La quimera del “cero gasto público” de la Fórmula 1: los 183 millones de Ifema, el coste en patrocinio y las obras colaterales
“No cuesta ni un euro de dinero público”. Esta ha sido la frase más repetida por el alcalde José Luis Martínez-Almeida y la presidenta Isabel Díaz Ayuso desde el anuncio del Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid. Los dirigentes han querido distanciarse desde el primer minuto de la sombra de València, donde el circuito dejó un agujero estimado en más de 300 millones de euros. Para ello, uno de los principales argumentos ha sido la promoción y financiación del evento a través de Ifema. Esto es, un consorcio público-privado cuyos fondos proceden en un 62% de las administraciones madrileñas: el Ayuntamiento aporta el 31% y el Gobierno autonómico, otro porcentaje idéntico.
El gasto y la estabilidad presupuestaria de este consorcio es solo uno de los frentes económicos que desmienten las afirmaciones de Almeida y Ayuso. Las millonarias inversiones en actos y campañas promocionales o la ejecución de obras públicas como efecto colateral de la llegada de Madring también engrosan los fondos destinados al trazado.
A pocas horas de que la competición y el dispositivo de seguridad o el de movilidad arranquen, desgranar todas estas partidas ayuda a arrojar una cifra estimada del verdadero coste de la Fórmula 1 en las arcas públicas y de lo plausible o no de que el retorno económico lo compense.
La millonaria y comprometida inversión de Ifema
El gasto de Ifema en el evento es el más directo y transparente. El proyecto, que redefine el modelo de esta entidad, ha supuesto un gasto de 171,5 millones de euros solo en obras: 68,1 millones para erigir los nuevos pabellones y 103,4 en la propia construcción del circuito (ambas cifras incluyen IVA). Ambos contratos han sido adjudicados a la empresa Eiffage Construcción, en el segundo caso junto a Acciona. Este segundo y mayor compromiso incluye 22,5 millones dirigidos a distintos proyectos urbanizadores en Valdebebas (alumbrado, saneamientos, aparcamientos...); 21,9 a pavimentación y otros trabajos mayores en el propio circuito; 35,6 para instalaciones temporales de la pista (vallas, barreras o un centro médico); 12,2 para otras estructuras temporales (pit lane o terrazas vip) y 1,2 millones para seguridad y salud. A ello añade 12,1 millones de gastos generales, además de otros menores. El beneficio industrial previsto es de 5,6 millones.
Ifema destina además un millón de euros anual, 10 en la duración total del contrato del Gran Premio, en asistencia legal y abogados especializados en el ordenamiento jurídico anglosajón ante las “complejas negociaciones” de la Fórmula 1. Todos estos fondos han hecho saltar las primeras señales de alarma. No solo por los dos años de pérdidas que, según fuentes municipales, el Gran Premio causará en la sociedad que gestiona el palacio de congresos y exposiciones (por la inversión en obras y la pérdida de nichos de negocio como la organización de festivales de música). Más notorio si cabe es que, según su balance de cuentas publicado el 31 de diciembre de 2024, el consorcio público-privado calcula un posible impacto negativo a sus cuentas que se puede elevar hasta 270 millones de euros si se produjera algún incumplimiento en el contrato firmado con la organización de las carreras.
Según dicho informe, al final del periodo contratado (en el año 2036, pues el acuerdo es por diez años), la entidad garantiza que se producirían “resultados positivos”. Fuentes de Ifema preguntadas al respecto por este periódico sostienen que, de acuerdo a sus estimaciones actuales, “los ingresos derivados de la ejecución de este proyecto serán suficientes para soportar los compromisos económicos del mismo”. Unas previsiones que también se encuentran en la hemeroteca valenciana, como se ha encargado de recordar Mónica Oltra en una reciente campaña junto a Rita Maestre.
