La Comunidad de Madrid obliga al Rayo Vallecano a abandonar su estadio para acometer obras de urgencia
El Rayo Vallecano tendrá que abandonar de forma inmediata su estadio y no podrá comenzar allí la temporada. La Comunidad de Madrid ha extinguido la concesión por la que actualmente disfruta del Estadio de Vallecas para acometer una reforma urgente de las instalaciones, ha explicado este martes el consejero de Cultura Turismo y Deporte, Mariano de Paco. La decisión llega después de una auditoría previa a la gran reforma de las instalaciones que ha arrojado unos resultados “sorprendentes y demoledores”: “Hemos encontrado muchos más problemas de los que pensábamos”.
El Gobierno regional ha explicado en un encuentro con medios de la comunicación que toma esta decisión para “garantizar la seguridad de las personas” y explica que tiene que empezar obras para solucionar incidencias sanitatrias o en la prevención contra incendios. Precisan, eso sí, que los principales contratiempos estructurales quedaron solventados en una intervención anterior. Así, según ha detallado De Paco a modo de ejemplo, el club no ha aportado “registro sanitario de diferentes evaluaciones sobre la calidad de agua que se han demandado”.
El equipo disputa su primer partido como local el próximo 20 de agosto ante el Deportivo Alavés, en la segunda jornada. De Paco da por hecho que tanto en ese como varios encuentros más la entidad deberá buscar un recinto alternativo. “La Federación y LaLiga y lo saben. Están trabajando en ello”, precisa De Paco. La pasada temporada, el Estadio de Butarque en Leganés suplió al Estadio de Vallecas ante el deterioro de su césped.
Al contrario que los otros dos clubes de fútbol de Primera División en Madrid ciudad, el Rayo Vallecano no dispone de estadio propio y disputa sus partidos en unas instalaciones propiedad de la Comunidad, que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso apuesta por renovar de forma integral para aumentar aforo y servicios. El club de fútbol usa estas instalaciones en régimen de concesión administrativa, que la entidad propietaria puede revertir para acometer obras de mantenimiento, como es el caso actual. Así, los trabajos que obligan a “extinguir la concesión con una medida cautelar de suspensión” no son los de la gran reforma (que sí dio pie a la auditoría técnica donde se han detectado las deficiencias), sino actuaciones previas de urgencia.
La Comunidad cuestiona a la directiva del club: “No está capacitado para una concesión”
De Paco ha sido muy duro en la crítica al presidente del Rayo Vallecano, Raúl Martín Presa, por la falta de mantenimiento. Considera que el club “ahora mismo no está capacitado para ser titular de una concesión pública”. “Lo que ha pasado es intolerable”, ha zanjado para explicar la extinción del contrato.
“Haremos las obras y después será necesaria una nueva concesión una vez entendamos que todo está en orden y con garantías de mantenimiento. El club desaparece de la ecuación”, ha reiterado el consejero. En cuanto a la posible nueva fórmula escogida, desliza un modelo similar al del Movistar Arena, donde la Comunidad de Madrid cede el espacio a una tercera empresa que a su vez alcanza compromisos con el Real Madrid y el Estudiantes. Esta compañía asumiría las obligaciones contractuales con el Ejecutivo autonómico y podría acordar la explotación deportiva con el Rayo. “Sería lo ideal”, ha respondido a preguntas de la prensa que planteaban este formato de concesión.
El responsable autonómico de Cultura y Deporte ha lamentado además el comportamiento de los dirigentes del Rayo durante todo el proceso posteior a la auditoría: “Lo que agrava aún más la actitud del club, y lo digo con pena, es que el pasado 12 de junio mandamos primer requerimiento de información para ver si justificaban todas las deficiencias. No solo no han aportado nada, sino que el último día de plazo pidieron una prórroga argumentando que era demasiada documentación, cuando es la que hay que tener para garantizar la seguridad de las personas. Le dimos la prórroga y volvió a no entregarnos la información. Actualmente, el mantenimiento del estadio no garantiza esa seguridad”.
