Un festival volverá a privatizar el Tierno Galván este verano pese a existir un proceso judicial abierto con los vecinos
La tregua de los eventos privados en el Tierno Galván ha durado poco. Después de que los vecinos celebrasen el pasado mes de diciembre la salida de Naturaleza Encendida del parque, los festivales de música volverán a ocuparlo este verano.
El primero en confirmarlo ha sido La Carbonería del Galván, un nuevo ciclo de conciertos que se celebrará entre el 24 de junio y el 8 de julio. Según ha anunciado la organización, la cita musical nace con el objetivo de convertir el parque en un espacio para habitar la música. Se celebrará en pleno verano en el Parque Enrique Tierno Galván y ya se ha desvelado parte del cartel.
Entre los primeros artistas anunciados para la primera edición de La Carbonería del Galván figuran nombres como Rodrigo Cuevas, Miss Caffeina, Gigantes, Gipsy Kings, Kiko Veneno, Albert Pla o Marwan, aunque a lo largo de las próximas semanas se irán confirmando más nombres. La Carbonería impulsa este nuevo ciclo con la idea de que “cada noche tenga un pulso propio”, apoyado en artistas de trayectoria sólida y directos con personalidad.
El recinto contará además con una propuesta gastronómica pensada para acompañar la experiencia musical, permitiendo que el público pueda “recorrer el espacio, disfrutar del entorno y vivir la noche a su ritmo”, con el objetivo de consolidarse como una de las citas culturales del verano madrileño. Las entradas, que ya se encuentran a la venta, tienen un precio que ronda los 45 euros de media.
El festival nace en un contexto de hostilidad entre los vecinos del barrio de Delicias y el Ayuntamiento de la capital. “Es la primera noticia que tenemos de festivales previstos para este verano”, asegura Manuel Díaz, presidente de la Asociación Delicias para Tod@s, en conversación con Somos Arganzuela. Hasta ahora solo sospechaban que los habría, pero todavía guardaban la esperanza de que este año no volvieran.
La noticia del nuevo festival no ha gustado entre los vecinos, que actualmente tienen un procedimiento judicial abierto con el Consistorio. “Todavía no tenemos sentencia, pero sí es cierto que, aunque no hay una resolución definitiva, el caso del Espacio Delicias y el escrito del Defensor del Pueblo nos son en parte favorables en relación con el recurso sobre el uso del Tierno Galván”, señala el presidente de la asociación vecinal.
Entre otras cosas, el Defensor del Pueblo señala en la carta emitida el pasado mes de septiembre que este tipo de medidas, que afectan a una cantidad importante de vecinos, no se pueden tomar sin informar previamente a los vecinos ni abrir un procedimiento para que puedan opinar y participar en el proceso. “Esa es una de las bases sobre las que se sustenta el recurso que tenemos presentado ante el contencioso”, aclara Manuel. Por esta razón, los vecinos se consideran “moderadamente optimistas”. Aunque todavía no hay una sentencia, esperan “que no tarde demasiado”.
Desde la asociación han presentado un recurso contencioso-administrativo contra el decreto que permite este tipo de eventos, ya que consideran que “la única forma de frenar esto y exigir el cumplimiento de las leyes es en los juzgados”. Para ello cuentan con un equipo jurídico que se ha comprometido en numerosas luchas vecinales y ecologistas, pero no pueden asumir el coste completo, por lo que han creado un crowdfunding con el objetivo de recaudar 7.500 euros. Hasta el momento ya han conseguido más de 6.000.
Desde hace varios años, el Ayuntamiento de Madrid se ha convertido en cómplice de este tipo de eventos privados accediendo a la cesión del espacio público para su celebración, una acción que, según denuncian los vecinos, contraviene la Ordenanza General de Protección del Medio Ambiente Urbano. En su artículo 206 se recoge que el parque, por su calificación como bien de dominio y uso público, no puede ser objeto de privatización para este tipo de actos. Sin embargo, el Ayuntamiento se escuda en el artículo 19.1 de la Ordenanza de Protección contra la Contaminación Acústica y Térmica (OPCAT) para justificar la celebración de estos eventos en el recinto público, una norma pensada para actos especiales y de carácter puntual.
Esta no es la única maniobra municipal que ha puesto en marcha el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida para ampliar este tipo de actividades. En abril de 2025 el Ayuntamiento decidió aumentar el área máxima de ocupación de esta zona verde de Arganzuela dentro del decreto que regula sus condiciones de uso. Con esta modificación se sumaron unos 3.000 metros cuadrados a los límites establecidos en 2024, cuando se reguló por primera vez la explotación comercial de este espacio. El aforo máximo permitido es de 7.488 personas.
En cualquier caso, independientemente de lo que decida el tribunal sobre este decreto, los vecinos aseguran que seguirán defendiendo que, “sea legal o no, es ilegítimo”. “Creemos que ese espacio debe tener el uso que le corresponde, que es el uso para los vecinos”, denuncia el portavoz vecinal.
La asociación ya mantuvo una reunión con el Ayuntamiento sobre este asunto hace aproximadamente un año. En aquel encuentro, explican, desde el Consistorio les trasladaron que ni siquiera tenían por qué haber hecho público el decreto, al tratarse, según dijeron, de un documento de uso interno de los servicios jurídicos. Para Manuel Díaz, sin embargo, hacerlo público fue “simplemente un ejercicio de transparencia”.
Desde el Ayuntamiento también argumentan que este tipo de eventos “vienen de muchos años atrás”. Sin embargo, para los residentes de la zona ese hecho no implica que exista aceptación vecinal: “Que venga de muchos años atrás no significa que sea voluntario ni que los vecinos lo acepten, más bien al contrario”.
El presidente de la asociación adelanta que, como en otras ocasiones, convocarán concentraciones y protestas en las entradas de los espectáculos. “Eso lo tenemos claro”. Los vecinos continuarán movilizándose para intentar expulsar los eventos privados del parque, uno de los pulmones verdes de la ciudad.
Una privatización anunciada
El conflicto por el uso del Parque Enrique Tierno Galván no es nuevo. En los últimos años se han celebrado en este espacio otros eventos como Naturaleza Encendida, el Pompä Open Air o el Alma Festival. En algunos casos, una parte del recinto ha llegado a permanecer cerrada al público durante más de un mes de forma ininterrumpida.
Al mismo tiempo, se han producido situaciones que los vecinos consideran contradictorias. La Policía Municipal llegó a intervenir una clase de zumba que se estaba celebrando en el auditorio del parque alegando el ruido de los altavoces, sin explicar con claridad el motivo de la prohibición.
Durante la celebración de estos festivales, los residentes han denunciado en diferentes ocasiones que generan ruido y molestias en los barrios colindantes. Además, durante el tiempo que duran los montajes y los conciertos, los vecinos no pueden hacer uso de parte del parque, a pesar de tratarse de un espacio público.
Este año, sin embargo, celebraron una pequeña victoria. Naturaleza Encendida, el espectáculo luminoso que se instalaba cada Navidad desde 2023, ha abandonado el parque. La empresa promotora Letsgo explicó entonces a Somos Arganzuela que la decisión no estaba “asociada a ninguna concesión del Ayuntamiento” y que se debía a que la compañía estaba centrada en otros proyectos nacionales e internacionales, insistiendo en que no había “mucho más motivo que ese”, pero los vecinos lo consideran como un logro personal.
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