El papel de Ifema es más comprometido si cabe ante la falta de otros inversores externos, algo en lo que confiaban los promotores del evento y las administraciones más directamente implicadas. El único acuerdo cerrado es con la multinacional suiza Match Hospitality. Se ha encargado de diseñar, construir y comercializar las zonas reservadas en el paddock del Gran Premio entre 2026 y 2036 con una inversión total de 400 millones de euros. Como ya hace en otras carreras del calendario, se ocupará de generar los paquetes turísticos, organizar caterings o coordinar los accesos a zonas reservadas. Esta millonaria aportación no repercute en una compensación de otros gastos de Ifema, solo reduce el dispendio al no tener que invertir en las tareas mencionadas. Es lo que buscaban para cubrir la construcción del circuito y otras muchas inversiones de calado, en los demás casos sin éxito.
Campañas y actos promocionales
Además de la vía Ifema, el Ejecutivo de Cibeles y el de Sol han acometido gastos directos asociados a Madring. Principalmente dirigidos a campañas y actividades de patrocinio. El más reciente lo aprobó el Ayuntamiento el pasado 3 de septiembre: 1,9 millones de euros a través de la empresa municipal Madrid Destino, que validó la aportación en su último consejo de administración. La partida no estaba contemplada en el presupuesto original de la empresa pública, lo cual hizo necesaria una aportación adicional y extraordinaria.
Esta cantidad se une a otros 1,9 millones que también pone la Comunidad de Madrid dentro de la misma estrategia promocional, Destination Signage Package. El coste total asciende a cinco millones de euros completados por Ifema con 1,2 millones (que se suman a los 182,5 de otras partidas por parte del consorcio para completar los casi 183 millones de gasto). Estos desembolsos permiten a Ayuntamiento, Comunidad e Ifema obtener el derecho de asociación al Gran Premio de España, que organiza la propia Ifema.
Pero este tipo de gastos vienen de largo. De hecho, el primero a nivel cronológico de toda la lista está asociado a eventos publicitarios. Fue en julio de 2023, cuando el Gobierno de Ayuso firmó un contrato negociado sin publicidad con Red Bull para promocionar la llegada de la Fórmula 1 a Madrid. Valorado en 200.000 euros, permitió que monoplazas de la escudería corriesen por el centro de la ciudad, incluidas zonas protegidas dentro del Paisaje de la Luz. La Comunidad de Madrid fue el patrocinador único y se garantizó estar “visible” durante el acto “en todo momento”, a través de la presencia en carteles, rotulaciones de todos los elementos del circuito en torno a Cibeles o vídeos promocionales. El contrato también recogía la reclamación de 30 pases VIP para el evento para el equipo de Ayuso. El Ejecutivo regional canceló dos años más tarde una iniciativa similar en Sol, cuyo coste ascendía a 121.000 euros.
Para redondear las operaciones publicitarias cuyos números han trascendido (en casos como los trenes de Metro customizados con 8.000 vinilos de la F1 los pormenores del patrocinio no son públicos), la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior formalizó el pasado 11 de agosto un contrato por valor de 167.354 euros para promocionar productos alimenticios de Madrid durante el Gran Premio. Adjudicado sin concurrencia previa a la compañía Tragsatec, entre las acciones que contempla el contrato al que ha tenido acceso este medio está la instalación de cuatro food trucks y la preparación de 30 menús de productos con denominación de origen de la Comunidad a un precio de 221 euros cada uno.
Así, el conjunto de gastos promocionales directos conocidos hasta el momento por parte de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid supera los 4,1 millones de euros. Si se añaden los 1,2 millones de Ifema, la cantidad alcanza los 5,3 millones.
Obras cuya razón de ser es la Fórmula 1
El grueso de los trabajos del circuito y las instalaciones los asume Ifema en los 137 millones de euros para la construcción. Sin embargo, una infraestructura de este calibre suele llevar acarreadas intervenciones menores de acondicionamiento. El propio Almeida reconoció en un acto durante el arranque del curso político que el Consistorio colabora con Ifema para “reducir o mitigar las molestias de ruido” y planteó como una de las opciones la “instalación de pantallas protectoras”. Un estudio avisa de que 14.000 personas se exponen a niveles de ruido por encima del límite legal, por lo que estos elementos parecen imprescindibles. Aunque estaban previstos desde primera hora, las palabras del alcalde sugieren que su implementación será superior a la esperada y el Ayuntamiento colaborará en esas labores.
