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El Orgullo Vallekano sale adelante gracias al apoyo vecinal después de quedarse sin financiación del Ayuntamiento de Madrid

Una actuación del TetaFest 2024, el evento afectado por la retirada de financiación municipal

Nerea Díaz Ochando

Madrid —

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Nuevo revés para el Orgullo Vallekano: las fiestas volverán a celebrarse, pero sin financiación municipal. El festival Tetafest, un evento LGTBIAQ+ inscrito dentro de los festejos populares, celebrará su novena edición entre el 12 y el 14 de junio en el Parque Azorín de Puente de Vallecas, pero este año lo hará sin el apoyo material y técnico del Ayuntamiento, después de que la Junta Municipal del distrito se lo haya retirado.

El colectivo denuncia que el apoyo institucional se ha visto reducido de forma drástica en esta edición, hasta el punto de limitarse prácticamente a la cesión de tres baños portátiles. Una decisión que llega tras la negativa a facilitar infraestructuras básicas para la celebración del festival, como escenario, equipos de sonido, iluminación o generadores eléctricos, elementos que la organización considera imprescindibles para poder desarrollar la programación en condiciones.

Desde Orgullo Vallekano aseguran que la situación supone un nuevo paso en un proceso de retirada progresiva de apoyo institucional que, según sostienen, se viene produciendo en los últimos años. “Se nos dijo que no íbamos a contar con ese apoyo. Lo único que se nos facilitan desde la Junta son tres baños portátiles”, explica el portavoz del colectivo, Alberto Cabañas.

El festival, recuerdan, forma parte del calendario de fiestas populares del distrito y ha sido reconocido como tal por la propia Junta Municipal. “Forman parte de la esencia del barrio”, señala Cabañas. Sin embargo, ese reconocimiento no se ha traducido, según denuncian, en un respaldo material para su celebración, a pesar de que el evento lleva casi una década desarrollándose en el barrio y forma parte ya del tejido cultural de Puente de Vallecas.

Fuentes del Ayuntamiento de Madrid defienden que el reconocimiento del festival como festejo popular por parte del Pleno de la Junta Municipal de Puente de Vallecas no implica en ningún caso la obligación de la administración de suministrar apoyo material o técnico para su celebración. El Consistorio remite a la Ordenanza Reguladora de la Gestión de Recintos de Ferias y Festejos Populares de las Juntas Municipales de Distrito, de 30 de julio de 1998, que establece que la dotación de medios a este tipo de eventos tiene carácter discrecional.

Según la versión municipal trasladada a este periódico, la asignación de recursos depende de criterios de disponibilidad, gestión presupuestaria e interés público, lo que implica que no siempre es posible atender todas las solicitudes presentadas por asociaciones y colectivos del distrito. Añaden además que este marco obliga a priorizar en función de las capacidades existentes en cada edición, especialmente en contextos de alta demanda de recursos por parte de distintos eventos en el distrito.

Esta es la misma explicación que el colectivo recibió por parte del Ayuntamiento hace unas semanas cuando les comunicaron que no contarían con la financión municipal. “El motivo que aducen es que, para las fechas, hay muchas otras actividades y no tienen material para dar respuesta a todas las peticiones que tienen. Pero es cierto que, donde anteriormente sí había esa disponibilidad, sin que haya cambiado la fecha ni los requerimientos, ha habido un cambio en esta supuesta disponibilidad de medios”, asegura el portavoz del colectivo.

Años de fricciones entre el colectivo y la Junta

El desencuentro entre el Ayuntamiento y el colectivo no es nuevo. Se remonta a 2024, cuando se vetaron las actuaciones posteriores a la manifestación del Orgullo Vallekano, aunque no fue hasta 2025 que se retiró por primera vez el apoyo técnico y material a las fiestas. La Junta Municipal lo hizo a tan solo unos días de la celebración del festival, dejando sin escenario, sonido, iluminación, baños y otros recursos básicos al evento. Desde Orgullo Vallekano calificaron entonces la decisión como “arbitraria y política” y alertaron de lo que consideran una deriva institucional en la gestión de los espacios comunitarios del distrito.

