Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Los ataques a los trabajadores humanitarios obligan a algunos a retirarse
El enquistamiento del conflicto en Irán inflama los precios energéticos
Opinión - Y por fin una buena historia, por Aldo Conway

Pedro de Répide, el bohemio republicano cuyo nombre sobrevive a través de su libro sobre las calles de Madrid

Retrato de Pedro de Répide (Pintura de López Mezquita 1923).

Luis de la Cruz

Madrid —
28 de agosto de 2026 21:45 h

0

Hay pocos nombres tan asociados a las calles de Madrid como el de Pedro de Répide gracias a las innumerables ediciones del grueso volumen enciclopédico llamado, precisamente, Las calles de Madrid. Paradójicamente, su figura es muy poco conocida a pesar de encontrarse su libro en todas las bibliotecas públicas, secciones locales de librerías y no pocas estanterías de nuestros salones.

Tiene una calle y una sala de estudio dedicadas en el distrito de Latina. También una placa en la casa en la que nació, en la céntrica calle de la Morería. Pero si uno prueba a preguntar quién fue Pedro de Répide se da cuenta de lo poco conocida que es su figura.

Valga la información que el propio Répide dio de la vetusta calle de la Morería, de la que se sentía orgulloso por ser genuinamente madrileña, para entender cómo eran las entradas de su conocido diccionario de calles: “Distinguíase antes entre la calle de la Morería, que era el trozo entre la plaza de este nombre y la calle del Alamillo, y la calle de la Morería Vieja, que era el comprendido entre la plaza de la Morería y la cuesta de los Ciegos, parte ya muy transformada por la construcción del Viaducto y la prolongación de la calle de Bailén. Paraje que atrae particularmente el afecto de quien esto escribe, pues nació en tan venerable recoveco de la villa de Madrid”.

Edición en venta de Las calles de Madrid

Como sucede con todos los madrileñistas de la época, hay que coger sus crónicas con pinzas, filtrarlas de leyendas –no dejar de disfrutarlas– y quedarse con la información valiosa, que no es poca. Algo así sucede también con su vida.

Se decía de él –y Répide alimentaba la leyenda– que descendía de Caterina Cornaro, la última reina de Chipre. Que era hijo natural de uno de los hijos del matrimonio entre la viuda de Fernando VII, María Cristina de Borbón, y el duque de Riánsares. Y hasta que era hijo natural de la reina Isabel II y un cura, rumor que debió estar alimentado por su cercanía con la reina.

Sobre su infancia él mismo contaba lo siguiente:

“Dentro de mis más remotas memorias, para hacer arrancar estos recuerdos literarios desde mi primera infancia, evocaré el teatrito que tenía la princesa Ratazzi, prima de Napoleón III. Esta famosa mujer vivió mucho en Madrid, de cuya sociedad era una de las más señaladas figuras, y acabó casándose con el diplomático español Rute. Era escritora y publicaba una revista literaria de temas españoles, que era editada en francés. Vivía en el paseo de la Castellana, número entonces 16, casa en la que ella ocupaba el piso bajo y el primero y nosotros habitábamos en el de encima. La princesa Ratazzi tenía uno de los salones literarios madrileños y sus contertulios eran Castelar, Cánovas, Martos, Zorrilla, Campoamor, Echegaray, Valera… Yo era una breve personilla de apenas media vara sobre el suelo, y la princesa Ratazzi me levantaba en brazos, me acariciaba, me daba dulces y me enseñaba el teatro que tenía en su casa, vacío naturalmente, a aquellas horas, porque cuando tenía su público, hacía ya rato que me había acostado”.

Placa dedicada a Pedro de Répide en el número 5 de la calle de la Morería

Después de estudiar Filosofía y Letras en la Universidad Central (en la calle de San Bernardo) y ampliar estudios en la Sorbona, sirvió como biógrafo y bibliotecario de Isabel II en el exilio parisino desde 1900. A la muerte de la reina, en 1904, regresó a Madrid y comenzó su carrera periodística y literaria, que le consagraría como uno de los grandes cronistas de la vida en la capital.

En 1919 fue cofundador del periódico La Libertad, donde publicaría sus artículos dentro de la sección La Guía de Madrid (al principio bajo el seudónimo El ciego de las Vistillas). Estas notas aparecidas en el periódico se compilarían en 1971 como Las calles de Madrid que todos conocemos.

Durante estos años cultivó también la poesía, el teatro y la novela corta, con algunos títulos tan preñados de madrileñismo como sus textos periodísticos. Así sucede, por ejemplo, con Del Rastro a Maravillas, que apareció dentro de la mítica colección de Zamacois El cuento semanal.

De ideología republicana, participó de la fundación en 1933 de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, aunque el miedo a la situación revolucionaria le hizo exiliarse en Tánger durante la guerra. Allí trabajó en Informaciones y fundó el periódico El Presente. Desde el norte de África marchó al exilio venezolano y regresó a España en 1947, ya con la salud muy deteriorada. Falleció en su querida ciudad de Madrid con 66 años, solo un año después.

Durante su estancia en Caracas escribió distintas crónicas sobre los primeros momentos de la guerra en Madrid, que fueron recogidos más tarde en Memorias de un aparecido, un texto que hace gala de propaganda franquista y oculta su trayectoria republicana, quizá con la inquina del converso, a lo mejor pensando en su regreso. A su vuelta a España volvió a escribir en Informaciones y vivió breves momentos de reconocimiento, como ejercer de pregonero de las fiestas de San Antón. En general, no encontró más que silencio, marcado por su pasado y por su reconocida homosexualidad.

Répide fue bohemio de callejuela y taberna. De la biblioteca del ateneo y café de tertulia. Su apariencia no dejaba a nadie indiferente: con su sempiterna capa española, la cara empolvada y monóculo. Uno de tantos bohemios del primer tercio de siglo olvidados antes de ser recuperados en algún momento. Uno cuyo nombre, sin embargo, ha volado más alto que su biografía gracias a una obra publicada muchos años después de su muerte.

PARA SABER MÁS:

  • Padilla, J. M. (2006). Introducción a la literatura de Pedro de Répide. In Anales del Instituto de Estudios Madrileños (No. 46, pp. 921-948). Instituto de Estudios Madrileños.
  • Pedro de Répide Cornaro (Real Academia de la Historia)
Etiquetas
stats