Sin embargo, hay una estructura concreta que se creará ex profeso debido al trazado y cuyo coste puede estimarse. Se trata de la pasarela de ganado que el Consistorio e Ifema construirán sobre la M-11 para poder desviar la Vereda de los Leñeros, la historia vía pecuaria desviada para erigir Madring. Después de que Más Madrid y entidades ecologistas incluyesen la posible desaparición de este camino como una de sus alegaciones al proyecto, los promotores de la Fórmula 1 diseñaron esta alternativa para evitar que la Justicia pusiera reparos al proyecto (en particular aplicando unas medidas cautelares que habrían cancelado la primera edición). El puente, que debe salvar hasta doce carriles, incorpora dos descansaderos, uno antes y otro después del paso por la M-11. También una amplia curva después de pasar por la autopista para luego discurrir en paralelo a la calle Ribera del Sena, hasta finalizar en la glorieta Juan de Borbón.
Un ingeniero de caminos consultado por Somos Madrid ofrece una horquilla de “entre 6 y 10 millones de euros” al calcular el coste de esta edificación. “Es un proyecto singular. No hay apenas precedentes, ya que para el ganado no se hacen casi pasarelas, en todo casos ecoductos. Cuando diseñé un ecoducto bastante sencillo costó 5 millones de euros, y es menos complejo a nivel estructural que esa pasarela. Eso sería el presupuesto de ejecución material, al que hay que sumarle el precio de la redacción del proyecto, en torno al 10% de la ejecución material. Por eso diría que el mínimo serían 6 millones de euros, tirando muy al optimismo, y el máximo se movería en torno a los 10”, expone este profesional que prefiere no revelar su identidad.
Dudas y opacidad ante el verdadero retorno económico
La suma de la inversión de Ifema, los gastos en patrocinios de Comunidad y Ayuntamiento y la cifra estimada para la pasarela del ganado en su horquilla más baja arrojan una gasto que ya se sitúa cerca de los 200 millones de euros. Todo ello en su perspectiva más positiva, sin asumir que las administraciones madrileñas asuman nuevos dispendios para publicidad, logística u obras. Y sin que se conozcan costes como la que ha colocado en pleno circuito la mayor bandera de España izada de la historia, un contrato que todavía no es público.
Pese a todo ello, otro gran argumento de los impulsores del proyecto es que cualquier gasto quedará compensado con el retorno económico. Después del anuncio oficial de la llegada a Madrid de la Fórmula 1, a principios de 2024, Ifema se apoyó en un informe de la consultora Deloitte para informar que la cita reportaría 8.200 empleos directos en la ciudad y una inversión anual por encima de los 450 millones de euros.
Sin embargo, el consorcio no ha publicado el origen o los datos que sustentan esos números. En una petición de transparencia a la que tuvo acceso este diario, el ente que preside José Vivente de los Mozos asegura que ofrecer acceso a esa información “podría llegar a ocasionar un perjuicio para los intereses económicos y comerciales de Ifema Madrid”, por lo que se niega a hacer públicos los pormenores del estudio. La institución mantiene oculto este informe también por sus “obligaciones de confidencialidad”, debido a los “compromisos adquiridos” con Formula One World Championship (FOWC), la entidad que ostenta los derechos de la Fórmula 1. Pese a esa opacidad, ni el Gobierno municipal ni el autonómico han hecho públicos estudios de impacto económico propios. Es más, se han apoyado en el de Ifema y Deloitte para defender el aterrizaje del evento.
Por ello, para encontrar un contraste menos halagüeño es pertinente acudir a estudios generales sobre el impacto económico de la Fómula 1. El estudio The impact of Formula 1 on regional economies in Europe, publicado en la revista económica Regional Studies por Rasmus K. Storm (jefe de investigación en el Instituto Danés para Estudios Deportivos), concluye que ser sede del campeonato no reporta un impacto económico positivo reseñable en las economías regionales. En algunos casos, incluso, llega a ser negativo. Storm no observó aumentos importables ni sostenidos en PIB per cápita, turismo o empleo. No obstante, su análisis oscila entre 1991 y 2017, período en el que los ingresos generados eran sensiblemente inferiores al crecimiento del Mundial en los últimos cinco años.
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