Según la organización, la retirada de medios se comunicó sin un informe técnico que justificara la decisión y únicamente mediante notificación por correo electrónico, sin explicaciones detalladas. El Ayuntamiento mantuvo entonces el mismo argumento que este año: que el reconocimiento del festival como festejo popular no implica obligación de dotación material.

Asistentes al Tetafest 2024

Además, en ese mismo ejercicio, también se denegaron permisos para los conciertos posteriores a la manifestación del Orgullo. Desde el Consistorio se alegó que la solicitud no se había tramitado correctamente, mientras que el colectivo defendía haber presentado la documentación en tiempo y forma.

El conflicto se agudizó, según relatan, en un contexto de tensión política después de una cacerolada convocada por el colectivo en protesta por la participación de una autora “conocida por sus discursos tránsfobos” en la Feria del Libro de Vallecas. Días antes de esa protesta, la Junta habría intentado sin éxito evitar su celebración.

Desde el colectivo sostienen que no se trata de episodios aislados, sino de un proceso continuado de restricciones a iniciativas vecinales y LGTBIAQ+ en el distrito.“ La relación causa-efecto en estas cosas siempre es difícil de establecer claramente, pero otras fiestas populares del distrito también están empezando a tener estos problemas con la dotación de algunos materiales”, explica el portavoz del Orgullo Vallekano, que asegura que existe un “tira y afloja” entre los vecinos del distrito y la Junta.

“No tenemos forma de demostrarlo, evidentemente no hay una prueba documental para decir que se nos ha negado el material por una actividad o un posicionamiento concreto, pero es cierto que Orgullo Vallekano es una organización que tiene un posicionamiento político no compartida por la dirección política del Ayuntamiento”, advierte Cabañas. Desde el colectivo considera que, en cualquier caso, una discordancia ideológica o de oposición “no debería suponer la dificultad de acceso a unos recursos que son públicos”.

Un festival sostenido por el barrio

Pese a la falta de financiación municipal, el festival ha podido salir adelante gracias a una campaña de recaudación de fondos que ha superado todas las previsiones. El crowdfunding ha superado los 7.500 euros, un 55% más del objetivo inicial, con la participación de más de 240 personas.

La organización explica que la campaña partió de un cálculo mínimo de 4.800 euros, destinados a cubrir los gastos imprescindibles del festival. En apenas diez días se alcanzó esa cifra y, a horas de su celebración se han superado sobradamente los 5.000 euros. “La respuesta del barrio ha sido tremenda, de cariño, de acogida, de empujar, de ayudar a difundirlo. Ha sido espectacular y la verdad es que nos tiene muy emocionadas”, señalan desde el colectivo.

Desde Orgullo Vallekano interpretan esta respuesta como algo más que una muestra de apoyo puntual. “Lo que ha sucedido este año demuestra que el festival no es solo una voluntad nuestra, sino una necesidad real del distrito”, afirman. El colectivo cree que el Tetafest ha dejado de ser únicamente una propuesta cultural para convertirse en una cita consolidada del calendario festivo del barrio, con cerca de una década de trayectoria.

El festival, integrado dentro del Orgullo Vallekano desde 2017, se celebrará finalmente con una programación cultural y comunitaria que incluye actuaciones de Turista Sueca, Andy Grey, el Coro Canción Protesta, Mari Bingo o Gueparda, además de una colaboración especial con la Cofradía Marinera de Vallekas. También participarán artistas y colectivos del propio barrio, como Damiano Vallekano.

Desde la organización insisten en el carácter autogestionado del proyecto y en su vínculo con el territorio: “Sin marcas, sin postureo, sin convertir el orgullo en un escaparate. Es un espacio hecho por y para el barrio”. En esa misma línea, subrayan que el modelo de financiación también refleja esa lógica comunitaria en la que los fondos se destinan a cubrir gastos básicos y a remunerar a las artistas, y en ocasiones incluso se han destinado a otras causas sociales.

“Nuestra sensación es que hay un desajuste entre una necesidad real de que las personas LGTBIQ+ del barrio tengan un espacio de encuentro en libertad y una Junta Municipal que, a pesar de que esa necesidad es evidente, tiene una respuesta como poco tibia”, insisten. A pesar de las trabas institucionales, el Orgullo Vallekano se ha consolidado como la manifestación LGTBIQ+ más multitudinaria del sur de Madrid, con más de 2.000 asistentes cada año.

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