De Paco ha deslizado que las tensiones con la cúpula del ente franjirrojo van a seguir e incluso acrecentarse: “Las obras comenzarán mañana si nos abren la puerta”, ha dicho. Más tarde ha puntualizado que el club tiene diez días para acceder a la notificación del fin de la concesión, aunque “la intención es empezar los trabajos este mismo miércoles”. El consejero ha aclarado por su parte que “siempre he tenido la esperanza de recibir una llamada del presidente o parte de la documentación, pero no ha llegado, otra muestra del estado de dejación”. Cree además que “el presidente es el único que está generando polémica con todo esto, ni nosotros, ni la prensa, ni mucho menos los aficionados lo están haciendo”.
A preguntas de este periódico, De Paco ha aclarado que no desea “ninguna batalla legal”, pero admite que desde la Comunidad se preparan para una respuesta de la directiva que puede ser judicial o mediática: “Es cierto que el modus operandi habitual ha sido este. Burofax va, burofax viene y dejar pasarr los plazos. Me entristece la respuesta del club, pero es la que ha tenido en la última década y más allá. Ha hecho de esta forma de actuar un estilo de gestión, que está llevando a la ruina un emblema para la afición y para Madrid. No lo vamos a permitir. Nuestro objetivo es que la Liga y el fútbol vuelvan lo antes posible. Intervenimos porque es bueno para el club”.
En cuanto a posibles compensaciones a hinchas que ya han pagado el abono de esta temporada, la Comunidad de Madrid abre la puerta a compensaciones que no concreta: “Nos planteamos escenarios para paliar el menoscabo económico . No sé si tenemos capacidad para pagar los abonos, pero buscaremos reducir el efecto económico coordinándolo con LaLiga”.
La gran reforma del Estadio de Vallecas sigue adelante
Mariano de Paco ha incidido en la importancia de estos trabajos previos de cara a la reforma integral prevista el próximo año: “No solo no va a retrasarla, sino que la mejorará y la hará más eficaz. Lo que queremos es hacer del Estadio de Vallecas una gran infraestructural que hasta pueda tener su papel en el Mundial 2030”. Las gradas del campo se cerrarán, la capacidad aumentará a 18.000 espectadores y se edificará una gran torre en terrenos anexos de titularidad autonómica con servicios complementarios.
El propósito, sostiene el consejero, es lograr “una infraestructura a la altura del Rayo y del patrimonio deportivo e inmaterial que representa para el barrio, así como de los méritos deportivos que sí hay que concederles a los actuales dirigentes”. La pasada temporada, el equipo masculino alcanzó por primera vez una final europea, la de a Conference League. Aunque cayeron ante el Crystal Palace, su periplo en la competición ilusionó al barrio, la ciudad y todo el país.
De Paco se ha referido además al traslado a otra zona de Madrid que defiende Martín Presa. “Nunca negamos la psoibilidad de que el club sueñe con otro estadio, solo que vamos a garantizar que pueda hacerlo en el de Vallecas mientras lo necesite. Además, nos parece la mejor ubicación. En cualquier caso, aunque se mudaran, construir un nuevo estadio lleva cuatro o cinco años. ¿Qué hacemos ese tiempo? Pues arreglarlo”. El consejero no ha entrado a valorar si esa nueva ubicación que persigue Martín Presa ha podido incidir en la “dejación de funciones” o los menoscabos hallados durante la auditoría.
La medida anunciada este martes ha generado ya reacciones políticas. La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, ha calificado de “caótica y opaca” la gestión de Ayuso: “Genera una enorme preocupación a los vecinos y la afición”. Pese a ello, espera que las actuaciones “modernicen y mejoren un estadio que lleva demasiado tiempo necesitando intervenciones”. Asimismo, pide que la concesión vuelva al Rayo una vez terminen las obras: “El Estadio de Vallecas es símbolo esencial de la identidad vallecana y su convivencia”. Por ello, Maroto llama al “diálogo y la transparencia” entre el club y la Comunidad. De momento, sin embargo, los puentes parecen rotos.
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