde a &ldquo;abandonar la seva obsessi&oacute;&rdquo; per aquest projecte i a treballar en un front com&uacute; que permeti donar solucions efectives al problema de l&rsquo;habitatge, tant a curt com a mitj&agrave; i llarg termini. Entre les alternatives, els socialistes plantegen mesures com la declaraci&oacute; de S&oacute;ller com a zona de mercat residencial tensionat per limitar els preus del lloguer, aix&iacute; com la cerca de solars m&eacute;s adequats per ampliar el parc d&rsquo;habitatge p&uacute;blic. A m&eacute;s, retreuen les formes emprades en la tramitaci&oacute; del projecte, denunciant la manca d&rsquo;informaci&oacute; a l&rsquo;oposici&oacute; i alertant que la proposta ignora elements sensibles de l&rsquo;entorn, com l&rsquo;&agrave;rea de protecci&oacute; de la F&agrave;brica Nova, declarada B&eacute; d&rsquo;Inter&egrave;s Cultural.
    </p><h2 class="article-text"><strong>L'Ajuntament defensa el projecte</strong> </h2><p class="article-text">
        Des de l'Ajuntament de S&oacute;ller defensen el projecte de la pla&ccedil;a de les Teixidores i asseguren que la proposta no &eacute;s tancada ni unilateral, sin&oacute; que incorpora aportacions externes. En aquest sentit, asseguren haver tingut en compte tant les opinions d'arquitectes locals com els suggeriments recollits entre la ciutadania, cosa que, segons el seu parer, ha perm&egrave;s millorar i ajustar el projecte inicial. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Des de l&#039;Ajuntament de Sóller defensen el projecte de la plaça de les Teixidores i asseguren que la proposta no és tancada ni unilateral, sinó que ha incorporat aportacions externes, tant d&#039;arquitectes locals com de la ciutadania, amb l&#039;objectiu de millorar i ajustar el projecte inicial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En relaci&oacute; amb una de les principals preocupacions ve&iuml;nals, l&rsquo;aparcament, l&rsquo;equip de govern assegura que el disseny del projecte garanteix que no es perdr&agrave; &ldquo;ni una sola pla&ccedil;a&rdquo;. Per aix&ograve;, planteja la construcci&oacute; de l&rsquo;aparcament subterrani destinat a residents &mdash;un sistema ZAR&mdash;: davant les cr&iacute;tiques, assegura que permetria mantenir la capacitat actual i, alhora, reorganitzar l&rsquo;espai en superf&iacute;cie.
    </p><p class="article-text">
        En aquesta l&iacute;nia, apel&middot;len a la viabilitat t&egrave;cnica de la intervenci&oacute; malgrat les dificultats derivades de les caracter&iacute;stiques del terreny. Segons sostenen, s&rsquo;han desenvolupat solucions espec&iacute;fiques per garantir que el projecte compleixi tots els requisits, inclosos els vinculats a la gesti&oacute; de recursos h&iacute;drics, tot i que reconeixen que aix&ograve; implica un cost i una complexitat constructiva m&eacute;s elevats. Finalment, recalquen que l&rsquo;actuaci&oacute; no suposar&agrave; un cost directe per als ve&iuml;ns de S&oacute;ller, ja que estar&agrave; &iacute;ntegrament finan&ccedil;ada per l&rsquo;Ibavi.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Les promocions que tramita el Govern a S&oacute;ller</strong></h2><p class="article-text">
        Consultades per aquest diari, fonts de la Conselleria d&rsquo;Habitatge, Territori i Mobilitat assenyalen que l&rsquo;Ibavi at&eacute;n les propostes dels ajuntaments i prepara projectes d&rsquo;habitatge social, destinats a ciutadans residents a les illes, un cop un ajuntament cedeix una parcel&middot;la a l&rsquo;ens p&uacute;blic. D&rsquo;aquesta manera, asseguren, &ldquo;at&eacute;n puntualment les necessitats que expressi un ajuntament o qualsevol col&middot;lectiu a trav&eacute;s de l&rsquo;ajuntament de cada municipi&rdquo;. A S&oacute;ller, segons especifiquen, l&rsquo;Ibavi tramita tres promocions que sumen 29 habitatges en total: les que es troben en fase m&eacute;s avan&ccedil;ada s&oacute;n les del <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/mitic-cinema-fantasio-renaixera-com-habitatges-socials-i-museu-somnis-esperava-fos-aixi_1_12991924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cinema Fantasio (onze habitatges)</a> i de l&rsquo;antic Hospici (deu habitatges), mentre que se n&rsquo;est&agrave; desenvolupant una tercera a l&rsquo;antiga escola del carrer Marjades (vuit habitatges).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Conselleria d&#039;Habitatge, Territori i Mobilitat assenyala que l&#039;Ibavi atén les propostes dels ajuntaments i prepara projectes d&#039;habitatge social, destinades a ciutadans residents a les illes, una vegada que un ajuntament cedeix una parcel·la a l&#039;ens públic</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El possible projecte de Teixidores, com assenyalen les mateixes fonts &mdash;at&egrave;s que &ldquo;no s&rsquo;ha concretat una cessi&oacute; de parcel&middot;la a l&rsquo;Ibavi&rdquo;&mdash;, sumaria altres 24 habitatges, cosa que situaria el total en 53 nous habitatges de protecci&oacute; p&uacute;blica a S&oacute;ller. Es tracta d&rsquo;un municipi, subratllen des de la Conselleria, amb una demanda d&rsquo;habitatge p&uacute;blic que s&rsquo;ha duplicat en dos anys a les llistes de l&rsquo;Ibavi, fins a arribar a les 74 fam&iacute;lies o unitats de conviv&egrave;ncia a les llistes d&rsquo;espera, que han registrat un augment del 40% en l&rsquo;&uacute;ltim any respecte de les 53 del 2024 i les 34 del 2023.
    </p><p class="article-text">
        El cas de la pla&ccedil;a Teixidores reflecteix un dilema cada vegada m&eacute;s freq&uuml;ent a les Illes: com equilibrar la creaci&oacute; d&rsquo;habitatge p&uacute;blic amb la preservaci&oacute; d&rsquo;espais urbans i la identitat local. Mentre les administracions defensen la necessitat urgent d&rsquo;ampliar el parc d&rsquo;habitatge protegit, els ve&iuml;ns reclamen participar en les decisions i explorar alternatives. &ldquo;Prenent aquestes decisions sense tenir en compte el poble, l&rsquo;&uacute;nic que s&rsquo;aconsegueix &eacute;s que la gent se n&rsquo;hagi d&rsquo;anar&rdquo;, lamenta Rosa. La recollida de signatures, mentrestant, continua creixent. I amb ella, una pregunta de fons que el conflicte ha posat sobre la taula: no nom&eacute;s quants habitatges fan falta a S&oacute;ller, sin&oacute; on i com s&rsquo;han de construir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Jaime Reina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/habitatge-social-placa-publica-per-tots-els-veins-dilema-divideix-soller_1_13136875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 04:31:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" length="1672807" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1672807" width="5347" height="3008"/>
      <media:title><![CDATA[Habitatge social o plaça pública per a tots els veïns? El dilema que divideix Sóller]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/33948d1d-a82c-4d30-8304-967918f70006_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140481.jpg" width="5347" height="3008"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Viviendas sociales,Urbanismo,Construcción,Mercado inmobiliario,Viviendas protegidas,Espacios públicos,Islas Baleares,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
